Hi! Antes de comenzar:

Quiero agradecer sus comentarios y sobre todo hacer una mención a dos personas. Esta semana, ellas publicaron el primer capítulo de dos (uno y uno) fanfics LxMisa, diciéndome que yo las había inspirado a publicarlos. En serio, significa mucho para mí que me digan eso. Las autoras en cuestión son:

DanoninoPeace, con su fanfic "¿Vida común y corriente? Eso no existe para mi" (categoría T); y

chicarebel, con "Te amo pero meda pena decírtelo" (categoría M)

Denles una oportunidad y hagamos que el fandom no muera.

Notas:

-Escenas cursis LxMisa en este capítulo

-Contiene OoC

-Cada capítulo agregaré un pequeño flashback al principio, estará en cursivas. Creo que así no se perderá el hilo de las dos historias y es estéticamente más cómodo para mí.

-Death Note y sus personajes no me pertenecen

.-.-.-.

Tomorrow

L Lawliet sentía adrenalina. Estaba, más bien, en un estado de expectación bastante grande y para nada bueno, sobre la cama de hospital en la que descansaba Misa Amane, justo a un lado de ella.

Alternaba miradas entre Watari y la actriz. El primero, suspirando de felicidad. Sus labios, curveados en una prominente sonrisa, parecían querer gritar "Mazeltov"* a todo volumen. Pero Misa era un caso completamente diferente. Ella se veía totalmente débil. Su rostro era cubierto por una capa de brillo pegajoso provocado por sudor y su humanidad parecía carente de vida, tal como si le hubieran succionado todo rastro de energía. Por momentos luchaba por estar despierta y decir algo, pero al instante caía sobre su almohada y volvía al hipersueño.

-Es normal-hablaba Watari con una mano sobre el hombro de su preocupado pupilo- está exhausta por tanto esfuerzo realizado

-Sí-

Los minutos pasaron en silencio en aquella habitación individual. A fuera, los murmullos no paraban debido a la sorpresa que habían recibido a la par del mejor investigador del mundo. Sin duda alguna era una especie de "novedad" la idea de ver a una persona tan inexpresiva con pareja, comprometido y ahora, con dos bebés qué cuidar; Hecho un manojo de nervios y estando más perdido en sus pensamientos que incluso durante una investigación.

Misa había despertado. A pesar de sentirse completamente débil y mareada, aquella vez había recuperado las energías suficientes para poder sonreír y estirar la mano hasta su prometido.

-Ryu…

-No hagas esfuerzos. Ya hablaremos después, debes descansar

Misa sonrió, pero no volvió a dormir. Se limitaba a escuchar charlar al par de hombres en la habitación.

-Aunque no comprendo las razones que tuvieron para ocultarme el hecho de que fuera un embarazo doble, debo admitir que fue una sorpresa bastante… emocionante-

El investigador se llevó un dedo a la boca y subió la mirada al techo recordando momentáneamente cómo se había sentido al recibir las felicitaciones de su médico. Justo en ese momento, la puerta se abrió dejando pasar a éste junto con dos enfermeras.

-¿Cómo se encuentra la madre?

-Cansada- respondió Ryuuzaki quitándole la palabra de la boca a la rubia. Al girarse, pudo ver que las dos mujeres inglesas llevaban en brazos a los dos bebés. Uno de ellos cubierto con una gran cobija azul, y la otra con una gran cobija rosa. Al instante su expresión cambió. Entreabrió la boca y contrajo sus párpados cuanto le era físicamente posible- Wa… Watari… -llamó señalando a las dos mujeres- Watari, Watari, Watari, Watari…

-Puedo verlo, Ryuuzaki- sonrió al ver que el mencionado no podía articular otra palara más que su nombre.

Ryuuzaki bajó con torpeza de la cama y al ver que se aproximaban, se posicionó a un lado de Misa, ayudándola a semi-incorporarse. Watari, por su parte, se colocó del otro lado de la rubia y se acomodó el traje en una especie de formalidad para la situación. Las dos mujeres enseñaron a los bebés y posteriormente los colocaron a cada lado de Misa, quien tenía hechas un par de cunas con sus brazos.

El pelinegro entonces se asomó a verlos con detenimiento. Sus pieles estaban todavía rojas y arrugadas; pequeños puntos blancos se repartían por sus mejillas; sus cejas apenas y eran notables, sus escasos cabellos se pegaban a su cráneo; y cuerpos "extremadamente" pequeños, respiraban con completa paz.

A simple vista, los dos eran idénticos, pero al observar con más detenimiento pudo darse cuenta de que el bebé de manta rosa tenía el cabello un poco más largo y abundante que su gemelo.

-Están hermosos- sonrió la rubia- ¿cierto, Ryuuzaki?

El mencionado apretó los puños y asintió con un leve sonido de garganta. Al instante, una pequeña ventisca se sintió por el lugar anunciando la llegada del shinigami cíclope, el cual fue ignorado debido a la presencia de personas ajenas a la Death Note.

-Felicidades señorita Misa, Joven Ryuuzaki.

-Gracias, Watari- volvió a hablar la rubia, percatándose de la expresión de su novio-¿Ryu? ¿no quieres cargar a uno?

Ryuuzaki ignoraba toda palabra y acción a su alrededor. Estaba concentrado en aquellos dos niños a los que parecía examinar con la mirada fija y ceja arqueada. Eran más pequeños de lo que pensó que serían los bebés; parecía incluso que sus dedos se romperían en cualquier momento si no se trataban con sumo cuidado.

-¿Puedo?- preguntó porfin con voz temblorosa, estirando los brazos hacia ella-

-Sí, pero siéntate

Él asintió y tras ser ayudado por la enfermera para poder cargar al bebé de cobija rosa, se resignó a sentarse en la cama como una persona "normal", completamente agradecido de tener un lugar de apoyo para evitar caer por el temblor que recorría todo su cuerpo al contacto con su hija.

-Watari... -dirigió la mirada al hombre en cuestión, pidiendo algo que ni el mismo sabía que era.

¿apoyo moral? ¿un abrazo? ¿palabras motivacionales?, quizás un simple "serás un buen padre, hijo" ... O un "llorar no te hará ver débil, puedes hacerlo", que lo hiciera sentir animado a dejar fluir sus sentimientos-

-¿Por qué son tan pequeños? -preguntó la shinigami sabiendo que no tendría respuesta

Entonces, L respiró aquel aroma dulce e indescriptible que los recien nacidos tienen y perdiéndose en el regordete rostro de la persona entre sus brazos, sonrió y de la misma forma inconsciente que lo hizo, le besó la frente.

-Ryuuzaki está demostrando amor~-bromeó la rubia, siendo ignorada por el pelinegro

-Así es, señorita Misa...

Lawliet se aferró a la cobija rosa con garras en mano y giró su cabeza hasta dar con la de su futura esposa, recargando su barbilla en la frente de esta y perdiendo sus ojerosos ojos entre sus propios mechones azabache. Misa Amane sintió más pronto que tarde, que una gota salina mojaba su cuero cabelludo.

.

.

.

La alarma de su teléfono celular fue incrementando su intensidad conforme tomaba consciencia de habitar ese mundo. Poco a poco, su estado de relajación total iba desapareciendo dejando en su lugar una pesadez poco satisfactoria que le impedía incluso alcanzar el aparato y voltearlo para desactivar el estrepitoso sonido. No quería levantarse. Se sentía, incluso, más cansada que si no hubiera dormido ni míseros diez minutos.

Cansada… quizá no era la palabra exacta para describir su situación. Prefería más "a gusto". Eso era, se sentía completamente a gusto en ese momento como para querer comenzar un día más en su apretada y agotante vida de idol.

Estiró su brazo con suma dificultad y entre abriendo un ojo divisó aquello que ella sabía muy bien: eran las 8:30 am en punto. Hora de despertarse, desayunar, arreglar a sus dos pequeños, mirar un rato la televisión con ellos y después estudiar un poco el guión para sus nuevos proyectos para que, al comenzar el pasado meridiano, partiera directo a sus citas de trabajo y comenzara con aquella rutina que ella había elegido hacía años.

Lanzó un gemido de molestia y tras cancelar la alarma, volvió a dejar su teléfono móvil sobre el gran libreto de pasta negra que había estado estudiando un rato por la noche, mientras su pareja arropaba a sus dos hijos. Volvió a acurrucarse en la cama, acomodando uno de sus antebrazos bajo su cabeza.

-Que molestia- hablaba una voz a sus espaldas, la cual la hizo caer en razón sobre su estado de comodidad

Rue Ryuuzaki se encontraba detrás suyo, acostado con ella bajo las sábanas de tela fresca que se amoldaban a sus cuerpos. Uno de sus largos brazos reclamaba el cuerpo de Misa Amane como parte de su propiedad, indicándole que no la dejaría libre hasta que él se dignara a levantarse y comenzar con su jornada.

Era inusual.

Ella se había acostumbrado a que el 90% de las veces, su esposo no dormía en la cama que en ese momento compartían, pues la pasaba frente a su computadora pudriéndose los ojos con la luz de ésta y la falta de descanso… y eso realmente no le preocupaba. La modelo había comprendido a lo largo de sus pocos años de matrimonio, que ese hombre le daba más de lo que se veía a simple vista.

No sólo había aceptado revelarle su verdadero nombre, le había financiado su propia línea de ropa y había aceptado vivir en el lugar y de la forma que ella había querido, sino que eventualmente había ido pidiendo y aceptando la ayuda de sus discípulos en las investigaciones que realizaba, con tal de terminarlos más rápido y así poder pasar un poco de tiempo con sus dos hijos gemelos.

Además, ella entendía lo que era no tener tiempo y sentir agobio con tantas cosas pendientes por hacer y una familia a la cual cuidar, pues tras su llegada a Japón, poco después de su alumbramiento, las ofertas de trabajo no habían parado de llegar. Desde revistas que querían comprar la exclusiva del nacimiento de sus gemelos, hasta películas cuyos directores no dudaban de la hermosura que había adquirido con su nueva etapa de mujer. Su trabajo se volvía cada vez más demandado y lo único que ella quería al finalizar la jornada, era poder estar un momento con sus pequeños y tirarse a la cama a dormir.

Ambos daban su mejor esfuerzo para que funcionara aquello por lo que habían batallado y sufrido tanto, por eso, ese momento lo veía como uno de los instantes que quería recordar por todo el día, la semana y hasta que volviera a suceder. Sentía su calor mezclarse en una cómoda calidez. Sus cuerpos se acoplaban a la perfección a pesar de las extrañas posiciones de perfil en las que el pelinegro solía dormir.

Extrañas… pero no tan extrañas como el hecho de que él estuviera sin su usual playera de mangas largas, presionando sus propios cuerpos en un abrazo protector y desesperado, como el de un niño a un oso de peluche.

Pensó por un momento intentando recordar su noche. Había hecho bastante calor, tanto que incluso ella había optado por sólo un top y un pequeño short como conjunto para dormir; y su esposo había sido casi obligado por las pequeñas gotas de sudor que comenzaban a salir de su cuerpo, a descansar básicamente en ropa interior. En algo ambos estaban y estarían de acuerdo siempre: detestaban sudar al dormir. No era una sensación cómoda y mucho menos refrescante. Era más bien asquerosa, pegajosa y asfixiante.

Así sin embargo, ambos podían disfrutar de la frescura de las sábanas y el calor de sus cuerpos de una mejor forma.

Misa asintió con un pequeño ruido de garganta e inspiró con ganas de volver a dormir hasta que por su cabeza surcó una mejor idea. Como pudo, se giró hacia el detective y se acomodó entre sus brazos, entrelazando sus piernas y dirigiendo una de sus manos a su cadera a forma de un abrazo.

Ryuuzaki, sin abrir los ojos, coló una de sus manos bajo el top para posarla en su cintura y acercarla más a su cuerpo, aceptando el abrazo que ella le ofrecía, oliendo en el proceso el perfume a coco que desprendía la piel de la rubia. Sentía en ese momento que le había hecho mucha falta la compañía de Misa, después de no compartir la cama en casi un mes y medio.

Había dejado de dormir desde hacía horas, quizás, incluso desde antes que saliera el sol, pero no quería romper el sutil contacto que estaba teniendo con ella mientras respiraba tranquilamente.

En ese momento, la voz de la chica sonó, siendo casi inaudible, pues sus palabras rebotaban en el torso desnudo.

-Déjame secuestrarte mañana- pidió sin pensarlo- salgamos a algún lado. Tú y yo solos…

L abrió los ojos al instante, arqueando una ceja. Aquella proposición lo había tomado por sorpresa. Ella sonrió aun respirando su aroma. A lo largo de los años había aprendido a reconocer todos y cada uno de los olores de productos que el hombre utilizaba para su cuidado personal, desde su crema de afeitar hasta su shampoo. A diferencia de lo que ella pensó al conocerlo, él era lo suficientemente vanidoso como para cuidar algunos aspectos de su físico tan simples como su limpieza personal y ejercitarse de vez en cuando para no perder habilidad y movilidad al pasar el tiempo, pues a sus 30 años, las cosas podían comenzar a complicarse en su salud gracias a sus malos hábitos.

-¿Qué dices, mi amor?

Ryuuzaki al escuchar su pregunta, no pudo evitar estremecerse. Para él tales sobrenombres eran extraños y melosos. El ser el algo de Misa, muy en el fondo le gustaba, pero aquellos pensamientos quedarían en la profundidad de su mente.

-Anda-la mano de la rubia comenzó a subir por su espalda y se trasladaba hacia su abdomen, explorando la totalidad de su torso, en círculos

-¿Q-Qué haces, Misa?-

Ella recorría su cuerpo intentando provocarle "cosquillas inocentes", pero dentro de sí, sabía sus otras intenciones. Le encantaba molestarlo y tocar su abdomen. Hacía unos cinco meses, Ryuuzaki había tenido un caso de asesinato donde el responsable había sido un profesor de Tae Kwon Do. Hábilmente L había deducido el lugar del siguiente crimen y había puesto cámaras para obtener pruebas y al ver como lo lograba, se había comenzado a interesar en la disciplina en cuestión, comenzando a buscar videos y aprendiendo de vista tal como había obtenido sus habilidades de capoeira.

Durante algunas tardes cuando simplemente quería despejarse, practicaba en una habitación especial. Aquello que le había otorgado y tonificado un poco de masa muscular en brazos, piernas y abdomen, encantando a la modelo.

-Convencerte- Menciono tranquilamente besando su pecho con suavidad- anda, hace mucho no salimos

-¿Qué no tienes trabajo?

-No-o- rió un poco y se sentó en la cama, rompiendo el contacto que tenían- el director suspenderá unos días la filmación porque tiene que estar en una entrega de premios en Francia. Yo fui invitada pero no iré, no quiero

-Ya veo… no me habías comentado nada

-¿A quién? ¿Al señor "estoy ocupado todo el día y no le pongo atención a mi esposa"?...

Ryuuzaki se incorporó en la cama, sentándose frente a ella. Aquello le sonaba a reclamo aunque Misa había intentado que sonara lo más dulce y bromista posible.

-Eso es mentira

-¡Umh!

-Misa…

-No me hables-jugó- no me pones atención y no quieres que salgamos juntos…

-Misa... sabes que tienes dos hijos, ¿verdad?

-¿Cómo no saberlo?

-… entonces salgamos todos. Los niños, Watari, tú y yo

-¡Sí, sí, sí! –Aplaudió con una gran sonrisa en el rostro- esa es una mejor idea. ¡Gracias, Elle! –Ella lo abrazó por el cuello, sorprendiéndolo- Podrías invitar a tus sirvientes también

-No son mis sirvientes, Misa, son los candidatos a la sucesión de…

-Ya, ya. ¿Por qué no los invitas?, así Ayu y Ren se divertirán más

-Uh… de acuerdo. ¿A dónde quieres ir?

-Umh…

.

.

.

-¿Deveras, Ren?- preguntó la niña brincando en su cama. Habían despertado hacía una hora, cuanso el reloj marcaba las 8, pero su madre no había pasado a ayudarlos a vestirse, por lo que habían aprovechado para hablar del día anterior

-Sí, ¿no los escuchaste? -respondió jugando con un par de dinosaurios de juguete, recostado boca abajo en la cama, con los brazos colgando hacia el piso- mamá dijo algo como "estar trabajando en lo de Estados Unidos", ese señor debe estar relacionado con mi papá

-No se... ¡ah! Pero si fuera cierto, significa que el trabajo de papá es muy importante porque he visto que el representante se ese señor sale en la tele y hasta le ponen seguridad y siempre está bien vestido.

-Es el de las peliculas de espias y de extraterrestres, yo tambien lo he visto-

El niño que ya se había aburrido de sus dinosaurios, se levantó y se dirigió a un mueble ubicado al otro lado de la habitación. De él extrajo un cepillo para cabello y comenzó a peinarse insistentemente para deshacer los nudos y formas extrañas que adquiría con su movida forma de dormir. Ren odiaba estar despeinado, se sentía incómodo e inseguro. Su madre nunca lucía mal, ella estaba siempre impecable y eso él quería lograrlo tambien.

Nadie que lo conociera podía negar que su vanidad estaba relacionada con sentirse aceptado por la madre a la que casi no veía, pues sentía mucho mas apego hacia y por ella, que por su padre.

-¡YA SÉ!- gritó dejando el cepillo en su lugar y volviéndose a su hermana- ¿Te acuerdas del superhéroe de ayer en la televisión?

-El superhéroe de la capa

-Sí, él se relacionaba con Estados Unidos y también tenía un cuarto especial. También era millonario y tenía una identidad secreta, así como nosotros, que tú eres Alexa y yo soy Ra...Ra...

-Ryan, Ren

-Esa cosa. Además recuerda que nuestro apellido no puede saberlo nadie. Papá y el abuelo tampoco lo utilizan

-Oye, sícierto... -pensó un momento dejándose caer en de rodillas- ¿papá es un superhéroe entonces?... Pero si siempre está aquí en la casa...

-Pues eso hay que investigarlo

-A ver, Ren, ¿qué diferencias hay entre el superheroe y un hombre normal?

-Pues es guapo y con dinero-comenzó el niño

-Como mi papá

-Tiene a un sirviente que siempre está con él

-Mello...

-Tiene un lugar secreto

-El cuarto prohibido

-Una identidad secreta

-Sí la tiene

-Sale con mujeres bonitas

-Mi mamá...

-sabe dar golpes

-mmm da patadas...

-Conoce al Señor Estados Unidos

-Sí...

-Habla muy serio...

Los niños fueron disminuyendo la rapidez de sus palabras al darse cuenta de ellas. La niña miró a su hermano con evidente expresión de sorpresa y los dos llegaron a la misma conclusión tras la comparación...

-¡NUESTRO PAPÁ ES BATMAN!

.-.-.-.-.

Convivencia Time!:

¿a dónde irán nuestros personajes?... ¿ryuuzaki será Batman? ¿Watari, Matt y Near parecerán por fin? ...

De nuevo hay errores, estoy escribiendo y editando celular. También lamento si algo fue mega cursi, no evité serlo xD me puse a recordar la primera vi a hermano KandraK y me mega emocioné.

Que tengan un excelente fin de semana!

Carito Uchiha: de hecho, sería mega difícil engañarlo. Imaginate cuando tengan novio/a: L- a donde fuiste? Hijo- a comprar desodorantes / *L lo ve fijamente y deduce que estuvo con una chica* AHÁ! … Near y Matt saldrán, oh shi, sólo que Mellow fue buena víctima! Y sí, Ayumi es igual a su padre xD *abrazos mil*

LxMSF: jaja, no, no la heredaron, serán inteligentes, sí que sí, pero vamos, tienen 4 años apenas nvn y no! Soichiro no tenia nada que hacer ahí…

Neko Aisaka: jaja sí, ya no pudieron disfrutar e.e L es un padre muy lindo uvu

Nicoleale510: Gusto en conocerte!. Agradezco mucho tu comentario, realmente me hizo muy feliz saber que soy de tus favoritas! Omg, en serio gracias! Me esforzaré por mejorar n-n

Rox: jaja cada review cuenta!.. jajaj morí con tu pregunta del Sr EU. 7n79 ese hombre no tiene derecho de distraerlo!... lo del armario lo inventé yo. Realmente no recuerdo mucho de como era vivir con mis padres, pero sí recuerdo que me metía en el ropero algunas veces y ahora, sobre SHINee, eran de mis favs, pero despues de Sherlock, ya no me gustaron. Sobre BIGBANG, obvio los conozco, fue mi grupo favorito alguna vez pero desde el 2011 como que ya no… creo que ese año fue el últimoque me gustó. Como solistas son buenísimos, sobre todo Taeyang y vamos, que el GDTOP es fenomenal, no hay pierde con ese par, neta… no! En Tepito nooo hay muchas cosas y nadie lo vería u.u… ooooo también estás invitada a mis ensayos 7u7 *toda acosadora yo* son en Bellas artes, bueno, por ahí.

Lawliet girl 31: En serio el único? Vaya! En serio eso significa muchisisisimo para mi… me siento exclusiva nvn y veo que a muchos les gusto mi Misa, de hecho, la considero como una extensión de mi misma, y L… L si es una joda! Jaj y te espero por mis otros fanfics nvn

Bel-808: uvu yo también rio con esa parte

Masha Rue: yo odio a los gringos -.- a algunos, pues, pero… sonaba KUL, Sr estados unidos xD … mis primos son mellizos, la verdad me la pasaba genial con ellos, nunca se despegan, son mejores amigos… pero vamos! Que quería que fueran iguales! *-* y ya veré que nombre les pongo… creo que ya los tengo x3l