Hola! Lamento mi ausencia durante tantos días, tuve muchas cosas en la escuela, en la cabeza y, por si fuera poco, una falta de inspiración tremenda. Además me mega desmotive porque el L del fanfic de DanoninoPeace es perfecto y hermoso (pfff soy su fLan)... ;-; y yo no lo logro! ... Sin embargo, una lectora (Nicoleale510) me agregó a Facebook y debo confesar que la plática que tuvimos me motivó, así que HE PUBLICADO YA el primer capítulo de la tercera parte de la serie de Lemmons LxMisa que tengo, bajo el nombre In Fraganti, aparte, he comenzado con la edición de "A quien corresponda", pues hay varios asuntos que no me gustaban, así que…

Sin más, nos leemos al final.

-Death Note no me pertenece, desgraciadamente.

.-.-.

Tomorrow

En esos meses del año, el gris era el color predominante en el cielo inglés. Los habitantes, acostumbrados al mal tiempo, generalmente no tenían oportunidad de quejarse antes de que una nueva llovizna callera sobre ellos. Aquella noche no era la excepción. Desde la ventana de aquella habitación de hotel donde se encontraban, se podía observar como la historia y elegancia de Londres se veía sumergida bajo el llanto del cielo.

A pesar de la hora, los ojos de las personas presentes se fijaban solamente en un punto específico de la suite: la cama King Size donde estaban la nueva madre y con sus dos pequeños. Eso, por supuesto, comenzaba a irritar a L, quien no sólo estaba harto de la compañía de los pocos que restaban, sino que estaba cansándose de que los observaran como si fueran el resultado de un experimento.

Él seguía sin entender qué motivaba a sus 3 sucesores a estar ahí en ese momento. De Matt era creíble pues en pocos meses había entablado una especie de amistad con Misa Amane, pero Mello había tenido siempre una actitud negativa hacia la relación amorosa entre su mentor y la actriz.

Por su parte, Near no se había involucrado más allá de una sola vez en la que se había comenzado a aburrir de ver la inmadurez que Ryuuzaki demostraba cuando se trataba de sentimientos. No le importaban ese tipo de cosas, por supuesto, pero después de todo, coincidía con Mello en que de seguir de esa forma, ser L sería una aspiración vacía.

-¿Estas cosas son tus engendros? No sé qué les ven de especial… son horribles- comenzó a hablar Mello, quien estaba recargado en el buró a un lado de la cama, con brazos cruzados. Durante su estancia en el orfanato veía a niños mucho más pequeños que él, pero no recordaba que alguna vez en su vida hubiera tenido la oportunidad de ver a un bebé en persona

-Cierra la boca, Mells, los despertarás- susurró su mejor amigo a un lado de ellos. Los había estado observado durante unos minutos, buscando prematuramente parecidos entre ellos y el "gran" L -

-¿A los clones o a la molesta chica?

-A los tres… creo que suficiente estrés tuvieron ya huyendo de los periodistas que se presentaron en el hospital, como para que ahora tengan que ser despertados por tu irritante voz

Matt llevó un dedo frente a su boca pidiendo silencio y Near aprovechó su pelea para dirigirse a aquella cama a echar un vistazo rápido guiado por un poco de curiosidad de quien recién ha dejado de ser un niño. Al verlos, no pudo evitar levantar una ceja y enrollar uno de sus rizos. No podía adelantar el cómo sería su actitud pero esperaba, muy dentro de sí, que no se parecieran a ninguno de sus padres.

El albino subió una ceja al fijar su mirada en el menor de los hermanos y sin aviso alguno dejó sobre él uno de pequeña figura de peluche rojo de 5 cm con la que jugaba momentos atrás. "Se parecen", cruzó por su mente al ver el tono aún rojizo de la piel del niño.

Mello lo observó curioso, torciendo la boca y antes de que pudiera decir algo, Watari habló.

-Mello, Matt, Near. Ya casi es la 1 am, creo que lo más prudente sería ir a dormir.

-Cierto- apoyó Matt con una sonrisa llena de picardía- además hay que darle privacidad a la pareja~

-Jmh, ¿a mí que me dices?-rezongó el rubio ya caminando hacia la puerta- Yo ni quería venir a Londres en primer lugar…

Watari lanzó un pequeño suspiro al ver a los tres menores salir de la habitación principal y luego observó a su pupilo. L había pegado un sillón individual a la cama y desde ahí observaba la imperturbable escena mientras comía una enorme barra de chocolate con leche. Él buscaba algo en el panorama, no sabía con exactitud qué. Quizás incluso sólo intentaba procesar que aquello era realidad.

-¿Necesita algo más, joven Ryuuzaki?

Pero él no respondió. Recargó la barra de chocolate en sus labios, pensando. Su posición y expresión eran similares a las de un niño regañado y Watari sabía que el que se dejara ver así sólo significaba que algo le preocupaba. El anciano torció la boca, interpretando su silencio.

-Estás nervioso, ¿no es así?- El pelinegro volvió la mirada hacia él. En su "lenguaje" aquello era un sí- lo harás bien

Ryuuzaki regresó la mirada al lugar donde minutos antes la tenía y pudo notar que uno de ellos comenzaba a moverse torpemente y la paz de su rostro comenzaba a desaparecer. En las pocas horas que llevaba siendo padre había visto que aquellos dos pequeños comían muy seguido y durante mucho tiempo. Él, sin experiencia alguna, comenzaba a preocuparse porque la razón de aquellos movimientos fuera hambre y por la tortura que seguramente sería eso para alguien como Misa Amane a quien, por cierto, no se le había permitido verse en un espejo desde que comenzó el trabajo de parto debido a lo cansada que se veía.

-Otra vez…-suspiró el detective- Sólo ha dormido dos horas…

-Deberán acostumbrarse. Los recién nacidos comen en promedio cada tres horas. Creo que la increíble habilidad que usted tiene para mantenerse despierto más de 2 días seguidos será muy útil durante los próximos meses, así la señorita Amane podrá tener un poco de descanso

-Si no hay otra opción, supongo que así debe ser –él dudó al estirar los brazos para cargar a Ren, quien estaba a punto de despertar. Contrajo los dedos y miró a su tutor pidiendo ayuda con la mirada- Watari…

-Tendrá que aprender a hacerlo solo- mencionó caminando hacia él, luego cargó al niño y lo entregó a Ryuuzaki

Este sólo se estremeció, a pesar de ser su segundo contacto "físico" con el menor de los gemelos no estaba ni un poco acostumbrado a sentir el calor de otro ser humano entre sus brazos. Además, no podía evitar sentir algo de miedo por la fragilidad que demostraban. Eran muy pequeños para su gusto.

-Dudo mucho que tenga hambre, tampoco huele mal. Intente arrullarlo y si eso no funciona, hable con él un rato. ¿De acuerdo? –preguntó el hombre de la eterna sonrisa

-No estoy seguro de…

-Inténtelo, si necesita algo más, hábleme

-¿Y si se enferman?

-No lo harán

-¿Y si se ahogan con su saliva?

-No lo harán

-¿Y si…?

-Ryuuzaki, ¿acaso dudas de tus habilidades?

-Mjh… Watari

-¿Dime?

-¿Cómo se supone que me case con Misa sin revelar mi verdadero nombre o falsificar documentos?

-De los trámites legales me encargaré yo, pero creo que debería pensar en si vale la pena o no confesar su verdadero nombre. Es más, tengo entendido que ella alguna vez lo vio pero no lo recuerda- él caminó hacia la puerta y antes de salir, volvió a hablar- y por favor, no coma cuando esté cargándolos. Esa ropa ha sido regalo de la familia Yagami, consérvela limpia al menos un poco

Ryuuzaki destensó los hombros y al ver que su tutor cerraba la puerta, se levantó sobre el sofá y pasó a la cama para luego sentarse en posición mariposa. Torció la boca al destaparlo un poco y al percatarse de la ropa que llevaba puesta, levantó una ceja. Ren portaba un pequeño mameluco blanco en forma de oso polar. Un pequeño, diminuto oso polar.

El mayor escuchó como poco a poco los sollozos iban haciéndose presentes acompañados de lentos y torpes movimientos de las pequeñas mano, así que repasó en su mente aquello que su mentor le había dicho. Comenzó a levantar y bajar los brazos de forma suave intentando imitar los movimientos que las enfermeras y Misa habían hecho en el hospital, sin embargo, aquello no resultaba y el niño comenzó a llorar. Su llanto era bajo, todo lo contrario al de su hermana, que parecía querer sacar el alma de su cuerpo cada que lloraba.

Al ver que no funcionaba tan bien como planeaba, Elle comenzó a hablarle intentando agudizar su voz y no sonar tan sombrío.

-¿Qué tienes, niño?- sabía que aquello era simplemente absurdo, él no le respondería y tampoco entendería lo que estaba diciendo, aun así, continuó con aquella acción que le provocaba ciertos escalofríos- ¿tienes hambre? ¿Te duele algo?

L observaba la piel arrugada de su rostro al abrir la boca para llorar. No le gustaba el ruido, por lo que escucharlo era una molestia.

-Despertarás a tu madre y a tu hermana… -suspiró- ¿Tienes calor? ¿Estás enfermo? ¿Quieres chocolate? –Ryuuzaki entrecerró los ojos al darse cuenta de la tontería que acababa de decir y más pronto que tarde, intentó alcanzar el celular que había dejado en el buró. Al hacerlo, su mano chocó contra el teléfono de Misa provocando que sonara un pequeño cascabel que servía de adorno para el electrónico.

Aquella pequeña acción había llegado, sorprendentemente, a los oídos del pequeño. Al percatarse de eso, Ryuuzaki tomó el celular de Misa y sosteniéndolo con dos dedos a una distancia prudente, lejos del cuerpo de su hijo en caso de que por alguna razón se le resbalara, comenzó a agitarlo. El cascabel sonó tranquilizando al niño el cual, momentos después, abrió los ojos dejando ver sus orbes azulinas*.

Su mirada era perdida. Por lo poco que Elle sabía del tema, las personas no tenían una buena vista al nacer, por lo que seguramente no estaría observando mas que la nada. Al calmarse, un impulso obligó a Ryuuzaki a comprobar si aquellas pequeñas y frágiles manos que tanta ansiedad le causaban, eran de verdad. Con su índice diestro recorrió una de sus extremidades, paseándose por la palma, lo corto de sus dedos y la pequeñez de sus uñas. De haberlo agarrado, la totalidad de su mano hubiera sido apenas suficiente para rodear el delgado dedo del adulto.

El niño entonces lanzó un bostezo y se acomodó en el agarre de su padre.

Luego quedó dormido.

./././.

-Estúpido, ¿quieres decirme por qué aceptaste esto?... no, mejor aún, ¿quieres decirme por qué aceptaste por los dos?

Mello rezongaba sentado en la cama de su mejor amigo con una pierna flexionada sobre el colchón y la otra colgando sobre el piso. Al tener 19 años, los dos habían decidido vivir juntos a pesar de que Ryuuzaki les había ofrecido un lugar donde quedarse, pero que habían rechazado porque vivir bajo un techo perteneciente a su ideal, significaría más bien ser niñeras ocasionales de sus hijos.

La familia Lawliet vivía en una parte "tranquila" de Shibuya. Tras vender el edificio a una firma automotriz, L había adquirido dos propiedades. La principal constaba de una casa grande de dos pisos con una decoración neutra elegida por Watari; un gran jardín lleno de árboles, juegos infantiles y una caja de arena; además de una piscina en la parte de atrás. Los muros eran bastante altos y el sistema de seguridad, mucho más sofisticado que en el edificio de Shinjuku.

La segunda casa se encontraba junto a la primera, era más pequeña y constaba de un solo piso. En el interior había apenas unos cuantos muebles y una barda con una puerta compartida entre las dos propiedades. Para la prensa, aquel lugar era la supuesta vivienda de la modelo y actriz Misa Amane, pero el simple hecho de estar deshabitada, muchas veces ponía en duda a Matt, quien deseaba dejar de pagar cosas inútiles como renta, y concentrarse más en cosas de vital importancia, como videojuegos.

Mello, por su parte, se negaba rotundamente. Prefería privacidad así tuvieran que repartir gastos.

-¿Cómo que por qué?- preguntaba Matt sacando ropa de su armario y metiéndola en una mochila-

-Pues sí, idiota. Tú odias los exteriores y ahora de buenas a primeras, ¡aceptas la propuesta de ir a un estúpido zoológico y a una estúpida playa!

-No, no acepté ir… aceptamos ir

-YO NO acepté algo, idiota

-Vamos, Mells…

-No, tarado. Iremos con los engendros de L, seremos sus niñeras, arruinarán mi ropa y robarán mi chocolate. Además, esos lugares me dan demasiada flojera. Dime, en serio, ¿qué mierdas le pasó a L por la cabeza para aceptar aquella estupidez?

-Misa tiene unos días libres de la grabación de la película en la que está y quiere aprovechar ese momento con su familia

-Pero nosotros no somos su familia, no somos nada… Bueno, sólo tú, que pareces cachorro cuando esa estúpida modelo está cerca… -Mello mordió su chocolate y tras unos segundos, abrió los ojos lo suficiente para que sus pupilas se contrajeran- Espera… ¡PERRO INFELIZ, LO QUE QUIERES ES VER A LA RUBIA EN TRAJE DE BAÑO!

-¡Ja, ja! Es mi amiga, así como tú

-Tú sabes lo celoso que L puede llegar a ser con su esposa

-L no me hará nada malo, Mells

-Carajo, deja de llamarme "Mells", ¿quieres?

-No. E irás a ese estúpido viaje familiar, TE GUSTE O NO, pedazo de vago… Además, a mí no me engañas, tú sientes aunque sea un poco de cariño por los clones

-Tsk, cierra el hocico, bastardo… y empaca mi ropa también

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Sus ojos se asomaron por el marco de la puerta. El olor que emanaba la cocina era tan asombroso que con sólo respirar un poco de él, sus sentidos podían saborear la comida que estaba siendo preparada.

En la mesa podían observar un gran tazón lleno hasta el tope con perfectos y esponjosos Hot Cakes. A pesar de que Misa Amane prohibía que sus dos hijos consumieran ese tipo de alimentos tan dulces y pesados, L Lawliet lo permitía. Más de una vez los habían escuchado hablar al respecto de la alimentación que ellos debían tener, pero siempre terminaban resolviendo el asunto con la idea de una dieta "lo más equilibrada posible".

-¿Estás segura, "Ayu"? –susurraba el niño

-Sí, el reloj de la sala tenía un nueve al principio. Se supone que mi mamá va a nuestro cuarto cuando hay un 8, un 4 y un cero.

-Seguro se quedaron dormidos… bueno, ya, vamos

Los dos se hincaron y comenzaron a gatear para hacer el menor ruido posible. A pesar de no llevar zapatos puestos, no querían arriesgarse a ser descubiertos. Su objetivo era simple: comer un par de panqueques antes de que los llamaran a desayunar, para luego poder comer más sin tener que ser regañados por su madre.

Atravesaron el pequeño espacio entre la puerta y la mesa y luego, escondiéndose bajo esta, esperaron a que su abuelo comenzara a preparar uno más y diera la espalda al mueble. La primera en salir fue la niña, quien en un rápido movimiento se levantó, tomó uno de los hot cakes de la mesa y se escondió. Después siguió su hermano haciendo el mismo procedimiento.

Ambos comieron gozosos bajo la mesa hasta que los pasos de Watari se acercaron peligrosamente y se detuvieron justo frente al mueble de madera. Al ver que se volvía a alejar, la niña se levantó para tomar un segundo panqueque, pero estos habían desaparecido.

-¿Qué hacen comiendo bajo la mesa?- preguntó el anciano girándose hacia ella- No, mejor dime, ¿por qué están sin zapatos y con la misma ropa que ayer?

-Yo…eh…

-Mamá no se ha levantado- dijo el niño saliendo en un salto, golpeándose la cabeza con la mesa-

-Ja, ja, ¡Ren se pegó!

-Ayumi, no te burles de tu hermano-

Watari apagó la estufa y se dirigió hacia el menor para revisar los daños. A pesar de haber pasado cinco años desde que el caso Kira había terminado, aún tenía energías para ocuparse de algunas tareas del hogar, ayudar a Ryuuzaki en lo que necesitara y, por supuesto, velar por sus dos nietos. No tenía la misma movilidad, eso era claro, pero su sonrisa seguía en su rostro y la motivación en su cuerpo.

-¿Seguros que no se han despertado? -mencionó ahora con Ren llorando sobre sus piernas mientras Watari sobaba su cabeza- es muy tarde

-Ayer mi papá durmió con mi mamá y cuando eso pasa, a ella siempre se le hace tarde para el trabajo... Al menos eso dice ella

-Ya veo...deben tener hambre ¿que les parece si por esta ocasión no esperamos a sus padres y desayunamos? ... Ademas, Near no debe tardar de llegar de Canadá, no creo que quieran que los vea así de sucios, ¿o sí?...

-¿¡Near vendrá!? -exclamaron los dos al unísono. El niño había dejado de llorar. Que Near los visitara significaba un nuevo juguete, pero tambien a una inaguantable Ayumi

-Así es

-O-oye abuelito -mencionó la niña con un ligero rubor en las mejillas. Intentó subir a una silla sin obtener éxito hasta la cuarta vez, una vez arriba, comenzó a mover sus pies de adelante hacia atrás- ¿Qué es Canadá?

-Es un país, querida. Está al norte de Estados Unidos

-¿Estados Unidos?... ¡El señor!... ¿Eso también es un país?

-Si, también es un país

-Abuelo -interrumpió ahora el niño- ¿Qué es un país?

-Bueno... -Watari dudó un momento respecto a cómo explicarle a los niños de forma que entendieran- un país es...

-Es una extensión de tierra que cuenta con su propio gobierno, un sistema legislativo, económico y...

-Ryuuzaki- interrumpió al hombre que iba entrando en la cocina, guiado, seguramente por el aroma del desayuno- no entenderán así...

-De acuerdo-el pelinegro suspiró, adquirió su pose tradicional en una silla a un lado de la niña y al colocar las manos sobre sus rodillas, continuó hablando buscando la explicación más absurda que encontrara- es un lugar grande donde hay casas, personas, escuelas, parques y de más. Así como aquí, Japón.

La niña lanzó un sonoro "Oh~" pensando que sería la oportunidad perfecta para saber más de la identidad secreta de su padre.

Su hermano, por el contrario, escondía la cara en el pecho de Watari, sin extrañar a Ryuuzaki, quien ya estaba acostumbrado a que siempre se escondiera de él. Ren se sentía intimidado siempre por su padre y realmente no quería dejar en visto que acababa de llorar.

-Papi, ¿tú has estado en ese lugar?

-Sí, muchas veces

-¿ME LLEVAS? ¿sí, sí, sí, sí, sí?

-De hecho, sí. -dirigió la mirada a su mentor- Misa tendrá unos días libres y quiere ir a San Diego con todos. Al parecer, quiere visitar un zoológico y una playa. Ella ya ha hablado con Matt, él y Mello irán. Yo he hablado con Near para que cancelara su vuelo y nos encontrara en California.

-¿Cómo es que los 4 accedieron?-preguntó Watari observando como L se llevaba un pulgar a la boca- Sinceramente, no puedo imaginar a ninguno de ustedes utilizando un traje de baño, pero enhorabuena, quizá eso te de un poco de color en la piel... ¿por qué accediste?

-Se lo debo. En los otros casos, lo ignoro...

La niña sonrió llena de emoción, quizás la teoría de que Estados Unidos fuera un Señor había sido errónea, pero ahora comprendía que si su padre era Batman, salvaba más de lo que se pudo haber imaginado. Salvaba a personas, animales, casas, parques, ¡salvaba paises!

Ayumi fue creando en su mente todo un escenario con la imagen de su padre. Se lo imaginaba con un enorme traje negro que lo hiciera parecer más musculoso, una capa y una máscara que dejara a la vista únicamente su boca. Sin embargo... ¿cómo salvaba a Estados Unidos? ¿Tenía un pasadizo secreto? ¿Tenía un teletransportador?

-¿Y si no fuera Batman? ¿Es un locutor de radio?... no, él no oye música... ¿un espía?... No, ellos visten de negro y usan lentes negros... ¿un detective?... ¡ja, ja, no, qué tonta! Mi papi no puede ser un detective, ellos pasan mucho tiempo en la calle y visten gabardinas y sombreros, además, siempre tienen una lupa y fuman... ¡jmh! ¿un científico? Mi papi es muy inteligente y siempre habla con palabras que mi mami no entiende... Tal vez... Escribe libros o hace experimentos con ayuda de Mello... ¡Ah! ¡¿qué es?!

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El día anterior había transcurrido más rápido de lo que podían haber pensado. Ahora, subidos en un vuelo privado, la gran mayoría de los presentes dormía. Eran poco más de las 8 am hora de California y ellos estaban a punto de aterrizar en el Aeropuerto Internacional de San Diego.

En la parte de atrás, Ryuuzaki dejaba a un lado su típica posición para descansar casi la totalidad de su cuerpo, con sólo una pierna subida a uno de los asientos y su cabeza recargada sobre una almohada. Era una posición incómoda, pero no podía evitarlo por una razón: Ren había despertado de una pesadilla y sólo había dos formas de tranquilizarlo. Una de ellas, era distraerse escuchando un cuento. Gracias a aquella acción, había comenzado a aprender a reconocer algunas letras y palabras que su padre terminaba señalándole.

A Ryuuzaki no le gustaba en lo absoluto tener que hacer ese tipo de posiciones, pero tras haber pasado por tantas experiencias "diferentes a su rutina", tener a su hijo recostado sobre él mientras le leía un cuento era absolutamente nada.

No podía negar que, aunque era algo incómodo por la actitud tan alejada del niño con respecto a él, disfrutaba mucho del contacto. En su pequeño rostro se veía a sí mismo durante sus pocos años de vida con su padre, leyendo cuentos y novelas cada noche.

-¿Estás más tranquilo? ¿la pesadilla se fue?-preguntó posando una de sus manos sobre la espalda del niño

-S-sí- respondió algo intimidado por la voz del mayor. Estar recostado boca abajo sobre su pecho, le permitía apretar la playera blanca que L siempre usaba- gracias, padre

-Ren-llamó soltando el libro. Luego, se llevó el pulgar de su mano libre a la boca, tal como lo hacia su hijo- ¿Por qué me evitas siempre?

-Yo...¿me ... regañarás?

-No tengo razones para hacerlo...

-Es... Yo...-dudó, ¿decirlo o no?, sabía que su padre era muy inteligente, por lo que no tenía sentido esconderlo- a veces... Eh... ¡me das miedo!-el niño se encogió de hombros y ocultó su cara en la tela blanca bajo a él, tras no recibir algun regaño, preguntó: ¿me... Odias por eso?

Ren pensaba lo peor. Seguramente su padre debía estar enojado u ofendido y lo que vendría ahora sería un buen sermón, sin embargo, lo que recibió a cambio fue un fuerte abrazo que hizo que todo rastro de nervios desapareciera de su cuerpo.

-Dudo mucho que pueda odiarte algún día, Ren

El niño sonrió aliviado y cedió ante el abrazo. Su rostro salió de entre la playera y colocó su cabeza de la misma forma como momentos atrás. En ese momento disfrutó por primera vez de forma consciente, los latidos del corazón de su padre.

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*Ya saben, muchos niños nacen con un color de ojos y al pasar el tiempo, éste cambia.

Dato curioso: lo del pais se me ocurrió porque mi mini hermano dice que un país es un mundo muy grande con casas, parques y personas nvn

Convivencia Time!:

Lamento la tardanza! en serio! Gracias por esperarme n.n veo que a todas les gustó lo de Batman, jaja, POR CIERTO! Me inspiré en una imagen de L con máscara de Batman, si quieren verla, está en mi ask: ask(punto)fm(diagonal)SagaGonzalez nvn

Uchiha Diana: bueno, algo asi, pretendo que los dos tengan rasgos de ambos nvn

DanoninoPeace: no se, casate conmigo o algo asi (?) jaja, para mi es un verdadero HONOR que TÚ digas algo de mi L

LxMSF: akdkdka tuve dos derrames nasaleees! Primero imaginando a Mello como Robin y luego a L practicando TKD grrr~

Neko Aisaka: oooh! Pero sí habrá problemas con Misa juju...

Rox: tu me entiendes xD es que L es osom, batman es osom, conclusión: son el mismo uvu y que daria yo para manosear a L así.. DIGO! Para tener a alguien como L uvu/ jaja, en serio? Quien te gusta mas de BB entonces? A mi Tae en cuanto a musica y baile, pero vamos, la voz la tiene Dae, el flow GDios, TOP es perfecto (y su mirada mata a cualquiera) y Seungri...tiene salud el niño... Y sip, mis ensayos son los findes, generalmente el domingo... Y pues el siguiente fin hay un evento pero yo no bailare u.u buu... Pero ya te estaré invitando, igual, la oferta a los ensayos sigue. Te compraría pockys~~~

Nicoleale510: pfff, que puedo decir... Este capitulo va para ti. /

MizuhashiNeko: gracias por ser buena fan! Toma un chicle *le avienta un chicle de menta* bueno no xD

Nit/Bel-808/ lawliet girl 31: asi es! Son amorts