SÓLO VENGO A REPORTARME, ES UN MINI CAPITULO DE UNA SOLA ESCENA.
Tomorrow
Mello quiso abrir los ojos. Sin darse cuenta se había quedado dormido bajo una de las sombrillas por los efectos de una comida pesada. En su boca, un terrible sabor a mariscos y cerveza exigía ser reemplazado por el dulce sabor del chocolate que tenía el 98% de las veces.
Intentó mover su cuerpo para levantarse, pues el viento en su cara junto con los sonidos de la marea y de la poca gente que quedaba le hacían deducir que anochecería en pocos minutos. Al dejar ver sus orbes color zafiro, el disparo de una cámara junto con risas infantiles llamó su atención y lo hizo reaccionar de golpe, dándose cuenta de la situación al instante: estaba enterrado en la arena hasta el cuello.
-¡Tío Mello despertó!- mencionó Ayumi entre risas y fotografías. La ropa que traía en un inicio había sido sustituida por un conjunto que la protegía del viento frío - creo que está molesto…
Pero "molesto" era una palabra que no lograba describir su sentir. ¿Cómo era posible que habiendo tantos adultos presentes, dejaran que esa adormilada niña de sólo 4 años lo enterrara vivo bajo la arena de esa –ahora- casi desolada playa?
-Maldita niña… ¡SÁCAME DE AQUÍ! –Ordenó y al instante la gemela mayor transformó su rostro de felicidad en uno de tristeza que terminó en llanto. Mello se limitó a rodar los ojos.
-Tranquilízate "Mells"-intervino el mejor amigo del rubio al sentarse a su lado. Inmediatamente, tomó a la niña, la sentó en su regazo y la abrazó, acariciando su cabellera negra con la ternura de un hermano mayor - no tienes por qué ponerte así por un simple juego, además tiene sueño, no seas cruel
-¿Matt?... ¿por qué no estás enterra-ESTÁS DE SU PARTE?
-Bueno, yo le ayudé, no tenía nada que hacer. Watari y Ryuuzaki fueron a "nosedonde" y Misa estaba comprando algunas cosas. En realidad debimos irnos hace rato porque dijo Watari que los niños podrían enfermarse, pero ellos no quisieron… Así que mientras tú dormías y yo le ayudaba a Mini-Misa a enterrarte en la arena, Ren y Near comenzaron a construir un castillo de arena en tus pies y…
-¡SÁCAME DE AQUÍ, TRAIDOR!- interrumpió antes de que comenzara a hablar más y no pudiera pararlo- ¡PERRO INFIEL! ¡¿CÓMO PUDISTE?!
-Vamos, Mells, ¿acaso tú le dirías que no a una carita tan tierna como esta? –Señaló la cabeza de Ayumi con delicadeza, ella sollozaba intentando contener lágrimas que Mello sabía falsas- …Además me dio gomitas y un chocolate… meh, no es algo que me agrade, pero Ryuuzaki me prohibió fumar en frente de sus cachorros y Misa dice que es malo porque huele mal y así no conseguiré novia nunca y…
-¡¿Me cambiaste por unas gomitas?!
-…Y un chocolate. ¿Qué te digo? La niña sabe negociar…
-¡Sácame de aquí!-ordenó de nuevo agitando su cuerpo con fuerza - ¡SÁCAME, SÁCAME!
Mello gritó. La temperatura comenzaba a descender de forma lenta. Podía sentir la arena metiéndose debajo de la ligera ropa que se había puesto para ir a comer.
Pronto, el movimiento desesperado de su cuerpo hizo que el castillo de arena en sus pies se viniera abajo. Al momento, Near sólo relajó los hombros y enrolló un mechón de cabello en su índice diestro, era de suponerse que cuando Mello despertara, la escultura se vendría abajo. Por su parte, Ren no lo tomó tan bien. En su mente, las imágenes en cámara lenta de la destrucción de la obra que tanto trabajo le había costado construir, se repetían una y otra vez.
-Mi castillo…- Murmuró tomando una porción de arena entre sus pequeñas manos y dejándola resbalar entre sus dedos. Sus ojos se cristalizaron y entonces, comenzó a llorar de forma tan sonora como su hermana.
-Y ahora el otro…-se dijo para sus adentros- mocosos llorones…
Near dirigió una mirada desinteresada a la cara del niño. Las únicas veces en que lo había visto llorar eran cuando el pelinegro era menor de un año de edad y lo recordaba tan ruidoso como un susurro, diferente a ese momento.
Ren se llevó las manos a los ojos para limpiarse las lágrimas provocando ardor por los restos de arena pegados a su piel y haciendo que llorara con más intensidad. Tal como si pudiera escucharlo a kilómetros de distancia, los quejidos de su hijo hicieron que Ryuuzaki regresara al lugar que creía ya desocupado.
Inmediatamente tomó en Ren en sus brazos, como pocas veces hacía, e intentó verificar el problema, limpiando las mejillas y los ojos con el extremo de la manga de su playera blanca. El pequeño lo abrazó por el cuello y hundió su cara entre la clavícula más cercana.
-¡Vaya! –exclamó el rubio con algo de satisfacción al ver llegar a quien fuera su ídolo- al menos contigo se calla. Bien, ahora diles que me saquen de aquí.
Ryuuzaki se acuclilló a su lado, aún con el pequeño sostenido por su brazo derecho. Se llevó el pulgar izquierdo a la boca, ladeó la cabeza y posó en Mello una mirada digna del asesino serial más desquiciado de thrillers cinematográficos.
-Hiciste llorar a mi hijo
Y con esa simple frase, Mello supo que tendría problemas.
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Lamento la mega tardanza y el mini capítulo, como dije estaba en mi último mes del semestre, por lo que fueron trabajos y exámenes finales casi todos los días. Ya estaré por aquí más seguido (ya tengo la mitad del otro capítulo escrito) nvn
Las extrañaba mucho! ;-; y sobre todo porque aun tengo muchos proyectos y porque veo que el fandom en español ha estado muy abandonado, pero confio que con la retransmisión de Death Note, el musical y aparte el nuevo drama que harán en Japón, consigamos a más fans que se pasen por aquí.
Esta vez no responderé comentarios, son más de las 2 am. Me alegra que les haya gustado el capítulo anterior, yo amé escribiéndolo. Nos leemos pronto!
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PD. Rox, si puedes, envíame un par de anónimos a mi cuenta de ask, hay un par de imágenes que debes ver.
