Cursivas son pensamientos y diálogos de fondo.


Tomorrow


La noche ocupó los cielos de Japón y el silencio se apoderó de la residencia falsa de la familia Amane. Misa había dejado el desorden provocado horas antes y sin cambiarse de ropa se acostó después de arropar a su hijo menor y despedir a su amigo policía.

Ella suspiró consecutivamente mientras los pensamientos de una cita perfecta con su esposo se le presentaban en la cabeza. A esas horas podrían estar caminando tomados de la mano, paseando por la ciudad mientras conversaban como pocas veces lo hacían; quizás estarían viendo una película; tal vez seguirían cenando; o posiblemente estuvieran en ese mismo lugar que ella ocupaba, uniendo sus cuerpos en la intimidad.

Fuera lo que fuere, estarían juntos, sin embargo todo era completamente lo contrario. Su esposo viajaba en un avión junto con su pequeña hija y su tutor, mientras ella intentaba dormir en la casa habitada sólo por ella y su hijo menor.

No, eso no era exactamente lo que había planeado. Todos sus planes de días habían sido echados a la basura en tan sólo unos segundos. ¿Qué importaba si Inglaterra era destruida? Ella lo único que había deseado era una noche a solas con quien pensaba se había convertido en el amor de su vida.

De un momento a otro recordó aquel instante en que rechazó el beso de despedida de Ryuuzaki. La reacción de este había sido tan desconcertada que ella no había podido evitar el estremecimiento de su corazón y en ese momento, recostada sobre su cama llena de vestidos caros y exclusivos, tampoco pudo evitar ponerse a llorar.

¿Acaso las palabras de Ryuuzaki eran ciertas? ¿Ella le estorbaba?, quizá por eso él casi no dormía con ella, quizás por eso se la pasaba el 90% del tiempo encerrado ocupándose de asuntos más importantes que su familia… No, él la amaba, ella confiaba en eso. Un hombre tan inteligente y responsable como él no viviría atado a una mujer cualquiera…

Sin embargo…

Ryuuzaki no le había dicho que la amaba más que una sola vez.

Las lágrimas pronto la hicieron tener sueño, su cuerpo se sentía tan pesado y débil, que incluso respirar le dolía. Pensó en dormir, pero los golpeteos en la puerta la hicieron reaccionar. Cuando esta se abrió dejó ver a Ren sollozando con una sábana color lila en la mano. Misa volteó a verlo limpiándose los ojos en el proceso para luego sonreírle.

-¿Qué pasa mi amor?- preguntó extendiendo los brazos a lo que él respondió corriendo hacia ella- ¿no puedes dormir?

Él negó sólo con la cabeza sin dejar de llorar y se aferró al pecho de su madre. Entre lloriqueos y gemidos, Misa creyó escuchar un "Ayumi" salir de su boca seguido de más semi gritos.

-Sé que extrañas a tu hermana, mi amor, yo también pero… ¿sabes? Mañana por la mañana le hablaremos, ¿te parece? Ahora hay que dormir, ¿sí?, mañana me acompañarás a mi trabajo ¿quieres?

Al escuchar aquella pregunta el niño dejó de llorar y una pequeña sonrisa apareció en su rostro. No recordaba haberla acompañado alguna vez a su trabajo, fuera una sesión fotográfica, una filmación o una entrevista, pero la había visto en la televisión incontable número de veces y siempre que su padre o su tío Matsuda estaban presentes, se atrevía a preguntar algunas cosas sobre la realización de todo eso, aunque no siempre entendía muy bien.

Ren gateó sobre la cama y se escondió debajo de las sábanas blancas abrazando la tela lila que correspondía a la cama de su hermana y se acomodó para dormir, consiguiéndolo casi al instante. Misa pensó en seguir sus pasos pero el tono de llamada entrante de su celular sonó insistentemente. Ella, creyendo que sería Ryuuzaki quien la llamaba, no dudó en responder sin siquiera ver el emisor.

-¿Mi amor? – habló incorporándose completamente en la cama con una sonrisa en boca-

-No sabía que nos lleváramos así de pronto, Misa-

-Ah, Reiji, eres tú… Misa lo siente, no vio quien era…

-Me doy cuenta. ¿Qué sucedió? Mi contacto me dice que no han llegado al restaurante, la reservación estaba hecha para hace dos horas. Pero a juzgar por cómo me respondiste, creo que él no está contigo, ¿cierto?

-Sí, bueno… él tuvo que viajar de pronto y…

-Y te dejó sola. Entiendo. Es una lástima… Bien, en ese caso, ¿qué te parece si desayunamos mañana y conversamos con más tranquilidad?

.

.

.

-Entonces para sumar sólo tendrás que seguir la cuenta desde el primer número que tienes- Ryuuzaki hablaba con calma hacia su hija en un esfuerzo de distraerla un rato y durmiera después de su hora normal para que no se descompensara al llegar a Inglaterra- de esta forma si tienes Cuatro más cinco, tendrás que seguir la cuenta desde el cuatro. ¿Puedes hacerlo?

-¡Sí! –la niña asintió con una sonrisa, le gustaban los números pero nunca se había enfrentado a aquel gran reto que era aprender a sumar. –veamos- ella miró sus manos y fue contando con los dedos conforme hacía sus cálculos mentales- si tengo cuatro y debo agregar cinco… cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve… Son nueve, papi, cuatro más cinco es igual a nueve.

-Muy bien. ¿Crees que si anoto algunas sumas en tu cuaderno, puedas resolverlas tú sola?

-¡Sí!

L esbozó una ligera sonrisa casi imperceptible y procedió a hacer lo que había dicho sólo para después agarrar su computador y comenzar a teclear algunas cosas para hackear el sistema de seguridad de la policía local de Winchester. Al cabo de una hora, cuando el vuelo había llegado a la mitad, se dio cuenta de que Ayumi dormía con el lápiz aun entre su mano. En un rápido vistazo al cuaderno, Ryuuzaki se dio cuenta de que, a pesar de los errores en la escritura de algunos números, las sumas habían resultado estar bien hechas.

-Encontré algo más –dijo Watari llegando a su lugar- tal parece ser que las cámaras de las calles cercanas captaron al hombre caminar hacia el río Itchen y… ¿qué es eso?

L tomó el cuaderno de un extremo sólo con las yemas de dos de sus dedos y lo sostuvo frente a la mirada de su tutor.

-¿Le estás enseñando matemáticas?

-Ya está en edad de aprender, cumplirá 5. Ella misma fue la que me lo pidió. Sería egoísta si no me ocupara de la educación de mi hija.

-Me gustaría verlos cuando lleguen a la edad en que llegaste a Wammy's

-Los verás, por lo mientras, ¿me traes una almohada y una manta para ella?

.

Al llegar a Londres, Roger Ruvie los esperaba en una limosina Rolls Royce negra, parecida al modelo que Watari siempre solía conducir. El anciano casi parte en risa al ver que desde el jet privado del cual bajaba su amigo de la juventud, también lo hacía el hombre más poderoso del mundo, con una niña semi-dormida sobre su espalda.

-Jamás imaginé verlo de esa forma, Señor Ryuuzaki

El joven sólo asintió tomando entre su boca una paleta que Roger le había extendido y aceptando la ayuda que Watari le ofrecía para quitar a la niña de su espalda. Ella, tan temperamental como su madre, amenazó con llorar si no era devuelta a la cercanía de su padre, a lo que Ryuuzaki reaccionó tomándola en brazos al encontrarse ya dentro del vehículo.

Al cabo de unos minutos arribaron a la casa de Wammy, donde, sin despertar a la dormilona niña, se adentraron en total sigilo pero sin poder evitar que uno de los huérfanos reconociera al fundador y corriera la noticia entre sus compañeros y amigos.

-Ayumi, despierta- pidió L una vez dentro de la oficina del director- Roger, ¿podrías conseguirle ropa? Misa empacó únicamente vestidos.

-¿Qué tienen de malo los vestidos?

-No le gustan…Ayumi, despierta ya.

-De acuerdo, conseguiré ropa pero…

-Y gomitas de osos, muchas gomitas de osos, aunque seguramente luego te pedirá más.

-Veo que salió igual de amante a los dulces que tú… pero… disculpe si me equivoco, ¿usted no tenía dos hijos? Una niña y un niño

-Sí, Ren, está con Misa en Japón… Ayumi, despierta YA… Por favor, a menos que te dirijas a ella, hablemos en inglés, ella aun no lo entiende y no quiero que se involucre en nada de esto.

-Ya veo. Sí, entiendo.

La niña se desperezó estirando los brazos y golpeando el rostro de su padre en el proceso. Él, sin incomodarse un poco, sólo sonrió de lado y quitó los mechones de cabello que la niña tenía en frente de la cara.

-Ayumi-comenzó L en japonés, al tiempo que la bajaba de sus brazos- quiero que conozcas a Roger, es un amigo de la familia. Él maneja este lugar, sé amable con él.

La niña se tomó un par de segundos antes de entender que ya habían llegado a su destino. Se sintió un poco triste por haber dormido durante todo el camino, pues una de las principales razones por las que había querido viajar había sido ver el camino y el momento en que aterrizaban, pero no lo dejó ver, en cambio, atinó a hacer una reverencia con una sonrisa en la boca.

-Mi nombre es Ayumi, escrito con los kanjis de "caminar" y "belleza", es un placer conocerlo, Señor Roger.

-Al menos es educada, no como los niños de aquí- exclamó en inglés hacia los otros dos hombres, luego cambió a japonés- El gusto es mío, señorita Ayumi.

-Por favor, en frente de todos llámeme Alexa. Mi papi no me deja revelar mi verdadero nombre a los extraños, pero si él dice que usted es un amigo de la familia entonces no hay nada de malo que sepa mi nombre real… Pero sólo usted, ¿eh?

-De acuerdo, entiendo, no se preocupe, señorita Alexa. ¿Qué edad tienes?

-¿Yo?... –la niña vio sus manos y comenzó a contar hasta que enseñó el número 4 con sus dedos- cuatro años… ¿verdad papá?

-Sí, así es.

-Eres muy pequeña, yo tengo 70 años

-¿70?... –ella volvió a ver sus dedos y comenzó a contar. Al llegar a 10, jaló a su padre del pantalón para que le mostrara sus dedos y así seguir contando, pero al llegar a 20 se dio por vencida- esos son muchos dedos, Señor Roger.

-Ayumi-llamó L- tendré cosas que hacer en este lugar, ¿estarás bien si te quedas jugando en una habitación?

-Ryuuzaki, ya han reforzado la seguridad –interrumpió Roger, en japonés- no es necesario que la tengas encerrada, déjala que juegue con los demás, habrá un par de niñas con las que pueda jugar

-No me parece buena idea

-Vamos, Ryuuzaki, déjala socializar un poco- habló Watari apoyando a su viejo amigo

-De acuerdo- se resignó y luego se acuclilló para quedar a la altura de la niña- Ayumi, cuídate mucho, ¿sí? No hagas caso ni te acerques a adultos desconocidos. Si me necesitas ven a buscarme. De todas formas regresa en una hora para que comamos juntos y le hablemos a tu madre, ¿entendiste?

-Sí papi, te amo –la niña le dio un abrazo y Ryuuzaki le agitó el cabello despeinándola. Después hizo una reverencia a Roger y tomó la mano de Watari que la llevó hasta un pequeño cuarto donde todos los niños fueron reunidos minutos después.

En Wammy's existía la costumbre de recibir a los nuevos todos juntos, en el mismo lugar donde a veces L hablaba con ellos por medio de una computadora. Pero aquella vez parecía ser diferente. No era Roger quien lo presentaba sino Watari, a quien rara vez veían en ese lugar. Aquello, por supuesto, tenía muy felices e intrigados a los huérfanos.

-Buenas tardes niños-saludó Watari con una sonrisa en su rostro.- Primero que nada me da gusto saludarlos y me alegra aún más que no hayan sufrido ningún daño tras el robo. Les prometemos que su seguridad será lo primero y por lo mismo quiero que sepan que de ser necesario, tendremos que distribuirlos entre todas las otras sedes de la Casa de Wammy a lo largo del mundo... Pero no hay que alarmarnos por eso ahora, lo importante es que estén bien y que las personas que si sufrieron daños se recuperen pronto. Ahora, la verdadera razón por la que los cité aquí es porque quiero presentarles a mi nieta, Alexa. Alexa, ¿quieres presentarte?

Ayumi había estado oculta detrás de las piernas de su abuelo falso y no salió hasta que Watari insistió un poco.

-Ho- Hola, mi nombre es Alexa, tengo 4 años

-Ella únicamente habla japonés, así que me gustaría que alguien que domine o se defienda en ese idioma se encargue de cuidarla y mostrarle el lugar, al menos por el día de hoy.

Todos se miraron entre sí, la noticia de que su salvador tenía una nieta les había tomado de sorpresa a pesar de saber que en algún momento de su vida él había adoptado a uno de los niños de la institución y se habían marchado a vivir a otro país. La leyenda contaba que en sus ratos libres, Wammy le servía a L bajo el nombre de Watari. Otras versiones decían que el mismo niño que Watari había adoptado se había convertido en L y otra más decía que L en realidad era él.

Fuera como fuere, frente a sí tenían a una niña envuelta en un vestido blanco con estampado de cerezas, mallas blancas y zapatos rojos; dueña de un largo y lacio cabello negro, piel blanca, labios pequeños y grandes ojos grises, que no pasaban desapercibidos por más de un niño.

Al fondo del salón los murmuros se escucharon cada vez más fuertes. En un instante y casi apresurado para ser el primero en hablar, un niño castaño y de piel bronceada dio un paso en frente y se presentó ante el anciano, recibiendo "burlas" por parte de sus amigos que ya querían emparejados con la niña.

-Hola-habló en japonés- mi nombre es Esteban, soy de España pero se japonés a la perfección. Yo puedo ayudar.

-Excelente

Todos los niños volvieron a sus actividades y el niño tendió el brazo para que ella lo tomara de él y así no se perdiera. Ella accedió ante el gesto y se despidió de su abuelo para salir hacia su recorrido exclusivo.

-Esto no le gustara a Elle-pensó con una sonrisa- con lo celoso que es…

Los dos niños recorrieron la mansión viendo cada cuarto especial antes de salir por la cocina hacia el jardín, donde por supuesto atrajeron la atención de varios de los presentes, algunos por envidia y otros por curiosidad. Por petición de la pelinegra, ambos terminaron sentándose bajo un árbol para disfrutar de un par de deliciosas manzanas que habían robado por su paso en la cocina.

- Y bien, Alexa, cuéntame. ¿En serio eres nieta de Wammy?

- Si, lo soy. ¿Tú que eres de él?

-Bueno, en realidad nada. Él nos trae de otros orfanatos para vivir aquí y recibir una buena educación, es porque somos especiales

-¿Orfanato? ¿Qué quiere decir eso?

-Mnmh un orfanato es... Bueno un orfanato es un lugar que... Umh... Es donde viven los niños que no tienen papás.

-¿Tú no tienes papás? ¿Ninguno de los dos?

-No... Ninguno de los dos. Murieron en un accidente cuando yo estaba pequeño. Por cierto, tengo 7 años, cumpliré 8 en un par de meses

-Ah, que feo debe ser… yo tengo a mis papás pero… mi papá está ocupado todo el día y mi mamá trabaja mucho, así que no los veo tanto como quisiera… Por fortuna tengo a mi hermano y a mis tíos Touta, Mello, Matt y Near.

-¿¡Eh!? ¿Conoces a Mello y Near? ¿El que come chocolate todo el tiempo y Near el amante de los juguetes?

-Bueno… no sé si coma todo el tiempo eso, pero sí le gusta mucho. ¿Tú los conoces?

-Claro que sí. Ellos fueron parte de este orfanato hasta hace un par de años. Después de unos meses que llegué Mello y su amigo se fueron, luego se fue Near. Ellos eran muy populares aquí.

-¿Populares?

-Sí, todos hablaban de ellos porque son los principales candidatos a suceder a L cuando él muera

-¿L?... así le llamó mi mamá a mi papá…acaso… ¿Qué es L?

-¿L? ¿No conoces a L? ¡L es el ser más fabuloso del mundo entero! Él se ha enfrentado a incontables asesinos y ha resuelto casos que la policía no logra resolver. Ha atrapado a criminales de todo tipo y lo mejor de todo, ¡él ha atrapado a Kira!

-¡Suena fantástico! ¿Es así como un detective?

-Sí, es el mejor detective de toda la historia. Algunos dicen que él incluso tiene poder sobre los presidentes más importantes y eso lo hace el hombre más capaz y poderoso.

-¡Vaya! Y… ¿Quién es Kira?

-¿Kira? Kira es el asesino serial más despiadado y sobrenatural que ha existido. Él mataba a las personas de infartos y sólo necesitaba el nombre y el rostro de la víctima para que esta muriera. Una vez en televisión L lo confrontó y le declaró la guerra, pero afortunadamente L ganó. Todos los que estamos aquí soñamos con conocerlo algún día o mejor, convertirnos en sus sucesores… Es por eso que nos dan una educación especial en este lugar.

-Ya veo, ese L debe ser muy inteligente... ¡como mi papá!

-¡Es fantástico!

-¿Y cómo es de la cara?

-Ah, nadie lo ha visto, sólo Wammy y Roger. L nunca se presenta como tal en público y nadie sabe su nombre. Cuando debe hablar con alguien lo hace por medio de una computadora con una voz modificada por un programa, así que nadie podrá reconocerlo por su apariencia o por su tono de voz.

-¡Increíble!- La niña sonrió con ilusión, no sólo comenzaba a sentirse en confianza sino que ahora tenía una pista más para acercarse a su padre. El niño, al verla tan feliz, no pudo evitar un sonrojo

-Sí… oye, cambiando de tema… no sé cómo te suene esto, pero…-el niño cambió su tono de voz y comenzó a mirar al cielo en busca de valor –Desde que te vi hace rato… bueno, yo… yo creo que eres muy bonita

-Bo… ¿Bonita?

-S-sí… y… no sé… pensaba que quizás te gustaría que comiéramos un helado o quizás jugáramos futbol o…

-¡Alexa!- interrumpió Watari- Aquí estabas, tu padre te anda buscando, es hora de comer…

-¡Ah, sí! ¡Comeré con mi papi!- la pelinegra extendió los brazos buscando que la cargara, pero al recordar que su abuelo era ya un hombre viejo decidió sólo tomarlo de la mano para regresar-

-Te la robaré un rato, Esteban, quizá puedan verse al rato o por la mañana, gracias por cuidar de ella por este rato

-¡De nada señor Wammy!, es un placer… -él sonrió y se despidió de la ojigris con una reverencia y un beso en la mano, como muchas veces había visto que hacían en los cuentos que las niñas solían leer- Nos vemos luego, Alexa

-¡Hasta luego, Esteban!... Así que L es un detective...

.

.

.

-Misa, qué bueno que llegas, adelante, adelante. Déjame ayudarte.

Reiji Namikawa solía tener una agenda muy ocupada como presidente del Grupo Yotsuba en Japón, pero aquella mañana había cancelado todas sus citas para darse el tiempo de desayunar con la mujer que alguna vez le había llamado tanto la atención. La había esperado por poco más de 20 minutos y al verla llegar no había evitado una sonrisa de lado.

Al acercarse a la mesa, el hombre pelinegro se acomodó el cuello de su camisa gris y ayudó a arrimar la silla que ocuparía la rubia. Después cargó a Ren y lo acomodó en una silla un poco más alta.

-¿Usted quién es? – Señaló Ren un poco tímido por el gesto que el extraño había tenido con él- ¿es amigo de mi mamá?

-Sí, así es. Permíteme presentarme. Mi nombre es Reiji Namikawa, conozco a tu madre hace unos cuantos años, pero la última vez que la vi, tú todavía no nacías. Debo admitir que me sorprende cuánto has crecido en sólo cuatro años, te pareces mucho a tu madre…

-¿Eso es bueno?

-Por supuesto- Namikawa giró ligeramente la cabeza y sonrió a la rubia- ella cada día se ve más hermosa

-Ay, Reiji, eres tan adulador… - ella sonrió con un leve rubor en sus mejillas. Estaba acostumbrada a las adulaciones de sus fans, pero no así de hombres como Reiji Namikawa o inclusive, de su esposo, quien rara vez lo decía con todas sus letras. Misa abrió la boca para decir algo más pero se detuvo al escuchar la llamada entrante de su celular- Ah… disculpa… ¿Diga?

-Soy Ryuuzaki.

-¡Ah, tú! Hola… ¿todo marcha bien? ¿Cómo está mi niña?

-Todo va bien, ella no tarda en estar aquí, estamos por comer, ¿y ustedes?

-Igual, todo está bien pero… Ren extraña mucho a su hermana… ¿tardarán mucho?

-Un par de días, no creo que sea más allá de una semana… ¿sigues enojada?...

-¡Umh! ¿Tú que crees?…

-Misa entiende que tenía que viajar de urgencia, no es fácil arreglar este tipo de asuntos desde Japón y…-La voz de L se escuchaba cancina por tener que dar tantas explicaciones que su esposa no sabía entender. Pensó en pedir disculpas una vez más pero algo le impidió siquiera comenzar a formular la oración, era la voz de su hijo:

-Señor Makinawa, ¿Cuándo termine de desayunar puedo comer helado?

Ryuuzaki quedó en silencio por un momento queriendo pensar que no había escuchado bien hasta que la voz del aludido lo sacó de la duda. Cuando ella estuvo a punto de preguntar la razón de su silencio, escuchó algo que jamás creyó escucharía de la boca de su muy "relajado" y objetivo esposo.

-… Amane Misa… ¿QUÉ HACES CON ESE IMBÉCIL?


Capítulo hecho como parte de la actualización por mi primer aniversario en el fandom


Hoy no hubo flashback unu las prisas me ganaron. Este capítulo quería publicarlo el 31 pero tuve problemas con FF y no pudesubirlo. Pero ya, logré actualizar mis 3 colecciones de oneshots y este fanfic.

Ah! Pero ya pronto tendremos de regreso a Light y B unu por eso no se preocupen.

Tambien lamento si hay cosas que no se entienden, errores o cosas que parecen al aventón, estoy escribiendo desde un celular y es desesperante porque es nuevo y aun no me acostumbro!

Mina: Sí, me gusta que no se pueda resistir a Ayu nvn… y Qué te digo, no puedo elegir entre Kento y Matsuyama, pero sin duda alguna yo SÍ me quedo con el Masataka como Light… ¡Es que es guapísimo ese hombre!

Valeria/Yvonne/Yomii : Gracias por su comentario nvn

Akina: hey! Yo quiero consolarlo… y bueno, dije que no hará nada malo… CON REIJI 7u7 pero nunca mencioné nada de otros OCs… Eres la primera que demuestra tanto amor por Ayumi en un comentario xD todos son Team Ren!

Flor: Ay! Yo también hubiera reaccionado igual, maldito! U.U… y cuando escriba un fanfic de ellos dos, irá dedicado a ti nvn