Aunque sólo tres personas lo hayan leído, la función debe continuar! Espero ya pronto traerles flashback :C ya tengo las ideas, pero no el tiempo

-Contiene OoC de Ryuuzaki


Tomorrow


-Yo creo que no

Elle se encogió de hombros y se dio media vuelta para salir. Bastante había hecho con cambiar de ropa a su pequeña hija como para que ahora tuviera que encargarse de una acción que ni él hacía para consigo mismo. Al llegar al marco de la puerta, giró la cabeza y abrió la boca para decir algo, pero tuvo que cerrarla cuando la escena de su hija sollozando sobre la almohada llegó a sus ojos.

Él siempre había sido fuerte, más bien, nunca había sentido emociones por o para alguna cosa o persona que no fuera Watari. Sin embargo desde que se había dado a la tarea de conocer a Misa de una forma más íntima, una parte suya se había debilitado.

Su sangre seguía siendo fría, por supuesto, y realmente dudaba que alguna vez llegara a sentir algo por los sucesos a su alrededor o una nimiedad como ver una fotografía de un hombre brutalmente desollado. No, en ese caso él sólo buscaría hacer el trabajo que la policía no podía cumplir y devorar casos como si de pasteles se tratara…

Pero pobre de aquellos que se metieran con su familia. En ese caso, él se encargaría de hacerlos sufrir, incluso si eso involucraba matarlos con sus propias manos. Por alguna razón que odiaba y que su poderosa mente no lograba entender, se sentía débil ante una mirada, una sonrisa, un momento de enojo o el llanto de las únicas cuatro personas que realmente consideraba importantes en su vida.

-¿Ale-…?

-¡No me quieres!

Él suspiró rendido. Obviamente sabía que su hija era una persona manipuladora y dramática, pero aunque siempre se proponía a sí mismo ya no ceder a sus chantajes, escuchar sus lágrimas le irritaba y (podía jurar) casi lo hacía sentir miserable.

-Lo haré-afirmó- pero ya cállate

La niña sonrió y se colocó de espaldas a su padre para que él pudiera peinarla. Ryuuzaki veía el cepillo sostenido con dos de sus dedos, como si fuera el objeto más misterioso, complejo e interesante del mundo entero. Arqueó una ceja y se vio obligado a sostenerlo con algo más que un par de sus dedos para poder apoyarse bien. Comenzó a peinar con miedo de jalar o lastimar a su hija, pero ella no tuvo miedo en ningún momento.

Su cabello era largo, un poco enredado por las horas de discusión con la almohada, pero muy manejable y suave, por lo que pudo peinarlo con facilidad en cuestión de un par de minutos.

-¿Es todo?

-Sí, a veces mi mami me peina y agarra el cabello pero no me gusta…

-Entonces no lo haré, vayamos a desayunar

Él se giró sobre sus talones y caminó desganado hacia la salida. Sus manos casi podían sentir lo tenso que aquella "acción de mujeres" le había provocado. Realmente esperaba no volver a tocar un cepillo para cabello en su vida.

-¡espera ahí, jovencito! –habló su hija de forma autoritaria

-¿Jovencito?- escuchó en su propia mente al voltearse con una cerca arqueada

-Tú también tendrás que peinarte para salir a conocer Inlatela- ordenó mientras lo señalaba e iba tras él

-De ninguna forma

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Un gemido involuntario escapó de su boca por decimocuarta vez en un lapso de dos minutos. Cada jalón, cada vez más fuerte y doloroso, batallaba por hacerlo perder el equilibrio que él dominaba a la perfección. Acuclillado frente a la cama, Ryuuzaki Rue estaba sucumbiendo a los designios de su hija al dejarse, por lo menos, cepillarse el cabello. Mientras que ella, hincada en el borde del colchón, batallaba para que el cepillo pasara con facilidad por los desastrosos mechones oscuros de su padre.

-¿Esto era necesario?...- mencionó una vez hubo terminado. El cambio era apenas notable, pero el peso en su cabeza sí que se sentía diferente gracias a tantos nudos que la niña había arrancado con todo el esfuerzo de sus pequeños brazos

-¡Sí! … pero quedé muy fatigada- dijo al recostarse en su cama, con orgullo de haber aprendido esa palabra el día anterior-

L rodó los ojos y tomó a Ayumi entre sus brazos para marcharse hacia la oficina administrativa de Roger, urgido de disfrutar un par de tartas rellenas al llegar.

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-Oye, oye- llamó Beyond Birthday volando en forma horizontal por las calles de todo Winchester, sus alas por momentos chocaban contra el piso- ¿A dónde vamos exactamente?

-A buscar-respondió Light con simpleza, disfrutando de un vuelo un poco más elegante aún por sobre su encorvada figura, natural en la especie Shinigami- el idiota de Ryuk me dijo que el Rey es fácil de sobornar. Tengo entendido que le gustan las manzanas.

-¿Al Rey o a Ryuk?- preguntó el pelinegro cuando pasaron a lado de un grupo de niños que jugaba futbol en un parque público. Como su pequeña buena acción del día, clavó sus uñas en el balón y lo presionó hasta desinflarlo por completo- ¿Qué tienen de especial?

-A ambos, dicen que su sabor es único y por eso es fácil obsesionarse con ellas. Por eso planeo llevar cuantas manzanas pueda. Pero sería muy cansado hacerlo con las manos, así que busco un contenedor.

-¿Y si no pudieras comprarlo con manzanas?

-Entonces debemos llevar joyas y sobornar al imbécil de Armonia para sacarle más información.

-Eh, oye, y ahora sí me explicarás ¿por qué tuvimos que venir hasta este país y no nos quedamos donde vive la rubia? Esto es cansado, manzanas hay en todos lados

-¡Tú nunca entiendes nada, pedazo de imbécil! Es porque volveremos al orfanato.

-¿A qué?

-Tú ya jugaste con la rubia, déjame a mí jugar con el otro

-¡Vaya! Te escuchas tan… ¿Cómo le dicen los humanos?... ¡Ah! ¡Tan homosexual!

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-Mi abuelito se veía muy feliz, ¿verdad papá? – habló la niña desde abajo. Sus pequeños tenis rompían las hojas secas que caían de los árboles, conforme caminaban por un sendero de concreto rodeado de árboles y plantas, agarrados de la mano.

Desde lejos la escena se veía curiosa, no sólo por el caminar saltado y aun relativamente inexperto de la niña de 4 años, sino porque ella no alcanzaba ni a llegar a la altura de la cadera de su padre.

-Sí- respondió jugueteando con sus labios con su mano libre

-Por eso no quiso venir con nosotros. ¿Verdad?

-Así es-

Rue Ryuuzaki se veía algo distraído. Observaba todo a su alrededor con el fin de encontrar algo sobre el caso de Wammy's House, que no fuera perceptible a los ojos de la policía o a las cámaras de seguridad; mientras que a su lado, su hija parloteaba sin cesar sobre cosas que él no alcanzaba a escuchar.

-Incluso la policía no ha restringido el acceso… ¿Qué objetivo tendría venir específicamente a este lugar para suicidarse? De ser obra de un Shinigami, ¿por qué ordenar que se ahogara?

-¿Papá? … ¡PAPÁ! – Gritó ella sacándolo del ensimismamiento- ¿Qué es este lugar?

-Creí que te gustaría venir aquí – afirmó dirigiendo una fugaz mirada a la pequeña de grandes ojos grises, antes de clavar sus ojos en el panorama que comenzaba a revelarse- En este lugar le pedí matrimonio a Misa

-¿Aquí?, pero… ¿cómo…?

Ayumi no terminó la pregunta. Ante ella se abrió un paisaje de sauces llorones que adornaban las orillas del Río Itchen. El número de personas que pasaban por el lugar eran pocas, quizás por la hora que era, pero a pesar del movimiento y el ligero aire frío que congelaba sus pómulos, unas cuantas parejas de cisnes se bañaban en las aguas del lugar.

-¡Mira, papá! ¡Patos!

-Son cisnes, Ayumi

-¡Patos!-

Ella se soltó del agarre con su padre y corrió hacia los barrotes del puente por donde la mayoría de los atletas trotaban por la mañana.

-Ven aquí, patito- llamó con una enorme sonrisa en su boca, hincada en el puente de madera y estirando los brazos para intentar agarrar a los cisnes que se acercaban.

-Oye- replicó Ryuuzaki, aparentemente sin ninguna emoción- no vuelvas a soltarte de esa forma- regañó al tiempo que sacaba su mano izquierda de la bolsa de su pantalón y hacía uso de ambas para tomarla de la cintura y cargarla hasta colocarla sobre sus hombros-

-Pero yo quería tocar a un pato

-Cisne, Ayumi -Ella se agarró bien de la cabeza del pelinegro y él la tomó de los pies para evitar que se cayera. Su postura especialmente encorvada era bastante útil para situaciones así, debido a que el riesgo de que algo así pasara era menor.

-¡Eso!... papi, ¿es cierto que aquí le pediste matrimonio a mi mami?

-Sí, me gusta venir aquí y creí que a ella le gustaría también- Comentó sin darse cuenta, mientras caminaban a paso veloz y dejaban atrás el puente en el que años atrás había sido participe de una exagerada muestra de afecto por parte de su ahora esposa.

-¡Está muy bonito!, mi mami debió ponerse muy feliz, ¿no?

-Eso creo

En pocos minutos, Ryuuzaki y Ayumi ya se habían adentrado a una parte del Itchen destinada a la pesca. Ya no había barrotes de madera que le impidieran a la pelinegra acercarse a un cisne y eso lo aprovecharon. Con el cuidado de Ryuuzaki, ella se hincó justo en la orilla del río y se estiró para lograr acaricia a una de las aves.

-Lindo pato, lindo pato… ¿Puedo tener un pato, papi?...

-Un pato sí, un cisne no.

-Pero papá

-He dicho que no

Ella puso su acostumbrada cara de chantaje, sin embargo Ryuuzaki no cedió. ¡Qué locura sería tener un cisne en casa!, era completamente inconcebible. Sin embargo la vida lo había llenado de situaciones tan extrañas que ni en sus más tétricos (y poco frecuentes) sueños hubiera imaginado. Su día a día estaba rodeada de criminales, muertes y objetos paranormales y sin embargo, desde un muñeco vudú hasta la existencia de los Dioses de la Muerte, lo más increíble sin duda alguna era la sensación que sentía al estar recostado en el pasto junto con su pequeña hija, respondiendo una tras otra lo que por su cabeza cruzaba en forma de pregunta.

- Tu naciste en una ciudad que se encuentra a unas horas de aquí y la cual visitaremos mañana. Cuando yo le pedí matrimonio estábamos viviendo aquí, en un departamento cerca del orfanato. Un día simplemente dejé a tu abuelo a tu cuidado y el de tu hermano y la traje hacia acá, luego le pedí que nos casáramos y ella aceptó.

-¿O sea que se casaron después de que yo nací?

-Sí.

-¿Pero qué no los bebés nacen después de que se casan?

-No necesariamente. Si no nos casamos antes fue por… diversas situaciones que no tienen importancia en este momento

-¿Y tú estabas nervioso?

-Sí.

-¿Mucho?

-Sí. Tu mamá estaba algo… alterada en esas fechas. Ella creía que le iba a decir que nos alejáramos, pero estaba completamente equivocada. Creo que lo que más quería en ese momento era estar con ella… Pero… no le digas, ¿sí?

-¡Será nuestro secreto!... pero, ¿por qué no? ¿No se supone que los papás se dicen que se quieren y se besan?

-Yo no soy de esa clase de personas, Ayumi

-¡Qué feo! ¿Entonces no amas a mi mamá?

-Por supuesto que sí, pero los sentimientos tienen diferentes formas de demostrarse. Las palabras pueden llegar a ser vacías y todos pueden decir mentiras, pero no todos pueden hacer cualquier cosa para demostrar lo que sienten. Cuando crezcas y tengas novio lo entenderás… Más o menos en unos 20 años…

-¿20?... –preguntó contando con los dedos de sus manos y de las de Ryuuzaki hasta que llegó al número indicado- Pero esos son muchos años…eso significa que yo tendría…veinte y cato

-Veinticuatro- corrigió

-Veinticato… ¿Cuántos años tenía mamá?

-20

-Ah…Pero…

-Veinticuatro años, ni uno menos

-Mhh… -la niña hizo un puchero con resignación y observó por un momento las nubes intentando encontrar figuras en ellas, cuando una pregunta que jamás se había hecho llegó a su mente.- Papá…

-¿Sí?

-¿De dónde vienen los bebés?

Ryuuzaki casi se atraganta con su propia saliva. Si bien ya había anticipado que algo así sucedería, no se había puesto a pensar en que sería tan pronto. Además, confiaba en que tendría la ayuda de alguien con un nivel aceptable de inocencia e ingenuidad que fuera lo suficientemente cursi como para inventarle una excusa creíble para una niña de cuatro años, pero no había nadie, estaba solo.

-Los bebés vienen del cuerpo de la mujer- respondió. De ninguna forma le mentiría a su hija para que creciera con una idea errónea del funcionamiento del cuerpo humano o crearle míticas historias de animales-

-¿Y cómo se hacen los bebés?

-¿Cómo?... Creo que estás muy pequeña para entender esas cosas, Ayumi.

-¡Explícame!~

-No

-¡Por favor!

-No

-¡Papá!

-Bien- suspiró, pensando en una forma resumida y fácil de explicar la situación- cada ser humano tiene un conjunto de órganos que se encargan de la procreación. Estos órganos liberan células diferentes, dependiendo de si eres hombre o mujer y que al entrar en contacto se unen. Una vez que se unen, se va formando un feto que al pasar varios meses se convierte en un bebé listo para nacer.

-¡Ah!~… ya entiendo…Bueno, en realidad no…

-Estás muy pequeña para entender…

-Sí… -La niña volvió a su puchero, algo enfadada por no lograr comprender lo que su padre decía, pues solía pasar que entendía a la primera, sin embargo ahora era diferente y eso la hacía sentir como una tonta. Giró la cabeza y se levantó cuando se dio cuenta que el pelinegro disfrutaba del silencio con los ojos cerrados. Luego, hincada, dejó caer la mitad de su cuerpo sobre el pecho del hombre, para así poderlo observar más de cerca.-

-¿Uh?

-¡AHORA CUÉNTAME CÓMO SE CONOCIERON!

-Ah…-suspiró y apoyó una de sus manos sobre la espalda de la niña– creí que tu madre te había contado ya

-Pero muy poco… cuéntame más

-Bien…Pero vayamos caminando, es hora de irnos.

-¿Me cargas?

-De acuerdo… -L obedeció a la seña que su hija le hacía y la tomó entre brazos, esta vez sin ponerla sobre su espalda. Luego comenzaron a caminar hacia la carretera- Yo era amigo de un chico de nombre Light Yagami, ambos nos conocimos en la universidad. Un día nos reunimos para comer juntos y ella apareció por ahí. Estaba trabajando y decidió pasar a saludar a Light, que era su novio. Él nos presentó pero yo ya la había visto antes en revistas y noticias, en ese entonces ya era famosa.

-¿Y te gustó desde ese momento?

-…Sí. Me gustó desde ese momento.

-¡Qué bonito! ¿Y se lo dijiste?

-No.

-¡¿Cómo qué no?!

-Ella tenía novio.

-¿Pero entonces cómo terminó siendo tu novia?

-… Digamos que… estuvimos viviendo los tres juntos por un tiempo. Él era un buen chico pero… las personas cambian y él cambió mucho, no la trataba bien y supongo que por eso terminamos juntos.

-Qué feo… ¿y tú no tenías otras novias cuando la conociste?

-Estás muy curiosa el día de hoy, ¿no?... No, no tenía ninguna, no era algo que me interesara o me interese. No trato con personas a menos que sea importante, si soy sincero no tengo una idea de cómo o por qué me enamoré de tu madre

-¡Así que lo admites! ¡Yo sabía que admitirías que estás enamorado!... oye…- hizo una pausa para acomodarse al taxi que su padre acababa de parar- cuando vinimos para acá, ¿mi mamá estaba enojada?

-Eso ya debes saberlo, creo que desde debajo de la cama se escuchaba bien nuestra conversación

Ayumi se escondió entre sus brazos mientras su padre se acuclillaba a su lado, ante la mirada extraña del conductor. Su padre se había dado de su presencia debajo de la cama en el momento en que discutían.

-A la catedral, por favor- pidió en inglés antes de cambiar a japonés- no estoy enojado, si es lo que piensas. Pero no vuelvas a hacerlo, entrar a las habitaciones de las personas sin su permiso y escuchar sus conversaciones es de muy mala educación y puedes buscarte problemas

-P…Perdón… - se disculpó en voz entre cortada antes de soltar unas cuantas lágrimas de verdadero arrepentimiento y miedo-

-No llores. Sólo tenlo en cuenta- y sin más, sacó un par de pequeños paquetes de osos de gomita, uno para cada uno.

Ambos comieron sin esperar más y disfrutaron de parte del viaje con gran silencio. Ella se sentía cansada, pero el recargarse en el brazo de su padre la tranquilizaba. Si era cierto que él no gustaba de tratar a la gente, las posibilidades de que fuera el investigador L eran un poco mayores.

Ella comenzaba a quedarse dormida. Las gomitas en sus manos iban cayendo por la falta de fuerza en sus puños y el brazo que la rodeó para mantenerla segura la invitó a ceder.

Ryuuzaki observó el retrovisor e inspeccionó la cara del conductor, algo no iba bien. De un momento a otro su expresión había cambiado a punto de tener una mirada completamente carente de vida. La velocidad del auto aumentó y en al llegar a un cruce, la palaba "¡CUIDADO!" fue lo último que se escuchó de la boca del pelinegro.

El estruendo se escuchó a lo largo de tres calles a la redonda. El taxi había sido chocado por una camioneta que era conducida a toda velocidad, y que lo hizo volar a lo largo de una calle hasta quedar boca abajo y con la parte del conductor completamente destrozada.

-Hasta para atentar contra la vida hay niveles, Beyond- sonrió Yagami cerrando la Death Note, donde había escrito dos nombres momentos antes, antes de voltear a ver a su compañero comiendo del costal de manzanas- Deberías aprender un poco de mí

-Tsk… Cierra la boca, Yagami -

Entre un montón de pedazos de metal y un gran charco de sangre, Ayumi quedó inconsciente, abrazada fuertemente por la totalidad del cuerpo pesado e inmóvil de su padre.


No me maten… OnO, plox! *pone una fortaleza anti fans de L* no lo tenía contemplado… sólo surgió, creo que será interesante como cambiará la historia ono

Mina: Sip, otra peli, me entero porque DN es mi obsesión y bueno… además, la noticia salió al finalizar el capítulo final del drama nvn, fue doble emoción! Mmmh descargar como tal, no, si sabes inglés, creo que está en youtube, pero yo lo vi online. Un día vi una página para descargarlo en español, pero la verdad la perdi :C

Rox: Rox! Te missyu mucho! Ni yo tengo idea de cuantos capítulos te perdiste :c pero entiendo,

es por el trabajo y eso :c Me da gusto que te guste Ren, creo que es el gemelo con más popularidad. Quién lo diría, no?

Yvonne: Gracias por comentar