Noticia!: ya hay protagonista para la película hollywoodense de DN, Nat Wolff (Bajo la misma estrella) será Light (a mi no me agrada la idea). No se confundan, esta peli no tiene nada que ver con la del 2016. Es decir, se aproximan dos peliculas.
Tomorrow
L Lawliet merecía un tiempo libre, eso se lo decían todos, pero él no lo aceptaba jamás. No se sentía cansado y mucho menos desubicado, cada pensamiento, razonamiento y acción eran perfectos. Él no necesitaba un descanso, no como ella, no como Misa. Ella era sin duda alguna la más afectada de tener que soportar la repentina vida de padres que se habían buscado, pero aunque con el tiempo se había terminado por acostumbrar a dormir poco, usar kilos de maquillaje para las ojeras y hacer de actriz, modelo y madre en un mismo día, era más que lógico que ella necesitaba relajarse.
-¿Cómo es que terminamos aquí?
Desde que a los gemelos les habían comenzado a salir los primeros dientes y más aún cuando comenzaron a arrastrarse por el piso intentando gatear, su vida era mucho más ajetreada. Muchas veces ambos tenían que quedarse en la habitación de trabajo de Ryuuzaki, la cual se había convertido en una enorme cama con peluches, cobijas y colchones por todos lados, sin contar la ridícula cantidad de ordenadores que en esta había.
-No tengo ni idea…
Sin embargo, en cuanto ambos comenzaron a estar de mal humor, Watari tuvo que recurrir a medidas extremas y buscar la ayuda de dos expertos en "travesuras".
-Ya recuerdo, Matt y Mello fueron los culpables…
Momentos antes ambos habían sido llevados a su habitación matrimonial, Misa engañada por Watari y Ryuuzaki arrastrado a la fuerza por los dos adolescentes.
-Entonces… estamos encerrados…
-Efectivamente
-¿Cuál es tu excusa? ¿No se supone que sabes defenderte? ¿Cómo fue que dos adolescentes pudieron traerte hasta aquí?
-Supongo que es cierto que mi cuerpo necesita verdadero descanso para poder estar en óptimas condiciones
-¡Ah! Bueno, si estamos encerrados aquí, no queda más que descansar, ¿no, mi amor?... Anda, vamos a la cama, ¿sí? Hace mucho no dormimos juntos…
A ninguno se le ocurría, por supuesto, que sus hijos pudieran estar en algún peligro, pues tenían a su abuelo y a dos jóvenes niñeras que los cuidarían. Misa tomó la mano de su joven esposo y lo guió hasta la cama con fuerza, pues él no parecía tener intensiones de moverse de la puerta. Una vez ahí, lo empujó de forma que quedó sentado.
-Pero no tengo sueño- replicó el investigador, aunque sabía que aquello era una mentira. Su cuerpo pedía a gritos quedarse tumbado en su cama por dos días seguidos.
-Nada de eso. Recuerda que Watari decidió involucrarse lo menos posible en el proceso de educar a nuestros hijos, debemos hacerlo nosotros, y ahora que nos está ofreciendo esta oportunidad, no hay que desperdiciarla. Además, has estado dos meses encerrado en ese lugar, ya casi no te veo, ni te abrazo, ni te beso…
-Puedes visitarme cada que quieras
-¡Pero no es lo mismo!, al menos acuéstate a mi lado, ¿sí?- preguntó después de un tierno beso en los labios, animada de tenerlo cerca
-Ya qué
La rubia comenzó a quitarse la ropa frente a él sin ninguna intensión más que la de estar cómoda para poder descansar mejor en aquel día de verano, pero aquella acción pareció llamar la atención de su esposo, que observaba atentamente sus movimientos y se grababa cada uno de los detalles de su conjunto de ropa interior negra.
-¿Eso es nuevo?- señaló refiriéndose a la ropa interior
-Lo compré hace un mes, ¿no es lindo?
-¿Qué hacía yo para que no me lo mostraras al instante?
-Bueno, creo que en ese momento me dijiste algo de estar yendo detrás de un secuestrador de Pension…Pension…De donde son los vampiros
-Pensylvannia- Corrigió, por un momento pensó en decir que los vampiros no existían, pero después de haber convivido con dos Shinigamis, no le sorprendería en lo absoluto que dichas criaturas chupasangre existieran tal cual la ciencia ficción los describía
-Eso. Por eso no me molesté en quitarte tu "valioso" tiempo
-Ya veo… Es una lástima ¿Tienes más de esos?
-¿Más qué? ¿Conjuntos nuevos?... Pues obvio, pero todos son de hace un mes
-No estaría mal que compraras más
-No… No tengo razones para hacerlo…
-¿Estás segura?- cuestionó el azabache parándose frente a ella. Luego se acercó como si acechara a su víctima y la apresó contra la pared. Durante el camino dirigía rápidas miradas hacia el cuerpo de la modelo y, al chocar, su playera blanca había desaparecido dejando resaltar su ligeramente marcado abdomen y sus muy pronunciadas clavículas
-R…Ryuuzaki… ¿Estás… estás algo intenso, no? Yo… sólo quiero descansar
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-Oh, vamos, ¿en serio?- preguntó Matt a Mello, viendo las cámaras de la habitación desde el lugar de trabajo de Ryuuzaki- ¿Y la acción? ¡Comiencen con la acción!
-Eres un maldito pervertido, Mail. Apaga eso, si Ryuuzaki sabe que espiabas a su vieja, seguro te mata
Mello caminó entre las cobijas y colchones ignorando la presencia de su amigo y apagó las cámaras de seguridad de la habitación matrimonial. Luego volvió al piso, donde la mayor de los gemelos empujaba su propio cuerpo para poder llegar a su hermano, que hacía el mismo movimiento para alcanzar un pequeño peluche.
-¡Amargado!
-Llámame como quieras, pero esto no está bien. El que L sea un fetichista y un obsesivo de la seguridad de su familia y ponga cámaras para vigilarlos 24-7, no significa que tú tengas permiso para verlas. Confórmate con esa imagen de la rubia en imagen interior y ya, asqueroso pervertido
-¡Lo dices como si no te gustara!, puedo apostar todos mis videojuegos a que Misa te parece aunque sea un poco atractiva
-Eso no pasará
Mello sacó entonces una barra de chocolate y comenzó a comerla, obteniendo la atención de la gemela mayor por el eco que su mordida provocaba en aquel silencioso lugar. Ayumi cambió de dirección y se arrastró hacia él, sacando una sonrisa casi imperceptible en el rostro del ojiazul.
-Es más, estoy tan seguro de eso como de que te encanta estar con estos mocosos, aunque digas que los odias
-No
-En especial con Ayumi
-Ya cállate, pervertido
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La escena que contemplaban sus cansados ojos grises era sin duda alguna una de las peores situaciones que había visto. En más de 70 años de vida no era ajeno en lo absoluto a las visiones horribles y desoladoras en las que la realidad superaba la ficción, pero aquella escena era simplemente terrorífica.
Frente a él, la carrocería destrozada de un taxi LTI TXII negro se esparcía por el pavimento junto con los restos casi irreconocibles de quien fuera el chofer. Al final de un camino de chatarra se encontraba el resto del auto que era levantado con extremo cuidado por personal de la policía y de los bomberos. A pocos metros, una ambulancia esperaba el aparentemente único cuerpo que había quedado atorado en posición fetal.
Quillsh no podía creerlo, de aquella montaña negra y gris fue removido el cuerpo inerte de su "hijo", quien abrazaba a su "nieta" en forma protectora. Él los acompañaría en todo momento con la frente en alto y la masculina presencia inglesa que despedía su porte, incluso aunque por dentro su corazón no pareciera tener consuelo alguno.
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Misa despertó por el sonido de la –según Ryuuzaki- escandalosa puerta principal. Sus músculos se sentían ligeros consecuencia del descanso que el haber terminado sus grabaciones le producía. Se colocó una bata a juego con su camisón de dormir y estiró sus músculos para dirigirse a la sala, no sin antes dirigirle una mirada de encanto a su pequeño hijo que dormía con piernas dobladas y dedo en boca. No cabía duda, era una réplica bien peinada del detective ojeroso.
Al llegar a la sala se posicionó cerca de la puerta, justo frente a un extraño aparato de cuerpo gris, vestido de botones negros y cosas que no entendía.
-¿Cómo se enciende esta cosa?- se rascó la cabeza y presionó todos los botones hasta que la imagen del exterior apareció en pantalla, revelando dos figuras masculinas- ¿Uh?
Ella jugueteó con sus labios haciendo un puchero de resignación y desactivó el sistema de seguridad para salir a abrir la puerta principal.
-Mello-chan, Reiji-san, ¿qué hacen aquí?... no, esperen-sonrió de forma burlona- ¿qué hacen aquí, juntos?
-Encontré a este hombre merodeando tu casa-mencionó Mello con brazos cruzados, sin hacer contacto visual con la chica- ¿lo conoces?
-Sí…-dudó hasta que recordó que, aunque Mello tuviera completo conocimiento de Namikawa, éste último no lo conocía- es un amigo de Yotsuba…Ah, los presento, Reiji, él es…
-Mello-interrumpió aún sin hacer contacto visual- oye, rubia, ¿está TU ESPOSO?
-Etto… no. Se fue con Ayumi a Inglaterra por unos días
-Bueno, entonces me reti-
-No, espera. ¿Por qué no pasas a desayunar? Bueno, los dos… ¿Sí? ¡Excelente!
-Oye pero yo no dije na-Mello no terminó de hablar, en un abrir y cerrar de ojos ambos estaban en la mesa siendo atendidos por la joven modelo que preparaba un desayuno de forma rápida.
-Lamento haber venido sin avisar, Misa- comenzó a hablar Reiji, acomodando los puños de su camisa- por favor, déjame ayudarte con el desayuno
-No es necesario, muchas gracias...-agradeció mientras servía un poco de té en tres tazas de porcelana- Mello, ¿podrías ir a despertar a mi niño?
-¿Para qué? –Cuestionó de forma altanera, tomando la taza que le correspondía- ¿para qué te quedes sola con este hombre?
-Mello, sabes que Misa tiene un esposo al que ama, así que tus cosas no me afectan
-Como quieras, iré por el mocoso entonces –el rubio se levantó de su silla y cruzó detrás de ella para abandonar el lugar, no sin antes susurrar de forma sólo audible para la chica:- estarás en problemas si L se entera
Misa sólo asintió para sí y luego tomó asiento. Namikawa no dejaba de verla atentamente, con su barbilla reposando sobre sus nudillos. Qué extraña situación haberse encontrado con aquel joven que parecía conocer bien al esposo de quien podría haber sido su mujer. Él no era para nada alguien que se dejara afectar por la situación o por las palabras, sin embargo aquellas palabras por parte de ambos habían provocado un ligero malestar en su pecho.
-Creo que no le caigo nada bien, ¿verdad?- sonrió con pena
-¿A Mello?... creo que no, bueno, casi nadie le cae bien, ni siquiera yo
-Entiendo- respondió a secas mientras ella tomaba un poco de té- por cierto, Misa…No pude evitar notar que traes una venda en la pierna. ¿Estás bien?
-¿Me miras las piernas?- arqueó una ceja, sin señal alguna de molestia. Estaba acostumbrada a que los hombres la miraran
-Creo que es imposible no mirar a mi host cuando me recibe en camisón de dormir, espero no te molestes
-No, supongo es mi culpa… Bueno, esto no es nada, ayer pasó un accidente en la locación ¿sabes?, se cayó una lámpara y se me enterraron unos pedazos de vidrio y plástico, pero fue muy superficial y ya no me duele ni nada
-¿En serio?, puedo revisar tu herida si…
-No-interrumpió- estoy bien, gracias
-¿Y L lo sabe?
-¡Shh!, ya te dije que no le digas así, se llama Ryuuzaki. No quiero que mis hijos se relacionen con nada sobre Kira
-Entiendo, ¿Ryuuzaki lo sabe?
-No, no quiero preocuparlo, él debe estar muy ocupado y no quiero interrumpir. Además es un idiota, no se acordó que se cumplieron 5 años desde que me detuvo en el aero…-se detuvo de forma seca- perdón… creo que no debí mencionar esto…
-No, no te preocupes, está bien… Aunque creo que deberías contárselo como un comentario casual, supongo que le dirás sobre el casting, ¿no?
-¡Mami!- gritó el niño de la casa interrumpiendo la conversación de los dos adultos. Ren sonreía desde los hombros de Mello, completamente bien peinado pero aun en pijama- ¡mira, soy más alto!
-Mentira- negó Mello cuando lo bajó de sus hombros y lo vio alejarse con dirección al pelinegro-
-¡Hola Señor Makinawa! –Saludó sacando una risa de burla por parte del rubio. -Hola, campeón, ¿cómo estás?
-¡Muy bien!, mi mamá dice que hoy pasaremos el día juntos visitando muchos lugares- mencionó y ocupó el asiento que quedaba entre Misa y Namikawa, de ninguna forma decepcionaría a su padre en la misión que le había ordenado.
Reiji sólo sonrió y pasó uno de sus mechones detrás de sus orejas dispuesto a desayunar. Quizás la mejor decisión había sido renunciar a esa chica que se veía feliz con la familia y la vida que llevaba, pero de sólo pensar que él pudo haber sido un padre sustituto del niño, las ganas de buscar una pareja que le diera un heredero aumentaban.
Namikawa hizo una nota mental para darse el tiempo de conocer a alguna mujer en alguna de las reuniones a las que Shingo Mido lo invitaba con frecuencia. No se conformaría con cualquier cosa. Ella debería reunir los estándares de belleza planteados por él, debería tener clase, pero sobre todo, cocinar tan bien como Misa Amane, competir con su cálida sonrisa y superar su tierna pero controlada inocencia.
De un momento a otro el tono de llamada entrante del celular de Misa Amane lo sacó de su ensimismamiento e interrumpió un relato –seguramente un sueño- que el pelinegro menor contaba con entusiasmo. Sus pupilas se fijaron en las expresiones corporales de la rubia conforme respondía y avanzaba la llamada: sus orbes perdían luz, sus labios temblaban junto con su cuerpo y su respiración parecía cortarse y agitarse alternadamente, para luego finalmente sonreír al cortar la terminar de hablar.
-Mi amor- tragó saliva y le acomodó un poco el cabello antes de bajarlo de la silla donde estaba- ve a vestirte, iremos de viaje
-¿De viaje?... ¿puedo ponerme lo que sea?
-Lo que tú quieras, mi amor… Corre, anda…
-¿Amane?- preguntó el rubio una vez que el niño desapareció por el pasillo y se escuchó la puerta de su habitación- ¿Qué pasó con Ryuuzaki?
Misa sonreía, pero no lograba engañarlos. Sin importarle un ápice el mundo que la rodeaba, cayó de rodillas y sus ligeros temblores de cuerpo se volvieron agresivos. De sus labios comenzaban a salir sangre por morderlos con fuerza y sus uñas daban el efecto de que se clavarían en el piso sin más esfuerzo que la presión que ejercía para que las lágrimas no salieran.
-Misa- susurraron ambos hombres al unísono
-Mi Ryuuzaki… Mi bebé… los dos…
Y sin poder soportar un segundo más, rompió en un llanto bestial cuyos gritos rebotaron contra el chaleco de cuero negro del ojiazul cuando este la abrazó. Mello entonces sintió su corazón estremecerse al pensar lo peor sobre la seguridad de la niña que le hacía la vida un infierno.
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-¿Qué fue lo que pasó?...No…No logro entender…
-Son cosas del destino, Wammy
En la sala de espera de la sección de Urgencias de un hospital cercano, Watari se esforzaba por entender cómo había sucedido todo en tan poco tiempo. Horas antes se había despedido de su protegido con la promesa de que volverían para la comida, sin embargo no habían vuelto. Aquello había encendido todas sus alertas y su intuición y lo habían obligado a monitorear la computadora de Ryuuzaki, donde los signos vitales y la localización exacta del detective y del inventor aparecían con todo detalle, gracias a microchips implantados en sus cuerpos. La respuesta había sido agobiante.
- Si los hubieras visto… Mi hijo la protegió, ¿sabes?...
Ambos quedaron en silencio, Roger conocía a la perfección a aquel otro anciano que profesaba sabiduría y tranquilidad. Verlo alterado hasta el punto de jalarse los cabellos de desesperación era una situación difícil de presenciar.
-¿Ustedes vinieron con el hombre y la niña del accidente del taxi? – intervino un doctor barbón, dirigiéndose hacia la pareja de viejos
-Soy el padre del joven- se apuró el inventor, dejando atrás a su compañero- ¿Qué sucedió?
-La niña se encuentra bien, reaccionó hace un par de minutos y sólo tiene algunas heridas superficiales. Sin embargo el joven sigue inconsciente. Recibió mucho daño, tiene unos cuantos huesos rotos y heridas superficiales y profundas, además de fuertes golpes en la cabeza. Sin embargo tardaremos un buen rato en determinar daños internos. Por los signos vitales que presentó tuvo que ser puesto en terapia intensiva… No le mentiré, su corazón se detuvo en el camino, pero logramos estabilizarlo. Para ser partícipe de un accidente tan brutal como el que tuvo, corrió con algo de suerte, la posición fetal que adoptó durante el golpe sirvió bastante para evitar que muriera…
-E-Entonces mi hijo…
-…Está en coma
Convivencia!
En serio creyeron que mataría a mi prota? Obvio no. Les confesaré algo. El accidente lo tenia planeado para Misa sola y una situación de defensa Mello-Ayumi, Pero en el fic se Yvonne Lawliet sucedió lo de Misa y Entonces tuve que cambiarlo. Creo que Estuvo mejor así n.n
Perdón si las asusté. Además, recuerden que la DN no afecta terceras personas, en un accidente como ese, si es posible que mueran, Pero vaya, qué suertudo fue L.
Otra cuestión, he tenido en la cabeza hacer un crossover de DN con DBZ u Ouran High School Host Club, ¿lo leerían? cuál sería mejor?
Ya que voy Camino a la uni, no puedo responder todos sus hermosos comentarios ;-; Pero en serio agradezco mucho que se hayan tomado el tiempo de dejarlos! Tanto a los usuarios como a los que no tienen cuenta. Mil gracias en serio, Sonrei bastante con sus reviews. Sólo respondere dos
Rox: lamentablemente no iré y tú?
Lady Buttercup: creo que fuiste la única que afirmó que L murió. Bueno, eres libre de dejar de leer, por supuesto. Gracias por comentar y Por haberme seguido a lo largo de 18 capítulos n.n
