Este fic es una secuela de mi historia "El Siglo Magnifico: La Sultana Sakura" y esta basado en el Epilogo de esta, e inspirado en las series turcas "Medcezir" y "Zeynep: Buscando a su Padre", y es un tributo a una copatriota chilena, Katherine Winter, que se suicido en 2018. Los personajes son de la absoluta autoría de Masashi Kishimoto pero la trama y utilización en que han sido empleados corre absolutamente por mi cuenta.


El miedo era un estado emocional propio de todo ser viviente y que fuese capaz de exteriorizar sus emociones o al menos sentirlas para sí mismo, era algo normal, y no era intención de Fugaku negar que había sentido miedo en el pasado pero jamás con la fuerza con la que lo sentía en ese momento, acomodándose ligeramente la corbata y que en ese momento parecía asfixiarlo, mas incondicional como siempre es que su esposa Mikoto vino en su auxilio, ayudándolo y tranquilizándolo con una ligera y dulce sonrisa; era difícil para ambos tener que hacer esto, pero no había otra opción. Habían esperado durante horas y el plazo acordado ya casi terminaba a la par que el día comenzaba a terminar, solo faltaban un par de horas para que anocheciese y había llegado el momento de hacer un anuncio a la prensa para poder salvar a su hijo de la muerte, porque como padres ambos estaban simplemente dispuestos a todo, incluso a ceder parte de su fortuna porque eso les era insignificante en comparación con la vida de Sasuke y Sakura. Entrelazando una de sus manos entre sí, ambos abandonaron su habitación rumbo a la sala donde se encontraban Itachi, Izumi, Naruto, Ino y Shizune quienes alzaron la mirada al escuchar los pasos contra la escalera, desganados, preocupados y tristes al saber que no importa que tanto lo desearan no podrían postergar lo inevitable, en ocasiones era preciso hacer sacrificios para proteger a quienes amaban, y este caso era un muy buen ejemplo, aunque supieran que iban contra su buen juicio, porque debía hacerse.

-¿Ya llegaron?— consulto Fugaku para romper el silencio y para intentar aligerar un poco la tensión palpable en el ambiente.

-Si, están esperando afuera— asintió Itachi, bajando la cabeza mientras Izumi lo abrazaba por la espalda.

-¿No hay nada más que podamos hacer?— inquirió Naruto, intercambiando una mirada con Ino que se encontraba igual de preocupada que él por Sasuke y Sakura.

-Qué más quisiéramos, pero se nos agota el tiempo, y ninguna fortuna merece la pena arriesgar la vida de uno de mis hijos— sentencio Mikoto, sabiendo bien que su esposo pensaba exactamente lo mismo.

Como madre que era, Mikoto tenía miedo, más que eso, estaba completamente aterrada y en su posición cualquier madre cometería locuras inimaginables con tal de tener a su hijo a su lado otra vez y de protegerlo, incluso lo encerraría en la fortaleza más impenetrable y le prohibiría volver a salir, pero Mikoto sabía que Sasuke no era responsable de lo que estaba sucediendo, solo Izuna tenía la culpa y esa era razón más que suficiente para que calmase su ímpetu y serenase su aprensivo corazón, por ello y porque Sakura también estaba implicada y todo lo que quería era que ambos salieran ilesos, pero para que eso pasara ellos tendrían que dar parte de lo que poseían, y estaba sobradamente dispuestos, aunque quisieran evitarlo no había nada más que hacer. Ningún padre en el mundo, ni en la más lujosa de las mansiones ni en la más humilde de las moradas pensaría jamás en llegar a esos extremos, poniendo en riesgo la vida de uno de sus hijos para mantener un patrimonio sin importar el valor simbólico y sentimental que tuviese, puede que Madara y él hubieran sido muy unidos, tanto como lo había sido con Izuna una vez, pero ene se momento y haciendo tripas corazón, Fugaku decidió sin titubeo alguno que prefería volverse tan pobre como para estar en la calle si de esa forma conseguía proteger a Sasuke de enfrentamientos como ese, ¿qué familia merecía enemistarse o debía tan siquiera pelear entre sí por tontos bienes materiales? Ninguna, y a él aun le costaba aceptar como habían llegado hasta ese punto.

-Vamos— suspiro Fugaku por fin, no viendo sentido en postergar por más tiempo aquello que se veía inevitable.

Asintiendo en silencio, Mikoto estrecho su mano contra la de Fugaku antes de dirigirse hacia la puerta en compañía de Itachi e Izumi que se levantaron de los sofás en compañía de Naruto, mientras que Shizune emprendió rumbo a la cocina para preparar un poco de té de manzanilla para Ino que se abrazó a sí misma, permaneciendo en su lugar. Sin importar que Fugaku y Mikoto no estuvieran de acuerdo en hacer un anuncio público en ese momento, debían y era preciso que protegiesen a su hijo y lo salvara, que volvieran a tenerlo a su lado, que pudieran volver a abrazarlo, y lo harían, tenían que hacerlo sin importar que en ese momento y por tomar una sola decisión su corazón sufriera por ello.


Subir al auto de un completo desconocido en plena carretera era un error garrafal, cualquier persona a quien se le planteara tal posibilidad la consideraría una locura sin ton ni son, algo que no valía la pena intentar en busca de buenas intenciones si todo lo que tal vez obtendrían a cambio era incertidumbre, era imposible leer en el corazón de las personas y encontrar a alguien bueno, eso era un sueño utópico y por lo que a lo largo de gran parte del camino tanto Sasuke como Sakura se habían preparado mentalmente para abrir las puertas del auto en cualquier momento y saltar y el desconocido hombre que había ofrecido llevarlos no cumplía con su palabra, pero tanta incertidumbre termino cuando el hombre no solo los regreso a Konoha sino que al centro principal de la ciudad y desde donde fácilmente podrían dirigirse de regreso a casa, solo entonces pudieron respirar tranquilos y agradecer a Dios, a una fuerza superior o a quien fuera por haber encontrado un alma noble. Es por eso que al momento de bajar del auto de aquel hombre que amable y desinteresadamente los había ayudado, tanto Sasuke como Sakura no dudaron en darle las gracias al individuo de la mejor manera posible, acallando y guardando en lo más profundo de sus mentes los secretos temores que habían albergado a lo largo del viaje y las dudas que habían tenido de que todo acabase mal, mas afortunadamente ambos estaban vivos para contarlo y enormemente agradecidos por ello.

-Muchas gracias por traernos, en verdad se aprecia mucho que aun haya buenas personas en el mundo— volvió a agradecer Sakura, sonriendo de oreja a oreja.

-Aun así, no vuelvan a intentar algo así— aconsejo él en caso de que ambos muchachos volvieran a estar en una situación similar, —es peligroso subir a su auto desconocido, no siempre se conocen las intenciones de las personas a quienes encuentran— obvio esperando que ambos tuvieran eso en cuenta.

-Lo sabemos, pero no teníamos otra opción— asintió Sasuke, completamente de acuerdo y agradeciendo su consejo. —De nuevo gracias— añadió ya que Sakura había dado las gracias con ambos.

-De nada, y cuídense— se despidió el hombre con una ligera sonrisa antes de encender el motor de su auto.

La verdad no iba a culpar esos dos jóvenes en lo absoluto por verse en la necesidad de buscar el vehículo de un completo desconocido como para regresar a la ciudad, la verdad nunca faltaban que chicos o chicas jóvenes acabaran en una situación así, pero si eran contadas e incluso menos las personas que brindaban ayuda cuando más se necesitaba, por eso les aconsejaba que no volvieran a hacerlo, él los había ayudado pero y sin ser negativo eso no significaba que otras personas fueran a hacer lo mismo en absoluto. Ya a solas, viendo el auto alejarse por la calle hasta perderlo de vista, Sasuke y Sakura se observaron entre si antes de suspirar profundamente, Sakura incluso sentía como le temblaban las piernas a causa de las emociones fuertes que había experimentado, sonriendo ligeramente al ver a Sasuke revolverse ligeramente el cabello, igualmente sobrecogido por los últimos acontecimientos, toda la experiencia había parecido como algo sacado de una película de espías, terror o mafia, y no era ninguna broma, solo que esa no era ninguna película sino que la historia real. Pensando precisamente en dejar atrás cuanto antes esta experiencia, más agradecido de todo corazón por Sakura quien se había mantenido incondicionalmente a su lado a pesar de todo, sin importar que ambos fueran prácticamente desconocidos entre sí, Sasuke contó en su mente la cantidad de calles que había de distancia hasta llegar a su hogar, no demasiadas y menos aún si corrían, claro.

-¿Aun tienes energía para correr?— pregunto el Uchiha, para prepararla para lo que se venía.

-¿Son muchas calles hasta tu casa?— cuestiono Sakura, teniendo energía pero no sabía si la suficiente, aunque con voluntad todo era posible.

-Eso no se pregunta— negó Sasuke con una sonrisa ladina, lo importante no era el destino sino el viaje.

Apretando fuertemente los ojos, la nariz y los labios en una expresión que a Sasuke le resulto completamente adorable, Sakura bufo para si antes de asentir en silencio y destensarse los hombros en una muda señal que hizo sonreír a Sasuke, preparándose para correr, él dando inicio a la trayectoria al ser quien conocía directamente el camino a su hogar más siendo prontamente alcanzado por Sakura que sonrió a su lado; alegre, divertida, de buen corazón, dulce, inocente, fuerte y determinada al mismo tiempo, eso y más era Sakura por quien Sasuke estaba comenzando a sentir sentimientos que escapaban de su entendimiento, pero por ahora lo único verdaderamente importante era regresar a casa, nada más.


Si alguna vez le hubieran dicho a Fugaku que un día se encontraría haciendo una declaración de prensa para entregar parte de la fortuna y herencia que su padre Fujitama le había legado y que había mantenido a través de los años junto a sus hermanos Madara—quien ya se encontraba muerto—e Izuna, pero esos días de lejana paz habían terminado y ahora tenía que enfrentarse a su hermano menor y ceder gran parte de lo que poseía para poder recuperar a su hijo vivo e ileso a pesar de que una difusa pregunta resonara en su mente, ¿Izuna cumpliría con su promesa? Eso estaba por verse. Respirando profundamente, y recorriendo con su mirada al contingente de periodistas que con micrófono y cámara en manos aguardaban a su declaración, Fugaku desvió sutilmente la mirada hacia Mikoto a su diestra y que portaba un sencillo vestido viridián hasta la rodilla, de cuello redondo y cortas mangas por encima de los codos, tacones azul oscuro y una pulsera de plata en su muñeca izquierda, con su largo cabello azabache cayendo sobre sus hombros, ambos se observaron el uno al otro porque ya no había punto de retorno en esto, ¿Qué importaba todo lo que pudieran perder en cuanto a bienes materiales se tratara? Lo único verdaderamente importante era que todos se mantuvieran unidos como familia y para ella cualquier medio era útil, el que fuera, por lo que tras tantas cavilaciones ambos llegaron a la conclusión de que ya habían hecho esperar lo suficiente a los periodistas; era ahora o nunca.

-Disculpe, señor Fugaku, ¿Cuál fue la razón para esta convocatoria a la prensa?— pregunto uno de los periodistas en representación de la numerosa comitiva.

-En las últimas horas han sucedido diversos acontecimientos, acontecimientos de gran significancia e impacto para esta familia— inicio Fugaku, sintiendo un colosal peso sobre sus hombros idéntico a la culpa que inquietaba su corazón por su preocupación por su hijo, —y transparentes como siempre hemos sido con todos quienes nos conocen, tenemos que anunciar…— al percibir movimiento alzo la mirada hacia las verjas de la entrada, callando al instante.

Ya no había razón para postergar lo inevitable pero no fue eso lo que hizo que Fugaku no pudiera terminar de decir aquello que había ensayado en silencio en su mente durante horas en caso de que fuera necesario sino la sorpresiva llegada de Sasuke quien cruzo las verjas de mental acompañado por una chica de destacable cabello pelirosa a quien sostuvo de la mano en todo momento, ambos recuperando el aliento y claramente agitados al mismo tiempo que contemplaban con enorme confusión al grupo de periodistas que se encontraba presentes en el jardín…¿Cómo era posible que ambos estuvieran ahí?, ¿No era un juego de su imaginación? No fue capaz de articular palabra alguna, simplemente contemplando a ambos como si fueran lo más importante en el mundo y en cierto modo lo era porque le habían impedido hacer algo de lo que probablemente se habría arrepentido por el resto de su vida. A la diestra de su esposo, Mikoto se sintió igualmente si habla y completamente anonadada ante la llegada de su hijo, pero a diferencia de Fugaku ella fue capaz de asirse a la realidad y recordar la presencia de los periodistas que en ese momento esperaban una declaración, tenía poco tiempo para pensar en una solución, una salida para despacharlos y en ese momento al ver a Sasuke y Sakura tan juntos—aun sabiendo que era una locura—, la Uchiha decidió lo que era mejor para salir indemnes, en parte, sonriendo radiantemente para las cámaras antes de hablar en representación de su esposo.

-El compromiso de nuestro hijo, Sasuke— declaró Mikoto en auxilio de su esposo así como para no hacer que los periodistas perdieran su tiempo. —La alegría que nos embarga porque haya encontrado el amor es tan grande que sentíamos que debíamos compartir esa misma alegría con todos ustedes— completo, cruzando secretamente dos de sus dedos tras su espalda, orando porque le creyeran.

Perdóname, hijo, pero es necesario hacer esto, Mikoto mantuvo su sonrisa de la forma más convincente posible mientras en silencio rogaba que su hijo fuera capaz de seguirle al corriente en esta locura porque necesitaban ganar tiempo, ya sabrían cómo salir de este embrollo más adelante pero ese momento no era ahora, no era hoy pero si lo seria pronto, lo único importante ahora era que ambos estaban bien y que Izuna no había ganado, nada más. Como era obvio, los periodistas cambiaron el eje de su atención hacia los dos adolescentes en el umbral de las verjas de la entrada, abrumándolos al instante con los flashes de sus cámaras y unas preguntas entremezcladas que resultaron incomodas, esas sanguijuelas—era un trabajo, okey, pero muy perseguido—parecían pingüinos y ellos una lata de sardinas, mas a pesar de lo incomoda que se sentía por estar en el ojo público, algo que detestaba, Sakura comprendió al instante que las declaraciones de la madre de Sasuke eran una mentira, mentira para distender la situación, y ella no tuvo problema en seguir la corriente como era preciso y sonreír de la forma más creíble que pudo, envolviendo con cuidado uno de sus brazos tras la espalda de Sasuke en un ligero abrazo para las cámaras, tragándose su inseguridad y nerviosismo e intercambiando una ligera mirada con Sasuke para hacerle entender que lo mejor para todos era mantener esa mentira; habían escapado, no iban a darle el triunfo a quien había mandado a secuestrarlos.

-¿Cuál es su nombre, señorita?— pregunto una de las periodistas, abriéndose paso en medio del ruido de sus colegas.

-Sakura Haruno— la pelirosa, manteniendo su sonrisa aunque sintiera que le temblaban las piernas y quisiera esconderse en algún rincón.

-Dígannos, ¿tienen planes de casarse pronto?— curioseo otro, yendo directo al punto ya que si se hablaba de compromiso entonces habría matrimonio.

-Aun nos estamos conociendo, pero fue amor a primera vista— aun sabiendo que era una gran mentira, Sakura sostuvo el engaño hasta el final, —quien sabe lo que traerá el destino— miente, miente, aunque te estén descubriendo, tu miente, se repitió una y mil veces.

-Maravilloso— asintió el periodista, satisfecho con la respuesta, —¿algo que agregar, señor Uchiha?— inquirió ya que hasta ahora el Uchiha no se había pronunciado en lo absoluto.

-¿Qué más puedo decir? Estamos muy enamorados— obvio Sasuke al superar su impresión, envolviendo uno de sus brazos alrededor de los hombros de Sakura, apegándola hacia sí.

Dando la actuación de su vida y sonriendo con falsa arrogancia para las cámaras—lo que me costara, se dijo mentalmente—, Sasuke volvió su rostro hacia Sakura, besándole la mejilla mientras ella reía melodiosamente para apoyar su cabeza contra su hombro en un gesto que podía ser mecánico pero que ambos se sentía extrañamente normal, como si ya hubieran estado así de juntos en incontables veces hace tiempo atrás y lo peor es que no sabían por qué. Abrazados el uno junto al otro y posando para las cámaras, Sasuke y Sakura solo se hicieron una pregunta, ¿en qué diablos se habían metido?


Tan pronto como los periodistas estuvieron satisfechos con la información obtenida a través de la larga serie de preguntas que les habían hecho a ambos jóvenes, se marcharon, creyendo todas y cada una de las mentiras que habían sido dichas, Sasuke por fin fue capaz de volver a ingresar en su casa; de estar en otra situación y a solas se habría arrodillado y habría besado la alfombra porque por un momento y al ser secuestrado había temido no poder regresar nunca a casa, y por Dios que no podía dormir en otro lugar que fuera su propia casa, pero ahora eso eran pequeñeces, ¿en serio Sakura y él habían sentido delante de la prensa y los periodistas? Si, lo habían hecho, ella nuevamente lo había impresionado hasta quitarle las palabras de la boca por su astucia e inteligencia al tramar toda una estratagema en cosa de segundos sin importar que tuvieran que pretender ser pareja, e increíblemente se sentía cómodo con esa perspectiva. Estaba a punto de recriminarse porque acaba a de conocer a Sakura hace menos de una semana y era irrespetuoso que pensase de ese modo cuando su madre lo abrazo con todas sus fuerzas, impidiéndole respirar mientras rompía a medias el abrazo, recorriéndolo con la mirada y examinándolo como si fuera un niño pequeño que acabara de caer, como si necesitase cerciorarse de que estaba ileso y tanta atención de su parte lo hizo sonreír ligeramente mientras se sentía abochornado por ser tratado como un niño pese a ya ser mayor de edad.

-Mi niñito, ¿estás bien?— pregunto Mikoto mientras veía el rostro de su hijo, —¿Qué te duele?, ¿no te hicieron daño?— paranoica, sobreprotectora o lo que quisieran decirle pero estaba preocupada por su hijo y con razón.

-Estoy bien, mamá, algo golpeado pero no me duele nada— tranquilizo Sasuke, camuflando su bochorno por ser tratado como un niño. —¿Qué acaba de pasar ahí afuera?— cuestiono por fin intentando entender el trasfondo para haber mentido tanto.

-Perdón, pero había que pensar rápido y al igual que tu padre ni Itachi ni tu funcionan bajo presión— se disculpó la Uchiha antes de desviar su mirada hacia Sakura. —Lamento involucrarte en esto, Sakura— ella se había visto involucrada en todo eso siendo completamente inocente y ante eso le faltaban las palabras para disculparse.

-No se preocupe, solo fue una mentira piadosa— tranquilizo Sakura con una sonrisa, comprendiendo bien que no habían tenido nada más que hacer, por eso había mantenido la mentira. —Es un honor conocerla por fin, mi madre habla mucho de usted— declaro, maravillada para si al ver que era todo y más de lo que su madre le había dicho que era. —Cosas buenas— añadió para que ella no se hiciese una idea equivocada de las cosas.

-Eso espero— sonrió Mikoto, completamente encantada por la dulce pelirosa—También me alegra conocerte, por favor, siéntete como en tu casa— invito alentándola a permanecer allí tanto como quisiera, ella e Ino, —de seguro hay alguien que aguarda por verte— menciono al pensar en su mejor amiga y que también se encontraba en casa.

Se sentía reconfortada por la presencia de Mikoto Uchiha, su madre le había hablado de ella desde que era niña y era todo y más de lo que había oído; hermosa, dulce, atenta, amable y decidida, mas por muy absorta, Sakura no consiguió comprender a que se referían las palabras de la Uchiha hasta que desde la cocina emergió Ino vistiendo una holgada blusa jade decorada por decenas de contornos de estrellas azul claro de mangas acampanadas hasta los codos u escote en V, jeans negros y cómodos tazones azul oscuro, con diferentes pulseras de cuentas blancas, celestes y violeta en ambas muñecas y su largo cabello rubio cayendo sobre sus hombros, y a su lado se encontraba una bella mujer de largos cabellos castaños y ojos oscuro que portaba un sencillo vestido burdeo de cuello alto y redondo que se amoldaba favorable y formalmente a su figura por un cinturón color negro a juego con sus tacones, cortas mangas hasta los codos y que dejaban expuestos sus hombros, con su largo cabello castaño cayendo sobre sus hombros y tras su espalda para enmarcar su rostro que se mostraba por demás dulce y amable con su cálida sonrisa, con un lunar bajo su ojo izquierdo como marca de belleza. Al volver a ver a su mejor amiga, Sakura elimino cuanto antes la distancia entre ambas con un efusivo abrazo al que Ino correspondió con idéntica vehemencia, las horas que habían pasado separadas la una de la otra habían probado ser más que tortuosas para ambas, pero ahora ya nada de eso importaba.

-Sakura…creí que no iba a volver a verte, y que tendría que negociar con la mafia para recuperar pedacitos de ti, como en las películas— la Yamanaka rompió el abrazo, hablando sin parar y a toda velocidad.

-¿Qué le hicieron? Está algo aturdida— observo la Haruno, eso y que Ino jamás se mostraba tan somnolienta como para no mantenerse en pie sola, de ahí a que la pelicastaña la sujetara del brazo.

-Le dimos un tranquilizante porque se puso "algo" paranoica, pero el efecto durara una hora más— sosegó Izumi con una de sus dulces sonrisas. —Soy Izumi— se presentó dándole la bienvenida.

-Un placer, y perdón por las molestias— se disculpó la pelirosa ya que por lo visto y hasta ahora solo había traído problemas con su visita.

-¿Molestias?— repitió Itachi al ingresar en la sala con una sonrisa. —Lo que sea por la salvadora de mi hermanito— corrigió infinitamente agradecido por su intervención en sus vidas.

Al decir esto último, Itachi sostuvo una de las manos de la bella pelirosa inclinándose para besar caballerosamente el dorso de esta, alzando a propósito la mirada hacia Sasuke quien desde su lugar delante de su madre frunció el ceño, nada nada a gusto con su actitud…podía sentir sus celos y le complacía enormemente ver a su hermanito teniendo sentimientos evidentes por una chica después de tanto tiempo, especialmente por una chica que merecía ser el centro de su atención, además Sakura quien en ese momento les sonrió tímidamente a Izumi y él resultaba de lo más adorable y encantadora, pero era mejor que, por ahora, todo avanzara a su propio ritmo, tiempo era algo que tenían de sobra.


Las horas tras regresar a casa pasaron con calma y a una velocidad que resulto acogedora para todos tras la cena que había sido preparada por la dulce Shizune, luego y para permitirle a Sakura algo de comodidad en un lugar que le resultaba desconocido por completo, Sasuke le mostró su habitación, pidiéndole un poco de tiempo mientras tomaba una dicha, y tras estar bañado y cambiado de ropa el Uchiha retorno a su habitación, sonriendo para si al ver a Sakura recostada sobre la cama y durmiendo profundamente en el cuadro más adorable que hubiera podido concebir en su vida. Con cuidado de no despertarla, Sasuke se recostó a su lado, no sabiendo cómo o porque pero prendándose de su sereno dormir, de la forma en que sus labios se entreabrían y su pecho subía y bajaba acompasadamente, viéndola como si fuera lo más hermoso y perfecto en el mundo, y de hecho lo sentía así. Tras horas que ni siquiera se percató que habían pasado, Sasuke vio la necesidad de levantarse de la cama para buscar un poco de agua o jugo en la cocina, apartando con cuidado la cabeza de Sakura que se había movido para reposar sobre su hombro, dejándola cómodamente sobre la cama antes de levantarse y abandonar la información. Sin hacer desaparecer la plenitud de su rostro, Sasuke ingreso en la cocina en total silencio, abriendo la puerta del refrigerador y tomar la jarra de jugo, sobresaltándose al cerrar la puerta y ver a su padre observándolo y de brazos cruzados.

-Que susto…— jadeo él, llevándose una mano al centro del pecho, —¿es que nadie habla en esta casa?— inquirió ya que nadie parecía ser normal en su familia, ni siquiera su padre.

-Tú tampoco lo haces— obvio Fugaku, quitándole la jarra de las manos y aproximándose a la mesa para servirle un poco en uno de los vasos.

-Gracias— asintió Sasuke, pudiendo hablar con libertad con él, no como lo haría con su enamoradiza madre.

-Quería disculparme contigo personalmente— revelo él finalmente, manifestando sus razones para estar ahí, —no queríamos que esto pasara pero no teníamos otra opción, al menos no en ese momento— la verdad las palabras no alcanzaban para explicar lo compleja que había sido la situación.

-No, tranquilo, lo entiendo— tranquilizo el azabache, no pudiendo culpar en lo absoluto ni a su padre ni a su padre, habían hecho lo necesario, nada más.

Todos tenían que tomar decisiones que no querían en algún momento y Sasuke no pensaba culpar a sus padres por decidir aquello, claro que hasta ahora y siendo tan joven como era él nunca había tenido que hacer algo en contra de su voluntad y eso sí que lo agradecía con el alma porque existían personas que no tenían esa suerte, no sabía si podría callar su propio corazón y sí que lo había intentado más de una vez desde que tenía memoria pero sin éxito alguno, sentía que en el pasado lo había hecho incontables veces y había pagado un alto costo por ello aunque no comprendía como o porque, solo lo sentía así, además sus padres habían mentido estando bajo presión y afortunadamente Sakura había sabido cómo seguirles la corriente, había sido algo necesario y pronto saldrían como salir de ese problema sin verse afectados, era solo cuestión de tiempo. Observando atentamente a su hijo, Fugaku intento entender lo que pensaba, ambos eran más parecidos entre sí sin importar lo diferentes que fueran ya que Sasuke se parecía más a Mikoto, pero ambos eran extremadamente callados y reservados, no exteriorizaban lo que sentían o por lo menos no como si hacia la mayoría de la gente, pero desde el momento en que lo había visto regresar junto a Sakura podía ver una comunicación muy particular entre ambos, ella era excepcionalmente cercana a Sasuke quien jamás se mostraba tan afectuoso con nadie fuera de la familia, con nadie y bien merecía su interés saber más al respecto.

-Sasuke, ¿Qué pasa con Sakura?— pregunto Fugaku finalmente, ya que si él no tocaba el tema su hijo tampoco lo haría.

-¿Qué pasa de qué? No lo sé— contesto el azabache, encogiéndose de hombros más su padre solo arqueo una ceja en respuesta, haciendo que bajara la mirada, —me impresiono, ¿sabes?— confeso, recordando todo lo que había sucedido y como Sakura se había mantenido a su lado a pesar de todo. —Pensé en negociar con esos sujetos para que la dejaran ir pero ella se negó, no me dejo solo— estaba sin palabras, Sakura era la primera chica en toda su vida que le había impedido pensar o hablar, solo reaccionar y para bien.

-Y estoy muy agradecido con ella, ambos se cuidaron el uno al otro— aprecio él con una ligera sonrisa, ya que en cuanto pudiera le daría personalmente las gracias a Sakura por ello. —Sasuke, escucha, si quieres hablar de algo, yo…— nunca hablaban mucho entre sí, pero eso no significaban que no pudieran hacerlo.

-Lo sé, y gracias, papá— interrumpió Sasuke con una contenida sonrisa, ya que sabía que al igual que para él a su padre se le dificultaba expresarse. —La verdad todo es muy reciente y por ahora somos amigos, y prefiero que se quede así— sentía algo por Sakura pero aún era pronto para saber que era, —pero si algo sucede tú serás el primer en saberlo, y puedes decírselo a mamá— bromeo para aligerar la situación inevitablemente.

"Halagado" por la broma de decir que Mikoto era quien de forma silente llevaba la batuta en la familia, Fugaku le revolvió el cabello a su hijo como solía hacer desde que Sasuke era un niño, antes de abrazarlo, en cierto modo Sasuke no había cambiado mucho desde entonces, ninguno lo había hecho, ¿menos inocente? ciertamente pero eso era algo que les sucedía a todos, mas hoy lo único importante para Fugaku era que su familia estaba reunida y feliz; Mikoto, él, Itachi, Izumi, Sasuke, Naruto quien pese a lo infantil que era se había ganado un lugar en la familia, y ahora Sakura e Ino aunque solo parecieran ser invitadas, todo lo importante era que la familia estaba reunida, nada más.


Desde que era niño y desde que tenía memoria en realidad, Sasuke se había visto involucrado en múltiples disciplinas deportivas hasta llegar a hoy, las escuelas y universidad en que habían cursado su educación y actual carrera eran de excelencia académica así que siempre se exigía a los alumnos realizar actividades extracurriculares así que mantenerse en buena condición física era más una costumbre que una imposición y por lo que cada día antes de desayunar recorría en total veinte de las cuadras cercanas a su hogar, pero esta mañana había sido todo un reto levantarse de la cama tras despertar y encontrar el rostro de Sakura muy cerca del suyo, podría haberse quedado contemplando su sereno dormir para siempre de no ser por la llamada que había recibido de Naruto quien en ese momento condujo su camioneta de regreso a casa para devolvérsela, salir a correr esa mañana había sido una forma de distraerse de todo lo que había sucedido el día anterior a tal grado que por poco y se había olvidado del secuestro, y ahora yendo en su auxilio Naruto le devolvía su medio de transporte como si nada de eso jamás hubiera pasado, que es lo que buscaba, quería olvidar que Sakura había corrido peligro por su causa. Vistiendo una cómoda sudadera azul oscuro, jeans y zapatillas negra, Sasuke sostuvo en una de sus manos las llaves de su camioneta y que Naruto le regreso, puede que su mejor amigo fuese un tonto hiperactivo cabeza hueca pero era la mejor compañía que podía existir en el mundo.

-Gracias por traerlo, Naruto— agradeció Sasuke con una ligera sonrisa, ambos se salvaban el uno al otro cuando más lo necesitaban, siempre había sido así.

-Era lo mínimo que podía hacer, debí intentar ayudarte— obvio Naruto, no podía considerarse su mejor amigo porque no había podido ayudarlo cuando más lo necesitaba.

-No, te habrías puesto en peligro innecesariamente— negó el Uchiha, porque si Naruto se hubiera visto involucrado sí que se habrían visto en problemas, él no tenía resistencia ante los momentos de tensión, —es mejor que pasara lo que sucedió, pudimos ver que mi tío no ha cambiado en nada— y lo decepcionaba afirmarlo ya que tenía en alta estima a sus primos Yosuke y Rin.

No sabía cómo sentirse, es decir, siempre—desde que era niño—sabía que tras la muerte de su tío Madara, su padre y su tío Izuna no se llevaban para nada bien, en su infancia había sido más difícil entenderlo porque evidentemente la mayoría de las familias no tenían que pelearse entre sí, eso se limitaba sencillamente a la época medieval o las guerras de sucesión, no al presente pero por lo visto la realidad superaba la ficción y lo sucedido el día de ayer era la prueba, Sakura y él habían sido secuestrados y no solo eso sino que sus vidas habían corrido un peligro muy real…parecía algo sacado de una película o un relato policial pero no era ningún juego de su mente, había sido algo real y eso lo asustaba más de lo que era capaz de expresar, ¿y si volvía a pasar? No se perdonaría arriesgar la vida de Sakura otra vez. Asintiendo en silencio y con las manos en los bolsillos, Naruto no supo que decir para ayudar a su mejor amigo, estaba al tanto de los problemas de su familia pero no podía hacer más por él, no tenía ese tipo de poder y en cierto modo le gustaba pensar que Sasuke tenía todo bajo control, siempre era así al menos la mayor parte del tiempo hasta ayer, lo había descolocado por completo ver a Sasuke llegar en compañía de una chica y no solo eso sino que esa misma era increíblemente cercana a él, incluso había visto a Sasuke tomarla de la mano, Sasuke quien siempre era muy reservado con respecto a su trato con la gente y aunque valorara la privacidad, en ese momento Naruto necesitaba de más detalles.

-¿Y quién es Sakura?— pregunto el Uzumaki viendo a amigo entornar los ojos ante la insistencia de tal pregunta de parte de todos. —No finjas que no es nadie, te vi ayer, cuando llegaron, la forma en que la mirabas, la tomaste de la mano y abrazaste, no solo por actuar, te vi—reprocho antes de que Sasuke pretendiera mentirle. —Nunca correspondes a las chicas, ellas siempre te siguen y tus las desprecias— y su amigo sí que era distante de las mujeres dadas sus malas experiencias en el amor, como las propias.

-Porque no confió en las mujeres, y tú sabes porque— obvio el Uchiha, Sakura era diferente y lo agradecía, pero aún estaba demasiado confundido por la fuerza de sus sentimientos por ella. —Acabo de conocerla— recordó tanto para su mejor amigo como para sí mismo.

-¿Y eso qué?— desafío Naruto, creyendo seriamente en el amor a primera vista. —Llevo toda la vida enamorado de tu prima y tú no me ayudas a conquistarla— Hinata era su sueño inalcanzable…hasta que ella advirtiera su existencia, algún día.

-Confiésale a Hinata lo que sientes, te lo he dicho mil veces, además ni siquiera le hablas— recrimino Sasuke, su prima se habría fijado en Naruto hace mucho si él manifestara lo que sentía por ella.

-Pero podría hacerlo un día— se defendió el rubio con un tono de voz infantil, era romántico o así es como él veía su admiración por la belleza de ojos perla.

-Es complicado, Naruto— simplifico el azabache, removiéndose ligeramente el flequillo que enmarcaba los lados de su rostro, —conozco a Sakura hace menos de una semana y su vida ya corrió peligro por mi culpa, además se arriesgó por mí, lo mínimo que puedo hacer es estar a su lado en lo que dure su estadía aquí— eso decía su mente pero su corazón sentía mucho más que eso y él lo sabía bien.

-No fue tu culpa y lo sabes, no tienes ningún tipo de "responsabilidad" con ella— aclaro el Uzumaki, haciéndose una idea de los pensamientos que rondaban la mente de su amigo. —¿Qué pasa?— volvió a preguntar en espera de que esta vez fuese realmente sincero.

-No lo sé— suspiro el Uchiha, encogiéndose de hombros con sinceridad, —desde que la vi por primera vez siento algo raro, como si la hubiera conocido antes, la veo y sintiendo que llevo esperándola toda la vida— confeso estas palabras como si exteriorizara sus pensamientos mas profundos, callando al ver a su mejor amigo sonriendo pícaramente. —No me veas así, eso siento— advirtió, estaba de buen humor pero no para aguantar sus estupideces.

-Tal vez ya la habías visto antes, pero no te diste cuenta— defendió el rubio, intentando ponerse en su lugar, creyendo en su palabra.

Desearía ser el mejor de los consejeros sentimentales pero Naruto se consideraba completamente incompetente en temas del corazón, de hecho le pedía consejos a su estoico mejor amigo como prueba ya que si bien había tenido citas con otras chicas en el pasado solo estaba locamente enamorada de una; Hinata, y ella ni siquiera sabía que existía. Asintiendo en silencio, Sasuke considero las palabras de Naruto como una posibilidad, si, tal vez había visto a Sakura en el pasado pero simplemente no le había dado su debida importancia, una completa lástima porque quien no la viera como el ser más inocente y hermoso sobre la tierra debía estar ciego, y si realmente la había ignorado al verla por primera vez en el pasado—en caso de que eso fuera una certeza—, él no estaba dispuesto a volver a apartar sus ojos de ella nunca más.


-No lo sé, Ino, creo que soy el tipo de chica que usa jeans y camisetas anchas— protesto Sakura, sintiéndose cómoda con la ropa pero no sabiendo si se veía bien con ella puesta.

-Por favor, deja de acomplejarte y solo mírate— acallo Ino porque de otro modo acabaría cometiendo homicidio para callarla un segundo. —Tienes un rostro precioso, y ya quisiera yo usar una blusa así con el busto que tengo— añadió esto último con una sonrisa ligeramente arrogante y cruzando los brazos por sobre su pecho.

A lo largo de su vida y tanto si lo había manifestado verbalmente como si no, Sakura siempre había pensado que a Ino indudablemente le faltaba un tornillo pero la idea no hizo sino ratificarse cuando al encontrarse en el pasillo a la mañana siguiente y tras todo lo acontecido la hizo cambiarse de ropa en su habitación disque con el pretexto de hacer que se viera hermosa, algo que Sakura consideraba imposible y por lo que en ese momento entorno los ojos ante las palabras de su mejor amiga y que resonaban sin parar contra su cabeza intentando convencerla hasta que finalmente volteo para contemplar su reflejo, perdiendo el aliento al casi no ser capaz de reconocer a quien estaba viendo en el espejo. Vestía una sencilla blusa purpura oscuro que cubría holgadamente su figura con mangas que se ceñían a la altura de los codos y que dejaba expuesto uno de sus hombros, frescos pantalones bombachos blancos y cómodos zapatos violeta sin tacón, con su largo cabello rosado peinado en un mar de ondas que enmarcaban su rostro para forma runa trenza que caía sobre su hombro izquierdo. Era increíble que en ese momento y delante del espejo, con un poco de maquillaje y otra ropa Ino consiguiera no solo que se viera sino que también se sintiera hermosa como nunca, e intuyendo los pensamientos que rondaban la cabeza de su mejor amiga, Ino se situó ante el espejo un paso por detrás de Sakura, situando sus manos por sobre sus hombros mientras le sonreía.

-Me veo…— murmuro Sakura, demasiado sorprendida para expresarse con palabras porque no las encontraba en ese momento.

-Hermosa— completo Ino sin dejar de sonreír, —lo sé, gracias por elogiarme, soy humilde— se jacto con falsa pretensión, nunca era tarde para enaltecer más su ego.

-¿Y si me considera una tonta?— pregunto la Haruno volteando a ver a su amiga, superando su impresión inicial. —Me quede dormida en su cama y cuando desperté no estaba, además soy una completa desconocida— era vergonzoso que hubiera hecho eso, pero el cansancio había podido más que ella.

- Si, una completa desconocida a la que salvo, hasta yo veo la química entre ambos, se nota que le gustas— recordó la Yamanaka, sin creerse del todo esa historia. —Deja de discutir y mejor bajemos a desayunar, estoy muerta de hambre—alentó por fin, emprendiendo rumbo hacia la puerta.

Tardándose necesariamente un par de segundos más, aun sobradamente superada por la impresión, Sakura jugo entre sus manos con la tela de la blusa y como se amoldaba a su figura, recorriendo su imagen delante del espejo y rozando con sus dedos sus cabellos rosados que enmarcaban su rostro y formaban la trenza que caía sobre su hombro, sonriéndose una última vez antes de seguir los pasos de Ino y alcanzarla en el pasillo. Concentrada como estaba en alcanzar a Ino que se detuvo al pie de la escalera, Sakura no pudo evitar sorprenderse al llegar a la escalera, encontrándose cara a cara con Sasuke como no había hecho desde el día anterior, ruborizándose al encontrar su rostro tan cerca del suyo, casi a la misma altura ya que él estaba un escalón más abajo en la escalera. La perfección no existía, eso es lo que Sasuke había aprendido hasta el presente, pero en ese momento Sasuke sintió que por primera vez conocía el sinónimo de belleza y perfección, lo había sentido desde el primer momento en que había visto a Sakura y aún más en ese momento, siguiendo con su mirada el contorno de su figura bajo la holgada blusa y los pantalones blancos, y elegantes ondas rosadas que formaban una trenza a la par que Sakura lo contemplaba a él que vestía unos cómodos jeans y una sudadera azul oscuro, con el cabello ligeramente revuelto, ajeno a nada más que no fueran absortos el uno en el otro, observándose entre sí completamente absortos hasta recordarse que no estaban solos; Ino estaba ahí, observándolo todo.

-Hola— saludo Sakura por fin, rompiendo el silencio antes de que Ino se hiciese una idea equivocada.

-Hola— correspondió Sasuke con una irrefrenable sonrisa ladina, contagiado por su alegría.

-Mi "hola" no tiene lugar aquí— se excusó la Yamanaka al ver que sobraba en ese cuadro, —nos vemos— se despidió al pasar junto al Uchiha y bajar la escalera.

-Quiero disculparme— planteo la pelirosa por fin ahora que ambos estaban a solas y sin presiones de ninguna clase.

-¿Disculparte?, ¿y por qué?— cuestiono el azabache, frunciendo ligeramente el ceño, intentando entenderla ya que ella no había hecho nada malo.

-Por quedarme dormida en tu cama— obvio la Haruno, sintiéndose inevitablemente culpable por ello, —deberías haberme dejado en el sofá, no era necesario que me dieras tanta comodidad— esclareció en su defensa ya que le había resultado extraño que él no hiciera nada para apartarla de su cama.

-No te preocupes, eres la mejor compañera que he tenido para dormir— aseguro el Uchiha haciendo que ella bajara la mirada ante lo que aquello podía implicar y que a él le hizo gracia, —la última vez que compartir la cama con alguien ese fue Naruto y me pateo toda la noche— nunca compartía la cama con nadie, solo lo había hecho con Naruto cuando ambos habían sido muy pequeños, habían tenido seis años si no calculaba mal.

-¿Entonces no te moleste?— inquirió ella sin estar del todo segura en afirmarlo con certeza.

-En absoluto, además te ves muy linda cuando duermes, mueves la nariz como un conejo— menciono él en voz alta, pudiendo jactarse de verla en su faceta más íntima, lo que la hizo sonrojar.

-¿Bajaras a desayunar?— curioseo Sakura, de ser así ella no tendría problema alguno en esperarlo.

-Si, solo voy a darme una ducha primero— asintió Sasuke, revolviéndose el cabello, deseando quitarse el sudor de encima. —Nos vemos— se despidió temporalmente, permitiéndole bajar antes.

-Nos vemos— repitió la pelirosa al superar su concentración, recordando que debía encontrar a Ino en la cocina.

Dicho esto, ambos tomaron caminos muy diferentes entre sí—Sakura hacia la cocina y Sasuke a su habitación—, pero necesitando ser egoístas de alguna forma y sin importar como o porque Sakura situó una de sus manos sobre el barandal de la escalera pero tras tan siquiera dar un paso y descender un escalón, volvió el rostro hacia el pasillo a la par que Sasuke quien alzo la mirada en su dirección tras tan siquiera haber abierto la puerta de su habitación, encontrando su mirada con la suya. Nerviosos, ambos se sonrieron ligeramente entre sí, Sakura descendiendo por la escalera y Sasuke ingresando en su habitación para proceder a cerrar la puerta tras de sí…


PD: Saludos, mis amores, ya que se muchos esperaban la actualización de esta historia desde hace ya mucho tiempo y no los culpo pero no había podido actualizar hasta ahora, como saben es muy importante para mi crear un buen guion y me pase semanas debatiéndome en que terminar el de este capitulo, de hecho termine el capitulo ayer pero no pude subirlo hasta hoy porque no tuve internet hasta hoy, esperando que me disculpen y que como siempre este nuevo capitulo sea de su agrado:3 las siguientes actualizaciones serán "Mas Que Nada En El Mundo" a mas tardar el viernes y "El Velo del Amor" a mas tardar el domingo, lo prometo :3 como siempre este nuevo capitulo esta dedicado a mi querida amiga DULCECITO311 (dedicándole todas y cada una de mis historias por sus maravillosos comentarios) a Adrit 126 (disculpándome por tardar en actualizar mas deseando que cada nuevo que cada nuevo capitulo que creo y dedico en su honor sea de su agrado), guadalupe1992 (agradeciendo que la historia sea de su agrado y dedicándole todos los capítulos por lo mismo),y a todos los que siguen, leen o comentan todas mis historias :3 Como siempre, besitos, abrazos y hasta la próxima.

Dracula de Bram Stoker: recientemente y gracias a mi madre me hice con este clásico del terror que llevaba casi una década deseando leer, e inspirándome en gran parte de las películas de vampiros que he visto, principalmente en Van Helsing de 2004-maravillada por la actuación de Elena Anaya, Silvia Colloca y Josie Maran como Aleera, Verona y Marishka-, estoy pensando en hacer una historia de vampiros, obviamente protagonizada por Sasuke y Sakura, así como por Tenten e Ino, y titulada hasta ahora como "Reina de los Vampiros", como siempre veo necesario comentar la posible creación de toda nueva historia, esperando contar con su aprobación y sugerencias si las tienen.

También les recuerdo que además de los fics ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: "Avatar: Guerra de Bandos" (una adaptación de la película "Avatar" de James Cameron y que pretendo iniciar pronto), "La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber" (precuela de "La Bella & La Bestia"), "Sasuke: El Indomable" (una adaptación de la película "Spirit" como había prometido hacer), "El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha" (narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie "Diriliş Ertuğrul") :3 Para los fans del universo de "El Conjuro" ya tengo el reparto de personajes para iniciar la historia "Sasori: La Marioneta", por lo que solo es cuestión de tiempo antes de que publique el prologo de esta historia. También iniciare una nueva saga llamada "El Imperio de Cristal"-por muy infantil que suene-basada en los personajes de la Princesa Cadence y Shining Armor, como adaptación :3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima :3