Aquel espacio eran tan Bello y Pacífico. Ninguno de los dos quería salir de ahí realmente. Pues el agua chocando con sus cuerpos les producía una sensación de paz que jamás imaginaron sentir en un momento como este. Ambos ahora recostados sobre el suelo. Ligeramente volteados hacia el otro. Viéndose detenidamente, como si en cualquier momento el otro fuese a desaparecer. Sus ropas ahora totalmente empapadas. Las bellas túnicas de Yuma resaltando naturalmente ante las de su amado. Las cuales eran de colores oscuros. El símbolo Varian estampado discretamente en ellas. De esta manera recordándole en dónde es que se encontraba Astral actualmente.

Las manos de ambos buscaron las contrarias. Entrelazando sus dedos con suavidad, dejándolas descansar en el agua. Mientras los anillos que ambos tenían brillaban cual estrellas en el firmamento. Una promesa muda resaltando fervilmente.

Yuma delineaba con su mirada cada facción de Astral. Lentamente y con devoción. Su piel azulada, sus largas pestañas, esa frente combinada con joyas, su nariz respingada, sus labios finos que tanto amaba besar. Sus ojos heterocromos y su cabello que desafiaba la gravedad, de un color parecido a la nieve pura sin mancillar. Astral sin duda era bello. Etéreo a sus ojos. Y lo más bello que le ha pasado, además de su bebé. Quién se movía contento de sentir levemente a ambos padres contentos.

Astral por su parte hacia lo propio. Observando cada facción de su amado, acariciándolo con su mirada. Comenzando con aquel cabello negro como la noche y sus mechones que osaban desafiar todo lo conocido hasta la fecha. Pasando a su frente, sabiendo ahora el color de su piel. Un bello color canela. Uno tenue. De ahí se encontró con dos bellas joyas de color rubí. Tan brillantes y hermosos como el universo mismo. Sin olvidarse de sus cejas tan pronunciadas o sus pestañas largas y abundantes. Su nariz resaltando naturalmente. Siendo lo que más amaba besar de manera desprevenida. Y por último topándose con un par de bellos labios. Unos carnosos y ligeramente abiertos. Los cuales parecían llamarlo con insistencia a probarlos. A descubrir cosas nuevas y misteriosas.

Sonrió feliz. Terminado sus observaciones de manera tranquila y amable. Volviendo a buscar los ojos de su amado. Quien le veía de la misma manera. Buscando los contrarios. Dorado y blanco se toparon con un lindo rubí. Y entonces, ahora sabían lo que tenían que hacer. Pies una ligera sonrisa se poso en los labios de ambos amantes. Una triste, pero determinada a seguir adelante.

-¿En dónde estamos?-Cuestiono suavemente el menor.

-Es... Un apartado lugar en el espacio... Un... Lugar que es difícil de describir por su complejidad... Pero, podemos decir que tu cetro nos ha permitido este oportuno encuentro...

-...Ya veo...-Menciono el menor, para después acercarse un poco más al mayor-Astral...-Llamo en un susurro- ¿Estas bien?

-...-El mayor asintió en respuesta. Dando un ligero apretón a los dedos contrarios. Moviendo apenas un poco el agua, la cual hizo un sonido tranquilizador- Lo estoy Yuma... Dime, ¿Tú estas bien? ¿Ambos están bien?

-...-El menor pareció pensarlo un poco antes de asentir- Sí... Al menos por ahora...

-Entiendo...-El mayor dio un suspiro de alivio- En ese caso. ¿Crees que puedas contarme lo que paso?

Yuma asintió de manera lenta. Comenzando a relatar todo aquello que vivió. Lágrimas formándose en sus ojos mientras aquellas palabras salían de sus labios. Hablando topemente una vez el llanto gano. Astral no dudo en tomarle en brazos. Dando caricias a su amado, incitándole a continuar. Mientras su corazón parecía encogerse tan solo al oírlo en tal estado. Terminando al final consolándolo una vez llego al final.

-Creí... Creí... Demasiadas cosas Astral... Todo paso tan rápido que... No se si hice todo lo que pude... Oh Astral... Fue horrible. Y tú no estabas ahí conmigo... Sentí que jamás volvería a verte...-Menciono en sollozos. Mientras el mayor daba besos de vez en vez en el rostro de su prometido. Ayudándolo a calmarse.

-Eso no sería posible Yuma... Sabes que te seguiría hasta donde sea que haga falta solo para estar contigo. ¿No este lugar es una prueba de ello?-Cuestiono el peliblanco mientras mostraba el lugar.

Las estrellas brillando cono nunca lo habían hecho. Mientras el agua seguía acompañándoles a cada paso a dar. Envolviéndoles como una suave manta, acariciando sus cuerpos dolidos y cansados.

Yuma observo lo que decía su amado. Mirando después sus manos. Las cuales seguían aferradas al pecho del mayor. Mientras era envuelto en un tierno abrazo. Posando al final sus ojos en los contrarios. Quienes le observaban con infinito cariño y amor. Seguro de lo que decía. El menor entonces supo que todo aquello era verdad. Pues ese espacio era la prueba física de ello.

-Es verdad...-Susurro. Sonriendo levemente. Mientras se acercaba a dar un nuevo beso en los labios ajenos. Los cuales de inmediato le recibieron, gustosos. Sellando de alguna manera una promesa muda. Una realmente bella. Separándose una vez el aire comenzó a escasear, fue que volvieron a mirarse. Más reconfortados.

-Gracias por decirme Yuma...-Menciono Astral al menor. Quien asintió con un ligero rubor cubriendo sus mejillas. Las lágrimas dejando de salir.

-No ha sido nada... Pero... ¿Qué hay de ti?-Cuestiono con claro interés.

-...Mmm Nada que fuese bueno a decir verdad. Pero... Supongo hay algo positivo...

-¿Y eso es?

-...-Astral sonrió a su amado de manera divertida mientras alzaba una de sus manos mostrando su dedo índice-Que Vector mismo fue quien me ayudó a llegar al ala médica del Palacio Varian...

-¡¿De verdad?!-Cuestiono Yuma sorprendiéndose por ese pequeño detalle. Y queriendo saber más fue que insistió a su amado. El cual le sonrió y bajando su mano para tomar de nuevo la contraria, fue que comenzó con su propio relato. Mencionando incluso el triunfo de la alianza entre ambos Mundos.

Yuma escuchaba atentamente. Absorbiendo toda la información que podía. Sonriendo de vez en vez por las cosas buenas que pasaron antes de saber que su amado ahora se encontraba en una capsula regeneradora. Lo cual era tan malo como él estando cristalizado en un lugar incierto.

-Ya veo...-Susurro Yuma una vez el mayor termino- Entonces... Podemos decir oficialmente que estamos ante un gran reto y desventaja a nosotros ¿No?

-Eso me temo... Sin embargo... Eso es lo interesante-Menciono Astral tomando las manos del menor para posarlas en su pecho. Acunándolas con cariño- Gracias a que hiciste lo que creíste necesario junto a mis instrucciones, fue que hemos dado un avance y hemos ganado tiempo para actuar como creamos conveniente...

-El mejor plan...-Dijo Yuma mientras miraba a su amado con interés. Siendo correspondido de inmediato.

-Es aquel que puede ser amoldado a cualquier situación... Ese es nuestro plan de emergencia. Uno libre. Uno que surge en el momento. Y uno que nos da pauta para seguir una acción...

-...-Yuma sonrió, sin dejar de mirar a su amado- Eres de verdad un paranoico muy cauteloso... Tu paranoia esta dando frutos cariño...

-Lo sé... ¿Repasamos lo que vendrá?-Cuestiono Astral sonriendo con felicidad. Mientras Yuma asentía de la misma manera.

-Por supuesto...

-En ese caso...-Menciono levantándose del suelo. Ayudando a su amado a hacer lo mismo. El agua haciendo un sonido sonoro, mientras ondas pasaban a extenderse hasta perderse a la vista- Hagamos un pequeño resumen de lo que ya hemos avanzado...

-Entiendo...-Yuma asintió, y mostrando su mano fue que comenzó a hablar- Primero- Un dedo fue levantado- El paso de hacer aliado a nuestro vecino esta completo...

-Dos...-Imito Astral- Informar de la amenaza de Don Milenario a nuestros aliados, ya ha sido cumplida...

-Tres...-Yuma tenía tres dedos levantados- El plan de emergencia funciono en este caso. En cuanto al antiguo Sr. Hearland... De verdad pensé que no atacaría directamente...

-Te lo dije, ¿No es así?-Cuestiono entre molesto y orgulloso el mayor a su amado. Quien le sonrió ante el dilema del mayor.

-Cierto... No voy a negar que tu paranoia esta vez le atino a algo...

-De nada...

-...-Yuma solo negó con su cabeza antes de levantar un dedo más- Cuatro...

-Es hora de aplicar el plan de acción de Kaito y la familia Arclight...-Termino Astral. Ahora mirando seriamente al menor.

-Sí... Eso es lo siguiente-Menciono bajando su mano. Pasándola inconscientemente a su vientre.

-Yuma...-Llamo suavemente el peliblanco- ¿Sabes en donde estas ahora? ¿En qué lugar te encuentras?-Cuestiono tomando de nuevo la mano contraria. Acercandose tanto como podía.

-No lo sé... Pero...-Rememoro el menor. Cerrando sus ojos- Metal... Había mucho metal... Es un lugar en construcción...

-... ¿Un lugar en construcción? ¿Has sabido algo parecido a ello cuando estábamos en Heartland?-Preguntó una vez más al menor. Quien negó levemente. Hasta que abrió sus ojos de manera entusiasta.

-¡Oh! ¡Espera! ¡Sí! ¡Sí hay un lugar así! De hecho apenas hay carteles de construcción al rededor de la ciudad ante un nuevo centro comercial que se hará a las afueras de Heartland. Su atractivo sería que la vista sería hacía el mar...

-Un lugar cerca del mar... Entiendo. Creo que será fácil encontrar algo así...-Divago Astral, mientras miraba a su lado. Con una de sus manos en su mentón.

-Astral...-Llamo el menor. Atrayendo la mirada del mayor- ¿Estarás bien cariño?-Cuestiono. Sus ojos mostrando preocupación y angustia.

-...-El mayor le miro. Acercando su mano al rostro del menor, le acarició con ternura. Mientras volvía a sonreír como solo él sabia hacer- Por supuesto. Estaré bien... Shark y los demás han puesto de su parte para que así sea... Además... No soy alguien fácil de matar... Digo. Por algo sigo vivo hasta la fecha ¿No es cierto?

-...-Yuma le miro. Y asintiendo fue que se permitió sonreír de manera aliviada- Sí es cierto...

-En ese caso pido que confíes en mí Yuma... Llegaré hasta donde estas... Y te traeré a casa... A ti y a nuestro hijo...-Menciono Astral. Envolviendo al menor en sus brazos. Siendo rápidamente correspondido.

-Es una promesa Astral... Te estaré esperando todo el tiempo que necesites...

-Sí... Yo iré, cueste lo que cueste. Te encontraré amor...-Susurro el peliblanco. Aferrándose un poco más a su amado. Pues sabía que el tiempo se estaba terminando. Él despertaría pronto.

-Te Amo Astral...

-...-El mencionado derramo un par de lágrimas. Más logrando mantener sus sentimientos a raya, fue que con voz temblorosa hablo- Y yo también Te Amo Yuma... A ti y a nuestro pequeño...

-Encuéntrame...-Susurro el menor una vez dejo de sentir a su amado en sus brazos. Volviendo a estar solo en aquel lugar. Donde las estrellas brillan- Te estaremos esperando... Futuro papá-Dijo pasando su mirada al cielo del lugar. A la vez que pasaba a recostarse en el suelo. Dejando que el agua mojase una vez más sus ropas. Permitiéndose estar tranquilo esta vez. Mientras sus manos pasaban a su vientre, acariciándolo.

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Shark veía el reloj. Al menos para ellos ya habían pasado doce horas desde que Astral fue puesto en suspensión. Mostrando hace un rato una mejoría en su estado. Cerrando poco a poco aquella herida que fue dirigida a él. La sangre siendo más fácilmente retenida por los vendajes que fueron cambiados cada cierto tiempo.

Rio pasaba de vez en vez para dar pequeños informes de lo que pasaba a fuera. Manteniendo un semblante serio y preocupado. Ayudando en lo que podía a su hermano. Haciéndole tomar pequeños relevos para su descanso. Mencionándole que estaban el par de Guerreros para cuidar a su amigo. Los cuales se mantenían fieles a su deber. Mirando de vez en cuando a su señor. Dando uno que otro comentario si era necesario. Agilizando el trabajo de los especialistas.

Mizael y Durbe, quienes fueron puestos al frente del Mundo Varian, comenzaron a ayudar con las labores de su líder. Atendiendo audiencias y demás asuntos políticos. Siempre estando juntos para dar opiniones y criterios más firmes en cuanto a los asuntos a terminar. Manteniendo un bajo perfil para que el pueblo no entrara en pánico ante tal situación. La cual se mantenía en secreto.

Vector ya había cambiado sus ropas por unas más cómodas. Y ayudando a III a su deber, fue que le acompaño en todo momento. Pues ahora él debía involucrarse más por su compromiso y su nuevo papel adquirido. Byron siguiéndolos de cerca. Dando su opinión profesional cuando era requerida o cuando veía al par de jóvenes perderse en sus pensamientos. Ayudándoles a dirigirse a un mejor camino. Topándose de vez en cuando con Mizael y Durbe. El último manteniendo un semblante preocupado. Pues suspiros salían de él de ven en cuando. La mayoría asumiendo que era por la situación. Pues era bien sabido que él era quien más se preocupaba por todos. Eso incluía a sus nuevos amigos. Astral y Yuma. Sin sospechar nada al respecto. Dejándole ser. Cada uno manteniéndose a una expectativa nada alentadora. Y siendo reunidos una vez los dos Varians faltantes llegaron de nuevo a su mundo con noticias desgarradoras.

Rio al escuchar todo lo que sucedió y cómo estaban buscando la forma de recuperar al pelinegro con mechas rosas fue que soltó un leve llanto. Uno siendo consolado por un muy enojado Shark. Quien no paraba de maldecir en voz baja a los responsables. Preocupándose una vez más por Kaito y los demás.

III lloró. Silenciosamente y en brazos de su amado. Quien apretaba la mandíbula con enojo y frustración. ¿Tanto esfuerzo para qué? ¿Por qué? ¡Maldición! Esto no era algo que debía pasar. ¡Ese maldito de Heartland se las iba a pagar! Nadie tocaba a ninguno de sus amigos.

Byron por otro lado solo apretó sus manos. Era la primera vez que se enfrentaba a una perdida ajena. Una que de alguna manera le pegaba tan fuerte que su corazón sufría. Le debía tanto al menor. Que enterarse de aquello solo aumentó su tormento interior.

Mizael, así como Alito y Gilag solo miraban a otros lados. Visiblemente conmocionados. Alterados por saber que el menor estaba en un estado demasiado delicado para que justo aquello pasará. ¡Era injusto! Su amigo que tanto se esforzó en salvarlos no merecía aquello. Ni su esposo. El Astraliano de cabello blanco.

Durbe se mantenía a la expectativa. Forzándose a creer que todo estaría bien. Como alguna vez pasó en un pasado no tan distante. Más la preocupación y el dolor se mostraban fácilmente por sus ojos. Unos de un bello color gris-azulado. Mientras veía discretamente a su líder. El Rey Varian.

El ambiente era pesado. Incluso para los Guerreros, que sabían por su vínculo con su Señor. Todo estaría bien. Más al ver el semblante de sus acompañantes, estaban haciéndolos tambalear poco a poco ante el dolor y la impotencia. Una vez más su honor mancillándose ante la perdida de su Reina.

El silencio comenzó a ganar terreno. Al menos hasta que la puerta fue abierta de golpe. Un especialista entrando sin anunciarse. Mientras mostraba un par de hojas a sus superiores. Y gritando exaltado les hizo saber lo que estaba aconteciendo.

-¡Los habitantes de la Tierra están intentando conectarse a nuestros sistemas su Majestad!

Aquello siendo un bálsamo ante las angustiadas mentes de los presentes. ¿Quiénes eran los que osaban llamar al Mundo Varian en un momento como este?

-.-.-.-.-

Kaito tecleaba rápidamente junto a V sobre la consola de mando en la Torre Heartland. Pantallas desplegadas mostraban códigos tras códigos. Números encriptados y cientos de palabras más. Comandos eran los que reinaban en todo aquello, pues un sin fin de pestañas aparecían y desaparecían. La palabra Cargando era lo que se leía en una de ellas. Su fondo oscuro y la barra del estado era lo que trataban de llenar a su máxima capacidad. Pues aquello significaría un paso más para ellos. Un peso menos para ambos.

Los escuadrones volvieron a agruparse. Los heridos fueron sacados de servicio, siendo reemplazados por otros. Mientras las unidades de élite comenzaban a trazar planes y rutas de escape y acción. IV seguía manteniendo a los medios ocupados con falsa información dada por su hermano. Alejando de esa manera molestias y obstáculos. Discos de Duelo fueron refinados. Al igual que las cartas. Y una intensa movilización surgió en la ciudad. Preparando todo escenario posible a suscitarse. De esta manera dando un paso más a la posible batalla que se daría en poco tiempo.

V comenzaba a dar ya los toques finales a toda preparación. Avisando con comandos a su amigo. Quien los recibía y decodificaba para incrustarlos en los ya establecidos. La barra de cargando paso rápidamente a moverse. Subiendo a cada segundo un número. La llamada estaba por comenzar. Pues la pantalla principal comenzó a parpadear aleatoriamente. Tratando de dar una imagen al par de científicos.

Un par de minutos más pasaron antes de que aquella barra marcara como completado el progreso. Desapareciendo al poco tiempo. Ocasionando que la pantalla principal comenzará a pasar una imagen nítida de un lugar diferente al suyo. Uno de colores rojos y colores cálidos.

Dejando entonces ver a un Shark y demás Emperadores junto a un III y un Byron preocupados. La llamada fue conectada con éxito. Ellos lograron lo imposible. Kaito sonrió junto a V. La pared de antes comenzaba a derrumbarse.

-¡Kaito!-Exclamo con sorpresa el Rey Varian, mientras los demás veían esto de manera expectante. Ligeramente alegres de ver al cazador con solo un par de vendas. Pero de pie a fin de cuentas.

-Hola Shark... Disculpa que no avisamos antes... Pero tenemos noticias que podrían interesarles...-Hablo V al observar a su padre y hermano detrás de su amigo.

-Habla ya maldición-Exigió Vector, no estando dispuesto a alargar aquello. Ganándose miradas nada aprobatorias de sus compañeros Emperadores.

-Hola para ti también Vector-Saludo de manera seca el cazador. Mirándolo con arrogancia. Mientras una sonrisa se posaba en sus labios después de todo un martirio vivido.

-Veo que son cosas buenas... Te ves bien Kaito-Menciono Rio acercandose un poco más a la pantalla. La preocupación notándose en sus ojos.

-Así es...-Comenzó a relatar el cazador comenzando a ganarse la atención de los presentes- Es sobre Yuma y Astral... Descubrimos como podremos proceder...-Dijo tecleando sobre aquella consola. Mientras la pantalla comenzaba a pasar fragmentos de lo ocurrido con el embarazado. Y llegando a la escena que deseaba mostrar fue entonces que volvió a tomar la palabra- Pero primero deben ver esto...

Los Emperadores así como el Embajador y su Guardia pudieron notar como antes con la familia Tsukumo, como un Guerrero se transformaba en luz antes de unirse al embarazado. Yéndose junto a él. Dejando atrás a la ángel. Quien sonrió antes de que su semblante cambiará a uno abatido. Kaito volvió a teclear sobre la consola, y notando como el video retrocedía unos minutos fue que una nueva escena se mostro. Eso y unas palabras que dejaron en blanco a los presentes. Pues Yuma dejo en claro quién era la mente maestra tras su protección y el plan de emergencia que se ocupo en su momento.

Ese ser. El único que era lo suficientemente capaz de prever un escenario como este. El único lo suficiente loco como para ser tan paranoico ante un sin fin de posibilidades y atinarle a lo que pasaría. Ese único ser que era digno de portar un título tan grande como el de un Rey y gran científico. Ese ser que por amor había predicho el futuro sin quererlo realmente. El único capaz de lograr una hazaña como aquella.

-¡Astral!-Exclamo Vector sabiéndose ligeramente engañado. Sin notar como las puertas de la sala de control del Mundo Varian se abrían a la par. Mostrando a aquel ser, con porte orgulloso y determinado.

-Veo que me extrañaste Vector-Menciono Astral dejándose ver por los presentes. Caminando para quedar cerca de la pantalla. La cual mostraba a cazador y científico estupefactos- Al parecer ya lo descubrieron...Están bastante bien informados... No esperaba menos de ustedes -Hablo mirando la última escena en la grabación antes de que las cámaras se apagaran- Felicidades. Hemos dado un paso adelante...

Y después de eso un sin fin de exclamaciones alegres y sorprendidas sonaron. El Rey del Mundo Astral volvía de pie. Acompañado por sus fieles Guerreros. Quienes le observaban felices. Dispuestos a luchar una vez más.

El destino volvió a moverse...