Exclamaciones y demás cosas eran gritadas al recién llegado. El cual sonreía de manera nerviosa. Sus Guerreros posándose levemente frente a él para intervenir de ser necesario. Especialmente ante el pelinaranja que exigía explicaciones a su rival.
-¡Oye maldito! ¡¿Qué significa esto?! ¡¿No estabas muriéndote?!-Exclamo saber de inmediato. Mientras apuntaba su mano de manera acusadora al peliblanco. Quien le sonreía de manera serena.
-No es nada que no entiendas. Es lo que es. No hay más detrás de las acciones de Yuma y mucho menos de las mías... ¿No acaso ya lo dije? Hemos dado un paso más cerca para rescatar a Yuma de esta situación imprevista e impredecible...- Respondió mientras dirigía una de sus manos a la consola. Tocando apenas las teclas con símbolos distintos a su idioma natal.
-¡Astral!-Grito un muy alegre III, dejando de lado a Vector. Yendo a abrazar a su amigo. El cual le recibió con los brazos abiertos.
-III...-Menciono Astral mientras correspondía el abrazo a su amigo pelirosa. Apenas dirigiendo su vista a los demás Emperadores presentes. Notando que Alito y Gilag también se abalanzaban para abrazarlo.
-¡Astral! ¡Tipo loco!-Exclamo Alito. Mientras aplastaba a III y al mencionado en un incomodo abrazo.
-Alito tiene razón, ¿Qué diablos estabas pensando al usar ese hechizo?-Cuestiono Gilag mientras envolvía a los tres hombres en un abrazo mucho más fuerte. Haciendo ver casi las estrellas a los invitados.
-¡Idiotas! ¡Suéltenlos!-Ordeno Shark al ver como su amigo peliblanco y pelirosa pedían ayuda con la mirada. Gilag y Alito atendiendo la orden al instante soltaron a ambos hombres, los cuales pudieron volver a respirar.
-Gr-Gracias...-Susurro III mientras tomaba su pecho. Calmándose ante la falta de aire.
-¡Dios! Van a hacer que Astral vuelva a la capsula...-Menciono Rio mientras se acercaba al peliblanco, al cual reviso de pies a cabeza. Buscando aquellas heridas que tenía antes- ¿Estas bien Astral? ¿Tus heridas...?-
-Mis heridas han sido sanadas gracias a su rápida intervención...-Interrumpió Astral- De otra forma aún estuviese en un limbo entre la vida y la muerte...
-Idiota... ¿Qué estabas pensando al usar ese hechizo de protección?-Cuestiono de nueva cuenta Vector, mientras se acercaba al pelirosa. Deteniéndose a su lado.
-...¿Pensar?... Eso debía ser claro... Solo pensaba en la seguridad de Yuma y mi hijo... Es todo...-Respondió con simpleza, restándole importancia a la situación. Cosa que hizo enojar aun más a su rival.
-¡¿Cómo qué "La seguridad de Yuma"?! ¡¿Qué hay de la tuya imbécil?! ¡Yuma depende de ti!-Exclamo Vector encarando a su rival. El cual le miro esta vez con seriedad, mientras una siniestra sonrisa se posaba en sus labios.
-Ya te lo dije. Por la seguridad de Yuma y mi hijo haré lo que haga falta... Si me veo afectado entonces veré la mejor manera de actuar para que esto no llegue a ellos... Vector-Llamo acercandose a su rival, manteniendo la misma expresión, la cual sin querer estaba asustando a los presentes. Pues ese era un hombre dispuesto a todo con tal de salvar a su familia- Haré lo que haga falta con tal de verlos bien y a salvo. Sin importarme si me rompo en pedazos. O si mi cordura comienza a flaquear. Es mi trabajo protegerlos, y cumpliré mi papel hasta que mi vida sea arrancada de esta existencia... Así que... ¿Por qué use el hechizo? La respuesta es simple... Por que Amo a Yuma y a mi hijo... Por eso...
Los presentes vieron una resolución inquebrantable en el peliblanco. Una resolución que causaba escalofríos en sus espaldas. Una que les aseguraba una victoria segura ante lo que se venía. Los Guerreros miraron esto con cierto orgullo. Pues ningún Rey hasta la fecha se había atrevido a tanto por sus seres amados. Y el que su Señor lo haya dicho frente a los Varians, eso si que era algo para contarse a las futuras generaciones. A su pueblo. A los soldados.
Shark por otro lado. Paso saliva duramente. Ubicándose una vez más en el contexto, fue que hablo. Llamando la atención de los presentes. Relajando la expresión de Astral, la cual volvió a ser serena y tranquila.
-Veo... Veo que se llevan bien... Pero no nos salgamos del tema. Astral, me alegro mucho que estés a salvo. Noto que puedes estar en pie por ti mismo. Así que puedo dar por sentado que tus heridas han sido sanadas...-Menciono mirando a su amigo peliblanco. Quien le sonrió.
-Sí. Mis heridas han desaparecido por completo gracias a su cápsula-Dijo el peliblanco dando una reverencia en gratitud. Lo que ocasiono que el ambiente se relajara. Dejando a los demás respirar. Al parecer la paciencia de Astral disminuía si no se encontraba Yuma a salvo o cerca de él.
-En-Entiendo. No ha sido nada... Pero, ¿Podrías explicarnos que es lo que planeas?-Cuestiono aquel Rey Varian. Acercándose a su amigo. Quien no dejo en ningún momento de tocar las teclas de la consola.
-Por supuesto. De hecho es algo sencillo... Y que mejor que Kaito y V están de alguna manera con nosotros. Será fácil resumir todo...-Menciono Astral. Volteando a a la pantalla. Encarando a los mencionados. Los cuales dieron un ligero salto ante la repentina atención. Para después simplemente sonreír. Asintiendo.
-Me alegro ver que estas bien amigo-Dijo Kaito mientras observaba al peliblanco. El cual asintió en respuesta.
-Por supuesto. Gracias a ustedes... Sin ustedes... Supongo que las cosas serían mucho mas difíciles para Yuma y para mí... De otro modo... Creo que no tendríamos mas opción que usar...-Suspiro, más negando con su cabeza fue que volvió a sonreír más ampliamente- Bueno eso no importa. Nuestro escenario es distinto. Así que les agradezco mucho...
-Para nada Astral. Nos complace ayudarles-Hablo III. Mientras se acercaba a su amigo. Posando una mano en su hombro. Para molestia de Vector. Quien se vio vencido ante la voluntad de su rival.
-Gracias a ustedes... En fin. Será mejor que comience...-Y con aquellas palabras fue que una hora paso.
Una hora en donde Astral explicó los escenarios que se imaginó. Las situaciones que podrían estar y los posibles movimientos de su enemigo a realizar. Cada uno analizado con un detalle aterrador. Pues no había cabos sueltos en nada de eso. Al contrario. Los planes eran tan... Perfectos de alguna manera. Y no era que hubiese pasos a seguir concretamente. No. Sino más bien que cada plan se podía acoplar uno a otro sin ningún problema. De hecho hasta podían apilarse uno contra otro y aun así no habría fallo de ninguna manera. Astral mostraba su inteligencia no solo en un ámbito, explicando a conciencia todo lo relacionado a ello. Los planes de alguna manera quedando abiertos para lo que venía. Para ser usados o uno o todos a la vez. Asombrando a sus oyentes. Quienes tomaban nota mental o física. Siendo Shark y Durbe quien tecleaban sobre la consola. Al igual que Kaito y Christopher.
Una vez más números aparecían en la pantalla, al igual que códigos. Programas cifrados e información que era enviada de un lugar a otro. Siendo compartido por ambos Mundos. Trazando por primera vez en años, una alianza entre la Tierra, el Mundo Varian y el Mundo Astral. Los tres llegando a una conclusión.
Debían atacar lo más pronto posible. Necesitaban movilizarse ya.
-En resumen... Eso sería todo... ¿Alguna pregunta?-Cuestiono Astral. Mirando las caras estupefactas de los presentes.
-...Mmm N-No... Creo que no-Menciono III mientras parpadeaba varias veces. Sintiéndose de alguna manera un ser pequeño. Muy pequeño.
-En ese caso... Debemos regresar a la Tierra... No podemos seguir dándonos el lujo del tiempo...-Termino por dictaminar Astral. Mientras veía a Shark. Dándole a entender que era su turno de hablar.
-Sí... Astral tiene razón... Si de verdad somos amigos de Yuma, no debemos perder el tiempo. Ya se ha pasado el escenario más trágico. Sigue nuestra venganza y contraataque-Menciono el Rey Varian, mientras giraba un poco para encarar a los presentes- Así que... ¡Durbe, Mizael! Se quedaran a cargo del Mundo Varian en mi ausencia.
-¡Sí!- Dijeron los mencionados al unísono.
-¡Rio, Alito, Gilag! Serán los encargados de mantener al Mundo Varian y Astral a salvo. No importa si tienen que abrir portales de un lado a otro. ¡Cumplan con su deber!
-¡Entendido!-Respondieron los mencionados imitando a sus compañeros.
-¡Vector! Tu y yo iremos a la Tierra. Ayudaremos en lo que más podamos al plan modificado de Kaito y la familia Arclight...-
-No tienes que decirlo dos veces. Planeaba hacerlo de todas formas. Es mi trabajo después de todo. Soy uno de los Guardias de ambos tortolos ¿Sabias?-Menciono el pelinaranja mientras sonreía de manera orgullosa.
-Bien ¡Andando!-Exclamo, provocando que los Emperadores se movieran rápidamente fuera del lugar. Dispuestos a preparar todo lo que necesitaban para seguir al pie de la letra las ordenes de su líder. El cual miro a su amigo peliblanco. Quien le sonreía de manera amable.
-Gracias Shark...-Agradeció una vez más. Mientras el Rey Varian volvía a negar levemente con su cabeza.
-Es natural ayudar a un amigo ¿No?... Además... Me has demostrado tu determinación... Así que no quiero dejarte solo. Yo...-Dijo mientras giraba su cabeza a los lados. Como asegurándose de que nadie más que Astral le escuchara, ignorando a los Guerreros que le veían con ligera curiosidad- También llegaría a esos extremos por la persona que Amo...-Susurro. Dejando a un Astral ligeramente sorprendido. Quien no dudo preguntar con su mirada. A lo que Shark solo negó- Es... Un secreto, si todo esto termina bien, te lo diré como agradecimiento por dejarme ayudarte...
-...Esta bien... No lo olvides entonces...-Menciono Astral mientras le sonreía de manera divertida.
-Sí. Sí... Tengo que ir a prepararme, será mejor que hables con tu Embajador y su Guardia...-Hablo Shark mientras daba una palmada en el hombro a su amigo. Dirigiendo su vista a la pantalla- Kaito, V. Gracias por la llamada. Llegaremos donde ustedes dentro de una hora a lo mucho...
-Entendido-Dijo Kaito. A la ves que se notaba como escribía una vez más sobre la consola- Estaremos esperándolos aquí. Ya habremos hecho los cambios necesarios... Hasta entonces- Y con aquellas palabras fue que la llamada se corto. Dejando solo la pantalla en un vacío oscuro. Señal de estar apagada también.
-Me retiro. Nos venos en la sala del trono. Ahí abriré un portal a la Tierra...-Se despidió Ryoga mientras salía del lugar. Dejando atrás a sus invitados. Los cuales se acercaron una vez más para hablar.
-Te ves bien Astraliano-Saludo Byron dando su mano a manera de saludo al peliblanco. Quien sonrió imitando la acción del infante. Haciendo nacer un saludo cordial y amigable al mismo tiempo. Como cuando no ves a un amigo desde hace tiempo.
-Me alegra tanto que estés bien Astral-Hablo de repente el pelirosa. Mientras daba un nuevo abrazo. El cual fue correspondido una vez más. Esta vez mucho más cómodo que el anterior.
-Gracias por ser pacientes... Lamento mucho haberlos asustado de esa manera antes... -Se disculpó una vez se separo de III. Dando una pequeña reverencia a su Embajador y a su Guardia.
Ambos integrantes de la familia Arclight solo negaron con una sonrisa. Pues ellos entendían todo aquello. De alguna manera extraña. Pero lograban comprender al peliblanco.
-Para nada... Tu lo dijiste. Solo estas protegiendo a tu familia... Tu fortaleza y debilidad... Es normal una vez las obtienes. Y créeme que será lo más valioso que tendrás-Menciono Byron mientras sonreía. Seguro de sus palabras. Ganándose una mirada orgullosa de su hijo. Quien después de recordar algo fue que volvió a hablar.
-Astral-Llamo suavemente- ¿Cómo es que procederemos ante esto?- El mencionado solo poso una de sus manos en su mentón. Pensando unos segundos antes de responder.
-Sera mejor que ambos se queden aquí... La visita al Mundo Varian aun no acaba... Tendrán que seguir solos hasta concretarla... ¿Esta bien para ustedes?-Cuestiono mirando al pelirosa y al niño. Quienes se miraron entre sí, antes de asentir con una sonrisa.
-Por supuesto... Ve, estaremos bien... Haremos lo posible para que todo salga bien...-Contesto Byron mientras tomaba la mano de su hijo, a manera de apoyo. Sonriéndole al peliblanco. Quien asentía con aprobación.
-Es verdad. Estaremos bien. No es nuestro primer desafío político al que nos enfrentamos...-Menciono III mientras afirmaba su propio papel. Haciendo sonreír al peliblanco.
-Esta bien... Cuento con ustedes- Con esas palabras dejando en manos aquel asunto al par de hombres. Los cuales le veían con determinación.
-Claro... Rescata a Yuma, ¿Esta bien? Confiamos en ti Astral- Hablo de nueva cuenta el pelirosa. Mientras Astral asentía a sus palabras.
-Denlo por hecho...
-Bien, en ese caso, dirijamos nuestros pasos a la sala de trono. No debemos tardar más de lo debido- Termino Byron, dirigiéndose junto a su hijo a la salida. Dejando momentáneamente atrás al peliblanco, quien dirigió su vista a sus Guerreros. Esta vez de manera sería.
-¿Saben lo que tienen que hacer cierto?
-Pos supuesto su Majestad. Nuestro deber es cumplir cualquiera de sus ordenes al pie de la letra...- Dijo Erí, inclinándose un poco ante su Rey. Quien asentía ahora con una sonrisa.
-Eso esta bien... Entonces-Hablo Astral, estirando una de sus manos, abriendo un portal azul. Uno que se dirigía a la Tierra- Vayan y despierten a Ema... Preparen a los Caballeros. Amordácenlos si hace falta. No tenemos mucho tiempo...
-Como lo Ordene su Majestad- Dijo Rem mientras se encaminaba junto a su compañero al portal.
-Gracias... Cuento con ustedes, Rem, Erí...-Agradeció el peliblanco. Recibiendo una reverencia en respuesta. Para después ver como el par de Guerreros entraban al portal. Cerrándolo una vez terminaron de pasar. Dejando atrás solo una estela de luz. La cual fue desapareciendo poco a poco hasta solo quedar pequeños brillos azules atrás. Esa siendo la única testigo de tal hecho.
Astral entonces dio un suspiro. Calmando de esa manera toda la ansiedad que junto una vez despertó. Estaba desesperado por rescatar a su amado que su lado pasivo-agresivo estaba saliendo mucho más seguido que de costumbre. Eso causándole muchos más conflictos con su mente y con el estrés.
Paso entonces su vista a sus ropas. Extrañándose de ver un color oscuro en su persona. Y negando levemente fue que susurró.
-Los colores oscuros no van con mi verdadero cuerpo... Tendré que cambiarlas... O mejor dicho. Cambiarme...-Una de sus manos se levanto a la altura de su rostro. Y chasqueando sus dedos. Fue que su cuerpo brillo. Tirando sin querer aquellas ropas y vendajes ya innecesarios. Pues sus heridas ya no estaban. Dejando ver al poco tiempo a un chico de cabello blanco como la nieve, un par de ojos dorados y piel pálida. Esta vez siendo envuelto en las ropas que alguna vez el novio de Akari le dio a manera de disculpa. Estando de esa manera listo para proceder. Saliendo del sitio. Encontrándose en el pasillo a su Embajador y Guardia que le esperaban con una sonrisa. Dejando atrás aquellas ropas Varian que desaparecieron a la nada. Dando de alta aquel Rey. El cual caminaba seguro de sí mismo. Orgulloso y valiente.
-.-.-.-
Mizael se había separado de Durbe una vez salieron de la sala de control. Dejándolo cerca de su habitación para que se preparará como era debido. Pues el Mundo Varian estaría a cargo de ellos en menos de lo que esperaron. Así que debían cumplir con su papel como era correcto hasta que su Rey llegara.
Durbe de inmediato fue atendido por un par de sirvientas que le ayudaron a cambiarse y a ponerse presentable para lo que venía. Un par de túnicas color morado se le fueron puestas. Las cuales tenían el símbolo Varian grabado discretamente. Joyas más se le colocaron. De esta manera dándole un aire exótico. Elegante. Y de cierta manera poderoso.
Su cabello fue cepillado con cuidado, siendo adornado por un par de joyas más. Y entonces una vez que las sirvientas le dieron el visto bueno. Fue que dejaron que los detalles finales fueran atendidos por su Rey, quien se los pidió amablemente antes. Excusándose de tener una emergencia a la cual asistir. Y tener que revisar a su temporal remplazo era de vital importancia. Restándole importancia a Mizael. Quien miro con una de sus cejas levantadas ante orden tan absurda. Solo dejándole ser. Sin llegar a sospechar nada. Él era el Rey después de todo. Podía hacer lo que quisiera.
Durbe quedó solo. Y mirándose en el espejo de su habitación fue que suspiro. Le agradaba ayudar a su líder y amigo, pero. No le gustaba nada la situación por la que tenía que reemplazarlo por un tiempo. Era de cierta manera chocante y triste. Pues no podía relajarse hasta que Ryoga llegará y pusiera todo en orden una vez más. Bueno. Al menos Mizael iba a estar con él. Así que estaba bien por ahora.
Miro hacia la puerta. Como asegurándose de que nadie lo veía, y entonces fue que tomo parte de sus túnicas, dando un giro sobre su eje, agradándole el resultado de su vestimenta. Era lo suficientemente bella para ir con él. Discretas a su manera, pero llamativas si te fijabas en él. Tal y como le gustaban. Así que asintiendo un par de veces fue que se giro a la puerta. Dispuesto a salir. Hasta que escuchó un par de golpes provenir de ella.
Curioso. Fue que decidió abrir. Siendo sorprendido por la visita que menos esperaba en su habitación. Ryoga le miraba de manera nerviosa.
-Hola Durbe... ¿Puedo pasar?-Aquella cuestión hizo que el mencionado parpadeara un par de veces antes de que un ligero sonrojo se posara en sus mejillas. Extrañándose por tan repentina presencia. Más haciéndose a un lado, fue que le permitió el acceso a su Rey. Suponía estaba en su derecho. Pues él solo era uno de sus súbditos. Así que estaba bien.
Shark agradeció con una sonrisa. Y dando una leve reverencia fue que pasó libremente a la habitación. La cual estaba perfectamente ordenada. No dejando nada fuera de lugar.
Durbe espero. Y cerrando la puerta, fue que se poso a un lado de su amigo. Preguntando ante aquella visita.
-¿Paso algo Ryoga? ¿Todo esta bien? ¿Necesitas algo?-Cuestiono mientras colocaba una de sus manos en el hombro contrario. Atrayendo la atención del mayor.
-¿Qué? Ah. No. Es que... Bueno...- Divago, apartando la mano de su amigo- Solo venía a ver si estabas bien... Ya sabes con todo esto que pasa... Siento que he dejado una gran responsabilidad a ustedes dos...-El menor entonces le miro de manera extraña. Analizando. Más suspirando fue que le sonrió.
-Para nada... Puedes ir a rescatar a Yuma... Nosotros dos te esperaremos aquí... Además será por poco tiempo, así que no tienes por que preocuparte ¿Sabes? No es la primera vez que nos dejas de encargados... De alguna manera me he acostumbrado a estar a tu lado de esta forma...
-...-Shark miro a su amigo ligeramente sorprendido. Dando otro contexto a las palabras dichas. Emocionándose ligeramente por algo que apenas y notaba con tanto trabajo- ¿De verdad? Lo siento... Quizá deba moverlos de ves en cuando a otras responsabilidades. Ya sabes. Rolar las actividades entre nosotros...
-...-Durbe le miro un poco disgustado. Pues a él le gustaba estar así. Ayudándolo en todo lo que podía- No. No. Ryoga. Esta bien... Estoy cómodo de esta manera... Me complace ayudarte a bajar tu carga de trabajo... Así que esta bien...
-...-Y aquellas palabras sirvieron para que aquel Rey dejara sus malestares de lado. Sintiéndose bien ante ellas- Gracias Durbe... No se como pagarles por su arduo trabajo-Menciono mirando de frente a su amigo. Quien para sorpresa de él, le tomo de sus manos. Acercandose un poco más.
-No hace falta que nos pagues Ryoga... Con todo lo que has hecho con el Mundo Astral, basta y sobra para nosotros... Estamos bien con esto. Y entendemos que es una situación delicada respecto a lo que esta pasando. Pero... Siéntete libre de ir y venir cuando gustes... Estaré aquí por si necesitas algo...
Shark sonrió ante el apoyo que mostraba su amigo. Quien le observaba de la misma manera que el lo hacía. El cariño colándose entre miradas. Y dando un apretón a las manos contrarias fue que sonrió con felicidad.
-Entiendo... En ese caso. Puedo irme en paz a cumplir esta misión... Volveré lo más rápido que pueda para ayudarlos...
-Por supuesto... Ve tranquilo...-Menciono Durbe mientras correspondía el tosco pero cariñoso apretón, de manera suave y delicada.
Ambos no queriéndose separar del otro. Hasta que la puerta fue abierta por una de las sirvientas. Quien se disculpó en seguida al ver la escena.
-Lo-Lo siento mucho su Majestad. Pero los demás ya están en la sala del trono. Me enviaron a buscarle...-Menciono dando una profunda reverencia mientras un rubor se posaba en sus mejillas. ¡Había interrumpido un momento bastante íntimo de su Rey!
Ryoga suspiró. Y dejando las manos contrarias, fue que se encamino a la puerta. No sin antes acomodar el collar perteneciente a Durbe. El símbolo del Reino siendo el mostrado.
-Me voy...-Se despido. A lo que Durbe solo movió su mano a manera de despedida. Notando como la puerta de cerraba rápidamente.
Un sonrojo posándose de pronto en sus mejillas. ¿Qué pasó con esa visita? Negó levemente mientras daba ligeros golpes a su rostro. ¡No debía pensar mal! Ryoga solo le estaba visitando. Eso era todo. De seguro estaba preocupado por lo mismo de la salida.
Así que reforzando una vez más sus pasos. Salió para ir a la habitación de Mizael. Ambos debían estar ya listos. Shark partiría pronto así que solo quedarían ellos y quizá el Embajador. Aunque eso se confirmaría más tarde.
-.-.-.-
La sala del trono mostraba a los Emperadores y a los invitados delante de un portal. El cual era de bellos colores cálidos y brillantes. Shark ya había cambiado sus ropas por las de un terrícola normal, y se había despedido de sus Emperadores a excepción de Vector. Quien por alguna razón tenía un severo golpe en la mejilla. Sus brazos cruzados y sus ropas normales un poco rasgadas. Mientras un III estaba fuertemente sonrojado. Con las manos cubriendo sus labios. Byron estando cerca de él con un seño fruncido a más no poder. No debían ser detectives como para inducir que pudo haber pasado por allí.
Astral se mostraba en su forma humana. Listo para saltar. Su mirada decidida era lo que los demás admiraban. Y entonces sabiendo que seguía. Fue que Shark se acerco al portal.
-Bien... Me voy... Dejo el Reino en buenas manos hasta mi regreso... Confío en ustedes amigos... Hermana...-Menciono haciendo un ademán manera de despedida. Mirando de soslayo al peligris.
-Sí. Déjanos encargarnos de esto... Ve con cuidado...-Se despidió Rio. Feliz y orgullosa de su hermano mayor.
-Entiendo... Vamos, Vector, Astral-Dijo para saltar al portal. Dejando la vía libre para los mencionados. Quienes se acercaron con cautela.
-Aun no te perdono Astral-Susurro con molestia el pelinaranja a su rival. Quien le sonrió de manera tranquila.
-¿Oh en serio? Bien... Supongo que puedo hacer esto...-Menciono en voz baja a su enemigo, suspirando antes de correr al portal- Siento lo de antes, acababa de despertar y encararte no fue mi mejor opción... Pero te lo ganaste sabandija...
-¡Hijo de...!-Exclamo Vector viendo como el peliblanco saltaba por el portal. Dejándolo atrás con la palabra en la boca. Ligeramente sorprendido de que se disculpara... A medias. Pero a fin de cuentas contaba como disculpa. Suspiro y entonces sonriendo fue que volvió a hablar- ¡No se olviden de mi par de idiotas!- De esta manera saltando a través del portal. Dejando atrás a sus compañeros y amor de su vida. Quien sonreía de manera emocionada. Pues el pelinaranja casi lo besaba. Más por un descuido su padre los descubrió. Y bueno. Termino en una paliza para el mayor.
El portal se cerro. Y los Emperadores que debían irse a custodiar las fronteras de ambos mundos fue que fueron los siguientes en despedirse. Dejando atrás a Mizael y Durbe. Siendo acompañados por los visitantes de blanca vestimenta.
-Veo que se quedaron para remplazar momentáneamente a Astral- Menciono Mizael. Mientras se dirigía a los presentes con una sonrisa cansada.
-Eso parece... Aun debemos tranquilizar a los soldados...-Dijo Byron mientras salia del lugar. Yendo a hacer lo dicho. Dejando atrás a su hijo. Sabía estaba en buenas manos.
-En ese caso. Le parece que vayamos a seguir con nuestras obligaciones en la oficina del Rey... Quizá hasta tomar un refrigerio y un merecido descanso-Hablo Durbe, acercándose al pelirosa quien le sonrió con amabilidad.
-Por favor... Nada me agradaría más... Y de paso. ¿Por qué no me cuentas sobre el Mundo Varian? Has pasado tiempo con Ryoga así que debes saber algo importante ¿No?-Durbe parpadeo un par de veces antes de asentir con felicidad y ligera vergüenza.
-Por supuesto. Vayamos-Menciono el peligris mientras mostraba el camino a la oficina. Siendo seguidos por Mizael. Quien revisaba un par de cosas en su itinerario. Debía atrasar algunas actividades fuera de la ciudad.
