Frío. Así era el aire en las alturas. Gracias al helicóptero que Kaito amablemente ofreció para una movilización mucho más rápida, ahora ya estaban en camino al lugar destinado. Mientras más tropas silenciosas les seguían detrás. Sus ropas negras y sin ningún detalle a la vista era el camuflaje perfecto que aquellos soldados necesitaban para moverse. Por otro lado los Guerreros habían optado por desaparecer su presencia. Manteniéndose volando cerca de su Señor. Quien justo en ese momento estaba sentado de frente a su rival. Shark y Kaito a sus lados, mientras V estaba de copiloto ayudando a manejar aquel transporte.

Sus hélices tan silenciosas como la noche misma. Ese factor sorpresa que demasiados gobiernos querían, solo estaba en propiedad de las únicas familias lo suficientemente poderosas como para darse el lujo de tenerlos. La familia Arclight y la familia Tenjo. Las cuales mantenían ahora un convenio para que la tecnología de una y otra fluyera sin ningún problema entre ellas. Manteniendo el Top Secret, como base para que pudiese funcionar según sus tratados. Y que ahora funcionaban a favor del Rey de otro Mundo.

Astral mantenía su vista fija en la ventana de la puerta lateral del helicóptero. Las nubes apenas siendo visibles ante el movimiento de las hélices. La luna siendo un bello acompañante para lo que pensaban hacer. El aire fluyendo con libertad aun en la cabina. Sin duda era un escenario tranquilo y de cierta manera digno de admirar. Más eso solo era una fachada para lo que sentían los presentes, pues si te fijabas bien, cada uno parecía tener un tic nervioso. El peliblanco movía sus dedos a un ritmo constante, oscilante cada cierto tiempo. Vector por otra parte comenzaba a morder con discreción sus labios. Shark jugaba con el símbolo que portaba en su cuello, moviéndolo de un lado a otro o simplemente acariciándolo. Y Kaito se mantenía en una manía constante de teclear sobre su comunicador. Checando si había algún detalle que se le habría pasado por las prisas. Más aunque revisaba, no encontraba nada. Todo estaba en perfecto estado. Todo estaba listo para hacer aquel asalto.

V, quien se encontraba en la cabina del copiloto solo contaba los minutos que pasaban antes de llegar. Pues la pantalla verde frente a él mostraba que al menos faltaban quince kilómetros.

El silencio era lo que gobernaba en el transporte. Pues ya con antelación se había hablado del plan a proceder. O al menos el que se trataría de seguir para que no hubiese tanto daño colateral cerca del lugar, ya que aquel sitio en construcción estaba rodeado de un espeso bosque, el cual era una zona protegida. Un patrimonio para la humanidad. Así que no querían hacerse cargo si todo el lugar junto a la construcción salían volando por los aires en plena madrugada. Mejor ya iban minimizando los daños que tendrían ante la inminente batalla que ocurriría.

Vector observo a su rival. Quien no despegaba su vista de la ventanilla de la puerta lateral. Y entonces sintiendo curiosidad por saber que tanto miraba el peliblanco, fue que dirigió sus ojos al lugar. Encontrándose con la nada absoluta. Volvió su vista de nuevo dentro de la cabina. Notando que Astral no se movía mucho. Más que sus dedos. Los cuales marcaban un ritmo constante. Frunció un poco su seño. Más regresando a ver por la ventanilla fue entonces que no pudo evitar soltar una exclamación.

-¡¿Qué tanto miras?! ¿Acaso ya te volviste loco?

Eso fue perfectamente escuchado por los demás a bordo, pues los auriculares que tenían junto a un micrófono integrado, estaban conectados entre sí. Shark y Kaito no pudieron evitar dar un ligero salto por el susto, mientras que Astral se mantenía en calma. Haciendo lo que más le gustaba. Ignorar a su rival.

Vector una vez más apretó sus labios ante la actitud del peliblanco. Quien no dejaba de mirar fuera del helicóptero. Pensando quien sabe que cosas. Y entonces estando un poco arto de aquello. Fue que se paro de su asiento, encaminándose directamente a su rival. El cual de pronto fue que le imito. Sin dejar de mirar por la ventanilla. Los demás le miraron expectantes. Pues la escena parecía que iba a responder al pelinaranja. Hasta que notaron con cierto miedo como se dirigía a la puerta, abriéndola sin previo aviso. Dejando entrar el aire frio y violento de afuera. Mandando una señal a la cabina de piloto y copiloto. Christopher no dudo en preguntar que es lo que estaba pasando. Siendo escuchando perfectamente bien por todos.

Astral entonces mirando al vacío fue que no dudo en hablar más para si mismo.

-En el ajedrez... Las piezas se mueven a voluntad del Rey... A excepción de la Reina. Quien tiene la libertad de moverse a donde quiera que desee. Preparando el terreno para una victoria segura una vez todo este acomodado... ¿No es así Yuma?

Y ante todo pronóstico, ante la vista de los presentes fue que se quito los auriculares, aventándolos al suelo de la cabina. Lanzándose pocos segundos después al vacío. El cual parecía que se lo trago con su oscuridad. Shark, Kaito y Vector no pudieron evitar lanzar un grito exaltado. Pues justo delante de sus ojos pareciera que el peliblanco cometió suicidio. El pelinaranja entonces quitándose rápidamente los auriculares fue que cambio a su forma Varian. Y alistando sus alas para alanzarse en busca de su rival, fue que algo inaudito paso.

Pues de la nada, surgiendo como una hermosa ave nocturna, un dragón de escamas blancas se alzo a lo alto del firmamento. Glorioso y orgulloso. Mostrando a su jinete. Aquel peliblanco que minutos antes se había lanzado al vacío. El cual ahora daba una apariencia majestuosa e intimidante. Dejando en blanco a los presentes que veían todo desde el helicóptero.

Vector después de salir de su estupor, fue que salió de la misma manera que Astral. Alzando sus alas para después dirigirse a su rival. Quien esperaba con paciencia a que le gritara.

-¡¿Es que acaso no puedes avisar?! ¡Maldito idiota! ¡Creí que ya te habías suicidado! ¡Estaba a punto de verificar el cadáver! ¡No ilusiones de esa manera alienígena!-Exclamo con enojo mientras se posaba en la cabeza de aquel dragón, quién rugió con fuerza ante la repentina carga extra.

El peliblanco solo rio de manera suave. Y mirando a su rival, fue que le hizo saber su propio movimiento.

-¡Me adelantare! ¡Aún debemos revisar el perímetro! ¡Los esperaré en el lugar a unos metros de la entrada!-Menciono con fuerza. A lo que el dragón volvió a rugir antes de hablar para sorpresa del pelinaranja.

-¡Será como Ordene mi Señor!

-¡Sí, te lo encargo Hayato!-Exclamo una vez más mientras aquel dragón se preparaba para seguir volando a toda velocidad.

Vector por su parte, voló de regreso al helicóptero. Y haciéndoles saber rápidamente del improvisado movimiento de su rival a los demás fue que se dirigió de nuevo al dragón. Cambiando de nuevo a una forma humana. Tomando de la cintura a Astral para no caer ante los movimientos del ser mitológico.

-¡Ve-Vector! ¿Qué demonios?-Cuestiono con claro enojo el peliblanco. Pues no le agradaba que el pelinaranja le tocara.

-¡Cállate! ¡Es tu culpa por ser impulsivo! ¡Te acompañare!

Y con aquellas palabras sentenció sus intenciones. Dejando a un frustrado Astral. Más no queriendo atrasar más sus propios planes, fue que dio la orden a su Caballero que tomo la forma de Dragón. El cual voló en picada, dejando atrás a los demás. Quienes suspiraron con leve cansancio. De verdad que a Astral se le estaba pegando lo impulsivo de Yuma... Aunque confiaban en él... Era alguien capaz de lograr muchas cosas después de todo.

-.-.-.-

Hatorando ya se encontraba vestido con su traje usual. Su bastón como fiel acompañante y su mirada fija al horizonte. La brisa le acariciaba con lentitud, dándole un aire tranquilo y sereno. Ajeno a lo que estaba por acontecer. Una sombra detrás de el con brillante armadura se arrodillo ante su Amo. Y dando el informe que el mayor pido, fue que con voz delgada hablo.

-Las instalaciones están listas. Los monstruos de duelo se encuentran en posición para atacar al más mínimo movimiento. El lugar ha sido reforzado con magia oscura, y el sello de Don Milenario-sama ha sido probado con éxito...-El ser con bastón sonrió alegremente ante esto. Y tomando su bastón con un poco más de fuerza fue que pregunto. Sin dejar de mirar a la lejanía.

-¿Qué hay de Tsukumo Yuma? ¿Le has podido mover de lugar?

-Sí... El cristal a pesar de que puede dañarnos, pudimos moverlo al centro del lugar. Justo como lo ha pedido... ¿Desea ordenarnos algo más?

-...-Hotarando lo pensó por un momento. Antes de negar, volteando ligeramente a la criatura agachada-No... Ve a cumplir con tu deber. Debemos atender a nuestros invitados con lo mejor que tenemos...- La sombra de armadura fue que asintió antes de desvanecerse en el lugar. Dejando solo al antiguo Sr. Heartland. El cual volvió a posar su mirada a la nada. Sonriendo con malicia- ¿Estas preparado origen de los números? Por que yo sí...- Un aura oscura lo envolvió. Dejando en claro su hostilidad ante el nombrado.

¡ Es la hora del espectáculo infernal!

-.-.-.-

El par de rivales yacían acercandose considerablemente rápido al lugar marcado. Siendo seguidos de cerca por los demás Guerreros. Quienes ya tenían preparadas sus armas, listos para actuar de ser necesario. Aquel Dragón fue entonces que se acerco a la copa de los árboles, buscando un lugar cercano al cual aterrizar. Hasta que una neblina comenzó a presentarse de pronto, obstruyendo la vista de los jinetes, quienes posaron sus manos cerca de su rostro. En un intento por alejar aquella tela de la naturaleza lejos de sus ojos.

Hayato noto esto de inmediato. Y sabiendo de antemano que eso no estaba ahí antes, fue que forzó su aterrizaje. Lastimándose levemente por las duras ramas que tuvo que romper. Sus patas tocaron el duro y frio suelo. Sintiendo un ligero escalofrío recorrerle su columna. Alertando de esa manera a ambos rivales. Quienes bajaron del lomo del dragón una vez este se detuvo por completo. Los Guerreros apenas bajando poco a poco. Posándose alrededor de su Señor y su amigo.

-¿Hayato? ¿Qué esta pasando?-Cuestiono Astral levemente preocupado por encontrarse un impedimento en ese escenario. El Dragón entonces brillo tenuemente, antes de volver a su verdadera forma. Quedando delante del peliblanco y pelinaranja.

-Me temo... Que no lo sé...-Admitió levemente avergonzado.

-Explícate Lagartija-Exclamo Vector mientras le miraba de mala manera. A lo que Astral rápidamente le dio un codazo para que se callara.

-Siento eso Hayato...-Se disculpo Astral por su rival. Quien ahora tomaba su estomago con fuerza- Pero, ¿Crees que podrías explicarte?

-Sí, por supuesto-Respondió de inmediato aquel Doppelganger, sonriendo tenuemente- Cuando llegue a este lugar junto a Yuma-sama, antes de que fuese protegido por la cristalización, yo inmediatamente me aleje de él. De esta manera evitando quedar atrapado y no cumplir con mi deber... De ahí escuche todo lo que decía Hotarando...

-¡Espera! ¿Cristalizado? ¿A que te refieres con eso?-Cuestiono Vector mientras se acercaba al Guerrero. Exigiendo saber más detalles.

-Es como lo dice-Respondió Astral en lugar de su Guerrero- Una medida de protección para nosotros los seres Astrales es esa. La cristalización deja aislado al individuo. Induciéndolo en un sueño profundo. Mientras le protege del exterior...

-...-Vector miro a su rival, y tratando de entenderlo fue que pregunto una vez más- ¿Entonces Yuma esta sellado? ¿Eso es lo que me tratas de decir?

-...Mas o menos. Técnicamente es casi lo mismo, pero hay diferencias sustanciales. Las cuales no diré pues tardaría demasiado, Así que...-Menciono el peliblanco posando su mirada de nuevo en Hayato, quien se mostro atento a las palabras de su Señor- ¿Puedes continuar con tu historia?

-Sí...-El Guerrero asintió- El Sr. Heartland después de despertar de un largo desmayo, fue que comenzó a tratar de romper el cristal contenedor de la Reina. Más le resulto imposible. Así que sé, lo ha movido de lugar al centro del mismo-Hayato miro en dirección a la construcción la cual era opacada por la neblina-Además de que hay monstruos de duelo esperando a atacar, su comandante es una de mis hermanas, una Caballero más ha sido llamado... Y me temo, hay un hechizo exclusivo de Don Milenario rodeando el lugar... No sé como y en que medida nos afectara esto... Pero...-Dirigió de nuevo su vista a su Señor- ¡Mis hermanos y yo le protegeremos hasta nuestro final si hace falta!

Los Guerreros al rededor asintieron en acuerdo mutuo. Mientras el tintineo del metal sonaba levemente. Astral después de pensar en como se movería o procedería, fue que sonrió. De una manera que prometía mucho dolor. Extrañando a su acompañante. Quien no dudo en preguntar una vez más.

-No entiendo por qué es que sonríes, pero ¿No deberías estar preocupado?- El peliblanco le miro con ligera arrogancia. Y negando fue que le contesto.

-Debería, sí. En efecto. Sin embargo, este solo es un plan de una persona desesperada... O una realmente estúpida... Así que no debes preocuparte. Seremos suficientes para el nivel de amenaza del antiguo Sr. Hearland...

-...-Vector le miro, como tratando de descuadriñar algo que el ignoraba. Más al no encontrar nada en su rival, fue que alzo los hombros en derrota. Importándole poco de hecho aquello que decía Astral- Si tu lo dices... ¡Hagamos esto entonces! Hace tanto que deseo una buena pelea...

-...-Astral le miro de manera divertida, y queriendo jugar un poco con su rival fue que hablo, falsamente ofendido- Oh, así que me cambias por otro... Por supuesto, debí imaginarlo. Eres tu después de todo... Esperaba tanto de ti... Es una lástima, pero ya no seremos rivales...

-...-Vector le miro confundido, más captando lo que el peliblanco decía fue que no dudo en seguirle el juego- Por supuesto. Te has vuelto aburrido... Busco experiencias nuevas y atrayentes...

-Claro es lo único que buscas... Por eso te comprometiste con III ¿No?- Los colores no tardaron en subirse al rostro del pelinaranja, quien de inmediato miro a su rival con molestia.

-Maldito... ¡Como sea! ¡Vayamos ya! Los demás no tardaran en llegar...-Menciono encaminándose a la entrada del lugar, siendo seguido por un triunfante Astral. Pues había encontrado el talón de Aquiles de su rival.

Los Guerreros miraron el intercambio de ambos hombres de manera confusa, más al ver lo contento de su Señor, fue que los dejaron ser. Comenzando a seguirlos de cerca. Agudizando sus sentidos. Pues la neblina se hacía mas densa a cada paso a dar.

El ambiente paso a ser pesado. Oscuro. El suave tintineo de los metales era lo único que se lograba escuchar en medio del silencio. Lo cual solo les ponía nerviosos. Pues ni siquiera el sonido de los animales nocturnos salia a relucir. La luz de luna apenas y era lo suficientemente fuerte para ver por donde pisaban. Y adentrándose aun más al bosque, con la vista al frente fue que notaron algo que sencillamente los alerto.

Astral había llamado a Kaito y los demás para advertir sobre los peligros en la zona. Sin embargo, eso fue impedimento cuando el comunicador del peliblanco se apago. Sin oportunidad para ser encendido de nuevo. Vector al notar esto fue que intento usar el suyo. Fallando miserablemente. Pues sufrió la misma suerte que el de su rival. Quedando de esta manera momentáneamente incomunicados. Aislados. Hasta que el pelinaranja saco un extraño dispositivo. Uno que era demasiado pequeño. Y colocándoselo en su oído, fue que pudo contactar con su líder. El cual no tardo en contestar.

-¿Vector?

-Hola, Hola. Soy yo. Parece que hemos sufrido un apagón de este lado... Así terminaré por darte los detalles que le faltaron al idiota de blanco...-Menciono mirando de soslayo a su rival.

-Entiendo. Por favor...-Respondió Shark, al tiempo que les hacia saber a los demás que el par de rivales estaban bien.

Aquella llamada duro al menos un par de minutos. Minutos en los que Astral noto algo raro en el. Pues cuando quiso reclamarle a Vector por llamarlo de manera despectiva, su voz no salió de él. De hecho. Ningún sonido lo hacía, por más que se esforzara. Era algo realmente extraño e incomodo. Ya que incluso su poder disminuyó en gran medida. Miro a sus Guerreros, los cuales no parecían verse afectados, pues hablaban entre ellos.

Y esperando a que su rival diera aquella información importante a sus aliados, fue que se acerco a él. Tocando su hombro. Llamando su atención.

-...-Vector se sobresalto por el repentino toque, más quitando la mano de su rival con brusquedad fue que le hablo- Oye, ¿Qué rayos te pasa?

El peliblanco le miro seriamente. Y abriendo su boca un par de veces. Fue que le hizo saber lo que pasaba con él. Pues ningún sonido salia de sus labios. Esto extraño a Vector, y entonces acercandose un poco más, examino a su rival. Solo encontrando el detalle de su nula voz. Pues nada estaba fuera de lugar.

Los Guerreros notaron el intercambio. Siendo Rem el único que logro entender la situación.

-Ya veo...-Susurro viendo a su Señor- Es por el hechizo que comentó Hayato... Justo ahora debe estar bajo la influencia del mismo... Debemos hacer algo o se convertirá en un problema-

-¡Problema que solo morirá con ustedes!-Grito de pronto una voz a sus espaldas. Interrumpiendo al de lentes.

Aquellos Guerreros rápidamente se colocaron alrededor de su Rey y del pelinaranja. Alzando sus armas en contra de lo que parecía ser una sombra que les veía desde lo alto. Una sonrisa maliciosa siendo visible por la luz de la luna. Al igual que un par de ojos brillando en rojo carmesí.

-¡¿Quién eres tu?! ¡¿Qué es lo que...?!-Exclamo Vector. Apenas deteniendo sus propias palabras. Pues aquella neblina comenzó a dispersarse. Dejando ver a cientos de monstruos de duelo en contra de ellos. Listos para atacar.

Una carcajada provino de aquella sombra. La cual paso a tener la imagen de una dulce niña con cuernos curveados hacía arriba. Su armadura roja solo le delataba su origen. Aquella era una de las últimas Caballeros.

-¡Vaya! ¡Vaya! Pero si al señor de cabello blanco le han comido la lengua... Es una pena... Me hubiese encantado escuchar sus gritos de dolor... Pero supongo puedo conformarme con ustedes... Oh, y respondiendo a tu pregunta señor de cabello naranja. Soy el Caballero de la Gula. Un gusto... Adiós-Menciono mientras señalaba con una de sus manos a los intrusos. Los cuales se tensaron al ver como todos los monstruos presentes se avanzaban al mismo tiempo hacia ellos.

-¡No me jodas!-Grito Vector cambiando a su forma Varian. Tomado a su rival como costal de papas. Alejándose de ahí.

Los Caballeros por el contrario. Pasaron a enterrar sus armas en el suelo. De esta manera alzando una barrera protectora. La cual recibió todos los ataques de aquellas criaturas que al ver a sus víctimas de pie. Volvieron a arremeter con fuerza una vez mas. Haciendo retroceder a los Guerreros. Los cuales dejaban marcas en el suelo ante la fuerza aplicada.

-¡Aún no! ¡Debemos velar por Astral-sama!-Exclamo Han, mientras sacaba su espada blanca del suelo. Siendo imitada por su hermano- ¡Vamos!

Eso siendo una declaración para dar por iniciada la batalla. Pues dejando la barrera que los mantenía a salvo fue que saltaron con determinación hacía los monstruos de duelo. Los cuales rugieron al ver a sus nuevas presas.

El golpe de los metales comenzaron a escucharse, ráfagas de energía y aire era lo que salía despedido de los choques entre cada golpe que ambos hermanos gemelos daban a sus contrincantes. Teniendo suerte de que parecieran a un solo golpe por su parte. Eso abriendo posibilidad de ganar terreno para sus demás hermanos. Los cuales uno a uno fueron dejando aquella barrera atrás. Lanzándose a la batalla sin más. Provocando la caída de varios árboles a la redonda, pues eran los que mayormente recibían el impacto de las ráfagas nacidas de los metales.

Una pelea intensa se formó casi de inmediato. Blanco en contra de negro y rojo se comenzó a ver a lo lejos. Estelas de luz igual. Muchas habilidades salieron a relucir. Entre ellas la de los gemelos. Quienes juntando sus espadas hacían nacer tornados de diversos elementos. Los cuales dañaban a una gran cantidad de monstruos. Los cuales desaparecían en estelas de luz. Justo como lo hacían al terminar un duelo.

Ema dejo que su látigo se enroscara, de esta manera haciendo nacer una espada de el. Su filo siendo alzado al cielo fue que una estocada se hizo presente. La cual contenía imbuida energía azul, esta dañando a todo monstruo que alcanzaba. Y lanzándose a la batalla una vez más fue que fijo su vista en la infante. La cual le sonreía de manera burlona. Tranquila ante el escenario que se forjaba con la muerte de tantos monstruos de duelo. El caos comenzando a reinar.

Erí se mantenía golpeando a todo aquel que se le atravesaba. Cortando en cualquier dirección que dirigía su espada. Y tomando con su mano la parte frontal de su arma, fue que esta se lleno de energía, la cual era desprendida a manera de electricidad. Fijando su vista al frente, fue que dio un golpe más, ocasionando una fuerte reacción en cadena a diversos monstruos. Matándolos en el acto. El sonido de la electricidad escuchándose desde lejos.

Hayato había cambiado su forma a la de un ave Fénix blanco. Arremetiendo contra sus oponentes, quemándolos con sus llamas color blancas. Haciendo iluminar la oscuridad de la noche. Provocando que los monstruos dieran sonoros rugidos agónicos. Sus alas abriéndose aun más para seguir volando, tratando de acercarse a la Caballero. La cual se mantenía calmada. Orgullosa. Altanera. Pues una sonrisa no paraba de mostrarse en sus labios.

Rem había hecho aparecer un libro en sus manos. El cual de inmediato fue absorbido por él, dotándolo de energía blanca. Pues ahora un aura era lo que le hacía ver intimidante. Con un movimiento de sus manos fue que varios sellos aparecieron detrás de él. Los cuales no tardaron en lanzar flechas hechas de magia a sus oponentes. Los cuales al ser tantas a la vez, terminaban por ceder. Convirtiéndose en estelas de luz. Aquel Guerrero entonces fue que voló en dirección a la Caballero. Siendo detenido por más monstruos que le impedían el paso. Dio un grito de guerra antes de lanzarse una vez más contra sus nuevos contrincantes. Haciendo aparecer más sellos que lanzaban electricidad o diversos elementos que le permitían atacar. Ocasionando bastante daño en su sitio de lucha.

-¡Maldición! ¡Rem! ¡Usa tus hechizos más potentes!-Grito Ema al ver como más y más monstruos aparecían de la nada. Haciéndolos ver casi infinitos.

-¡Eso hago! ¡Usen sus habilidades!-Exclamo el nombrado. Usando aún mas magia de runas y sellos combinados. Lanzando los hechizos a sus contrincantes. Alejándose apenas un poco.

-¡Ya lo hacemos!-Gritaron de pronto los gemelos. Los cuales fueron lanzados al suelo. Pues un dragón era su oponente.

-¡Han, Lian!-Llamo Erí estando cerca de ellos. Distrayéndose sin querer, recibiendo una herida profunda en su hombro. Lanzando un grito sonoro de dolor. Lo cual alerto a los demás.

Esto era malo. Se estaban viendo acorralados poco a poco. Aquellos monstruos de duelo parecían no tener fin. Pues una vez desaparecía uno, aparecían dos ocupando su lugar. Los Guerreros se reagruparon. Y una vez más alzando sus armas, fue que se lanzaron de nuevo a la batalla, esta vez usando una estrategia diferente. Pues ahora habían cambiado posiciones. Dejando en la retaguardia a Rem, quien lanzaba hechizos sanadores a sus hermanos cada que lo necesitaban. A la vez de hechizos contraatacando a los monstruos más cerca de él.

Una intensa lucha se libraba. Y eso lo pudieron notar los recién llegados, los cuales de inmediato hicieron saber sus ordenes para las unidades de élite y demás escuadrones. Cientos de discos de duelo se desplegaron, así como diversas armas. Y en un grito contundente, le hicieron saber a los Guerreros que no estaban solos.

-¡¿Qué?!-Exclamo sorprendida la Caballero responsable. Y volando un poco más alto, pudo divisar con molestia como es que grupos y grupos de duelistas llegaban a escena. Llamando a su propio monstruo As. Ayudando de esa manera a los Guerreros. Los cuales veían sorprendidos esta acción.

-¡Erí! ¡¿Dónde están Astral y Vector?!-Grito Shark acercandose al campo de batalla, cambiando a su forma Varian. Esquivando los ataques en su contra.

-¡Ellos deben estar dentro del lugar! ¡Astral-sama ha sido afectado con un hechizo! ¡Vector-sama debe estar ayudándolo justo ahora!-Grito el mencionado mientras trataba de acercarse aquel Rey Varian que se defendía con su propio monstruo As.

-¡¿Qué dices?!- Exclamo Shark de manera sorprendida mientras llamaba a sus propia arma. Una bella guadaña con doble filo apareció en su mano, el metal negro adornado con oro y joyas incrustadas le hacían ver un Guerrero imponente y poderoso. Dando un golpe a su costado fue que pudo abrirse paso hasta Erí quien seguía luchando.

-¡Es como dije! ¡Hay un hechizo que esta afectando a nosotros como seres Astrales! ¡Pero al contrario de Astral-sama, nosotros tenemos protecciones en contra de ello!-Termino aquel Guerrero lanzando una vez más descargas eléctricas a sus contrincantes.

-¡Oye! ¿Escucharon eso, Kaito, V?-Menciono tomando un comunicador pequeño en su oído. El símbolo Varian grabado en el.

-¡Sí! ¡Fuerte y claro! ¡Ve! ¡Kaito!-Exclamo de pronto V, el cual caía desde una altura considerable, llamando a su monstruo As para salvarse. Mientras el mencionado salía volando junto a Orbital como sus alas, directamente a la Caballero. Quien apenas logro esquivarlo.

-¡¿Que demonios?! ¡Tonto!-Grito la Caballero comenzando a alejarse. A lo que Kaito volvió a dar una vuelta esquivando ataques que provenían de la batalla, yendo en busca de la infante.

-¡No escaparas!-Menciono Kaito a la vez que lanzaba un lazo de luz a la muñeca de la Caballero. Reteniéndola con éxito.

-¡Oye! ¡Oye! ¡Quítame eso! ¡Quítalo!-Exigió la infante tratando de zafarse. Fallando miserablemente.

Kaito sonrió, y viendo como la Caballero era retenida, fue que aquel lazo desapareció. Uniéndola a él. Esto disgustando enormemente a la niña. La cual le miro molesta. Lanzándose sobre él sin previo avisó. Siendo salvado por Ema, quien se atravesó en aquel ataque. Ayudando a Kaito a salir ileso. Sangre comenzó a brotar de la Guerrera. La cual sonreía de manera orgullosa.

-¡No te equivoques de rival niña tonta!-Exclamo Ema mientras un sello la recorría. Curándola al instante.

-¡Maldita!-Grito en furia la infante. Una vez más arremetiendo contra la ángel. Quien retuvo aquel ataque con su látigo. Ocasionando una ráfaga de energías que rebotaron a los lados. Dañando a monstruos aliados y enemigos por igual.

La batalla ocupando un gran espacio en aquella entrada. La cual se mantenía erguida. Kaito, Shark y V, se miraron momentáneamente antes de lanzarse una vez más a la pelea. Siguiendo el plan antes trazado. Ocasionando luces y demás daños en el lugar. Siendo apoyados por los soldados de élite y por los escuadrones. Los cuales estaban ganando terreno en contra de los monstruos enemigos.

-.-.-.-

Vector voló hasta donde no pudo distinguir más que oscuridad. Siendo las única luz que alumbraba el camino la esfera de energía que convocó Astral. Quien era llevado de manera incómoda por el Varian. El silencio era algo ciertamente incómodo. Pues a pesar de que escucharon el rugir de los monstruos de duelo. En el espacio donde estaban no lograban oír el fuego de batalla. Era extraño. Y ciertamente desconcertante. Pues eso solo significaba que había peligro a su alrededor.

Astral dio un golpe a su compañero, pidiendo de esta manera bajar. A lo que Vector asintió. Dejándolo caer en un pasillo de metal. El cual, al recibir un peso extra crujió fuertemente. Ocasionando eco en el lugar. El peliblanco se levanto claramente enfadado, queriendo reclamar. Más de nueva cuenta, su voz aun no aparecía. Y su poder estaba siendo tragado por la misma energía maligna del lugar. En otras palabras, si no se apuraba terminaría siendo solo un estorbo. Así que resignándose a no poder hablar, fue que una idea surgió en su psique.

Con sus manos recorrió su garganta. Poco a poco, como si quisiera sacar algo de ella. Siendo esto observado por el pelinaranja, quien miraba extrañado los movimientos de su rival. El cual ahora parecía que sufría con lo que estaba haciendo, pues una mueca de dolor se poso en su rostro. Más negándose a detenerse fue que sus manos subieron hasta su boca. En donde sus dedos se movieron de manera extraña. Hasta que finalmente, en una tos muda. Una luz fue sacada a la fuerza de la garganta del peliblanco. Una pequeña. Apenas siendo manchada de sangre. La cual cayo una vez se empezó a mover por cuenta propia. Saliendo disparada a un lugar incierto en el sitio. Comenzando la búsqueda de algo que el Varian desconocía.

Vector miro a su rival. El cual parecía estar calmándose. Pues ahora respiraba con ligera fuerza.

-Vaya... Eso fue raro... ¿Qué diablos fue eso?-Cuestiono al peliblanco. Quien le dio una mirada escéptica. Como diciéndole "¿De verdad me estas preguntando ahora que no puedo hablar?"

A lo que el pelinaranja entendió. Apenándose por su desliz. Más ignorando fue que volvió a ver a su alrededor.

-¿Dónde estamos? ¿Puedes sentir a Yuma o algo así?-Preguntó esta vez tratando de hacer cuestiones cerradas. Para que el peliblanco solo contestara con un sí o un no. A lo que su rival agradeció internamente. Al menos su compañero no era un total imbécil.

Astral negó levemente. Mirando entonces por lo que parecía ser un pasillo oscuro. Apenas distinguiendo a lo lejos una bajada. Vector mirando en la misma dirección fue que entendió las intenciones de su rival. Y encaminándose a esa ruta, fue que hizo sus sentidos agudizar. De esa manera estar alerta si algo salía de imprevisto. Astral le siguió de cerca. Usando su magia de detección por si alguien osaba esconderse en la oscuridad.

Sus pasos eran los únicos sonidos que provenían de ambos. El metal sonando ocasionalmente, haciendo que sus sentidos se sintieran a flor de piel. Aumentando su ritmo cardíaco. Un ligero sudor recorría las frentes de ambos hombres que con valentía seguían recorriendo el recinto, el cual parecía un poco más aterrador.

Vector estaba usando sus propias habilidades para lograr sentir algo distinto. Algo que no estuviese como algo ordinario en el lugar. Más al doblar una esquina fue que ambos hombres se detuvieron en seco. Pues habían llegado al mismo punto en el que iniciaron. Algo estaba terriblemente mal. ¿Cómo era posible aquello? Si caminaron en línea recta. El Varian entonces mirando a su alrededor fue que lo vio. Había un ser de sombras escondido en la esquina del lugar. Era un monstruo de duelo. Uno que usaba la magia como ataque a la mente de los demás.

Astral al igual que su rival fue que lo noto. Y apuntando a él, fue que hizo aparecer un sello en su mano, el cual condeso magia antes de lanzarla como electricidad a su oponente. Quien lo pudo esquivar con facilidad. De esta manera iniciando la primera batalla para ambos hombres.

Vector no dudo en lanzarse en contra de su rival. Haciendo aparecer su propia arma. La cual era una especie de lanza. Una que tenia doble punta. La cual era adornada por plata y joyas incrustadas. Digna de un Emperador. Dando una estocada fue que apenas y rozo aquel monstruo que no dudo en reírse a manera de burla. Ocasionando una furia en el Varian. Quien volvió a arremeter en contra de su rival.

El monstruo que apenas y podía volar, de alguna manera lograba esquivar con suerte los ataques que un Emperador le daba. Escuchándose el filo del arma sonar a cada movimiento. Chocando de vez en cuando con el metal. Astral por otro lado saco su propia baraja. Llamado a uno de sus números. Hizo que le ayudará a su rival. Arrinconado aquel monstruo que aun osaba reírse ante sus adversarios. Guardando su energía y magia para el momento decisivo.

Mientras en un lugar apartado. Aquella pequeña luz que Astral dejo ir, comenzaba a adentrarse más al lugar. Topándose con un bello cristal, más pasando de el, siguió buscando algo incierto. Ocultándose cuando era necesario. Pues más monstruos de duelo yacían escondidos en los rincones. Preparados para atacar.

Astral dio una orden silenciosa a su monstruo. Terminado de acorralar al contrincante. El cual dejo caer una esfera que tenía en sus manos. Rompiéndose al caer sobre el metal. Ocasionando un sonido hueco. De la cual salió una energía que terminó por disolverse en el aire. Sacándolos del bucle en el que se encontraban.

Vector aprovecho la distracción de su oponente. Y con fuerza dio una estocada que atravesó el cuerpo de aquel monstruo. Matándolo al instante. Haciéndolo desparecer en estelas de luz que se desvanecieron con la brisa que comenzó a circular por el lugar. De esta manera dando fin a la pequeña batalla. Bajando de nuevo hasta el suelo. Donde fue recibido por un peliblanco, el cual le sonreía tenuemente.

-Bien... Eso es uno menos... Falta llegar al final intactos ¿No?-Cuestiono el Varian comenzado a correr en la dirección que se supone debían haber ido desde un principio. Recibiendo un asentimiento por parte de Astral. Quien de inmediato le siguió, haciendo desaparecer a su número. Volviéndolo a guardar en su baraja. Sus pasos sonando con fuerza sobre el metal.

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El campo de batalla se extendió hasta límites insospechados. Barreras se levantaron en un cierto perímetro por los soldados para no dejar salir más monstruos que seguían apareciendo un sin fin de veces.

Los Guerreros lucían apenas ligeramente agotados. Sus armaduras con ciertos rasguños o alguna ralladura. Rem seguía en su labor de curar a sus hermanos y a los aliados. Provocando en él un agotamiento constante. Sin embargo no se detenía por nada del mundo. Pues su deber estaba primero. Y siguiendo con la invocación de sellos fue que hechizos de cada elemento habido y por haber, fuese lanzado sin dudar a sus oponentes. Los cuales rugían para después desaparecer. Repitiendo entonces el proceso con los que seguían atrás. Más y más magia era condensada para después ser lanzada en una bomba que hacía ganar apenas un poco más de espacio para los demás.

Ema ya había usado su habilidad más de una vez. Ayudando a Kaito a amordazar a la Caballero. La cual no daba tregua para que eso sucediera pronto. El látigo blanco se lanzaba y se recogía en un ciclo sin fin. Mientras el cazador con su monstruo As le cortaba el camino a la infante. Quien gritaba y maldecía por igual. ¡Era dos contra uno! ¡Era injusto!

Kaito tomando entonces su baraja fue que hizo un sin fin de invocaciones. Trayendo a todos sus monstruos de duelo. Ayudando de esa manera a los que estaban luchando a lo lejos. Mientras volvía a arremeter en contra de la niña. La cual dejaba salir un aura rojiza. Señal de enfado. Ema era quien recibía el daño para después curarse. Era un escudo para que el objetivo de Kaito se cumpliera.

V por otro lado. Seguía apoyando a cada Guerrero que se encontraba en su camino. Quedando espalda con espalda con Lian. Quien se había separado de su hermana gemela para luchar por separado.

-¿Acaso esto no tiene fin?-Cuestiono con claro cansancio el Guerrero. Quien volvía a agitar su arma lanzando su propia habilidad a los monstruos cercanos.

-No... Al parecer no. ¡Pero debe haber una forma de detener esto! ¡No es posible que sigamos de la misma manera! ¡De otra forma terminaremos cediendo por el cansancio!-Exclamo Christopher mientras usaba su sello en contra de sus adversarios, los cuales desaparecieron en estelas de luz.

-Entiendo... Por lo que he estado en batalla se qué esto es producto de algo-Grito Lian mientras daba un golpe en diagonal con su espada al rival frente suyo. Ayudando a uno de los soldados que estaban por ahí.

-¿Algo?

-Sí... Puede ser como una fuente inagotable de energía que hace que los monstruos salgan una y otra vez... Debe haber algo así en alguna parte de este lugar-Explico el Guerrero saltando a la batalla una vez mas. Dejando atrás a V. Quien ahora buscaba con la mirada algo como eso.

¿Pero exactamente que es lo que debía buscar? Dio un par de saltos ante los ataques que venían a el de manera rápida, esquivándolos con maestría y elegancia. Su sello brillando una vez más para cubrirlo mientras buscaba con desesperación algo como lo que aquel Guerrero describió.

Shark por otro lado, hacia uso de sus habilidades y magia. Ayudando en gran medida a los soldados heridos y demás Guerreros que se topaban con él. Su guadaña y monstruos de su baraja siendo esparcidos con rapidez por el lugar. Ayudando incluso a los de Kaito. Quienes hacían equipo con los ajenos. Abriéndoles paso a sus amos.

Dio un par de acrobacias para esquivar un par de armas que se dirigían en su contra. Siendo detenidas después por su propia arma, produciendo un choque de metales bastante sonoro. El suelo siendo agrietado por tal magnitud de fuerza usado para ello. Sus ojos se entrecerraron y dando entonces un rápido movimiento con su guadaña, fue que pudo librarse del par de monstruos que le retaban. Convirtiéndolos en haces de luz.

Corrió de pronto hacia los demás Guerreros listo para ayudarlos. Y dirigiendo su mirada a los lados, fue que se topo con una extraña esfera de energía oscura. Una que estaba en lo alto de la construcción. ¿Qué rayos era eso?

No tuvo tiempo para seguir mirando pues un golpe certero le hizo caer al suelo de manera brusca. Siendo sanado rápidamente por Rem. Quien le gritó preocupado.

-¡Su Majestad Ryoga-sama! ¡¿Se encuentra bien?!

Shark asintió parándose del suelo. Sacudiendo sus ropas. Tomando fuertemente su arma. Lanzándose a la batalla una vez más.

-¡Sí! ¡Sigue con tu trabajo!-Exclamo mientras daba un corte horizontal al monstruo frente a él. El cual rugió en protesta. Desapareciendo sin dejar rastro.

La batalla no estaba llegando a ningún lado.

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Astral y Vector corrieron hasta que el camino les mostró un extraño elevador. El cual estaba en desuso. Ambos se miraron y con una sonrisa cómplice fue que patearon las puertas. Siendo recibidos por un oscuro vacío. Lanzándose primeramente el pelinaranja. Volando apenas con sus alas. Mientras Astral comenzaba a flotar. Siguiéndolo de cerca.

El silencio volvía reinar en el lugar. El cual ahora se mostraba más misterioso y abandonado. Señal clara de que estaban acercandose al corazón de la construcción.

Una vez Vector toco el suelo. Fue que pateo una vez más las puertas que impedían su paso. Encontrándose con lo que más le fastidio en su momento. Pues monstruos de duelo obstaculizaban su paso. Custodiando un bello cristal. El cual parecía emitir luz propia. Siendo lo que iluminaba el lugar.

Astral se poso a un lado de su rival. Y viendo entonces el panorama, fue que hizo su aura salir. Sus manos llenándose de energía para lo que se venía.

-¿Estas listo?-Cuestiono Vector mientras blandía su arma, mostrando su filo en clara hostilidad. Astral asintió en respuesta. Llamando a su propia espada. La cual salió del suelo. Yendo a las manos de su dueño. Ambos hombres estaban listos para lanzarse en contra de aquellos obstáculos. Hasta que una voz resonó con fuerza en el lugar. Una que conocían bastante bien.

-¡Oh! ¡Pero si ya han llegado! ¡Sean bienvenidos a mi humilde guarida! ¡Astral, Vector! Es todo un gusto tenerlos aquí... ¿No es así Yuma?-Cuestiono Hotarando. Apareciendo a un lado del cristal. El cual toco con delicadeza. Posándola casi por el rostro del menor. Quien se mostraba ajeno a lo que estaba por comenzar.

Astral tomo fuertemente el mango de su espada. Siendo imitado por Vector con su propia arma. Sus ojos demostrando una determinación inigualable. Y posando para lanzarse fue que Vector hablo por los dos.

-¿No crees que estas muy relajado? Me das lástima solo al verte... Terminemos con esto...

-Tan rápido como siempre ¿No Vector? Oh... Acaso... ¿Alguien le comió la lengua a Astral? Jajaja es un alivió no escucharte...-Menciono Hotarando mientras su cuerpo se envolvía en un aura densa y oscura- Pero basta de charlas... ¡Vengan!

El peliblanco solo frunció su seño. Y haciéndole una señal a su rival, fue que ambos se lanzaron en contra de aquellos monstruos. Los cuales rugieron con fuerza. Haciendo temblar el lugar.

Una lucha nueva estaba por dar lugar... La batalla aún no acaba... El tiempo sigue pasando. La luna sigue moviéndose. La madrugada pare ser que esta aquí ¿Será que vencerán antes que el sol se ponga?

Una pequeña luz expulsada antes por el ser Astral. Seguía buscado. Poco a poco, rincón tras rincón. Subiendo hasta el techo de la construcción. Encontrándose con una esfera oscura, llena de energía negativa. Sin embargo esto no era lo que necesitaba. Aquella luz se lanzo a la batalla. Su misión siendo la misma. Encontrar el origen de poder del sello bajo el lugar, rompiéndolo una vez lo vea.