La sala de control de la Torre Heart se mantenía estable. Tranquila. Pues ya un nuevo día comenzaba. Los monitores mostraban diversas imágenes en donde los soldados de elite y los demás, regresaban triunfantes de la batalla. Felices y satisfechos de haber podido ayudar. Mientras en uno de los helicópteros apenas bajaban una capsula contenedora. Una que dejaba ver a una infante sumida en un profundo sueño.
La Familia Arclight se había trasladado a otro helicóptero que los llevaría a casa. Siendo seguidos por un sonriente Vector. Quien no se imaginaba que es lo que pasaría llegando al hogar de su prometido. Kaito por otro lado, agradeció a sus acompañantes antes de dirigirse de nuevo a la Torre Heart. Donde un feliz Haruto le recibió. Acompañado de su padre, quien le felicito por tan arduo trabajo. Comentándole que todo se mantenía en orden.
Los servicios de emergencia ya habían dado todo lo que tenían que dar. Revisando cada centímetro de la ciudad poco después, dando por hecho de que todo lo que paso en la madrugada solo fue un mal momento. Quizá hasta un hundimiento de la ciudad. Esto siendo rápidamente apoyado por Thomas Arclight. El cual después de un par de conferencias, pudo ir a descansar a su hogar. En donde se unió a la masacre del pelinaranja. Mientras un feliz III se mantenía al tanto. Pues su familia se había tomado más que bien su casamiento.
Kaito agradeció a su padre por suplirlo en su trabajo, y tomando a su hermano fue que se dejo guiar hasta su habitación. Lugar en el que pudo tomar un muy merecido descanso. Donde su querido hermano le canto una nana para que pudiese dormir tranquilo. Dejándolo solo una vez le vio entrar en un profundo sueño, con una tenue sonrisa en su rostro. Sin que nada le molestara.
Esa era una victoria para el cazador. Sí que lo era.
-.-.-.-
La familia Arclight se mantenía en un ambiente tenso. Cada uno sentado en la sala de estar. Esto siendo ignorado fácilmente por el pelirosa. Quien curaba a su muy golpeado pelinaranja. El cual trataba de sonreírle con un par ojos cerrados color morado.
-No. No lo aceptaré así de fácil-Refuto una vez más el mayor de los hermanos. Sus manos claramente magulladas. Siendo rápidamente apoyado por Thomas.
-Exactamente. Esto es una locura. Jamás dejaré que mi hermanito contraiga nupcias con este...-Menciono señalando al pelinaranja- Este... ¡Este peligro andante!
-Estoy de su lado-Hablo el patriarca- Pero lamentablemente ya ha sido decidido...
-¡¿Cómo puedes rendirte así de fácil?!-Reclamo el peliblanco.
-No es que me haya rendido... Solo acepte el hecho de que es algo necesario para ayudar a unir dos mundos. Eso es todo... Pero-Menciono mirando a su hijo y yerno-Mientras estemos en la Tierra, ustedes dos no estarán juntos... Si quieren un compromiso, deberán seguir los protocolos necesarios... ¿Quede claro?
-...-III dejo de curar por un momento a su amado para después mirar a su padre. El cual le veía seriamente. Y sonriéndole fue que asintió- Acepto...
-Bien... ¿Qué hay de esa cosa que estas curando?-Cuestiono al ver como Vector comenzaba a moverse.
-A-Acepto...-Susurro a duras penas el pelinaranja.
-En ese caso ha sido decidido. Termina de curarlo y bótalo de la casa-Ordeno el patriarca antes de salir a tomar un descanso. De verdad que lo necesitaba. Mientras era seguido de sus dos hijos, quienes le reclamaban constantemente sobre el pelirosa. ¡Era aún demasiado pequeño para si quiera pensar casarse!
III sonrió ante las palabras de su padre. Y siguiendo con su labor fue que le hablo al pelinaranja.
-Supongo... No salió tan mal. ¿Cierto?
-Sí... Creo que si... Sigo vivo, es lo que cuenta... Supongo-Contestó Vector mientras paraba las manos delicadas del pelirosa. A la vez que una energía morada le recorría en su totalidad. Curándolo rápidamente- Pienso que es un gran paso a dar... Pero, ¿Cómo fue que llegaste hasta mi Mundo? No es que no te quiera ahí, sin embargo si me gustaría saber la historia...
-Oh sobre eso... Deberías agradecerle a Astral... El me invito y movió todo para que terminará como Embajador...-Menciono el pelirosa mientras guardaba los instrumentos usados.
-¿De verdad?
-Sí. Él y Yuma...
-Entiendo...-Dijo el pelinaranja, para después recargarse en el cómodo sillón, sin despegar su vista de su prometido- Les agradeceré después, pero ¿crees que puedas contármelo más a detalle? Quisiera... Quisiera saber como te fue en estos días...-Termino susurrando lo último. Mientras un sonrojo se apoderaba de sus mejillas. Encantando al pelirosa.
-Sí, por supuesto...
De esta manera ambos hombres pasaron un par de horas más contándose cada uno sus anécdotas. Lugares que visitaron y como es que iban a desempeñarse con su nuevo título y posición. Esto sin dejarse de mirar ni un minuto. Observando las expresiones y modismos del otro. Contemplándolo como lo más interesante que hayan visto en sus vidas. Para deleite del pelinaranja. Para el disfrute del pelirosa. Ambos inmersos en su propio mundo. En su propio espacio.
Al pasar algunas horas más, fue que el pelirosa desacato las ordenes de su padre. E invito a su prometido a su habitación. Esto siendo una alerta al mayor. Quien no supo como responder. Y una vez que había encontrado la manera de rechazar al otro, comprendió que fue demasiado tarde, ya que el pelirosa le arrastraba hasta el lugar indicado. Casi obligándolo a entrar. Poniendo sus nervios a flor de piel.
Vector observaba con un poco de vergüenza los aposentos de su amado. Pasando su mirada de un lado a otro, notando los detalles y el decorado de la habitación. Terminando en aquella mullida cama matrimonial justo frente a él. Donde un III sonriente le esperaba. El cual dio un par de palmadas a su lado. Invitando al otro a sentarse.
Sus nervios pasaron a un punto casi insospechado. Pero haciendo caso a su pelirosa, fue que acato la orden indirecta. Haciendo que el pelirosa sonriera de manera radiante.
-¿Cansado?-Cuestiono III al ver a su lindo pelinaranja de manera extraña. El cual solo le asintió un par de veces. Apenas queriéndose mover- Bueno creo es obvio. Luchaste demasiado... Yo... Me alegro que estés bien...-Aquellas palabras siendo un dulce bálsamo para el mayor. Quien por fin dejo de estar tan tenso.
-...III... Yo... ¿Qué pensabas al detener a Astral? Creí... Creí muchas cosas malas por un minuto...-Recrimino suavemente mirando a su amado. Quien le sonrió de manera culpable.
-Yo... La verdad al llegar y ver a Astral a punto de hacer algo irremediable. Debo admitir que no lo pensé mucho...
-Pudiste haberte lastimado...
-Sí... Pero eso no paso... Tanto...-Menciono el pelirosa, susurrando lo último.
-Aun así... ¿Cómo supiste que estábamos en peligro?-Cuestiono el mayor acercandose inconscientemente al menor. Quien solo se sonrojo. Desviando la mirada.
-Bueno... Fue más un presentimiento... Ya sabes, cosas comunes...-Dijo mientras movía su mano de arriba a bajo, tratado de restar importancia a lo sucedido.
-¿Presentimiento?
-Sí. Sí, algo pequeño...
El pelinaranja entonces tomo con cuidado el rostro del contrario. Obligándolo a mirarlo. Ambas miradas chocando de pronto. Avergonzando a los dos por igual. Y regalándose una tierna sonrisa. Fue que se acercaron poco a poco, al final haciendo nacer un dulce beso. Uno que era anhelando por ambos.
III paso a sentirse en el cielo. Pues aquellos dulces labios sabían a la más dulce gloria que jamás pensó experimentar. Su estomago sintiendo una vorágine de sensaciones. Mientras sus pupilas pasaban a dilatarse, tomando con sus brazos a su amado. Envolviéndolos en su cuello. Acercándolo aun más a él.
Vector por otro lado, por fin podía cumplir uno de sus sueños más profundos y ocultos. Sintiéndose reconfortado al saber que su amado estaba a salvo en sus brazos, ajeno al mundo que les rodeaba. Donde estaba dejando salir aquel lado que casi nadie conocía. Su mirada tornándose amorosa y cariñosa. A la vez que sus labios exploraban los ajenos. Un poco más pequeños que los suyos. Con un lindo sabor a fresas. Esto sin duda podía compararse con el mismo paraíso.
Separándose pasados un par de minutos. Fue entonces que el mayor volvió a tensarse al ver a su bello pelirosa hacer una pregunta que no supo como tomar.
-¿Dormirías conmigo?
Paso a pensarlo. Mucho. Hasta que sintió como era arrastrado a un lado de la cama. Donde el menor solo paso a recargar su cabeza en su pecho. Envolviéndolo en un suave abrazo. Y susurrándole un "descansa". Haciéndole entender lo que en verdad quería. Al final dando un suspiró. Uno cargado de vergüenza. ¿Qué diablos estaba pensando? Pelear con Astral lo dejo mal. Su pelirosa no era así.
Lástima que no vio la malvada y traviesa sonrisa del menor. Quien se dijo así mismo un "debes esperar hasta la boda". Cerrando sus ojos tiempo después. Dejándose llevar por Morfeo. Quien le recibió con los brazos abiertos.
Vector noto como a los minutos, su lindo Michael paso a estar plenamente dormido. Y dejando de lado todo pensamiento o prejuicio, fue que envolvió con sus brazos a su prometido. Regalándole un beso en su frente. Uno que le relajo hasta limites insospechados. Y sonriéndole. Fue que también de salir un "descansa" para después seguir al pelirosa a un mundo de sueños. Uno muy placentero para ambos.
-.-.-.-.-
Yuma paso a ser recibido por su familia con los brazos abiertos. Siendo la más acaparadora la matriarca de la casa. Quien le envolvió en un sin fin de abrazos. Preguntándole de vez en vez cosas que incluían un" ¿De verdad estas bien? ¿No te ha pasado nada? ¿Estas seguro que no necesitas nada? ¿Que hay de mi nieto, no esta mal? ¿Cómo es que paso todo?"
Esto consiguiendo marear al menor. Quien solo atinaba a responderlas a medias. Pues desde que llego no había parado de ser cuestionado y vigilado. El miedo en la mirada de la bella Dama aun siendo notorio.
Astral observaba todo a lo lejos. Mientras era recibido e interrogado por los demás familiares. Quienes no le daban tregua para descansar.
-¿Entonces ese loco no volverá?-Cuestiono de nueva cuenta Akari. Atrayendo la atención de los demás. Astral solo negó. Sonriendo tenuemente.
-No... No pasará. Él se ha ido para siempre, si es lo que te preocupa...
-...-Akari solo le miro con ligera duda. Más al ver que todo estaba bien. Fue entonces que hizo lo que jamás creyó que haría. Abrazar al peliblanco. El cual le miro estupefacto- Me... Alegra que estés bien... Tu y Yuma...
Aquello siendo una sorpresa para los presentes. Hasta que el peliblanco salió de su estupor. Correspondiendo el abrazo que recibía de su cuñada. Sintiéndose ligeramente incomodo.
-Gracias Akari-san... De verdad...
Esto siendo pauta para que la mayor de separará de él. Sonriéndole con cariño. Hasta que le soltó un ligero golpe en la frente con sus dedos. De esta manera recordándole su rivalidad.
-No creas que algo cambiará entre nosotros... -Astral sonriendo ante estas palabras.
-Entendido... No esperaba menos...- Aquello siendo bien recibido por el patriarca y la más grande. Quienes sonrieron orgullosos de ver aquello. El ambiente volviéndose ameno, hasta que un bostezo les hizo voltear a ver al embarazado. Quien se veía notablemente cansado.
- Kufufu, creo que deberías llevar a Yuma a descansar Astral... Ambos se merecen un descanso-Menciono Haru. Dirigiéndose al peliblanco. Quien sonrió en acuerdo.
-Entendido... En ese caso, nos retiraremos por ahora-Dijo encaminándose a su amado. Quien le sonrió de manera cariñosa.
-Yuma-Llamo de nueva cuenta la bella Dama. Deteniendo por un momento a la pareja- Me alegro que estés bien... Ambos... Sabía que lo lograrían...
Yuma y Astral se miraron momentáneamente antes de observar a aquella madre, ya claramente feliz. Con ligeras lágrimas en sus ojos. Esta imagen logrando conmover a los jóvenes. Quienes pasaron a abrazarla antes de retirarse. Agradeciéndole por todo lo que hizo. Y por la valentía que mostro en momentos tan tensos. Esto siendo aprobado por los presentes. Quienes sonreían alegres. Todo volvía a la normalidad.
-Gracias mamá...-Menciono Yuma mientras derramaba un par de lágrimas. Estas siendo limpiadas dulcemente por la nombrada. La cual asintió.
-Para nada... Es el deber de una madre cuidar de los suyos... ¿Entendido?
Yuma asintió ante esto. Sintiéndose bendecido por tal bello ejemplo. Y agradeciéndole fue que pudo retirarse junto a Astral. Ambos ya visiblemente cansados. No sin antes quedar en que en algún punto hablarían a sus amigos.
Aquella habitación recibiéndolos con amabilidad. Donde de inmediato cerraron la puerta y la ventana. Dejándolos en un ambiente cálido y ligeramente oscuro.
-Es... Lindo volver después de una aventura...-Menciono Yuma sentándose en la cama. Pasando a deshacerse de sus ropas poco a poco. Las cuales aun seguían maltratadas. Esto siendo observado por Astral. Quien sonriendo paso a ayudarlo. Otorgando caricias de vez en vez. Relajado a su pareja.
-Tienes razón... Es lindo volver. Juntos a casa-Susurro en acuerdo, siguiendo con su labor. Comenzando a deshacerse de sus propias ropas. Quedando solo con sus jeans.
-Astral-Llamo suavemente el menor. Alzando sus brazos. Invitando a su prometido a abrazarlo. El cual de inmediato atendió lo pedido, cerrando sus ojos disfrutando de la calidez ajena- Esta bien... Ya no tienes que forzarte a sonreír... Esta bien... Estamos aquí para ti cariño... Estamos bien...
Esto siendo pauta para que el mayor perdiera su sonrisa. Comenzando a llorar en silencio. Mientras abrazaba con fuerza a su amado. Susurrándole mil y un disculpas. Aun sintiéndose culpable y responsable de lo sucedido. Yuma entendió que debía dejarlo desahogarse. Después de todo. Él también necesitaba esto. Y dejando salir sus propias lágrimas, fue que trato de sonreír a su prometido. Al fin estaba en casa. Los tres juntos. Ahora todo esta bien. Estaba bien.
La pareja paso a estar recostada en la mullida cama. Ambos abrazándose sin querer despegarse del otro. Cayendo a los minutos ante Morfeo. Quien les recibió contento. Dándoles un dulce sueño a ambos hombres. Imaginándose un futuro brillante. Uno lleno de luz y alegría. Como debía ser.
-.-.-.-
Shark y Durbe fueron recibidos con alegría por los demás Emperadores. Los cuales de inmediato les separaron, dirigiéndolos a la oficina del mayor, haciéndoles un montón de preguntas. Estas siendo contestadas con un buen dialogo por parte de ambos. Pues había detalles que se necesitaban explicar con tranquilidad y en entera calma. Haciendo saber a los demás lo que había pasado en ausencia de los otros.
Ryoga y Durbe aclarando ciertas cosas para que no haya malentendidos con respecto a la batalla contra Astral. Mientras los tres Emperadores encargados de las fronteras daban a conocer sus resultados. Esto solo manteniéndose en portales consecutivos que aparecieron en zonas pobladas, los cuales fueron cerrados de inmediato. Protegiendo a los civiles ante la amenaza. Siendo seguidos por Mizael, quien ya daba buenas noticias para el futuro movimiento del Mundo Varian.
-Los preparativos están listos... Debo admitir que me ayudaron mucho para mantener a los ciudadanos calmados y estables. Incluso los soldados del Reino Vecino ayudaron a las tareas-Informo con una sonrisa. Haciendo a los demás suspirar de alivió.
-En ese caso creo que debemos descansar antes de que llegue el día, nos lo merecemos...-Menciono Shark mientras procedía a pararse de aquella cómoda recepción, caminando con lentitud a la puerta de aquella oficina- Mizael...-Llamo con suavidad deteniéndose un momento- Puedes dejarme todo en mis manos... Los demás procedan a ocupar el tiempo como gusten... Descansen...
Aquello siendo las palabras que los Emperadores necesitaban. El peligro había pasado. Y eso era más que suficiente por ahora. Entonces siguiendo el ejemplo de su líder. Cada uno se dirigió a la puerta, saliendo con calma. Deseándole lo mejor a los demás. Mientras Durbe espero el momento para salir. Yendo detrás rápidamente de su líder. Quien estaba por entrar a su habitación.
-Ryoga...-Llamo con suavidad. Apenas alcanzándolo.
-Oh. Durbe... ¿Pasa algo?-Cuestiono el mayor dando un ligero bostezo. Abriendo la puerta de sus aposentos.
-Eh... No. Bueno. Solo... Me alegra que estés bien-Menciono el menor con un ligero sonrojo. Desviando su mirada, ante los ojos curiosos del mayor. Quien sonrió de manera tierna. Sintiéndose conmovido.
-Me alegra también que estés bien Durbe... Fuiste valiente al llegar a ayudar... No creí verte ahí... Pero fue de mucha ayuda en el momento... Gracias...
El menor se sintió aun más avergonzado. Y no sabiendo exactamente que hacer. Fue que después de una reverencia, se acerco con rapidez al Rey. Regalándole un casto beso en su mejilla. Susurrándole una felicitación a un arduo trabajo. Yéndose una vez vio cometida su acción, dejando atrás a un sorprendido Shark. El cual, paso de estar estupefacto a estar realmente emocionado.
Esa era la primera señal que daba su enamorado. Y su lindo Emperador. Un bello día para ser recompensado de esa manera. Uno que daba señales de ser hermoso y productivo. Claro hasta después de descansar. Cerrando la puerta detrás de sí, fue que se lanzo a su cama. Esta recibiéndolo con suavidad. Envolviéndolo en comodidad. Llevándolo a los pocos minutos al mundo de los Sueños.
-.-.-.-
El tiempo paso. Los dos días de lapso se habían cumplido. Y ahora todos los conocidos estaban ahí. Kaito y la familia Arclight como invitados de honor. Junto a Yuma y Astral. Los cuales portaban sus ropas debidas. Cada una a juego con el otro. Sonriendo ante lo que estaba por pasar. Siendo seguidos por sus demás amigos.
Kotori y Cathy realmente bellas para la ocasión. Sus lindos vestidos siendo lo más llamativo de ambas. Mientras Tetsuo, Todoriki y Tokunosuke portaban trajes hechos a la medida. Viéndose presentables ante la ceremonia.
Los Emperadores llevando sus mejores ropas y accesorios para la ocasión. Colocándose al rededor del bello altar que se coloco con antelación (Shark siendo el único que se coloco al centro del mismo, pues era quien iba a dar por oficiado aquel matrimonio). Este siendo adornado a los colores de ambos Mundos. Azul y rojo chocando con elegancia y belleza. Rosas de cristal siendo acompañadas por rosas de fuego violeta. Así como oro blanco junto a un oro negro. Dando sutiles toques de ambos jóvenes que estarían involucrados. El sello de ambos Mundos juntándose con alegría.
Los presentes estando sentados en los lugares correspondientes. Ante un bello lago color azul claro (Cortesía de Astral, pues el lo torno de ese color, maravillando a los Varians por igual) fue que esperaron con júbilo a la pareja a punto de unir sus vidas.
Parándose para recibir primeramente al pelinaranja. Quien portaba un par de túnicas color gris combinado con negro. Su forma Varian presente, sin la mascara que ocultaba su rostro. Sus alas levemente recogidas y adornadas. Joyas le decoraban con discreción, a la vez que un aura intimidante le daba el toque final para lo que él representaba. Un Emperador. El símbolo del Mundo Varian mostrándose con elegancia. Esto logrando emocionar a los demás. Los cuales no dudaron en susurrar acerca de lo que estaba por pasar.
El mayor deteniéndose una vez llego a su lugar asignado. Internamente nervioso ante la espera de lo que venía. Pues para él, este era un gran paso a dar. Uno realmente grande. Así que suspirando de vez en vez, fue que miro detrás de él. Observando el bello pasillo por el que pasaría su amado pelirosa. Atento a cualquier movimiento. Ansioso por iniciar la sagrada ceremonia que estaba por cambiar su vida. Una que había sido oscura y que ahora pasaba a ser realmente bella.
Yuma y Astral no pudieron evitar tomarse de sus manos. Entrelazando sus dedos. Imaginándose el momento en el que ellos también caminaran al altar.
El ambiente era mágico, alegre. Sin duda una hermosa escena. Siendo aun más llamativa al ver a Byron llegar tomando de la mano a su hijo. Aumentando de pronto las emociones en los presentes. Especialmente en el pelinaranja. Quien paso saliva al ver a su amado pelirosa. Pues portaba un lindo vestido combinado con una túnica azul y blanca para la ocasión. El sello del Mundo Astral mostrándose a simple vista. Sus hombros estando al descubierto, siendo apenas tapados por un bello velo de encaje blanco, bordado con hilo de plata y adornado por joyas preciosas. Dándole una apariencia etérea. Sus pies estando con un par de tacones que le hacian ser apenas unos centímetros más alto. Todo ello sumado al aura brillante que Astral amablemente le otorgo una vez le fue a visitar antes de salir.
Michael era bello. Pero aquellas ropas le hacían ver como todo un hermoso Dios de una era mitológica perdido en el tiempo. Y mirando al frente. Fue que toda aquella aventura comenzó.
Una bella melodía sonó de pronto. Una suave. Apenas perceptible. La cual le acompañaba con felicidad. Su padre siendo quien le guiaba para dar tan anhelado paso. Sintiéndose nervioso ante tantas miradas encima de él. Calmándose apenas vio al amor de su vida. Esperándole con alegría en aquel altar. Quien le observaba con un amor puro e infinito.
Esto siendo pauta para recordar todo lo vivido con él. Desde aquel día en el que Kaito le pidió ayuda con Yuma y Astral. Yendo a recoger al pelinaranja. Quien en ese momento le miraba con molestia. Siguiendo solo su trabajo. Ambos ajenos a lo que ahora vivían. Una sonrisa siendo posada en sus labios. Mientras trataba de contener sus lágrimas ante la emoción del momento. Más y más recuerdos le atracaron. Cada uno siendo mas maravilloso que el otro. Pero siendo igual de valiosos.
Byron lo noto en seguida. Suspirando fue que le hablo de manera baja.
-Estas hermoso Michael... Sonríe un poco más...-Hablo sacando a su hijo de su ensoñación.
-¿Disculpa?
-...-Byron suspiro de nueva cuenta- Estas hermoso... Al igual que tu madre alguna vez estuvo en un momento como este... Sin duda. Se que ella estaría orgullosa de verte hacer esto...
-Papá...-Susurro el menor. Sintiendo sus ojos picar un poco. Su padre casi nunca mencionaba a su madre. Y que en este momento lo hiciera era... Era demasiado para él.
-Eres un hombre hecho y derecho. Alguien que es capaz de tomar sus propias decisiones. De seguir adelante sin miedo y con valentía... Y quiero que sepas que estoy orgulloso de ti... Así que sonríe... Sonríe y vive feliz. Que yo procuraré rezar por ti y tu luz desde donde este...- Menciono el mayor a su hijo. Quien dejo salir un par de lágrimas de felicidad. Realmente conmovido- Vive como solo lo puedes hacer tu. Que yo tratare de apoyarte en lo que pueda... Aún con la cosa que elegiste para casarte...
Aquello haciendo reír suavemente al pelirosa. Quien se sentía afortunado. Y apenas llegando al lugar indicado. Fue que deposito un bello beso en la mejilla de su padre. Despidiéndose de esa manera. Dando los primeros pasos antes de ser recibido por un muy nervioso Vector. El cual le miraba de manera ansiosa y feliz. Las emociones atacando de pronto.
El mayor recordando sus pasos dados hasta ahora. Culminando en la cosa más importante de su vida. Unir su destino con el único ser que pudo entenderlo. Quererlo y Amarlo a partes iguales. Sin juzgarlo. Sin temerle. Siendo solo él.
La música de fondo paso a detenerse. El silencio se extendió hasta los habitantes que veían esto con sorpresa. Pues ellos juraron que su Emperador más sádico jamás encontraría el amor. Vaya vueltas que daba la vida. Rogaban para que el pelirosa saliera con bien de todo esto. Sin saber quién fue el que realmente orquesto todo aquello.
Michael y Vector tomándose de la mano, fue que se acercaron hasta Ryoga, quien les observaba con una sonrisa orgullosa. Plena. Y alzando su voz, fue que aquella sagrada ceremonia comenzó. Siendo apenas escuchada por los contrayentes. Quienes estaban en su propio mundo. Ajenos a lo que realmente pasaba a su alrededor.
Pensar que por un trabajo fue que todo termino así. Seguido de una intensa batalla. La cual termino por confirmar su decisión. Esto siendo solo obra del destino. Uno realmente bello y hermoso. Uno que ambos soñaron mientras veían las estrellas. Cada uno en su propio Mundo. Dentro de su propio anhelo.
Shark dio la señal para entregar los anillos. Siendo Astral quien se acerco a darlos. Sacando a la pareja de aquel mágico sueño. Susurrándoles un "felicidades" antes de volver a retirarse. Y mirándose mutuamente fue que ambos dijeron sus promesas y votos al otro. Cargadas de sentimientos y buenos deseos. Ateniéndose a soñar más allá del tiempo.
-Yo, Michael Arclight. Juro y prometo estar siempre a tu lado. En las buenas y en las malas procuraré estar ahí para ti. En la salud y en la enfermedad. Prometo velar tus sueños y curar tus heridas. Incluso aunque la muerte se atreva a separarme de ti. Yo velare por tu felicidad y tu alegría. Mis manos, mis brazos y mi cuerpo estarán dedicados a ti de ahora en adelante. Así como mi mente y alma. Yo... Yo prometo amarte hasta que mi existencia perezca por completo de este Mundo y los siguientes. Juro que... Mientras este a tu lado. Seré el hombre más feliz de la faz de los tres Mundos...-Termino le pelirosa mientras dejaba salir un par de lágrimas. Siendo imitado por el pelinaranja. Para sorpresa de todos.
-Yo... Vector. Uno de los siete Emperadores Varian. Juro y prometo que velare por tu felicidad y alegría. Así como protegerte de todo lo malo que pueda acecharnos. Seré tu espada y escudo cuando lo necesites y lo requieras. Seré quien haga que rías cada mañana y descanses cada noche. Prometo ser fiel a ti en todo momento y en todo aspecto. Mis sueños, mi futuro, mis logros y demás cosas que obtenga solo serán tuyos. Llenare tus manos de victorias y alegrías. Jamás padecerás de ningún mal por que yo estaré en todo momento junto a ti... Te Amo Michael Arclight y por eso. Entrego todo de mi para ti. Mi mente. Mi cuerpo. Mi destino. Mi vida entera para que puedas ser feliz... Hasta que mi existencia sea arrancada de tu lado... Y aún así. Rezare para que jamás pierdas esa bella sonrisa que te caracteriza, junto a la luz que irradian tus ojos cada que ríes... Te Amo...-Menciono Vector. Terminando de colocar aquel anillo a su pareja. Ayudándole a colocarse la suya.
Un par de anillos ahora era lo que adornaban sus manos. Uno de color blanco para el Varian. Y otro de bello diseño en oro negro para el Embajador. Shark entonces solo lo que hizo fue dar el veredicto final.
-¡Con esto! Ambos mundos se han unido una vez más. Y rezando para que este matrimonio siga hasta la eternidad. ¡Yo los declaro, Marido y Esposo!... Adelante Vector... Puede besar a su esposo...
El mencionado no necesito más antes de lanzarse a su amado. Acaparando sus labios para él. Sellando de esta manera el momento. Mientras los demás festejaban esto a su manera.
Astral besando a su prometido. El cual le recibió gustoso. Mientras los soldados trataban de mantener a raya a los hermanos del novio. Los presentes por otro lado, aplaudían en gozo y alegría. Esto siendo pauta para un nuevo comienzo. Un nuevo futuro.
Viva la vida... Disfrútala...
