La recepción fue algo realmente mágico. Bello. Y hermoso. El par de novios saludo al pueblo Varian y al pueblo Astraliano. Quienes veían esto desde unos comunicadores. Celebrando a su propia manera este momento histórico para ambos Reinos. Contentos de que con aquello todo conflicto pasado, quedará de esa manera. Solo siendo parte de los ayeres de la historia misma.
Vector y III. Contentos de unir sus vidas. Fue que realizaron uno de los mayores rituales para conmemorar aquel matrimonio. Abriendo el baile con un bello vals que, ambos habían practicado antes de ese día. Saliendo medianamente bien. Pues un par de pisotones del pelirosa hizo sonreír forzosamente al Varian. Quien después de eso no dudo en besarle. Recriminándole en susurros sobre los golpes que dio a sus pies. A lo que Michael solo se disculpo con un par de besos más. Deshaciendo todo enojo o molestia y dolor anterior.
Astral y Shark hicieron un par de protocolos más antes de terminar con la celebración. Siendo el Rey Varian quien invito a los demás extranjeros a quedarse una noche más. Prometiendo que mañana serían llevados a sus hogares sanos y a salvo. A lo que los demás accedieron. Siendo asignados en diferentes habitaciones, colmándose de atenciones y diversos privilegios.
Kaito junto a la demás familia Arclight, no dudaron en ir a saltar a los científicos y a Durbe para preguntarles muchas más cosas que tenían que ver con la tecnología y la política. Esto siendo bien visto por los Varian. Quienes atendieron a los pedidos de la familia y cazador. Relatando un montón de cosas nuevas y tecnológicas que podrían contribuir a la Tierra y demás recursos para la humanidad.
Kotori y Cathy fueron en busca de Rio. Teniendo las tres una noche de chicas. Donde se practicaron un y mil secretos y teorías sobre los demás que les rodeaban. Especialmente sobre las parejas que ya se encontraban descansando. Siendo el tema de atención los recién casados y el embarazo de Yuma. Esto último emocionándolas con creces.
Los varones por otro lado, fueron recibidos por Alito y Gilag. Los cuales les invitaron a jugar diversos videojuegos traídos de la Tierra. Retándose mutuamente para ver quienes eran los mejores. Apostando una que otra cosa estúpida que se les ocurría. Mientras eran atendidos por sirvientes que les llevaban más comida además de la que ya habían probado en la recepción de la boda.
Shark visitó a Yuma y Astral a su habitación. Los tres hablando de manera amena de diversos temas mientras los acompañaban un par de refrigerios. Recibiendo la noche tranquilamente. Relajándose con cada risa que llegaban a dar. Muchas anécdotas salieron a causa de eso. Divirtiéndolos de sobremanera.
Mizael por otro lado solo terminaba de acomodar todo lo rezagado de la celebración. Cerrando el telón para los demás. Manteniéndose feliz y tranquilo con su trabajo. Dándole un merecido intermedio a los invitados e involucrados. Especialmente a la pareja que hoy uno sus vidas. La cual pasaba su primera noche en su habitación.
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Vector se mostraba nervioso. Un poco ansioso ante lo que veía. Pues ahora tenía que compartir su habitación con su esposo. Ese lindo pelirosa que exploraba el lugar con aire inocente e infantil. Mirando de aquí allá. Tocando todo lo que llamará su atención. Dando una ligera importancia a la colección de armas que el pelinaranja tenía en la pared. Cada una bien cuidada y pulida. Su filo mostrándose con advertencia a quien osara tocarlas. Valiéndole poco a Michael. El cual jugueteo con ellas de diversas maneras. Haciendo a su marido entrar en pánico.
-¡Oye! Ten cuidado... Espera no hagas eso... ¡Espera!-Exclamaba el pelinaranja ante las diversas acrobacias que realizaba el menor con las filosas cuchillas. Esto siendo divertido para el pelirosa. Quien después de molestar a su marido, dejo de lado aquellos juegos. Sentándose en la mullida cama del mayor. Una con un bello dosel de cortinas y sabanas negras. Justo a la personalidad de Vector.
III entonces sintiéndose ya cómodo en su habitación, fue que se dejo caer de espaldas en la mullida tela. Sintiendo confort al tocarla. Dando un ligero gemido de placer. Lo cual hizo entrar en pánico al mayor. El cual miraba todo desde la distancia. No queriendo acercarse a ese lugar. Sus sentidos agudizándose ante un peligro inminente. Peligro que en realidad no existía.
-Es... Es tan cómoda... Me atrevo a decir que lo es más que mi propia cama... ¿No lo crees Vector?-Cuestiono el menor mientras pasaba despojarse de las telas más pesadas de su atuendo. Quedando descalzo y con aquel vestido de bello diseño. Siendo iluminado por la tenue luz naranja de la habitación. Otorgándole al mayor una imagen que le hizo pasar saliva duramente.
-¿Qué?...-Fue lo único que dijo ante la belleza de ese chico que ahora era su esposo.
-Mmm oh, decía que nuestra cama es más suave que la mía...-Menciono mientras quitaba los tocados de su cabello dejándolos en una orilla en la cama. Moviéndose más suavemente.
-Ah. Sí... Por supuesto. Definitivamente-Hablo el mayor en un ligero tartamudeo. Desviando su vista a otro lado. Dando la espalda al menor. Quien sonrió victorioso.
Ciertamente III creía que esto sucedió bastante rápido. El tiempo volviéndose corto ante lo acontecido. Pero también estaba esa otra parte que le gritaba. Rogaba por que hiciera y provocara al mayor. ¿Por qué? No lo sabía. Quizá sus hormonas. Bueno, sea que lo que sea. Esto le divertía de sobremanera.
- Vector~...-Llamo con suavidad a su marido. Quien se alarmo ante la manera en la que fue llamado. Tensando su cuerpo de maneras que jamás creyó hacerlo. Esto no estaba en sus planes. O bueno. Sí, si estaba. Pero estar en una situación similar le estaba haciendo chocar con sus propios deseos.
-¿S-Sí cariño?-Cuestiono apenas queriendo voltear al menor. Quien dejaba caer poco a poco una parte de su vestido. Dejando ver claramente su piel nívea y parte de su pecho.
-¿Me ayudas a quitarme el vestido? De verdad que me esta lastimando el cierre de mi espalda...-Menciono con ligera molestia. Mientras trataba inútilmente con sus manos el quitarlo.
Vector una vez más paso saliva, sudando ligeramente ante aquella bella y deliciosa imagen ofrecida. Más negando con su cabeza fue que trato de quitar aquellos pensamientos de su cabeza. III no era así. Solo trataba de disfrutar todo aquello. Era él quien estaba tomando las cosas en doble sentido. Así que volviendo a tener un buen autocontrol. Se acerco a su esposo. Haciendo lo pedido. Tomando con cuidado aquel cierre que, efectivamente hizo una ligera marca roja en la espalda del menor. Eso dándole apenas un poco de tranquilidad. Era él el pervertido. ¿O no?
En un movimiento rápido, III tomo de los hombros al mayor. Tumbándolo a la cama. El cual cayo de espaldas. Mirando con sorpresa al menor. Quien subía con un cuidado increíble sobre su pecho. Dejando al descubierto la mitad de su torso, mientras le sonreía de manera extraña. (Vaya si eran sus hormonas). Provocando un fuerte sonrojo al pelinaranja.
-¿III?-Llamo de manera insegura al menor. Quien le termino por sonreír de manera inocente- ¿Por qué mejor no hablamos de nuestros sentimientos?
-Jajajaja ¿Por qué estas tan nervioso?-Cuestiono mientras se acomodaba en el cuerpo del mayor. Dejando caer su cabeza contra la ajena. Pegando su frente con la contraria. Cerrando sus ojos.
-¿Yo? ¿Nervioso? ¡Por favor! ¿Por quien me tomas?-Menciono Vector tratando de hacerse el duro y el fuerte. Fallando miserablemente ante el menor. Quien sonrió de nueva cuenta. Esta vez de manera distinta. Una apenada. Su juego ya había alcanzado límites que no sabía si debía o no cruzar aún.
-Yo también estoy nervioso... ¿Sabes? Hace tan solo un tiempo estaba mirando por la ventana de mi casa. Imaginándome si alguna vez encontraría al amor de mi vida... Y ahora... Ahora estoy con él. En la misma habitación y con un nuevo título... ¿No es maravilloso? El tiempo sabe que hacer, ¿No es cierto?
Vector le miro de manera extraña. Aún con un sonrojo en su rostro. Odiando haber vuelto a su forma humana. Pues se notaba más. Sin embargo también entendió a lo que se refería su esposo. ¿Cuándo el se habría imaginado en una situación así o similar? La respuesta era sencilla. Nunca. Jamás de los Jamás hubiese pensado estar así. Sin embargo aquí estaba. Con un lindo chico encima de él. Tambaleándose en algo que ambos deseaban y en lo que tenían miedo a dar. Después de todo, aquello sería su primera vez.
-Es cierto... Michael-Llamo con suavidad. Alejando un poco al menor. Quien volvió a mirarlo con cierta vergüenza.
-¿Sí?... ¿Te sientes incómodo? ¿Quieres que me vaya a...?-
-¡No!-Exclamo de pronto el mayor. Asustando momentáneamente al menor. Quien le miro expectante- No... Solo... Solo quédate a mi lado... Esta bien... Es... Bueno... Yo deseo... Deseo...
-¿Qué deseas Vector?-Cuestiono el menor mientras pasaba sus brazos por el cuello del mayor. Acercándolo hasta que sintió su aliento mezclándose con el suyo.
-Yo... Deseo...-Ambas miradas se encontraron. Transmitiéndose todo aquello que no podían decir- Te deseo... Te deseo demasiado Michael... Te quiero...-El menor sonrió al saber esto. Y cortando la distancia entre los dos. Fue que susurro contra los labios del pelinaranja.
-Yo también te deseo Vector... Te Amo...
-...- El mencionado sonrió radiante ante lo escuchado. Y queriendo hablar fue que se permitió rozar sus labios con los ajenos- Te Amo Michael Arclight. Te Amo más de lo que crees...-Correspondió antes de sellar aquella extraña imagen con un beso tierno. Lento y necesitado.
¿Acaso esto era la sensación que compartían Astral y Yuma? Por que si es así. No deseaba terminar con ella jamás. Ja. Ahora entendía al tonto de su rival. Esto era la gloria. La vida misma conjuntándose en un momento, un en tiempo y escenario preciso.
Estaba sintiéndose vivo tan solo al rozar los labios del menor. Quien sonrió una vez se separo. Mirándole a sus ojos. Fue que cambio su sonrisa a una ligeramente burlona.
-Entonteces... ¿Puedo hacer esto?-Cuestiono antes de separarse con rapidez, para después abrir con fuerza las ropas del pelinaranja. Rompiéndolas en el proceso. Haciendo que este soltara un grito nada masculino. A la vez que tapaba su torso con sus manos.
-¡III!-Reclamo ante la carcajada del menor.
-Perdón, perdón... No pude evitarlo... Debía hacerlo una vez en mi vida...Jajaja- Admitió mientras volvía a tomar al mayor de su cuello. Uniendo una vez más sus labios.
Vector que se sorprendió, fue entonces que se permitió reír después del beso de disculpa. Negando con su cabeza por lo ocurrido. Era hilarante estar con Michael... Y entonces tomando la situación por las riendas. Fue que dio un movimiento brusco. Logrando que el menor quedara debajo de él. Sus piernas abiertas dejándole libre acceso. Al mismo tiempo que él le negaba cerrarlas. Con sus brazos a sus costados. Siendo sus muñecas tomadas con ligera fuerza por el mayor. Provocando ahora un fuerte sonrojo al menor. Quien sonrió ligeramente nervioso.
-Entonces... ¿Seguimos?-Cuestiono el pelinaranja mientras pegaba su cuerpo al pelirosa. Provocándole un escalofrío exquisito.
-... Se gentil...-Susurro. Dando pase libre a Vector. Quien sonrió de manera victoriosa. Su más profundo y oscuro deseo y sueño se cumpliría.
-Entendido...- Esto siendo pauta para continuar con lo que ambos hombres provocaron. Queriendo consumar aquel matrimonio que ahora pesaba sobre sus hombros.
Un beso profundo surgió. Uno demandante. Uno que le hacia saber al otro cuanto se amaban y cuanto se amarían de ahora en adelante. El roce de sus labios apenas siendo suficiente, fue que después ambas lenguas se entrelazaron en un una pelea interminable. Una donde le menor pudo comenzar a experimentar por primera vez el placer. Un gemido siendo el producto de esto.
Vector sonrió orgulloso una vez se separo. Y mirando a los ojos de su amado, notando como recibía un sin fin de emociones. Fue que volvió a retomar su labor. Pasando al cuello del menor. Saboreándolo. Marcándolo como suyo. Haciendo que el pelirosa se removiera ante el placer y las sensaciones. Perdiendo poco a poco el pudor que antes le atacó.
El ambiente paso a ser cálido. Suave ante la vista de los nuevos amantes, quienes comenzaron a deshacerse de las ropas del contrario. Riendo de vez en vez cuando alguna prenda no quería salir o ser quitada. Pasando esto a ser una de sus primeras anécdotas íntimas. El cielo nocturno ahora recibiéndolos, mostrándoles galaxias enteras. Nebulosas rojas y violetas. Esto opacando la luz de la habitación, la cual fue consumiéndose hasta ser extinguida. Dejando a la deriva a los jóvenes inexpertos. Quienes sonrieron ante la intimidad que les daba la oscuridad. Apenas siendo iluminada por las estrellas.
III paso sus manos por todo el cuerpo de su amado. Explorando zonas que antes eran desconocidas. Delineando cada facción nueva que se le era presentada. Mientras Vector hacia lo suyo con el menor. Besando cada rincón que pudiese ser besado. Sin saltarse ninguna parte. Ni un solo centímetro de la piel del contrario. Ambos conociéndose por primera vez. Piel contra piel. Sentimientos ocultos por fin saliendo a la luz.
Gemidos eran arrancados del menor en contra de su voluntad. El mayor siendo el único que disfrutaba de tal melodía. Ambos alcanzando el cielo. Alucinado los campos Elíseos. Corriendo por las praderas llenas de vida. Un nuevo gemido ronco siendo la pauta para dar aquel lindo e importante paso para ambos.
Michael temblaba de placer. Su cuerpo perlándose por el sudor de tan intensa actividad. Mientras el mayor le tomaba de su rostro. Depositando besos sin parar en sus mejillas. Consolando su dolor. Consolando su perdida. Dando la bienvenida a una nueva etapa. Un bello nacimiento de amor. Lágrimas cayeron. Lágrimas fueron besadas.
Y tomándose de la mano. No queriendo dejarse ir. Fue que un vaivén comenzó. Uno torpe. Inexperto. Uno que hizo gozar a partes iguales a ambos amantes. Quienes se entregaban de la manera más pura y apasionada. Sin dejar de mirar las expresiones del otro. Queriendo grabarlas a fuego en su mente y corazón. Haciendo vivir este momento como infinito.
Las estrellas brillando más fuertemente, mientras las galaxias parecían colapsar ante tal hecho hermoso y bello. Michael y Vector alcanzando aquel punto en donde la cordura fue tirada junto a las prendas en el suelo. Donde los sentidos se vuelven más nítidos y sensibles. Y donde las emociones se juntan en una vorágine de sensaciones que son indescriptibles. Ambos abrazándose como si su vida dependiera de ello. Sonriéndose cuando debían y besándose cuando necesitaban aún más del otro.
Ahora el infierno siendo recorrido por ambos. El fuego abrazador consumiéndolos en vida, mientras el gozo y el placer nublaba sus mentes y cuerpos. Haciéndolos moverse en un ritmo frenético. Desenfrenado. Uno realmente apasionado. Tocando sus instintos más bajos. Conociendo la parte más oscura del otro. El amor siendo el ganador de aquel encuentro. Llevándolos a límites que jamás pensaron alcanzar. Hasta que fue demasiado. Explotando en una bella imagen de planetas colápsante.
Aquello siendo terminado de manera abrumadora. Amorosa. Placentera.
Vector miro de nuevo a su esposo. Quien le sonrió de manera alegre. Feliz. Y compartiendo aquel sentimiento. Fue que salió del interior del menor. Acostándose a un lado de él. Jalando las sabanas para tapar la desnudez. Abrazando al poco tiempo al pelirosa. Quien le recibió gustoso. Cansado. Maravillado. Los espasmos aun recorriéndole tenuemente.
El mayor entonces sonrió. Sonrió orgulloso. Un poco arrogante. Pero sobre todo. Feliz y alegre. Su sueño siendo cumplido. Un sueño que por cierto era compartido. Michael poso su mirada en su amado. Quien le observo con la misma intensidad. Y regalándose un último beso. Fue que se dejaron arrastrar al mundo de los Sueños. Claramente cansados. Agotados. Realizados.
Las estrellas y el tiempo siendo testigos de ello. El amor sintiéndose en el aire. En la brisa. En las cosas.
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Shark tomaba la última copa de la noche. Acompañando a la alegre pareja. Viendo por primera vez a Astral pasado de copas. Con un ligero sonrojo en su rostro. Mientras era cuidado por un alegre Yuma. Pues se divertía con las tonterías que su amado decía. Escuchando un tenue grito para nada masculino. Extrañándose momentáneamente. Hasta que el peliblanco hablo.
-Jajaja parece que Vector se la esta pasando bien... Jajaja... Ese imbécil... Debería disfrutar de los placeres que otorga el matrimonio-Menciono mientras abrazaba a un muy sonrojado Yuma. Revelando sin querer parte de su intimidad.
-¡Astral! ¡Cállate de una buena vez!-Reclamo el menor. Alejando un poco a su amado. Haciendo reír al Rey invitado.
Estos momentos eran los que le motivaban a seguir cuidando de la pareja. Pensar que ambos habían sufrido tanto, eso solo le hacía sentir en deuda con ambos. Estaba por retirarse al ver al mayor bastante cariñoso con el menor hasta que recordó un cierto asunto. Algo sin importancia. Pero que le gustaría comentar con sus amigos. Así que tosiendo falsamente, fue que llamo su atención.
-¿Qué pasa Shark? ¿Problemas para conquistar a Durbe? Tu segundo al mando...-Cuestiono Astral. Echándolo de cabeza. Sorprendiendo al embarazado.
-¡¿Qué?! ¿Shark acaso tú...?-
-No. No es eso-Negó rápidamente el Rey Varian ante tal hecho. Solo haciendo reír a la pareja. Quien coincidió en que el tiburón necesitaba un compañero.
-¿Entonces...?-Volvió a preguntar Astral. Mirando a su amigo con una sonrisa. Invitándole a seguir hablando.
-Es... Es un asunto sin importancia... Pero... Los científicos a mi mando quieren saber si necesitan cambiar el nombre de nuestra gente. Ya saben. En lugar de llamarnos Varian, pasar a otro adjetivo. Algo distinto para conmemorar este hecho histórico...
-...-Astral dudo. Pasando su mano torpemente por su cabello. Obligándose a pensar en ello. Sintiéndose curioso. Al igual que el menor- No lo sé... No creo que sea necesario...
-Es verdad-Apoyo Yuma, mientras era abrazado por el peliblanco- No creo que sea necesario... Pero me intriga el hecho de saber que nombre se les ocurrió...
-Oh. Sobre eso... Ellos dictaminaron que si debía cambiarse debíamos cambiar nuestro nombre Varian a... ¿Cómo era?... ¡Oh sí!... Pasar nuestro nombre de Varians a Neran... Eso dijeron... ¿Qué dicen?
Astral pareció que las copas de más bajaron de golpe. Mientras Yuma se ponía pálido. Tan pálido como un fantasma. Extrañando a Ryoga. Quien no dudo en volver a preguntar por la salud de ambos.
-¿Están bien? ¿Pasa algo?-
-¿Por qué?-Interrumpió el peliblanco. Mirando seriamente a su amigo. Demasiado. Para ser normal- ¿Por qué ese nombre? ¿De dónde lo sacaron? ¡Dime Shark! ¿Dónde sacaron ese nombre?
-...-El Rey Varian se sintió acusado. Confundido. Más atendiendo a las demandas del mayor fue que hablo- No lo sé. Los científicos me lo dijeron. Desconozco si fue inventado o no... ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué te alteras ante algo como eso?
El peliblanco no contesto. Más bien pareció que se perdió en sus recuerdos. Esto siendo notando rápidamente por el menor. Quien le abrazo. Tratando de hacer que se calmara. Pues estaba a punto de entrar en un ataque de ansiedad. ¿Por qué ese maldito nombre debía salir ahora que estaban bien? ¿Por qué?
Yuma suspiro. Antes de mirar a su amigo. Quien exigía respuestas con la mirada.
-Es... Es complicado... Ryoga-Llamo. Sorprendiendo al nombrado. Usualmente no usaban su nombre de pila- Ese nombre no debería existir ahora...
-¿A que te refieres?-Cuestiono con ligera ansiedad. Mientras veía a Astral reponerse. Tomando la palabra.
-Eso es por que ustedes se llamaron así alguna vez... Los Neran... Son sus antepasados... Y eso es algo que debe quedar así... Ryoga-Volvió a llamar el peliblanco- Hay cosas que creo debes saber... Sin embargo no será aquí... Tendrá que visitarnos su Majestad si quiere descubrir la verdad...
-Astral...-Susurro el nombrado antes de sentir el ambiente tenso. ¿Qué estaba pasando?
-Ven a visitarnos dentro de dos meses... Hasta entonces... Te ruego sigas apoyándonos como lo haces ahora... -Menciono el embarazado. Mientras veía a su amado acercarse a su igual. Inclinándose para susurrarle al oído. Dejando salir una noticia y un hecho sin precedentes. Uno que le hizo saber de qué calibre era la información que la pareja guardaba.
-Mi madre es Don Milenario...-Aquellas palabras siendo grabadas a fuego en su mente. Su piel volviéndose pálida. Cayendo en cuenta de lo pesada de la información.
La luz siendo pagada de pronto. Los ojos de Astral tomando una luminiscencia peligrosa. ¿Acaso esto era una premonición para el futuro? ¿Por qué sus amigos insistían en estar en peligro? ¿Por qué estaba temblando?
La luz volvió a prenderse. Ahora pudiendo divisar a un Yuma con melancolía. Y a un Astral avergonzado de lo dicho.
Esto no era bueno.
