Los pasos de Astral eran firmes. Provocando un ligero eco en los pasillos. Sirvientes y demás soldados al topárselo solo se movían hacia un lado, inclinándose profundamente ante su monarca. El cual pasaba de largo, extrañando a los mismos. Pues, ellos jamás eran ignorados. Notando como es que Elifas le seguía de cerca, junto a los demás invitados. Los cuales parecía que daban grandes zancadas para alcanzar el paso de ambos hombres. Los cuales parecían ir en una carrera contra reloj. Dejando al embarazado ligeramente confundido, pues el no veía nada de malo que III llegara con compañía de más. Mucho menos que lo acompañara su esposo, ya que, bueno estaba en todo su derecho de hacerlo. Así que no queriendo quedarse con la duda. Fue que acerco un poco más su rostro a su amado. Hablando en voz baja.
-¿Pasa algo malo Astral? ¿Por que la prisa?
-...-El mencionado le miro con ligera preocupación mientras alzaba una de sus cejas- ¿No es obvio? Hablamos de Vector y la familia Arclight... Cada uno de ellos son un peligro en potencia. Y más estando cerca uno de otros...-Esto siendo razón suficiente para hacer notar al menor que lo que decía era verdad. Esto preocupándolo también.
-¡Es... Estas en lo cierto! Lo olvide... Pero, no creo que hagan algo malo llegando aquí... ¿O sí?
-Yuma, cariño. ¿No viste el semblante del sirviente? Estaba por caer en una crisis nerviosa... Esto no es bueno, debemos llegar rápido... -Menciono el peliblanco. Acelerando un poco más su paso. Haciendo que los jóvenes que venían detrás pasaron a dar pasos más largos y mas rápidos. Esto ya casi convirtiéndose en un ligero trote.
Elifas por otro lado solo se mantenía e silencio. Preguntándose qué es lo que hacía a su hijo y yerno moverse a esa velocidad y con esa apuración. ¿Acaso era algo relacionado con el Emperador Varian? ¿O era algo con respecto a la familia del Embajador? ¿Quizá era sobre los papeles a desarrollar por ambos que aún se mantenían en conflicto? Tantas preguntas que llegaba a formularse solo le hacían entrar más en confusión. Esto no llevándolo a ningún lado realmente.
Los pasillos parecían infinitos, casi interminables, al menos así lo percibían Kotori y los demás. Los cuales ya pasaban a mostrar signos de cansancio ante el movimiento constante de la pareja. Puertas y demás puertas eran dejadas atras. Mientras ligeros sonidos de metales comenzaron a sonar por el lugar. Esto haciendo sospechar a Elifas. Apurando más a Astral. El cual volvió a acelerar su paso. Doblando en una esquina más, logrando llegar al lugar correcto. Abriendo la puerta con ayuda de Yuma. Ambos topándose con une escena poco común. Pues los aparatos y demás herramientas usadas en la sala de control yacían en el suelo destrozadas o clavadas en la pared. Por muy improbable que sonara.
Había científicos tirados de aquí allá, con claros golpes contundentes, los cuales les dejaron fuera de escena. Los circuitos daban el toque final al desastre del lugar, lanzando chispas de electricidad de vez en vez. Al final mostrando en medio del lugar a la familia Arclight peleando por un pelirosa con Vector. Quien jalaba uno de los brazos de su amado.
-¡Yo no haré nada de lo que dicen! ¡Me niego rotundamente a ser partícipe de su claro plan de asesinato en mi contra!-Exclamo, dando un nuevo jalón al pelirosa. El cual mostraba claros signos de mareo, sus ojos pareciendo dos espirales ante esa situación.
-¡Son las tradiciones familiares! ¡Deberás participar te guste o no! ¡Y si no quieres deberás alejarte de Michael!-Byron grito, a la vez que jalaba del otro brazo a su hijo menor. Siendo apoyado por los otros dos mayores.
-¡Sí, son las tradiciones familiares! ¡Participa o lárgate!-Menciono Thomas. Dando un nuevo jalón. Provocando que espuma saliera de la boca del pelirosa.
-¡Saltar de un volcán activo no es una tradición familiar! ¡Eso es claramente un plan de asesinato en mi contra!-Contraataco el pelinaranja.
-¡Jodete! ¡Por supuesto que no lo es! ¡Saltar por un volcán a estado presente en cada tradición familiar presente de la familia Arclight!-Grito Christopher mientras jalaba de nuevo a su hermano. Haciendo que el alma del menor comenzará a salir por la boca del mismo.
-¡No! ¡No es verdad!-Exclamo una vez más Vector. Queriendo acercar a III a su lado con aun más jalones.
-¡Que sí es verdad!-Dijo con enojo Byron. Siguiendo con su labor.
-¡Que no!-Vector no daba su brazo a torcer.
-¡Sí!-Así como la familia Arclight.
-¡No!
-¡Sí!
-¡NO!
-¡SÍ!
-¡Basta!-Exclamo Astral, una vez que había bajado a Yuma de sus brazos. Colocándolo detrás de él por cualquier eventualidad. Dejando salir un aura aún mas blanca de lo usual. Con esto demostrando su enojo ante lo que veía. Un tic atacando su ojo izquierdo, así como en su mano derecha. La cual quería alzar en puño. Apenas controlándose. Al final alzando sus manos, dando un aplauso que hizo quedar inmóviles a los culpables. Dejando caer a un moribundo III. El cual parecía dejar ir su alma lejos de su cuerpo.
-¿Qué es lo qué...?-Quiso preguntar el mayor de los Arclight. Notando apenas la presencia del peliblanco. El cual camino hasta ellos. Tomando en brazos al pelirosa. Envolviéndolo en una tenue aura de color azul. Sanándole de esa manera ante las heridas leves que presentaba.
-¿Qué significa esto?-Cuestiono con la dureza digna de un Rey a los recién llegados. Los cuales solo desviaron su mirada. Mientras un ligero escalofrío les atacaba de pronto.
-Nada realmente importante...-Contesto con simpleza el pelinaranja. Ganándose la mirada molesta de los Arclight.
-¿Nada importante? ¿Y aún así te atreves a salir con Michael?-Preguntó con molestia Byron. Queriendo moverse ante el hechizo aplicado. Fallando miserablemente.
-¡No voy a aceptar que quieran hacerme saltar de un volcán activo! ¡Eso no es una tradición familiar! Además, ahora soy el esposo de III, les guste o no...
-¡Jodete maldito psicópata!-Grito una vez más Thomas, antes de seguir tratando de moverse. Sufriendo la misma suerte de su padre.
-¡Basta!-Grito de nueva cuenta el peliblanco. Haciendo que los involucrados se detuvieran al sentir por un momento un aura asesina cerca. Girando su vista al Rey del lugar. El cual solo se mantenía con un semblante serio y molesto. III por otro lado apenas regresaba su alma a su cuerpo- ¡¿Qué creen que están haciendo?! ¡Acaban de destrozar la sala de control! ¿Quién es el que pagara los daños causados?
-¡Vector/Los Arclight!-Se acusaron uno al otro. Mirándose de manera molesta.
-...-Astral suspiro. En un intento de calmarse. A la vez que III pasaba a caminar entre la consciencia y la inconsciencia. Sus ojos volviendo a verse normales- Bien. Me ha quedado claro que deben cooperar para que esto pueda proceder...
-¡Pero...!-Intento replicar Thomas. Siendo interrumpido por el peliblanco.
-Nada de peros, ni otras razones. Deberán ayudar a reconstruir el lugar o de lo contrario ¡Serán obligados a hacer trabajos forzados para pagar su deuda! ¿He quedado claro?-Declaro el Rey del lugar, antes de dirigirse a Elifas. El cual apenas llegaba con los demás detrás. Dejándole de encargado a los culpables. Saliendo poco después, siendo seguido de Yuma. Mientras los involucrados pasaban a moverse. Frunciendo sus seños antes de hacer lo mandado. Al final apenándose por los destrozos causados.
III parecía apenas volver en sí. Pues miraba de manera confundida al peliblanco, quien le sonrió un poco muy forzado. Y pidiendo bajar de los brazos contrarios, fue que toco de nuevo el suelo. Sorprendiéndose de ver el lugar de colores azules y demás variantes del mismo.
-Vaya... Creo que... ¿He llegado?-Fue lo único que susurro antes de dirigir su mirada a los demás. Quienes pasaron a darle la bienvenida, abrazándolo y saludándolo. A la vez que Astral volvía a tomar a Yuma en sus brazos, dejándose mimar un poco por el menor. Bajando su enojo de esa manera.
-¡III!-Exclamaron a la vez los presentes. A excepción de la pareja, quienes pasaban a acercar sus rostros poco a poco. Ignorando su panorama.
-Chicos... No esperaba verlos por aquí... De hecho tampoco a mis hermanos ni esposo...-Menciono, apenas separándose de los abrazos y demás bienvenidas. Mirando esta vez a la pareja, interrumpiéndolos en el momento- Yuma, Astral... ¿Pueden decirme cómo fue que llegamos a esto?
-Bueno...-Hablo el embarazado con un ligero sonrojo en su rostro- Es lo mismo que íbamos a preguntarte... ¿No es cierto Astral?- El mencionado solo asintió en respuesta. Levemente frustrado.
-Y-Ya veo...
-¿Por qué mejor no vamos al comedor? Ahí nos pondremos al día, y terminaremos por atar cabos sueltos-Sugirió el Reina, mientras recibía asentimientos por los demás. De esta manera volviendo a dirigirse al lugar de partida. Dejando atrás las quejas de los culpables y los tenues regaños de Elifas. Controlando de esa manera la situación. Dejando más tranquilos a los monarcas. Quienes pasaban a suspirar al llegar de nuevo al lugar indicado.
El comedor volvía a recibirlos en silencio, apenas dejando la comida a medias. Aprovechando esto una vez más, llenando estómagos vacíos y saciando el hambre que les ataco de repente. Especialmente al pelirosa, el cual contaba su versión de la historia con ligeras lágrimas en los ojos y lo que parecía ser helado de cristal. Uno con un delicioso sabor de menta.
-Todo comenzó porqué mi padre descubrió que me escapé con Vector varias veces...
-¿Te escapaste?-Cuestiono Cathy mientras daba una mordida a lo que parecía ser una uva de color purpura.
-Sí...
-Oh vaya... ¿Y qué paso después Ura~?-Quiso saber Tokunosuke, dirigiendo su mirada al pelirosa, el cual pasaba un nuevo bocado de helado.
-Pues... Bueno, al final quedamos en hablar sobre eso. Una cena fue lo que acordamos. Ya saben, antes de yo venir a cumplir mis deberes como Embajador... Todo fue bien al principio, al menos hasta que la paciencia de mi padre se agotó. Y de ahí surgieron muchos malentendidos y demás cosas que no tenían que ver nada con la cita inicial... Porqué, digo, ¿Qué clase de familia haría saltar a otro por un acantilado o a un volcán activo?
Astral y Yuma sonrieron un poco incomodos por lo dicho. Mientras los demás pasaban a negar levemente con sus cabezas. Preocupados por lo escuchado.
-Eso debió ser duro para ti-Consoló Kotori. Pasando a acercarse al pelirosa. Dando un leve abrazo antes de separarse.
-Lo fue... Aunque... Eso no resuelve mi duda de cómo es qué terminamos todos aquí...
-Oh, puedo explicar eso-Astral alzo su voz, atrayendo las miradas de los presentes, mientras alzaba su mano, mostrando su dedo índice- Puede explicarse fácilmente si ellos te tocaron antes de venir aquí... Debió haber sido durante la teletransportación... Puedo intuirlo por la manera en como los encontré después... Apuesto a que llegaron cada uno en una cápsula diferente antes de volver a hacer lo que estaban haciendo antes de llegar...
-...¿Es eso así?... Debo admitir que me perdí de algunas cosas después de que comenzarán a jalar cada uno de un lado...-Menciono III mientras dejaba de lado el helado ya terminado. Pasando a probar algo más.
-Ja, tuviste suerte de que Astral llegara a tiempo a detenerlos, de otra forma ya no estarías en una sola pieza-Hablo Tetsuo. Acercándose un poco al pelirosa. Quien asintió a sus palabras.
-Supongo que tienes razón...-Susurro antes de mirar al peliblanco- Gracias Astral... Te debo una...
-...-El mencionado solo negó con delicadeza antes de sonreírle- Para nada, tu harías lo mismo por mí, así que olvídalo... No te preocupes...
-...Aun así no puedo evitar agradecerte... Por cierto- Llamo la atención de ambos monarcas, los cuales pasaron a mirarle interesados- ¿Debemos esperarlos o...?
Un ruido seco proveniente de la puerta siendo abierta fue lo que le detuvo. Notando como ahora entraban al lugar su familia y esposo, dirigidos por un Elifas bastante serio, los cuales ahora portaban ropas de acuerdo al Mundo Astral. El blanco resaltando en ellos, para emoción de la familia Arclight, y para desagrado de Vector. Él prefería colores más, oscuros.
-¿Eso responde a tu pregunta?-Cuestiono Yuma, mientras comía un poco más de su platillo.
Vaya reunión que seguiría de ahora en adelante. Que suerte de tener a Astral cerca para evitar más intentos asesinatos.
El ambiente en ese lugar oscuro era pesado. Asfixiante. Algo realmente envolvente a manera incómoda. La esfera que antes era usada para ver el Mundo de colores azules y blancos ahora yacía hecha pedazos en el suelo, al igual que todo instrumento o herramienta utilizado para invocaciones o magias similares. Cada uno roto de maneras distintas. Esto demostrando la frustración del ser de piel oscura, el cual se mantenía en el centro de la habitación. Respirando con dificultad, mientras sostenía su cabeza con fuerza. Su mirada recuperando por ratos su brillo antes de apagarse abruptamente. Resaltando su malicia y maldad. Sus uñas enterrándose en su piel sin descanso, haciendo brotar la sangre espesa de las heridas auto infligidas.
- No...No...No...-Era lo que repetía una y otra vez en medio de su propia locura. En un intento de estabilizar su mente, cuerpo y magia. Pues esta ahora se dividía a la mitad. Siendo esto un impedimento para sus futuros planes.
Él no contaba con eso. No contaba con nada de eso. No esperaba a que se diesen cuenta de la maldad dejada atrás hace mucho tiempo en el cuerpo de Elifas. Esa maldad que era vital para poder pasar de un plano a otro. Causante de que pudiese observar sin cuidado el Mundo Astral. ¡Estaba molesto! ¡Demasiado! Tanto que incluso su estabilidad estaba flaqueando. Sus ojos no paraban de mostrarse vacíos y después con vida. La maldición entrando en conflicto con su cuerpo y mente. Causándole un gran dolor de cabeza.
Sus rodillas tocando el suelo con fuerza. Haciendo sonar el metal de su armadura, al igual que los cristales antes tirados. Hiriéndose aún más. En un intento de calmarse. Y es que debía hacer algo. Tenía que hacer algo para tratar de calmar toda esa horrible sensación que le atacaba sin piedad. ¿Pero qué? Busco entre sus recuerdos algo que le ayudase. Hasta que pudo percibir uno que quizá podría funcionar. Logrando que después de tanto, sus labios mostrarán una sonrisa triunfante. Oscura.
- Es hora de vivir una vez más... Octavo... Tú vas a ayudarme...
Sus palabras resaltando naturalmente en el oscuro lugar. El cual parecía consumirse en el aura exhibida por el ser de piel oscura. El cual miro por última vez con brillantes al techo, antes de ser apagada una vez más. Una carcajada sonando después. Quizá le hayan tomado desprevenido pero, eso no significaba que debía doblegarse ante la perdida de algo. Mucho menos de la otra mitad de su vida. Aún mantenía la magia arcana. Y eso debía ser suficiente. Al menos hasta que llegara la hora de destruir ambos Mundos que le dieron la espalda sin más.
Las miradas se mantenían sin dar tregua a la otra. El comedor siendo un punto medio para los espectadores. Quienes observaban como es que la familia Arclight, seguía amenazando al pelinaranja. El cual tampoco se dejaba amedrentar por los mayores. Tomando del brazo a su esposo de manera posesiva. Esto irritando aun más a los contrarios. Apenas controlándose por lo dicho y hecho por Astral anteriormente. El peliblanco haciendo de intermediario para que esa absurda situación acabara de una buena vez.
-¿Entonces?-Cuestiono con dureza. Calmando un poco más a los presentes.
-Aceptare usar las tradiciones verdaderas de la Familia Arclight si dejan de lado el hecho de querer asesinarme a como de lugar...-Declaro Vector. A la vez que era visto por el pelirosa con ojos brillantes y emocionados al escucharlo.
-Hn... Saltar al volcán esta dentro de las normas establecidas-Menciono Byron. Cruzando sud brazos a manera de protesta.
-¡Papá!-Reclamo III, dando un paso adelante. Siendo seguido de su esposo. El cual fruncía aun más su seño.
-¡Maldición III, esta bien! ¡Se seguirán las tradiciones establecidas, pero!-Termino por acceder el patriarca ante la mirada disgustada y resignada de sus hijos- ¡Él debe pasar por varias pruebas para demostrar que es realmente digno de ti!
Esas palabras logrando que el menor de la familia Arclight diera un brillante sonrisa, aceptando los términos en vez del pelinaranja. Quien solo suspiro de manera aliviada. Dejándolo que sus hombros se destensaran ante lo vivido, y la discusión que se prolongo al menos durante otras tres horas más. Astral siendo quien calmaba o quitaba armas en el transcurso de la misma. Esto mientras Yuma sonreía ante una buena situación resuelta.
-Bien en ese caso... Pido una disculpa formal a los Monarcas del Reino Astral. Mi familia se excedió demasiado esta vez...-Hablo Thomas. Tomando el papel que se sabía de memoria. Siendo la cara de la familia.
Yuma y Astral se vieron momentáneamente antes de asentir con una tenue sonrisa. Sellando ese mal rato de esa manera. Restando importancia a lo acontecido a causa de la pelea eterna del pelinaranja y la familia Arclight. Y dando paso a lo que verdaderamente se esperaba de los recién llegados.
-En ese caso. Ahora que todo se a resuelto, ¿Por qué no disfrutan del banquete? Aún hay varios platillos que no se han degustado...-Ofreció el peliblanco. Mostrando lo dicho. A lo que los recién llegados no negaron.
-Sí. Gracias...-Agradeció Christopher, alejando un poco la pena que le invadía por causar todo un alboroto en otro Reino.
Kotori y los demás no dudaron en acompañar a la familia. Apenas probando lo ofrecido, entablando una charla amena. Ignorando a ambas parejas que se reunían en una de las esquinas del lugar. Alejados de las miradas de los presentes.
-Gracias por intervenir Astral... Sinceramente no creo que hayamos llegado a un acuerdo antes de destruir nuestro hogar antes-Agradeció una vez más el pelirosa. Ligeramente apenado por lo sucedido.
-Sí. Esos tontos son duros de convencer... Apuesto a que incluso hubiésemos terminado en la punta del volcán antes de dar el sí a la propuesta-Menciono Vector. Abrazando a su esposo. Recorriéndole un leve escalofrió de tan solo imaginarse en esa situación.
-Me hubiese gustado ver eso-Susurro Astral. Ganándose una mirada molesta de su rival- Pero, supongo que será en otra ocasión... Por ahora, creo que debemos hablar un poco más sobre lo que se viene para ambos...
-Eso es correcto... No creí que tenerlos a ambos hubiese sido bueno ahora-Admito Yuma. Sonriendo en ligera burla. Tomando del brazo a su amado. Recargando su cabeza en él.
-¿Qué quieres decir con eso?-Cuestiono el pelinaranja confundido y levemente ofendido por lo dicho.
-Eso es fácil...-Retomo Astral la palabra- Eso es por que planeamos usarlos de imagen pública para ambos Mundos. Esperábamos hablar uno a uno, de manera separada. Pero hablando con III, Yuma y yo hemos caído en cuenta de que esta es una buena oportunidad para dar los siguientes pasos en el tratado...
-¿Eso tiene que ver con mis deberes?-Cuestiono el pelirosa. Dejándose mimar un poco por su esposo.
-Sí. Bastante. Eso y varias visitas a las ciudades... Nada sería mejor que eso... Además ya esta programado, yo mismo me encargué de ese asunto, así que no debe haber algún fallo-Menciono el peliblanco. Mostrando una sonrisa orgullosa ante lo dicho.
-¡Espera! ¡Espera! ¿Me estas diciendo que debemos ir como malditos muñequitos de exhibición por el Reino?-Cuestiono con ligera dureza el pelinaranja, mirando de manera agria a su rival. El cual solo ensancho su sonrisa.
-¡Por supuesto! Ese es uno de sus deberes... Oh, espera. ¿No me digas que ya te arrepentiste?
-¡No! No confundas las cosas mísero Rey...
-Oh~ ¿En serio? En ese caso aceptaras el itinerario preparado. Mañana por la mañana hablaremos más de eso, ¿Esta bien? V~E~C~T~O~R~
El mencionado solo apretó sus manos y mandíbula ante la clara provocación de su rival. El cual paso a reír con burla y triunfo al verle de esa manera. Al final siendo levemente regañado por Yuma. El cual pasaba a negar con suavidad. Mirando después a su amigo pelirosa. Quien sonreía ante la buena relación de ambos rivales.
-Bueno. Los detalles serán acordados como ya se ha dicho. Ahora creo que lo mejor será acompañar a los demás. Al menos hasta que sea la hora de que vayan a dormir-Dijo Astral. Dirigiéndose junto a Yuma a los demás invitados. Siendo seguidos por los esposos. Quienes solo asistieron con leve cansancio.
Apenas llegaban de imprevisto y ya había mucho por hacer. Vaya manera de ser recibidos en otro Mundo. Ajenos a las verdades ocultas a plena vista.
