Un nuevo día llegaba, y con ello nuevas responsabilidades y obligaciones, especialmente para el par de esposos que ahora debían partir en una caravana, recorriendo las principales ciudades del Mundo Astral, antes de irse al Mundo Varian a seguir con su itinerario impuesto por ambos Reyes de ambos Mundos. Teniendo siempre al tanto los acuerdos políticos que se debían tratar. Además de los demás documentos y papeles que se deberían utilizar para poder llegar a un acuerdo comercial o de índole diversa en cada una de las ciudades.

Ryo, asistente del Rey Astral, se había ofrecido para acompañar a ambos Embajadores, al igual que el Escrivá del Reina. Así que una vez ambos pasaron a despedirse de sus monarcas, fue que siguieron a los dos esposos. Los cuales lucían un poco nerviosos, pero bastante animados para comenzar con sus primeros trabajos y tratados. Por suerte ambos tenían una buena labia, no como IV, pero sí lo suficiente para cumplir su cometido. Además Vector era bastante astuto a la hora de conseguir sus objetivos, así que III se mantenía confiado y seguro.

Ambos amigos se habían despedido de los demás mucho antes de partir. Así que ahora, lo único que debían hacer era saludarlos desde el carruaje que los llevaría hasta su primer destino. El cual era custodiado por varios soldados de élite y demás rangos superiores. De esta manera asegurando su seguridad. Y agitando sus manos una vez más, el carruaje partió. Siendo jalado por hermosos caballos de un verde esmeralda y alas a sus costados. Mientras eran correspondidos por los más jóvenes, y por ambos monarcas. Los cuales daban un suspiro de alivio al ver como es que todo comenzaba a fluir como debía.

-¡Cuídense!-Exclamo Kotori, siendo seguida de Todoroki, el cual agitaba su brazo de manera lenta.

-¡Buena suerte a ambos!

-¡Tengan cuidado Ura~!-Grito Tokunosuke, colocando sus manos alrededor de su boca, tratando de hacerse oír hasta los esposos que ya pasaban a meterse de manera correcta al carruaje, siendo cerrado rápidamente por un soldado cerca de la puerta. Volviendo a su formación tiempo después.

-¡Hagan lo mejor posible!-Exclamo de igual manera Cathy, a la vez que sonreía con tranquilidad. Ya dando por terminada la rápida despedida.

Yuma y Astral solo se limitaron a ver como aquel carruaje desaparecía a la distancia, al igual que los jinetes que les seguían. Al final volviendo a quedar en silencio. Uno realmente cómodo.

-Eso fue bueno, ja, no esperaba menos de ellos-Menciono Tetsuo. Sonriendo con ligero orgullo al ver a sus amigos realizar una importante tarea. Partiendo en la mañana para poder seguir un horario ya establecido.

-Sí. Sin duda pueden hacer mucho ¿Eh?-Apoyo Kotori mientras se acercaba a la pareja, quienes les encararon.

-Ya lo creo. No dude ni por un segundo de ambos...-Dijo el peliblanco, ganándose la mirada escéptica de su amado- Bueno, quizá de Vector...-El menor sonrió en respuesta.

-¡Es realmente emocionante! ¡Me da mucha energía verlos hacer ese tipo de cosas!-Hablo de manera animada el presidente de la clase. Moviendo sus manos a sus costados. Siendo imitado por Tokunosuke. Esto dándole una idea al peliblanco.

-¿Chicos?-Llamo, rápidamente obteniendo la mirada de los presentes- ¿No les gustaría ir de Tour por la ciudad? Se qué una de las Doncellas iba a ir para hacer algunos pedidos para el Palacio, ¿Por qué no la acompañan y se empapan más con mi cultura y mi gente?-Ofreció. Logrando hacer sonreír de manera alegre a los invitados, quienes rápidamente asintieron en respuesta.

-¡Sí! ¡Me gustaría mucho!-Menciono Cathy, siendo apoyada por Kotori y Tetsuo.

- Kufufu~ Tantas cosas por ver Ura~ ¡Me emociona Ura~!-Dijo Tokunosuke, riendo como solo el podía hacerlo. Mientras Todoroki asintió en acuerdo.

-En ese caso...-Hablo de nuevo Astral, sonriéndoles con amabilidad- Vayamos dentro del Palacio. Será mejor que se preparen, ella los pasara a buscar a cada una de sus habitaciones...

-¡Sí!-Exclamaron los jóvenes, sintiéndose felices. Adelantándose a la pareja. Los cuales pasaban a sonreír con ligero triunfo. Ahora sí podían hacer lo que querían desde la mañana.


El tiempo paso para los más jóvenes, los cuales pasaron a despedirse de los monarcas antes de irse junto a la Doncella, quien fue escoltada por un par de soldados al verse acompañada por los importantes invitados de sus Majestades. Cada uno vistiendo túnicas o vestidos de acuerdo a las costumbres del Mundo Astral. De esta manera sintiéndose cómodos y dispuestos a aprender algo nuevo sobre ese Reino de fantasía. Entablando rápidamente una charla amena con la Doncella y con los soldados, quienes sonreían ante tan buenas personas. Alegrando el camino a recorrer. Dejando atras a la pareja, quienes parecieron casi correr hasta sus aposentos. Llamando con ligera urgencia a Ana. Preparando todo para su llegada. Emocionándose por lo que venía.

Yuma pasaba a colocarse una simple camisa y pantalón de seda, siendo ayudado por su amado, quien le acostó una vez vio que todo estaba listo. Sentándose a un lado de él. Escuchando unos minutos después el toque suave de la puerta. Anunciando la llegada de la curandera.

-¡Adelante!-Ordeno Astral. Sonriendo con alegría. Recibiendo una reverencia por parte de la fémina, quien pasaba a cerrar la puerta y acercarse a su lugar ya designado. Dejando los materiales a usar en la mesa. Esta vez, sacando un poco más de frascos. Esto poniendo curioso al menor.

-¿Ana? ¿Qué haremos el día de hoy?-Cuestiono a la curandera. La cual sonrió con ligera emoción. Comenzando a mezclar pociones y demás cosas extrañas que hacían una solución de brillante color lila. Siguiendo con la otra mezcla, una ya conocida para los padres primerizos. La cual parecía haber sido arrancada del mismo firmamento.

-Yuma-sama, seguiremos con lo que hemos hecho desde que comenzamos, pero esta vez... ¿Ve esta posición?-Preguntó, señalando la mezcla de color lila.

-Sí...

-Bueno. Esta será la que nos diga qué es lo que esta esperando mi Señor. Pasará a ser de un bello tono rosa si es una niña, o de lo contrario, se coloreara de un lindo tono azul cielo si es niño... ¿Le queda alguna duda?

-No... Creo que por ahora no...

-Bien... En ese caso, ¿Están listos los tres? El día de hoy pasará a ser realmente importante para todos. Incluso para el Reino entero-Menciono con alegría la curandera. Abriendo un poco sus brazos. Contagiándose de la buena energía de sus señores. Los cuales asintieron a Ana. Quien vio el momento de iniciar con aquel chequeo usual.

Como siempre, descubrió el vientre de Yuma. El cual ahora estaba visiblemente hinchado. Señal de que su bebé estaba ya notándose y creciendo sin parar. Esto logrando sacar una sonrisa en el menor, quién tomo de la mano a su amado. Sintiendo el apoyo casi de inmediato, al sentir un leve apretón. Fue entonces que Ana inicio su labor, con eficiencia y astucia. Vertiendo la primera mezcla de brillantes colores, el universo mismo cubriendo el vientre del menor.

Las manos de la fémina pasaron a moverse con cuidado, tocando solo ciertas zonas ya conocidas por Yuma. Mostrándose cada vez más nervioso ante lo que escucharía, al igual que Astral, quien apretaba su mano con ligera fuerza, sintiendo como los nervios le traicionaban en el momento. La emoción subió cuando la curandera limpió el vientre del menor, yendo rápidamente por la segunda mezcla, la cual paso a batir una vez más antes de mirarlos. Preguntando con la mirada si ya podía verterla en el lugar indicado. Recibiendo un rápido Sí por parte de ambos padres primerizos. Los cuales pasaban a estar realmente ansiosos por ver qué color cambiaba la poción.

El silencio se hizo casi eterno. O al menos así lo sintieron los presentes, quienes esperaban emocionados por ver el color cambiar. Yuma respiraba con cierta dificultad, mientras Astral mordía una de sus uñas tratando de calmar su ansiedad. Ana por otro lado no apartaba la mirada del vientre del menor. Esperando pacientemente a que comenzará a reaccionar la mezcla.

Uno...

Dos...

Tres...

Cuatro...

Cinco...

Fueron los minutos que pasaron antes de notar con una inmensa alegría, como el color lila pasaba poco a poco a ser de color azul cielo. Señal que esperaban con ansias.

-¡Es un varón!-Exclamo Ana volteando a ver a ambos padres primerizos. Los cuales derramaron un par de lágrimas de felicidad al saber lo que esperaban. Saber que tendrían a un bello niño. Que tendrían a un primogénito. Ambos besándose, el mayor felicitando al menor, quien asentía, tratando de dejar de llorar ante el cumulo de emociones que sentía su corazón, acompañados de los muy ligeros golpes que daba su niño al ser despertado de pronto. En manera de queja, como si le molestara que hubiesen sabido que era. Como si lo hubiese querido tener en secreto hasta su nacimiento.

Ana paso a limpiar la posición del menor. Al menos hasta notar como es que el color cambiaba a uno realmente bello. Un color azul rey, lleno de estrellas y brillantes luces blancas. Era como ver el cielo nocturno en el vientre del menor. Esto siendo un hecho inaudito. Maravilloso. Hermoso. Pues la curandera solo había leído estos hechos. Siendo esta la primera vez en su larga vida que presenciaba algo así. Esto logrando casi hacerla saltar de emoción.

-Es... Es... Oh, Dios del Mundo Astral...-Menciono en susurro, yendo por sus notas. Escribiendo con rapidez, ignorando a la pareja que buscaba respuestas ante su actitud. Consiguiéndolas minutos después. Mientras Ana limpiaba aquella última posición, no sin antes grabar a fuego en su mente el hecho vivido- Mis Señores... Primero deben saber que estoy contenta y orgullosa de ayudarles en un proceso bastante largo y hermoso... Así mismo. Me alegra decir nuevamente que lo que ambos esperan. Un varón anunciando que el Reino tendrá un príncipe al cual adorar y mimar, al menos hasta que el momento llegue. Si es que eso es lo que desea...-Yuma y Astral asintieron en acuerdo, sonriéndose mutuamente- Lo segundo... Mis Señores. Déjenme explicarles que la poción que nos ayuda a saber el sexo del bebé contiene una sustancia que, es la que nos ayuda para percibir el color que debe tomar la posición al respecto con lo esperado, sin embargo, también tiene una propiedad especial. Una que hace mucho tiempo no reaccionaba como lo ha hecho ahora con el príncipe heredero...

-¿Y eso es?-Cuestiono Astral. Realmente curioso por saber que es lo que diría Ana.

-Hace un momento, la posición cambio a un lindo azul rey, adornado por muchas estrellas. Símbolo de poder... Sus Majestades. Debo anunciarles que el príncipe heredero será poderoso. Tanto como lo son ustedes... O incluso un poco más, aunque esto se pone a duda... Pero eso no deja de lado que, el príncipe será alguien realmente sabio y poderoso como lo son ustedes mis Señores... Así que, muchas felicidades... Oh, y antes de que se me olvide lo más importante... Yuma-sama, ya va entrando a la semana 23... Felicidades. Será pronto, momento de hablar sobre el parto...

-S-Sí... Gracias Ana-Menciono Yuma siendo atacado de pronto por la ansiedad y el miedo. Esto siendo notado rápidamente por la mencionada. Quien le sonrió, antes de tomar sus instrumentos.

-Mi Señor... No se debe preocupar. El proceso será muy distinto a como los humanos están acostumbrados y cómo me explicó Astral-sama en su momento... Por ahora puede relajarse. Su bebé esta bien. Y ya terminando la semana, podrá moverse una vez más... Detallare algunos ejercicios para que vaya realizándolos... Mejor antes que nunca... -Menciono al final con una sonrisa. Tomando sus notas, dejando un reporte rápido al mayor, quien sonrió satisfecho. La felicidad notándose en sus ojos.

-Gracias por todo Ana...-Agradeció Yuma, ya un poco recompuesto. Bajando su camisa. Sentándose en la cama con ayuda de su amado. El cual beso su mejilla.

-Sí. Es mi trabajo mi Señor... Lo hago con mucho cariño... Entonces-Dijo la fémina, tomando sus instrumentos. Guardándolos con eficacia. Dirigiéndose poco después a la puerta- Me retiro... Felicidades a ambos... Sobre la noticia...

-Oh...-Astral paso a pensarlo un momento, antes de llegar a una conclusión- Puedes decirla... No hay problema... Funcionara para dar la confirmación tiempo después...

-Entendido... Me retiro por hoy...-Dijo Ana pasando a dar una reverencia. Haciendo lo dicho momentos después.

Dejando a la pareja. Los cuales se miraron antes de besarse, Astral colocando con ayuda de su magia el cerrojo de la puerta. Perdiéndose en los besos de su amado. Quien sonreía de vez en vez. Ambos realmente emocionados por lo escuchado. Sintiéndose plenos, felices. Aún con las adversidades por venir.

Las ropas estorbaron con el pasar de los minutos. Y el aire paso a ser cálido, envolvente, realmente cómplice con el acto de amor que la pareja realizaba con orgullo y pasión. La felicidad siendo lo que más resaltaba en ambos. En sus miradas. En sus caricias y en sus acciones. Astral miraba con devoción a su amado, mientras Yuma le observaba con tanto amor que hacía palpitar de manera veloz el corazón contrario. Al final entrando en un unísono compartido. Sus manos entrelazándose con delicadeza. Festejando de esa manera lo recién descubierto. Sus instintos despertando de pronto. Fundiéndose tanto como podían.

Esta era la mejor noticia hasta ahora...


El día tan feliz, ya comenzaba a terminar. Los invitados reuniéndose una vez más en el comedor, platicando cada una de sus anécdotas vividas en la cuidad de brillantes colores azules. Siendo abordados después por la pareja, los cuales se notaban un poco muy felices.

-¡Chicos! Bienvenidos. ¿Lo pasaron bien?-Cuestiono Yuma, sentándose en su respectivo lugar. Acompañado de Astral. El cual paso a ayudarle a servirle un poco del banquete ofrecido.

-¡Por supuesto! Encontré muchas cosas increíbles, así como tantos vestidos y demás ropa... ¿Verdad Cathy?-Menciono Kotori, sonriendo a su rival. La cual de inmediato asintió.

-Sí. ¡Los seres Astrales saben de moda!-Exclamo, logrando hacer reír levemente al peliblanco.

-¿Moda? Por favor. ¡Las bibliotecas son lo mejor!-Dijo Todoroki. Mostrando un par de volúmenes que había sacado y leído con ayuda de la Doncella. La cual le explicó amablemente su contenido.

-¡Por favor! La cuidad y sus entretenimientos son lo mejor, incluso pudimos tener un duelo amistoso-Informo Tetsuo. Apoyado por Tokunosuke.

-Es verdad Ura~, tantas barajas increíbles en este Mundo, ¡Sin duda la mejor elección que hemos hecho y disfrutado Ura~!

-Sí. Sí... Bueno, creo que eso es muestra de lo bien que nos fue. ¿Qué hay de ustedes? ¿Paso algo? Se ven bastante, radiantes...-Quiso saber la peliverde. Tomando un nuevo bocado después. Haciendo sonreír a la pareja. Quienes no dudaron en dejar salir la bella noticia recibida.

-¡Eso es por que tendremos a un niño!-Exclamo Yuma. Alzando sus manos a manera de triunfo. Mientras los demás le miraban con sorpresa, para segundos después acercarse a la pareja. Felicitándolos. Pagando apuestas por debajo de la mesa.

-¡Felicidades! ¡Yuma, Astral!-Exclamo Todoroki. Dándoles un abrazo. Un poco más delicado para el menor. El cual sonrió en agradecimiento.

-¡Esto debemos festejarlo como se debe! ¡Brindemos! ¡Por el varón que Yuma y Astral esperan Ura~!-Aclamo Tokunosuke. Contagiando a los demás. Quienes no dudaron en alzar sus copas con sus bebidas preferidas, apuntando a la pareja. Los cuales sonreían en respuesta.

-¡Felicidades!-Mencionaron al unísono. Antes de brindar en nombre del bebé de la pareja.

De esta manera inmortalizando el momento. Dejando esto como un buen y maravilloso recuerdo.