La mañana llegó sin demora. Los rayos del sol del Mundo Astral entrando por las rendijas o ventanas en dirección a el. Los habitantes comenzando sus rutinas y demás deberes sin ningún inconveniente, terminando su tiempo en familia o de ocio. Saludando a conocidos cercanos o de algún trabajo. Los mercados y demás comercios abriendo sus puertas para seguir con sus ventas. Gritos comenzaron a escucharse, llamando la atención de las madres de hogar que iban en busca de algo nuevo para dar a sus esposos o hijos. Los niños comenzando a jugar con amigos que se encontraban o hacían en su camino, dirigiéndose en lo que los invitados conocían como la escuela o colegio. Los más viejos manteniendo una sonrisa en sus rostros al ver la tranquilidad de un nuevo despertar y un nuevo día que comenzaba. El Palacio no siendo la excepción.
Sirvientes y demás trabajadores iban y venían de diferentes lugares. Atendiendo con devoción sus deberes y obligaciones. Llenando a los invitados que apenas despertaban de bastantes atenciones. Llevándonos poco después al comedor. En donde bastantes rostros ya esperaban con paciencia a los faltantes. Saludándose una vez se veían. Entablando una tenue conversación antes de que la puerta se abriera en minutos, dejando pasar a los restantes. El reloj marcando las nueve de la mañana.
Kaito y V, así como Los Emperadores y el Rey Varian. Dirigieron su vista a los invitados que más tiempo habían pasado en ese mundo, preguntando con la mirada en donde es que se encontraban los anfitriones. Quizá intuyendo sabían algo. A lo que los jóvenes solo negaron. Pareciéndoles extraño el no ver por ningún lado ni por los pasillos a Yuma y Astral.
-He de admitir que es la primera vez que sucede...-Menciono Kotori. Llamando la atención de los presentes.
-Es verdad. Yuma y Astral siempre llegan incluso antes que nosotros...-Apoyo Tetsuo. Posando una de sus manos en su mentón- ¿Habrá pasado algo? Quizá las sabanas se les pegaron...-Bromeo.
-Mmm no lo creo. Incluso así ellos procuran estar aquí-Dijo Cathy, mirando a la puerta. Esperando que en algún momento se abriera.
-¡Ja, por fin algo que echarle en cara al tipo "Soy perfecto en todo lo que hago"!-Exclamo Vector. Atrayendo las miradas de los demás.
-Astral no es así...-Murmuro III, defendiendo a su amigo. Imitando a Cathy. Cambiando su semblante a uno más serio.
-¡Es porque no lo has conocido lo suficiente!-Ataco el pelinaranja al ser que no estaba en la habitación- Él es el tipo que siempre tiene algo planeado o alguna carta bajo la manga... No olvidemos que también es un tramposo... Eso de cambiar las cartas a voluntad dice mucho de él-Rememoro su anterior ataque.
-Eso lo dices solo porque perdiste-Hablo de pronto Kaito. Ganándose una mirada molesta de Vector. Quien fue calmado rápidamente por su esposo. El cual poso una mano sobre las suyas.
-Ya esta bien... ¿No creen que debemos ir a ver que esta pasando?-Cuestiono III a los presentes. Los cuales asintieron en acuerdo antes de pararse de sus asientos. Dispuestos a ir en busca de sus amigos. Al menos hasta que las puertas se abrieron de par en par. Mostrando a una bella Dama. La cual les sonrió con un poco de nerviosismo. Presentándose en seguida.
-Buenos días, estimados invitados del Rey Astral y el Reina Yuma. Mi nombre es Ana, soy la curandera Real-Se inclino antes de proseguir con aquello que el peliblanco le pido hacer. Entrando al comedor. Cerrando las puertas para alejar a los oídos chismosos de los sirvientes y guardias- Es un verdadero honor estar en la presencia de usted. Rey Ryoga-sama, así como de su prometido, el Emperador Durbe-sama, pero debo disculparme en nombre de mi Señor. El Rey Astral-sama, pues ha... Sucedido un pequeño percance con el Reina Yuma-sama. Y esta vez no podrán acompañarlos en su desayuno, pero, si me han indicado que les diga que pueden iniciar sin ellos...-Informo. Un poco muy nervosamente. Recordando lo que paso en la mañana.
Flash Back
Ana se dirigió ese día a los aposentos de sus Señores. Tal y como se había acordado con anterioridad. Llevando consigo sus instrumentos ya conocidos por ambos Monarcas. Saludando a los sirvientes que ya comenzaban sus labores de nueva cuenta. Llegando sin demora al lugar indicado. Tocando la puerta poco después. Recibiendo una afirmación para que ella pudiese pasar sin ningún problema.
Yuma y Astral, como ya se estaba volviendo costumbre, le esperaron en posición para que la revisión se diera de una manera rápida y eficaz. Pues esta vez mantenían un tiempo limitado para realizar aquel lindo chequeo. Esto siendo entendido por la curandera, la cual recordó a las visitas que esperarían en el comedor dentro de media hora. Así que poniendo sus manos y utensilios a trabajar, fue que la rutina ya conocida por ambos hombres procedió una vez más. Tomándose de la mano, notando como el vientre del menor poco a poco iba exigiendo más espacio para el bebé en constante crecimiento. Ana paso sus manos como siempre por el cuerpo de Yuma, sin llegar realmente a tocarlo. Obteniendo un buen diagnosticó. Pues la energía del infante pasaba a ser cada vez más vigorosa y más fuerte. Esto sin duda colocando una sonrisa en su rostro.
La limpieza de aquella zona especial del menor se dio como siempre. Al final aquellos padres primerizos esperando el reporte de lo avanzado en aquellas cortas semanas. Sonriendo ante el buen semblante de la curandera. La cual pasaba sus observaciones a sus apuntes antes de ver directamente a sus Señores.
-El bebé muestra un buen crecimiento-Asintió ante sus propias palabras- Sí. Sí. Sin ninguna duda hay buenos avances. Dentro de poco me temo que Yuma-sama no podrá ocupar pantalones a menos que se les haga un arreglo de antemano...
-Lo sabía...-Murmuro el menor. Siendo consolado con una caricia por parte de su amado.
-La bolsa que cubre al bebé también se muestra sana y sin ninguna otra energía negativa o sentimientos negativos que la debiliten. Solo manteniendo la energía de sus padres... Buen trabajo. Yuma-sama, Astral-sama. Su arduo trabajo a ayudado bastante a su hijo-Felicito la fémina, logrando sonrojar a ambos Hombres.
-G-Gracias...-Fue la corta respuesta del peliblanco. El cual trataba de controlar su vergüenza.
-De nada su Majestad... Ahora veamos... Oh sí-Dirigió su vista una vez más a sus apuntes, antes de seguir hablando- Va entrando a su semana 27 de gestación... Y... Eso nos da pauta para ya hablar sobre lo que muchas madres temen al momento-Anuncio, pasando su mirada de regreso a Yuma. Quien pareció confundido unos segundos antes de escuchar una vez más a Ana- Hablo del Parto mi Señor...
-¡¿Qué?! ¿Tan rápido?-Exclamo el embarazado. Alejándose inconsciente. Acercándose más a su amado en busca de protección.
-Sí. Es momento de hablar sobre cómo es que llevaremos a cabo el parto-Volvió a mencionar la curadera. Riendo de manera baja ante la reacción natural de una "madre" primeriza.
-E-Espera... ¿No acaso esto no se habla hasta que se cumpla el octavo mes? Ya sabes. Estando más cerca del momento...-Argumento Yuma. Esperando convencer a la dama de declinar sobre la charla. A lo que ella solo negó. Sonriendo con amabilidad.
-No, No. Es mejor hacerlo ahora. De esta manera quedara mejor mentalizado una vez llegue el momento de dar a luz... Así que... ¿Gusta tomar una posición cómoda antes de que hable?-Cuestiono, dando la última advertencia. Astral ayudando a su prometido antes de que cayera de la cama. Acomodándolo para aquella temida conversación.
-Inicia por favor... Quiero saber todo por sí... Solo quiero saber como ayudar a mi Yuma-Menciono Astral. Abrazando de manera incomoda al menor. Quien negó ante lo dicho. Eso importándole poco a ambos seres Astrales. Siendo la dama quién comenzó con su explicación. Recibiendo asentimientos por parte del peliblanco, y una cara pálida del pelinegro con mechas rosas. El cual grito una vez la exposición termino.
-¿¡Qué que?!-Esto siendo escuchado por los que pasaban por los pasillos circundantes a la habitación Real. Asustándolos momentáneamente.
Astral entonces abrazo aún más fuerte a su amado sin llegar a lastimarlo. El cual pasaba de la histeria al pánico. Imaginándose lo que tenía que vivir y ver llegado el momento. Muchas preguntas arremolinándose en su cabeza. Moviendo sus dedos y manos para tratar de entender la información recibida por parte de la curandera. La cual seguía con un semblante sereno y feliz. Pensando en como es que ayudaría a su Reina a dar a luz sin mayor problema. Esto solo ocasionando que el menor diera un par de gritos más al cielo, antes de calmarse ante la insistencia de su amado. El cual no se rendía en calmarlo con su energía y presencia. Dando caricias en donde sabía agrada a Yuma en su espalda y cabeza. Consiguiendo que el otro respirara con tranquilidad después de unos minutos más.
-¿Estas mejor?-Cuestiono el peliblanco al más bajo. El cual asintió antes de volver a exclamar.
-¡¿Cómo dices que va a nacer?! ¡De verdad! Yo esperaba. No lo sé. ¡Qué saliera por donde entro! O algo parecido. Pero lo que me dices... Es... ¡Realmente una locura! Es cómo esas antiguas películas de épocas atrás. Ya sabes. ¡En donde el alíen desgarra el estomago de sus víctimas antes de salir!
-¿Qué? No. Absolutamente no. ¿De donde saco esas ideas Yuma-sama?-Preguntó la curandera, ladeando un poco su cabeza. Mientras Astral solo susurraba un "no es un alienígena... Al menos no por completo si vemos otras perspectivas"
-...De ningún lado saco esas ideas. Solo reorganizó la información que me has dado Ana... El que mi hijo vaya a salir naturalmente de mi vientre envuelto en una luz extraña me suena a que de verdad va a desgarrar mi estómago para eso...-
-...-La mencionada entonces parpadeo un par de veces antes de soltar una carcajada sin querer. Contagiando al peliblanco. Quien solo desvió su rostro ocultándolo de un alterado Yuma. El cual cruzo sus brazos ante la reacción de sus acompañantes- Para nada mi Señor. Para nada. Es tal y como lo dije. No habrá daño real a su piel. Ni mucho menos a sus órganos o estómago. Eso sí, se romperá su conexión con él antes de dar a luz, es algo como lo que ustedes conocen como "romper fuente" o algo así... Si mal no recuerdo los libros que me facilitó el Rey Astral y algunas notas más... Y de ahí, solo su bebé saldrá naturalmente desprendiéndose de su vientre, atravesando con lentitud, hasta que salga por completo. En ese momento deberé actuar para tomarlo, y ayudarlo a salir de su capullo que le protege. Al final usted podrá descansar por el arduo trabajo que pasara en el acto, pues aunque pareciera que no hace nada al respecto, es doloroso aquella separación, pues sus órganos y piel volverán a su estado original. Listo por si gusta concebir a otro niño más...
-...No sé como tomarme eso, aún después de esta segunda explicación...-Dejo salir Yuma. Tocando su vientre con cuidado. Imaginándose como es que pasaría algo así.
-No tiene por qué preocuparse. Los nacimientos del Mundo Astral y Varian son de la misma manera. Tal y como lo digo en los Varones que han logrado concebir...-Menciono Ana con una actitud alegre. Sin notar como es que Yuma se dejaba caer a la cama, preocupando al peliblanco. Quien pasó a hablarle para que reaccionara. Notándose nervioso.
-¡Yuma! ¡Yuma vuelve en ti cariño! ¡Yuma!... ¡Ana! Cancela el desayuno con los invitados. Dales una disculpa de mi parte. Debo ayudar a Yuma-Ordeno de pronto Astral. Acomodando a su amado en la cama. Tomando un abanico para dar un poco de aire al menor. El cual parecía que sus ojos daban vueltas, notándose como pequeñas espirales, mientras susurraba cosas incoherentes.
-¿Eh? Sí... En seguida... ¿Esta bien que me retire aho...?-
-Solo ve Ana. Por favor-Interrumpió Astral al ver como un alma salia del menor. Alarmándolo aun más- ¡Yuma no me dejes!
Ana asintió. Saliendo a hacer lo pedido. Mostrando una sonrisa culpable al ver la reacción del Reina. Siendo esta la mejor que alguna vez vio. Esto llenándola de un bello y hermoso sentimiento. Al menos hasta que escucho una vez más a su Rey gritar preocupado.
-Mejor voy de una vez...-Menciono antes de encaminarse en dirección del comedor. Ganándose miradas curiosas de los sirvientes y guardias que le observaban pasar.
End Flash Back
-¿A que te refieres con eso?-Cuestiono V a la recién llegada. La cual se mostro rígida ante la cuestión.
-¿Eh? Bueno. Es que... -Los nervios comenzaron a ganar ante la curandera, al menos hasta que se le ocurrió una excusa bastante buena- Discúlpeme, pero no puedo hablar a menos que tenga la autorización de mis Señores. Autorización que no he recibido... Me apena verdaderamente, pero es una situación especial... Lo siento mucho. Pero por favor. Comiencen con el banquete. Considero que mis Señores estarán listos pasado el medio día... Así que, si me disculpan yo-
-¡Espera un minuto Ana-san!-Exclamo de pronto III. Acercándose a la curandera, la cual se mostraba aun más nerviosa- Si paso algo malo podemos ayudar a-
-¡No hace falta mi Señor! De verdad que no están en peligro... Solo es... Una situación complicada. Yuma-sama incluso se vio realmente sorprendido al saberlo...-Interrumpió de inmediato la fémina. Ganándose las miradas confusas y curiosas de los presentes.
-Pero...-Quiso hablar de nuevo el pelirosa. El cual se quedo con la palabra en la boca al ver salir rápidamente a la curandera del lugar, dando una reverencia antes de agitar su mano a manera de despedida.
-¡Por favor continúen! ¡Ellos están bien! ¡Los verán después!-Exclamo Ana, antes de cerrar la puerta. Yéndose rápidamente del lugar. Exhalando sonoramente- Si que ha sido complicado eh...-Sus pasos siendo lentos una vez que se alejo lo suficiente- Oh sí, debo ir y preparar un informe... Un informe...
Los demás invitados que se quedaron en el comedor entonces al mirarse unos a otros, fue que hicieron caso a la curandera. Permitiéndose confiar en ella, al menos hasta que pasara el medio día y fuesen a asaltar al cuarto de ambos amigos que ahora estaban desaparecidos. Quedándose con muchas más dudas que al inicio del desayuno. Cosas de Astral y Yuma suponían.
El medio día paso. Así como un par de horas más, y aquellos invitados jamás vieron alguna señal de ambos Monarcas. Así que discutiendo un poco más entre ellos, fue que la curiosidad y la preocupación gano al final. Todos ellos encaminándose directamente a los aposentos de sus amigos (Gracias a los sirvientes que les dieron indicaciones cada que se perdían). Llegaron al rededor de veinte minutos. En donde se toparon las grandes puertas que les separaban de el peliblanco y el ojirubí. Y mirándose una vez más entre ellos, de alguna manera, Kotori fue la elegida para tocar con suavidad en la madera. Esperando de manera nerviosa a que se atendiera aquel llamado con nerviosismo, pues todas las miradas estaban justo a sus espaldas, causándole bastantes sentimientos contradictorios. Rogando para que las puertas fueran abiertas en su defecto se escuchará una voz.
Y para su suerte, fue que sucedió lo segundo. Logrando percibir la voz autoritaria de su amigo Astraliano. Procediendo entonces a abrir la puerta, topándose de nuevo con una de las habitaciones más bellas que había en el Palacio. Los colores azules y adornos de cristal brillando gracias a la luz natural del día, la pequeña sala de estar cerca de la cama matrimonial, la cual mantenía su dosel cerrado. Dejando fuera al peliblanco, quien estaba en el centro de la habitación viendo directamente a la cama, posando una de sus manos en su mentón. Pensando algo que parecía importante, pues el aire percibido era lo que les decía eso. Errando en su perspectiva.
Astral dio un suspiro antes de voltear a la puerta, en donde al menos se asomaban los primeros invitados. Sonriéndoles tenuemente.
-Oh. Están aquí, disculpen que no hayamos ido a acompañarles-Se disculpo. Antes de notar como es que los demás invitados invadían los aposentos, cerrando la puerta detrás de sí. Incomodándolo de sobremanera- ¿Qué es lo que...?
-¡Nada de disculpa estúpido chicle! ¡Estuvimos esperando horas! ¡Literalmente! ¿Acaso esa es la manera que tratas a tus invitados? Si es así que pésimo Rey eres...-Reclamo el pelinaranja, mitad molesto, mitad triunfante, pues era la primera vez que de verdad reclamaba por algo mal que hacía su rival. Quien solo pareció saltarle una vena en su sien. Sonriendo forzadamente.
-¿Qué dices Vector?-Preguntó, en clara provocación al pelinaranja. Esto siendo detenido rápidamente por Kaito. El cual se interpuso entre ambos rivales. Acercándose a Astral.
-Discúlpanos tú a nosotros, hemos venido a invadir tu privacidad... Pero de verdad estábamos preocupados por ustedes. Eso nos llevo a hacer esto, solo para preguntar, ¿Están bien?-Cuestiono de manera genuina el cazador. Esto logrando relajar al Monarca. El cual solo suspiro antes de pasar sus manos a su cintura. Mirando de soslayo a la cama que seguía sin emitir sonido.
-Sí, Gracias por su preocupación Chicos. Pero... Estamos bien... Al menos físicamente...
-¿A que te refieres con eso? ¿Ha pasado algo malo a la inversa Ura~?-Preguntó Tokunosuke. Recibiendo miradas de los presentes. Los cuales agradecían que su duda haya sido dicha.
-Oh sobre eso... Bueno...-Astral dudo. Más encontrando las palabras mas o menos correctas contesto- Fue más un shock para Yuma... De hecho, sigue siéndolo... Aunque ya se ha calmado, desde hace una hora dejo de gritar, así que supongo que es un avance-Informo. Haciendo exaltar a los presentes. Los cuales miraron a la dirección que el peliblanco hacía, notando el dosel cerrado. Ajeno a todo a su alrededor.
-¿Qué dices? ¿Por qué?-Cuestiono esta vez Rio. Dando un paso al frente.
-Eso es por qué se entero de algo... Que quizá pueda dejar secuelas en un futuro en él...-
-¿Secuelas, por qué?-V imitó a la Emperatriz. Su semblante cambiando a uno preocupado.
-Pues...-
-¡No les digas Astral! ¡Si les dices juró que voy a mandarte dormir fuera!-Exclamo de pronto el embarazado, su voz viniendo de la cama, interrumpiendo a su prometido. La amenaza palpable en sus palabras.
-Entendido... Mantendré mi boca cerrada-Menciono el peliblanco. Cruzando sus brazos con una sonrisa divertida- Pero nuestros amigos están aquí. Están preocupados. ¿De verdad no les dirás nada?
-¡No!
-¿Ni una palabra?
El silencio se extendió por la habitación. Al menos hasta que el dosel se abrió lentamente, dejando ver a un Yuma con su ropa desarreglada, su cabello desordenado, y un par de ojos llorosos, los cuales miraban de manera molesta a su alrededor. Molestándose por la luz que entraba por la ventana. Causando un impacto leve en los recién llegados. Los cuales quisieron acercarse antes de recibir la mirada enojada del embarazado.
-¿Qué? ¿Por qué todos están aquí?-Cuestiono sin realmente percatarse del ambiente. Escuchando a su prometido a unos metros de él.
-Están preocupados y han venido a vernos... No. Verte seria lo más correcto...
-Ah... Bueno, ya me han visto. Estoy bien. ¡Ahora váyanse!-Ordeno el menor. Señalando la puerta. Volviendo a ocultarse en el dosel. Dejando perplejos a los invitados. Era la primera vez que les hablaba de esa manera. Exceptuando a dos amigos que solo fruncieron el seño.
-¡Yuma!- Llamaron Kotori y Tetsuo al mismo tiempo. Encaminándose a la cama. Abriendo el dosel. Encontrando a un acurrucado Yuma, abrazando una almohada (La cual sin percatarse pertenecía a su amado).
-¿Qué?... ¡Kotori, Tetsuo! ¿Qué diablos creen que hacen?-Cuestiono con leve enojo. Ganándose la mirada molesta de los mencionados. Los cuales se movieron con rapidez, jalando a su amigo de ambos brazos para sacarlo de aquella "cueva". Dejándolo una vez más a la vista de los presentes. Obligándole a sentarse en uno de los sillones de la sala de estar. Astral siguiéndoles de cerca para intervenir si era necesario. Divirtiéndose con lo que presenciaba.
-Somos tus amigos Yuma. Puedes decirnos que es lo que te molesta. Podemos ayudarte de cualquier manera... Confía en nosotros-Inicio Kotori. Tomando asiento a la derecha del embarazado. Tetsuo tomando el lado izquierdo. Esto siendo pauta para que los demás se sentaran de manera apretada en la sala de estar. De alguna manera todos logrando caber.
-Sí. Es verdad. Hay momentos malos y momentos buenos. No te dejaremos aunque nos pidas que nos vayamos Yuma-Apoyo III. Recibiendo un asentimiento de los demás. Logrando conmover al menor. Quien les miro, uno a uno. Antes de soltar a llorar una vez mas. Llamando a su pareja.
-¡Astral!-El mencionado solo suspiró antes de atender el llamando de su prometido. Recibiendo rápidamente en sus brazos. Provocando un parpadeo rápido en los presentes. Confundiéndolos un poco.
-Ya. Ya...-Consoló el mayor. Cargando en un estilo princesa al embarazado. Caminando de regreso a la cama. En donde el menor esta vez le jalo para decirle algo entre hipeos. Encerrándose una vez mas con el dosel.
Astral rio suavemente antes de indicar a los presentes que los siguieran. Saliendo de la habitación. Encarándolos en el pasillo.
-Lamento que hayan visto a Yuma de esa manera... Usualmente suele ser un poco más abierto-Comenzó una vez más Astral. Ganándose la mirada curiosa de los demás.
-Jamás había visto a Yuma de esa manera... ¿Qué fue lo que paso?-Quiso saber Cathy. A lo que el peliblanco solo rio de manera suave antes de esclarecer todo aquel asunto.
-Eso es fácil, puedo decir que ya se hablo del momento en que tenga a dar a luz... Eso es todo. Le ha afectado de sobremanera al imaginarse en el momento. Eso fue lo que paso...
Los invitados solo se quedaron en blanco al escuchar la razón del comportamiento de su preciado amigo. Antes de reír en voz baja, tratando de que sus risas no se escucharan para Yuma.
-No puedo creerlo... Tanto para esto-Menciono Shark. Negando con una tenue sonrisa.
-Vaya, y yo creí que de verdad había pasado algo realmente grave... Un día de verdad va a provocarme una crisis nerviosa-Dijo Kaito. Notando como V apenas controlaba sus ganas de reír.
- Aww es lo más bello que he escuchado-Hablo Rio. Ganándose un asentimiento por las mujeres. Las cuales sonrieron de manera risueña. Imaginándose al niño que traería al Mundo su amigo.
-De verdad... Creo que hace mucho drama por algo sencillo-Murmuro el pelirosa. Ganándose una mirada extraña del peliblanco, quien sonrió de manera misteriosa. Mirando después a Vector. Quien parecía coincidir con su esposo.
-Sí. Sí. De nuevo, pido una disculpa por esto...-Menciono Astral. Cruzando sus brazos. Dejando que los demás hablarán entre ellos sobre aquella situación. No sin antes recibir un asentimiento aliviado de los presentes. Esto pasando a ser un buen y adorable recuerdo. Al menos hasta que V recordó lo que se había quedado pendiente, llamando al peliblanco.
-Astral... En ese caso. Una vez que Yuma se calme... ¿En que momento procederemos a ver lo prometido?-Aquellas palabras tensando a los demás.
-Oh... Sobre eso... Puedo decir que la cita se dará al anochecer... El ritual se dará en ese momento-Informo el mencionado. Suspirando levemente. Cambiando su semblante a uno serio- Serán llamados antes de que todo comience. Así que pueden estar tranquilos... ¿Por qué mejor no aprovechan su tiempo para salir a la ciudad o para descansar un poco más? La noche será larga...-
El ambiente antes agradable, paso a ser un poco triste. Al final cada uno asintiendo. Pasando a retirarse en pequeños grupos. Abrazando al peliblanco como apoyo. Recordándole que ellos estaban ahí para ambos. Astral agradeciendo infinitamente. Chocando los puños con Shark y Vector. Volviendo al final a la habitación. En donde un Yuma levemente molesto le espero sentado a la orilla de la cama.
-Tonto...-Ataco de pronto. De una manera adorable. Esto provocando que Astral cerrara la puerta con cerrojo antes de abalanzarse a su amado. Llenándolo de besos y caricias. Sintiéndose pleno y feliz. Listo para lo que ya se acercaba sin demora.
Los invitados realizaron distintas actividades con sus amigos o sus parejas. Esto siendo solo Shark. Vector. Durbe y III. Los cuales se quedaron descansando antes de que un sirviente hiciese lo anticipado por Astral. Llamándoles una vez que la luz de la luna salió a lo lejos. Bañándolos en una luz melancólica y hermosa. Recordándoles que es lo que verían a continuación.
Vector y III, tomados de la mano, fue que siguieron aquel sirviente que amablemente les dejo en alguna parte apartada del Palacio. En donde se toparon con un par de puertas pesadas. Su material de cristal mostrando diversas escenas de lo que parecían ser hechiceros o alguna clase similar. Pues hechizos se podían ver en el idioma natal de Astral. Intuyendo entonces lo que quería decir cada magia con solo las imágenes que trataban de relacionar con algo conocido. Deteniéndose una vez las grandes y pesadas puertas se abrieron ante ellos. Invitándoles a pasar.
La pareja, tomándose fuertemente de su mano, fue que dieron algunos pasos, adentrándose en el lugar, la puerta cerrándose detrás de ellos. Provocando un sonido de eco que recorrió el sitio. El cual parecía una especie de sala diseñada en exclusivo cristal blanco y azul luminiscente. Señalando sutilmente un camino a seguir. Vector acerco un poco más a su esposo antes de proseguir con su camino. Provocando una pequeña sonrisa en el pelirosa.
Sus pasos resonando a cada escalón que tuvieron que bajar, llegando al final de aquél camino a los pocos minutos. En donde se toparon con sus demás conocidos y amigos. Los cuales se mantenían a manera de luna creciente, cerca de algo que los recién llegados apenas notaron.
Al menos siete camas de cristal de alzaban en medio de lo que parecía ser el centro del lugar. En cada una yaciendo acostados cada Guerrero salvado con anterioridad. Mientras Astral y Yuma se mantenían en el medio de lo que parecía ser un altar al fondo de la habitación. Siendo elevados por unas cuantas escaleras. Dejando ver sin ningún problema a los presentes. Los cuales se mantenían serios ante lo que veían.
Astral dio un par de suspiros antes de abrir su boca, elevando su voz. Acercandose al pequeño pilar que mostraba una copa de oro con ligeras oberturas en su diseño. Un par de dragones adornándola en un bello acabado. Cada uno siguiendo su cola en un ciclo interminable.
-Gracias por acompañarnos a Yuma y a mí en este importante paso a dar. Es... Todo un honor y una alegría que estén con nosotros el día de hoy...-Inicio, ganándose una sonrisa tenue de los presentes- Confiamos en ustedes, y han atendido a nuestro llamado. Así que, en recompensa, se les será mostrado parte de la verdad que envuelve el pasado mismo, junto a las arenas del tiempo perdidas en un hubiera... En este momento doy inicio a abrir la mente de los Guerreros. Invitando también a mi padre a este ritual...
"¿Qué?" Fue lo primero que pensaron los presentes. Notando apenas la presencia oculta de Elifas. Antiguo Rey del Mundo Astral. Esto dejándolos levemente impresionados. Observando lo que ya era obvio. Para algunos siendo incluso risorio aquella improvisada revelación. El mayor entonces paso a acercarse aquella copa de hermoso diseño. Recibiendo un asentimiento de su hijo. Pasando entonces al segundo paso para comenzar con la verdadera obertura al mundo de los recuerdos.
Ambos hombres extendieron sus manos a la copa. Cada uno desprendiendo parte de su energía, activándola en el proceso. Un par de rugidos se escucharon después. Esto llamando la atención de los invitados. Quienes notaron como un par de dragones se posaban en las muñecas de ambos hombres, dejando un pedazo de su cola pegada a su contenedor. Mordiéndolos momentos después. Extrayendo sangre dorada y azul oscuro a través de sus acciones. La cual era vaciada en la copa, fluyendo por el cuerpo de ambos dragones. Llenándola al poco tiempo. Provocando que las oberturas de la misma derramaran aquella valiosa sangre a través de sus costados. Cayendo entonces a un par de caminos trazados tenuemente en el pequeño pilar. Guiando el líquido a cada una de las camas de cristal en las cuales descansaban los Guerreros. Provocando que una tenue luz iluminara los lechos. La sangre combinada subiendo hasta las líneas marcadas cerca de las cabezas de los cuidadores del Mundo Astral. Haciéndolos caer en un sueño profundo. Dejándolos ajenos a su alrededor. En donde el par de dragones dejaron de morder a los Reyes antes de pasar a curarlos con sus lenguas. Volviendo a la copa momentos después. Retomando su posición original. La copa mostrándose vacía.
Elifas dio un paso atrás. Sintiendo un leve mareo a causa de la sangre perdida. Apenas afectándole, mientras Astral le imitaba. El cual negó antes de forzarse a seguir con lo siguiente. Levantando levemente sus manos a la altura de su pecho. Dejando salir una vez más su propia energía y magia. La cual fluyo por el lugar libremente. Encantando a los presentes.
- Magia de antaño. Magia del tiempo. Magia de la tierra. Magia del mar. Magia del cielo. Madre magia. Atiende el llamado de este humilde siervo que sirve a tu amado y misterioso propósito. Concédeme el poder que necesito para abrir aquellas puertas que se han cerrado a causa de la maldad y el destino. ¡Abre la obertura para que tus hijos pasen a través de ella! ¡Guíanos en este camino de espinas y demás obstáculos! ¡Ven ante ambos Reyes que amablemente dieron su sangre como tributo! ¡Vence al tiempo y vive a través de las arenas del mismo! ¡Magia misma te invocó! ¡Llévanos al Reino de lo desconocido y muéstranos la verdad oculta! ¡Dadrev Eterba!
Aquello siendo lo último que Astral exclamó antes de que todo se oscureciera. Envolviendo en la calma a los invitados, los cuales solo notaron como Yuma sonreía antes de que todo cambiará de repente. Alterando bruscamente la perspectiva de aquel bello y misterioso lugar. Adentrándolos sin saber en el Mundo de las Memorias.
La caja de Pandora abriéndose por primera vez en milenios.
