-¿Qué dices?- La voz de Byron volvió a resaltar una vez más antes de que el pánico se apoderara de los presentes. Cada uno comenzando a murmurar pequeñas frases, antes de que los sirvientes o las doncellas que cuidaban de lejos a los embarazados comenzaran a gritar levemente ante el terror que ese nombre conllevaba.

El miedo extendiéndose mucho más rápido que las palabras, o acciones que se pudieron tomar al momento, dejando estupefactos a los regentes y Emperadores en la escena. Quienes apenas salían de su estupor ante el revuelo a su alrededor, sus miradas dirigiéndose a todos lados como si aquello comprobara las palabras que aquel soldado había traído consigo, notando entonces como es que el cielo antes en un hermoso y virtuoso atardecer, cambiaba a una tormenta oscura y aterradora. Un vendaval cayendo en el momento, aterrando a los ciudadanos que corrían a refugiarse en donde fuere, esperando escapar de aquello que no sabían había llegado. Rugidos escuchándose momentos después antes de que los gritos fuera del Palacio comenzaran a llegar a ellos; esto siendo el interruptor antes de que pudieran comprender a medias lo informado.

-¡Rápido! -Exclamo de pronto Ryo, su bella vestimenta roja cambiando a su forma Varian, desplegando su disco de Duelo en son de Guerra antes de levantar su mano señalando la puerta- ¡Todo emperador que se encuentre listo, partiremos ahora!

-¡Sí! -Fue la rápida respuesta de Mizael, Alito y Gilag, antes de imitar la acción de su compañera. Sus trajes de ceda fina y laboriosos adornos, cambiando tácticamente a su forma Varian, para luego desplegar su cada uno su disco de Duelo, algunas cartas incluso reluciendo con valentía en las manos de sus portadores.

Aquello funcionando solo levemente ante los sirvientes que aún se mantenían presas del pánico, los cuales fueron de inmediato abordados con la seguridad de algunos guardias que entraron al comedor momentos después, ejerciendo un orden y tranquilidad que hizo asentir a los Emperadores, quienes voltearon a ver a los presentes, topándose con distintas reacciones. Pues de inmediato, la familia Tsukumo rodeo sutilmente al menor de ellos, abrigando bajo su ala al pelirosa, quien era abiertamente protegido por su padre, el cual, ya tenia desplegado su propio disco de Duelo y algunas cartas para usar, así como su sello brillando en advertencia ante cualquier cosa que se atreviera a dañar a su hijo o amigo. Sus ojos ardiendo en furia haciendo resaltar una determinación inigualable, buscando con desesperación a cierto ser de cabello naranja que cada vez más, se acercaba a una muerte segura si no aparecía.

-¿Dónde es que esta el bastardo?-Siseo Byron en susurro, apenas notando como es que tres Guerreros de la Esperanza llegaban de improvisto al comedor, Ema, Rem y Lian respectivamente. Quienes de inmediato se acercaron hasta su Señor, rodeándolo sutilmente antes de caer sobre una rodilla en señal de respeto y abierta obediencia. La voz de Rem sonando antes que ninguna, siendo clara y concisa.

-Mi Reina Yuma-sama, su Majestad el Rey Astral-sama, ha terminado los preparativos correspondientes, requiere su presencia inmediata en la sala de control junto a su Majestad Ryoga-sama y Vector-sama. Ya se han activado los protocolos de emergencia pertinentes y sugiero, nos movamos para poder continuar con la evacuación pronta de los civiles...

-Lo sabía...-Fue la clara respuesta de Yuma, atrayendo la atención de los presentes, su rostro cambiando a una actitud mediantemente seria y resignada antes de explicar en pocas palabras lo que sucedía- Hace unos días, ondas de energía oscura chocaron con ambos Reinos, debieron haber recibido un reporte de aquello...

-¿Cómo?-Cuestiono Gilag antes de ser golpeado suavemente por Alito, haciéndolo callar ante ese desliz que le dejo expuesto ante los demás Emperadores. Quienes negaron suavemente antes de mirar una vez más a Yuma, esperando pacientemente una visión sobre lo que deberían hacer.

-Sí, recordamos los reportes...-Reconoció Mizael, sus brazos cruzándose ante lo dicho. Recibiendo un asentimiento de Yuma, quien al notar que la mayoría estaba enterado, fue que continuo.

-Bien, en aquellos reportes se hablaba de un incremento en la energía oscura, así mismo hay puntos específicos marcados en las concentraciones más altas, siendo las ciudades principales actualmente, y si todo fue como supongo, Astral, Ryoga y Vector son los que han estado siguiendo estos rastros por al menos estos días...-

-¡Sí! Ryoga y yo hemos estado monitoreando todo ese rastro con su ayuda-Apoyo Durbe, acercándose un poco mas a Yuma, quien reconoció aquel gesto, una sonrisa asomándose tenuemente en sus labios como muestra.

-Astral, Kaito y mis hijos han hablado de ello también-Hablo de pronto Byron, queriendo conectando los puntos que ahora parecían mas obvios esos días. Siendo seguido por Alito, su voz sonando un poco incrédula, mientras apuntaba deliberadamente a las ventanas que dejaban ver como es que el cielo se oscurecía mas y más.

-¿Estas diciendo que esta situación es a causa de esa energía? ¿Hablas de Don Milenario?

-Eso me temo, si es que el soldado dice lo correcto... -Menciono Yuma, atrayendo la atención una vez mas a él.

-En ese caso...-La voz de Rem se alzo, sin dejar de mirar a su objetivo a proteger- Debo decir que Astral-sama, Vector-sama y Ryoga-sama, ya nos están esperando en el lugar correspondiente para hablar de ello con mas nitidez, ruego nos movamos ya para cubrir la situación...-

-Entiendo, vayamos entonces...-Accedió Yuma con mas calma, mirando a su alrededor antes de escuchar claramente la voz de III en reclamo.

-¡¿Y por que Vector no me dijo nada?! ¡¿Fue eso por lo que desapareció en medio del festejo?! Y yo queriendo arrancarle la cabeza por dejarme solo... -Se lamento después el pelirosa, escuchando un bajo "casi" por parte de su padre antes de sentir como es que unos brazos le levantaban en alto, aturdiéndolo por un momento- ¿Eh? Espera, Espera...

-Mis disculpas...-Hablo esta vez Lian, mirando sobre su hombro a los demás, quienes miraron esto antes de seguirle- Pero el Emperador y Embajador Vector fue muy directo en llevarle hasta él a salvo y con bien, en menos tiempo del debido...

-¿Vector?-Susurro III ligeramente conmovido por escuchar aquello, apenas entendiendo lo que pasaba antes de ser sacado del comedor con Byron siguiéndoles de cerca, quien mantenía un seño fruncido así como una atención alrededor antes de seguir murmurando cosas indistinguibles. Dejando atrás a los demás, Emperadores siendo los siguientes en salir con apuro, colocando hasta el frente a Durbe, quien fue observado por Ema antes de seguirles como su escolta. El soldado que llego con la noticia, dejado junto a la Guerrera antes de seguirlos.

Yuma quedando al final junto a su familia y Rem, quien siguió postrado ante él. En espera a que comprendiera con aquellas acciones cual era su orden. Lo cual fue deliberadamente bloqueado por Kazuma, quien de inmediato, con ligera brusquedad, alzo a su hijo en brazos antes de querer salir por la puerta, siendo detenido apenas por Yuma. El cual miro hacia atrás antes de dejar que lo llevaran hasta el lugar solicitado, su voz sonando de pronto tranquilizadora ante los sirvientes, guardias que lograban mantenerse a sí mismos apenas en un orden.

-No deben preocuparse de mas por esta crisis que nos ataca de improvisto, sigan las instrucciones de los guardias y pongan de su parte para que todo pueda fluir como se debe, vayan a los refugios marcados y no salgan hasta que les sea solicitado...

-¡Yuma-sama!-Exclamo de pronto una Doncella, su timidez dejada de lado ante la preocupación de ver lejos a su gentil Señor- ¡Por favor, permítanos a sus damas de compañía ir con usted!

-No...-Fue la rápida respuesta de Yuma antes de sonreírles gentilmente- Ustedes ya han recibido órdenes, por favor síganlas y no retrasen mas esto...

-¡Pero...!-Quiso quejarse aquella Doncella, al menos hasta que sintió como en su hombro derecho era depositada una mano fuerte y consoladora. Rem de pronto apareciendo detrás de ella con una sonrisa confiada y amable, negando levemente antes de responder.

-Ya has oído a Yuma-sama y Astral-sama... No te preocupes, nosotros nos ocuparemos del resto...- Aquella Doncella le miro antes de volver a posar sus ojos en su Señor, suspirando al verse acorralada, asintiendo con resignación, apenas escuchando el tenue susurro que dio Rem después, lo cual le hizo volver a sentirse motivada- El tiempo de ustedes llegará más tarde, confía en ellos...

-Entiendo... En ese caso-La Doncella dio una reverencia antes de sonreír abiertamente a su Señor, su voz sonando mas segura- ¡Por favor regresen a este, su hogar, con bien! Mis mejores deseos para ustedes, Reina Yuma...

El embarazado sonrió ampliamente antes de asentir, volviendo con su padre, quien de inmediato acato el gesto, sacándolo rápidamente del comedor, siendo seguido por los demás sin rechistar, Rem quedando al final solo para asentir a la Doncella antes de partir también. Dejando atrás un sentimiento agridulce. Aquella Doncella acariciando algo entre sus ropas antes de negar, y comenzar a dirigir a los rezagados. Sintiéndose orgullosa de lo que era y de lo que seria en un futuro no muy lejano. El tintineo de un metal sonando ante sus movimientos.

Esperaba ser de ayuda junto a sus hermanas mas adelante.

-¡Vamos! ¡Vamos! ¡Tenemos que irnos al refugio!- Su voz resonando en los pasillos antes de perderse en la lejanía.


Vector estaba realmente impactado cuando Astral revelo gran parte de su investigación a ellos. No, impactado sería poco, de verdad estaba estupefacto, asombrado, y hasta cierto punto escéptico. Porqué, eso debía concordar con lo que su rival le decía. ¡Y es que era inhumanamente imposible que solo una persona haya visto tanto en tan poco! Y no es de que él fuera un tonto o un idiota, pero debía decir que así se sentía ante la pantalla frente a él.

Hace algunas horas, justo cuando el festejo de la maravillosa noticia de su amor estaba en su plena culminación, fue que Astral le secuestro junto a Shark de una manera, por decir menos, poco ortodoxa, pues según él solo iba a ir al tocador y termino de un momento a otro en el laboratorio del Mundo Astral. Papeles y papeles llegando a sus manos antes de siquiera entender la situación actual. Alarmándose justo cuando todo cobro sentido un par de horas después de una larga explicación científica de Astral.

Esto llevándolo a pedir explicaciones mas detalladas y concisas, cosa que, incluso Shark en su momento también pidió. Pues a pesar de que sus científicos se la pasaban trabajando, últimamente con todo lo sucedido, debía admitir que le habían faltado ciertos datos que necesitaba saber. Así que, Astral, de manera calmada y precisa, su voz sonando monótona y fría, fue que les compartió el panorama actual, brindándoles escalofríos conforme pasaba el tiempo. Haciendo que gotas de sudor frio bajaran por sus espaldas ante lo escuchado, esto combinado con la terrorífica tranquilidad con la que el peliblanco lo relataba. Como si todo aquello ya fuera usual para él.

Y, bueno, no es de que no hayan peleado antes, pero... había algo más. Algo que, incluso les hacia estar alertas ante él, a pesar de saber que no les haría un verdadero daño de ninguna manera. Sus posturas adoptando una calma forzada para terminar de escuchar toda la explicación. Forzándolos a pensar más allá de lo que siempre lo hacían para determinar el mejor rumbo a llegar. La voz de Astral sacándolos de su ensoñación, apuntando con una de sus manos al mapa en la pantalla. Consiguiendo llamar su atención.

-La capital sería el último punto en el cual la energía oscura llegue... Me temo que ambos Mundos han sido ya envenenados, nos constara trabajo el mover ciertas partes de la oscuridad que los rodeara...

-Entiendo...-Tomo la palabra Shark, su voz traicionando su postura, un ligero pavor filtrándose a través, ya no sabiendo si era por escuchar a su amigo, por lo que se avecinaba, o por temor a que un conflicto volviera a iniciar, al final decidiendo que eran sus propios nervios saboteándole- Resumiendo, esos casos de energía oscura fueron detectados desde hace meses, el Mundo Astral siendo el primero, aun quedan registros de esto en el Mundo Varian, ¿Estoy en lo correcto?- Astral asintió- Bien, entonces, hace algún periodo atrás fueron detectados mas movimientos, de esto incluso yo lo sé. Mas apenas eran algo para de verdad prestarles la atención debida, pues pasaban como movimientos naturales de los mismos Mundos colisionando de vez en vez...

-Así es...-Volvió a confirmar Astral.

-Pero, hubo un cambio súbito las últimas semanas, justo después de saber algunas cosas que provenían de los recuerdos mostrados antes a nosotros, ¿No es así?... El incremento de la energía fue lo que hizo que volteásemos a verlo, y por ende, llevarnos a este punto...

-Sí, y con ello podemos predecir incluso lo que sucederá o quien es el autor detrás de esto...-Astral volteo a la consola antes de teclear rápidamente algunos códigos que de inmediato mando a la Tierra, con destinatario a Kaito y V. Esto consiguiendo llamar a Vector, quien se acerco para comprobar los dígitos y los trazos, alcanzando a verificar la totalidad de lo expuesto.

-Incluso los Arclight lo saben... Eso da miedo...

-Ellos son los que cuidan la Tierra, ya han levantado un plan de acción en caso de que se vea involucrada...-Explico Astral, mirando de reojo a su rival, quien solo asintió.

-Inteligente, mucho de hecho, ¿Acaso sabes entonces quien es el causante? Si dices que no es algo natural y mucho menos casualidad, debes saber entonces su nombre ¿No es así? -Aquellas palabras sonando más una afirmación que una cuestión, cosa que hizo sonreír después de tiempo al peliblanco, quien no tardo en responder.

-Don Milenario... Es quien está detrás de todo esto...-Admitió, provocando un ligero jadeo en los dos presentes, volviendo a mostrarse rígidos y nada complacidos.

-Sabía que el bastardo no se detendría- El siseo amargo de Shark siendo lo que rompió el silencio- Pero, ¿Por qué ahora después de tanto tiempo? ¿Acaso el también recuerda? -Astral solo levanto sus hombros a manera de no saberlo, negando luego- Tsk. No es más que una piedra constante en el camino...

-¿No podemos usar la carta Númeron para hacernos cargo de él definitivamente?-Cuestiono de pronto Vector, recibiendo las miradas de sus acompañantes en él.

-Eso... Podría ser una buena idea-El susurro de Shark siendo rápidamente respondido por Astral, quien suspiro con cansancio.

-Podría ser buena idea, si no fuera por el hecho de que, si lo usamos, reiniciaríamos todo de nuevo, lo que hace la carta Númeron es borrar ciertas cosas, pero es como el mismo universo, no desecha nada, solo lo convierte o lo pasa de diferente manera, es como una ecuación, puedes resolverla, pero es lo mismo de inicio al final. El resultado no es mas que el reflejo de lo que fue... Podemos vernos aquí aun después de dos reinicios...

-¿Dos reinicios?-Cuestiono Vector, recibiendo un asentimiento después.

-Sí, así es, el primero fue al momento de perder mis recuerdos... el segundo-Astra hizo una pausa antes de verlos por intervalos de tiempo, haciendo alusión a lo pasado- Fue cuando la Guerra entre el Mundo Varian y Astral termino... Y como lo han notado, las cosas siguen sucediendo, pero de distinta manera, como si fuese un bucle, la única manera de concluir con esto es, terminándolo nosotros mismos... Es verdad que la carta Númeron es poderosa, pero incluso tiene sus limitaciones...

-...Esto es mas jodido de lo que creí...-Menciono Vector antes de dar un grito frustrado, posando sus manos en la consola como apoyo. Suspirando después- ¡Bien! ¡Bien! ¿Entonces que sucederá cerebrito? -Astral sonrió antes de contestar.

-Si mis predicciones son correctas, atacara los Mundos ahora que la energía se ha acumulado y que estamos distraídos por el festejo... Así que ya he preparado los sistemas de emergencia ante cualquier movimiento para entrar en contrataque... Aunque...

-¿Aunque?-Insistió en saber Shark.

-No estamos realmente preparados para un daño en gran escala, podemos resistir, pero si no actuamos a tiempo, perderemos mas de lo que ganaremos... Habrá muchas bajas si no tenemos cuidado...-Advirtió, su semblante siendo serio y casi mortal. Tensando a sus compañeros.

Aquello bien podría calificarse de fatalista.

-Por eso es que nos has llamado precisamente a nosotros, ¿No es así? -Cuestiono Shark, esto pasando mas bien, por una afirmación más. Logrando una sonrisa en Astral, quien asintió.

-Ustedes son los mejores para el trabajo, confió plenamente en sus habilidades, no por nada estuvieron a punto de matarme...

-Es verdad-Admitió Vector con voz arrogante, su ego siendo acariciado como solo Astral sabía hacer. Las rivalidades saliendo a relucir por lo que eran, sus habilidades contra otras. Esto combinado con su orgullo y su talento- Eres un zorro astuto, ¿No?

-Por supuesto... -Astral respondió de igual manera, siendo interrumpidos por Shark, quien rápidamente hablo.

-Pero, ¿Acaso pasara algo en estos días? ¿Esto cuando sucederá? -Señalo la pantalla que mostraba ambos Mundos y sus principales ciudades a ser atacadas.

-Si mis deducciones son precisas... -Astral poso una de sus manos en su barbilla, dándole un aire pensativo y serio- Será al menos en estos días a venir, sino es que mas cerca de lo que creemos...

-¡Oh vamos! ¿Eso no es ser demasiado fatalista? No creo que solo las alarmas suenen de un momento a otro, a no ser que...-La vos y queja de Vector siendo interrumpidas ante el estridente sonido de las alarmas de emergencia que saltaron ante la pantalla y habitación, colocando un amarillo rojizo como lámparas en el lugar. Letras en rojo y negro alertando de aquel ataque inminente- ¡Oh, Vete a la Mierda!

-¡¿Ya?! ¿Cómo es eso posible? -La voz alterada de Shark rebasando el sonido de las alarmas, las cuales hicieron mover a los científicos que estaban en una sala contigua, así como a guardias y demás servicios de emergencia que entraron de inmediato en acción, su coordinación siendo una envidia para cualquiera que osara trabajar en equipo.

-Se los dije-La queja de Astral escuchándose antes de sentir como sombras a los Guerreros de la Esperanza detrás de él, haciéndolos voltear, encarándolos y notando como es que se postraban ante él sobre una de sus rodillas con la cabeza hacia abajo, esperando obedientemente.

-¡Escuchamos y obedecemos! -Fue la exclamación al unisonó antes de que Astral los mirara detenidamente.

A veces tener el control de la situación era aterrador. Demasiadas vidas con las cuales cargar. Aunque, si era por Yuma... bien podría valer la pena.

-¡Ema, Rem, Lian! Vayan en busca de Yuma, Durbe y III...

-¡Será mejor que tú!-Vector interrumpió, señalando a Lian de manera amenazante- Seas quien traiga a mi esposo sano y salvo hasta aquí...

-Por favor cuida de Durbe- Pidió esta vez Shark a Ema, quien asintió en reconocimiento.

-Cuida de Yuma y su familia, tráelos hasta aquí... Es mejor que sepan que esta pasando- Ordeno Astral, recibiendo un fuerte y sonoro "Sí" por parte de los Guerreros seleccionados, antes de que desaparecieran tan rápido como habían aparecido, dejando a sus demás hermanos atrás. Quienes permanecieron en espera de órdenes. -¡Han, Erí! Encárguense de las defensas del Mundo Astral, deberán estar al frente de los ciudadanos en todo momento...

-¡Sí! -El par de Guerreros siendo lo siguientes en desaparecer, ante la vista seria de los presentes, dejando solo a Kile y Hayato, el ultimo siendo el siguiente seleccionado.

-¡Hayato, te encargaras de lo que hemos trabajado este tiempo, prepara todo para la salida!

-¡Sí!

-Espera, ¿Salida?-Cuestiono Shark en voz baja antes de ser omitido por las ordenes faltantes de Astral. Notando como es que aquel joven desaparecía ante sus ojos. Sintiendo una preocupación innata al escuchar a su igual. ¿Qué es lo que planeaba hacer?

-¡Kile!- La Guerrera respondió al llamado, su cabeza en alto, mostrando algo que los ajenos al Mundo Astral no entendían- ¡Haz lo que te corresponde!

-¡Como lo ordene mi señor! -Aquella afirmación dejando levemente sorprendidos a los presentes, quienes fingieron no ver nada, antes de seguir en lo suyo.

-¡Señores!-Llamo una vez más Astral, esta vez enfocándose a los científicos presentes- ¡Demuestren porqué están aquí! ¡Preparen el teletransportador para el Rey Ryoga y sus Emperadores! ¡Contacten a sus colegas Varians! ¡Muevan defensas y ataques! ¡Preparen la energía en caso de emergencia! ¡Supervisen la evacuación de los ciudadanos, y entreguen su vida de ser necesario! ¡El Mundo Varian y Astral los necesitan! ¡Muévanse!

-¡Sí! -Las voces al unisonó de los científicos resonando en los oídos de los Varians, siendo el motivante para cambiar a su forma Varian, alistándose para lo que fuese que estuviese pasado en su Mundo. Admirando el tiempo de reacción de su Mundo vecino. Esperando que en el Mundo Varian todo estuviese saliendo de maravilla, pues, a pesar de que el poder se concentraba en el Rey, los demás eran libres para decidir las defensas y los ataques. Por ende, había más planeación de ese lado que en este.

Ese pensamiento dejándolos tranquilos al menos en lo que duraba el traslado.

El preludio de una lucha palpitando en sus corazones y mentes, permitiéndoles sentirse apenas confiados al ya no estar enfrentados entre sí, sino ahora estar en el mismo bando enfrentando al mal que venia de frente. Sin darse cuenta, que una triada nacía al momento.

Aquella que sería alabada después.

Shark dejo ir entonces a uno de sus guardias que esperaban fuera de la sala hasta el comedor a entregar aquella noticia. Esperando que el tiempo de respuesta no fuese mayor al esperado, sus manos juntándose en dos puños solo al pensar que una vez más dejaría a Durbe al frente... Aquello pensándole de sobre manera.

Pero Durbe no desearía menos. Así era él. Confiaba en él.

Un suspiro pesado fue lo único que dejo atrás, antes de volver a la sala. Ordenando esta vez a través de la pantalla a sus hombres, moviendo los hilos para que todo se mostrara en condiciones una vez llegara al Mundo Varian. Este siendo apoyado por Vector, el cual esperaba lo mismo.

Nada debía salir mal.


El tiempo que siguió después para los que aun quedaban en el comedor fue realmente rápido, casi indetectable, apenas angustiante, pues en el camino hasta el ala correspondiente, fue que, por los grandes ventanales del Palacio, observaron cómo es que un escudo realmente grande comenzaba a cubrir al menos la mitad de la capital que conformaba al Mundo Astral. Deteniendo sus pasos momentáneamente para admirar aquello que auguraba una mala noticia.

Un ataque como ya se había dicho, era lo mas acertado. Cada uno mordiendo sus labios o afilando la mirada ante lo visto. Esperando que aquella situación pasara rápido y silenciosa como había comenzado, aunque eso sería engañarse a sí mismos, pues algunos gritos aun podían escucharse a lo lejos, apenas siendo acallados por el filo de las espadas y gruñidos de Monstruos invocados. Esto de alguna manera volviéndose el inicio de lo que, al parecer seria una larga noche.

Kazuma, así como la familia Tsukumo, fieles a su palabra, fue que cuidaron a su mayor tesoro hasta llegar a la sala correcta. Encontrándose con un III aferrado y lloroso a su esposo, y un Durbe siendo abrazado por su prometido ante la espera, a sus ojos, eterna. Cada uno susurrándose en voz baja antes de asentir o negar con vehemencia. Aquello haciendo parecer la situación mucho mas delicada de lo que esperaban. Cada quien sintiendo la urgencia de salir corriendo de ahí, solo para proteger lo que mas amaban.

Especialmente Akari, la cual quería tomar a su hermano para alejarlos de todo y de todos, sus instintos saliendo desde lo mas profundo de su pecho solo para ese fin. Cuidar a su hermanito.

Sus pensamientos siendo interrumpidos por la voz que en algún momento odio.

Astral acercándose fue suficiente para aplastar esas ideas, antes de notar como es que su padre permitía a Yuma ir al lado de su ser amado. Siendo recibido inmediatamente con los brazos abiertos y una calidez incomparable. Un beso naciendo de aquello, invalidando entonces aquel sentir que sus instintos le gritaban. Entonces obligándose a sí misma a mirar a otro lado, captando entonces todo el movimiento a su alrededor. Esto solo incrementado su angustia.

Yuma aun era pequeño para asumir tantas responsabilidades.

No era justo.

Pero, también, no era justo que no pudieran Astral y Yuma vivir en paz. Quizá eso era lo que mas le dolía. No poder ver a su hermano ser feliz y sin preocupaciones, como en algún momento vivió. Estaba comenzando a odiar a ese ser que se hacia llamar Don Milenario. Si por ella fuera, ya lo hubiese mandado al otro mundo desde hace tiempo. Sin importar si sus manos terminaban manchadas o no.

-¡¿Qué esta pasando aquí?!-Cuestiono en voz alta Haru, llamando de pronto la atención de los presentes, interrumpiendo deliberadamente encuentros u órdenes. El aura como Matriarca de la familia Tsukumo saliendo como vendavales hirvientes y autoritarios. Apenas siendo aplacados por Astral, quien tosió a propósito para dirigir la atención a él, sin dejar por un momento a Yuma, tomándolo firmemente de sus brazos, pareciendo acunarlo con su cuerpo. Demostrando con ello su preocupación y atención al menor. Complaciendo a la familia Tsukumo en mayor medida.

-¡Por favor, les ruego miren la pantalla! ¡La explicación que dé será breve, así que no permitiré dudas al final!- Exclamo en voz alta, fría y autoritaria. Sorprendiendo a los Tsukumo por igual, Kazuma siendo el único que sonrió ante la valentía de su yerno.

Esto seria mas interesante de lo que alguna vez se imaginó.

Aunque no como lo planeo.


La explicación que quedo al final, solo dejo un sinfín de muecas preocupadas o enfurecidas, los mas afectados siendo los Emperadores, quienes de inmediato, y casi sin dirigir palabra, fue que se dirigieron hasta el transportador ya listo en tiempo récord para llevarlos de regreso a su Mundo. Cada uno quedando al filo del mismo antes de voltear hacia su líder, quien asintió en reconocimiento a lo que irían a hacer por el bien de su hogar, extrañándose una vez vio como es que Mizael, Ryo, Gilag, Alito e incluso Vector, se inclinaban hacia Durbe, en un gesto que denotaba mas de mil palabras, sorprendiendo a los presentes. Pues aquel movimiento, no era nada mas ni nada menos que un reconocimiento al peligris como uno de sus lideres más.

No uno cualquiera, sino, como su pronto titulo lo colocaba. Era abiertamente reconocido como la Reina de ellos.

El Reina de los Varian y, por ende, su superior.

Aquella acción provocando un par de lágrimas sorprendidas y felices por parte de Durbe, quien, a pesar de saber que aquello era respuesta por la situación critica que vivían, no estaba de mas sentirse plenamente aceptado. Conmovido por aquel simple gesto que ganaba confianza a sus compañeros, haciendo enaltecer el orgullo y agradecimiento de Shark, quien inclino su cabeza como reconocimiento del mismo. Aquello siendo una ceremonia a puerta cerrada antes de que todo el movimiento volviera a comenzar.

Vector, como se acordó anteriormente, se quedo a un lado de su amado, pero, al frente de toda aquella lucha que necesitara de él. Siendo el elegido que resguardaría el Palacio Astraliano ante cualquier emergencia, y como ultima defensa en caso de que todo fallara, recibiendo ordenes de evacuar a tantos como fuese posible si aquello llegase a ser fatal. La seguridad de los embarazados anteponiéndose a todo.

La familia Tsukumo, quedando como una línea de defensa en caso de ser absolutamente necesario, mientras que Byron tomaba la decisión de regresar a un lado de su propia familia en la Tierra, argumentando que necesitarían mas manos de ser necesario. Su petición siendo atendida de inmediato, teletransportándolo una vez los Emperadores se retiraron. Dejando al final, solo a Yuma y Astral junto a los demás rezagados, III siendo uno de los mas afectados.

-Justo en mi celebración... -Se quejo, esta vez en los brazos de su amado, quien acaricio su espalda para tratar de calmar su ansiedad.

-Supongo es verdad...-Hablo Yuma, su voz tratando de ser conciliadora- Pero podemos retomarla una vez todo termine...

-...-III dudo, más, contagiándose de la esperanza que irradiaba su amigo, asintió. Su voz sonando ligeramente mas baja de lo normal- ¿Lo prometes? -Yuma solo asintió- Bien... En ese caso... ya basta de lloriqueos- Declaro de pronto. Su postura volviéndose firme y decidida, mientras que arrancaba sus vestimentas para dejar ver otras debajo.

Su fiel espada estando cerca de su cintura, mientras su disco de Duelo se desplegaba en un brillo alentador, su marca comenzando a brillar ante la ferocidad de su mirada. Algunas cartas mostrándose en señal de advertencia. Aquello siendo todo un deleite para su esposo, quien se quedo sin habla por un momento, maravillado por lo que observaba. Alabando después con un solo chiflido de gozo.

-El embarazo si que hace cosas maravillosas...

-¡Hn! Y eso que no has visto nada cariño...-Respondió a su esposo antes de salir del lugar, acatando las ordenes que antes tenía, ayudando a quienes mas lo necesitaban dentro del palacio como ayudante de Ana. Siendo seguido de cerca por Vector, quien sonrió en emoción.

A veces era bueno ser sorprendido de vez en cuando.

Los Tsukumo fueron los que quedaron al final. Cada uno verificando los comunicadores antes entregados por Astral, regalo de V y Kaito, altamente funcional en los tres Mundos. Con ello asegurando una buena comunicación y percepción de lo que pasaba cerca del otro, dejándolos al pendiente en caso de extrema emergencia. Los Emperadores portando uno igual, autorizando que los canales de audición quedaran abiertos.

Aquello siendo bien planeado por las tres mentes que supieron esto de antes. Dejando entonces que todo siguiera su curso. Y con ello, la llegada de Kile, lo cual significo el verdadero inicio del sufrimiento de los Tsukumo y los oyentes, los cuales oficialmente fueron alejados a propósito. Cada uno entendiéndolo después, sus pasos ya siendo lo suficientemente lejos como para actuar o ayudar a recapacitar a sus tontos amigos, tan sacrificados. O en este caso, extremistas inoportunos.

Kile se acercó, su rodilla tocando el suelo una vez se poso delante de sus Señores, quienes se mostraron ligeramente resignados y dolidos. Aquello alarmando de pronto a la familia Tsukumo, quienes fueron detenidos por los Guerreros que aun acompañaban a los Monarcas. Ema, Rem y Lian, colocándose de frente deliberadamente para ese propósito.

-Mis Señores, Mi Reina, Mi Rey, el cristal contenedor ya ha sido preparado. Esta listo para sellar a mi Señora junto al Heredero... Nadie será capaz de dañarlo o abrirlo. Se han seguido sus ordenes al pie de la letra, el sellado de la Reina puede comenzar a su gusto...

- ¡¿Qué?! ¡¿Qué significa esto?! ¡Astral! ¡Yuma! ¡YUMA! -Grito en dolor Akari, sintiéndose mal por no poder proteger a nadie, en espacial a su hermano y sobrino, incluso a su odiado cuñado.

Sintiéndose peor por orillar a sus seres amados a hacer algo tan extremista como eso. ¿Sellar? Solo a un loco se le ocurriría.

-¡NO! ¡No! ¡Kazuma detenlos! ¡Kazuma! -Exigió Haru a su hijo, sintiendo la impotencia de ser débil y de una edad avanzada para si quiera ser mas de utilidad como ahora. Lágrimas de preocupación saliendo de pronto, ante la mirada dolida de los Guerreros. Quienes seguían dispuestos a no dejarlos acercarse.

Pues aquello era necesario.

-¡Déjenme! ¡Maldición! -Gruño el mayor, apenas notando como es que Yuma asentía al igual que Astral. Ambos encaminándose a la salida antes de voltear a verlos por ultima vez, sus sonrisas siendo la ultima arma que funciono a sus defensas, dejando que la familia cayera de rodillas ante tal suceso inesperado.

-Yuma... Astral...-Susurro Mira, envuelta en pena y dolor, sintiendo lo injusto de la situación. Escuchando las palabras de su hijo que lograron romperla casi por completo.

-¡Escuchen bien Guerreros! ¡Señores! ¡Por este medio dejo en claro que su Majestad el Rey Astral y yo, el Reina Yuma! ¡Pasaremos nuestras labores a Mira Tsukumo y Kazuma Tsukumo, al menos hasta que la situación sea controlada o de lo contrario, seamos aniquilados! ¡Que así sea, y será! ¡Reconozcan a sus nuevos Monarcas! ¡Las coronas serán entregadas en breve! ¿A quedado claro?

-...- Cada Guerrero asintió en pena, al igual que los científicos, siendo esto lo más difícil de vivir, apenas conteniendo sus lagrimas por tal fatídico evento. Sin embargo sus voces sonando claras y fuertes como despedida. La devoción notándose una vez cayeron de rodillas, postrándose por quizá, ultima vez a los Reyes mas valientes que el Mundo Astral haya tenido- ¡SÍ!

Astral y Yuma no necesitaron mas antes de salir por completo de la sala, sonriendo con culpabilidad al dejar atrás así a sus seres queridos, escuchando las quejas de sus demás amigos por los auriculares, ignorándolas una vez Kile se postro ante ellos, inclinándose antes de guiarlos hasta el lugar prometido. Mientras Yuma guardaba sus hipeos para si mismo y para su amado, quien le miro antes de besarlo con cariño.

Una promesa muda.

Una que esperaban cumplir a cualquier costo.

Siguiendo su camino después, encontrándose de frente a Elifas, quien ya les esperaba. Haciendo un ademan antes de llevarlos junto con Kile al lugar correspondiente, esperando, esta vez, hacer las cosas bien.

Sin contar que III regresaría sobre sus pasos a impedir algo que no sabia era correcto o no. Esperando llegar a tiempo, sintiendo un gran peso encima. No podían dejar a sus amigos esta vez, no podían, no debían, Vector mismo se lo encargo antes de ir a proteger el Palacio y por ende a ellos. Especialmente al bebé en su vientre.

Mientras hubiese esperanza, aun había algo que hacer.

¿No?

Kattobingu!- Su exclamación resonando en los pasillos como un grito de Guerra. Solo un poco más... Un poco más...