Shingeki no Kyojin no me pertenece, lo cual es bueno porque me podría muy cursi.
Desde la última actualización, hasta el jueves en la madrugada, solo tenía medio capítulo. El resto lo escribí por ratos, desde el jueves en la mañana, hasta ahorita, domingo en la madrugada.
Me debatí mucho mentalmente de sí debía poner que usaban alguna clase de uniforme escolar, al final me decidí por los uniformes de Snk chuugakkou, pueden buscar imágenes de google. Solo recuerden que el uniforme formal en los chicos no varía sin importar el año que cursen, es un pantalón y un saco azul combinados con una camisa blanca. El de las chicas es igual en casi todos los años: falda tablillada azul, chaleco amarillo y saco marrón claro (creo), aunque los accesorios sí varían, porque en primer año usan moño azul, en segundo año es moño verde, y el tercer año es como índigo.
Y los colores de los uniformes deportivos independientemente del sexo son azul en primer año, verde en el segundo, e índigo en el tercero. Hanji traerá más o menos la misma ropa que en la imagen del fic, solo que no traerá bata hasta el segundo y el tercer año. Aunque en la primer parte de este capítulo, trae uniforme conformado por falda y saco.
Lamento la tardanza, pero cuando terminen de leer el capítulo, entenderán porqué me costó un ovario y la mitad del otro escribirlo. Así que como ya no podré tener hijos humanos, consideren este fic como un hijo mío.
Advertencia: Spoilers del manga adaptados a este universo alterno. Obvio que adaptados, porque aquí no hay gigantes come humanos.
Nos vemos abajo en las notas.
Entraron por las puertas de las instalaciones media hora antes de que empezara la primera clase, Isabel se quejó al darse cuenta, pero Levi le reprendió para que dejara de quejarse.
—Es mejor que lleguemos temprano para tener tiempo de buscar nuestro salón —Dijo el sobrino de Kenny.
Debido a que era muy temprano, casi no había estudiantes, solo los maestros que habían llegado, y el personal de limpieza que ya había dejado listos los salones.
Hanji, emocionada como ella sola, se adelantó unos metros, deteniéndose justo en un cruce de pasillos, intentando decidir qué camino debía de tomar. Sin darse cuenta se había colocado al lado de un chico rubio, justo con la altura y proporciones que Levi habría deseado tener, pero no fue por eso que él posó sus ojos en el rubio, sino porque este se acercó a Hanji, como olfateándola.
—¡¿Qué estás haciendo?! —Bramó Levi al desconocido, acelerando el paso para casi írsele encima, aunque Farlan le detuvo. Por supuesto que el rubio no habría podido detener a Levi con su fuerza física, por suerte el sobrino de Kenny se detuvo como queriendo al menos darle la oportunidad de explicarse.
—No lo tomen a mal —Pidió el chico alto— Es solo que mi olfato es muy bueno, y no es común oler tanta felicidad en una sola persona —Dijo mirando a Hanji a los ojos.
—No sabía que la felicidad tenía olor —Respondió la chica de cabello castaño.
—Sí lo tiene, es solo que la mayoría de los humanos no puede olerla —Explicó el desconocido.
Y eso sonaba de locos para Levi y para Farlan.
—Si evité que mi amigo se te fuera encima, fue porque no quise que tuviera una pelea cuando ni siquiera han empezado las clases —Dijo Farlan— Aunque es un poco raro que te acerques a oler a las personas.
—Lo lamento —Dijo apenado— Me lo han dicho, pero no puedo evitarlo.
—Quizás solo debas pedir permiso antes —Dijo Hanji.
—Quizás —Dijo el alto— Entonces, ¿me dejas olerte de nuevo?
—Sí —Concedió la adolescente, como si el que un desconocido pidiera olfatearte fuera de lo más común del mundo.
El chico alto se acercó, Hanji dio una pequeña risa, ante el sonido de sus olfateos, y el cosquilleo que le causaron sus pocos vellos de la barbilla en la frente. Cuando el desconocido se alejó, lo hizo suspirando, mientras sonreía levemente.
—Oye, te he dejado olerme y ni siquiera sé tu nombre —Dijo Hanji en tono bromista.
—¡Perdón! Me llamo Mike.
—Hola Mike, soy Hanji, y ellos son Levi, Farlan e Isabel.
—La pelirroja huele a que se está cayendo de sueño —Comentó Mike, y Levi dio un bufido, creyendo que eran patrañas eso de que él olía la felicidad o el sueño, para él era obvio que se daba cuenta simplemente con la cara de las personas, ya que cualquiera que viera a Hanji sabría que estaba demasiado feliz y que Isabel moría de sueño.
—Oye Mike, ¿sabrás dónde queda nuestro salón? —Preguntó Hanji mientras le mostraba la hoja con su horario de clases.
—Están justo en el que asistiré —Respondió— Yo tampoco sé dónde está, pero estoy esperando a alguien que me llevará —Y como si lo hubieran invocado, se acercó un adulto rubio, usando ropa formal, un poco más bajo que Mike, pero no por ello menos imponente— Muchachos, él será nuestro profesor Erwin Smith.
El profesor Erwin los llevó a su salón, durante el camino les fue mostrando la escuela: La sala de maestros, la biblioteca, la cafetería, los baños, el laboratorio del tercer año, el laboratorio del segundo año, el auditorio, otros baños, y el pasillo de los primeros semestres.
—Este es su salón —Informó el profesor, acompañándolos a entrar— Lo bueno de llegar temprano, es que pueden elegir su lugar preferido.
El salón tenía bancas dobles, pegadas de dos en dos, lo que significaba que el cuarteto de amigos podría sentarse sin estar separados si escogían una misma sección. Probaron sentarse en varios lados, hasta que estuvieron de acuerdo de estar en medio.
—Bueno chicos, los dejo. Tengo que preparar algunas cosas para la primer clase —Se despidió el profesor Erwin— Pórtate bien, Mike —Dijo ante de salir.
—¿De dónde conoces al profesor? —Inquirió Hanji a Mike— Aun no han empezado las clases.
—Bueno, es que ambos somos originarios del mismo lugar, y él me conoce de toda la vida.
—¿De dónde eres?
—De Shiganshina —Respondió Mike.
—¡¿Vienes de tan lejos?! —Inquirió Hanji asombrada.
—¿Dónde queda eso? —Preguntó Isabel.
—No puedo creer que aprobaras tu examen de geografía sin ser capaz de memorizar los distritos exteriores de los muros —Regañó Levi a la pelirroja, pero Mike ni se molestó por explicarle.
—Es el Distrito Exterior Sur del Muro María.
—¿Y qué haces tan al centro del país? —Preguntó Farlan.
—No hay preparatorias en el Muro María, la preparatoria más cercana es la que está en el Distrito de Trost, pero mis padres prefirieron dejarme bajo el cuidado del maestro Erwin Smith, es un conocido de la familia.
—Debe ser horrible vivir con un maestro —Dijo Isabel, imaginándose que era alguien amargado y demasiado estricto. Mike rio levemente.
—Es buen maestro, les aseguro que adorarán las clases con él…
Las clases iniciaron y las semanas pasaron.
Hanji, habiendo estudiado a fondo el reglamento de la escuela, descubrió que nada le impedía utilizar el uniforme de la clase de deportes todos los días, lo cual le pareció perfecto, puesto que antes que verse femenina, prefería la comodidad. Isabel también aprovechaba eso en las mañanas que despertaba sin ganas de planchar la ropa.
Por cierto que la pelirroja no supo cómo, pero sobrevivió al duro inicio en la preparatoria, dónde no solo tenía que enfocarse en esos estudios, sino que tenía que concentrarse para poder aprobar los exámenes para validar su educación secundaria. Por suerte, tuvo el apoyo de los amigos con los que vivía y se turnaban para explicarle.
Dos meses luego del inicio de las clases, se les enviaron misivas a los padres y tutores con los estudiantes, para citarlos a una reunión donde se les entregarían las calificaciones del primer bimestre. Levi no quiso molestar a Anka con eso, ni siquiera le avisó, así que nadie acudió de parte del cuarteto.
—Al menos no somos los únicos —Dijo Hanji— Tampoco vino nadie de parte de Mike.
—De todos modos el profesor Erwin pedirá mis calificaciones.
La adolescente de cabello castaño reprimió un bufido. No quería admitirlo, pero de cierto modo le dolía ver a tantos padres allí, le punzaba pensar que el suyo no vendría a recoger sus calificaciones de excelencia estudiantil, para enorgullecerse de haberle enseñado, de haberle hecho inteligente. No, no estaría, porque le había abandonado mientras seguramente fungía como el padre de sus hermanastros.
—¿Qué sucede, Hanji? —Preguntó Mike. La aludida se sorprendió, porque el rubio jamás había tomado la iniciativa para hablar, era bastante callado si no le hacías plática.
—¿Por qué la pregunta?
—Percibo el aroma del dolor emocional en ti —Dijo Mike, con la seguridad de quien dice la verdad.
—Te estás confundiendo —Declaró Hanji fingiendo una sonrisa, no quería que Levi y los demás supieran, pero con el comentario de Mike las miradas se le habían ido encima.
—Mi nariz no miente —Replicó Mike, sin pretender ofenderle, solo para aclararlo.
La hija de Abelardo Zoe esperaba que alguien dijera algo más. Farlan dedujo lo que pasaba, pero no consideró prudente forzar a Hanji a que dijera la verdad. Isabel quiso preguntar, pero Levi le detuvo con una mirada, y este último tuvo sus sospechas, pero no quiso tocar el tema porque le irritaba.
¿Por qué Hanji no entendía que no valía la pena pensar en la escoria que le había abandonado?
—Creo que tampoco vino de parte de Flagon y Sayram —Dijo Farlan, como queriendo cambiar de plática, y de pasada darle un poco de consuelo a Hanji.
Y efectivamente, ahora que lo pensaba, Hanji no recordaba haber visto a nadie acercarse al par antes de iniciar la reunión, cosa que sí habían hecho otros padres, como dando una última oportunidad de confesar cualquier queja que pudieran recibir de cualquier profesor.
La reunión había iniciado poco antes del receso, por lo que los estudiantes tuvieron la siguiente hora libre, rato en el que algunos aprovecharon para platicar con sus compañeros, hacer tareas que no habían hecho por andar tonteando la tarde anterior, o para pensar en qué buena excusa darían a sus padres por las calificaciones que recibirían.
Los grupitos de amigos se formaron. La mayoría en cuartetos ya que estaban acostumbrados a relacionarse de la misma forma en la que se sentaban. Y al menos los que recibían clases del profesor Erwin acostumbraban trabajar por equipos de cuatro que se conformaban a principios de semestre.
Levi tenía lo que cualquiera entendía como un "enemigo". Nadie sabía por qué, no había explicación racional, simplemente había un compañero de clases que le caía mal… Al menos el sentimiento había sido mutuo desde el principio, o eso se deducía luego de que en varias ocasiones, ambos hubieran iniciado a discutir a la menor mirada o provocación. Nunca habían llegado lejos, los demás siempre habían intervenido.
Y allí estaban, cada uno en su grupo, aunque relativamente juntos.
Anteriormente cuando coincidían fuera del salón de clases, Farlan bromeaba diciéndole a Levi: Allí va tu "amigo".
Dejó de hacerlo luego de que una vez hubiera agarrado a Levi de muy mal humor, y casi le da un golpe por su broma.
Y allá estaba el "amigo de Levi", sentado con sus tres compañeros: Klaus, Flagon y Sayram.
Mientras de este lado estaban: Hanji, Farlan, Isabel, Levi y Mike.
Al terminar las reuniones, los padres comenzaron a salir, por montones, mientras algunos estudiantes se acercaban, para apartar a su respectivo progenitor, y evitarse la pena de ser regañados en público. Otros estudiantes fueron abordados por sus padres incluso con sus compañeros al lado. Tal fue el caso de "el amigo de Levi" y Klaus, que fueron abordados por dos mujeres.
Flagon y Sayram se sintieron fuera de lugar al estar escuchando los mimos y felicitaciones hacia sus compañeros, ya que ellos no recibirían nada. Decidieron alejarse de manera silenciosa, yéndose en dirección a uno de los pocos lugares donde había estudiantes sin estar rodeados de adultos: Con Levi y los demás.
—¿No vino el padre ni el tutor de ninguno? —Preguntó Flagon.
—Mis padres están en Shiganshina —Dijo Mike— Ya saben que mi tutor es el profesor Erwin, pero supongo que está demasiado ocupado con los padres encima —Y no dijo nada de los demás, porque no era algo que le correspondiera responder.
—Soy huérfana de madre —Dijo Hanji— Y mi padre me abandonó.
—Mi historia es similar —Dijo Sayram— Pero a diferencia tuya, mi padre murió y mi madre fue la que me abandonó.
Hanji no pudo evitar estremecerse, si jamás había esperado algo así de su padre, mucho menos de su madre. E imaginó que debió ser más doloroso, porque al menos ella, siempre había contado con su madre. Tanto, que la señora incluso puso la felicidad de su hija por encima de la educación servicial y sumisa que al principio había querido darle.
—¿Sabes dónde está? —Preguntó Hanji.
—Después de cumplir su condena en la prisión por abandonarme, escuché que se fue al Distrito Utopia. Se hizo la indignada y no quiso saber de mí, como si yo le hubiera demandado, en realidad fue un proceso que iniciaron unas trabajadoras sociales que me recogieron de las calles a los días de haber sido dejado.
Y Hanji de momento se sintió tonta, pensando que siempre hacía dramas de su vida cuando en realidad había compañeros que la habían pasado peor que ella.
—¿Y dónde está tu padre? —Preguntó Sayram.
—Se fue al centro del país. Levi vio cuando me abandonó y me acogió. Y yo decidí no demandar a mi padre.
—Haces bien. No es como si recapacitaran de sus acciones.
—¿Y con quien vives?
—Flagon y yo vivimos en el mismo orfanato, somos los huérfanos de mayor edad, solo nos dejan salir para estudiar, o en las tardes que tenemos que hacer tareas en equipo, nos dejan ir si algún adulto va por nosotros.
—¿Y cómo es vivir en un orfanato?
Sayram le explicó de la rutina a seguir, de la educación estricta que recibían, además de comentarle que en cuanto tuvieran la edad adulta les sacarían de allí. Hanji no pudo evitar hacer una mueca al escuchar esto último.
—De todos modos ya lo tenemos resuelto —Dijo Flagon, explicando que ambos podrían disponer de un dinero dejado por sus respectivos padres al cumplir la mayoría de edad— Fueron imbéciles para elegir a sus parejas, pero al menos no tanto como para dejar a sus hijos desamparados —Ya que él en seguida explicaría, que su madrastra le había echado a la calle luego de la muerte de su padre, pero que cuando buscó apoyo de las autoridades, se descubrió que en realidad el heredero de los bienes era él, y no su madrastra.
Tan entretenidos habían estado explicando su situación, que no notaron el momento en el que los padres habían comenzado a marcharse, tampoco notaron al "amigo de Levi" acercándose con un costal, acompañado de la mujer que había ido a la reunión de su parte. Ya se dieron cuenta hasta que la señora prácticamente estaba encima.
—¿Quién y quién es? —Preguntó la mujer al "enemigo" de Levi. El sobrino de Kenny se crispó mientras se preguntaba qué estupidez había dicho esa escoria a la señora que le acompañaba.
—Son todos ellos —Dijo el adolescente.
—Pobrecitos, hasta se vinieron a agrupar como dándose apoyo —Declaró la mujer recibiendo miradas de confusión de prácticamente todos, menos de Flagon y Sayran.
Finalmente la señora le hizo una seña al muchacho para que se acercara, y así poder meter las manos al costal.
—Tomen un pequeño presente de mi parte —Dijo sacando unas cajas para entregarle una a cada uno.
Mike no era alguien que hablara mucho, así que después de hacer unos ruidos con su nariz al tiempo que olfateaba la caja y a la señora de lejos, solo se limitó a decir "gracias".
Sayram y Flagon ya habían recibido ese tipo de presentes de ella, así que ni se extrañaron y simplemente agradecieron el detalle.
De los restantes, fue a Levi a quien más se le notaron las dudas de tomar la caja, no se le ocurría ninguna buena razón para desconfiar, empero, tampoco se le ocurría ninguna para confiar.
—Gracias —Dijo el sobrino de Kenny con la mandíbula tan apretada que por un segundo lució cuadrada. La señora no dijo nada, lo vio como quien mira a un gato que no está acostumbrado a los mimos.
Farlan y Hanji tomaron la caja, y agradecieron de la forma más educada posible, considerando que estaban extrañados.
Isabel olvidó los modales, porque en lugar de decir "gracias", abrió la boca para preguntar qué había dentro de la caja.
—No sé, pero mi nariz detecta el olor del chocolate —Dijo Mike.
La pelirroja dio un chillido de felicidad mientras quitaba los lazos para abrirla: adentro había una bolsa de dulces y unos panecillos, glaseados y rellenos de distintos ingredientes.
—¿Qué modales son esos? —Reprendió Levi, que a duras penas se contuvo de darle un sopapo, sobretodo porque Isabel no captó el regaño.
—Disculpe, señora —Pidió Hanji— Mi amiga no está siendo grosera de forma deliberada. De repente olvida sus modales.
—Entiendo perfectamente —Dijo la mujer, quien no se mostró ofendida— Bueno, me voy. Tengo que seguir con los quehaceres del día.
—Te acompaño al auto —Dijo el "amigo" de Levi.
Luego de que ambos se alejaran. Mike se limitó a sacar uno de los panecillos para darle un mordisco.
—¿De verdad te vas a comer eso? —Preguntó Levi, todavía con desconfianza de lo que acababa de pasar.
—Mi nariz no percibió ningún indicio de maldad en la señora —Explicó con simpleza— No sé por qué lo hizo, pero apuesto a que sus intenciones fueron buenas.
Levi ya había comenzado a creer que la nariz de Mike captaba los aromas de manera sobrenatural, aunque él mismo admitía en ocasiones no percibir. El ejemplo más destacable era Erwin, el rubio aseguraba no ser capaz de percibir ningún olor en él.
—Siempre ha pedido una lista de los estudiantes de los que no se presentó nadie a las juntas —Explicó Sayram— Acostumbra dar regalos sin preguntar por si son huérfanos o abandonados… Ella fue huérfana y como que por eso se porta así… Pueden comerse las cosas con toda confianza —Aseguró para tranquilidad de los demás.
Isabel aprobó sus exámenes para validar su educación secundaria, y pudo volverse una estudiante regular en el plazo establecido.
Para celebrarlo, convencieron a Levi de ir a la fiesta de Halloween de la escuela, decidieron ir vestidos como el cuarteto "la caída del muro", con trajes formales azul marino y camisas blancas de botones, también se pusieron un vendaje en los ojos, obviamente se lo acomodaron de forma que pudieran ver, no cubriéndose en su totalidad como hacían los integrantes del grupo, puesto que sufrían de pánico escénico.
En la fiesta se reunieron con Mike, o más bien este fue quien se reunió con ellos. Hanji no se explicaba cómo era que Mike era tan solitario, pero Farlán lo atribuía a lo callado que era si no le hacían plática, y a sus rarezas de olfatear a las personas cuando de recién les conocía.
12 de noviembre.
—Bueno muchachos, todos los trabajos de investigación estaban bien hechos —Decía Erwin Smith durante una de sus clases— Pero el trabajo que se lleva los puntos extras, es el realizado por Levi, Farlan, Hanji e Isabel. Felicidades.
Las integrantes femeninas de ese equipo chillaron de felicidad.
—De seguro Hanji hizo todo el trabajo, como siempre —Se quejó uno de sus compañeros de clases. El "amigo" de Levi.
—¿Qué dijiste, escoria? —Bramó Levi.
—No peleen —Farfulló el docente, queriendo evitar una altercado entre Levi y el chico rubio. Ambos se callaron en seguida, pero por la mirada que se dedicaban mutuamente, el profesor suponía que tarde o temprano, discutirían de nuevo, llegando incluso a los golpes.
Y por desgracia, Erwin Smith no se equivocaba.
Al salir de la escuela, Hanji pretendió caminar a la casa, detrás de Isabel y Farlan, pero Levi se apartó, frunciendo el ceño.
—Cuatro ojos —Llamó el sobrino de Kenny, deteniendo abruptamente el andar de los otros tres— ¿Olvidaste acaso lo que haríamos saliendo de la escuela?
Hanji le miró con cara de no entender, pero luego captó.
—Aaaaahhh… el asunto —Exclamó la adolescente de cabello castaño, en una forma bastante sobreactuada. Levi agradeció que Isabel fuera tan despistada.
—¿Qué asunto? —Preguntó Farlan, aunque sabía bien la mentira.
—Voy a una revisión de rutina para verificar que mis lentes sigan siendo los adecuados. No sé si lo sepan, pero a veces la graduación cambia —Explicó la adolescente de cabello castaño— El enano me acompañará —Levi dio un bufido molesto ante lo último.
—Bueno, les guardaremos comida —Dijo Farlan, que sabía perfectamente que los otros dos se irían a cotizar y a comprar cosas para el cumpleaños de la pelirroja.
—Nos vemos —Dijo Isabel, viendo a Levi y a Hanji alejarse en la dirección contraria.
—Es una suerte que Isabel sea tan despistada, supongo que para el cumpleaños de Farlan tendré que ir a conseguir las cosas yo solo —Declaró Levi, habiéndose alejado 250 metros de la preparatoria, transitando una calle de muy poco tránsito vehicular.
—No seas gruñón, enano —Le pidió Hanji.
—Tsk.
Iban caminando, de pronto Levi tuvo la sensación de que eran perseguidos. En su tiempo de convivencia con Kenny aprendió a estar en alerta permanente, y no se equivocaba, efectivamente, alguien les seguía.
—Oye cuatro ojos —Una voz llamó, provocando que detuvieran su marcha y voltearan el cuerpo— ¿Por qué no vas y le dices al profesor Smith que tú hiciste el trabajo sola? —Soltó con desprecio el "amigo" de Levi. El sobrino de Kenny comenzó a querer acercarse, pero Hanji le tomó del brazo.
—Vámonos, Levi. No vale la pena —Le dijo, forzándose a sonar tranquila, pero en el fondo estaba nerviosa. En otras circunstancias ella se habría volteado a contestar con calma, pero por ahora quería irse a toda prisa para evitar que sus compañeros se hicieran de palabras, porque normalmente los demás habrían terminado interviniendo antes de que las cosas se pusieran intensas, pero Hanji no estaba segura de poner evitar una pelea sola
—¿Qué pasa, Hanji? —Inquirió el rubio con mofa— ¿Tienes miedo de que le dé una lección a la rata de alcantarilla?
—Mejor vete —Respondió ella— Ya deben de estar a punto de pasar por ti —Expresó, en referencia a la señora que semanas atrás les había dado una caja con dulces y panecillos, pero al darse cuenta de que él no haría caso, decidió intentar razonar con su amigo— Vámonos, Levi. Tenemos cosas que hacer —Dijo queriendo jalarlo por el brazo, pero aquel ni se inmutaba, únicamente mantenía una cara de pocos amigos mientras miraba al otro.
—¿Qué pasa? —Intentaba provocar el chico, colocó la mochila en el suelo y recargada en la pared— ¿Tienes miedo, Levi…? Supongo que sí, después de todo te saco una cabeza de altura —Y la mención de su tamaño siempre lo irritaba, sobretodo porque venía de ese chico.
—El que debería tener miedo deberías ser tú —Soltó Levi, con su aparente frialdad adherida, esa que le salía naturalmente casi para todo, pero en el fondo, estaba considerando que ese era un buen momento para "arreglar" las cosas de una vez por todas.
—¡Vámonos! —Insistió Hanji alarmada, intentando moverlo con todas sus fuerzas, pero no podía hacerlo. Era como si los pies de Levi siempre hubieran estado pegados a esa acera— ¡Kenny dijo que no te sacaría de cada aprieto en el que te metieras! —Arguyó, en un intento desesperado. Afortunadamente funcionó, Levi pareció meditarlo un par de segundos y había comenzado a girarse, mientras la adolescente seguía sin soltarle el brazo, como si pudiera detenerlo en caso de que realmente se decidiera.
—Lo sabía —Soltó el otro con burla— Bien, no te detengo. Ve a meterte bajo la falda de tu mami.
Tarde lo supo, tarde supo el otro lo que había ocasionado.
Claro que quiso provocarlo, claro que quiso tener una pelea prácticamente desde que lo conoció. Pero no pensó, que terminaría desatando la furia de una bestia.
Fue cuestión de un segundo en el que el sobrino de Kenny reiteró el brazo de con Hanji, aventó la mochila y se fue contra el rubio. La chica intentó detenerle sujetándole de los brazos, pero Levi era tan fuerte como para abalanzarse sobre su compañero con la adolescente a cuestas.
—¡Detente, Levi! ¡Detente! —Rogó Hanji
Pero era como si no escuchara, y de hecho, no lo hacía.
Lo golpeó, una, dos, tres, diez veces.
La violencia de sus movimientos tiró a Hanji una o dos veces, pero no importó, ella no dejó de intentar detenerlo.
—¡Por favor, Levi! —Chillaba la adolescente aterrada.
Y el otro, apenas y había logrado aterrizar uno o dos golpes desde abajo. Le había arrancado algunos botones de la camisa, le había rasgado una de las mangas por el forcejeo intentando quitárselo de encima, pero no es como hubiera podido hacerle un daño real.
—¡Retráctate, maldito! —Bramó Levi, deteniéndose. El otro le miró desde abajo, con la cara prácticamente bañada en sangre, visiblemente hinchada. Y, sorpresivamente, tenía una expresión sardónica.
—Ya veo —Inició el otro, con la voz un poco ahogada— No estás molesto por que yo insinuara que eras un cobarde, sino por mencionar a tu madre… está muerta, ¿verdad?
—¡¿Te burlas de mí?! —Gruñó Levi, levantando un puño en el aire, como advirtiéndole que si volvía a hablar le molería la boca a golpes.
—Por favor, Levi. Ya le hiciste el daño suficiente —Dijo la adolescente, abrazándose a su extremidad levantada como si pudiera detenerle.
—No, Levi. No me estoy burlando —Dijo el rubio desde abajo— De hecho, me doy cuenta de que aunque nos odiamos, tenemos muchas similitudes —Hizo una pausa, como intentando tomar aire— Somos los mayores de nuestros grupos de amigos, y por eso estos nos ven como algún tipo de líderes. Ambos tenemos en común que nuestras madres fallecieron… Solo falta que también la hubieras visto morir, como yo —Pese a que sonreía, en sus ojos se apreciaba el dolor emocional. Y su sonrisa se amplió al leer la verdad en mirada de Levi— ¿También le viste agonizar meses enteros? —Se calló, el tiempo suficiente hasta que leyó la respuesta en los ojos verdes —Ya veo… Tenemos tanto en común.
El sobrino de Kenny, había bajado la guardia. Tanto que Hanji pudo hacer que bajara el brazo sin que se diera cuenta. Tanto que no notó al par de adultos que se acercaron, hasta que uno lo levantó bruscamente de las axilas.
—¡¿Qué crees que estás haciendo?! Las peleas físicas no están permitidas. Voy a tener que suspenderte una semana entera.
La adolescente reconoció al que alzó a Levi, era el subdirector de la Preparatoria.
—¡No puede hacer eso! —Bramó Hanji— Estamos a más de 200 metros de las instalaciones, no pueden castigarlo si ya salimos de la jurisdicción del colegio.
—Niña —Inició el acompañante del subdirector— Preferías que tu amigo sea suspendido antes de que esto llegue a oídos de la Policía Militar —Hanji palideció, recordando la amenaza de que Kenny no lo sacaría de cada aprieto en el que se metiera.
Rápidamente se acercó a sacar de las bolsas del pantalón de Levi unos pañuelos para irse a limpiar el rostro del adolescente que estaba en el suelo.
—Oye, no echarás a mi amigo a los Policías Militares, ¿verdad? —Dijo mientras limpiaba con nerviosismo y por lo tanto con brusquedad.
—No limpies tan fuerte. Me arruinarás el rostro —Se quejó el chico.
Al retirar algo de sangre, Hanji se dio cuenta de que sangraba profusamente de la ceja, así que dobló uno de los pañuelos en ocho para presionarlo en esa zona.
—Mantén tu mano aquí —Dijo la chica luego de moverle uno de los brazos para que se sostuviera el pañuelo en la herida, pero el movimiento fue tan brusco, que el chico no pudo evitar quejarse.
Y como queriendo arruinar la falsa paz, de pronto se escuchó como un vehículo frenaba bruscamente. Hanji levantó la vista, en el asiento del conductor, estaba la señora que les había dado las cajas con dulces y panecillos.
La mujer había reconocido por el cabello al chico que estaba en el suelo con la cara ensangrentada, se bajó del carro, dejó la puerta abierta y las llaves pegadas, como invitando a que le robaran el carro. Esta posibilidad jamás pasó por su cabeza, lo único que quería, era confirmar que el chico en el suelo no era quien ella pensaba.
Para su desgracia, sí lo era.
—¡ZEKE! —Chilló la muer, acercándose, sin importarle trotar con zapatos de tacón. Se arrodilló para arrebatarle los pañuelos a la adolescente y ser ella quien le limpiara el rostro— ¡Mi niño…! ¡Mi niño! ¡¿Qué pasó?! ¡¿Quién te lastimó así?! —Lloró gruesas lágrimas. Hanji no pudo evitar sentirse mal por la escena, no recordaba haber visto llorar a su madre, pero se afligió de tan solo imaginarla en lugar de la señora.
La mujer, de pronto levantó la vista, pretendiendo averiguar dónde estaba el responsable de poner a su Zeke así, y lo supo, cuando vio al subdirector que todavía no había soltado a Levi, y este no hacía el intento de soltarse, como si ya hubiera caído en cuenta de lo que había hecho.
—¡Fuiste tú! —Afirmó la señora mirando a Levi con rabia, con indignación— Esto no se va a quedar así, ¡esto no se va a quedar así! —Espetó furiosa metiendo la mano a su bolso para sacar un celular.
Hanji, solo atinó a llevarse las manos a la boca, enmudecida, anonadada, aterrada.
El subdirector, soltando a Levi, se acercó a decirle que se calmara, que entendía su indignación, pero que solo había sido una pelea entre muchachos. Por supuesto que no aprobaba las acciones de Levi, pero tuvo lástima de los problemas que le traería un momento de coraje, además de que, no quería que el nombre del colegio se viera involucrado.
Y Hanji, seguía enmudecida, cuando incluso Zeke quiso detener a la señora.
—Abuela, cálmate, ¿sí…? No te metas, fue algo entre él y yo.
—¡No intentes hacerme desistir, Zeke! No cuando te medio mató.
—No exageres, abuela. Estoy bien… Además fue un empate. Mira cómo le dejé la camisa —Dijo mientras se incorporaba para quedar sentado. Le dolía todo el cuerpo, pero el orgullo le dolía mucho más. No era posible que un enano le hubiera dado una golpiza en la que no pudo regresar ni un golpe decente. La señora miró con molestias las muecas de dolor en el rostro de su nieto, terminó ignorando a todos cuando su llamada fue contestada.
—Oficial Sanes, necesito que me haga un favor… —Le pidió venir en seguida, indicándole el punto exacto.
Hanji, no podía creer lo que pasaba. Era como si el mundo se hubiera detenido. De pronto, un ruido la sacó de su trance, era el ringtone del celular que Levi traía consigo, aunque el dueño ni parecía reaccionar. La adolescente fue a tomarlo, y como enviada del cielo, la llamada entrante era de Anka.
—Oficial Rheinberger —Contestó.
—Hanji, vine a verlos, pero me acabo de topar con que solo Isabel y Farlan llegaron a la casa.
—Oficial, ¿podría venir en seguida? —Anka entendió el tono de súplica y desesperación en la adolescente.
—¿Dónde están? —Hanji le dio la dirección. La adulta no preguntó más, ya se enteraría cuando llegara, de momento condujo lo más rápido que pudo al lugar indicado.
La hija de Abelardo se puso más nerviosa cuando vio a dos Oficiales masculinos llegar, y no había señales de Anka.
Graciela Jaeger se mantuvo inmutable ante los alegatos tanto como de su nieto, como del subdirector. Pidió a los oficiales que arrestaran a Levi, y el sobrino de Kenny no hizo el intento de evitar que le colocaran las esposas.
Zeke odiaba a Levi y que no quede duda, lo había odiado desde el principio sin ningún motivo o razón en especial, y lo odiaría más ahora que le había dado una golpiza. Pero tampoco era para tanto, tampoco era para que le diera gusto la posibilidad de que terminase en la prisión de menores.
—Abuela, ya te dije que fue un empate —Bramaba el adolescente rubio.
Hanji veía con terror cómo los oficiales habían comenzado a alejarse con Levi para llevárselo detenido, cuando escuchó que un vehículo se estacionaba a sus espaldas, seguido del sonido de una puerta abriéndose, y de unas pisadas apresuradas. La adolescente giró la vista para encontrarse con la asistente del capitán Kenny, quien dio vistazos al lugar y rápido comprendió la situación.
—Quítele las esposas —Exigió Anka, haciendo que el alma de Hanji le regresara al cuerpo.
—¿Cómo? —Inquirió Sanes a la oficial Rheinberger.
—Quítele las esposas —Reiteró, sin levantar la voz, pero denotando que no iba a tolerar que volvieran a cuestionárselo.
Graciela Jaeger casi tuvo ganas de regañar a la joven mujer que había llegado, ¿qué se creía para hablar así? Y vio con enojo que Sanes comenzó a seguir su orden.
—Espere oficial, ¿qué está haciendo? —Bramó la abuela de Zeke.
—No se moleste con él, señora. No puede desobedecerme —Dijo Anka.
—¡¿Y por qué le ha pedido que le quite las esposas…?! ¡¿Acaso no ha visto lo que le hizo a mi nieto?!
—Claro que lo vi, señora.
—¡¿Y entonces?! ¡¿Por qué ha evitado el arresto?!
—Mi señora, él es protegido de alguien con poder en la Policía Militar, no podemos arrestarle. Lamento su indignación, pero solo puedo ofrecerle que nos arreglemos de otra forma —Dijo, sacando una chequera de su bolso de mano.
—¡No quiero su asqueroso dinero! —Bramó la señora dándole un manotazo y haciendo que soltara la chequera— ¡Quiero ver a esa escoria tras las rejas! —Pese a todo, Anka no pareció inmutarse, ya que de hecho, fue el subdirector quien levantó la chequera para devolvérsela, y esta recibió la chequera sin quitar la vista de Graciela.
—Lamento no poder hacer más por usted.
—No, muchacha —Dijo con prepotencia— ¡Todavía no lo lamentas! ¡Ni te imaginas el escándalo que te voy a armar…! No me asustas con el cuento de que es protegido de alguien de la Policía Militar, ni siquiera me importaría si es protegido del Rey de nuestra nación o del Rey Maryleano, no me importa, lo único que quiero es verlo tras las rejas, ¿entiendes, niña?
—¡Ya bájale, abuela! —Bramó Zeke, quien ya se había puesto de pie y se había acercado— Levi nació y creció en el Distrito Subterráneo.
Anka no comprendió por qué el muchacho estaba sacando a relucir esa verdad, pero vio que el semblante de la señora se calmó.
—Ah, comprendo —Y ahora era Anka quien no entendía, no entendía porque desconocía que Graciela era una activista en un programa social que buscaba integrar a los chicos en situación de calle a cualquiera de los orfanatos. Para su desgracia, había tantos casos en la superficie, que apenas y había conocido dos o tres casos en los que se ayudaba a adolescentes nativos del Distrito Subterráneo, y las historias con las que se había topado le habían desgarrado el corazón. En el fondo, no justificaba, pero comprendía el porqué del comportamiento violento de chicos de aquella zona.
De manera furtiva vio a Levi, se le encogió el corazón al notar que en la piel descubierta por la manga desgarrada se le veía la cicatriz de una herida de bala. Y al ponerle más atención, recordó que era uno de los chicos de los que nadie había asistido a la reunión de padres. Supuso que su protector no tenía tiempo de hacer el papel de un verdadero tutor, y simplemente se limitaba a cubrirle las necesidades económicas, porque le había quedado muy presente, su comportamiento que denotaba desconfianza ante los gestos desinteresados de los demás.
Vio a Zeke, quien se sostenía el pañuelo contra la ceja. Con sus ojos de madre sustituta, reconocía que su nieto tenía daño emocional, pero no era ni un ápice del que podía tener un nativo del Distrito Subterráneo, uno del seguramente habría crecido con muchas carencias afectivas, ¡y mira que haber recibido un balazo en el brazo! No quería ni imaginar en medio de la violencia en la que había crecido.
—Bueno —Inicio Graciela— Espero sepa comprender que perdí los estribos —Le dijo a Anka, para sorpresa y alivio de Hanji— Jamás he hecho uso de los golpes físicos para castigar a mi nieto, y me alteró el que lo hubieran golpeado… Bueno, me voy. Tengo que llevar a Zeke a que le hagan una revisión en el hospital —Dijo girando con elegancia para iniciar a alejarse.
—Mi señora —Llamó Anka— Espere, por favor… —Y la mujer se giró.
—Ah, cierto. No nos hemos presentado —Extendió su mano— Graciela Jaeger, para servirle.
—Anka Rheinberger… —Estrechó la mano ofrecida— Asistente del Jefe de la División Central de la Policía Militar… Quisiera ofrecerle cubrir los gastos médicos de su nieto —Dijo levantando la chequera, dispuesta a escuchar la cantidad que la señora solicitaría.
—No se preocupe, oficial. Mi esposo es médico y dueño del hospital privado más conocido de todo Stohess.
—Entonces déjeme acompañarle para verificar que su nieto no necesitará ninguna intervención mayor.
—Si tanto quiere ayudar mejor hágame otro favor… —Anka asintió para hacerle saber que tenía toda su atención— Quiero que le dé algún tipo de correctivo a ese muchacho, no un castigo, sino que converse con él, que le haga ver que se excedió con la cantidad de golpes. Le hace falta orientación. Me parece que es usted una mujer lo suficientemente inteligente como para saber a lo que me refiero.
—Comprendo, señora Jaeger. Mil disculpas.
—No hay de qué —Le dijo con cortesía— Supongo que Zeke de algún modo también provocó al chico—Dijo al tiempo que pellizcaba levemente la oreja de su nieto.
—Bueno —Dijo el subdirector— Parece que las cosas se arreglaron sin llegar a mayores. Aun así, creo que debería asegurarme de que la señora no vaya a retractarse y termine afectando al colegio… Lo malo que hoy es cumpleaños de mi esposa y no entenderá que esto es importante.
—Puedo ir en tu lugar —Ofreció su colega.
—¿De verdad? ¡No sabes cuánto te lo agradezco! Te debo una —Dijo, despidiéndose en seguida, para no darle tiempo de arrepentirse, mientras veía como la oficial se había acercado al adolescente de cabello negro.
Anka condujo por unos minutos, hasta que se estacionó en un lugar, los adolescentes habían comenzado a quitarse el cinturón de seguridad, pero la oficial dijo algo que les extrañó.
—Hanji —Le habló respetuosamente, como siempre lo hacía— Antes que nada, necesito que me compre un uniforme para que el joven Levi pueda cambiarse… No importa si acaba de tener su primera pelea en la superficie, él debe lucir impecable porque justo eso querría el señor Kenny —Dijo extendiéndole unos billetes.
—Está bien —Respondió la adolescente, justo estaba por decirle que le había dado demasiado dinero. Pero Anka se le adelantó.
—Aprovechando que hay una pastelería cerca, vaya y aparte un pastel personalizado como crea que le gustará a Isabel, de una vez compre ropa y zapatos para que usted e Isabel los usen en ese día —Hanji comprendió, que Anka la quería lejos para poder hablar libremente con Levi. No puso más objeción y bajó del vehículo.
Hubo un silencio incómodo hasta que Levi lo rompió.
—Kenny dijo que no me iba a sacar de en cuanto apuro se me ocurriera.
—La que lo ha sacado del problema soy yo… —Y el adolescente abrió los ojos entendiendo que eso era cierto— Sin embargo, voy a pedirle algo… —Y lo siguiente lo dijo en un tono más severo del acostumbrado para dirigirse hacia con él— No vuelva a hacer algo así… Usted mismo lo vio, pude ordenarle a un hombre que me duplica la edad que le quitara las esposas. Soy la asistente de la máxima autoridad dentro de la División Central de la Policía Militar, y yo, soy la voz del Capitán Kenny cuando él no está, y si yo ordeno algo, me tienen que obedecer como si el mismo Kenny hubiera hablado. Así que, podrá imaginarse las habladurías, acerca del supuesto precio que paga una mujer joven, para poder ostentar semejante poder. Una mujer que por cierto, vive con el Capitán. Y los rumores acerca del porqué mantengo mi posición son los mismo de siempre. Y sin embargo no voy por la vida queriendo saber quiénes o qué cosas hablan, ni pretendo patearle los huevos a cada maldito hablador, ¿y sabe por qué? Porque no voy a perder el tiempo en rumores que nacerán una y otra vez. En la vida de oficial, no se suavizan las circunstancias por el hecho de ser mujer, sino al contrario, se ponen más duras. Empero, una tiene que plantarse con frialdad ante esos imbéciles, una tiene que ignorar esas cosas para seguir adelante. Así que, le reitero: No-vuelva-a hacer-algo-así.
Continuará…
Gracias por leer, como siempre, dejo las notas para quien quiera leerlas.
Mike por ahora no está tan barbudo ni tan bigotón como en la serie. Sé que en realidad no está tanto, pero recuerden que tiene 14-15 años, y además es estudiante de un colegio.
Sobre los sentimientos que la nariz de Mike percibe, eso he leído en al menos un fic, donde admite percibir la bondad y la maldad en las personas, e incluso percibió que un chico estaba enamorado de su amiga.
Flagon y Sayram, son personajes que salen tanto en la versión manga de la OVA de Levi. Flagon es el rubio, que de hecho es el líder del escuadrón al que asignan a Levi, y Sayram es otro compañero más de ese equipo, que no aparece en el Anime, o si aparece no se percibe en qué escena.
Y sobre la ausencia de preparatorias del muro María, en la vida real a veces no hay escuela en las zonas más aisladas.
Sobre Hanji con el uniforme de deportes, repasando "SNK Chuugakkou", me di cuenta de a Hanji nunca se le ve puesto el uniforme de falta y saco, supongo que por comodidad, y por eso inventé eso de que no había regla que se lo prohibiera. Medio tengo ideado un programa de estudios, y por ahora no cursa química, así que ya que empiece a cursarlo, amará tanto la materia, que usará la bata del laboratorio todo el tiempo.
En mis tiempos de preparatoria, todavía citaban a los padres para entregarles las calificaciones, hasta donde sé todavía se hace, o al menos sí se hace en la preparatoria de mi sobrino.
Klaus es un soldado de la Legión de reconocimiento que aparece en el arco de la recuperación del muro María.
Utopia es el Distrito Exterior Norte del muro Sina.
No recuerdo si los niños pueden salir de los orfanatos a estudiar, cosa que sí se puede en las Casas Hogar, pero bueno, así lo dejé.
No recuerdo la parte canon que explica que Mike no puede percibir ningún aroma en Erwin, igual quise ponerlo.
Sobre la fiesta de Halloween, quise poner algo que se conociera a nivel internacional, yo creo que tanto en España, como en Latinoamérica, todos conocen el Halloween. No es como si ponga "el día de Muertos", o "Partieron la rosca para el día de reyes, o "comieron tamales el día de la candelaria", jajajaja.
El cuarteto "la caída del muro", es un cuarteto musical inventado para este fic, al final del primer capítulo, cantaron una de sus canciones. Y las ropas son iguales que las que usan Levi, Hanji y Mike en el último capítulo del "SNK Chuugakkou". Pueden poner "SNK Chuugakkou No name" en el buscador de google para ver las imágenes. Lo del "cubrirse en su totalidad puesto que sufrían pánico escénico" lo saqué de Sia, la cantante que siempre se pone algo que cubra sus ojos en los conciertos, o de plano da la espalda, y lo hace porque sufre pánico escénico.
Mike, en las escenas en las que sale en el anime, habla poco, solo cuando es necesario. De hecho analizando con una autora, incluso Levi, es demasiado hablador en comparación a él.
Y sí, hasta donde sé, las personas que usan lentes, deben verificar cada dos años que la graduación necesaria no hubiese cambiado, y de ser así, reemplazarlos.
Hasta donde tengo entendido, hay cierto rango por el que te pueden castigar en la escuela por cometer faltas, fuera de eso, si las cosas se ponen feas, ya se vuelve asunto de la policía.
En muchos fics, Levi tiene los ojos azules, e incluso Grices, pero según el canon, lo tiene verdes… El falso color en los ojos de Levi, es uno de los mitos más extendidos de fandom de SNK.
Las heridas en la ceja, sangran exageradamente. De hecho, justo en esta semana mi mami tuvo una caída en la que se golpeó la ceja, y verla tirada en un pequeño charco de sangre, me dio un susto de muerte, por lo cual, me parece justificable que la mujer se hubiera puesto en plan de abuela cuervo.
Díganme la verdad, ¿alguien sospechaba que era Zeke? Quise mantenerlo en secreto hasta luego de que le pusiera la golpiza, como referencia a lo que pasa en alguna de las escenas del manga. Espero no hubiera sido tedioso leer "el amigo de Levi". Obviamente es el mismo caso de Mike, y no está tan barbón como se muestra en el manga de adulto. En mi página "Diosa de la muerte", subí una imagen de Zeke adolescente, con su hermanito menor. Es la primera imagen del álbum "Fanarts SNK". La madre de Zeke, está muerta en este fic, luego se contará cómo fue su muerte.
La abuela de Zeke, hasta donde se aprecia en el manga, es una mujer sumisa, pero estamos en un universo alterno donde no sufre a represión del canon, así que me di la libertad de ponerla como una Leona de la vida.
"Fue un empate", jajajajajajaa, me mató esta parte, Zeke todo madreado, y aun así con el descaro de decir eso en el manga.
Sanes es un oficial de la División Central de la Policía Militar, aquí quise dejarlo así.
En el canon no sabemos qué nombre tiene la abuela de Zeke, me gustó la idea de ponerle Graciela.
Según recuerdo en el manga, Grisha dice que el hecho de ser médico, fue porque siguió los pasos de su padre, y por eso aquí, el abuelo de Zeke es un doctor.
La escena final, de Anka regañando a Levi, fue una de las primeras que se me ocurrió para este capítulo. Cuando llegó ese momento inspirador, tuve que grabar un audio, porque tendría acceso a una computadora hasta horas después. La voz se me escuchaba realmente molesta. Quise mostrar un poco de cómo es para las mujeres estar en el mundo laboral donde la gran mayoría son hombres, cosa que te llena de rumores cuando eres una mujer en los altos mandos, y supongo que empeora cuando tienes un trabajo en la policía o en las fuerzas militares.
Para los amantes de Zeke, les comento que este personaje no será un protagonista, pero tendrá sus momentos significativos en esta primera etapa del fic, además de que la escena de la pelea, fue un puente para ciertos sucesos que pasarán en adelante.
Te agradezco haber leído las notas. Saludos.
Espero no tardar tanto en actualizar.
Publicado el 26 de febrero de 2017.
Corregido el 15 de marzo de 2017 (En algunas partes había puesto que Levi traía un saco, y en otras no)n otras no)
