Miedo


Miedo

La sensación de angustia provocado por la presencia de un peligro real o imaginario.

Recordaba perfectamente aquel término en el diccionario cuando en la escuela lo hicieron aprenderse el significado de alguna palabra con "m". Y recién en su adolescencia, se dio cuenta del verdadero significado de aquello. Se percató que siempre había sobrellevado aquel vocablo tan fuerte en su ser para poder sobrevivir a la cruda realidad.

Miedo

Él había experimentado muchas formas de miedo, siempre había sentido miedo sobre todo a la muerte, morir de hambre, de frío, soledad, pero siempre tenían algo en común; era un miedo por el peligro a su persona, JAMÁS en su vida había experimentado miedo por el bienestar de uno ajeno, porque si quieres sobrevivir tienes que velar solo por ti y nadie más.

Por eso tal vez, esta sería una experiencia que lo atormentaría el resto de su vida; lo haría despertarse bañado en sudor a las tantas de la madrugada con pesadillas espantosas por varias noches. Porque sentía que podía perderle, y era algo que jamás se permitiría. Desde aquel día se levantaría por varios años a comprobar que todo estuviera en orden.

Porque sentiría miedo, un miedo tan latente de perder a la primera persona que confiaría su vida en aquellas manos llenas de crímenes.

Cuando la vida de otra persona depende por primera vez de ti y luchas porque sea feliz. —

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—Yukine tiene fiebre muy alta

—¿Eh? ¿Fiebre? —fueron sus palabras incrédulas que apenas pudo pronunciar cuando una afligida Hiyori lo despertó aquella mañana ya más tibio por el inicio de la pronta primavera.

Se encontraba en el sillón mirando como ella llevaba paños fríos a su habitación después de decir aquello; su primera reacción fue, un tanto preocupada, pero a la misma vez relajada, a pesar de todo ¿No era normal que los niños se enfermarán siempre en el invierno?

Primer error en su vida. Debió haber reaccionado enseguida.

Se levantó perezosamente de aquel improvisado lecho y fue directo a ver que pasaba en su habitación; cuando llegó, vio como la chica dejaba suavemente los paños húmedos en la frente de un pálido Yukine quien daba pequeños ruiditos de quejas. Fue el primer aviso que lo hizo flagelar.

—¿Es muy malo? —preguntó ignorante ante el tema; en lo personal, había vivido varias enfermedades en el invierno, pero la diferencia era una, podía recuperarse rápido gracias a que la persona a su cuidado tenía ciertos conocimientos básicos en medicina, aquel hombre procuraba que él y su hermana estuvieran en buenas condiciones lo más rápido posible.

Tragó saliva.

¿Qué se supone que debería hacer?

Hiyori en cambio sacó un pequeño termómetro y se lo mostro, este marcaba cuarenta y uno de temperatura.

—Es muy alta, tenemos que llevarlo a un hospital para que le bajen la temperatura lo más rápido posible.

Se sintió a desvanecer —Eso es imposible, Hiyori —Exclamó él mientras miraba con preocupación a su bebé —Si lo llevamos a un médico sin papeles, uno, tenemos el riesgo que no nos atiendan por eso y dos, me lo van a quitar en cuanto sea ingresado. Llamarán a los servicios cuanto antes, pensarán que me lo he secuestrado. No puedo.

—¡Pero...debe haber una solución, si tú muestras tus papeles y dices que eres el padre! —habló desesperada.

—No hay forma Hiyori, los niños no aparecen de la nada. Oh no, esto no me puede estar pasando ahora, no he podido contactarlo para que me diera unos papeles falsos , por último —dijo casi en un susurró Yato, la chica lo quedó mirando perpleja.

—¿Papeles falsos?

—Olvídalo —respondió rápido mientras sacaba ropa de su armario —Se que recién estas comenzando sobre tus estudios en medicina pero, dime por lo menos que te han enseñado como bajar la fiebre a un bebé, o por últimos medicamentos que necesita.

La castaña quedó pensando unos momentos —Es muy arriesgado, no sabemos si es alérgico alguno todavía es muy pequeño y jamás ha ido a un chequeo. No lo sé, no se Yato perdón —exclamó al borde del llanto, su cabeza estaba a mil por hora, ¿Qué debería hacer? Era verdad el miedo que sentía el mayor porque le quitarán al niño; si aparecían diciendo que eran familiares, no era muy creíble, ningún acta de nacimiento, nada, apenas una carta que explicaba el nombre del bebé.

Una idea fugaz paso por su cabeza —mi hermano —dijo mientras que con presura fue directo donde se encontraba su móvil y ante la mirada de Yato comenzó a marcar un número.

—¿Eh?

—Hola, hermano —Habló ella por el móvil mientras caminaba de un lado a otro

¡Oh! Pero que novedad es esta, Ikki Hiyori mi hermanita me esta llamando, ¿Tienes fiebre? —Exclamó al otro lado de la línea una voz masculina

—No yo no, pero, el bebé de un amigo sí —dijo ella tratando de ir al punto de la llamada lo más rápido posible. —Necesito tú ayuda hermano, verás, el bebé de mi amigo...umm...realmente es una larga historia, se nos acompleja ir a un hospital y el niño tiene cuarenta y uno de fiebre.

Eso es muy malo Hiyori —respondió el hombre —No les queda de otra tienen que ir a un hospital para que le apliquen la medicina correspondiente.

—¿Me estás escuchando? Dije que no era posible por el momento, por eso necesito tú ayuda, tú eres del área de pediatría. Necesitó que me des algunos consejos para bajar la fiebre.

Escucha, te daré algunos consejos que pueden bajar la temperatura, pero no te puedo asegurar del todo la recuperación sin una supervisión directa. ¿Cuántos años tiene el niño?

—Apenas tiene tres meses

¡Es muy pequeño es mucho más grave aún!

—¡Hermano!

Si si, ya sé, mira te recomiendo que recetes dosis pequeñas de ibuprofeno con paracetamol* infantil eso debería ayudar más paños fríos y mucho líquido. Pero si el bebé no reacciona, no te queda de otra. —explicaba con palabras duras, la chica iba anotando los consejos que le daban para poner finalmente fin a la llamada.

Yato se acercó a la chica ya vestido y dispuesto a ir cuanto antes a una farmacia por medicina —¿Qué pasó?

—Necesito que vayas a comprar esto cuanto antes, mi hermano, él es pediatra y sabe de estas cosas así que, tendremos que arriesgarnos y cruzar los dedos a que Yukine no presenté rechazó a los medicamentos, y que también nos funciones para que baje la fiebre. Porque o si no, no nos va a quedar de otra Yato, tendremos que ir a un hospital —replicó mientras le entregaba un papel al mayor. —Yo me quedaré haciendo todo lo posible aquí para poder hacer que la fiebre baje.

Él asintió y salió lo más rápido de su departamento, una sensación extraña pasó por todo su cuerpo mientras caminaba rápido, la preocupación en su cuerpo lo comenzaba a comer; ¿Qué se supone que haría si no bajen la fiebre del menor? No les quedaría de otra que tener que llevarlo donde un médico lo más rápido, pero, también eso significaría que comenzaría las preguntas, de donde salió, quien era la madre, y sus papeles. Estaba contra la espada y la pared.

Se lo quitarían cuanto antes, y, además, podrían llevarlo a la cárcel a él por secuestro... o peor, después de todo sus documentos tampoco eran del todo legales...

Estaba tan ensimismado en sus pensamientos -no tanto para estar al borde de morir atropellado nuevamente- que no se percató de la expresión en su rostro, una expresión que haría sonreír a otra persona quién lo observaba de lejos para aprovechar su situación de desesperación.

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Caminaba de un lado a otro para luego nuevamente detenerse y mirar como el pequeño rubio respiraba con dificultad y los paños fríos no ayudaban. Le preocupaba mucho más que no reaccionaba ante la fiebre; no había llanto y tampoco se veía que estuviera despierto, eso era mala señal. Yukine tiene que reaccionar por último en un llanto desesperado para saber que estaría bien, pero no, nada.

Se mordió el labio. Era verdad el miedo que tenía Yato, en el peor de los casos, en el momento de ingresar a Yukine era posible que se llevarán al mayor a la cárcel por posible secuestro. El niño había aparecido de un momento a otro, entonces ¿Qué se podría hacer en esta situación?

Comenzó a recordar sus primeras clases más los pocos conocimientos de medicina por una familia médica; Tenía que escuchar su respiración para comprobar el estado de sus pulmones, estaba respirando muy deprisa y por las malas condiciones que venía era posible que fuera un cuadro de neumonía. Comenzó a desabrochar el enterito que abriga al bebé para revisar bien, no tenía un estetoscopio en sus manos para poder hacer un chequeo mejor.

—Sabía que no tenía que dejarlo en el estante de la universidad —se lamentó. Pero luego sus ojos se abrieron en grandes al ver las costillas del menor, sus sospechas cada vez iban incrementando. —Si esto es un cuadro de neumonía, no nos queda de otra. Pero, Yato...

Se quedó pensando unos minutos. —solo nos va a aquedar esperar a ver como esta reaccionando Yukine de aquí a la tarde. —un plan surgió en su mente. Era muy arriesgado pero era la único que podían hacer para poder ingresarlo a un hospital. Para empezar, (y aunque no le gustará) tendría que hacer uso de su apellido Ikki y llevarlo a un hospital que estuviera ligado con sus padres y lo otro sería...

—Hiyori llegué —Yato entró rápidamente al cuarto trayendo una bolsa con varios medicamentos —Compré lo que me pediste ¿Qué tenemos que hacer? —preguntó él ansioso —¿Cómo esta? ¿Ha mejorado? ¿La fiebre sigue?

Ella lo quedó mirando y movió su cabeza de forma de negación de un lado a otro —No ha mejoría hasta ahora, incluso —vaciló unos momentos en comentarle sus sospechas, pero, no era algo que podría ocultarlo por mucho tiempo. Yato tenía que saber sus sospechas para que se preparara si fuera verdad —Creo que Yukine tiene un cuadro de neumonía, Yato.

Hubo unos minutos de silencio

—¿Neumonía? —Ella asintió a la pregunta.

Varios recuerdos se le vinieron a la mente, no tenía del todo claro aquella enfermedad, solo sabía que era grave y que en algún momento alguien cerca de él lo había vivido también, y que la persona quien había salvado de aquella enfermedad era...

—¿Qué podemos hacer, Hiyori? —Ella miró al pelinegro unos segundos para luego mirar al bebé quién sufría.

—Solo nos queda esperar a que reaccione de aquí a la tarde, pero si esto sigue así...

Yato tragó saliva y asintió —Comprendo, esta bien, si es la única forma de que Yukine pueda mejorar entonces, supongo que no me queda de otra que me lo quiten ¿no? —pronuncio con tristeza ante la sola idea de que le fueran a quitar a su pequeño ser, ya se había encariñado mucho con el niño para que los servicios se lo arrebataran. Frunció el ceño. —Yo...se supone que tengo que ir a trabajar hoy, yo...voy a llamar a mi jefa explicándole la situación antes que venga a mi hogar a colgarme —explicó tratando de sonar chistoso, pero su animo le delataba.

Hiyori asintió y él salió de la habitación para comenzar a marcar por celular.

¿Aló, Yato, que pasó? —La voz de Kazuma sonó por el móvil y él apenas saludo para luego proceder a contar toda su situación.

Ya veo, tranquilo, Veena entenderá toda la situación y te dará libre hasta que mejore Yukine —le dijo Kazuma para tratar de calmarlo —Todo estará bien Yato, se que es tú primera experiencia en esto, pero verás, los niños son fuertes y hasta ahora has cuidado bastante bien al pequeño, es normal que se enfermen en estos tiempos.

—Pude haber hecho algo desde antes, pude haber apurado con los papeles de Yukine, así como saqué los míos...

Es una situación puntual, Yato. Nadie podría prevenir que Yukine se enfermará y sabes que sacar este tipo de papeles no es nada fácil, ya has vivido la experiencia tú ¿no?

Silencio por ambas partes

Mira Yato, si la cosa empeora y no te quedá de otra que internar a Yukine, llámame. Yo, le explicaré a Veena y tal vez los dos podamos hacer algo para evitar que te quiten al niño, es mejor que los servicios sociales nos entrevisten a nosotros que a ti.

—Gracias Kazuma, siempre he podido contar contigo. Si los servicios me llegan a entrevistar, sería un problema que se dieran cuenta que también soy un aparecido como Yukine.

Totalmente. No te preocupes, Llámame cualquier cosa, nos vemos.

El mayor colgó el teléfono y se sentó en el sillón agotado. Era como si lo estuvieran apretando el cuello y se estaba asfixiando. Tenía miedo.

Hiyori apareció en la habitación cerrando la puerta de la pieza.

—Sigue durmiendo, pero todavía no le baja la fiebre. —Le dijo mientras se sentaba al lado de él —Le he preparado un biberón con los medicamentos, ahora solo nos queda esperar.

—¿Esperar?

—Si. Lo he estado pensando Yato, ¿Sabes? Tengo facilidad por mi apellido en conseguir una pieza y doctores que nos atiendan sin preguntar mucho por mi apellido. Verás, mis padres son dueños de algunos hospitales y, son conocidos, puedo hacer unas llamadas y hacer que nos ingresen fácil, pero...no nos podremos salvar mucho de los servicios.

Los ojos azules del chico se iluminaron y sintió esperanza nuevamente —¿De verdad? ¡Y por qué no lo dijiste antes! Eso es bueno, algo bueno, mientras puedan atender a Yukine...

—No lo quería decir porque bueno, no me gusta mucho hacer poder de mi apellido, pero esta es una situación de emergencia, además, ya te dije que no nos podíamos salvar de todo de las preguntas. Lo que podríamos hacer, o lo que tengo pensado es...—La chica se sonrojó y miro a otra parte —es decir que Yukine es mío e inscribirlo a mi nombre y claro al tuyo, así por lo menos la pregunta de la quien es la madre estará cubierta, y bueno, inventar una historia sobre porque jamás lo habíamos llevado a un médico antes.

Yato sonrió y sintió como su ser se revolvía de una forma extraña, era cálida. Claro, siempre había tratado de solucionar todos los problemas solo, pero ahí estaba Hiyori para salvarlo, a él y a Yukine. Pero había algo que no podía ser del plan, y aunque no le agradaba la idea de comentarlo a Hiyori por miedo, era necesario.

—Hiyori, muchas gracias por ayudarme, tú plan es, genial. Pero hay algo que no podrá ser de eso —Le dijo con seriedad.

—¿Qué es?

—Yo...no sé si pueda inscribir a Yukine de manera legal a mi nombre.

—¿Por qué?

Él trago saliva —Verás, en la mañana hable sobre papeles falsos ¿no? La única forma de poder inscribir a Yukine a mi nombre era con papeles falsos.

—¿Por qué? No entiendo, es verdad que es muy difícil el hecho de explicar sobre la llegada de Yukine, ¡Pero, tienes la carta de la madre para demostrar que ella te lo dio a ti! Y, además, los servicios no te lo pueden quitar, así como así, es decir, tienes trabajo, estudios, eres un ser independiente y estable...

—Si pero todo eso no lo he sacado de la forma limpia, verás Hiyori, yo al igual que Yukine, vengo de la calle, yo...no tengo estudios formales, jamás he sacado papeles legales porque...he tenido problemas con la ley en mi adolescencia yo, la única forma que he tenido para poder comenzar de nuevo sin problemas era, sacando información falsa de mi...por favor no te asustes —Dijo rápidamente lo último esperando la peor de las reacciones de la chica, cerró los ojos esperando que ella no lo entendiera, pero al ver que no se movía abrió los ojos. Su mirada magenta solo lo miraba curiosa, pero no tenía ninguna expresión negativa.

—Ya veo, ahora entiendo algunas cosas —Ella le puso una mano en su hombro —Me habías dicho solo pequeño detalles de todo, debió ser muy duro...

—¿Tú...?

—No necesitó que me expliques más Yato, comprendo lo que me estás queriendo decir. Si presentas tus papeles y se dan cuentan que son falsos, sería un problema más grave. Presentaré a Yukine solo a mi nombre. ¡Y aunque no lo creas! Pasa siempre eso de que las chicas llegan con bebés que nacieron, pero por miedo a que su familia les recrimine jamás lo inscriben, es algo que ya se normaliza en los hospitales. Lo importante aquí es Yukine y que pueda seguir con nosotros. —Dio una sonrisa que hacía iluminar todo su mundo, Yato se sonrojó y rápidamente se paró del asiento para mirar por la ventana y calmar a su agitado corazón. Esa chica lo iba a volver loco.

—Y-yo creo que deberías descansar un poco, yo ¿Tienes hambre? Podemos pedir algo para comer yo... —el timbre del departamento sonó sorprendiendo a los presentes. Hiyori miro al mayor con duda y él tan solo levantó los hombros como si dijera que no tenía ni idea de quien sería a esas horas de la mañana en su casa.

El pelinegro camino directo a la puerta, bueno, miro el lado bueno de la situación era que el timbre lo salvó de decir o hacer un acto estúpido por vergüenza.
Sin embargo, al abrir la puerta no esperaba a la persona que estaba con una sonrisa esperando a que la dejaran pasar.

—Hola Yato

Quedó en shock unos segundos y rápidamente cerró la puerta de un golpee.

La chica al ver la escena y como se puso de un momento a otro tan nervioso el mayor se acercó a él.

—¿Qué pasó Yato, ¿quién era? —preguntó Hiyori mientras miraba a un pálido Yato.

Él tan solo miró la puerta y luego la miró a ella, dio una sonrisa nerviosa para comenzar a rascarse una mejilla.

—Es... No es nadie importante —fue lo primero que pudo pronunciar en su nerviosismo.
El timbre nuevamente sonó.

—HI-Hiyori, ¿Puedes ir a ver a Yukine por unos momentos? Para ver si no ha despertado mientras yo veo a la persona que está ahí.

La chica tan sólo miró de reojo al mayor. No iba hacer preguntas, ya estaba muy nervioso por la visita que había recibido así que, era preferible por el momento dejarlo pasar y después que él le aclarará sus dudas.
Caminó sin ninguna palabra a la habitación donde estaba el bebé, y Yato , agradeció este gesto de la chica sin preguntar y, asegurándose que no estuviera mirando, abrió nuevamente la puerta.

—¡Que grosero Yato! No esperaba que le cerrarás la puerta en la cara a tu hermana ¿Acaso tienes otra mujer en la casa? —una molesta chica estaba en el marco de la puerta, puso sus manos apoyadas en su cadera y movió sus cortos y oscuros cabellos —¿Qué pasa, no me dejaras entrar? Entonces era verdad que estas con alguien y por eso faltaste al trabajo...

La chica trató de entrar, pero fue rápidamente detenida por el hombre.

—Te he dicho miles de veces que me molesta que me persigas, Nora.

—De nuevo estás molesto conmigo, vamos, amo el nombre que me pusiste cuando éramos niños —Nora dio una pequeña sonrisa y se abalanzó a los brazos de Yato —¿Quién es la mujer que esta adentro y me la ocultas? ¿Acaso tienes miedo de que tu familia sepa sobre tu nueva novia y sobre ...?

—Para Nora —Suavemente él se sacó el cuerpo de la chica de encima. —No quiero que te metas en temas que no te incuben ¿Acaso no nos vimos ayer lo suficiente? Te di el dinero del mes, ya no molestes. —Replicó él con cierto enfado.

—Solo estoy preocupada por ti y me lo pagas de esta forma. Eres el peor hermano del mundo ¿sabes? —Dijo ella mientras, sin apartar la vista del pelinegro, se alejó unos pasos para apoyar su espalda en la pared. —Es la primera vez en tu vida que faltas al trabajo, y te he visto corriendo de un lado a otro por medicina, ¿Acaso el niño que adoptaste está muriendo?

Justo en el clavó. Sabía que en cualquier momento su hermana se enteraría sobre su hijo adoptivo, pero esperaba que no fuera tan pronto. Se mordió el labio y trató de calmar sus impulsos de gritarle a todo pulmón que lo dejará en paz, ella y su padre que sabía perfectamente que estaba detrás de todo esto.

Y si Nora sabía de la existencia de Yukine, entonces "padre" también estaba enterado.

—No quiero que padre y tú metan sus narices donde no les incumben ¿Cuándo será el día que me dejen en paz? Ya ha pasado años desde que me independice. Te lo voy a advertir Hiiro, no quiero que te acerques a Yukine... —La chica hizo un pequeño gesto interrumpiendo las palabras del mayor.

—No es necesario las amenazas, como dije solo vengo ayudarte. Si mi sobrino está muriendo, ¿No es normal que me preocupe? Padre también se preocupa de tú salud y por ende también sobre la de su nieto —Dio una sonrisa siniestra, no le daba buena espina a Yato. —Me dijo "Dile a Yato que venga con su bebé acá, yo le salvó al niño a cambio de que vuelva a trabajar conmigo" ¡Que bueno es padre! Siempre ha perdonado tus insolencias.

—¡Suficiente! —La gota de paciencia que tenía se terminó, y a pesar de su miedo a que Hiyori saliera a ver lo que ocurría, alzo su voz para ponerle un paré a su hermana —¡No quiero nada de lo que venga de ese hombre! ¡Que no meta sus malditos asuntos en mi familia! Yo me salí de ese ambiente y no pienso volver nunca más ¡Prefiero morir antes de tener nuevamente esos tipos de trabajo!

—¡Pero la pasábamos tan bien! Recuerda aquellos bellos momentos Yato. Tú y yo corriendo los dos juntos tomados de las manos, podíamos hacer feliz a la gente y a padre.

—¡Siendo simples títeres! Nunca volveré a caer tan bajo como aquello, estoy estable Hiiro compréndelo de una vez. Quiero vivir en paz y bien, quiero estar bien. Tengo por fin un poco de tranquilidad, se vive bien así. —Yato se acercó a la chica y le puso sus manos en los hombros. —La vida al otro lado es espectacular, aunque no lo creas Hiiro, quiero que dejes de ser una herramienta de padre.

Nora quedó mirando al mayor con una faceta serie, le quitó las manos y le dio la espalda —No traicionaré al hombre que me dio una oportunidad en la vida y que, al igual que a ti, nos ha salvado de la muerte varias veces. No quiero que digas que tú familia te ha abandonado, Yato. Siempre estaremos a tu lado, solo tienes que regresar a nosotros.

—Eso no era una familia Nora. —Yato regresó nuevamente al marco de la puerta para luego decir sus últimas palabras —No quiero verte ni a ti ni a padre, no quiero saber que estaban rondando mi departamento, no quiero que se acerquen a mi hijo. Primero muevo cielo, mar y tierra para salvarlo por mis propios métodos antes de que padre ponga sus manos en él.

—Yato, ¿Quieres que el niño muera? Sabes perfectamente que padre puede ayudarte en esto sin necesidad de cosas legales, así como lo hizo con nosotros...

—¡No insistas Nora! Fuera, adiós, ¡largo de aquí! te esperó el otro mes donde siempre para darte dinero ¡pero no quiero que me molestes antes y mucho menos en mi casa! —Yato entró a su hogar y dio un gran golpee a la puerta de enojó.

¿Por qué de todas las personas padre tenía que enterarse de su hijo?

El hecho de que él estuviera interesado y ofreciera su ayuda para poder salvarlo en esta situación era preocupante; que él estuviera al tanto de Yukine era muy malo. Solo agradeció que no supiera de Hiyori o si no hay estaría de verdad en problemas.

Padre no le gustaba que él se juntará por mucho tiempo con la gente y por eso él no tenía por mucho tiempo relaciones verdaderas, por eso él estaba solo.

Cerró sus ojos y se pasó sus manos por sus cabellos. No quería ver a ese hombre, no quería nuevamente pesadillas, no quería otra muerte en su mente, ya no quería más...

—Yato —La castaña apareció preocupada mirando al mayor. Él la miró unos segundos y le dio una sonrisa falsa para calmarla. —¿Qué pasa? ¿Estás bien?

—No es nada Hiyori, de verdad, es tan solo...una no muy grata visita pero que ya la despaché, así que no hay nada de qué preocuparse.

—Pero no te ves bien, estas muy pálido.

—Yo no importó, ahora lo importante es Yukine ¿Como se encuentra? ¿Hay mejoría? —La chica se mordió los labios y negó suavemente —la fiebre persiste, a este pasó no nos queda de otra que ir a un hospital. Haré unas respectivas llamadas antes.

El chico quedó mirando unos segundos y el miedo lo comenzó a invadir. Si su padre ya estaba al tanto de Yukine averiguaría todo de él, y comenzando primero por la madre; si legalmente, aparecía el nombre de Hiyori, padre y Nora comenzarían a acosarla a ella también, de la misma forma que pasó con Mayu. No quería eso para ella, no quería que se alejará, pero si ella no inscribía al niño a su nombre ¿Que pasaría? ¿Se lo quitarían? Tampoco eso era una opción, entonces...

¿De verdad lo mejor era llevar a Yukine con padre?

Todas las opciones eran peligrosas.

—No te preocupes Yato —la chica puso su mano apoyado en su hombro para darle animos —No pienses mucho. De verdad todo estará bien, esta es l mejor opción que tenemos hasta ahora.

Él tragó saliva y respondió suavemente —No quiero involucrarte más en esto, es peligroso. Hiyori yo...no soy buena compañía, yo...

—Yato, tú pasado está ahí, en el pasado. Hasta ahora, desde que nos conocemos has sido la mejor compañía que he tenido, tampoco he visto que hagas cosas ilícitas, no me he metido en problemas. Has logrado sobrevivir hasta ahora ¿no? entonces sigue viviendo así, no te preocupes por mí.

"No lo entiendes. Él es peligroso, mucho más que yo"

—Vamos, tenemos que llevar a Yukine, entonces, prepara tus cosas, yo preparare a Yukine.

—Hiyori yo…gracias —fueron las únicas palabras que pudo pronunciar, tenía un gran nudo en la garganta. Hace mucho tiempo que no sentía tanto temor, tanto por su hijo que hora estaba muy ml y sobre la chica quién ahora le estaba dando una mano de ayuda.

Tenía tanto miedo de que el pasado se volviera a repetir. Pero…Estaba decidido, no permitiría que su padre le siguiera atormentando en su vida, no ahora que estaba formando por fin una familia, no ahora que había encontrado un motivo para seguir con su vida.

Está era la mejor opción, no llevaría a su hijo a brazos de su padre, y tampoco él renunciaría a la promesa que una vez hizo de jamás volver con ese hombre.

—…te protegeré a ti y a Yukine. No permitiré que todo se repita, pero no puedo seguir viviendo con miedo…este es el ¿mejor camino? —habló en un susurró. Sabía que un día tendría que enfrentar todos sus pesares…

..

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Desde ese día, Yukine pasó a tener un apellido, Ikki Yukine.

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Hola! Me doy cuenta que siempre soy un asco para terminar los capítulos ¡Pero por lo menos hay uno!

Hablamos un poco de como Yato le atormenta su "familia"

ALERTA DE SPOILER

Si para los que no se leyeron el manga y solo esta en el anime. Se que es un poco tarde para decirlo pero involucrare a personajes que no están en el anime solo en el manga, y gran parte del pasado de Yato se basará en eso... :c

¿cuando se enamora Yato de Hiyori y así viceversa? pues, ¡falta para eso así que paciencia!

Espero que les haya gustado el capítulo y espero que nos leamos pronto