AMOR


—...y así como verán en las proyecciones que se encuentran en los informes, la empresa debería subir sus ventas por los nuevos puntos de ventas implementados en la bahía de (-x-), junto con la publicidad que hemos contratado, todo ha ido en marcha a lo previsto, deberíamos comenzar a ver cifras positivas de aquí a unos dos meses más. —Fueron las palabras que había dicho con tanta seguridad, mostraba una faceta seria (algo muy raro en él ) mientras presentaba un informe ante toda la junta llena de sus superiores. Suspiro. Siempre que tenía que presentar los informes de finales de semestres sus manos sudaban más de la costumbre y trataba de prepararse con semanas de anticipación para la dura pelea que tenía que enfrentar, pero, por obvias razones ahora era casi imposible poder preparase con anticipación.

Y ahora, realmente su mente no estaba en aquella oficina, no, hace un mes que había dejado de centrarse del todo en su mundo de trabajo y ahora todos sus pensamientos estaban con su pequeño rubio de diez meses y, sobre todo ahora, de aquella joven de largos cabellos castaños.

Porque había vivido el mes más duro, y no solamente hablando del trabajo, si no desde aquel día en el parque ya nada había sido como antes, y eso le dolía. Porque una de las personas más importante para él se estaba alejando y, aunque estaba acostumbrado al abandono, por alguna razón el de ella era uno de los que jamás quiso aceptar.

Trató de relajar su mente que estaba trabajando a mil por hora. Ya no tenía que pensar en ella, cerró sus ojos para quitarse la imagen de la chica que estaba "danzando" dentro de él para poner "los pies sobre la tierra", respiro hondo y miró a toda la junta directiva, solamente esperaba que los balances que había presentado más el discurso fueran lo suficientemente convincente para que aquella gente que lo miraba sin compasión se calmará.

—¿Qué puedo decirle, señor Yato? Como siempre, ha presentado un balance sensacional que me dejan sin palabras ni dudas. Para serle sincero, no esperaba que los puntos de ventas puestos en aquel lugar fueran hacer que las ventas incrementasen, ha sido una predicción de mercado sensacional. Mis felicitaciones. —Habló con sinceridad Tenjin que se encontraba sentado a un lado de Bishamon, la gente presente asintió ante aquellas palabras dichas.

—Ha sido un bueno reporte sin duda alguna —Replicó sentado a unos metros cerca de Yato, Daikokuten, un importante jefe de los departamentos de comercio —Sin embargo, si mal no recuerdo el jefe del departamento de puntos en bahías y comercio marítimo es Ebisu ¿¡Donde diablos esta ese crío!? ¿ por qué si se habla de su sector no se encuentra presente en el informe semestral? —Expresó lo último con enojo en su tono.

Bishamon suspiró y dejó que Kazuma, quién se encontraba detrás suyos respondiera su pregunta.

—El señor Ebisu nos llamó ayer, al parecer, se encontraba cerrando negocios con los puntos de comerció en la Bahía de Miami, era imposible llegar a la hora establecida para la reunión, por aquello, es que se le ha pedido el favor especial que el señor Yato pudiera presentar el informe de este punto de ventas.

—Me ha parecido un informe completo y sin cabos sueltos, un encanto totalmente —Dijo esta vez Benzaiten, jefa del departamento de Marketing, una mujer encantadora pero que no podía negar que le causaba escalofríos a Yato, quién, al percatarse que la fémina la miraba fijamente miró nervioso a otro lado. —Mi departamento se podrá en marcha para crear las nuevas campañas del semestre y, sobre todo, del nuevo sector implementado. ¿Qué piensas tú, Fukurokuju? Después de todo, tú eres el gerente de Tecnología.

El mencionado se puso nervioso y tan solo asintió —Estoy de acuerdo a todo lo propuesto por el señor Yato, se nota que el departamento de Ebisu y Bishamonte ha tenido mucho trabajo estos últimos meses. Tengo que presentar los informes a los bancos para que me den el visto bueno a los préstamos y conseguir las maquinarias necesarias para comenzar en el nuevo punto de venta.

Bishamon sonrió, y después de horas de tensión por fin pudo suspirar de tranquilidad. Miró al pelinegro para ver si él también se había relajado. Lo conocía perfectamente desde hace ya aproximadamente diez años, él no era conocido por ser una persona seria o que se estresará con facilidad, pero ahí estaba ahora, su rostro mostraba inseguridad, y, suponiendo que a lo mejor él trabajó lo agobiaba, esperaba que después de presentar los informes se relajará.

Pero no, se había equivocado. El chico seguía igual de tenso y distraído, estaba ignorando la conversación de los otros jefes de área presente y tan solo daba una pequeña sonrisa cuando se acercaba a felicitarlo por su excelente presentación. Se mordió el labio ¿Qué pasaría en su cabeza? Lo preocupaba. Hace un mes -desde que le había pedido una niñera para Yukine- que estaba distraído, no había gritos en la oficina ni sus irritantes risas, llegaba a la oficina y se sentaba en su oficina para comenzar a teclear y no parar hasta que Kazuma (o cualquier otro trabajador) se acercaba para obligarlo a salir a comer.

¿Nuevamente se estaba resguardando en el trabajo? Si pasará algo con su hijo, ella lo sabría, después de todo Yato no le ocultaría algo de esa índole a ella, ¡o por lo menos se lo contaría a Kazuma quién era su mejor amigo! Pero no, solamente había silencio.

—La noto distraída, ¿Esta preocupada por él, no? —Kazuma se acercó detrás suyo para hablar, ella asintió sin apartar sus ojos a los gestos que hiciera el pelinegro. —No puedo negar que a mí también me inquieta su actitud.

—Se nota distraído, él no es así ¿Crees que es hora de que hablemos? Esperaba que aquella actitud se le pasará después de presentar los informes, después de todo, este no es un trabajo fácil, pero…

—…sigue igual de distraído —terminó la frase el chico — creo que hemos aplazado esta charla.

—Voy a cerrar la junta y lo voy a llamar a mi oficina, para que podamos conversar. —Kazuma asintió y se alejó de su jefa quién comenzaba a hablar a los otros altos mandos que estaban alrededor de Yato conversando. —Entonces, caballeros , creo que no hay ninguna objeción ni duda sobre los balances y puntos de ventas —hizo la preguntaba que esperaba hacer desde que comenzó la reunión, todos negaron. —Entonces señores, con estos informes y la satisfacción de haber cumplido las metas de este semestre doy por finalizada la reunión de los gerentes de departamentos.

—Este cierre del semestre ha sido todo un éxito, muy laboroso, pero ha dado sus buenos frutos —habló Daikokuten —¡propongo ir a celebrar este éxito!

La mayoría de las personas asintieron ante aquella idea propuesta, excepto, Bishamon, Kazuma, Tenjin y, por razones, Yato quien la idea de una celebración quedó en su cabeza.

—¡Ustedes siempre tan amargados!

—No es por ser amargada, Daikokuten, pero realmente como has dicho ha sido un cierre muy agotador, estoy muerta, no he dormido bien todos estos días. Para mí, una muy buena idea de celebración será en mi casa con un baño caliente y una buena copa de vino. En completo silencio.

—¿Y con el joven Kazuma a su lado, ¿no? —expresó con picardía la pelirroja, las mejillas de Bishamon se tiñeron de rojo al igual que Kazuma, que no sabía dónde esconderse por aquello mencionado.

—¡No digas tonteras Benzaiten! Kazuma es solo mi asistente, él debe tener sus propios asuntos si no quiere ir a celebrar ¿No, Kazuma? —Dijo sonrojada la rubia para luego mirar al chico detrás suyo.

El mencionado, tan sonrojado como su jefa asintió con cierto pesar lo último, siendo honesto a sus sentimientos, su intención era invitar a la mujer de largos cabellos a una cena en cualquier lugar, pero viendo como estaban las cosas, era mejor esperar aquella salida.

—Bueno, ya sabemos que ustedes son casos especiales, ¿Y ustedes dos? —el hombre con aspecto duro y anteojos oscuros dirigió las palabras al anciano y al pelinegro que estaba absorto en sus pensamientos.

Tenjin tan solo dio una sonrisa nerviosa y dio una mirada a su secretaria Mayu —Tengo mi agenda ya apretada, Tsuyu me está esperando para completar otras reuniones y después tengo que viajar con urgencia a ver los puntos de ventas que se encuentran en China. Se me hace imposible ir a celebras con ustedes, es una lástima. ¿No es así, Mayu?

La mujer asintió a las palabras, tan solo quedaba Yato para responder.

—¿Y tú chico? ¿No tienes ningún plan para esta noche, ¿no?

—Oh, ¿yo? Bueno, lo siento, tengo que volver a casa cuento antes. —respondió de manera tajante el pelinegro, algo que llamó la atención de los presentes que no conocían bien su situación actual. Las alarmas en la cabeza de Bishamon y Kazuma se encendieron y en silencio ambos esperaban alguna pista de que podría estar pasando al pelinegro

—¿Ah, y eso? Generalmente tú eres una persona que le gusta beber en las fiestas ¿acaso tienes fiebre? —preguntó Hotei, Gerente de recursos humanos, quién había mantenido silencio en la mayor parte de la conversación.

—¡Sí, sí! además, es la primera vez desde que nos conocemos que estas tan ansioso por volver a tu casa, por lo general, siempre dices que es un lugar aburrido y que no vale la pena volver —Replicó Benzaiten.

—¿¡No me digas que tienes novia, Yato!? —Una pequeña luz se encendió en la cabeza de Kazuma, al ver como el rostro del chico cambiaba de emociones, de esa seriedad, a sorpresa y luego, mostraba una cierta tristeza.

—¡No, no, es decir, bueno, no es, es otra cosa! —Dijo el mencionado mientras se rascaba la nuca —Es otro asunto, ahora tengo razones para volver a mi hogar, me están esperando.

Hubo unos minutos de silencio.

—¿Entonces comenzaste a vivir con aquella chica, Yato? ¿Cómo es que se llamaba...? —Habló Tenjin solamente para molestar al chico, él se tensó al sentir las miradas por aquella conversación.

—¡Señor Tenjin! —lo regaño Mayu

—¡Sabía que había una chica de por medio! ¡Un cambio así no se hace de la noche a la mañana! —Grito Benzaiten

—Si es ese el caso no hay problema que invites a tu pareja a la celebración, después de todo es para divertirnos, ¡Queremos también conocer a la chica quién hizo al cambio a nuestro pequeño Yato! No pensé que llegaría este día de ver a este chico tan serio —Expresó con alegría Daikokuten. Yato tragó saliva, bajo su vista para mirar sus pies, no podía negar que le encantaría invitar a Hiyori a una fiesta para que se pudieran relajar como aquella vez, pero, ahora la situación entre ambos estaba tan rara que no quería seguir inportunandola más. Se mordió el labio para evitar mostrar todas sus inquietudes.

Bishamon decidió intervenir. —¡Oh vamos chicos! Dejen a mi trabajador en paz, tal vez tienes los mismos planes que yo, pero con su familia...—Dijo sin pensarlo mucho, un pequeño error, porque ante la palabra familia todos los presentes se "abalanzaron" al pobre chico.

—¿¡Familia!? —Gritaron todos

—No me ayudes tanto vieja bruja —susurró Yato a la rubia quién le dio una mirada severa.

—Que acaso, no es tu novia ¿¡Es tu esposa!?

—Eso no es posible —Ahora habló Tenjin, quien tan solo conocía a Hiyori, pero ignoraba la parte donde estaba involucrado Yukine. —Ella es una chica muy joven y de una familia importante, dudo que sus padres hayan permitido que su hija se case con...—miró a Yato de pies a cabeza —contigo.

Yato hizo un gesto de "indignación" por las palabras de Tenjin —¿perdón? Yo soy un muy buen partido para cualquier chica.

Mayu rio —por supuesto —dijo con ironía.

—¡Tomone tú no me apoyes! Fui el mejor novio que tuviste en tu vida sin duda alguna.

—¡Me llamó Mayu, ni siquiera siendo mi novio eras capaz de recordar mi nombre, tampoco mi cumpleaños y solo ...!

—¡Oh vamos! —interrumpió Daikokuten. —Anda al grano ¿De verdad te casaste? Pero ni una invitación a boda nos llegó...

—Bueno tendría sentido si se hubieran casado en secreto, después de todo...

—Lo siento por la interrupción —Una joven chica de anteojos entro a la sala de juntas interrumpiendo la animosa charla. Ahora el foco de atención ya no era el pelinegro, por lo cual, el dio un respiro de por fin tranquilidad. Sin embargo, la duda creció dentro de él al ver a la chica.

—Oye Kazuma —Yato se acercó al nombrado quién también observaba a la nerviosa joven que hablaba con los jefes —¿Quién es ella? Nunca la había visto por aquí antes.

Kazuma lo miró unos segundos —¿En mundo has estado viviendo este último mes, Yato? La presentamos hace unas dos semanas, su nombre es Tsuguha Yui, forma parte de nuestro departamento.

—¿¡De verdad!?

—¡Yato! Ha entrado a tu oficina a entregarte varios papeles estos últimos días. —Le reprendió el chico de anteojos.

El pelinegro quedó un tanto impactado por aquello, después dio una sonrisa de resignación —Creo que de verdad he estado en las nubes, no han sido días muy fáciles para mi…

—Yato…

—Yato —Bishamon se acercó a los dos hombres —Necesitamos conversar, así que ven a mi oficina.

—¿Eh? ¿Ahora? —El joven hizo un puchero —pero muero de hambre, cualquier cosa que me tengas que decir puede esperar…—Comenzó a caminar para salir de la oficina con los otros, pero fue detenido por la rubia al tomarlo del brazo.

—No. Te conozco perfectamente, este es uno de tus métodos para huir de una conversación, no escaparás así que vamos.

Yato tragó saliva y empezó a sudar frío mientras pensaba en todas las maldades que podría reprocharle su jefa —O-oye creo que no he hecho nada malo como para que tengamos una charla privada ¿no? Creo que mi único error ha sido no conocer la identidad de esa chica nueva, pero aparte de eso, Yato ha sido un chico bueno.

—Más que como jefa, quiero hablarte también como amiga, así que Kazuma también estará presente. ¿Vamos? —Trato de sonar lo más "tranquila" posible. Después de todo, la charla era para que el pelinegro se relajará y no tensarlo más de lo que estaba.

Por aquellas palabras, el nombrado quedó con un nuevo en la garganta, su sonrisa juguetona desapareció para mostrar una faceta seria. Asintió, tomó su mochila donde contenía sus objetos personales y respondió con un suave "vamos"

Caminaron hasta llegar a la oficina de Bishamon. Era grande, digna de una jefa poderosa de la empresa, Yato le encantaba observar el lugar y recordar aquellos tiempos cuando apenas era un joven ignorante de dieciocho años con muchos miedos y sueños en su mochila; cuando en su vida la luz empezó alumbrarlo y ya no era más un hijo de la noche.

—Siéntate Yato ¿En que estás pensando? —preguntó la fémina curiosa al ver los ojos melancólicos del pelinegro.

Yato respiró profundo para dar una tenue sonrisa —Recordaba la primera vez que entré a esta oficina, creo que siempre que entró a este lugar aquellas memorias vienen a mí.

Kazuma dio una sonrisa, las memorias también comenzaban a invadirlo.

—En ese entonces —empezó hablar la rubia —eras un chico de ¿dieciocho años? Ha pasado el tiempo desde ese día, en que te pedí que me ayudarás con este proyecto, y mira, como hemos crecido. Empezamos todo esto con apenas dos oficinas y un portátil. Hemos pasado mucho tiempo juntos, por eso se cuando algo te perturba más de lo normal, es la razón principal de esta charla: puedes decirme que es lo que te molesta.

Yato guardó silencio unos segundos —Realmente no es nada importante, ya sabes, estas reuniones en sí…

—Yato —Bishamon se sentó en el gran sillón que poseía, Kazuma se sentó a un lado de Yato.

—¡Oh vamos! No me miren así, hacen que este más nervioso. Realmente, no me tienen que estar cuidando cada vez que tengo una cara larga, siempre es lo mismo con ustedes, es igual que Kofuku y Daikoku; todos ustedes creen que me deben algo, pero realmente… —Nuevamente el silencio reino —No me tienen que malcriar.

La chica suspiró. Yato no era un tipo fácil y sabía que esta charla no era muy prometedora, hasta que la voz de Kazuma se escuchó en toda la oficina.

—¿Es aquella chica, ¿no? ¿Iki Hiyori? —Ante aquel nombre el pelinegro quedó sorprendido y tan solo miró a otra parte incomodo —Tú reacción me dice que he dado en el clavo ¿Ha pasado algo con ella no? ¿Se ha enterado de cosas que no debía?

—No es que no debía, son los riesgos que asumí en el momento en que decidí que ella entrará a mi vida —respondió Yato —Ella es…tan, inocente. Es solo una chica que tuvo a desgracia de conocerme e involucrarse en mi vida, algunas veces maldijo el día en que decidí pedirle ayuda con Yukine, estaba tan desesperado, pero, no vi los riesgos que aquello iba a tomar.

Bishamon miró sorprendida los gestos que el chico hacía. Nunca había visto su rostro tan desesperado.

—¿Cuánto sabe? —preguntó Kazuma tratando de sonar serio.

—Con decirte que Nora ha ido detrás de ella.

—¿¡Nora!? ¿Le ha hecho algo? ¿Cuánto le ha contado? —reacciono Bishamon por aquel nombre, no le agradaba la chica, la odiaba con todo su ser.

Yato respiro —Hiyori realmente no es que sepa tanto, Nora le digo algunas cosas, pero ella no lo comprendió del todo y agradezco eso, pero, las cosas que le ha dicho tan solo la dejó con más dudas que al principio. Kofuku ya le había advertido algunas cosas de mí, y claramente, yo tuve que explicarle lo que quería decir, pero, ahora es más grave. Con decirte que le dijo mi verdadero nombre y que "investigará un poco más"

Kazuma se mordió los labios por aquello —Eso no es bueno. Que ella sepa tu verdadero nombre no es bueno.

—Bueno, mi verdadero nombre, no es como si lo fuera a encontrar en diarios o sitios oficiales.

—pero si en rumores locales y algunos sitios de leyendas urbanas

Yato rio por lo último dicho —Me siento famoso cuando lo dices, me gustaría que mi fama no fuera por eso, pero…—Nuevamente volvió a estar serio —No me gustaría que Hiyori supiera de mi por rumores.

—Si es que en ella ya esta la duda, tienes que hablar —Bishamon intervino —Nosotros hemos callado varios rumores, hemos conseguido papeles, que tu nombre Yato sea legal a su medida, y que los otros ejecutivos no empiecen a buscar más de ti, pero, si esa chica se asusta nosotros…

—Confió en ella. —Dijo Yato desesperado —¡Se que Hiyori no sería capaz de entregarme a las autoridades! Es decir, ella sabe que yo no tengo papeles, que he falsificado varias cosas y tengo muchos contactos, y ella lo aceptó, con una sonrisa, me dijo que no tenía miedo, ¡que yo no era mi pasado!

—Esto es diferente Yato —Habló Kazuma —Que ella sepa que tú eres un chico de la calle que hizo de todo para sobrevivir es aceptable, sería muy bajo de cualquier persona que te denunciaran por falsear papeles para sobrevivir. Pero ya no estamos hablando de esa historia, estamos hablando de la otra cara de la moneda, la verdad.

Bishamon asintió a lo dicho por el chico, Yato miró por la ventana.

—Sería muy normal que ella se asustara. Después de todo, lo primero que encontraría ella sería tu nombre más las palabras "asesino" creo que asustarían a cualquiera. Yo asumí el riesgo de tenerte Yato, acepte tú pasado, porque ayudaste a Kofuku y Daikoku, luego Ebisu confió en ti y te ayudo, también a Kazuma, te quería en mi equipo, porque conocía todo un historial detrás para confiar en ti pero ¿y ella? No conoce la historia de Kofuku, tampoco la de Ebisu, realmente ella no tiene ningún motivo para confiar en ti y no ir corriendo a cualquier autoridad…

—¡Ustedes no la conocen! —gritó desesperado Yato —¡Ella-..! Ella…¿no me haría eso? —Dijo lo último con miedo y dolor. —pero si supiera, si escucha esos rumores, es verdad, cualquiera correría. De todas las cosas, tenía que saber aquel nombre maldito.

Kazuma le puso una mano en el hombro al pelinegro —Tienes que hablar con ella cuanto antes. Tienes que explicarle algunas cosas, porque ahora, si la semilla de la duda crece más en ella, lo único que hará la verdad será aterrarla. Ahora estas contra la espada y la pared.

Yato dio una sonrisa resignada, su pecho dolía, no quería pensar en perderla ¡no a ella! y todo culpa de su maldito pasado, de aquel nombre que por más que quisiera eliminarlo jamás podría.

Bishamon mira el rostro pálido de su amigo —¿Ella es muy importante para ti, cierto? Puedo ver en tu rostro…algo que no había visto en ti hace ya un tiempo, incluso más fuerte que cuando empezaste a salir con aquella chica Mayu. Yato, ¿Te has enamorado de ella?

—¿Eh? —los ojos azules del chico enfocaron a la rubia —¿Amor? —Una irónica sonrisa salió de su rostro —por más amor que sintiera jamás podría estar con alguien tan pura como Hiyori, es tan solo, una chica que recién entro a la universidad y ahora, tuvo la desgracia de tropezarse conmigo. Y ahora, con Yukine, ella también se esta acercando tanto a él, que se me hace imposible separarlos, ya de verdad, este asunto se me a salido de mis manos. —Dijo lo último derrotado.

Kazuma se mordió el labio, ¿Cómo podría ayudar a su amigo? Sentía que estaba en eterna deuda con él, lo había ayudado cuando más necesitaba una mano en su adolescencia, y luego, cuando pasaba horas y horas, días y noches, desvelándose para buscar ayuda y poder sacar a brote el proyecto tan ambicioso que tenía la mujer rubia para su departamento en la empresa. Yato era una persona valiosa para él, y verlo, tan decaído no era su característica. Él confiaba mucho en aquella mujer, y tal vez, sí, amaba aquella muchacha, no sabría decir si amor de pareja, pero si era una importante figura en su vida, por eso ahora estaba sufriendo.

—No sacamos nada lamentándonos, Yato. ¿Confías en ella, no? —Comenzó a hablar Bishamon tratando de mostrarse dura. —Ella se esta alejando de ti, y la única forma que puedas definir todo esto es, hablando con ella, antes que se entere más por terceras personas. Y si es necesario, tendrás que cortar los lazos lo más pronto posible.

La última palabra dicha por la mujer lo hizo sentir débil, pero tan solo asintió y se levantó del asiento.

—Es verdad. Ya no queda nada más que hacer, las cartas…ya están sobre la mesa —Dijo sin más para luego retirarse del lugar.

.

.

"Yaboku"

En su mente no había otra cosa más que aquel nombre, pero ¿ por qué? Era esa la gran pregunta.

Y ya no le importaba nada más. Ya no importaba el último examen que estaba terminando ahora, ya no importaba el final de su semestre académico ni donde se encontraba, porque en su mente no cabía más para todas las dudas que le inundaban y la hacían sentir culpable.

Pero ¿Cómo no podría estarlo? Ella no sabía a quien de verdad tenía a su lado, no sabía a quien había dejado entrar a su vida de manera tan abierta y, para la guinda del pastel, se había comprometido con el cuidado de un infante con él. ¿Qué podría hacer? Y todas aquellas dudas la hacían sentir culpable, miserable, porque le había prometido que nunca se alejaría de él, le había dicho palabras para que estuviera seguro, pero ¿Y ahora? Estaba rompiendo su promesa y de manera inconsciente, se estaba alejando de él.

Lo estaba haciendo sufrir, y ella también estaba sufriendo por todo. Había sido un mes tan difícil, apenas un cruce de miradas o algunas tenues sonrisas, y si no fuera por Yukine, más que seguro ni unas palabras se cruzarían.

Ya no quería sufrir más.

—Señorita Iki, ¿Acaso ya ha terminado su examen que esta mirando tanto por la ventana? Concentrecé o sospechare que esta haciendo alguna clase de trampa —Dijo de manera severa la docente que estaba inspeccionando la última prueba del curso.

Aborchornada por aquel regaño, tan solo asintió y nuevamente comenzaba a leer las preguntas en aquella hoja de papel;

"Los triglicéridos…"

Apenas podía leer la pregunta. La figura del hombre aparecía ante sus ojos y su voz también.

—No puedo seguir con esto —habló para si misma —Tengo que hablar con él cuanto antes, no le puedo hacer esto. Él me lo advirtió, que Nora haría lo que sea para alejarnos, y lo esta logrando, yo le prometí estar a su lado, y no quiero, no quiero separarme de él.

Pasó una hora aproximadamente y en los pasillos se podía apreciar a todos las jóvenes universitarias que celebraban por el último día. Era el comienzo de las vacaciones de verano.

—…no puede ser que te regañaran por distraída Hiyori ¡Que divertido! —dijo su amiga quien caminaban por los pasillos, sonrojada por recordar aquello, la castaña tan solo asintió y miró a otra parte.

—Últimamente estás tan distraída ¿Ha pasado algo? No me digas ¿Rompiste con tu novio? —preguntó Yama mientras tomaba el rostro de la nombrada para que la mirada de frente.

Hiyori se zafó del agarré de su amiga e hizo un puchero, —¡Que no tengo novio! Solo, solo son exámenes, ya sabes, es el último y deseo que me vaya bien. Mi familia me tiene mucha fe y me han dejado vivir sola con la condición de que no descuide mis estudios.

Ami, quién había permanecido en silencio dio una pequeña carcajada —pero Hiyori, tú eres la primera de la clase, dudo que por esta prueba te vaya a bajar tu puntaje. ¿De verdad son los exámenes?

—puede que parecemos rudas pero, ¿Sabes que puedes confiar con nosotras para cualquier cosa? ¡Dinos lo que te atormenta!

Hiyori sonrió, tenía unas buenas amigas.

—Si se que puedo confiar en ustedes por cualquier cosa —pero en esta ocasión, no puedo decir mucho—es tan solo, una sandez que solucionaré luego, la he estado pateando todos estos días, pero ya no puedo hacer la vista gorda ante el tema —Dijo ella mostrando seguridad.

Sus amigas la miraron extrañadas, pero luego dieron una sonrisa —¡Esa es nuestra amiga! ¡Enfrenta el problema! —Grito Yama con emoción mientras comenzaban a caminar para salir del recinto. —¡por esto tenemos que celebrar! No olvidemos que es el comienzo de nuestras vacaciones ¡Vamos a…un karaoke! O si, o algún parque ¿Les parece?

Hiyori rio, de verdad, estar con ellas las hacía tan feliz.

—¡Hiyori! —Un gritó masculino hizo que la castaña quedará helada unos segundos. Conocía perfectamente al dueño de la voz.

Sus amigas vieron como ella estaba congelada para luego mirar al hombre quién se acercaba a ellas.

—Yato —susurró ella.

—pensé que no te encontraría, se que debía llamarte, pero, salí de mi oficina y se me olvidó el móvil, lo siento, si estabas ocupada. —Respondió el pelinegro. Las amigas de la castaña miraban la escena sorprendidas mientras en el fondo aguantaban un grito interno.

—N-no realmente, solo me sorprendiste, no pensé que pasarías aquí —replicó.

—Lo siento —Yato miró a las amigas de la castaña al ver como ellas estaban detrás de ella un tanto ¿nerviosas? No sabría describir lo que ellas estaban transmitiendo —perdónenme, ¿Son…?

—¡Somos las mejores amigas de Hiyori! —Gritó Yama mientras extendía su mano. —¿Eres un universitario? ¿Qué carrera estudias? Es la primera vez que te veo ¡No sabes lo feliz que nos haces…!

—¡Chicas! —gritó avergonzada Hiyori.

—¡No me digas! —gritó Ami ahora —¡Eres el novio de Hiyori!

Tanto Yato como Hiyori se sonrojaron. El pelinegro tan solo sonrió y les guiño un ojo a las chicas.

—Así es —respondió él juguetón —Ya no vale la pena ocultarlo Hiyori, tus amigas ya no han descubierto. Me llamó Yato, y soy el novio de su amiga.

—¡Lo sabíamos! —Gritarón ambas jóvenes mientras que Yato reía a carcajadas por la reacción de ambas. En cambio, Hiyori…

—¡Yato te mataré! —le gritó la castaña al pelinegro. —¡No es mi novio! ¡No somos novios!

—Auch. Rechazó —dijo él mostrándose dolido, pero su reacción cambio rápidamente al sentir que. —¿me están observando? —Se mordió los labios, él podría decir, que era un sexto sentido que había desarrollado con los años y su experiencia; y sabía que había algo que no cuadraba en el lugar —no, no, solo soy paranoico, es imposible ¿no? —Se comenzó a sentir incomodo, sentía que tenia que salir del lugar lo antes posibles.

Hiyori estaba en una discusión con sus amigas, tenía que hablarle.

—¡Lo siento por interrumpirlas! —dijo él —pero, Hiyori yo…yo necesitó conversar contigo ¿me darías unos momentos?

La castaña quedó dudosa unos segundos por aquella —Yo también tengo una conversación pendiente contigo, Yato —Las palabras dichas por la chica hicieron que el rompecabeza de sus amigas se armara. Más gritos de ellas —Será mejor que nos vayamos ahora o van a seguir gritando. Lo siento chicas, pero hablaremos luego para esa junta ¡nos vemos!

—¡Fue un gusto conocerte Yato! —Grito Yama —¡Ven más seguido a buscar a tu novia! ¡Ah, y no se olviden que esta pronosticada lluvia así que no se entretengan tanto! —Las risas femeninas se escucharon detrás, Hiyori se cubrió el rostro avergonzada y Yato, él tan solo rio.

Ambos comenzarón a caminar en silencio.

—¿Dónde vamos? —Hiyori se atrevió a preguntar.

—¿Eh? Um, ¿sabes? Hay un sector en el parque cerca de la casa de Kofuku que es muy encantador y es además, un lugar conocido por pocos, estaremos tranquilos ahí, ¿Te parece? —La castaña asintió. —¿Y Yukine?

—¡Oh no te preocupes! Le dije a Kofuku que me demoraría un poco más, le voy a tener que deber algo después pero, aceptaron, Yukine esta encantado estando con ellos. Bueno, Daikoku es tan encantador con los niños, esta pendiente de él todo el día.

Hiyori sonrió —Son una pareja muy adorable. Serán muy buenos padres si tienen sus propios hijos.

La sonrisa de Yato se desvaneció —Si…—Apenas pudo decir.

Nuevamente el silencio reino entré ambos, era un tanto incomodo, caminando en silencio con tantas palabras que querían decir, pero no eran capaces de pronunciar.

—En la mañana, había un bonito sol —Dijo lo primero que le vino a la mente al pelinegro para romper la tensión entre ambos —Que mal, no me agradan las lluvias de verano.

—Si —Replicó la chica. Nuevamente silencio, hasta llegar al lugar propuesto por Yato, apenas había unas preguntas rutinarias de parte de ambos, siendo la respuesta tan simple como "si" o "no" o "posiblemente"

Cuando llegaron al lugar, cerca de un estanque y bajo algunos árboles, la chica admiro el paisaje antes de ponerse hablar.

—¡Es maravilloso! —expresó con una sonrisa.

—¿Cierto? Este era…mi lugar especial cuando era un adolescente y me gustaba escaparme de mi realidad, es tan hermoso, pero apenas unas pocas personas lo conocen, ya sabes, siempre se quedan con lo que hay más allá y no se dedican a explorar más al fondo.

Hiyori lo miró unos segundos. Sabía que en sus bellos ojos azulados había tanta tristeza acumulada, y se mordió los labios. Sentía culpabilidad, porque sabía que él sufría y con su distanciamiento ese último mes lo único que provocaba era más dolor.

—¿Siempre has vivido en esta ciudad? —preguntó ella mientras lo miraba.

Él dio una sonrisa para luego responder —No, he vivido en varios pueblos antes de llegar a esta ciudad. Pero, por temas de trabajo, me vine a esta ciudad y conocí este lugar y…

¿Tú quien eres? Eres un chico un tanto extraño, ¿Tienes nombre? (…) ¡Ya veo! ¿Es Yato? ¿Lo que acabas de escribir es Yato, no? ¡Es un maravilloso nombre! Yo…por desgracia no tengo uno—

—…En este lugar es donde comencé a llamarme Yato, una persona muy especial para mi, me dio este hermoso nombre que aprecio como nunca.

Hiyori quedó en silencio —Entonces, ¿Es verdad que ese no es tu nombre original?

—Así es. Nora, no mentía. Mi verdadero nombre es aquel que te dijo…

—Yaboku —Yato se estremeció al ser llamado así, y cerrando los ojos, asintió.

—¿por qué?

—porque no deseaba tener nada que ver con la vida que tenía bajo aquel nombre. No me interesaba. La persona a quien yo amaba con toda mi alma me dio un nombre y me enseño el camino por el cual he vivido todos estos años. —confesó él mientras miraba las reacciones de la chica, su mano temblaba, tenía miedo, pero sabía que tenía que ser fuerte. —Hiyori. Ya no podemos seguir juntos. Necesitamos separarnos. Porque hay una verdad que puede aterrarte de mí y no quiero hacerte daño.

Hiyori se mordió los labios, su pecho dolía, sabía que nuevamente la idea de no mirarse nunca más iba a salir a la luz. —¿por qué? Dime ¿Qué tan grave pudo haber sido como para que tengas tanto miedo? Yo sé, que no fue nada fácil tu vida, pero ¿Tan malo has sido? No lo puedo creer, no me lo quiero creer que tú hayas sido capaz de hacer, cosas malas. —La castaña se acercó al chico que se encontraba cabizbajo y tomó su mano —Tenías que sobrevivir de alguna u otra forma, en mi mente sé que, en algún momento, puede que hayas robado para sobrevivir, que hayas hecho varias cosas ilícitas, pero, es decir, no es como si fueras un asesino como para que tengas tanto miedo.

La garganta del chico estaba apretada, no podía articular ninguna palabra. —Así es, he tenido que hacer muchas cosas por ser una simple marioneta de, la persona que era mi padre, por eso, yo…oculte mi nombre, porque si busca Yaboku puede que no encuentres noticias en periódicos, pero, podemos decir que era una especie de "leyenda urbana" como dice Kazuma —Dijo eso con una tenue sonrisa al recordar a su amigo.

—¿Kazuma lo sabía? —él asintió. Así como Bishamon, Kofuku, Daikoku…ellos saben la mayor parte de mí, y me han ayudado, ellos sabían que era nombrado como "un niño demonio" en varios pueblos. Arrastrar mi nombre era un problema porque podía ser descubierto y todos mis pecados no se pueden pagar. Al principio, era el único camino que se me había enseñado hasta que, Sakura llegó a mi —Dijo el mientras sonreía.

—¿Sakura?

—Era una chica, quién conocí mientras hacia un trabajo en esta ciudad, me escapé de mi padre y Nora, y recorrí este parque, ahí fue, cuando la encontré. Ella era unos años mayor que yo, era una chica que no tenía hogar, ni un nombre, se acercó a mi mientras miraba este lago. Me pidió un nombre, así que, como en aquella época era Abril, los cerezos de este lugar eran espectaculares.

Tú nombre será Sakura.

¡Ah! Es un nombre hermoso ¡muchas gracias Yato!

—…y así como ella me pidió un nombre ella me otorgó uno. Me mostró la otra cara de la vida, ella era tan cálida y gentil, era increíble, ella a pesar de todas las cosas, trabajaba tan duro para obtener algunas monedas y poder sobrevivir, me dijo que robar no era la forma. Su sueño era, poder seguir adelante sin importar que, ella quería estudiar, quería aprender y yo…yo quería estar a su lado no importará que pasará, quería estar con ella y cumplir todos sus sueños.

Deje atrás todo, para estar a su lado, hasta que…Nora nos descubrió, y el resto de la historia…

—Ya me lo puedo imaginar —respondió ella mientras miraba el chico.

Yato con la mano que tenía libre acaricio la mejilla de la chica para luego darle una sonrisa triste —No quiero que te pase lo que ella, no lo soportaría, por eso, prefiero que esto terminé aquí antes que nuestros lazos sean muy fuertes.

El silencio comenzó a reinar. Pasaron unos minutos.

—¿Tú te sientes bien con eso? —preguntó Hiyori.

No —Creo que es lo mejor —respondió él.

—Yo no quiero. Te he dicho, tú no eres tú pasado. No creas que yo soy tan ingenua, Yato, es verdad que mi vida ha sido tan acomodada, no he tenido que pasar las cosas que tú, pero eso no significa que no conozca una parte del mundo. Tenias que sobrevivir, y lo has hecho, y mírate. Mira donde estás, la gente alrededor que conoce tu pasado sigue contigo, se han enfrentado a todo y está a tú lado ¿ por qué yo no puedo? Quiero estar más tiempo contigo, quiero que sigamos riendo juntos, quiero que sigamos criando a Yukine como una familia, porque para mí, él también es como un hijo, y tú eres su padre…Lo siento Yato, pero este es mi deseo, yo no quiero separarme de ti

—¿Y si te dijera…que para lograr estar donde estoy, tuve que matar gente, seguirías aun a mi lado?

La castaña quedó perpleja por aquella pregunta, pero tan solo sonrió —Se que eso es imposible, Yato.

Él miró a otro lado —si buscas mi nombre escucharás muchos rumores, y entre ellos, el que soy un asesino esta por ahí, si escucharás eso ¿Acaso no te gustaría huir y, no sé, denunciarme?

—¿Tienes miedo de que yo quisiera huir?

—Si

La chica sonrió —Si fueras un asesino. No me lo podría creer, y si fuera así, ¿Acaso ese no es Yaboku? El hombre que tengo a frente mío es Yato. Un chico de veintisiete años, que vive en un bonito departamento, trabaja duro día y noche, ha ayudado a gente de la calle, salvó a un niño de recibir un destino fatal y lo adopto como su hijo. Tú eres Yato, el hombre que esta al frente mío, un buen amigo, trabajador, y el padre más cariñoso que hay.

El corazón del hombre palpitaba con fuerza, se mordió el labio, ¿De verdad, aunque le estaba diciendo la realidad ella no le creía? Quería estar con ella, ¡Deseaba estar con ella! Esa chica lo estaba aceptando, así como así.

—Yato —Siguió hablando Hiyori para, por su sorpresa, abrazarlo —perdóname por ser distante contigo, nuevamente comencé a dudar, pero viendo que estas tan dispuesto a dejar nuestra relación para que yo pueda estar tranquila, no me deja duda de que eres una muy linda persona, un gran amigo que deseo que este a mi lado más tiempo.

El chico asintió el abrazó y ocultó su rostro en el hombro de la chica.

—Tampoco deseo que esto se terminé así. De verdad, que me dolería ya no hablarte, ni verte jugar con Yukine, no escuchar tu voz todos los días, tú me has salvado en varias ocasiones, y ahora, tenemos a Yukine, y tengo una familia que jamás pensé que llegaría alguna vez tener. ¡No puedo perderte!

Hiyori sonrió.

—No quiero que sigas viviendo con miedo y dolor. Confía más en ti, como yo confío. —

—Gracias.

Se quedaron abrazados unos minutos más. Era un silencio tan ameno, ella tan solo acariciaba la espalda del chico y sabía que él estaba tratando de disimular su llanto, al sentir como su hombro se humedecía y los largos suspiros que daban. Era tan acogedor, deseaba estar más tiempo con él.

"…¿Estás enamorado?" el chico se mordió los labios por la pregunta que le había hecho Bishamon en la mañana.

¿Enamorado? Yo… ¿me enamoré? Es un sentimiento, tan profundo, tal vez más fuerte que Sakura, yo ¿me enamoré? ¿Esto de verdad es amor?

—Hiyori —Comenzó hablar Yato mientras se separaba de la chica.

—¿Si, Yato?

—Hiyori yo…

Un fuerte ruido y la lluvia tropical que comenzó a caer los sorprendió.

—¿¡De verdad ahora!? —dijo la castaña sorprendida mientras comenzaba a quedar empapada por la fuerte lluvia que de un momento a otro surgió sorprendiendo a ambos jóvenes.

Yato tomó la mano de la chica y comenzó a correr con ella.

—¡Vamos a la casa de Kofuku! Te aseguro que no es nada agradable enfermarse un verano.

Ella asintió mientras corrían ambos con una sonrisa. Él la miró detenidamente, jamás hubo dudas en su mente, desde la primera vez que la vio la había encontrado una muchacha hermosa, y ahora, estando ambos corriendo empapados por la lluvia y tomándose de las manos, hacían que toda aquella situación se volviera una novela de la que no quería despertar. Sonrió con cierto pesar. Pero no se podía permitir esa clase de sentimientos con ella, no, ella tenía que vivir más cosas, recién estaba empezando a vivir, ella tenía que ser libre…

Por ahora, aquellos sentimientos quedaran bien guardados en mi corazón

—Es hora de celebrar. La primera lluvia de verano significa el fin de un semestre duro ¡Es hora de beber! —Gritó Yato mientras miraba a lo lejos la casa de Kofuku.

.

.

.


Hola!

-Se oculta de los tomates -

¡No me maten! De verdad tengo una buena razón por no actualizar la semana pasada...bueno, realmente no tengo una buena excusa aparte de la universidad -llora- ¡Se que por la pandemia estoy encerrada día y noche en mi hogar! y, y , que debería saber distribuir mis tiempos, pero entre estudiar y escribir, me quedó viendo el techo por muchas horas y finalmente no hago ninguna de las dos.

pero aquí estamos ¡Este es un capítulo muuuuy largo! Y no saben todas las veces que lo he corregido, al principio esto iba a comenzar con Hiyori haciendo su último exámen y con flashbacks de el capítulo anterior, pero me dije, nel perro, y lo corregí. Luego, iba a comenzar con padre haciendo planes maquiavelicos pero descarte esa opción porque...¡De verdad que deseaba más Yatori! y miraaaa! Yato se dio cuenta que le gusta Hiyori y -grita como las amigas de Hiyori-

Yo se que Ami y Yama si conocieran a Yato gritarian de la emoción así como yo, es que, sentía que tenía que agregar Yatori, llevabamos cerca de diez capítulos y ya sus buenos meses en la historia y ¿ningún sentimiento? ¡Quería que Yato se sintiera atraído por Hiyori y aquí esta! (no es como si quisiera terminar con el fic, pero les advierto que tampoco mi idea es que sea tan largo, yo creo que unos diez capítulos más)

Umm que más, que más. A sí ¿de verdad será paranoia lo que sentía Yato cuando estaba en la universidad de Hiyori?

Se las dejó ahí para la otra semana.

¡Nos enteramos que Yato era un asesino (y Hiyori no le creyó) ! Un seguidor me mando un review dándome una teoría ¡Has acertado una gran parte! (llora) cuando leí ese correo grite de la emoción y me dije; no puedo contestarle porque arruinare una gran parte, pero ¡adivinaste esto! (lo siento, no quiero arruinarte la historia, pero te diré que vas en buen camino, solo espero poder sorprenderte a medida que pase la historia, así como a varios!)

Realmente no sabía como poner a Hiyori con esta postura, siendo sincera, pensé en mi. Si uno de mis amigos y persona importante me dijera que en su pasado era un asesino ¿Como se sentiría? Creo que no le creería, es muy difícil de pensar y también de simplemente decir, "oh, no te preocupes, no me molesta tener un asesino al lado mío que se volvió bueno" pensé que es más realista no creer eso ¿no? Finalmente, Yato se lo dijo pero decidió no afirmarse lo, solo le dijo que "escucharía ciertos rumores por ahí..."

Siguiente capítulo (que iba a estar pegado a este, ya que es la continuación cuando llegan a la casa de Kofuku) "Memorias"

¡Van a ver recuerdos! Nuestra protagonista en el siguiente capítulo será nuestra querida diosa de la pobreza con su pareja ¡Yo los amo! y me dolio tanto el manga ¡pero son fuertes! y en este fic también ¿Como se conocieron Kofuku, Daikoku y Yato? ¿por qué están agradecidos con él? ¡Los sabremos el siguiente capítulo donde el amor es fundamental!

¡MOMENTO DE SpAM!

Así como Yato y Hiyori ¡No me bloquees en Twitter! Si, si, tengo Twitter, ¡Sígueme! Hay Noragami (subo Yato's), yo creyendome influencer y subiendo lo primero que veo, podrás saber cuando actualizo, cuando no, podemos conversar más en privado (¡Les juro que contestó! -tose-) Y verán como de aburrida es mi vida siendo una estudiante de Literatura (pobre pero feliz, me voy a conseguir un Daikoku)

Así que ¿Que esperais? (¿Español de España? ¡pero si creo que vivo en Chile!) ¡Dadle like y seguidme en todas mis redes sociales! Os agradeceré de corazón.

Twitter:

sailor_sr (no me deja poner link pero en mi perfil esta cualquier cosita)

Los quiero un montón y gracias por todos sus hermosos comentarios, me hace tan feliz que esta historia vaya creciendo. ¡Cuídense! Besos, besos, besos

(para la gente que vive en México ¡Fuerza! Tengo prohibida las noticias así que no se como esta la situación por allá, solo espero que estén bien ¡los terremotos son horribles más pandemia! pero todo estará bien, ¡Hay que seguir luchando! )

pd: esta situación es difícil, la salud mental no esta del todo bien. Así que, si tienes algún problema, quieres desahogarte pero no sabes con quien hablar, yo me ofrezco como hombro amigo, no soy buena dando consejos, pero te puedo mandar memes y leerte, ¡Todo estará bien, nuevamente!