Como cada mañana de costumbre, Daikoku se levantaba a la salida de los primeros rayos del sol. Le encantaba asomarse por su ventana y admirar el hermoso paisaje que le brindaba; ya desde hace un poco más de diez años, agradecía esos pequeños momentos, donde se dio cuenta de todo el sacrificio dado valido la pena.

Respiraba el gélido aire de la mañana y sonreí. Hoy será un buen día , era su frase para volver a cerrar la ventana de su dormitorio y tratar de hacer el menor ruido posible para no despertar a su amada quién descansaba tranquilamente todavía envuelta en las sabanas del lecho matrimonial.

Se dio un baño rápido y se vistió con lo primero que encontró en su armario. Bajó a la cocina donde comenzó a preparar un delicioso desayuno mientras tarareaba una canción. No había muchos cambios en esa rutina, siempre había sido el primero en levantarse para sorprender a su mujer todas las mañanas con algún alimento delicioso y verla sonreír. Pero bueno, estaba locamente enamorado, y amaba hacer esos detalles a su esposa, sin embargo, aquella tranquilidad de sus mañanas cambio hace ya un mes, donde ahora el timbre puntualmente sonaba a las siete treinta con mucho ímpetu haciendo que toda esa buena vibra con la que se despertaba se fuera por la borda.

—¡Daikokuuuu ~! —Escuchó el odioso gritó que lo enfurecía.

Respiro hondo tratando de tranquilizar su espíritu por el ruido innecesario que provocaba ese hombre en las mañanas, si seguía de esa manera iba a despertar a su diosa y eso no le agradaba a él. Caminó rápidamente hasta la puerta de la entrada y la abrió con fuerza para ver la sonrisa del chico quién gritaba.

—¡Dios de la entrega a domicilio, Yato! Como todas las mañanas ¡una encomienda! —Gritó el enérgico pelinegro mientras sostenía a un alegre Yukine en sus brazos. Al ver al bebé, toda aquella furia que había acumulado por el ruido se esfumaba, la expresión seria de su rostro cambia por una alegre sonrisa y estiramiento de sus brazos para recibir al pequeño niño.

Yato, por supuesto, le entregaba al pequeño Yukine y no demoraba para colarse dentro del cómodo domicilio y sentarse en las sillas del comedor.

¿Qué es lo que vamos a desayunar hoy, papá Daikoku? —Preguntaba travieso el pelinegro. El nombrado dejó al bebé en la alfombra del lugar mientras lo acomodaba con juguetes y peluches que Yato se había encargado de dejarle y junto con eso, juguetes que él con su esposa confirmaron comprar desde que el bebé comenzó a quedarse en su casa. Aunque, como todo niño, el pequeño rubio tenía un peluche favorito de un gato que le compró su "madre legal", un gato con unas machas en el cuerpo hizo que el menor pudiera estar tranquilo jugando por un buen rato.

¿No dijiste ayer que tenías una reunión muy importante hoy? ¡Ya es tarde! Fuera de aquí —expresó el hombre para seguir cocinando el desayuno.

—Tengo tiempo, no es bueno presentar una reunión muy importante con el estómago vacío Imagínate, yo ahí estoy todo un adulto presentadome ante los jefes más importantes de la compañía y ¡paf! Desmayo por fatiga, uuuuhhh, que mal —resopló Yato. —Así que ¿Qué vamos a desayunar hoy, papá Daikoku? —Repitió la pregunta.

—¡Prefiero morir antes que tener un hijo como tú!

—¡Wah! Que malvado —el pelinegro hizo un gesto de dolor ante aquel emitido.

—Además, ¿Acaso tú no desayunabas con Hiyori antes? ¿Acaso todavía no se arreglan? —Preguntó Daikoku mientras preparaba el café y le entregaba una taza al chico. La sonrisa de Yato se esfumó, agradeció la taza con café y tan solo ocultó su rostro mientras bebía el líquido caliente. —Creo que ese es un evidente "Ni siquiera él tocó el tema con ella"

Yato sospechó. No me veo capaz de hablarle del tema, sé que debería, después de todo, Nora ya abrió la maldita boca lo suficiente como para hacerla dudar y que se alejara de mí. —Respondió apenado. —Además, Hiyori está en exámenes en esta época, venta muy temprano de su hogar y yo con el trabajo tampoco he tenido tiempo como para acercarme a ella y darnos unos minutos para charlar. —Yato sonrió, se robó una manzana de la cocina (se escondió de Daikoku) y se acercó a su hijo quién estaba entusiasmado mirando el peluche del gato.

—Si Hiyori supiera la verdad ... no me lo perdonaría.

¿Tienes miedo?

-Si.

Expresó aquella palabra con sinceridad. ¿Tenía miedo? Por supuesto, tuve mucho miedo de perderla y no verla jamás, sabía qué aquella partida no solo le dolería a él, a su hijo también le afectaría a la mujer que está con él se alejará de su lado. Ya había sido suficiente con el abandono de su madre biológica, estaría más triste si la mujer que cuidaría y darle un apellido también se alejará.

—Yato, Hiyori es una chica comprensiva e inteligente, yo creo que comprenderá la situación. Se que, al principio puede que este aterrada, el pasado nunca es fácil, pero tú ya no eres eso, además, nos tienes a nosotros para apelar por ti. Todavía te debemos tanto —Declaró Daikoku

Yato sonrió para luego suspirar —Les he dicho que no me deben nada, mientras sigan siendo mis amigos esta todo bien, ¡yo debería ser el que este agradecido con ustedes! Me ayudaron a leer, matemáticas y algunas cosas básicas cuando era un ignorante. Sin ustedes, creo que seguiría en las calles.

—Lo dudo, ella ya había hecho un gran trabajo antes. —Dejó con cierta melancolía Daikoku mientras apagaba el fuego de la cocina.

Yato cambio su expresión a una de tristeza —Si, hice un gran trabajo en enseñarles esas cosas a un idiota como yo. Era una gran alumna, hubiera sido una gran maestra.

Hubo unos minutos de silencio mientras Daikoku coloca algunos alimentos en la mesa.

¿Nunca más recibiste una noticia de ella? —Hizo la pregunta que sabía que iba a hacer dolorosa para él, pero que necesitaba saber una respuesta hace ya tiempo.

Yato tan solo dio una sonrisa forzada —Los hombres de Ebisu la siguen buscando. Pero, siendo sincero —miró con ojos llorosos al hombre— Ya no tengo esperanzas de encontrarla con vida, mi padre hizo un gran trabajo en ... desaparecerla.

—Yato ...

-¡Hola! ¡Ah, mis tres grandes amores ~! ¡Buenos días! —Kofuku entró a la habitación sin saber el contexto del lugar, las facciones de ambos hombres cambiaron para evitar preocuparse por la mujer que había llegado con una sonrisa al lugar. —¡Yati! ¿Cómo es que sigues aquí? ¡Sabes que al pequeño Ebisu no le gusta que lleguen tarde a las reuniones! —Dijo Kofuku mientras le daba un beso en la mejilla a su esposo como saludo de las mañanas.

-¡Bah! No gestos de amor aquí —replicó Yato fingiendo una cara de asco. Yukine rio por los gestos tan raros de su padre. —El niñato de Ebisu ni se va a presentar a la reunión, ¡incluso si tengo que presentar su parte de los puntos de la bahía! ¡Es injusto! Me mando todos los papeles tan solo una semana antes ¡Una semana! ¿Pueden creerlo? ¡Claro! Como él es un soltero sin familia tiene tiempo de sobra y cree que tengo su tiempo ¡Ya no tengo esa vida como para mí cargue de trabajo a última hora!

Kofuku rió para luego abalanzarse sobre el pelinegro.

—¡Ah, idiota! ¡El café! —Gritó Yato.

No me digas ¿Acaso mi niño es un hombre casado y con familia? ¿Entonces Hiyori digo que sí? —Yato se sonrojo por las palabras picaras que pronunció la mujer.

—¡N-no, no soy casado ni tengo pareja, pero mira! —Señalo al bebé —¡Tengo un hijo! Y es mucho trabajo, te lo aseguró. Además, Hiyori ...

¿Su primera crisis matrimonial? - Supuso Kofuku. Él tan solo quedó en silencio. —Te daré un consejo como mujer y pensando en Hiyori. Nos dijiste que la maldita de Nora se acercó atacar ¿no? ¡Tienes que devolver ese golpee!

El pelinegro quedó dudoso con esas palabras. No golpeare a mi hermana si lo estas sugiriendo.

—¡Ganas no me faltan para golpearla, pero no! No estoy hablando de eso, estoy diciendo que tienes que decirle la verdad a Hiyori. Si Nora ya puso el tema sobre la mesa, tienes que seguirlo y aclarar todo, es la única forma de que ella pueda entender, además ¡No estas solo! Yato, nos tienes a nosotros, es normal que tenga miedo a la primera, pero ¡tú nos salvaste! ¿Qué mejor historia que contar que esa?

Yato miró a Daikoku, él tan solo asintió. —Siguen con lo mismo ustedes dos, millas de veces ...

—¡Yato! Si no fuera por ti, Daikoku y yo no deberíamos estar juntos, lo mínimo que podemos hacer por ti, es ayudarte con tu relación con Hiyori, así que, es hora de que el tema, te asegure que todo estará bien. Hiyori es una chica tierna y comprensible, ella sabrá elegir el camino que crea correcto, tú no eres malo Yato y es algo que ella tiene recibir perfectamente cuenta con el pasar del tiempo. Así que, habla con ella, desde el corazón —Fueron las tiernas palabras que pronunció la mujer mientras seguía abrazando por la espalda al pelinegro, él bajo la mirada ocultando su mirada bajo su flequillo.

—Lo haré —fueron las últimas palabras que pronunció antes de levantarse de golpe al mirar la hora —¡Diablos! Falta poco para las ocho, gracias por la manzana papi Daikoku —La sonrisa juguetona del pelinegro volvió aparentemente, se acercó a su hijo para darle un suave beso en el frente y revólveres los finos cabellos rubios —Nos vemos en la tarde mi bebé, se un buen niño con los abuelos ~ —pronunció lo último para hacer enojar al hombre.

—¡Tenemos casi la misma edad! —Gritó Daikoku.

—¡Deséenme suerte! —Gritó Yato antes de salir del hogar.

—¡Saluda a Bisha de mi parte! ¡Dile que venga a visitarme! —Gritó Kofuku.

El silencio reino nuevamente en el hogar, la mujer se acercó al bebé para acariciar sus cabellos y dar una sonrisa.

¿Uh? ¿Amor, pasa algo? —Preguntó el hombre por el silencio, la chica estaba ensimismada mirando al bebé. Él tragó saliva y se acercó a los dos.

No es nada Daikoku, simplemente ... me hace muy feliz ver a Yato así, siendo honesta, pensé que nunca más lo vería tan vivo, como en qué é é p oca.— Dijo ella. No me gustaría que Hiyori se fuera del lado de Yato, porqué no quiero verlo nuevamente sufrir cuando Sakura desapareció. Él no es malo, pero siempre pasa las cosas malas, yo quiero lo mejor para Yato y para el pequeño Yukine.

Daikoku mantuvo silencio.Él también deseaba la mayor felicidad para su amigo, después de todo, él los había salvado y, gracias a él, teníamos estar juntos sin preocupaciones ni ataduras.

—Solo esperó, que cuando Yato hablé con ella, puedan tomar la mejor decisión para ambos. Porque ya los dos tienen lazos muy fuertes, difíciles de romper. Sería doloroso, si decidieran cortar todo ...

Él hombre asintió. —Creo que estamos protegiendo mucho ¿no? ¡Tenemos tener más fe en él! Se que Yato tomará la decisión correcta y Hiyori también, ya verás, ¡llegaran los dos tomados de las manos muy pronto!

¿Tomados de las manos? Uhu ¿Tú crees?

—¡Oh por favor, amor! No es necesario conocerlos a fondo a ambos, se nota a kilómetros que en algún momento van a terminar juntos de un momento a otro.

—¡Apostemos! —Gritó la mujer —¡Yo apuesto que no!

¿¡Eh !? ¡Que cruel!

Kofuku rió mientras tomo al niño y lo sentaba en su silla para comer —¡Ya sabes! Yo soy la diosa de la mala suerte, si apuesto lo contrario, me ira mal.

Daikoku sonrió y abrazó a su mujer por la espalda para luego darle un tierno beso. Yukine reía por la escena. Sin duda alguna eres mi diosa.

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Cuando el reloj dio las cinco treinta de la tarde una fuerte lluvia de verano comenzó a caer.

—¡La ropa, maldición! —Gritó Daikoku mientras corres se dirigía al tendedero donde varios baberos y ropita de bebé colgaban en el lugar. Kofuku en cambio sufrido al niño y protegido bajo techo miraba como su marido entraba en pánico por entrar la ropa.

—Vaya, no pensé que se pondría a llover, ¡había un clima agradable en la mañana! —Expresó la chica. Quedó en silencio por unos minutos —¿Cómo crees que le iba ido a Yato? Esperó que la lluvia no los haya entorpecido con su charla.

Daikoku entró al hogar y detrás de él lo siguió la mujer con el bebé en brazos. —Esperó que no, bueno, igual deben llevar su tiempo conversando, Yato nos tocó como las dos para decir que llegaría tarde a buscar a Yukine.

Kofuku rió seguidoY le tienes los pañuelos y las cervezas listas por si acaso?

El hombre frunció el ceño —Ese idiota ¿Cree que puede ahogar sus peñas en mi hogar exigiendo que tengamos todo el kit de "me rompieron el corazón"? ¡Qué bueno que no pedí helado de chocolate!

La chica con una sonrisa dijo —Bueno, también hay por si acaso.

Pasaron unos minutos antes que el timbre del hogar sonará, corriendo, la chica fue abriendo la puerta y sus ojos se iluminaron al ver a la pareja que estaba enfrente de ella, agitados y, sobre todo lo que le provocaba gritar de la emoción, tomado de las manos.

—¡Es una tormenta horrible ahí afuera! —Expresó Yato —¡Estamos empapados a morir!

—Lo siento Kofuku, pero están cerca de aquí así que, tan solo corrimos al primer lugar cercano para protegernos. —Dijo Hiyori tratando de recuperar el aliento, habían corrido sus buenos metros para evitar empaparse, pero no lo lograron al tiempo. Kofuku, ya con su cara adolorida de tanto sonreír, negó con la cabeza y dijo;

—¡No se preocupen! Pasen, pasen, traeré toallas y ropa para que puedan cambiar —Corriendo se fue a buscar las cosas que había prometido.

La pareja entró al lugar, donde Yukine gateando se acercó rápidamente a su padre para recibirlo.

—¡Yukine! Yato y soltó la mano de la chica para poder coger al bebé en brazos.

—¡Espera, espera, espera! —Intervino rápidamente Daikoku, tomando él al bebé antes que el pelinegro. Yato hizo un puchero y miró con duda a Daikoku.

—¡Oye!

—¡Estas todo empapado! No permitiré que vengas y mojes al niño, después termina resfriado porque su torpe padre lo empapó. —Replico el hombre, dejó de mirar a Yato para percatarse que Hiyori también estaba en el lugar con una sonrisa mirando la escena. Daikoku sonrió, pensó que iba a explotar de la felicidad al ver que, al parecer, todo había ido bien para su amigo. —¡Perdón Hiyori! No te había visto, ¡también vienes toda empapada! Les traeré unas toallas.

No se preocupe —habló Hiyori —Kofuku fue a buscarnos unas.

Daikoku quién seguía sonriendo se a Yato —Creo que no será necesario los pañuelos y las cervezas.

Igualmentepañuelos y cervezas? —Preguntó Hiyori.

Yato rascó su nuca en gesto de nerviosismo —Es que pensé que iba a terminar en una gran depresión. —Le respondió a la chica— ¡Los pañuelos no serán necesarios, pero si las cervezas! Hay que celebrar. —Gritó emocionado Yato.

La mujer de cabellos rosados llegó justo en el momento en que su amigo había gritado esas palabras.

¿¡Celebrar !? —Gritó también ella emocionada — No, no, ¡no me digan! ¡Ahhh! ¿¡Se comprometieron !?

Exactamente¡Qué, ¡¿qué !? —Gritó ahora Daikoku mientras miraba emocionado a la pareja. —¡Oh estoy si hay que celebrarlo! ¡Felicidades!

-¡No! —Gritaron Yato y Hiyori al unisonó sonrojados y avergonzados a morir.

—Claro que no, Tonta Kofuku detectó a Yato mientras consideraba ocultar su sonrojo.

La pelirosada hizo un puchero y de manera picarona respondió —Oh, pero como venían los dos tan bonitos, agitados agarrados de las manos pensé que ya habían declarado finalmente como una pareja.

No me digas —replicó Daikoku mirando a su esposa. —Creo que gané la apuesta esta vez.

¿Apuesta? —Preguntó Hiyori abochornada por la situación. Se le había olvidado que había corrido de la mano con Yato y, ahora que pensaba la escena, habían parecido de verdad una pareja de idiotas enamorados corriendo bajo la lluvia mientras reían a carcajadas.

—Kofuku maldita ¿Estabas apostando mi futuro? ¡Son de lo peor! Diosa de la mala suerte —gritó Yato.

—¡Pero perdí! Eso es lo importante. Ahora —la mujer extendió las toallas y la vestimenta que había traído para ambos jóvenes empapados. —Tomen, vayan a cambiarse que tenemos que celebrar ¿no?

Apenaspero que celebramos? —Preguntó Daikoku con una sonrisa.

—¡Por supuesto! El comienzo de las vacaciones de Hiyori y las mías, ¡ha sido un buen día! Es suficiente motivo para una fiesta. —Gritó Yato emocionado.

Todos rieron.

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-¡No no no! ¡Maldición! ¡Caído en la cárcel nuevamente! Y no tengo más dinero para librarme de la exposición un borracho Yato mientras sostenía apenas unos billetes falsos, ya eran las una vez de la noche y habían estado en 'modo celebración' todo ese tiempo, aunque claro, era obvio que el modo de celebración para el pelinegro era emborracharse hasta morir.

Hiyori sonrió mientras el chico hacia puchero ante haber perdido nuevamente en el juego.

—¡Olvídalo, este es un juego de mierda! Mejor sigo bebiendo —Gritó Yato mientras sacaba su décima lata de cerveza.

—¡Yato! —Gritó Hiyori, había bebido, claro estaba para también ponerse acorde al momento, un poco de alcohol no estaba mal, aunque no era muy buena cerveza, había sido suficiente para estar un poco mareada, pero era lo suficientemente conciente que ya era tarde y específicos que regresarían a sus propios hogares. ¿No crees que es hora de irnos? Yukine se ha quedado dormido en el sillón. —Expresó ella.

—¡Oh, querida! —Habló una ebria Kofuku para luego abrazar el brazo de la castaña —tenemos ua habitación de sobra, ya es muy tarde, quédense a dormir. Pueden acostar a Yukine en nuestra alcoba, ¿Cierto Daikoku? —El nombrado (igual de ebrio) asintió ante lo propuesto por su esposa.

Hiyori se mordió los labios y quedó pensando en esos momentos, Yato estaba muy ebrio y ella realmente no se vio en las condiciones para caminar hasta su hogar con un bebé y un borracho en la oscuridad.

¿No será mucha molestia? —Preguntó Hiyori.

—¡Para nada es un placer! ¡Ven, llevemos a Yukine a mi habitación para que pueda dormir bien! —Hiyori dio una sonrisa para agradecer. Se trata del asiento y se siente suavemente al bebé para evitar despertarlo. —Yo te guio. —Kofuku comenzó a caminar para llevar al niño a su alcoba, quedando Daikoku y Yato en el cuarto de estar.

¿Qué tal todo? Me alegra mucho que haya terminado bien —expresó Daikoku mientras miraba un muerto Yato por tanto alcohol en su sistema.

—Daikoku ...— Levantó su cabeza y miro de manera seria al hombre — Yo me he decidido, haré de Hiyori la mujer más feliz del planeta.

El hombre sonrió ante las palabras de su amigo No tengo dudas de eso.

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Hiyori arropó al bebé y le acaricio con amor su cabecita. Amaba ver al niño dormir.

—Te ves como una verdadera madre así, Hiyorin ~ —pronunció Kofuku mientras miraba a la chica desde la puerta.

¿Rin? —Dio una pequeña carcajada - ¿Tú crees? Siento que con Yukine ha salido a un lado de mi que no pensé que se enfrentan.

¿El lado materno? Es norma sentarse la pelirosada para sentarse en el lecho y mirar a la castaña. —Los bebes son tan adorables.

Hiyori miró a la mujer unos segundos, para luego observar toda la habitación, en la mesita de noche había una foto de la pareja.

—Se ven muy jóvenes en esta foto, ella tiene una sonrisa.

—Éramos muy jóvenes, pero nos amábamos con locura —respondió la mujer mientras miraba al bebé. —Teníamos dieciséis años.

¿¡DICIESIS! Sorprendentemente candidandida.

—Así es, unos adolescentes, pero sabíamos que el amor que nos habíamos enviado era mucho más allá de las dudas por la juventud. Así que, a pesar del odio de nuestras familias, decidimos estar juntos hasta ahora.

—Ya veo. —Dijo Hiyori admirada, ella estaría a punto de cumplir veinte años, ni siquiera había dado su primer beso, mejor dicho, ni siquiera había estado enamorado antes. —Y, ¿nunca han querido hijos? Eres muy tierna con los bebés, Kofuku. —La sonrisa de la mujer desapareció para tan solo quedarme en los ojos tristes, la castaña se dio cuenta enseguida y expresó —lo siento, hice una pregunta que no debía, perdóname.

No te preocupes, Hiyori. Esta bien identificado ella —Yo no puedo tener hijos, por un accidente que pasó ya muchos años, bueno —quedo pensando unos minutos — si no fuera por Yato más que seguro ni siquiera estaríamos acá, que no pueda tener hijos es solo una consecuencia menor a lo que podría haber pasado.

Hiyori quedó perpleja por nuestro expresado, su curiosidad brotó " Yato hizo ¿qué?"

Koufuku dio una pequeña risa para luego agitar la cabeza un lado a otro. —Gracias Hiyori.

¿Por qué?

—Porque le ha devuelto la sonrisa a nuestro amigo. Ella tiene sinceridad —hace tanto tiempo, que no lo tenía con tanta vida, cuando lo conocí, era un chico que se ocultaba detrás de ella , no sabía casi nada, ella le enseño lo básico junto con Daikoku y conmigo.

Hiyori tragó saliva. HABLAS DE ... ¿Sakura?

Nuevamente silencio —Así es— asintió la pelirosada.

—Pensé, qué se habían conocido en la escuela —replicó Hiyori.

—Yato es un chico que no existe en el sistema, no puede entrar a una escuela, sin embargo, él y Sakura entraron a escondidas en el recinto, era muy gracioso, porque todos los adolescentes odian la escuela y no quieren ir, pero ellos , que no escuchan casi nada, su gran momento feliz era ir a escondidas a escuchar las clases y poder aprender. Todavía recuerdo la expresión de miedo que ambos pusieron cuando los encontré, en ese momento, decidí ayudarlos, facilitando clases y apuntes. Luego llegó Daikoku a nuestra vida.

Hiyori sonrió se imaginaba un joven Yato haciendo lo posible para entrar al lugar.

Kofuku se puso seria unos momentos. —Fueron momentos tan felices para todos. Hasta que, las personas que eran mi familia decidieron que no podría ver más a Daikoku.

¿Eh?

—Hiyori, se que Yato era un chico tenebroso, él ¿te contó cierto? —Preguntó la mujer, a lo que la castaña asintió pensando que pensaba lo mismo. —Estoy tan feliz que, a pesar de saber su pasado, aún sigas a su lado. Sabía que tú eras una chica razonable, ¡mi corazón de madre no falla! —Sonrió —sin embargo, no quiero que te quedé duda sobre Yato, qué él tan solo era una marioneta de su padre. Él nos salvó a mí ya Daikoku, cuando mi "padre" pensó que tenía que casarme con otro hombre. Mi padre, desde que nací me aborreció, diciendo que yo traía la mala suerte y hacia lo posible por apartarse de mí, por desgracia, mi madre falleció en el parto y sucedió varios momentos desafortunados que dejaron en la ruina a mi padre, siendo él en su momento un hombre poderoso. —Tomó aire y prosiguió con la historia— A pesar de que me odiaba, consideró no dejarme, porque sabía que en algún momento le seria de utilidad y, así fue. Cuando cumplí los dieciséis, comprometerme con el hijo de un hombre rico. Aunque le suplique, patalee hice de todo, era imposible, ya estaba sentenciado. No podía aceptarlo, no quería aceptarlo, yo amaba a Daikoku con todo mi corazón, ¡yo era de él! Me enamore en el primer momento en que lo vi no podría aceptar irme con otro hombre, así que, decidí escaparme de mi hogar.

Dijo esas últimas palabras con fuerza, sin embargo, nuevamente movió su cabeza.

—Resultó fatal, mi padre se dio cuenta al último minuto y, lo único que logré esa noche, fue lo que descubrió a Daikoku —Dijo ella con pesar —Fue una gran pelea. Sin embargo, a la semana después, nuevamente decidí escaparme, pero claro, mi "padre" ya tenía un plan bajo su manga. —Miró a Hiyori —el contrato a un sicario para que mataran a Daikoku ...

Los ojos de Hiyori se abrieron sorprendidos, quedaron impactados por lo último dicho ¿Un sicario?

La mujer asintió —Así es, él dijo aquella noche "Así como arrebataste al amor de mi vida, yo arrebataré el tuyo". Fui corriendo a ver a Daikoku, él estaba bien, teníamos los dos juntos, nadie había ido a atacarlo esa noche, a la persona que de verdad deseaban no era a Daikoku, era a mí.

-¿¡What!?

Kofuku dio una risa nerviosa —Al parecer, mi 'futuro marido' también me odiaba y no encontré nada mejor que evitar casarse conmigo, matándome. El sicario de Daikoku llegó más tarde, sin embargo, pasó un buen rato antes de que nos salvemos, para mí, fueron horas de llanto, dolor —las lágrimas de la niña llegaron a caer por su rostro—elos agarraron a Daikoku y lo golpearon ya mí, bueno, decidieron "jugar" conmigo antes de matarme.

"ellos, son míos ..."

—Recuerdo perfectamente encontrado palabras pronunciadas por nuestro salvador, un peso de estar media inconsciente, por todos los golpes recibidos y el maltrato psicológico, lo vi, llegó tarde es verdad ...

¿Quien llegó? —Preguntó Hiyori con una respuesta en su mente.

—El sicario de Daikoku, Yato.

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¡Hola!

¡Lo siento! Lo sé! No me maten, ¡me retraso! Lo siento, estoy en semana de exámenes y ¡es una tortura! -lora-; w; es que de verdad, me respondió tem prano me acuesto tarde y así ha ido mi rutina, ¿Cómo es que ahora estoy escribiendo? Realmente, hijo de una mañana y decidí des pejar mi mente del estudio matando mi cabeza escribiendo.

¿Qué tal? ¿Les gustó?

¡ Woah , woah , woah ! ¿Qué Sakura no está muerta? ¿¡What!? U p s ... sabremos más adelante ... un gran dato

Junto con eso, Yato it El Salvador de Daikoku y Kofuku , p ero ÉL habia Sido contratado p matarlos ara, Hiyori no creia Que Yato Era Un asesino ¿? : o ¿Será mucho de tragedia en este fic ? -sonrisa malvada-

YA! ¡Realmente no tengo mucho que decir, creo que el siguiente capítulo podría haber Yatori uwu !

Muchas gracias p o seguirme, leerme, votarme , comentarme, los amo a todos ¡Muchas Gracias! 3 cuídense amores míos 3 muchos besos virtuales y es p ero actualizar la otra semana ¡ya estaré de vacaciones! Besos

Pd: lo siento si hay errores ortográficos, ¡cuando salga de vacaciones voy a releer la historia para reescribirla y corregir varias partes, ya saben, ¡la emoción del momento! Escribo de manera tan ¿apasionada? ¡si! Qué releerlo a veces me da flojera, ¡soy muy ansiosa y lo quiero subir ahora ya! TwT se que es un mal hábito, ¡pero prometo que voy a corregir las partes mal escritas! Muchas gracias por soportar esta horrible escritura xD 3 besos