Encuentro


Como era de costumbre, el sol del verano se estaba ocultando a la misma hora de siempre. El calor comenzaba a descender y la gente empezaba a volver a su hogar para poder darse un merecido descanso después de un día laboral.

Los días de verano estaban terminando, los estudiantes estaban disfrutando de sus últimos días de vacaciones, por lo cual, era normal encontrar las calles abarrotadas de jóvenes riéndose y disfrutando el momento.

Ella andaba en esas calles, mezclándose entre los jóvenes y disimulando ser una más del montón.

Pero aquello era solo una máscara; realmente ella odiaba a las personas, a todos aquellos que reían despreocupadamente ante la vida, no tenían idea de lo cruel que podría ser el mundo, jóvenes sin ninguna razón de seguir con su vida, ella fácilmente podría entrar en la vida de cualquiera de ellos y hacerlo cuestionarse de su existencia (lo había hecho varias veces cuando estaba aburrida, le gustaba introducirse en la vida de cualquiera de esos hombres jóvenes y hacer que la locura los consumiera, a tal punto, que era normal que la vida de aquellos hombres terminará en suicidio). Jóvenes débiles, los humanos son fáciles de quebrarse, así es como padre le había enseñado a su hermano ya ella.

Su caminata paró y miró el firmamento, los colores cálidos del cielo la hacían volver a su vida pasada, cuando se divertía con su hermano siendo la justicia.

Lo quería devuelta.

Quería a su hermano nuevamente junto con ella. Ambos abrazados como antes, cuidándose mutuamente, ella lo quería, ella lo obtendría. No soportaría que otra mujer alejara lo más precioso (lo único) que tenía de sus manos.

"Los humanos son débiles, fácilmente caen en la locura, con Iki Hiyori será igual"

Dejó sus pensamientos para luego mirar el gran establecimiento que estaba enfrente de ella: una universidad. Se cerró cerrada, solamente los docentes estaban en el establecimiento. De manera sigilosa entró al recinto sin ningún problema, él la estaba esperando ahí. Se escondió en unos arbustos y espero unos minutos antes que saliera, su "jornada laboral" debería haber terminado y, así fue, un hombre de apariencia joven apareció en cosa de minutos caminando tranquilamente, se encontraban conversando, posiblemente con otro colega docente despreocupadamente, dio una sonrisa para luego despedirse de aquel hombre.

La chica suspiro. A su padre le encantaba jugar, le encantaba aprovecharse de su apariencia engañosa, quien lo viera no pensaría que debería tener más de treinta años, un hombre joven, simpático, alegre, recto y se le podría seguir nombrándolo con muchos sinónimos para describir lo "bueno que era ", pero la realidad era otra, pues aquella apariencia también era solo una máscara para la vida mundana.

Todo aquello, sus vidas, su familia era como un teatro. Su verdadera apariencia, tan solo aparecía en la noche y en el día las máscaras estaban presentes. Seres de plásticos.

El hombre que estaba esperando dio una sonrisa y miro justo al lugar donde ella se encontró escondida —Perdón ¿te hice esperar mucho? Mizuchi.

—No, recién acabo de llegar realmente, estaba terminando de acabar unos asuntos— Habló ella mientras salía de su escondite e iba abrazar a su "padre", el hombre también abrazó a la joven y acaricio sus cabellos.

—¿Ha pasado algo bueno mientras papá estaba trabajando? —Preguntó padre mientras miraba a la chica. Ella tan solo movió la cabeza de un lado a otro negando a la pregunta formulada.

—Es tan aburrido, este lugar es tan aburrido. —Se quejó ella mientras miraba al hombre —padre, me prometiste qué harías que Yaboku volviese con nosotros. Estoy harta de trabajar sola, ¿Cuándo más tendré que esperar para tener a mi hermano de vuelta? ¡Lo quiero nuevamente a mi lado! Antes, por lo menos se dignaba a estar a mi lado, ahora con esa maldita mujer y ese niño que adopto se aleja cada vez más, ¡tienes que hacer algo!

Padre tan solo siguió acariciando los cabellos de su hija y dio una sonrisa, miró el horizonte y pronuncio con su voz grave:

—Que hermoso cielo carmesí ¿No lo crees Mizuchi? Yaboku debe estar apreciando este mismo cielo que el de nosotros. Debes tener paciencia, tan solo un poco más, Yaboku estará nuevamente con nosotros, ahora esta pasando por su etapa rebelde, todos los jóvenes son iguales, le gustan llevar la contraria a sus padres. Sin embargo, por más que le guste jugar esto de la familia feliz, él conoce su realidad, él sabe que no encaja en este mundo, porque yo lo crie así, lo críe para ser una máquina de la justicia y no para ser un maldito empleado más de este sistema corrupto.

La chica de cortos cabellos se mordió los labios ¿Tendría que seguir esperando? ¡Llevaba años esperando! No —Pero padre —se empezó a quejar ella— si seguimos esperando más, esa chica quería lo seguiré llevando con ella, puedo verlo en sus ojos, Yaboku se enamoró de ella, ahora con responde a mis llamadas y ahora me grita y me aparta de su lado, es lo mismo que cuando Sakura estaba con él.

-¿Si? ¿Piensas que es lo mismo con Sakura? —Preguntó padre, Nora tan solo asintió - Bueno, si es lo mismo ¿Recuerdas que es lo que hicimos aquella vez, ¿no? Podríamos implementar los mismos métodos ...

La chica dio una sonrisa —¿Tendra el mismo final? ¡Sería genial! Por favor padre, dale a Iki Hiyori el mismo final que Sakura. Quiero que los apartes de su lado, como lo hiciste con ella.

—Bueno, por algo estamos acá. Pero primero, tenemos que observar el terreno donde estamos, tengo que buscar a alguien que se interese por Iki Hiyori, al igual como lo hice con Sakura. Dejemos que Yaboku siga jugando a la familia feliz, con un hijo y una mujer, de esta manera aprenderá la lección, los demás siempre se apartarán de su lado y, cuando ocurra eso, nosotros estaremos con él.

Nora miró con felicidad a su padre —¿pero, finalmente que harás con el niño? ¿Lo conservarás?

El hombre quedó pensando unos minutos —Nos podría servir ¿no lo crees? Yaboku ahora es un hombre gigantesco, antes era un niño bastante sigiloso, ese bebé podría ser un buen reemplazo para las tareas más difíciles ¿no crees?

—Si, es un plan perfecto.

—Tan solo esperemos un poco más. Ahora, me gustaría conocer a la mujer de mi hijo y al niño que está bajo su cuidado, no es bueno que un abuelo no conozca a su nieto ...

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"—Qué hermoso cielo carmesí ¿no crees, Yaboku? Tienes que saber, que el crepúsculo es lo que separa al día de la noche. Los de este mundo le temen a la oscuridad y se esconden de ella, mientras que los del otro mundo , es decir, nosotros nos mezclamos con la oscuridad y nos hacemos uno con ella. El sol baña de un tenue color escarlata todo aquello que nos rodea, mientras que las sombras de la noche se hacen cada vez más y más profundas. más idóneo del día para cruzar la barrera entre ambos mundos. La gente solía decir que era la hora del día en la que los monstruos salían a cazar. Yaboku, lo que estás viendo ante ti es la "hora de ultratumba—"

—¿No te lo dije, Yaboku? Este es tu castigo, todo el mundo te abandonará, esa chica, su destino ya estaba dicho, algún día alguien se la iba a llevar, tan solo hice el favor y le busqué una persona que la quisiera. Nunca más volverá, pero no te preocupes por aquello, nosotros, tú verdadera familia, jamás te abandonará. -

—¡Yato estás durmiendo en el trabajo! —Gritó una molesta Bishamon despertando al pobre chico de un salto. Yato se frotó sus ojos y dio una sonrisa:

—¿Pero de qué diablos estás hablando? ¿Yo? ¿Yo durmiendo en el trabajo? —Preguntó él - Yo no estaba durmiendo, simplemente ... estaba descansando la vista de la luz azul unos momentos.

Bishamon rodó los ojos, simplemente, Yato, siempre habría excusas en su ser cada vez que lo acusabas de algo:

—Acabas de llegar de tus vacaciones ¿Y sigues agotado? ¿Acaso Yukine no te ha dejado dormir nuevamente? —Preguntó Bishamon con los brazos cruzados cerca de su pecho.

Yato negó suavemente con su cabeza y miró el cielo del atardecer por su ventana, miles de memorias comenzó a revivir, trató de ignorar aquel sentimiento que estaba creciendo en su interior —No, Yukine ha dormido súper bien estos últimos meses, bueno, ya está más grande, ahora no es tan demandante en las noches como antes. No es realmente nada, creo que es solo mi cuerpo que se había acostumbrado a la rutina de levantarse tarde y no pensar en el trabajo, ser solamente Yukine, Hiyori y yo. Nunca había pensado que tomar vacaciones era tan placentero. Voy a tonarlas más seguido, si definitivamente. - habló tratando de sonar lo más despreocupado posible.

Bishamon suspiro, sabía que Yato estaba preocupado por algo, pero no lo diría en el momento. —Creo que es hora de que vuelvas a tu hogar, esa chica Hiyori te está esperando ¿No? Pensé que ibas a irte temprano hoy.

—Era mi intención, pero Ebisu me llamó, Necesito que le terminará unos papeles sobre los puntos de venta nuevo que abrió. Ese chico, debería dejarle en claro que yo no trabajo para él. —Se quejó.

—Nunca cambiará fuente ella —Olvídalo, deja esos papeles ahí y vuelve a tu hogar, yo terminó aquello, después de todo, también me corresponde ver sobre esos puntos.

—¿De verdad? - los ojos de Yato se iluminaron, la rubia asintió —¡Genial, gracias! Realmente odio hacer este papeleo, es un trabajo realmente tedioso.

—Es la razón por la que Ebisu te deja eso a ti. Bueno, déjalo ahí, yo terminé eso. Nos vemos mañana. - fueron las últimas palabras de la mujer antes de salir de la oficina, Yato se despidió de ella y comenzó a guardar sus pertenencias.

Antes de salir de la oficina con una sonrisa pensando en su "familia" su vista se posó en el gran ventanal de la habitación. Un hermoso cielo carmesí.

—¿Estarás observando el mismo cielo que yo, padre?

Su pecho nuevamente se oprimió, había estado ignorando sus pensamientos desde ya hace un tiempo, pero siempre volvería al comienzo de sus preocupaciones; su padre. Ya no recordaba la apariencia de aquel hombre -y conociéndolo, posiblemente hubiera cambiado significativamente - no sabía dónde podría estar o que estaría haciendo y no saber qué es lo que podría ser de él, siendo honesto, lo aterraba. Claro, porque sabía que padre tenia conocimientos sobre su vida, sabía que ahora tenía un hijo y que lo más probable también debería saber de Hiyori. No quería ser paranoico, pero algo estaban planeando, algo debería estar planeando para obligarlo a volver con ellos.

—¿Solamente estoy huyendo de lo inevitable, ¿no? —Susurró mientras se acercaba al ventanal y miraba la espectacular vista de la ciudad. —Me he mantenido solo huyendo de mi realidad y ahora especialmente que me esta empezando a gustar esta fantasía ...

El ruido de su móvil sonando lo sacó de su ensimismamiento.

—¿Eh? —De su bolsillo sacó el aparato vara mirar el remitente: un número desconocido —¿Aló? —Contesto.

—Hola Yaboku.

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—Es hora de comer, Yukine ofrece con alegría Hiyori mientras se encuentran en la cocina preparando el alimento del pequeño bebé quién estaba jugando con sus muñecos. Ella sonrió al ver como el menor, al escuchar aquellas palabras, se alegraba y comenzaba a gatear -con intentos de levantarse y caminar- para ir donde ella.

Hiyori dejó el pequeño plato de comida a un lado para tomar en brazos al menor y darle pequeños besos en la mejilla.

Amaba a ese niño con todo su ser y ese último mes de vacaciones lo había disfrutado como nunca con la compañía del infante y de las ocurrencias de Yato. Incluso, pensar en volver a clases la hacia sentir triste y no solamente por el hecho de volver a su rutina de universidad, si no que ya no debería el mismo tiempo de antes para poder estar de esa manera con el niño. Todo el día y, algunas veces, toda la noche ¿Quién diría que ella se llevaría bien con los infantes? En su vida había tenido cercanía con bebés, incluso Yukine era el primer bebé con el cual ha tenido contacto directo; incluso ella había pensado que era una carga más tediosa (por lo que sus amigas comentado). No lo sentí así, es decir, era bastante trabajólico pero cada vez que el niño le daba una sonrisa que todo el trabajo valía la pena.

Ya no podía ver su vida alejada del pequeño y mucho menos de Yato. Se comenzó a reír ¿Qué pensaría su familia de esto? Las veces que había hablado con su madre omitía el hecho de que legalmente tenía un niño inscrito a su nombre, solamente hablaba lo justo y necesario del tema (que tenía un amigo que era su vecino y que él tenía un hijo que era una ternura) pero sabía que en algún momento la verdad saldría a frote y debería que enfrentarlo.

No importaba. Sabía que ese era un problema de la Hiyori del futuro, pero en el momento en que ocurriera, no permitiría que la trataran de alejar del niño. Si era posible, lucharía con uñas y dientes para seguir a su lado.

Yukine comenzó a moverse en sus brazos exigiendo que lo soltará, ella río y lo sentó en su pequeña silla de bebé. Puso un poco de música para el ambiente tranquilo de la tarde. Una canción infantil comenzó a sonar en el televisor, ella hizo un gesto "¿Nuevamente 'Baby Shark *'? P arece una maldición esa canción" pensó, pero al menor le gustaba esa melodía, se quedó tranquilo en su silla y ella aprovechó esos momentos para poder alimentar al infante, tomo el pequeño platito y se sentó cerca:

—Vamos Yukine, dí "ah" —la chica hizo una mueca extraña en su cara para hacer que el menor abriera la boca, pero en vez de lograr el efecto deseado, solo provoco la risa del menor y que sus pequeñas manitas comenzara a aplaudir , ella suspiro un poco frustrada, pensando en momentos difíciles, este era uno de este. —¡Vamos, hazlo por mi Yukine "¡Ah!" ¿Ah? —El móvil de la chica sonó repentinamente, ella dejó el plato a un lado y sacó el aparató. -¡Oh! Es tu papá Yukine —expresó ella antes de contestar. —¿Aló?

—¡Ah! Hola Hiyori ¿Qué tal todo? —Sonó un "¿nervioso?" Yato al otro lado de la línea.

—Bien, todo esta bien aquí y ¿tú? ¿Qué tal todo? Te escuchó un tanto agitado ¿estás bien? —Preguntó ella.

-¿Yo? ¡Si, si! Todo esta bien conmigo, lo siento, te llamaba para avisarte que voy a llegar un poco tarde, yo, emm, es que, yo, —comenzó a tartamudear —es que, ya sabes, yo, ¡Ebisu! Tú sabes, él sigue pensando que tengo todo el tiempo del mundo y me ha mandado más papeleo, no me puedo negar a él, ya sabes, después de todo me necesita y no le puedo negar mi ayuda, yo ... lo siento, no me esperes a cenar.

La chica frunció el ceño ¿De verdad era trabajo? No sonaba muy convincente aquello, se escuchaba nervioso y estaba tartamudeando.

-¿Si? ¿Tardarás mucho? —Preguntó ella.

—Yo, creo que sí, espero llegar antes de las once de la noche, si es que tengo suerte. De verdad, perdóname, Hiyori, sé que te prometí que hoy pediríamos unas pizzas y veríamos alguna película, pero se me hace imposible ...— expresó con pesar el chicopodrás cuidar de Yukine por mí hasta tarde? Si no puedes ...

-¡Si! Es decir, si ... por supuesto que puedo cuidar a Yukine, después de todo no tenía más planes, no te preocupes, espero que puedas terminar luego y no vuelvas tan tarde, es ... ya sabes, peligroso.

—Si, no te preocupes por mí, estaré bien. —Se escuchó un suspiro del chico —perdóname de verdad, te debo más de una ...

—No hay problema de verdad. No te agobies por eso, después de todo, ¿compartimos la crianza de Yukine no? Estaré bien, solo has lo que tengas que hacer. —Dijo ella.

—No, no solamente habló de Yukine, perdóname por tenerte ahí sola ...

—¡Ya, ya, tranquilo! Todo esta bien, me encanta estar con el niño, suficiente con lamentaciones. Ahora, solo asegúrate de comer algo y no pasar de largo. Y si estás muy tarde, ni se te ocurra venirte caminando, pide un auto que te traiga. Estaré bien con Yukine, me lo llevaré a mi departamento a dormir conmigo, para que puedas descansar cuando vuelvas ¿sí?

—Gracias.

—No hay problema, nos vemos.

—Adiós —fueron las últimas palabras del chico antes de colgar. Ella suspiro.

No podía negar que le había dejado inquieta esa llamada, no sonaba tan convincente y, si lo conocía, podía asegurar que algo le estaba ocultado y era algo que lo mantenía intranquilo.

—Oh, Hiyori, no te preocupes —susurró a si misma —Es decir, ¡es Yato! Él es así, tengo que estar tranquila, él estará bien.

—Papá —habló Yukine mientras miraba a la chica con el ceño fruncido, ella sonrió al menor y habló:

—¡Si, era tu papá! No te preocupes, él llegará muy tarde así que tú y yo pasaremos toda la noche juntos —Expresó —aunque, tengo que admitir que ahora, estoy muy aburrida aquí encerrada en el departamento.

Miró el atardecer por la ventana. Había estado todo el día dentro del hogar sin salir. A Yato no le gustaba que ella y el menor salieran a las calles sin compañía por seguridad y, como ella sabía que tenía muchas razones para temer, lo obedecía.

Pero ¡diablos! De verdad que deseaba poder ir al parque y poder pasear unos momentos, respirar aire puro y aprovechar el agradable clima del atardecer junto con el niño sentados en el pasto. Miro al menor, también debería estar aburrido sentado en la alfombra con sus juguetes, él también necesita respirar aire fresco, aunque sea unos minutos.

-¡Bah! Yato no llegará hasta tarde, unos momentos ¿Qué pasará? Nada, es decir, el parque esta solo a unos minutos de aquí. Será una media hora ¿te parece Yukine? Salir unos momentos. —El menor solo sonrió y seguía agitado. —Hoy saldremos de la rutina, dejaremos esta comida aquí y compraremos unos dulces, pero shhh- —hizo un gesto — será entre tú y yo.

El menor tan solo sonreía y seguía aplaudiendo. —Tomare eso como que te encanta la idea, ¡entonces apurémonos antes que anochezca! —Tomó al menor y lo dejó unos momentos en su corral para poder tomar un bolso y guardar algunas mudas (por si acaso), Yukine la seguía con la mirada como la chica iba de un lado a otro tomando cosas.

—Listo, creo que ya tengo todo lo necesario, vamos de paseo —Hiyori tomo al niño en brazos y lo colocó en su cochecito para luego tomar sus llaves y salir de la vivienda. No podía negar que cada paso que daba para salir del lugar la hacía sentir inquieta, sabía que iba a recibir un regaño de parte de Yato por desobedecer sus órdenes si se enteraba, pero, ella ya no era una niña y sabía cuidarse sola, junto con eso, Yato tenía que aceptar que no podía estar cuidándola 24/7 de un peligro que no sabría donde podría venir.

Los peligros siempre iban a estar presentes y no se pueden evitar cuando se presentan, en algún momento también se tendrían que estar cara a cara con ello; y aquello era algo que ella ya había aceptado también.

Cuando estaba en la calle comenzó a caminar lentamente por los lugares. Quería disfrutar lo mayor posible la brisa del verano y también se aseguraba que Yukine lo disfrutará.

—El parque no esta tan lejos de aquí, pero antes, deberíamos comprar algo para comer ¿no? —Ella sonrió y caminó a la tienda más cercana, donde compró un refresco para ella y un jugo de frutas para el menor, unos bocadillos blandos y ya estaba, fue a pagar a la caja, sentó que todas las personas alrededor de la miraban extrañados y comenzaban a hablar a sus espaldas. Suspiro, era algo que no podía evitar, todos la confundían con una madre joven (y el hecho de que su apariencia física fuera de una niña de quince no ayudaba, a pesar de que ya tenía diecinueve ... no, veinte años recién cumplidos ), la curiosidad de las personas era algo que no se podía evitar, pero si ignorar mientras no hicieran daño.

—Muchas gracias por su compra —habló la cajera —que tenga una buena tarde. —Hizo un gesto con la mano de despedida para Yukine, quién, al ver aquello que daba sonrisas y comenzó a moverse inquieto del coche. —Los meses del terror, espero que crezca sano y fuerte y le deseo suerte fuente la cajera con una sonrisa.

—Gracias —respondió Hiyori para salir del lugar.

¿Los meses del terror? Aquello no le daba buena pinta, pero era algo que ya debería que comenzar a asimilar, Yukine ya muy pronto iba a cumplir los nueve meses y cada vez se esta volviendo más inquieto y curioso a las cosas a su alrededor. Atrás quedo ese pequeño recién nacido que apenas gesticulaba una queja. Bueno, prefería a este Yukine, inquieto pero saludable.

—Con un bebé el tiempo pasa más rápido - susurró ella. —Oh, ahora que lo pienso, ni siquiera me acorde de mi cumpleaños, mi madre me dio una llamada, pero ... ahora que lo pienso, yo tampoco se cuando es su cumpleaños.

Su caminata paro cerca de un parque, donde se acomodo debajo de la copa de un árbol y, antes de tomar al bebé, deposito una manta en el suelo. Dejó a Yukine ahí junto con algunos juguetes.

Todo estaba bien, él se veía contento.

—Te prometo que tu primer cumpleaños será memorable, me asegurare de sacar muchas fotos. Debería comenzar a hacer un álbum con fotos tuyas. —Susurró ella-

Miro a todos los alrededores. Todo se veía normal.

—Si, todo esta tranquilo —se relajó unos minutos mientras apreciaba el lugar. Había tantas cosas que pensar, pero en ese minuto no había nada, una sensación de paz la inundo, ¿Qué podría estar haciendo si Yato no hubiera llegado a su vida? Posiblemente, en este momento hubiera vuelto a su hogar para pasar las vacaciones por lo menos en compañía de sus pertenencias, sus padres eran personas que se dedicaron a su trabajo la mayor parte del tiempo así que no había muchos momentos juntos. Pero ahora con ellos era diferente ¿Es así una verdadera familia?

Sus padres eran cariñosos, pero no estaban presentes y eso, aunque nunca lo iba a confesar, era algo un tanto triste. Se aseguraría de que Yukine no sintiera soledad.

—¡Hiyori! Qué casualidad —el gritó de una chica la sacó de sus pensamientos. Giró su cabeza buscando al emisor de la voz.

—¡Yama! ¡Ami! Disponible Hiyori para agitar el brazo en forma de saludo.

—¡Wah! ¿Y ese bebé? —La chica dejó de correr para mirar el menor. Y luego miro a la castaña que se puso nerviosa en cosa de segundos —no me digas ¿¡Es tuyo !?

—¿Ah? —Reacciono Hiyori —¡no! Bueno, sí, es decir, yo lo cuido, pero ¿no es mío?

—¿Estas trabajando de niñera? —Preguntó Emi mientras se agachaba para estar a la altura de Yukine. —Es muy lindo. ¿Cómo se llama?

—Podríamos decir que soy su niñera mientras su padre trabaja. Se llama Yukine. —El pequeño miró con curiosidad a ambas desconocidas que llegó.

—¡Hola Yukine! —Yama se acercó al niño —Yo soy Yama y ella es Ami. ¡Eres muy lindo!

El menor se inquieto por la cercanía desconocida. Como pudo, comenzó a gatear hasta llegar a los pies de Hiyori.

—Creo que te aprecia mucho oferta Ami.

—Bueno, he sido una figura de cuidadora de él from ya hace un buen tiempo. —Respondió Hiyori con una sonrisa para luego tomar en brazos al menor.

—¡Ah! Entonces ¡Esa es la razón! —Gritó Yama sorprendiendo a ambas chicas - Los últimos meses ha estado viendo mucha ropa de bebé y tiendas y artículos para ellos ¿Era él no?

Hiyori dio una sonrisa nerviosa y asintió suavemente con la cabeza. —Si, creo que es inevitable mirar un artículo para bebés y no quererle comprar algo. Pero bueno, dejemos de hablar de mi ¿Y ustedes? ¿Qué hacen por estos lugares? Pensé que estaban en otras prefecturas y no aquí en la ciudad.

—Yo regresé antes de ayer.

—Y yo hoy hace unas horas —respondió Ami —Yo estaba caminando para comprar unos artículos que me faltaban para la vuelta a clases, ya sabes, cuadernos, lápices y bueno, en las tiendas me encontré con Yama que también estaba comprando.

—Decidimos caminar unos momentos e ir a comer alguna parte, ¡Deberíamos juntarnos antes de volver a clases! —Expresó Yama —¿Y tú?

-¿Yo? Bueno, vivo tan solo a unos edificios de este lugar y decidí a estirar las piernas junto con Yukine antes que anochezca.

—¡Que linda casualidad! Es realmente agradable volvernos a ver después de semanas.

Comenzó una larga charla de las chicas antes que la oscuridad de la noche se hiciera presente.

—¡Oh, ya es muy tarde! Oferta Hiyori —Será mejor que vuelva a mi hogar, Yukine se vuelve un tanto inquieto con la oscuridad, además, sería un problema si vuelve su padre y no nos encuentra ahí.

—¡Te acompañamos! —Gritaron ambas chicas. —Es peligroso que andes con un bebé en la noche, vamos todas, después de todo, nuestros hogares se encuentran en esas direcciones.

—Gracias.

Comenzaron a caminar mientras seguían con una charla trivial, Yukine en el trabajó se quedó profundamente dormido, Hiyori lo abrigo con una manta. Había sido una salida bastante reconfortante y, realmente cambiar de aires y ver a sus amigas le había subido el ánimo bastante. Nada había pasado, su mayor miedo era que Nora la persiguiera, pero claro, ella debería mejores cosas que hacer que esperar que salga del departamento para acosarla. Estaba tranquila.

—Oh Dios, dime que estoy soñando —Yama dejó de caminar y tomó el brazo de Hiyori. (el cual estaba ocupado con el cochecito del menor)

—¿Qué pasa, Yama? —Preguntó la castaña con curiosidad ante la reacción de su amiga. Yama señalo con su dedo una dirección, Ami se acomodó sus gafas para apreciar mejor y, al ver lo que estaba señalando, mejor dicho, a quien estaba señalando a su amiga ella sonrió.

-¡Oh! El amor ilegal de Yama ofrece Ami con una sonrisa cómplice.

—¡Se ve muy guapoo! Dioses, castíguenme por este amor ilegal entre una alumna y profesor y con esas ropas casuales de verano.

Hiyori buscó curiosa a la persona nombrada. —No se quién es dicho ella un tanto frustrada.

—¡Allá, allá! Fuente Yama —¡profesor Fujisaki!

—¿Eh? ¿Profesor Fujisaki?

El nombrado miró en dirección a las chicas y sonrió para comenzar a caminar a su dirección:

—¡Oh, que casualidad! —Habló el hombre joven. —Es un gusto volverlas a ver ¿Qué tal sus vacaciones? ¿Están listas para un nuevo semestre?

—¡Por supuesto! —Grito Yama —Estoy esperando con ansias sus clases, todos dicen que son muy entretenidas, de verdad que me emociona bastante el comenzar sus clases

El profesor Fujisaki sonrió con aquello, pero luego su vista se fijo en Hiyori junto con el niño —¡Oh! Creo que no nos hemos presentado.

Ami sonrió y tomó a Hiyori por los hombros —¡Ella es Hiyori, profesor!

—¡Por favor no me digan profesor! O por lo menos aquí no, me pueden decir por mi nombre afuera de las aulas de clases. —Sonrió —Es un honor por fin conocer a la famosa Iki Hiyori, eres muy famosa señorita, todos los profesores hablan de tus excelentes calificaciones y, junto con eso, tienen muchas expectativas puestas en ti. Siendo sincero, yo también tengo muchas expectativas en ti para mi clase.

Hiyori se sonrojo por aquello, no era para tanto —Es un gusto conocerlo profesor Fujisaki, también mis amigas me han hablado mucho de usted.

—No sabía que vivía por estos lugares profesor —Habló Yama.

-¡Oh no! Yo no vivo por aquí tan solo vine a visitar a mi hijo que vive en uno de estos departamentos.

—¿¡Hijo !? —Gritaron las chicas sorprendidas.

—¿Eh? ¡Ah ya veo! —El hombre se río —Todos hacen la misma expresión, se que me veo bastante joven ¿Cuántos años me ponen? A ver ...

—Bueno, tal vez, cerca de los treinta —Habló Hiyori "tiene un parecido a Yato"

—No, no, estoy más cerca de los cuarenta, pero agradezco a mi genética y los hábitos saludables que me mantienen así. —Expresó con alegría él - En realidad ya tengo mis años, pero todos piensan que soy un jovencito. Tengo realmente dos hijos, un niño y una niña, aunque el chico no vive conmigo, es un chico rebelde, pero bueno, es parte de la adolescencia. Hay que dejarlo unos momentos.

—Ya veo, su hijo vive por estas partes. —Dijo Ami.

—Si, pero por desgracia, no esta en su vivienda. —Fujisaki se encogió de hombros —pero fue un paseo provechoso, es bueno salir a caminar unos momentos, además de que ... realmente no perdí mi tiempo del todo. —Fijo su vista en Hiyori para luego pasar al coche donde el menor dormía pacíficamente. —¡Que adorable! ¿Es tu hijo, señorita Iki?

—¿Eh? No, no, es el hijo de un amigo mío, yo tan solo lo cuido mientras él se encuentra trabajando —respondió ella.

—Los bebés son muy adorables, ¿Cuántos meses tiene?

—Tiene ocho meses, muy pronto cumplirá los nueve.

—¡Ah! La etapa donde la curiosidad flota, te deseo.

—Eso suena a experiencia —Dijo Yama.

Fujisaki tan solo sonrió por aquello.

-¿Cómo se llama? —Preguntó sin despegar su vista del menor.

—Yukine —respondió Hiyori con alegría.

—Yukine ¿eh? Es un lindo nombre —La chica miró como Fujisaki miraba con una expresión rara al niño, como si algo pasara en su cabeza. Lo dejó pasar, tal vez, los recuerdos de sus hijos a esa edad lo deben estar invadiendo y por aquello su expresión. —Le deseo la mejor de las suertes para su futuro, que crezca sano y fuerte. —Susurró suavemente. Miro a Hiyori con una sonrisa —Fue un gusto conocerlos, fue una salida muy provechosa. Será mejor que me vaya, mi hijo ya no vaya a llegar temprano y estoy bastante cansado, ya saben, preparando las clases y todo el asunto ¡espero verlas a primera hora en la clase de la otra semana! Espero que se enamoren más de la medicina ¡ese es mi objetivo!

El hombre comenzó a alejarse.

—Nos veremos nuevamente, señorita Iki, Yukine ...— susurró - espero que, para la otra, él este por estos lugares.

—¡Adiós, profesor Fujisaki! Fue un gusto verlo, nos vemos la otra semana.

—¡Descansen lo más que pueden! —Fueron las últimas palabras del hombre antes de alejarse de la vista de las chicas.

—¡Tiene un hijo! —Grito Yama un tanto apenada —pensé que era más joven.

—Si, suapariencia es muy joven. Aunque en su barbilla tiene una cicatriz un tanto extraña.

—¿Cicatriz? No me percaté de ello, tal vez una operación, pero quién le hizo la sutura debe ser un maestro, de verdad que no se percataba ¿Tú que piensas Hiyori?

—¿Eh? —La nombrada salió de sus pensamientos —¿yo? Es ... es ¿encantador? Es decir, se ve muy agradable, pero tiene un aire extraño, debe ser mi imaginación —sonrió —será mejor que me entré ya, se esta poniendo muy fresco y tengo que llegar a abrigar a este niño. Nos vemos chicas.

Hiyori se despidió de sus amigas y tomando nuevamente el coche entró al recinto de departamentos.

Más allá de las calles, Fujisaki miraba escondido como la castaña se alejaba de sus amigas y dio una sonrisa.

—Iki Hiyori, Iki Yukine ... —Fujisaki sonrió —Fue muy agradable este encuentro, me preguntó cómo será este desenlace.

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¡Hola!

Realmente no tengo escusas para mi retraso, solamente pereza mía de sentarme a escribir. He tenido las ideas de este capítulo desde hace tiempo, pero en el momento de sentarme me distraía cada cinco minutos y finalmente escribía dos palabras y apagaba la computadora, ahora, me he comprado un pequeño teclado para escribir por el celular para no hacerme más escusas de no escribir XDD espero poder ponerme al día nuevamente y subir todos los fin de semana como antes.

Tengo que admitir que Hiyori paseando a Yukine fue sacado por mi experiencia xD story time yo , por temas de trabajo de mis padres, cuidaba de mi hermano recién nacido, iba arriba y abajo con él en brazos ya que no había nadie mas que lo cuidará . Un día, había terminado recién mi jornada escolar, así que seguía con el uniforme de la escuela, la cosa es que tenía que ir al supermercado y mi madre había ido a buscarme, le pedí que comprará las cosas que necesitaba mientras yo la esperaba cerca con mi hermano. Me senté con él (en ese entonces tenía recién cumplido un mes de nacido) y lo mecía de un lado a otro para que se durmiera junto con darle su mamadera y, era muy chistoso las miradas de las personas al verme con un bebé, ni siquiera tenian escrúpulos de hacerlo piola (sútil)yo obviamente me sentí incómoda pero que le ibamos hacer, no iba a dejar a mi hermano las malas miradas, incluso en una ocasión una mujer se me acercó a decir; "Es muy pequeño y tú también, debe ser difícil ir a la escuela con hijos" yo quede * plop * es mi hermano (aunque lo cuido como si fuera mío). Pero bueno, supongo que es parte de la naturaleza humana la curiosidad y una madre adolescente es algo que se juzga y se mira mal (¡Dioses!)

Eso es mi historia

Los quiero muchos besos y cuidense. 💞💫