XIII.- Fiesta


—... y esperando que hayan tenido unas buenas vacaciones y hayan descansado lo suficiente, les doy la bienvenida a este nuevo semestre de universidad. Han podido superar el primero que ha sido decisivo en sus vidas, es donde la mayoría de los alumnos descubren si es su profesión o no, de ahora en adelantes las cosas se van a poner más duras, pero teniendo perseverancia y estudiando duro verán que lo podrán lograr. Desde este semestre nos comenzaremos a entrar al mundo de la medicina en lleno -

Habló un docente al aula de clases donde todos los alumnos estaban emocionados por aquel comienzo de clases.

Hiyori no era la excepción. Estaba orgullosa de si misma y muy feliz por haber logrado pasar su primer semestre en la universidad con éxito, sintió que se había podido superar a sí misma, junto con el hecho de su actual independencia, viviendo en una ciudad diferente a la de sus padres y, junto con aquello, la experiencia de la crianza de un bebé. A pesar de todas las cosas que estaban pasando en su vida, ahí estaba, feliz comenzando otro curso más de universidad.

Miró por la ventana unos minutos y se dejó llevar por el firmamento de aquella mañana del diez de agosto, las hojas de los árboles comenzaban a caer y se estaban dando indicios que el otoño se estaba acercando. Ya pasaría cerca un año desde que había llegado a la ciudad a estudiar.
Su celular vibró en su bolsillo haciendo que saliera de sus pensamientos, con sigilo, sacó el aparato de su bolsillo para mirar el mensaje entrante.

"Que tengas un buen día en tu inicio del semestre mi futura doctora, ¡Sigue estudiando duro! ¡Si estas viendo este mensaje en clases, mal ahí, deja el móvil! Ahora, cuando leas esto y si tienes hambre y tiempo, ven a mi oficina y te invitó algo para celebrar el inicio de clases. Con cariño, Yato "

Hiyori sonrió y con un leve sonrojo volvió a esconder su celular en el bolsillo. Simplemente Yato. Ahora había comenzado a agarrar la manía de enviarle mensajes a cada minuto y también llamaba a cada hora a Kofuku preguntando como estaba Yukine. Cada vez se estaba volviendo más sobreprotector con ambos.

No podía negar que aquel gesto de preocupación a veces le encantaba y le hacia muy feliz, pero, de verdad que a veces necesita unos minutos sin pensar nada y Yato no la ayudaba mucho acosándola a veces y, esto había comenzado desde aquel día en que Yato llegó, tarde, muy tarde a su hogar.

Mejor dicho, ni siquiera había llegado aquella noche. Comenzó a actuar extraño (más de lo habitual) y estaba algunas veces muy tensó. Yukine a veces lograba calmar sus nervios, pero sabía que si no eliminaba aquello de raíz Yato podría comenzar a debilitarse mental y físicamente.

Sabía que él tenía muchos secretos y cosas que no podía contar y ella no trataría jamás de presionarlo. Pero ya se estaba preocupando. ¿Cuándo se daría cuenta que ella no es solamente la chica quien lo ayuda a cuidar a su hijo? Realmente ella quería ser su amiga en quien él pudiera apoyarse cuando se sintiera débil.

Hizo un pequeño puchero y miró la pizarra del aula.

—... Cuando comiencen a especializarse en la medicina, verán que esta tiene muchas ramas y ustedes encontraran en su momento la que más le agrade. —Hablaba la profesora —Algunos se irán al área de medicina general, cirugía, pediatría, Psiquiatría y así muchas más áreas de especialización ¡Les recomiendo que comiencen desde ahora a buscar lo que más le gusta!

—¿Una especialización? —Susurró para ella misma. Jamás lo había pensado. Su sueño desde niña siempre había sido ser médico, pero jamás pensó en algo más. Sus padres eran médicos generales, su hermano en cambio era parte de pediatría ¿Y ella? Sonrío. —No se me dan mal los bebés ... bueno, supongo que lo tomare con calma todavía me faltan algunos años para eso.

La mañana se pasó volando en su percepción del tiempo, como en un abrir y cerrar de ojos ya era medio día.

—¿Qué vas a hacer ahora, Hiyori? —Preguntó Yama mientras estaba sentando en una banca tomando una botella de agua, a su lado Ami estaba leyendo un libro, pero lo cerró al ver que comenzarían una conversación. La castaña quedó pensando unos momentos.

—¿Tenemos libre ahora? —Preguntó ella.

—¿No recuerdas tu horario? Al ser el comienzo de clases estamos libres después del medio día —Respondió Ami —¿Tienes que ir a cuidar al bebé?

Hiyori quedó pensando en unos momentos —No, Yukine esta con otros cuidadores ahora. —Sacó su celular, el último mensaje de Yato había sido un "¡concéntrate! Si no lo haces no vamos a comer algo delicioso por ahí" . Su estomagó rugió —me han invitado almorzar, así que creo que me voy a ir luego. —Respondió ella.

—Ah, espera, espera, déjeme adivinar ¡Es con tu novio no! Te vi, ¿Recién comenzando en clases y nuevamente no te despegas de ese celular? ¡Es un novio muy controlador! Diablos, Hiyori, tienes que mostrarle que no puede controlarte todo el día. ¡Eso no es sano en una relación! —Gritó Yama.

—¿Quién no es sano en una relación? —Una cuarta voz se unió a la conversación, una voz masculina que saltar del susto a Yama y sorprender a las demás chicas. —¡Oh perdón! Pasaba por aquí y las vi muy animadas, quise pasar a saludar ¿Qué tal su primer día? ¿Ya las llenaron de tareas? —Preguntó con una sonrisa el profesor Fujisaki.

—Profesor Fujisaki ¡Es una sorpresa! Estábamos hablando de Hiyori ...— sonrió Ami.

—¡Oh señorita Iki! ¿Acaso tiene un novio? ¡Que sorpresa! Ofrece él con una sonrisa que incomodo a la castaña, ella iba a negar a esa pregunta, pero su amiga fue más rápida que ella para responder.

—Si tiene un novio, es mayor que ella ¡Y es muy controlador! No hace más que enviarle mensajes, así que, si la ve en el móvil cuando estemos en su clase, ya sabe que esta haciendo, respondiendo a su novio. ¿Cierto que aquello no es sano?

Fujisaki miró fijo a Hiyori unos segundos —Creo que aquel chico es adorable y afortunado.
—¿Eh? —Gestionaron las tres chicas.

—Señorita Iki usted es una muy buena chica y es bella, es normal que su novio se preocupe que no le vaya a pasar algo, después de todo ... en el mundo hay toda clase de personas, realmente uno no sabe a quien de verdad tiene a su lado y nunca nadie sabe si mañana podría a su casa. Algunas veces, la gente miente incluso con su propio nombre y le puede hacer daño, nunca uno sabe cuándo la persona que quiere le puede traicionar o incluso traerle las desgracias. Está bien que su novio la proteja de los peligros, es lo que uno trata de hacer con las personas que uno quiere.

Hubo unos minutos de silencio. El hombre miraba fijamente a la joven castaña que estaba impactada por aquellas palabras. Sintió como su cuerpo estaba tensó, es como si su profesor tratara de leer su mente con aquellos ojos y esa sonrisa un tanto siniestra. Es que acaso ¿Se refería a Yato? Aquellas palabras parecieras como si fuera alguna clase de advertencia o amenaza, pero eso era imposible ¿no? Casi nadie conocía a Yato y, la gente que lo conocía no advierte que realmente tenga un pasado y un nombre diferente a su apariencia.

—Eso fue terrorífico profesor —Dijo Emi con una sonrisa rompiendo aquel incomodo silencio.

—¿Sí? Perdón, mis hijos también me reprochan lo mismo, que algunas veces habló de manera terrorífica, es una manía que no me la he podido quitar, pero es graciosa al ver sus rostros. ¡Tranquilas! Es solamente las cosas que un padre les dice a sus hijos para evitar que hablen o se junten con extraños, ustedes son muy jóvenes y me recuerdan a mi hijo, así que inevitablemente me gustaría proteger a mis alumnos y advertirles como si fueran míos. Señorita Iki, esta bien que su novio la ame demasiado pero también usted debe tener su espacio, ¡Especialmente a la hora de clase! Así que, espero no verla mandándose mensajes con aquel chico, si la encuentro, le quitare su móvil como a los niños y le tendrá que decir a su novio que venga a retirarlo a mi oficina.

Hiyori bajó la mirada avergonzada y tan solo asintió. Ya no valía la pena el discutir y gritar "¡ no es mi novio! " Y realmente, ahora deseaba huir, escapar de aquel hombre con aquella mirada penetrante, se sintió incomoda, MUY incómoda e insegura por alguna razón.

—Yo, le prometo que no sacaré en ningún momento mi celular en su clase, profesor ofrecer la chica tratando de evitar que sus ojos se conectaran con la del hombre, bajaba la mirada incluso para evitar ver su rostro —perdón, pero me tengo que ir me están esperando. -

—Claro, dele mis saludos a su novio y dígale que ya tengo amenazada si sigue de esa manera con usted. —Respondió con gracia Fujisaki. —Nos vemos en nuestra clase, señorita Iki.

—¡Nos vemos Hiyori! —Gritaron sus amigas. Ella tan solo asintió y comenzó a caminar a la salida lo más rápido que pudo, incluso sin darse cuenta de que había comenzado a trotar. Realmente deseaba escapar.

Respiro hondo, trató de calmar su corazón cuando se percató que ya estaba lejos del recinto universitario unas buenas cuadras.

—Cálmate, Hiyori —se dijo a si misma —Es solo una superstición tuya, él profesor realmente no sabe nada de eso, recién yo lo vengo conociendo ¡no tendría sentido que fuera una clase de advertencia contra Yato! Incluso, más que advertencia, sonó como si fuera una amenaza. Oh Dioses, la paranoia de Yato se me esta pegando a mí, tengo que tranquilizarme, realmente no hay enemigos en todos lados observándome.

Caminó hasta llegar a los departamentos donde su amigo se trabajó trabajando, él le había dicho que la invitaba almorzar y, más que hambre -con toda su paranoia ya el hambre se había ido.- realmente necesitó tan solo estar unos momentos con él y conversar de cualquier cosa trivial. Se había dado cuenta que la presencia del chico la lograba calmar y sentirse en paz.

Respiro hondo nuevamente. No quería verso en un estado de ansiedad. Así que se tranquilizó y dio una sonrisa para entrar al lugar. Saludo al guardia ya las personas que estaban ahí, ya la conocían, así que ellos respondían al saludo y tan solo la dejaban pasar sin hacer ningún, pero.

Se estaba haciendo conocida ante toda la gente como la "compañera de Yatogami" todavía no comprendí por qué lo llamaban así, pero era un apodo un tanto gracioso ¿Yato un Dios? A veces le gustaba a él nombrarse así, cuando en las mañanas deja a Yukine con Kofuku a él le encanta gritar "Dios de la entrega, Yato"

Nuevamente, Yato y sus ocurrencias, simplemente él. Tal vez, todas aquellas locuras, todos esos momentos lograban que ella se sintiera bastante cómoda a su lado.

—Oh, señorita Hiyori —Una voz la sacó de su ensimismamiento

—Señor Kazuma, ¿Qué tal? —Respondió ella acercándose al chico con anteojos y muchos papeles en la mano y ¿un regalo? Si tenía una pequeña bolsita en sus manos.

—Si vienes por Yato, no se donde se ha metido, en la mañana estaba aquí, pero ... al parecer recibir una llamada y se fue corriendo de la oficina, o es lo que nos dijo una de nuestras chicas que lo vio salir . Pensé que habías sido tú quien lo llamaba. Fuente él un tanto frustrado.

-¿What? Pero el me dijo que lo fuera a buscar a la hora de lunch, que raro, espero que no haya sido algo malo, ¿quién lo podría haber llamado? Espero que no sea por Yukine.

Kazuma quedó pensando unos momentos —Dudo que sea por Yukine, ya sabes, cualquier cosa que le pasé a ese niño Yato es capaz de volverse un maniático y destruir todo para salvarlo. Realmente se ha vuelto un padre muy sobreprotector.

—Ni que lo digas —Replicó Hiyori con una sonrisa.

—Bueno, que mal que no este por aquí, señorita Hiyori ¿me podría hacer un favor? —La chica asintió —Gracias. Bueno, verás es que ahora tengo una reunión importante con Veena en uno de los puntos de ventas y no voy a llegar hasta muy tarde, este era el único momento para entregarle esto a Yato —Le extendió el pequeño paquete adornado con una bonita cinta de colores.

Hiyori quedo pensativa - ¿Un regalo?

-Si. Hoy es diez de agosto y es una pequeña tradición que tengo junto con los demás en hacer como si fuera su cumpleaños. Realmente, ni siquiera Yato sabe cuando es su verdadero cumpleaños así que, como teníamos que ponerle una fecha en los papeles, pusimos el diez de agosto. Podemos decir, que es su cumpleaños siendo Yato, ya sabes. —Dijo Kazuma con una sonrisa —es una lástima no poder haberlo visto antes.

Hiyori quedó un tanto avergonzada ¡Hoy era el cumpleaños de Yato, de su mejor amigo y ella ni siquiera lo sabía! Se sintió muy mal consigo misma, ¡tenía que conseguirle un regalo! Una pequeña fiesta, algo.

—¿Eh? —Kazuma miró curioso los gestos de la chica y enseguida una idea vino a su mente No te preocupes por eso, realmente a Yato jamás le ha importado aquello de su cumpleaños, ni él mismo se acuerda, tan solo nos da las gracias por lo regalos, pero no es que sea una fecha muy importante para él, supongo que es porque esto de los cumpleaños es todavía algo nuevo para él. Así que, es normal que ni siquiera supieras la fecha, como dije antes, es solo una tradición de nosotros de hacer ver a Yato que pudo seguir adelante y que tendrá más años así.

Hiyori sonrió, una calidez la inundo al escuchas esas palabras tan cándidas del hombre —Son realmente muy buenos amigos.

Kazuma sonrió y bajo la mirada —Yato me salvo en unos malos momentos que pasaba, lo hizo de manera despreocupada, tan solo lo hizo porque quiso y, sin embargo, me siento en deuda con él. Arriesgo su vida sin importar nada para salvarme a mi ya mi familia de un incendio. Sin él, mis hermanos ni yo estaríamos aquí con vida.

—¿Él ... los salvó? —Kazuma asintió.

—Es una historia un tanto larga. Era el inicio de Yato y no Yaboku.

—Kazuma ¡Ahí estas! Te estaba buscando, ya tenemos que irnos se nos hace tarde para la reunión ... ¡Oh, pero si es Hiyori! ¿Qué tal todo pequeña? Vienes a buscar al idiota de Yato. —Bishamon apareció corriendo por los pasillos y se detuvo cerca de ambos jóvenes que conversaban.

La nombrada se sonrió al ver a la mujer rubia —Si vengo por él, pero Kazuma me dijo que salió de la oficina. —Respondió ella.

—Oh si, pensé que iba a estar contigo, no hace mucho me llamó diciendo que tuvo que salir de urgencias y que se tomaría todo el día. —Dijo Bishamon un tanto dudosa —No me dio detalles sobre eso, como nunca hace eso le di el día, pero, realmente pensé que se trataba de ti o de Yukine que lo necesitaban. Pero si estas aquí. ¿Pasó algo con el niño? —Preguntó ella preocupada.

Hiyori negó suavemente —Si algo malo le hubiera pasado a Yukine me hubiera enterado, cualquier cosa, voy a ir ahora a casa de Kofuku para comprobar que todo este bien.

—Espero que todo este bien. —Dijo Kazuma —Lo siento Hiyori, te tendremos que dejar, si ves a Yato o sabes algo sobre él, por favor avísanos, no puedo negar que esto me da mala espina. —Hiyori asintió con la cabeza. Kazuma y Bishamon comenzó a caminar para retirarse del lugar, pero la chica los detuvo con su llamado:

—Esperen —ambos se detuvieron y giraron para ver a la joven - Se que esto es muy repentino, pero me gustaría prepararle una sorpresa a Yato por el día de hoy ¿Estarían disponibles en la tarde? ¡Perdón, sé que debió ser anticipado, pero ...!

Bishamon sonrió, esa chica le daba mucha ternura, miró a Kazuma —En mi caso, yo no tengo nada por hacer después de esta reunión, ¿Y tú Kazuma? —Él también sonrió.

—Tampoco.

Hiyori sonrió —Entonces por favor —rápidamente para evitar que ambos siguieran perdiendo el tiempo, sacó de su mochila un lápiz y un papel, anotó su dirección y si número de teléfono —Es una dirección y mi número de teléfono, por cualquier cosa.

—Nos vemos entonces en la tarde —Dijo Bishamon y Kazuma tan solo asintió con una sonrisa. Ambos se fueron del lugar.

La chica quedó unos minutos en el lugar. Estaba al lado de la puerta que daba a la oficina de Yato, así que, su curiosidad la mató y entró a la sala. Era bastante grande y le encantaba el ventanal que tenía el lugar, podía ver perfectamente la ciudad. Miró el escritorio, todo estaba desordenado, incluso el computador estaba prendido, y varios de sus papeles han sido descuidadamente tirados. De verdad, tan solo tomó lo que pudo y salir del lugar.

—¿Qué te habrá pasado, Yato?

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—¿Por qué me llamaste, padre?

Él se observa en banca sentado. Su mirada estaba perdida mirando a la gente que pasaba por el lugar, le estaba dando la espalda al hombre que lo había hecho llamar, así que no podía ver su aspecto. Tenía que disimular, él no conocía a ese hombre, Yato no podía conocer al hombre terrorífico de sus espaldas.

Sintió una suave risa detrás suyo que lo hizo sentirse en pánico, trato de calmarse.

—¿Es una forma de saludar a tu padre? Al hombre quien te dio un hogar, comida y vestimentas y te cuido de buena manera. Te has vuelto un chico muy rebelde, Yaboku.

Yato tan solo quedó en silencio, sentir aquella voz lo hacia volver a su pasado, a los encargos que le daban, la sangre, huesos, Sakura. Todo volvía con esa voz, pensó que toda esa etapa había sido superada, pero nuevamente había vuelto donde no quería estar. Se mordió el labio y trataba de calmarse, todo a su alrededor estaba girando.

Entonces ¿Realmente jamás lo supero? Entonces, lo único que hizo fui huir de su pasado y tratar de taparlo con un falso nombre y una identidad que no existía.

—¿Ah que estas jugando ahora Yaboku? ¿Qué es eso de un hijo y una mujer? Esta bien, te acepte aquello de que querías ser independiente, cambiarte el nombre y jugar a ser parte de un miembro de este asqueroso mundo ...

—Tú también lo eres ...— respondió él.

—Por aquello es que lo permití, está bien, que tengas otro nombre, que tengas un empleo y que juegues a que todo este bien, pero tú y yo sabemos la realidad, Yaboku. Es tan solo un juego y en algún momento tiene que terminar ¿por qué llevarlo más lejos? ¿Para qué? Pensé que ya habías aprendido la lección con Sakura, ¿Ahora involucras a un niño y aquella joven ... como se llamaba ?, oh si, Iki Hiyori. —Escuchar aquel nombre lo hizo estremecerse, la ira en todo su ser comenzó a brotar. Se levantó rápidamente de su asiento y se giró para ver aquel hombre.
Solo vio su espalda y cabellos, había cambiado su apariencia nuevamente.

—¿¡Como !?

—Las noticias vuelan rápido Yaboku, y Mizuchi estaba muy enojada porque ahora tienes a otra mujer.

—¡Escúchame, no te atrevas a ...!

—¿Acercarme a ella? Oh Yaboku, estás muy atrasado, por más que trates de controlar a tu pequeña familia, por más que trates de protegerlos siempre habrá un momento en que no puedas y ahí es donde entró yo. Es un niño adorable y muy bello, me servirá para mis planes y, respecto a la joven Hiyori, es muy bella y se nota que es de procedencia rica, creo que ... debería un alto valor en el mercado ...

Dejó de respirar unos momentos:

—Padre, ¡Suéltame! Tengo que ir a salvarla, por favor no le hagas esto, te prometo que nunca más volveré a desobedecer, pero por favor, evita que se lleven a Sakura —lágrimas, lágrimas descontroladas y mucho dolor mientras escuchaba los gritos de la chica que amaba siendo arrastrada por varios hombres. Él se verá amarrado sin poder moviéndose mirando la horrible escena; como le arrebatan lo más importante para él.

No puedo hacer eso Yaboku —Respondió padre con una sonrisa cínica — esto es tú castigo ¿no te dije que, si me desobedecías, el castigo te estaría esperando? Dime ¿por qué? ¿No te dije que no te involucrarás con otras personas? Observa bien Yaboku, esto es tú karma, cada persona, cada cosa que ames, tú terminarás marchitándolo, todo terminara en desgracia porque yo te crie para que eso fuera así, tú naciste para que fueras mi pequeño dios de la calamidad, por aquello, es que tú no naciste para estas cosas mundanas, tú eres mi deseo y este es tú castigo por desobedecer las palabras de tú padre, observa bien Yaboku y aprende. Yo cumplo con mi palabra.

—¿Qué piensan hacer? ¿Por qué se la llevan? ¿Dónde va? ¿Por qué? ¿Es mi culpa? Pero yo ... la amo ...

—¿Amor? Yaboku, tú no conoces esa palabra, tú solo tuviste un capricho, quería algo y lo obtuviste, eso es todo, aquellos sentimientos no existen en ti. Ahora, sobre tú preguntan, me dieron una buena suma del mercado negro por ella.

Sentía que su corazón se paralizaba

—¿La vendiste al mercado negro? No...

—Nunca más la volverás a ver, es una chica muy guapa así que el mercado pagó bien por ella, ya sabes, últimamente el trato de blancas está siendo muy bien pagado, especialmente si son chicas jóvenes y que no tienen familia. Su verdadero nombre es Tamanone, era una chica que escapó del orfanato del pueblo. Pudo haber tenido un destino diferente si no te hubiera conocido. —Habló padre.

—Por favor, por favor te lo suplico, no hagas esto, haré lo que quieras, seré obediente, nunca más, nunca más te faltaré a tu palabra —podía sentir los gritos de la chica llamándolo, haciendo que no pudiera respirar —por favor ...

—Ya no hay vuelta atrás ...


-¿What? Has quedado helado ¿Acaso he provocado un recuerdo en ti? —Preguntó padre con una sonrisa. —Ahora es solo una advertencia, Yaboku. No haré nada todavía, es un fastidio buscar gente del mercado y que vean el producto, ya sabes, así que ... mantente obediente.

Yato quedó en silencio unos minutos. No lloraría, se prometió que no derramaría jamás una lágrima delante de ese hombre.

—¿Qué quieres que haga? —Preguntó él.

—Que inicies con unos pequeños encargos. Realmente no es nada del otro mundo, a la gente le gusta pedir que por favor vengues esto, mates aquello, ya sabes, encargos pequeños para que vuelvas nuevamente a este mundo, para que calientes el cuerpo, ha pasado muchos años ¿no? Quiero que veas que tú padre no es tan cruel y se preocupa por ti, mientras sigas haciendo lo que te pido, esa chica y el niño estarán bien. ¿Qué harás?

¿Le estaba pidiendo volver a matar?

—Vuelve Yaboku

¿Yaboku volvería?

—Si amas a esa chica, haz lo que te pido.

Si no volvía, Hiyori estaría en peligro. Y no lo podía permitir.

—¿Cuándo comienzo? —Preguntó él de manera fría. En sus ojos ya no había brillo, quien lo viera, podría decir que estaba muerto en vida.

—Hoy mismo ...

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—Listo, ya está, no es mucho, pero es lo único que se me ocurrió en el momento —Hiyori miraba con orgullo su trabajo hecho. Una pequeña manualidad como detalle, después de todo, al chico le gustaba decir que era un Dios, entonces si es un dios ¿ por que no hacerle un pequeño santuario? Un santuario para el Dios Yato, ahora que ella lo pensaba se reía por la estúpida idea, pero era algo que se le había pasado por la cabeza y ¿ por qué no? Era más que nada un recordatorio para Yato, para que supiera que cuando se sintiera perdido mirara ese pequeño santuario y se diera cuenta que había gente que se preocupaba por él y quieren estar a su lado. Se sonrojo.

—¡Oh, Hiyori, ha quedado muy bello! Es un regalo muy original. —Respondió Kofuku mientras miraba el mini santuario. Se vieron con su marido adornando la casa, Hiyori había comprado globos, serpentinas, confeti, comida, de todo para una fiesta.

—Muchas gracias por dejarme hacer esto en su casa, se que fue muy apresurado y un confiado de mi parte, pero este es el primer lugar donde Yato va después del trabajo así que ...

—¡No te preocupes por eso! Me emociona hacer una fiesta a Yati, me hace muy feliz ¡yo creo que él también saltará de la alegría al ver esta fiesta! Además, con un poco de alcohol ¿quién no?

—Me aseguraré de que no bebas mucho esta vez, Kofuku - dijo Daikoku mientras colocaba los últimos globos en su lugar con una mano y con la otra sostenía a Yukine quien estaba fascinado mirando los diversos colores de las decoraciones.

—Bueno, mañana es día de trabajo así que, creo que lo mejor no es beber mucho.

—¡Cualquier cosa tenemos camas disponibles vara que se pueden quedar! —Gritó la chica mientras ponía comida en algunos platos. —Estoy tan feliz porque también va a venir Kazuma y Bishamon, ¡hace tiempo que no veo a esos dos! Y celebrar el cumpleaños de mi bebe me emociona.

—¿Bebé? —Preguntó Hiyori divertida por aquel que terminó ocupado para Yato.

—¡Claro que sí! Yati es mi bebé, yo le enseñe muchas cosas junto con Sakura, así que eso lo convierte en mi hijo con orgullo Kofuku, Daikoku hizo una mueca de desagrado.

—Yo no tengo hijos feos —habló él. Comenzaron a reír.

—Bueno, bueno ¿Y a qué hora llegará el cumpleañero?

Hiyori miró su celular No hace mucho hablé con él. Me dijo que tuvo que salir corriendo porque tuvo unos problemas en algunos puntos de venta que le encargo el señor Ebisu, dijo que se iba a demorar pero que no tanto, que estaba aquí como a las ocho.

—¿Y hijo? —Preguntó Daikuko.

—Las seis treinta. Bishamon y Kazuma también estarían pronto a llegar. —Respondió Hiyori.

—¡Tenemos tiempo!

—¿Tiempo? —Preguntó la castaña a una animada Kofuku.

—¡Claro que sí! Para poder arreglarnos y vernos más bellas de lo que somos. Yukine-kun también se va a arreglar, para que sea el bebé más galán de todos. Ya verás Hiyori, tengo un vestido para ti que te verás una diosa, más de lo que eres, ¡Yati caerá rendido a tus pies!

—Espera no es necesario —Las quejas de Hiyori no se escucharon, ya había sido arrastrada a la habitación.

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Había mentido.

Nuevamente había mentido a la persona que más quería. ¿Ahora como sería capaz de mirarla a la cara?

¿Cómo sería capaz de mirar a la cara a todos sus amigos y personas que confiaban en él? Había mentido a los demás, se había mentido a si mismo. Había vuelto a ser un asesino y ya no tenía salvación, amargas lágrimas corrían por sus ojos mientras limpiaba la sangre de sus manos. Sentía asco, ganas de vomitar, parecía que la sangre no salía de su piel y, aunque fregará maniáticamente, todavía estaba ahí.

¿Ahora como podría volver a tomar a su pequeño bebé y ser un padre para aquel ser con las manos manchadas de sangre? Si lo hace, si se atrevía a estar con él podría contaminarlo.

—¿Acaso tan terrible fue volver? —La voz de su hermana sonó detrás suyo —hace mucho que no me divertía de esa forma, de verdad extrañaba poder trabajar contigo nuevamente Yato.

Él no respondió, seguía limpiando su.

—Deja las lamentaciones, él era un hombre repudiable. La mujer quien nos contrató lo mando a matar porque su hija había sido violada por él y la justicia no hizo nada. La justicia es un asco en este país. ¿Realmente tus lágrimas valen la pena por una persona de ese estilo? ¿Es que no te das cuenta el trabajo importante que tenemos Yato? Nosotros somos la justicia de aquellos que no tienen voz ni palabra, de aquellos aquel el sistema siempre fallará. Nosotros somos los que nos encargamos que tengan dignidad. Padre desea eso, tú también ...

—Cállate Hiiro, no quiero volver a escucharte. —Gritó él desesperado. —Me voy, ya terminé esto.

—Dijo tomando las pocas cosas que había alcanzado a recoger de su oficina y saliendo de la habitación donde estaba.

—Espera paciente nuestro llamado, nos volveremos a ver, hermanito.
Con los puños apretados de ira salió del lugar.

¿Y ahora qué? Todo aquello no le aseguraba que Hiyori o Yukine estuvieran seguro. Nuevamente estaba volviendo hacer el títere de su padre, nuevamente había caído en el juego de ese hombre.

Y no se lo podía perdonar. Le había fallado a todos.

¿Entonces las palabras de su padre eran ciertas? Él siempre traería las desgracias a todos. Y si no terminaba con esto de raíz siempre sería lo mismo.

¿Qué podría hacer? Ahora en su cabeza había millones de preguntas sin respuesta. Y mucho, mucho vacío en su ser. En menos de lo que se dio cuenta, ya había llegado a la casa de Kofuku.

—Hiyori me dijo que me iba a esperar aquí ...— dijo el con tristeza No se como mirarla a los ojos, eh, eh ... Creo que ahora, un buen plato de algo caliente me haría bien y, ver a Yukine, y dormir ... solo deseo dormir, si no fuera por Yukine creo que me tomaría todo el alcohol del mundo ... y que me diera un coma etílico ... —Se habló a si mismo desanimado y abriendo la puerta de la vivienda sin esperar lo que estaba detrás de esta.

—¡Sorpresa! -

Fue el gritó de la multitud que los sorprendió y lo sacó de su estado depresivo. Muchos colores, sus amigos gritando sorpresa, las personas importantes para él estaban ahí sonriendo.

—¡Feliz cumpleaños, Yato! —Gritaron todos.

—¿Cumpleaños, yo? —Preguntó el anonadado por todo lo que estaba pasando. —¿Qué diablos?

—¡Hoy es diez de agosto! ¿Acaso no recuerdas tus "papeles legales"? aparece una fecha, diez de agosto! —Gritó Kofuku mientras se acercaba a su amigo y le entregaba algunos regalos. —Así que Hiyori se enteró y decidió hacerte una fiesta sorpresa ¡sorpresa!

—Se ve sorprendido, lo logramos —Dijo Kazuma

—Yo lo veo más un fantasma por la sorpresa —Habló Bishamon mientras miraba a Yato quién todavía estaba impactado por todo lo que estaba pasando.

—Yo ... si me sorprendieron —Replicó Yato por fin. Hiyori se acercó al pelinegro con el niño en brazos. Ambos llevaban unas orejas de ¿Capypa? Se sonrojó, se veían muy tiernos, su hijo sobre todo que tenía un disfraz de Capypa.

—Nunca me dijiste cuando era tú cumpleaños, así que al momento de enterarme que era hoy, ¡Lo siento no pude evitarlo! Quería, que te distrajeras un rato el día de tu cumpleaños, que nada te preocupara. Espero, que no te moleste ... oferta ella con una sonrisa.

—¿Molestarme? —Yato sonrió, toda la tristeza, todos los malos pensamientos la sonrisa de esa chica lo había alejado. Nuevamente había vuelto a la tierra. Y ella, Yukine y sus amigos estaban ahí con él sonriéndole. —Muchas gracias, Hiyori.

—¡Eh! ¡No llores el día de tú cumpleaños Happy Birthday, Happy Boy —Gritó Daikoku

—¡No son lágrimas, son mocos! —Respondió Yato, Yukine estiró sus bracitos para poder ser tomado por su padre y, claro, él no perdería el tiempo. Tomó al niño. —¡Pero que bebé más guapo! Te felicitó tú eres la estrella de esta noche, Yukine. ¡Eres tan adorable, sin duda hijo mío!

En ese momento de distracción, Hiyori había ido a buscar el pastel con algunas velas. Se acercó suavemente hasta Yato volviendo a sorrender.

"Feliz cumpleaños Yato, te queremos" Había sido escrito en aquel bizcocho.

—¡Es hora de cantar! —Gritó ella mientras sostenía el pastel, Yato sonrió, era la primera vez en su vida que le cantaban feliz cumpleaños. No era tan malo después de todo, especialmente si estabas con las personas que más apreciabas en el mundo.

Después de cantar, bajo la mirada curiosa de Yukine, apagó las velas y los aplausos no se hicieron de faltar.

Se sintió dichoso. Ya no había preocupado.

¿Así que esto es lo que me he perdido por tanto tiempo?

Ella me entregó tanto en tan poco ...

—Gracias Hiyori.

—¿Eh?

—Por tanto, gracias. Oferta él dándole una sonrisa.

—Todavía falta algo, espéralo si —Dijo ella sonrojada.

—¡Es la hora de beber! —Gritó Kofuku de un momento a otro sorprendiendo a los presentes.

—¡No todo es alcohol, Kofuku! —Gritó Daikoku haciendo que todos rieran.

—Kofuku, es la mejor propuesta que has hecho en toda tu vida oferta Yato —Estoy muriendo de hambre y tengo unas ganas de tomar una buena cerveza ... Hiyori, ¿por que no bebes conmigo?

-¿¡Yo!?

—Qué propuesta más romántica —susurró Bishamon detrás de Yato.

Él sonrió —Soy todo un Dios del romance. Por mí, vamos Hiyori, no será mucho, después de todo mañana hay trabajo así que ... —Hizo un puchero.

—Bueno ... un trago no me haría mal ...

.

.


Eran las doce de la noche, todos seguían riendo y bebiendo cerca de la sala de estar, tratando de no hacer mucho ruido, después de todo, a pesar del estado de embriaguez tenían la conciencia de que Yukine dormía en una de las piezas de la casa. Sería un problema si el bebé despertará.
Salió a tomar el aire fresco de aquella noche. Las estrellas y la luna brillaban más que nunca.
Las preocupaciones volvieron a él y los recuerdos de lo que había sido ese día también.

—No puedes tapar la verdad con un dedo Yaboku —susurró él en un estado de ebriedad evidente, sin embargo, seguía bebiendo una lata de cerveza. —Solo queda una cosa por hacer para librarme de esta ...

—Ahí estas * hip¨ * —Una Hiyori tambaleante apareció detrás de él. Estaba muy ebria a pesar de no haber bebido mucho, realmente no era nada resistente al alcohol.

—Oh Hiyori, te ves fatal, de verdad no eres buena con el alcohol. Ven sentémonos o vas a caer si sigues así —Dijo Yato sonriendo y sentándose junto con la chica. Quedaron unos minutos en silencio apreciando la noche.

—A veces no te entiendo Yato habló ella por fin después de tanto silencio.

-¿Qué cosa?

—Todo tú, a veces ... a veces es como si fueras tan fácil de leer, pero eres solo una portada, el contenido es tan secreto. No se cuando estas bien o cuando estas mal, porque siempre estas fingiendo. Tengo miedo de que ahora mismo solo estes fingiendo esa felicidad.

—No lo hago —respondió él —Soy ahora muy feliz gracias a ti.

—Pero algo te preocupa, puedo verlo en tus ojos. Algo te duele, algo te molesta. Yato. —Ella tomó la cara del chico con una mano y acercó su frente con la de él. Con su mano libre tomó la del chico y dejó caer lágrimas.

—¿ por qué lloras? ¿Estas triste?

—No es mi tristeza, es la tuya —respondió ella.

—¿Eh?

—Quiero estar a tu lado, quiero que solo me dejes ver como una niña que esta a tu lado cuidando a tu hijo. Quiero que me veas como tu compañera, como tú hombro amigo que estará en las buenas y en las malas y que puedas confiar en mí. Si sigues con esas preocupaciones, si sigues callando y tratando de cargar todo el peso tú solo, lo único que lograrás será que tus palabras te asfixien y, yo no quiero eso. Quiero que confíes en mi Yato, porque tú eres muy importante para mí. —Dijo Hiyori con los ojos cerrados.

Yato tan soló quedó en silencio y también cerró los ojos.

—Gracias —habló él después de unos minutos —por estar conmigo en todo momento y seguir apoyándome a pesar de todo ... Gracias por estar a mi lado Hiyori, de verdad. Tú ... no eres solo una niña quién me ayuda, tú eres la persona más importante para mí, simplemente, no quiero abrumarte con mis problemas, todavía ... eres joven y estas comenzando, yo ... quiero que vivas bien. ..

—Yo vivo bien Yato, pero vivir en la ignorancia no es realmente vivir ... quiero apoyarte sin importar que ...

—Solo quédate a mi lado. —Fueron sus palabras sinceras mientras ahora abría los ojos y miraba a la chica. Ella sonrió.

—Te prometo que lo haré. Ahora, te tengo un regalo ...

—¿Regalo? Oh, Hiyori, te diste la molestia de hacer todo esto y ahora me tienes un regalo, no era nece ...

—Calla y acéptalo oferta ella.

—Wuaho, el alcohol es muy poderoso. ¿Qué es él con gracia recibiendo la bolsita que había dado la chica?

—No es mucho, pero lo hice con cariño, abreló —Haciendo caso a las órdenes de la chica, el pelinegro abrió la bolsa para encontrar ...

—¿Es un mini santuario? ¿Lo hiciste tú? —Miró sorprendido el pequeño santuario en sus manos, la castaña asintió a la pregunta y él se quedo bien el regalo, muchos sentimientos brotaron al ver aquel regalo (más el efecto del alcohol en la sangre)

Hiyori sonrió al ver que le había gustado su regalo al chico. Se sentó nuevamente al lado de él y apoyo su cabeza en el hombro del joven, después de todo, estaba muy mareada y agotada. Él sonrió y también apoyo su cabeza cerca de ella, aún seguían con las manos tomadas.

—Gracias nuevamente. De verdad eres mi diosa. Fuente él.

—Quiero, que cada vez que estés triste, que sientes que estas perdido y que vas a caer, mires ese santuario y recuerdes, que en el mundo no estas solo, que nos tienes a nosotros, a tus amigos, a mí, siempre estaremos para ti, apoyándote y, todas las veces que caigas te vamos a levantar. Siempre. —Dijo ella para luego mirar a los ojos del chico.

Hubo más minutos de silencio, solo la luna los alumbraba, ambos ebrios tomados de las manos mirándose a los ojos fijamente como si fueran únicos, con una sonrisa tontorrona de evidentes enamorados.

—Hiyori

-¿Si?

"—¿Amor? Yaboku, tú no conoces esa palabra ..."

—Te amo él mismo cerrando los ojos.

—Vah —respondió ella en un susurró —mira que cosas, creo que yo también, creo que si, si ... también Yato.

Más minutos de silencio.

—¿Puedo besarte? —Preguntó él.

—¿Por qué no?

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Fin del capítulo.

Actualización 2.0: por mi maldad y apurarme se me desconfiguro todo, era un gran párrafo, junto con el hecho de que no había cursivas, no había claridad cuando se iba al pasado, debió ser complicado leerlo, lo siento por las personas que aguantaron aquello , ya lo arreglé. Muchas gracias por igual darle amor; w;

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Pueden asesinarme, hacerme puré porque soy MALA (cof, cof, put *) con mayúscula, asjhajkjdhj
Solo Yato sabe cuánto me costo hacer este capítulo, espero que les haya gustado- huye- ahora son las tres de la mañana, estoy mareada de sueño y mañana tengo clases a las ocho (¡Yuju!) pero si dejaba de escribir se me iba a ir esta inspiración (y de verdad que estaba inspirada!)
YATORI SIIIII! Por fin ¿se acordarán al otro día de lo que pasó y su confesión? Que Kamisama tenga piedad de mi alma cuando sepan la respuesta muajajaja. Ahora pasando por otro punto, hemos descubierto que paso con Sakura, es un tema un poco fuerte, tenía cierto temor en ponerlo pero, la idea original siempre fue así y no quería cambiarlo.
Capítulo largo para que me perdonen la semana pasada. Solo espero que les guste y perdón si hay faltas de ortografía, juro que voy a releer este capítulo, pero ahora no porque me muero de sueñoooo ahhhh -explota-
Con este capítulo me siento satisfecha con la semana Yatori y el cumpleaños de Yato que debió muajajaja.
Ya okey dejo de hablar y me voy a mimir.
cuídense mis amores y nos leemos, besitos a todos (los leo, perdón por no responder los mensajes del último capítulo, los leí recién hace dos días, Wattpad no me esta dando notificaciones así que me demore mucho ver cuando me escriben o actualizan, pero si los leo cuando reviso y me hace muyyy feliz)
besitos