—Supongo que posiblemente no pasaré este invierno —

Susurró con melancolía mientras miraba por la ventana, comenzó a sentir frío. —¿Un pequeño error? La única forma que él pueda cometer un error es...teniendo que involucrarme yo, es decir, tendría que entregarme junto con él —Sonrío. —Y cuando ya estaba comenzando a disfrutar bien, supongo que de verdad padre tenía razón, yo no nací para esta vida, ya simplemente no fui criado para esto, solo he estado pretendiendo ser alguien que no soy, ahora tengo que terminar con esto una vez por todas.

Su móvil comenzó a vibrar en sus bolsillos llamando su atención. Antes de sacarlo, respiro profundo, quien fuera que lo estaba llamando no podía demostrar que ahora estaba sufriendo de una gran crisis que lo volvía loco. —Todo esta bien —se dijo para comenzar a fingir y sacar su celular, sin embargo, al momento de mirar el número remitente de quien lo llamaba, toda aquella máscara que había creado se esfumo en cosa de segundos, toda la conversación anterior, todas sus dudas, sus miedos y, sobre todo, su ira, comenzó a salir a brote y, a pesar de su desagrado, contestó al número y sacó toda su frustración en un gritó:

—¡Escúchame! Cualquier cosa que quieras, hoy no estoy disponible, ¡no! ¡mejor! ¿Sabes qué? ¡Estoy hasta la mierda de esto! ¡Jamás! Escúchame ¡Nunca más estaré disponible para padre! Renuncio a esto, renuncio a toda esta mierda que él creo ¿Qué ser su supuesta justicia? ¡Al carajo todas esas ideas macabras conspiranoicas! Yo no soy el títere de nadie, ni de ti, ni de padre ni de ninguno de sus malditos hombres que andan como imbéciles creyendo en sus estúpidas palabras de salvación, moral y justicia. —gritó con odio al celular mientras sentía su corazón latir muy rápido y su pecho dolía, apenas podía respirar y todo daba vueltas a su alrededor.

Una suave risa sonó en el altavoz del pequeño aparato que estaba en sus manos —Supongo que esa colera que estas manifestando es porque hoy no es tú día ¿no? Realmente, no importa, siempre haces lo mismo cuando te enfadas y explotas. Sin embargo, sabes que realmente te estas desquitando con la persona incorrecta ¿no? —Respondió Nora con su tono pacifico de costumbre, aquel frío que siempre manifestaba en sus palabras lo hacía sentirse más inquieto.

Se mantuvo en silencio unos segundos, tragó saliva y trató de respirar hondo, una, dos, tres veces, "sabes que realmente te estas desquitando con la persona incorrecta" si, esas palabras eran verdad, su hermana realmente no tenía nada que ver con la ira que estaba sintiendo, ella no tenía la culpa y eso lo hizo sentirse peor de lo que ya se encontraba por haberle gritado, pues, tanto él como Nora eran tan solo unas víctimas de los abusos que su padre cometía con ellos.

—¿Yato? Puedo sentir tu respiración muy fuerte ¿Acaso has enfermado? Si es así, sabes que padre podría revisarte y darte un poco de medicina, ya sabes, es bueno en eso...

Ahí estaba, ese maldito hombre que lo ponía tenso.

—Olvídalo. —fueron las duras palabras que apenas pudo pronunciar —solo estoy como la mierda, ¿Acaso hay algo nuevo en aquello? Ahora, no quiero gritarte Nora, no tengo razones para ponerme violento contigo, yo... yo no soy como padre y no me desquitare con personas que no tengan nada que ver con mi pesadez: así que, por favor, no me vuelvas a llamar ¿sí?

—pero, Yato...

—No hay peros Nora, quiero que esta sea la última vez que me llames para darme los mandados de padre, no mejor, puedes llamarme...si, llámame, pero cuando tú quieras decirme algo siendo realmente "tú"

—No te entiendo Yato ¿Qué me estas queriendo decir con aquello? —preguntó Nora sin cambiar su suave tono de voz.

—Llámame cuando de verdad sean tus palabras y no las de padre —Fue lo último en pronunciar antes de colgar y tirar su móvil contra la pared con todas sus fuerzas en un momento en que su cerebro ya no encontraba razón. Se tapó sus ojos con las manos y sus piernas ya no resistieron más el peso de su cuerpo, finalmente cayó al piso ante una crisis de pánico total. —Oh mierda —susurró suavemente mientras trataba de sacarse la corbata que "lo asfixiaba" y todo su mundo daba vueltas —tranquilo, respira, le he dado una guerra a padre ¿eso es nuevo? —por sus nervios comenzó a reír —¿y ahora que se supone que haré? ¿Qué haré con Yukine? ¿Tendré que abandonarlo? ¿Y Hiyori? ¿Qué le diré? Si sigo con ella, padre le hará daño. No puedo. ¿Cómo permití que esto se me saliera de las manos? ¿¡Como me permití ser tan descuidado!?

—¿Yato? ¿Sigues aquí? Se escuchó un golpe fuerte—No pudo responder a la pregunta que le estaban haciendo al otro lado de la puerta de su oficina, sentía aquella voz desconocida y lejana, sabía que estaban golpeando porque el ruido de aquellos golpees lo volvía aún más loco, pero como apenas podía respirar toda su mente estaba muy confusa. —¿Yato? A lo mejor hay un gato encerrado aquí que boto algo.

La puerta de la oficina se abrió. Pudo ver una figura, sin embargo, su vista estaba muy nublada para reconocerla —¿¡Yato!? ¿¡Qué!? —La persona quien había entrado al verlo tirado en el suelo corrió donde estaba y se arrodillo para tratar de ayudarlo. —¿Yato? ¿ puedes oírme? ¡Soy Kazuma! Oye, vamos, responde ¿Qué es lo que sientes? ¿Cómo te ayudo? —Kazuma trató de levantar suavemente la cabeza del pelinegro para ver su estado, Yato tenía una mueca de claro dolor mientras con sus manos se agarraba el pecho.

El pelinegro, tratando de no vomitar en el proceso, movió suavemente la cabeza de un lado a otro y rio de manera suave para luego apenas responder.—Estoy bien. Solo...me ahogo, la ventana.

—Si, no, si me he dado cuenta estas de maravilla —respondió Kazuma con preocupación e ironía. Tocó la frente de su amigo, no se sentía con fiebre, pero estaba sudando mucho y se notaba que su corazón estaba muy acelerado. —Voy a tratar de levantarte, necesitas tomar aire.

—S-si—Kazuma colocó los brazos del pelinegro alrededor de cuello para levantarlo, en el proceso, pudo apreciar como el cuerpo de su amigo se encontraba en un estado maltratado, con múltiples hematomas y heridas. Trató de no darle importancia por el momento, ahora tenía que llevarlo a la ventana para que no se siguiera sofocando. Yato se movió lentamente con la ayuda de Kazuma hasta llegar a la ventana, donde el joven de lentes la abrió como pudo, dejó suavemente apoyado al pelinegro y él desesperado comenzó a respirar profundo aquel aire helado que daba indicios del invierno.

—Respira tranquilo, ¿Sí? Todo está bien, estas aquí—habló Kazuma tratando de hacer que su amigo pudiera calmarse. Yato comenzó a reír suavemente de los nervios y lo que apenas podía pronunciar eran palabras de disculpas.

—Estoy bien, perdón, de verdad, lo siento, que idiota —decía palabras mientras trataba de tranquilizarse. —Solo...solo son nervios ¿Qué estupidez, no? Siempre he podido soportar mucho pero últimamente me estoy haciendo más débil.

—Esta es la tercera vez que te veo en un ataque de pánico ¿estoy bien? ¿Qué ha pasado para que terminaras nuevamente en el límite de la situación? —preguntó Kazuma mientras sobaba la espalda del pelinegro tratando de darle ánimos. Yato no respondió ante la pregunta, hubo unos minutos de silencio, Kazuma no insistió, sabía que por ahora había que darle su espacio a Yato, sobre todo ahora, que recién estaba empezando a poder tranquilizar sus emociones y hacer que su cuerpo consiguiera relajarse. Miró a un lado; el móvil del joven se encontraba abandonado en el suelo, con signos de haber sido golpeado. —creo que no hay buenas noticias...

—Solo me la he liado —pudo decir Yato por fin, aunque con dificultad — he caído nuevamente y ahora tengo que pagar las consecuencias.

—¿Quieres profundizar en aquello?

El pelinegro mantuvo nuevamente unos segundos de silencio antes de susurrar suavemente —Mi...es... yo, —vaciló en hablar y miró directamente a los ojos de Kazuma. Él era su amigo, la persona quien lo había ayudado en varios momentos desde que había entrado a la empresa, lo había ayudado adaptarse a todo esto del mundo y gracias a él pudo abrirse un poco más, pero...Kazuma lo conocía desde que él había cambiado, claro, sabía su pasado y lo había apoyado, pero, una cosa es saber lo que había cometido antes y lo otro es saber que...

—¿tiene que ver con tu hermana? Pero, debe ser más grave ¿no? Nora siempre ha estado en los alrededores de la empresa y debes en cuando la has visto, pero eso no te ha causado tan conmoción; claro, solamente la primera vez que la viste cerca, recuerdo que sufriste una crisis parecida, pero desde ahí no hubo problema, entonces ¿ podría estar involucrado tu padre?

Yato se mordió los labios y su mirada lo delataba —Creo que estoy en lo correcto —susurró Kazuma. —¿Los has vuelto a ver? ¿Te ha hecho algo? ¿Aquellos golpees en tu cuerpo te los proporciono él? Necesito, que seas sincero conmigo Yato, porque esto no puede seguir así, deseo ayudarte. Se...que tú le tienes un pavor a tu padre con justas razones, por aquello, siendo tú amigo no puedo permitir que él te siga haciendo más daño.

—Yo —susurró —me tiene contra la espada y la pared —finalmente soltó para luego sentarse en el suelo —Fui muy descuidado, siempre me mantuve aquí encerrado, porque siempre tuve miedo de que padre me viera y me amenazará con lo que tengo, con mis cercanos, trataba de no establecer amistades que no fueran afuera de la empresa, aquí él no me puede vigilar, aquí puedo sentirme en paz y no en guardia, en cambio afuera, siempre tengo que estar mirando detrás de mis espaldas. Luego, llegó Yukine y yo...yo de verdad que tenía la esperanza —habló mientras dejaba soltar pequeñas risas de ansiedad —llegó a mi vida y me dio la esperanza de que tal vez, yo si podía seguir, padre no me había molestado en todos aquellos años ¿ por qué lo haría ahora? Así que, decidí aceptar ese desafío de poder tener al niño y luego, llegó Hiyori y, me sentí tan dichoso después de tantos años desde que había perdido a Sakura, sentí que era la persona más feliz y que quería seguir así, pero...es como si él siempre supiera cuando yo soy feliz y aquello no lo puede permitir.

—Yato...

—Ahora si no hago lo que padre me pide...¡no me importa si él me lástima físicamente a mí! Desde siempre he aguantado sus palizas, pero si hay algo que yo no puedo soportar es que pueda lastimar a Yukine y a Hiyori, no puedo permitir eso, ¡pero tampoco deseo seguir matando! ¿por qué? ¿Qué puedo hacer para poder proteger a las personas que amo sin lastimar a otros? No sé que hacer Kazuma, de verdad que estoy perdido. No quiero...¡no quiero ir nuevamente con él!

Kazuma tenía un nudo en la garganta al escuchar a su amigo hablar con tanto dolor en sus palabras, podía sentir todos los sentimientos negativos que el pelinegro sentía en aquellos momentos.

—Ya no quiero Kazuma —prosiguió hablando Yato— yo no puedo seguir así, por todos mis secretos, por tratar de proteger a los que amo de mi padre, los terminó lastimando o involucrándolos más en algo que esta fuera de todo limites, mi padre es un ser malvado, que esta dispuesto a deshacerse de todo aquel que se interponga en su camino y tengo que tomar una decisión si es que quiero que esto termine, sin embargo, en la decisión que tome salgo con un terrible dolor.

—Entregar a tu padre junto contigo o...

—Despedirme para siempre de esta vida, dejando atrás a Yukine y a Hiyori y finamente irme con él —susurró lo último mientras que ocultaba su rostro con sus manos —yo...siempre supe que en algún momento tenía que pagar por todos mis crímenes, después de todo, yo también soy el malo en esto...

—¿¡Qué!? ¡No! —gritó de un momento a otro Kazuma sorprendiendo a Yato —¡No! ¿Tú? ¿Malo? Yato, tú solo has sido engañado.

—pero pude haber hecho algo cuando era un niño yo...

—¡Tú mismo lo dijiste! ¡Un niño! ¿Cómo fuiste criado Yato? ¿Acaso habías conocido otro tipo de vida? ¿Acaso en aquel momento no pensabas que aquello de matar era normal?

El pelinegro se mantuvo unos momentos pensando en aquello para finalmente responder —Yo, pensaba en aquellos momentos que era lo correcto porque era lo que él me había enseñado, no me dejaba tener contacto con otras personas, al igual que a Nora, fuimos criados de esa forma, como en una burbuja; éramos las ratas de experimento de padre, como él nos había salvado de un destino fatal teníamos que serle leal y jamás dudar de sus palabra —Muchos recuerdos llegaron a su mente sobre su infancia. ¿Hubo felicidad de verdad? Recordaba que ver la sonrisa de su padre cada vez que él hacia lo que le pedía era su felicidad, ser abrazado o probar la comida que él le proporcionaba, era lo único que conocía de aquella palabra. Como había vivido en una burbuja toda su infancia y parte de su adolescencia, sin contactos con los demás, no conocía otro estilo de vida y nunca pensó que aquello no era normal — Incluso no conocíamos a otros niños ni nada parecido; el único contacto que podíamos tener con el exterior era cuando nos daban algún trabajo, pero teníamos que regresar rápidamente con padre, o si no, él se enojaba de una manera brutal. Pero...

—No hay "peros" Yato, no se puede culpar a nadie que no tenía otra visión de vida y que no podía conocer más allá; ahora, que has conocido otras posiciones, te has dado cuenta por ti mismo lo que en verdad puede ser considerado correcto.

—¡Si! Por eso ¡Yo ahora se lo que es correcto y aún así estoy cometiendo crímenes atroces!

—¡Estas siendo amenazado! ¡Dioses! Dime ¿Lo que te pide tu padre no es contra tú voluntad? Diferente es que me digas que tú de verdad disfrutas en hacer los trabajos que te piden, pero...

—¡por supuesto que no! —Yato hizo una mueca de asco al escuchar esas palabras—lo odio, siento asco en tan solo pensarlo y, apenas soy capaz de tomar a Yukine con mis manos que nuevamente estan machadas de tantos gritos, desesperación yo...—comenzó a ahogarse

Kazuma coloco una mano en el hombro del pelinegro para que se calmará, nuevamente él se estaba desesperando, podría sufrir otra crisis —Buscaremos una solución, juntos ¿sí? Yato, tú no estás solo en esto, nos tienes a nosotros, tus amigos, déjanos ayudarte, déjanos estar contigo en esta situación. Solo, necesito que puedas soportar un poco más, solo un poco mientras buscamos alguna manera de poder meter a tu padre en alguna trampa y que tú salgas sin ningún castigo.

—¿Es posible eso?

—Lo haremos posible. Todo estará bien, te lo prometo. —Fueron las palabras que Yato necesitaba escuchar en todo ese tiempo, sintió como se sacó un peso de encima al poder contarle todo sus miedos y malestares a alguien. —tú estarás bien y los que amas también. Tranquilo ¿sí? Buscaremos una solución.

Sonrió, quería confiar en esas palabras, quería aferrarse a ellas como su luz de salvación "Todo estaría bien" —Gracias Kazuma.

Se quedaron varios minutos sentados en el piso sin moverse ni hablar, lo suficiente como para que el pelinegro se sintiera mejor. Kazuma conocía a Yato desde ya un tiempo y tenía la mala costumbre de acumular las cosas malas hasta que llegaba a un punto que aquello fuera insoportable y explotaba. Recordaba perfectamente la primera crisis que vio en él, cuando Nora nuevamente había vuelto a su vida y él había pensado que su padre había regresado para llevárselo...luego, su segundo caso fue con Yukine y él gran miedo que sintió por no sentirse capacitado y, sobre todo, el gran pánico de no querer cometer las mismas atrocidades de aquel quien era cuidador. Y ahora, el gran miedo de perderlo todo.

No lo iba a permitir, Yato era su mejor amigo, él jamás lo había dejado solo, ahora era su turno de estar con él. Necesitaría ayuda eso si para poder hacer un plan...

—Bueno, ya verás ¿Sí? Ahora, ¿No tienes una fiesta que celebrar? Se que es un cambio brusco de tema, pero te estan esperando en casa. —habló Kazuma con una sonrisa cuando vio que el pelinegro tenia mejor aspecto.

—¡Mierda sí! —los ánimos de Yato se levantaron de un momento a otro —Es tardísimo, Hiyori debe estar furiosa —Kazuma rio al ver aquellos ánimos alegres nuevamente, se sentía más tranquilo al ver que su amigo se había calmado, por lo menos, ahora podría celebrar y pensar en otra cosa . —Diablos, me va a matar...—Cogió su celular, estaba totalmente destrozado —Esto va en mal en peor, no puedo llamarla, creo que tendré que volver a mi antiguo celular de "almeja" pero está en mi casa, será mejor que me apure en hacer todo. —Yato tomó todas sus pertenencias.

—Te acompaño —Dijo Kazuma—Deja, tan solo guardo mis cosas y vamos ¿Tienes que comprar? Así aprovecho de comprar un obsequio a Yukine.

—¿Estas seguro? ¿Acaso no tienes compromisos con la per...?—Kazuma tosió—Dijo con la jefa.

Kazuma negó —No, ella esta haciendo negocios y dijo que no me necesitaba, así que, iba aprovechar de aquel momento en comprarle algo a tu niño en mi hora libre. Además, hace unos minutos sufriste una crisis muy fuerte ¿Acaso no estas agotado? Prefiero asegurarme de que llegues bien a tu hogar y no termines muerto en cualquier lugar.

—¡Oww! —exclamó Yato —Eres una ternura ¿Seguro que no estas enamorado de mí?

—Idiota. Mejor voy a buscar mis cosas.

—Voy a estar esperándote en la salida. —Yato se adelantó mientras aún tenía su celular roto en la mano, se lamentó unos segundos en no aprenderse de memoria el número de teléfono de su chica. —Debería saber todos esos detalles ¿no? Le compraré un ramo bien grande, para que me perdone por mi tardanza, ¡oh sí! También el pastel, no se me puede olvidar y —Dio una sonrisa traviesa —comprare unas buenas botellas de alcohol, sí... yo también tengo que celebrar, Yukine ha llegado a cumplir un año bajo mi cuidado y el de Hiyori, merecemos celebrar sí...

El pelinegro paró su caminata abruptamente cuando estaba en mitad del pasillo, su vista se poso en tres figuras que estaban a unos metros más adelante que él. Sabía que una era Ebisu, pero los otros dos, le daba un aire familiar. Se acercó lentamente para no llamar la atención, pero cuando enfocó su vista mejor sintió que nuevamente todo estaba mal...

—Mierda, esto no me puede estar pasando justo ahora hoy definitivamente la diosa de la mala suerte me ha tocado. —Susurró, caminó unos pasos hacia atrás, estaba dispuesto a huir del lugar por otras salidas, pero el gritó de Kazuma a lo lejos advierto a los tres hombres que él estaba ahí.

—¡Yato! Perdón, ¿Nos vamos? —Llegó corriendo Kazuma, Yato hizo una sonrisa nerviosa para luego escuchar la voz grave de Ebisu a sus espaldas.

—Yato, pensé...que ya te había ido. —habló en un estado ¿triste? Aquello despertó la curiosidad

El ojiazul sonrió nervioso —N-no, me quede haciendo unas cosas, pero ahora ya me voy. Es un gusto —Bajo la mirada para evitar llamar más la atención de aquellos hombres mientras que rogaba en su interior que no lo reconocieran.

—Espera Yato —Exclamó Ebisu mientras tomaba el brazo del nombrado —Déjame presentarlos: Él es mi sobrino y parte del cuerpo de policías Takemikazuchi y el joven que esta a su lado es su compañero Kiun Oki.

Yato dio una sonrisa y saludo de manera cordial —Es un placer, mi nombre es Yato, trabajo aquí en a empresa. Es un gusto poder conocerlos, señores, pero, realmente no quiero ser descortés, pero tengo algunas cosas pendientes que necesito atender así que...

—Espera —nuevamente Ebisu interrumpió.

"¡Maldición Ebisu, suéltame, tengo que huir!"

—Disculpa —Takemikazuchi habló sorprendiendo a los presentes y mucho más a Yato cuando se acercó de manera súbita a él — Siento tú rostro familiar ¿Nos hemos visto antes?

—Lo dudo, Yatogami es un hombre bastante ermitaño, le gusta estar encerrado en la oficina, o tal vez por eso te debe sonar familiar ¿Has estado aquí antes, no? Yato es uno de los miembros importantes en el equipo de la señora Bishamonte, así que, posiblemente lo hayas visto cuando andabas por aquí.

Yato asintió inquieto con la cabeza.

—Ya veo —exclamó Takemi — Más que seguro sea eso.

—Yo, Ebisu... —trató de hablar Yato pero fue rápidamente interrumpido

—Yatogami es el hombre con el cual he estado haciendo negocios —Dijo de un momento a otro Ebisu, Kiun que estaba a un lado de Takemi suspiró y mostró una cara triste.

—¿Sí?— preguntó curioso Yato, no entendía bien de que hablaba.

—Encontraron a la chica de cabellos rubios que buscabas, Yato. Esto...no será agradable, será mejor que nos vayamos a sentar, necesita tiempo.

Yato trago saliva, hoy definitivamente no iba hacer nada fácil.

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.

.


—Está muerto —murmuro Hiyori molesta mientras terminaba de inflar globos, a pesar de su enojo por lo tarde que era, estaba muy preocupada, uno de los últimos mensajes que había recibido era que ya había terminado su reunión e iba directo a buscar las compras, pero ya habían pasado más de tres horas desde aquello. ¿Le habrá pasado algo? Le había mandado algunos mensajes y llamado, se sentía incluso culpable por insistir tanto, pero...

—Veo que alguien esta sufriendo aquí —La voz de Kofuku detrás suyo la sorprendió, haciendo que diera un pequeño salto del susto, la chica de cabellos rosados rio mientras que ella, tan solo quedo avergonzada unos momentos. —¿No te ha contestado todavía?

La castaña negó con la cabeza —Creo que, debería ir a la pastelería, ya es tarde y no estoy muy segura de que lo haya ido a buscar, el recinto cerrará pronto así que...prefiero por lo menos asegurarme, tal vez este ahí.

Kofuku sonrió —Yati es un despistado, más que seguro, conociéndolo, debió haber ido a comprar muchas cosas y olvido lo fundamental; ahora, debe estar en un gran problema corriendo de un lado a otro —Hiyori sonrió por lo dicho.

—Más que seguro debe hacer así, solo espero que no traiga cervezas ¡Le he dicho que esta es una fiesta de niños!

—¡Ha ha ha! Oh vamos Hiyorin, todos sabemos que una fiesta sin alcohol para él no es fiesta. Además, la última vez que ambos se emborracharon no la pasaron nada mal ¿no? —replicó picara Kofuku haciendo que la castaña se sonrojara.

—Yo-yo —miró a otro lado evitando los ojos de la chica —Creo que me voy a ir ya para evitar que se me haga más tarde. ¿ podrías cuidar a Yukine mientras voy? Afuera hace mucho frío y no me gustaría exponerlo a ese clima.

—No hay problema Hiyorin, anda a buscar a ese idiota olvidadizo. Daikoku y yo cuidaremos muy bien del pequeño Yuki.

Hiyori dio las gracias, tomo una chaqueta que fuera abrigadora, sus llaves y salió del departamento tratando de ser lo más rápido posible. Agradeció el hecho de que la tienda donde había encargado el pastel no hubiera cerrado todavía cuando llegó al lugar.

Con la mirada busco si había indicios de que el chico estuviera ahí, pero no, el lugar tenía bastante gente, pero ninguno era Yato, suspiró.

—preguntaré si no se han llevado el pedido todavía — Hiyori entro al local, pacientemente espero su turno.

—¿Um? ¡Oh sí! —Habló la vendedora cuando fue el turno de la castaña y le preguntó sobre el pedido —Aquí esta la orden, ¡Ya pensábamos que no iba a venir! Ah llegado justo a tiempo, con estos clientes ya cerramos la tienda —

—Si —habló un tanto desilusionada la chica —Me ocurrió un inconveniente...

Espero que no le haya pasado nada malo, seré un tanto paranoica, pero tengo un muy mal sentimiento pensó la chica mientras recibía la orden y se iba del lugar. —Umm...tal vez de verdad fue a comprar más cosas a otro lugar, Yato...tengo que confiar en él, yo...

—Iki Hiyori

Una voz conocida la hizo salir de sus pensamientos y parar su caminata en seco.

Tragó saliva, conocía perfectamente esa voz. Lentamente, giro para ver al remitente de aquel saludo.

Trató de dar una sonrisa al verla ahí enfrente suyo —Hola, Nora —Dijo mientras agradecía que estuviera en una calle con gente todavía transitando por el lugar. —Yo...¿Qué tal?

Nora dio una pequeña sonrisa y cerró los ojos —No hagas como si te diera gusto verme, se que no es así —Replicó mientras se acercaba a la chica, por instinto, Hiyori se alejó unos pasos —Tranquila, no te voy a hacer nada aquí, no tengo ganas. Dime ¿Estás sola? ¿Es que acaso Yato no te está acompañando?

Un pequeño ruido sonó en la cabeza de la chica, ¿ por qué ella estaría preguntando por Yato? ¿Acaso ella sabría donde podría estar?

—Estoy sola, sí, Yato está en el trabajo—Respondió y vio como la sonrisa de la mujer de cortos cabellos oscuros se ampliaba "me asusta" pensó Hiyori, pero trataba de no demostrarlo.

—¿Qué tan segura estas de eso?

—Estoy muy segura

—No hace mucho lo llamé, no se escuchaba precisamente como si estuviera en el trabajo.

Hiyori tragó saliva —Bueno, supongo que tendría que ir a comprar algunas cosas.

Nora negó suavemente con la cabeza —Se que tú sabes que él miente, que te ha estado ocultando muchas cosas, ¿Acaso no te has dado cuenta de todas aquellas mentiras? ¿Las excusas? "perdóname" "será para la otra" "tengo algunas cosas que hacer" ¿De verdad aquello no te duele? ¿No te da curiosidad saber que es lo que hace?

—¿Adonde quieres llegar con todo esto Nora? —dijo por fin Hiyori y se armó de valorar para enfrentarla —Él me ha dicho, que tú intentarías muchas cosas para alejarnos, se...que él tal vez ha estado muy raro este último tiempo, pero ¡Yo confió en él! Estoy segura, que debe tener buenas razones, él no es malo.

—Definitivamente eres tonta. —replicó cruelmente Nora

Hiyori sonrió "solo quiero creer en él" —Si, tal vez.

—No puedes tapar la verdad de la naturaleza de Yato, Iki Hiyori, por más que jueguen a la casita, esa no es la realidad, tienes que darte cuenta con el tipo de persona con quien te estas relacionando —Nora sacó un pequeño papel de uno de sus bolsillos y extendió su brazo para entregárselo a la chica, Hiyori dudo, pero, acomodando bien el pastel en uno de sus brazos, tomo el papel y lo miró fijamente —Se que piensas que soy la mala de la película, que simplemente trató de alejar a todos sin ninguna razón de mi hermano, que solo lo quiero lastimar, pero eso es mentira. Mi único propósito, lo único que yo quiero es proteger a Yato, quiero protegerlo de un sufrimiento que ya ha pasado por qué padre se enojó. Si tú sigues involucrándote en su camino, solo lograrás la ira de nuestro padre y, quizás que cosas podría hacer contigo. Yato te ama, a ti y a ese niño, lo sé, y por eso no puedo permitir que Yato sufra tu perdida como lo hizo con Sakura. Así que ¿Vas abrir tus ojos a la verdad?

La chica sentía como su cuerpo se tensaba, no entendía muy bien lo que ella estaba queriendo decir, pero su interior sabía que no era nada bueno. —¿por qué su padre no lo deja en paz? ¿ por qué no puede ver feliz a su hijo?

Nora bajo la mirada —Así no es como él nos crío. Lo que tú tienes es algo que nosotros jamás vamos a tener, porque así es como él quiso, vas a ver, como fuimos de verdad criados, Yato y yo, ¿Quieres ver la verdad? Tan solo...anda a esa dirección a la hora que esta puesta. Verás la naturaleza de Yato...—Fueron las últimas palabras de la joven de cabellos negros para luego retirarse.

Hiyori quedó un tanto en shock. Había tantas preguntas en su cabeza, apenas vio como ella se alejaba abrió el papel, efectivamente había una dirección y una hora. "Cinco de la mañana" ¿Qué es lo que vería ella a esa hora? ¿A Yato? A esa hora él esta con Yukine, no es posible que él lo deje solo para irse a otro lado ¿O sí?

—No,no,no —la fémina movió su cabeza de un lado a otro alejando los malos pensamientos — Tengo que confiar en él. Tan solo...quiero creer...

Su cabeza era un lío, no entendía muy bien todo lo que estaba pasando, se supone que hoy iba hacer un día alegre ¡Yukine estaba de cumpleaños! La única emoción que debería estar sintiendo era alegría, pero, realmente era una montaña rusa.

En menos de lo que se dio cuenta ya había llegado al distrito de departamentos. Suspiró.

—Estará bien —se dio así misma mientras entraba al lugar, se encontraba perdida en sus pensamientos. ¿Si era verdad lo que Nora le estaba diciendo? Si iba a ese lugar, a la hora que estaba puesta en el papel ¿Encontraría a Yato? Pero ¿ por qué?

—¿Eh? ¿Hiyorin ya has llegado? ¿Y Yato?

—¿Eh? ¡Oh! —Estaba tan perdida en la incertidumbre que no había percatado que estaba entrando al departamento. Sonrío y respondió a Kofuku quien sostenía a Yukine en sus brazos. —No lo encontré, no se donde podría estar siendo honesta. Solo espero que se encuentre bien.

—Que raro ¿Deseas que llamé a la empresa? Tengo el número de Bishamon, podríamos preguntarle a ella —Ofreció Kofuku para poder tranquilizar a la chica.

—No, de verdad, no es necesario todavía. Yo creo que debe estar por llegar —Dijo Hiyori mientras guardaba todas las cosas. —Esperemos.

Así fue como pasaron algunas horas más.

La primera en llegar al lugar fue Bishamon. Quien en una de sus manos llevaba un regalo para el niño y en otra bebestible.

—¡Bisha! —gritó Kofuku mientras se abalanzaba a la joven rubia, a pesar de esta tratar de huir de aquello abrazos.

—¿Qué tal Kofuku, Daikoku? —Habló Bishamon mientras trataba de sacarse como pudo a la mujer de cabellos rosados. Miró en dirección a Hiyori quien sonreía ante la escena, ella sostenía a un durmiente Yukine en sus brazos. —Hola Hiyori, ¡oh! Que mal, creo que el cumpleañero se ha quedado dormido antes de comenzar la celebración. —Replico la mujer de cabellos rubios mientras se acercaba a Hiyori y acariciaba suavemente la cabecita del pequeño que dormía.

—Ha sido un día bastante movido para él también. Ha jugado todo el día con las decoraciones del lugar desde temprano —respondió Hiyori.

—¿Y Yato? —preguntó en un momento a otro Bishamon haciendo que la sonrisa de todos desapareciera y mostraran cara de duda —¿Eh? ¿Ha pasado algo? ¿ por qué esas caras?

—Bishamon —habló Daikoku —¿Tú no sabes donde esta Yato? Ha estado desaparecido todo el día, lo último que sabíamos de él es que estaba en a reunión de la empresa y de ahí nada más.

Bishamon mostró una cara de evidente sorpresa —pero, la reunión terminó antes del mediodía, se que...después de la reunión Ebisu citó hablar con él; pero, pensé que ya podría estar aquí. Es bastante raro ¿Lo ha llamado?

—Si—respondió Hiyori —pero su celular se encuentra apagado.

La chica quedó pensando unos momentos —Yo, tampoco se nada de Kazuma, se que él también estaba con Yato o fue lo último que me dijo. Se supone que Yato iba a comprar cosas para hoy, estuvo casi toda la mañana antes de la reunión gritando a los cuatro vientos que hoy era el cumpleaños de Yukine, no tendría sentido que se fuera a otro lado...yo, puedo llamar a Kazuma o a Ebisu quienes fueron lo último que lo vieron.

Kofuku miró la cara de preocupación de la castaña. Sentía que había estado raro desde que había ido a buscar el pastel, se encontraba distraída y de vez en cuando sacaba un papel de sus bolsillos y lo quedaba mirando. ¿Qué es lo que podría estar pasando? Se preguntaba.

—Creo que será mejor, si puedes Bishamon por favor, si le ha pasado algo será mejor empezar a buscar por todas partes ha pasado igual su tiempo —Habló Daikoku.

—Yo...—empezó a hablar Hiyori llamando la atención de los presentes. —por favor, llámenlo, por mientras, voy a acostar a Yukine en su cuna.

Kofuku asintió y la castaña camino hasta la habitación.

—¿No crees que ha estado actuando raro, cariño? —habló Daikoku a Kofuku.

—Debe estar preocupada después de todo el último mensaje que recibió de Yato es que venía para acá hace como seis horas. ¡Yo también me pondría muy mal si fueras tú Daikoku! —respondió la nombrada.

—Um...Kazuma no responde su móvil yo...

Bishamon dejó de hablar cuando la puerta de entrada se abrió. Los presentes se miraron unos segundos para ir a mirar a la entrada a la persona quien había llegado.

—¡Yato! ¡Kazuma! —gritó Kofuku de un momento a otro, se sentí un poco más aliviada —¿¡Donde diablos te metiste tú...!? —dejó de retar al pelinegro luego de ver su mirada, se encontraba ¿Triste? ¿ perdido? No sabía bien definir los sentimientos que él estaba emitiendo. Ambos chicos que recién habían llegado forzaron una sonrisa.

—perdón —respondió de un momento a otro Kazuma —a ambos nos surgió un improvisto del señor Ebisu así que tuvimos que quedarnos hasta tarde en la empresa.

—¿Esta todo bien, chicos? —habló Bishamon mientras los miraba. —Se ven...mal.

Yato sonrió y exclamó —¡Todo bien! —aquello hizo que todos se sintieran incomodos, era claramente la sonrisa más falsa que habían visto. —Lo siento ¿Y mi pequeño? ¿Y Hiyori? —preguntó Yato mientras tambaleándose buscaba por el departamento a los nombrados.

—¡Oye, oye! ¿Te encuentras de verdad bien? ¿No este ebrio cierto? —preguntó Daikoku mientras que en un movimiento rápido agarró al pelinegro de caer por aquellos erráticos pasos.

—Estoy bien, solo muy cansado, no he bebido nada, esta Kazuma de testigo que ha estado detrás de mí todo el día. Por ahora, voy a dejar mis cosas a la habitación. —Dijo Yato mientras se soltaba de Daikoku y caminó a su habitación.

—Yato —Habló Kofuku haciendo que el nombrado parara su caminata —Hiyori y Yukine se encuentran ahí...

Yato mantuvo unos segundos silencios antes de seguir avanzado. Asintió con la cabeza y se alejo del lugar.

—Empieza hablar Kazuma —Dijo Bishamon mirando seriamente al hombre de lentes. Kazuma sonrió, dio un suspiro y se sentó en el sillón del salón. No pronuncio ninguna palabra y nadie le quitó la vista de encima mientras él hacia gestos de evidentemente estar abatido. Se sacó los lentes y se tomo el puente de la nariz.

—Es mucho...—apenas pronunció—muchas malas noticias, me sorprende que Yato no se ha quebrado todavía y siga en pie tratando de disimular lo más bien para no preocupar a la señorita Iki.

—¿Qué quieres decir con eso, Kazuma? —preguntó Kofuku preocupada.

—No quiero todavía entrar en detalles, no ahora. Pero solo les diré, que Yato nos necesita, necesitamos salvarlo lo más pronto posible o...tal vez no haya vuelta atrás

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—Ya está—habló Hiyori mientras terminaba de tapar al pequeño ser quien dormía profundamente, lo miró unos segundos. Estaba tan grande y saludable, no parecía nada a ese niño que conocí en los brazos de Yato hace cerca de un año. —Es una lastima que el cumpleañero haya sido derrotado por el sueño, pero conociendo tu hambre en una hora vas a despertar exigiendo un poco de leche —sonrió Hiyori mientras le acariciaba la mejilla.

Se mordió los labios. Trataba de no mostrar el lío que estaba sufriendo en su cabeza después del encuentro con Nora.

¿Y si...?

Estaba esa pregunta que no la dejaba en paz. ¿Qué pasa si iba a esa dirección? De verdad vería algo. Tenía miedo, evidentemente. También podría ser una trampa, es decir, ¿Qué idiota iría a un lugar tan alejado a esa hora?

Pero ahora...Yato no se encontraba, había altas posibilidades de que no fuera una broma y Nora le digiera la verdad.

Suspiro —Es un lío, primero lo de mi hermano, ahora lo de Yato, estoy cargando con mucho, tengo que relajarme. —Se dijo tratando de darse ánimos. Sacó su móvil de su bolsillo, ya eran las siete de la noche, no había ningún mensaje ni llamada del chico. —por favor que solo estés bien.

La puerta de la pieza se abrió con un suave sonido que provoco que llamara su atención y viera a la persona quien había entrado. Su corazón latió rápido y sintió un gran alivio al verlo.

—Yato —susurro ella con evidente felicidad, pero tratando de no levantar su voz para no despertar al niño.

—perdóname, Hiyori, tuve muchos problemas, se que debes estar muy molesta y no tengo perdón, pero la verdad...— habló Yato lo más rápido y como si estuviera automatizado, ella se acercó a él mientras seguía escuchando las palabras de perdón que le estaba diciendo —se que soy un idiota y debí haberte avisado pero mi celular murió y...

Sus labios fueron silenciados por un casto beso de la chica y un fuerte abrazo haciendo que él se sorprendiera.

—No sabes lo preocupada que estaba —dijo Hiyori al punto de las lágrimas, pero era de alivio por ver al chico bien.

Yato se mantuvo perplejo unos segundos antes de poder reaccionar y corresponder el abrazo.

—perdóname, Hiyori, hoy realmente no ha sido mi día. Se que debería estar celebrando el cumpleaños de Yukine pero...estoy muy agotado. —apenas pudo pronunciar lo último.

—Esta bien, está bien —respondió ella mientras le tomaba suavemente las mejillas con sus manos y lo miraba directamente a los ojos. Pudo ver tristeza, cansancio, confusión, tantos sentimientos que fueron transmitidos en su mirada que la hicieron sentir que el pelinegro no la había pasado nada bien. —lo importante, es que estas aquí nuevamente, conmigo, con Yukine.

Yato suspiró y beso a la chica. —Definitivamente esta es la mejor medicina cuando uno esta mal —sonrió—apenas ya vas a terminar tu primer año y ya eres un gran médico, mira, me siento como nuevo.

Hiyori rio suavemente, ahí estaba el lado que ella deseaba escuchar, por lo menos sentía que no todo estaba tan mal -o es lo que deseaba pensar-

El pelinegro soltó a la chica al momento de enfocar su mirada a la cuna de su bebé. Se acerco adonde estaba durmiendo y le acaricio suavemente los cabellos.

—Él también estaba preocupado —dijo Hiyori mientras se ponía al lado del chico y lo abrazaba por la espalda. —Yukine es un niño muy inteligente para su edad, creo que sabía que algo pasaba con su padre, a cada rato te llamaba. —Yato dio una sonrisa melancólica.

—perdóname Yukine...se, que hoy debería ser feliz, pero...no pude cumplir la promesa que te hice —susurró él mientras no dejaba de acariciar al niño.

—¿Yato? Dime...¿Algo, esta mal?

Yato mantuvo silencio, suspiro y tomo las manos de la chica dirigiéndola suavemente a la cama para que se sentaran.

—Es la madre de Yukine. —dijo porfin él cuando se acomodaron. —sabes que la he estado buscando por mucho tiempo, hoy por fin tuve noticias.

—¿Sí? ¿Dónde está? ¿Esta muy mal? —pregunto la chica. Yato hizo una mueca triste para negar suavemente con la cabeza.

—Ella...esta muerta.

La castaña tragó saliva, estuvo en shock unos minutos antes de poder mirar bien a los ojos del chico, ahora entendía algunas cosas.

—Hoy Ebisu me confirmo que la policía había encontrado su cuerpo, de una forma horrible...al parecer alguien le mató y, no quiero darte detalles solo te dire que abandonaron su cuerpo en una montaña y—Yato se tapo los ojos con las manos mostrando desagrado—tuve que ir a reconocer el cuerpo y...

—Oye, oye—Hiyori tomó las manos—no, no necesito más explicación tranquila. Respira.

—Hiyori ella tenia tu edad, todavía era muy joven, al parecer había huido de casa posiblemente por quedar embarazada, su nombre era Yuka Miyaike. Yo pude haber hecho mucho más por ella; ella no tenía porque tener ese final.

—Yato —la chica no tenía palabras para la situación, ¿realmente las palabras podrían consolar su corazón? Estaba destrozado. Así que, lo único que pudo hacer para que él se calmara fue abrazarlo. —se que no hay palabras que puedan consolarte, pero, estoy segura de que ella debe estar muy agradecida contigo. Ella amaba a su hijo, en la carta que le dejo ella lo decía y, con que tú sigas con él, cuidándolo y dándole todo el amor que ella no pudo, estará en paz donde quiera que este.

El pelinegro miró a los ojos a la fémina. Mantuvo el silencio y se dejo abrazar, estuvieron unos minutos ahí, sin moverse ni decirse nada, tan solo dándose contención con el tacto y el silencio.

—Espero que sí —susurró de un momento a otro —me asegurare siempre que Yukine tenga a alguien, no permitiré que nadie lo aleje de mi... Hiyori, hay otra cosa más...

—¿Si?

—Al parecer el padre de la chica dio como desaparecido a Yukine y, al parecer legalmente su nombre es Haruki Tajima

Hiyori separó el abrazó y miro con sorpresa al chico.

—¿Se encuentra como desaparecido? Eso es...

—Grave, sí. Si alguien se entera de la verdad me quitaran a Yukine a ti y a mí, ambos nos meteremos en serios problemas por secuestro. Yo...te arrastre a un problema grave...

—Oye, oye, tú no me arrastraste a nada, yo decidí cuidar y ponerlo legalmente como mío por mi cuenta, no me obligaste a nada, así que no digas eso, yo no me arrepiento de haber hecho lo que hice, simplemente en el momento no sabíamos que Yukine, realmente no era ¿Yukine?

Yato negó con la cabeza —De verdad que esto no me cuadra en la cabeza, me da tan mala espina. Si Yuka tenía un padre, si tenía una familia que era normal ¿ por qué estaba tan mal? Cuando la encontré apenas estaba abrigada, era invierno y muy mal nutrida, ella estaba muy mal. ¿Cómo es que su padre no la busco antes? ¿Cómo es que no mostró preocupación antes por el niño y por ella? Y el nombre, en la carta que ella me dejo dice claramente Yukine ¡Haruki Tajima no tiene sentido para mí!

—¿Será posible, que el padre de la chica le haya puesto el nombre sin consentimiento a Yukine?

—De verdad que hay más preguntas que respuestas, solo se algo, no puedo entregar a Yukine a ese hombre, realmente, no me da buena espina todo esto, no me da confianza y, si Yuka me entrego a Yukine diciendo que quería lo mejor con él, era por algo, ella tampoco debía haber confiado en su familia como para preferir mil veces dejar a su hijo con un desconocido a que con sus abuelos.

—Definitivamente. ¡Oh! Ahora comprendo el porque de todo esto, has debido haberla pasado muy mal —replicó Hiyori en un momento a otro, se sintió culpable por haber dudado en algún momento de él por las cosas que Nora le había dicho.

Yato suspiro — Si, incluso —de su bolsillo sacó su móvil todo quebrado —esto también ha sido un motivo del cual no pude avisarte antes. Totalmente muerto, bueno, todavía tengo mi antiguo celular ocuparé ese por mientras ante de comprarme uno nuevo. —Yo realmente quería hacer algo especial para el cumpleaños de Yukine y darte algo a ti, pero, todos mis lanes se han visto un poco frustrados.

Hiyori le dio un beso —No necesitas darme nada, con que tú hayas vuelto está bien y Yukine con que su padre pueda estar con él, dudo que quiera algo más. —Yato sonrió y beso a la chica.

"Realmente...hay tanto más pero no puedo contarte" pensó él. "Perdónenme...".

—Bueno, será mejor que vayamos a la sala, estamos aquí y todos esta esperando —Dijo Hiyori mientras se levantaba, pero fue rápidamente agarrada por Yato y lanzada nuevamente a la cama.

—¡Vah! Debieron haber encontrado mi reserva especial de cervezas y deben estar emborrachándose, dudo que nos necesiten, el cumpleañero se encuentra durmiendo y nosotros aquí...un poco más, realmente tú compañía me hace tan bien, es lo que he querido todo el día, te lo juro. Así que ahora, que te tengo no quiero desaprovechar. —Abrazó a la joven mientras cerraba los ojos.

—Ya-Yato, vamos —Habló la castaña ruborizada, estaba bien, ahora se supone que eran pareja y las parejas tenían este contacto tan ¿intimo? Sentía que iba a explotar de la vergüenza, no le desagradaba estar así con él, pero...¡Diablos! Era su primer novio y había leído tantas novelas de amor que hacia que su mente jugara una mala pasada. —No podemos hacerle esto a los demás, tenemos que atenderlos.

—Estan grandes y conocen mi hogar muy bien, no te preocupes saben que estan como en su casa. —Dijo él sin abrir los ojos y apoyando su cabeza cerca del cuello de ella.

—O-oye, solo...no podemos...no podemos hacerle esto a los demás

—¿Umm? —Yato abrió los ojos y se fijo en el rostro de la chica —Estas muy roja ¿estas...? ¡Woh! Ya entendí —se percató bien en lo que podría pasarle, se rio para tratar de disimular que también estaba sonrojado —¡Eres una pervertida! ¿En que estabas pensando?

—¿¡Yo!? ¡Yo no estaba pensando en nada! Pero...

—Oh vamos a mi no me mientes, tú rostro te delata estabas pensando cosas no muy sanas. Hiyori, tú misma lo dijiste estan esperándonos en la sala nada de cosas para adultos.

—¡Idiota! —Le tiró una almohada.

Yato río fuerte.

—oye, oye baja la voz Yukine..

—¡papá! —muy tarde, el bebé había despertado de su siesta por el ruido, sin embargo, no se encontraba molesto, estaba de buen humor.

—¡Miren que hermosura! Buenos días, hijo — exclamó Yato para luego, con las pocas energías que tenía, acercarse y tomar a bebé en sus brazos. —¡Estas muy guapo! Eres el cumpleañero más guapo que he visto, definitivamente vas a dejar embobado a los demás.

Hiyori rio. —Será mejor que vayamos.

Yato asintió y con su pequeño en brazos salieron del cuarto. La chica se adelantó, él la miró fijamente.

"Gracias, Hiyori, estoy seguro de que cualquier decisión que tome" miro a Yukine "Se que tú podrás estar con él"

—¡por fin! —exclamó Kofuku levantándose de un salto del sillón, los demás mostraron una expresión de sorpresa y miraron fijamente a Yato. Él se sintió incomodo, luego miró a Kazuna haciéndose una idea de todas las cosas que él pudo haber comentado a los demás. —ustedes dos, ¡ pensamos que había que entrar con una olla de agua fría para separarlos!

Tanto Hiyori como Yato se sonrojaron a más no poder haciendo que los demás se rieran. El ambiente había vuelto a la calma.

—¡Ah! ¡Kofuku idiota! —replicó Yato — No digas tonteras, con ustedes presentes no hay inspi...

—¡Yato! —interrumpió Hiyori para que él no terminara la frase que iba a decir.

—Bueno—intervino Bishamon —me hace feliz ver que son una pareja ¿oficial?

Con la mano que tenía libre, Yato apretó suavemente la mano de la castaña y dio una sonrisa —oficial, Hiyori es mi novia.

—¡Eh! ¡Has perdido Kofuku, es oficial! —dijo Daikoku —Era obvio que en cualquier momento iba a ocurrir este día.

Kazuma sonrió —Felicidades.

—Aunque lo lamentó por Hiyori —dijo Bishamon — será un pésame tener a Yatogami como novio.

—¡Vieja bruja! ¡Soy el mejor novio del novio! No la escuches Hiyori ella esta celosa de ti porque jamás le di una oportunidad. —la sonrisa de Kazuma desapareció por lo último dicho para que, junto con Bishamon, mostrara una cara de desagrado.

—Bueno, bueno—habló Hiyori—será mejor que comencemos a celebrar antes de que se nos haga más tarde y el cumpleañero termine por quedarse dormido nuevamente.

Todos asintieron.

—¡Oh esperen!—exclamó Yato para luego buscar en su bolsillo —Oh mierda verdad que esta roto. Dejen, necesito buscar mi antiguo celular, necesito sacar fotos a este momento. ¿ puedes tenerlo? —el pelinegro le pasó a Yukine a la chica. —Enseguida vengo.

Hiyori sonrió y dejó al niño en la silla.

—Estoy feliz que Yato tenga un poco más de ánimos —susurró Kofuku —no se veía muy bien cuando llegó, lo que le hayas hecho Hiyorin, a funcionado de maravilla...picara.

—¿¡eh!? No yo, yo no le he hecho nada, solo...conversamos unos momentos.

Kazuma sonrió a la chica —con eso basta y sobra para Yato. Solo, queremos agradecerte Hiyori.

—¿Eh?

—Muchas gracias por seguir a su lado a pesar de todo, realmente, no queremos que te sientas presionada o que pienses que debes estar obligada, pero...le has hecho bastante bien. Sabes que cualquier cosa que necesites, o sientas que necesitas hablar con alguien estamos aquí.

Hiyori quedó en silencio ¿Qué es lo que estaban tratando realmente de decir con eso?

—¡Eh vuelto! Miren —mostro un celular rojo —¡Sigue vivo! Le he puesto el chip y todavía me quedaba una batería extra ¡que suerte! Ahora sí, ha celebrar.

—Oigan, ¿Ebisu no dijo que iba a venir con mini Ebisu? —preguntó Daikoku.

Kazuma negó —Nos dijo que el pequeño Ebisu se había enfermado así que se le hacia imposible venir hoy.

—Oh, y yo esperaba conocerlo, creo que será para la próxima —exclamó Hiyori.

—Es realmente una pena, ese niño es una ternura, no tanto como mi bebé, pero es muy lindo —dijo Yato—¡Ahora, vamos tenemos que celebrar!

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—¡por fin, descanso! —exclamó Yato mientras se lanzaba al sillón, eran aproximadamente las once de la noche y todas la visitas -como nunca- se había ido temprano a sus respectivas casas, claramente, hoy había sido un día de bastantes emociones para todo el mundo y necesitaban descansar.

—La fiesta realmente salió bien finalmente —dijo Hiyori sentándose al lado del chico —¡Estoy muy feliz! Pude tomar muchas fotos a Yukine, le haré un muy bonito álbum de fotos con eso.

Yato sonrió —Oh, eres la mejor mamá del mundo Hiyori.

—¿Uh? —ella se sonrojó y oculto su rostro en el hombro del chico —¿Tú crees? Solo quiero que él pueda tener bonitos recuerdos cuando crezca.

—Yukine es muy afortunado, no, somos muy afortunado por tenerte. Estoy seguro, que si algo me llegar a pasar a mí, Yukine no estaría solo, te tendría a ti.

El semblante de Hiyori se puso serió —A ti nada te va a pasar, no digas eso —dijo ella —tú siempre estarás para él y para mí.

—Si...—dijo un tanto melancólico. —pero...se que nada me va a pasar, pero, solo quiero asegurarme de que él siempre pueda tener a alguien.

La chica suspiro —Si te hace sentir bien —ella tomo el rostro del chico—nada te pasara, pero si algo pasara, ten por seguro que Yukine jamás será abandonado, prefiero morir antes de dejarlo, siempre estará conmigo; después de todo, ya me acostumbré a que me diga mamá y se me hace imposible ver un futuro si él y sin contigo.—Dijo.

Yato sonrió y la beso —Gracias mi amor. ¡Venga vamos! Ya es muy tarde y debes estar muy cansada, no te preocupes por este tiradero, yo me encargare de él, tú solo anda a descansar.

La chica se sonrojo antes de poder hablar. —Yato

—¿Sí?

—¿puedo quedarme esta noche contigo? —apenas pudo pronunciar esas palabras "Se que no debería de dudar, pero...solo me quiero asegurar que todo estará bien hasta que pase la hora que aparecía en ese papel" pensó.

Yato se ruborizó y luego respondió —¿Eh? Oh si, si claro, debes sentirte muy sola después de tanta gente y volver al departamento ¡no te preocupes! Me harías realmente muy feliz si te quedas conmigo.

Ella sonrió —gracias.

—Entonces, vamos a dormir, realmente me estoy muriendo de sueño, lo bueno de este sillón es que es muy cómodo.

La sonrisa de la chica desapareció —Oye, no tienes porque dormir aquí, es decir, tú cama es muy grande y yo, yo no puedo simplemente quitarte tu cama...

—No voy a permitir que duermas en el sillón Hiyori, no te preocupes...

—¡Estoy diciendo que durmamos juntos! —dijo ella.

Hubo un minuto de silencio.

—Que directa ¿Estas seguras? Es decir, yo... —él se sonrojo tratando de mantener su sonrisa traviesa, pero en realidad estaba muy nervioso. —No te tienes que preocupar, yo no haré nada que tú no quiera claro está, pero...tal vez no te guste dormir con...

—Yato muchas vueltas al asunto, yo te lo estoy pidiendo —dijo ella —no te preocupes. —Le tomo la mano.

—Yo...

El teléfono del chico sonó haciendo que ambos se quedaran un tanto curiosos.

Yato miró extrañado a la chica y ella le devolvió la misma mirada.

—Son casi las doce, ¿Quién podría ser? —preguntó para sacar su móvil y luego mirar el número. La castaña pudo observar como él se ponía pálido y daba una sonrisa nerviosa. —¡Oh! —exlamó— Es Kazuma, se le debe haber olvidado algo ¿ por qué no mejor te adelantas y te preparas para dormir? Enseguida voy, le contestó a Kazuma y voy ¿Si?

Hiyori lo miró extrañado ¿Esta muy inquieto?, asintió a lo dicho y decidió tan solo hacer lo que el chico le había propuesto. —Claro, te espero— dijo para luego irse, se aseguro que ella hubiera entrado a la alcoba antes de contestar.

—pensé que te lo había dejado muy en claro Nora yo...

—Yato por favor, padre no le agrado mucho que dijeras eso, yo...estoy muy mal te necesito...

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Hiyori se sacó los zapatos y agradeció el hecho de que la última vez que se había quedado en el departamento del chico había dejado un cambio de ropa por si acaso y un pijama. Sonrió y camino hasta el baño que poseía la habitación.

—No me había percatado, pero ha esta casa no solamente le ha llegado las pertenencias de Yukine sino que las mías también.

Se arregló para dormir, aunque su corazón estaba muy acelerado, era la primera vez que iba a dormir con un hombre -sin contar a su padre o a su hermano. – trato de tranquilizarse y tan solo se acercó a la cuna donde dormía Yukine, recordó la promesa que le había hecho a Yato.

—No te preocupes, siempre estaré contigo. Prefiero morir antes de dejarte.

Yato entró a la alcoba.

—¡Ah! Pensé que te ibas a demorar más ¿Se le quedó algo a Kazu...? ¿Qué pasa? Estas muy pálido no me digas que hay otra mala noticia.

El pelinegro dio una sonrisa para luego exclamar — ¡Nah! Solo Kazuma, si me dijo que se le había quedado su billetera, ese idiota, mañana se lo iré a entregar. Ahora, será mejor que vamos a dormir, acuéstate yo... me voy a poner mi pijama. —Yato se encerró en el baño.

Ella tan solo quedó con dudas ¿De verdad solo eso? Negó con la cabeza, si solo eso. Se acostó en la gran cama.

—Todo estará bien. Cuando despierte Yato seguirá a mi lado, Nora solo quiso que yo me asustara diciendo cosas que eran mentira. Él sigue aquí y, sé que estará toda la noche aquí.

El nombrado salió del baño y miró a la joven unos segundos antes de atreverse a sentarse en el lecho.

—¿Estas seguras? —preguntó —solo quiero...

—¡Yato! Vamos es tú cama y es muy grande, no pasa nada solo ven y acuéstate.

—Señorita Iki Hiyori de verdad que usted es muy atrevida —dijo Yato con gracia para meterse dentro de las cobijas. —Hoy esta muy frío, definitivamente es invierno. —habló él.

Hiyori sonrió —Entonces ven acércate más...

—¡Oye! Está bien que confíes en mí, pero tampoco está bien que juegues con fuego, picara—Hiyori se sonrojo.

—Idiota es solo para estar mejor, no pienso hacer nada. Solo quiero...estar más tiempo contigo.

—¿Eh? Creo que te estas quedando dormida —Yato se acercó un poco más, no lo suficiente para tocarla, siendo sincero, no se atrevía a poder acercarse más, sin embargo, si lo suficiente para sentir el calor corporal que ella emanaba.

Ella en cambio se acercó lo suficiente para abrazar la espalda del hombre.

—H-Hiyori.

—¿Sabes? Nunca te lo he dicho —habló ella mientras comenzaba a rendirse por el sueño —pero realmente hueles muy bien...

Yato sonrió y la abrazó —el sueño hace que digas cosas raras...buenas noches mi diosa, te amo...

—Yo también.

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El frío la hizo despertar del golpee, ni siquiera se había dado cuenta en el momento en que se había quedado dormida, pero algo sabía muy bien, que todavía no era de día. Se dio la vuelta y con una mano buscó a su lado el calor del chico, de verdad que estaba tiritando. Sin embargo, se llevo una gran decepción al no sentir lo esperado.

—¿Eh? —el sueño que alguna vez tuvo desapareció por completo. —¿No esta? ¿Yato?

No había rastros de él, ni siquiera su lado de la cama tenía calor, aquello daba indicios que se había ido del lugar hace ya un rato.

Sintió un gran escalofrío en su interior, con su otra mano buscó en el velador su móvil para mirar la hora.

4:15 a.m

Sintió terror ¿Sería posible? Se levantó de golpee y comenzó a buscar por toda la casa, tenía la esperanza de que el chico aún estuviera en el recinto. Pero nada...él no estaba.

—Yato —su corazón latía fuerte ¿Qué tendría que hacer? Nora, ella le había dado una dirección. ¿Él estaría? ¿ por qué? —No puedo ir ¿Y Yukine? Mierda ¿Qué hago? —caminó de un lado a otro, ¡de verdad que si quería ir y comprobar con sus propios ojos! Pero tampoco podía dejar al pequeño bebé solo. Una idea se le pasó por la mente haciendo que tragará saliva. —y si...no ¡no! No puedo exponerlo al frío y a algo posiblemente peligroso, pero...

Miró nuevamente la hora, sentía que comenzaba a correr, si tenía que tomar una decisión, tenía que ser ahora ya.

Suspiró.

—Yo...—se mordió el labio—tengo que ir...

Dijo decidida, buscó su ropa más abrigadora y se vistio rápidamente. Luego, sacó la ropa más abrigadora de Yukine y lo vistio lo más delicado posible para no despertarlo.

—perdón, se que esto no es muy responsable pero no pienso dejarte aquí. —Tomo el "canguro" en el cual, como pudo se paso las cuerdas por su espalda y coloco al niño que no despertó en ningún momento dentro de la bolsa que sostenía al bebé cerca de su pecho. Abrigo al niño con varias capas de mantas para que no sufriera un golpee de temperatura y finalmente ya estaba lista.

Tomo su móvil, el papel con la dirección, las llaves y, por si acaso, un pequeño gas pimienta que tenía de repuesto.

—Solo espero no utilizarlo. —sonrió y acaricio la espalda del niño —todo estará bien. No hare nada tan estúpido como esto, no me expondré abiertamente al peligro. —salió del departamento y decidida comenzó a caminar al lugar donde estaba. Mientras caminaba cuidaba sus espaldas a cada rato, su corazón estaba a mil por hora.

Agradecía mentalmente que el lugar citado no fuera tan lejos.

Cuando llegó, se ocultó lo más que pudo detrás de algunos arbustos, estaban cerca de un parque, junto a una pequeña laguna que poseía el lugar y miraba para todas partes. No había indicios de que hubiera alguien por ahí.

—Ella me mintió definitivamente...—sonrió—Él no...

—Esto es asqueroso —la voz de Nora la hizo esconderse mejor y sentía ahora su corazón que estaba apunto de salirse, suplico a todos los dioses que por favor Yukine no llorara en ese momento (igual se había asegurada de llevarle una mamadera con leche adentro)—Ese hombre era asqueroso. Pero, me salvaste de una gran paliza de padre, gracias.

Ella asomó un poco su vista para mirar mejor, efectivamente, era Nora quien corriendo se había acercado al estanque, enfocando mejor su vista y con solo la luz de la luna de aquella fría noche podía mirar a la chica.

—Y me dices a mí descuidado, mira como estoy por tú culpa —una voz masculina que conocía perfectamente se hizo presente, sintió que todo se detenia en ese momento y apenas quizo asomarse a mirar mejor.

Pero ahí estaba, y lo que apreciaba le hizo sentir pavor.

La mayor parte de su cuerpo ensangrentado y con una "bufanda" que ocultaba su rostro, un arma cortopunzante en una de sus manos...

—¿Yato?

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¡por fin! por fin termine este capítulo no saben como me costo.

Cada cosa que escribia no me gustaba, yo siempre tenía esta idea de que tuviera ese final, pero, ¡diablos! de verdad que me costo llegar a ese final, todo el proceso no me gustaba, lo odiaba y borraba todo y comenzaba de nuevo.

pero aquí esta ¿en algun momento dije que este capítulo iba a tener solo tres mil palabras? bueno, les mentí, son diez mil de nuevo xDDD que bueno que separe los capítulos.

Todas las tragedias vienen juntas, siempre me han dicho hecho, pero esta vez me pase con Yato. ¿Vendrá algo bueno para él? por favor, lo necesito xDD

Ahora, espero que les haya gustado este capítulo, perdón si hay faltas de ortografía.

Eh...no se que más decir, ¡eh! verdad, integre a Yuka ¡Si! antes de todo el salseo que estaba quedando en el manga puse que era la madre de Yukine aquí ¡ahora me arrepiento tanto!podría haberla dejado solo como la hermana, pero ¡ya esta! la historia ya esta escrita y de verdad que no quiero cambiarla por ahora ¡se queda como la madre! sin embargo, implemente el verdadero nombre de Yukine (spoiler perdón) y al padre (escoria) de Yuka, la muerte de Yuka aquí...creo que todos se hacen una idea como murió ¿Hay una historia de fondo en esto? si, obvio, pero no hare más spoiler muajajaja

Ahora ¿Quién mas esta llorando a mares por el último capítulo del manga? ¡Yo de verdad que quede muy pero muy mal! -llorando- Adachitoka pagame el psicólogo.

¡Nos leemos pronto mis amores y muchas gracias por su paciencia! Se que este capítulo debí haberlo subido la semana pasada, pero ¡miren lo hice largo! xD así lo justifico (?

Besos y cuidense

pd: :o Quiero avisarles que esta historia se encuentra en la plataforma "Wattpad" uwu actualizo mucho más seguido ahí (como cada semana) por si alguien esta ahí también ¡mi nombre de usuario es el mismo y la historia tiene el mismo nombre! (usuario : Butterflycore) ;w; eso 3 gracias por leer y seguir hasta ahora la historia ¡Se que hay muchos lectores que son de países de habla inglés y eso me sorprendende bastante! me emociona mucho saber que este fanfic no solamente llega a los de habla española, ya no hay limites a la hora de leer fanfics y (-llora-) muchas gracias de verdad!

Los quiero y cuídense