—...Como les he explicado la clase anterior, es importante conocer todos los estudios básicos de la anatomía, a saber, sobre la regional, la sistemática y la clínica, de ahí se comenzará con un campo...—
Era una tarde de clases normales para los recintos educativos de la universidad, en el exterior se podía apreciar un hermoso atardecer que ya daba a entender que muy pronto iban a terminar las clases, los alumnos inquietos, trataban de tomar atención a la última clase que se estaba presentando, tratando de no demostrar su ansiedad por volver a sus respectivos hogares.
El profesor en cambio, a pesar del cansancio por la movida tarde laboral trataba de no poner atención a los estímulos de ansiedad respectivos de sus alumnos e impartir la clase como correspondía, sin embargo, toda su atención se iba rápidamente al fijar su vista a un pupitre vacío hace ya dos semanas.
—profesor Kouto —un alumno lo hizo volver nuevamente a su realidad. El nombrado dejo a un lado el libro que estaba explicando en aquel entonces para atender las dudas de aquel alumno, dio una pequeña sonrisa para dar a entender que nada malo estaba pasando.
Así, en un abrir y cerrar de ojos, las clases dieron fin a las seis de la tarde.
—No olviden, muy pronto estará el examen antes de las vacaciones de las fiestas de fin de año, no se olviden de estudiar, no tomen a la ligera este ramo es bastante tenso —Dijo Fujisaki mientras se despedía de sus alumnos. Miro nuevamente un pupitre en particular y dio una sonrisa.
Dos semanas. Dos semanas que no tengo ni la mayor idea donde podría estar ella y mi hijo.
Pensó mientras tomaba unos papeles de la clase y se acercaba lentamente a dos alumnas que se encontraban conversando al fondo del salón.
—Hola, señorita Tabata, señorita Akira ¿Qué tal todo? —Las nombradas dejaron su amena conversación para dirigirse al hombre quien las saludaba.
—¡Hola profesor! Muy buena clase, perdón si estaba esperando que saliéramos del salón estábamos arreglando algunos asuntos, pero ya nos vamos —respondió la chica de cortos cabellos oscuros que respondía al nombre de Ami.
—¡Oh no! No se preocupen por eso, solo les quería pedir un favor —Fujisaki estiró su mano pasando las guías que tenía en ellas, ambas chicas miraron curiosa los papeles para luego recibirlo —verán, como la señorita Iki no se ha presentado me he dado el tiempo para apartarles algunas guías que he pasado en la clase, como los exámenes estan muy cercas me preocupa que no pueda estudiar como corresponde para aquellos —dijo él mientras sonreía.
—Oh, ¡es muy considerado profesor! —respondió Yama mientras daba una sonrisa melancólica —sin embargo, no se si podamos entregarles las guías.
—¿Eh? ¿Y aquello por qué? ¿No saben donde vive la señorita Iki? —dijo él fingiendo que no sabía del todo lo que estaba pasando.
Ambas chicas se miraron preocupadas para luego responder —verá, es que, hemos tratado de comunicarnos con ella para saber como estaba, suponemos que había enfermado y por eso no ha podido asistir a las clases, pero...—habló Yama con preocupación.
—pero no nos ha respondido a las llamadas y, bueno, hemos ido a visitarla a su hogar, pero no hay nadie siempre que vamos, aquel departamento es como si estuviera completamente vació —terminó Ami de hablar con tristeza. —De verdad estamos muy preocupadas, sabemos que Hiyori vive sola, sus padres no son de esta ciudad y lo único que hemos podido saber es que su hermano fue al departamento no hace mucho, pero...¡No nos dio información de ella!
Fujisaki se mantuvo en silencio escuchando atentamente la historia que estaban contando sus alumnas. Ambas estaban al borde del llanto al pensar en su amiga y que podía haber pasado lo peor. Él dio una sonrisa y apoyo sus dos manos en los hombros de las chicas.
—No se preocupen. La información que me han dado a mi es que la señorita Iki esta enferma y fue a su hogar para recuperarse, pero que no era realmente nada grave —Él sabía que aquella escusa que había recibido era falsa, había mucho más que eso para que ella se fuera de la ciudad a quizás donde. Envió a sus hombres a cargo para averiguar si de verdad ella estaba en su ciudad natal, pero solo obtuvo respuestas negativas ante aquello.
Ella estaba desaparecida al igual que su hijo, pero algo sabía muy bien, ellos no estaban juntos. Algo les paso que los obligo a separarse ¿Qué podría haber sido?
—¿De verdad profesor? ¿De verdad que Hiyori volvió a su ciudad? —pregunto Ami esperanzada
—Si, pensé que ya podría haber vuelto a su hogar nuevamente, pero viéndolo así no...pero de verdad no se preocupen, si ella esta enferma, es bueno que descanse con sus padres, después de todo, estamos hablando de una familia de médicos. ¡Esta en buenas manos! Ahora chicas, será mejor que se vayan antes que cierren el recinto a los alumnos, sería un problema que se quedarán aquí atrapadas. ¡Nos vemos la próxima clase! —ambas chicas asintieron ya más calmadas. Saber que su amigo no le había pasado nada relativamente malo les había quitado un peso de encima. Se despidieron de su profesor para salir del lugar.
Fujisaki se mantuvo viendo un punto fijo por unos momentos.
¿Entonces?
Varias memorias volvieron a su mente, su hijo gritando y llorando desesperado, su hija inquieta por la actitud del chico y él...él con más dudas que respuestas.
—¿¡Que mierda les hiciste!? —El gritó de Yato se escuchó por la pequeña habitación, lágrimas en sus ojos recorrían su rostro haciendo que él recordara a su hijo cuando era adolescente, un joven que gritaba desenfrenado cuando su amada de aquel entonces había sido arrebatada de sus brazos
—No se de que estás hablando Yaboku, yo no he hecho nada —le había respondido él con calma y total sinceridad, por primera vez, realmente no tenía ni idea de lo que su hijo le estaba reclamando, pero sabía que debía ser muy grave para estar en aquel estado tan iracundo y sabia perfectamente que solo una persona tenía que ver en aquello.
—¡No te hagas el imbécil! ¡Dime! ¡Dime donde están! —Comenzó a destruir varios objetos a su alrededor desesperado ante un ataque de ira. Él tan solo observó todos sus movimientos.
—¿Hablas de la pequeña Hiyori, no? —preguntó —te voy hacer sincero Yaboku, por primera vez yo no tengo nada que ver en esto, ni idea donde podría estar ella, te he cumplido mi promesa, no soy tan mal padre, hijo. Te dije, que mientras te comportaras como se debe no la iba a lastimar, es verdad, que te mostraste rebelde nuevamente y quisiste desafiar mis órdenes, pero ¡mira! Aquí estas como siempre, sabía que vendrías corriendo si Mizuchi estaba en peligro, después de todo, se qué quieres a tu hermana.
Yato respiro hondo y quería tranquilizarse, su cabeza daba vueltas y las náuseas lo invadían
—Te soy sincero. —replicó nuevamente— si ella ha desaparecido ha sido por completa voluntad, tal vez, simplemente se aburrió de ti, ¡diablos Yaboku! Es solo una mujer, no puedes actuar de esta manera tan mimada porque te rechazan.
Yato se mordió los labios con furia para luego gritar —¡Hiyori JAMÁS huiría de mí!
—Creo que le tienes mucha fe a una joven que lo tiene todo, y dime ¿Tambien se llevo al niño? Sería una lástima que ambos desaparecieran, es decir, el niño nos servía bastante para que nos ayudará. Pero bueno, si se han ido del camino, mejor ¿no? Ahora no tienes que seguir jugando a la casita.
El pelinegro se fue furioso del hogar y su hija lo siguió corriendo por detrás. Él tan solo miró fijamente la puerta donde se había marchado su hijo y bebió un sorbo de té que tenía en aquel momento.
Desde ese día ya no supo más rastros de donde podría haberse metido y eso ya le estaba causando dolor de cabeza ¿Dónde diablos se había metido ese malcriado? Se mordió los labios, ya era hora de hacerlo volver, no podía seguir permitiendo darse el lujo de que no ayudará en sus planes. Yaboku era una pieza fundamental desde que él había decidido que la justicia en el país no funcionaba y tenía que hacer algo por su cuenta.
Cerró los ojos y la oscuridad en el aula de clases comenzaba a hacerse presente. Algunas memorias llegaron a él, cuando aún era un chiquillo con muchas ilusiones y amores, un chiquillo que a pesar de la pobreza pudo seguir adelante y gracias a un hombre quien le enseño la medicina él pudo salir a flote.
Recordaba las palabras de él cuando lo vivió en carne propia —Si quieres justicia, hazlo con tus propias manos. — Y era verdad. En el mundo no existía aquello, por más dinero que pudiera ganar al poder estudiar medicina siempre seria un paria para la sociedad, aquellos que no nacieron privilegiados siempre se quedarían ahí, abandonados por la misma mano de los dioses.
Él había sido abandonado. La mujer que amaba falleció de manera injusta y el mundo lo culpó a él solo por ser él; el verdadero culpable quedó libre solo por ser él ¿Qué clase de justicia de mierda era esa?
Entonces, ¿Qué se podría hacer?
Sonrió. Se crea la propia justicia sin piedad. Si aquellos no tuvieron piedad con él ¿ por qué él tendría piedad con ellos? No iba a negar que era vengativo, pero ese era su propósito. No podía perdonar, no quería perdonar.
Pero ¿Cómo podría hacer su justicia él solo? Era difícil conseguir gente que lo siguiera y siguiera sus ideas si las personas ya habían sido marcadas por la falsa idea de justicia impuesta por altos mandos que lo querían sumisos e ignorantes. Entonces, fue así como una gran idea se le ocurrió, los humanos no nacen siendo corruptos, la misma sociedad los corrompe con sus conceptos preconcebidos, entonces, él mismo crearía e inculcaría sus ideas, convertiría en pequeños jueces aquellos seres inocentes que no habían sido tocados por normas.
Fue así como primero llego su hija a sus brazos siendo ella una pequeña niña que había conocido la maldad de los demás pero ella solo seguía sus instintos por sobrevivir, una niña que no tenía una idea de sociedad en su ser y solo vivía con lo que ella consideraba correcto para poder vivir. No fue difícil criarla, era una niña obediente y que le gustaba jugar.
Unos años después lo encontró a él una fría noche de invierno: era un niño tan pequeño, no tendría más de dos años, se encontraba llorando sentado a un lado del cadáver de una mujer, posiblemente su madre, quien al parecer había sido asesinada.
—Tú eres perfecto, ¿Tienes miedo pequeño? ¿Quieres venganza? Tranquilo, desde ahora me encargaré de ti...
Fue así como su hijo llegó a sus brazos y le colocó un nombre: Yaboku.
Ambos niños representaron perfectamente sus ideas y con el tiempo más y más gente se unieron a él ayudándolo a conseguir sus objetivos y los jueces siempre serían esos dos niños, seres puros se encargarían de impartir sus ideas y darle su condena aquellos corruptos.
Él suspiro, ahora todo el salón estaba oscuro.
—Yaboku...¿duele? Se que debe doler, te lo advertí, no te juntes con los demás, son diferentes a ti, ellos fueron criados para ser esclavos y se espantan de aquellos que son libres, te advertí que, si te juntas con ellos, solo encontrarás dolor, tú no naciste para esa vida, tu crianza ya no se puede corregir, tú siempre serás así, tú arrastras mis ideales y aunque trates de ocultarlo no lo puedes negar. Ella en cambio, ella fue criada para arrastrar las ideas que la sociedad quiere de ella, que sea una hermosa mujer, inteligente, que siga un futuro laboral, se case, tenga hijos y así hasta morir. Ella nunca sufrió lo que todos nosotros, los abandonados por los dioses, tuvimos que pasar, ella es la favorita de las grandes cabezas, una mujer de la sociedad, por lo cual, es normal que rechacé a un paria como tú, que tratas de jugar a insertarse donde no perteneces. Yaboku, traté de criarte como corresponde para que no sufrieras este tipo de dolor, un dolor que yo conozco muy bien y se lo terrible que es, traté de separarte, traté de alejarte e incluso castigue a aquella chica que solo tuvo la mala fortuna de acercarte a ti, todo aquello, para que aprendieras.
Mantuvo silencio unos segundos, observo la luna por la ventana.
—...debes estar sufriendo una congoja tan grande, pero te recuperarás, lo harás y después volverás nuevamente a mi —sonrió.
—padre...—una suave voz femenina hizo que saliera de sus pensamientos.
—Mizuchi, ¿Cómo entraste aquí? Perdón me quede pensando más tiempo de lo necesario, ya iba saliendo ¿Estuviste mucho rato esperando? —Dijo él. La chica se acercó a su lado.
—Un poco.—respondió ella tajantemente.
—¿Has tenido noticias de Yaboku? —preguntó él.
La chica negó suavemente con la cabeza —No.
—Dime Mizuchi, la desaparición de Hiyori y Yukine ¿Fuiste tú? —la chica se estremeció ante aquella pregunta dándole la respuesta que ya sospechaba —¿Qué hiciste?
—Yo solo...le mostré la naturaleza de Yato
Hubo unos minutos de silencio. Fujisaki dio una sonrisa para luego el sonido de un fuerte golpee rompiera el sosiego del salón.
—¿por qué has actuado sin mi permiso, Mizuchi? ¿Acaso yo te he dado la orden de hacer aquello e ir a enfrentarte con esa mujer?
La chica se frotó la mejilla afectada ¿ pero que es lo que había hecho mal? ¿Acaso no era lo que él deseaba? Sus pensamientos eran confusos pero algo tení claro, no lo había hecho solo por padre, lo había hecho más por su hermano, si hacia que esa chica huyera su padre no actuaría y Yato no sufriría tanto, se había hecho la promesa de que su pequeño hermano no sufriera tanto como con Sakura, ahora, claro esta que la estaba pasando muy mal, pero por lo menos tendría la tranquilidad que esa chica como el niño estaban vivos, en alguna parte.
—Yo...solo...no soportaba a esa mujer...—susurró ella—Solo alejaba a Yato invadiéndolo de estúpidas ideas de una familia feliz. No lo puedo permitir, si ella quería entrar a nuestra familia entonces, que conozco bien en lo que se está metiendo, pero, por lo visto, claro esta que no sirve para ser libre como nosotros.
Fujisaki mantuvo silencio para luego mirar por la ventana.
—No quiero que vuelvas a actuar de manera impulsiva, tenía planes para el niño, ¡vamos! Dime ¿Acaso no te interesaba convivir con tu pequeño sobrino? Ese niño era perfecto, además si estaba bajo nuestros brazos, Yaboku actuaría como un hijo obediente, pero ahora ya no están...
—padre...
—Mizuchi, esta vez te perdonaré, sin embargo, necesito que averigües el paradero de ambos. Tanto de Iki Hiyori con Yukine y, claro, de Yaboku también. Conociéndolo, debe estar borracho en algún mal lugar, eso sería peligroso, una pena de amor siendo apaciguada con alcohol junto con su ira, pobre de aquel que lo provoqué...—río. —si me haces esos trabajos entonces todo está perdonado.
Ella miró resignada al hombre, solo asintió suavemente para irse del lugar. Realmente no deseaba hacerlo, no estaba interesada a que ella volviera nuevamente o que Yato supiera donde estaba. Pero, eran las órdenes de su padre...no es como si pudiera hacer mucho.
.
.
.
La empresa en aquellos momentos estaba en completo silencio. Todo estaban concentrados en sus respectivos trabajos sin moverse del lugar, apenas el sonido de su respiración y el teclado se escuchaba en los pasillos. Una gran penumbra de tristeza se había instalado en el lugar desde hace ya tres semanas.
Tres semanas sin ruido. Tres semanas sin aquella voz masculina que le encantaba gritar y llamar la atención de los presentes, contando sus malos chistes, molestando a la gente que trabajaba, alardeando por sus logros. Tres semanas sin saber nada de el hombre que le daba alegría a la oficina. Ahora su puesto se encontraba oscuro y vació.
Kofuku iba caminando por los pasillos del lugar junto con su marido Daikoku, miró a su alrededor, hace mucho tiempo que no entraba aquel lugar y aquello la hizo sentir nostálgica, aunque hubiera deseado visitar las oficinas en una ocasión alegre y no de tristeza.
—Señora Kofuku —Kuraha recibió a la chica —Es un placer verla por estos lugares, la señora Bishamonte y los demás la están esperando en la sala de reunión.
Kofuku sonrió y le dio las gracias al hombre para luego avanzar, sin embargo, fue detenida por él.
—¿Ocurre algo Kuraha? —preguntó ella sorprendida
—Verá, señora, no habló solo por mí, sino que, por toda la oficina, realmente estamos muy preocupados por lo que esta ocurriendo, ha pasado tres semanas que no tenemos ni la mayor idea del señor Yato y aquello nos tiene a todos muy intranquilos, y cada vez que preguntamos la señora y Kazuma nos niegan la respuesta. Por favor, si tan solo saben algo, aunque nos diga que él se encuentra bien nos mantendremos más tranquilos.
La chica tragó saliva y bajo la mirada con tristeza.
Daikoku se adelantó y dio una respuesta —Lo siento Kuraha, pero tampoco nosotros sabemos algo de él y también nos tiene muy mal. Por aquello es esta reunión, para poder tomar acciones de lo que esta pasando.
Kuraha mantuvo silencio para luego asentir —Ya veo, por favor, si se enteran de algo, háganlo saber, el señor Yato es una persona muy importante para nosotros, nos entristecería saber que le ha pasado algo grave o que posiblemente este en una situación deplorable, si podemos hacer algo para ayudarlos, lo haremos sin dudar.
La fémina sonrió, en su interior, le daba mucha alegría saber que había más gente que se preocupaba por su amigo. —Te lo prometemos, Kuraha.
La conversación terminó ahí y nuevamente la pareja comenzó a caminar hasta llegar a la oficina donde lo estaban esperando sus amigos. En el momento de abrir la puerta todos los presentes miraron al matrimonio y le dieron un leve saludo. Cerraron bien la puerta detrás suyo para evitar que la conversación que iban a tener se escuchará por los pasillos.
—Es un gusto verlos, Daikoku, Kofuku —habló Bishamonte— por favor siéntense, esta podría ser una charla larga.
Los nombrados asintieron y obedecieron a la petición, a un lado estaba Kazuma junto con Ebisu.
—¿No hay ninguna información, cierto? —habló Kofuku con tristeza.
—por ahora, mis hombres no han tenido ninguna información de ni la señorita Iki Hiyori ni de Yato, es como si se los hubieran tragado la tierra
Los puños de la mujer de cabellos rosados se cerraron con ira y las lágrimas de frustración comenzaron a caer por sus mejillas. Golpeó la mesa con fuerza descargando su furia y luego grito:
—¡Estoy segura! ¡Ese maldito mal nacido de su padre tuvo que haber estado detrás de esto! ¡Yato! ¡ pobre Yato! ¡Él no se merece todo esto! Y Hiyori, ella es una chica tan buena, y...y Yukine, es tan solo un bebé ¿ por qué? ¿ por qué ese hombre no puede dejarlo en paz?
Todos los presentes comprendían el dolor de ella, y tambien sentían una gran ira acumulada al pensar en aquello. Su amigo estaba sufriendo, estuvo mucho tiempo sufriendo él solo soportando una gran carga para proteger a los que amaba ¿ para qué? ¿ para que todo se le fuera arrebatado por un hombre trastornado?
—Comprendo tu rabia, Kofuku —habló Bishamon—por eso tenemos que hacer algo ahora ya. Tenemos que encontrarlos a como de lugar, y no solamente a Yato y a Hiyori, si no que también al padre y, claro, a Nora quien debe tener más información. Tenemos que hacerle una trampa que no involucre a Yato, no podemos permitir que él salga más perjudicado.
—¿Qué es lo que podemos hacer? —pregunto Daikoku
—Yo...—Ebisu habló llamando la atención de los presentes. —Kazuma, tú has dicho que Yato te había explicado que su padre tenía, un raro sentido de lo que consideraba justicia ¿no?
El nombrado asintió —por lo que me ha dicho Yato, su padre lo había criado para que él junto con su hermana no tuvieran ningún contacto con la sociedad, que aquel hombre consideraba 'sucia' ,que él los había criado para que fuera una especie de 'verdugo' para aquellos que no reciben una justicia por sus crímenes.
—Al ser Yato un niño, fue utilizado para ser una especie de...experimento...que horrible sujeto me dan arcadas de tan solo pensar en aquello—habló Bishamon.
—Yato fue criado para solo obedecer las órdenes de su padre y si desobedecía...—todos se quedaron en silencio, conocían perfectamente la historia de Sakura y el dolor de Yato.
—Hiyori...¡él no pudo haberle hecho parecido a Hiyori! ¿¡Cierto!?
La sala quedó en silencio, había más preguntas que respuestas en aquel entonces
—No lo creo —dijo Kazuma—Tanto Hiyori como Yukine eran los objetos que utilizaba aquel hombre para extorsionar a Yato y hacerlo volver a aquellas órdenes que él les deba. No debería eliminar a lo que provocaba que Yato obedeciera a sus mandatos ¿no?
—Es un buen planteamiento, la señorita Hiyori debió haberse marchado por su cuenta y no obligada por aquel hombre. —habló Ebisu—Ella debe estar en una parte con el niño escondidos, en un paradero que ni siquiera Yato conoce y él, debe estar buscándolos como loco donde sea.
—Yato...—apenas pudo susurrar Kofuku. —Entonces...¿Qué podemos hacer para parar toda esta locura?
—primero que nada, encontrar a Yato y poder confirmar que se encuentra bien al igual que la señorita Hiyori, segundo, idear nuestro plan...—Dijo Bishamon—tenemos que hacer que aquel hombre actué por su cuenta y no utilice a sus títeres para atacar, al encontrar a Yato tenemos que sacarle información de como es su padre y hacerlo caer.
—¿Cómo podemos hacer que él actué?
—Bueno...
—estando cerca de él —dijo Daikoku —y arrebatándoles lo que más tiene, es decir, él confía plenamente el Yato y Nora, entonces, si ambos desaparecen de su vista, no le quedará de otra que él haga el trabajo sucio. Tenemos que joderles las malditas bo...
—Daikoku —susurro con cierta gracia su esposa al ver que su marido se había enojado de verdad.
—Tenemos que hacer que nos ataque directamente —Habló Ebisu —aunque realmente sería muy difícil si no sabemos donde pueden estar ambos, Nora es una chica muy escurridiza, será difícil atraparla y Yato, bueno por ahora lo seguimos buscando. Yo...tengo un plan también, pero esto involucra a la policía...
Todos se pudieron tensos al escuchar esas palabras.
—¿Involucrar a la policía?—replico Kazuma—No podemos hacer eso, si involucramos directamente a la policía Yato podría ser encerrado también, después de todo, él era quién cometía los crímenes.
—pero tenemos un punto a favor, prácticamente ha sido criado para eso, no se puede encerrar a un hombre quien fue obligado a cometer horribles crímenes sin su consentimiento.
—Es verdad, pero no sabemos si la justicia piensa igual que nosotros —Dijo Bishamon —Es muy peligroso.
Ebisu miro a la mujer —Necesito que confíen en mí, yo no haría nada que perjudique a mi amigo. —dijo—Verán, tengo un sobrino en la policía, su nombre es Takemikazuchi, es un chico mal genio, pero correcto, junto con su secuaz Kiun, ellos nos pueden ayudar si le planteamos la situación...ellos, ellos son los que están investigando los casos de asesinatos que han ocurrido estos últimos tiempos y que Yato ha sido quien lo ha ejecutado. Ellos ya han comprobado que el asesino era un hombre extraño.
—¿Qué quieres decir con hombre extraño? —pregunto Daikoku.
—Yato y Takemi tuvieron un enfrentamiento directo, sin embargo, Yato ni siquiera los lastimó a pesar de que su vida corría peligro, él no quería ni tenía intenciones de hacerles algo malo, solo huyó del lugar. Eso es muy raro, los sicarios se dedican a eliminar a aquellos que puedan ponerse en su camino y sobre todo a los investigadores que están a cargo del caso. Se, que podemos correr un riesgo a que Takemi reaccione mal, pero confió en su sentido de justicia y se que hará lo posible para encontrar a la cabeza que manipula todo esto.
—y con la justicia legal de nuestro lado, todo se podría ser más fácil. —susurro Kazuma—aunque es una idea arriesgada, no es mala.
Bishamon y la pareja mantuvieron silencio, en sus mentes solo estaba presente aquel pelinegro.
—Esto hará que terminé aquella locura para Yato...tenemos que hacer caer a su padre de una vez por todas. Entonces, has llamar a Takemikazuchi —Dijo con voz autoritaria Bishamon —y que los dioses estén de nuestro lado...
.
.
.
.
¡Yeih! He terminado este episodio por fin ¡No saben lo que me ha costado! aquí estamos...
¡Ah feliz navidad atrasada mis amores! de verdad que mis intenciones era entregar este episodio en navidad y hacer un especial de Navidad pero ya saben...mi flojera siempre me ganara además...Estoy trabajando en un proyecto secreto -le tiran tomatazos- ¡No me maten! De verdad, ¡No pienso abandonar esta historia justo ahora que esta ya terminando! estoy on fire escribiendo esta historia, sin embargo, de verdad que mi cabeza no me dejaba en paz y me decía que tenía que escribir mi otro proyecto. ¡Será un fanfic Yatori -por supuesto-! pero este...ya no será tan 'liviano' como este...será mucho más crudo y no podrá ser apto para todo público, (no solo habló de escenas de sexo) tal vez me querrán matar...pero de verdad que tenía que escribir aquello que mi cabeza trastornada creo...
(Momento de promocionarme)
Muy pronto lo subiré y me condenare a cumplir con una fecha para subir este fanfic como el otro (nuevamente les replico para que no teman, este fanfic es mi primordial prioridad, si subo el otro lo dejare como segundo solo para distraerme un rato, pero en este máximo me demorare en subir un capitulo dos semanas no más, no dejare que pase más tiempo no me concentraré del todo en el otro)
Y les dejare la sinopsis porque tengo que promocionarme bien promocionada y tratar de que se animen a que me lean y me golpeen como es merecido. (Estará al final del comentario) muajajaja
Segundo! Yujuuu ahhh es que yo me voy a morir ¿Supieron de la gran noticia sorpresa de un proyecto secreto para Noragami? De verdad que lo leí estuvo al borde de las lágrimas y lo espero con tantas ansias es que de verdad...por favor que sea tercera temporada o quedare como payasa más de lo que soy, estoy muy muy emocionada, por favor.
¡Ahhh! voy a morir de felicidad eso me anima mucho más a seguir apoyando la serie y al fandom ¡vamos chicos hay que hacer explotar en comentarios en las redes para hacernos escuchar! Noragamis3 o sii no me dejes como payasa... por favor xDD
Así que... volviendo y tranquilizándome, espero que les haya gustado el capítulo y nos leemos muy pronto, les dejó la sinopsis del otro fanfic que pronto subiré y la maravillosa, perfecta, hermosa y muchos sinónimos más que hizo nuestra(s) grande Adachitoka 3
Los amo hermosuras cuídense y felices fiestas.
Sinopsis
Titulo provisional: Capturado en sus ojos. °Yatori (soy muy mala para los titulos )
"Nunca te olvidaré"
Había sido las palabras más sinceras que ella, Iki Hiyori, había pronunciado en su joven vida. Sin embargo, siempre la cruel realidad estaría acechando para hacerlos volver a donde pertenecían.
Tanto tiempo había pasado y ya con veintiocho años decidió volver a la ciudad donde todo había comenzado: sin recuerdos, sin energías, perdida en el mundo, un vacío, un dolor, ya no era aquella luz por la cual había sido conocido en sus años más jóvenes.
Ella era oscuridad, un ser que él aborrecía.
-¡Tú! ¿Es que, de verdad no te das cuenta? Los humanos tienen la oportunidad de vivir, ser lo que quieran ser, equivocarse y comenzar de nuevo, ¿ Como te atreves a desperdiciar la gran oportunidad que no todos puede tener. por qué desperdiciar algo tan bello como la vida? -
-Bueno, realmente jamás he tenido una razón para vivir
