—Esa debería ser mi línea , ¿Podrías por favor no meterte en el camino de mi Yaboku?
—¿¡Eh!? —Su respiración paro unos segundos ¿Qué es lo que había dicho? ¿Yaboku? ¿Su Yaboku? ¿Qué significaba todo aquello? —Tú...tú eres
Fujsaki comenzó a reír ante la expresión de sorpresa y terror que tenía la chica en aquellos momentos, estaba seguro, que si tuviera una cámara en aquellos instantes le hubiera sacado una foto y se lo mandaría a su hijo solo para fastidiarlo —Pensé que ya te había dado varias pistas para que adivinarás que conocía a Yaboku mejor que a nadie, eres inteligente, pudiste suponer algo ¡Incluso te la arreglaste para encontrar mi casa! Realmente te aplaudo por eso, eres una chica inteligente y valiente, creo que eres mucha mujer para el idiota de mi hijo.
Hijo, su hijo, el hombre que estaba al frente de ella no cabía dudas que era el padre de Yato y, ahora más que nunca, pudo entender el dolor de su amado y sus intentos de protegerla; el enemigo siempre estuvo a su lado, amenazándola y ella no se había percatado, siempre supo que él tenía algo que no le agradaba, pero ¿Cómo era aquello posible?
—Te debes estar preguntando —Fujisaki siguió con la charla ante el silencio de la castaña —Como es posible que yo sea el padre de Yaboku con una apariencia tan joven ¿No? ¡Es un gran trabajo! ¿Te diste cuenta? Las operaciones estéticas en este país son increíbles; cuando tienes hijos como los tengo yo es importante que nadie te reconozca, cambiar la apariencia es fundamental ¿Es genial, no lo crees? Nunca sospechaste que yo era su padre y nadie sospecharía realmente que un chico como él sería mi hijo. Bueno, señorita Hiyori yo he hecho todo lo posible para que usted no tenga que involucrarse con el bueno para nada de Yaboku, él es adorable, es verdad, lo he criado tan bien, pero ustedes dos son de mundos diferentes, aunque usted lo quiera negar; así que, seré compasivo, señorita a usted le tengo bastante estima y realmente no tengo intensiones de darle nuevamente una estúpida lección a mi hijo haciéndole daño a otros, que, su único error fue cruzarse en el camino de aquel ser...Así que, por favor, quítese del camino que no tiene nada que hacer aquí en esta línea del mundo, siga con los suyos, siga con sus estudios, con su prometedor futuro y aléjese de Yaboku.
—¿Por qué...? —La cabeza de la chica se encontraba agachada, miraba el asfalto donde sus siluetas relucían ante la puesta del sol quién ya comenzaba lentamente a esconderse —¿Por qué?
—¿Qué?
—¿¡Por qué no deja en paz a Yato de una maldita vez!? ¿Cuál es su idea? ¿Qué es lo que pretenden haciendo que él asesine gente? Él, él...¡Él adora la vida tranquila que tiene! Y ahora tú...hiciste que se apagará lentamente —Su cabeza en aquel entonces era un revoltijo, deseaba gritarle millones de cosas a ese ruin hombre que estaba en frente suyo con una expresión de tranquilidad, pero no era capaz, su garganta estaba cerrada, delante suyo estaba la fuente del dolor de la persona que ella amaba riéndose en su cara y ella ¿Qué es lo que podría hacer? Ese hombre había llevado una crianza despiadada a dos niños inocentes, llenándolos de ideas erróneas y obligándolos a llevar una vida donde se tuvieran que manchar sus pequeñas manitas para satisfacer los planes de aquel ser. Yato había sufrido como nadie se lo podría imaginar por culpa de él y ella no podía hacer nada, se sentía impotente ante la situación que ni siquiera gritar fuera capaz, las lágrimas de dolor se deslizaron en sus mejillas — Yato ¡Él solo desea ser libre! ¡solo quieres vivir su vida! Y tú, ha forzado a Yato asesinar personas desde que él tuvo memoria, por aquello le tiene miedo...Por qué...¡Por qué no solamente no lo deja libre! Ha cumplido sus deseos todo este tiempo y no lo ha necesito por algunos años ¿Por qué ahora que es más feliz viene y lo interrumpe? ¿¡Por qué tiene que destruir la felicidad de Yato!? Primero Sakura y ahora...
—¿Sakura? ¡Oh ya veo! Entonces él te comentó de esa pobre chica, como dije, él único error de ella es el mismo que haces tú y aquel bebé que tienen bajo su cuidado; influenciarlos con sentimientos inútiles, a veces me preguntó, ¿A quién intenta engañar a él? ¿Qué no se da cuenta que solo se miente a si mismo creando mundos donde él es un humano normal, con un empleo de maravilla, una vida económica estable, una hermosa mujer y un niño encantador? ¡Por favor! ¡El sol no se puede tapar con las manos! ¡Siempre estará ahí y seguirá estando! ¡Por más que Sakura lo haya tratado de cambiar, mostrándole este "hermoso" mundo, dándole otro nombre y enseñándole varias cosas, nadie puede negar que él sigue siendo Yaboku! ¡Ya ves ahora tú misma! Por más que pasen los años, si yo lo deseo él vuelve a mis brazos y hace de maravilla su trabajo de asesino despiadado, porque su esencia por la cual fue criado jamás podrá desaparecer.
Fujisaki miró a la chica con compasión, tan estúpidamente ingenua, teniendo misericordia por un chico por el cual solo fue salvado para convertirse en su deseo de venganza, un pequeño dolor se formó en su pecho, aunque no quisiera admitirlo ni demostrarlo, solo respiro hondo y siguió mostrando aquella característica amabilidad.
—Señorita Hiyori ¿Por quién esta llorando realmente? ¿De verdad usted le esta llorando a un asesino como Yaboku? Señorita Hiyori, voy a reiterar lo dicho y esta será mi última oportunidad que le daré, no se meta en donde no la llaman, en este mundo usted no tiene nada que ser y mucho menos cuestionar lo que hacemos; porqué usted solo puede tener compasión por nosotros, por todo lo que tuvimos que vivir tanto yo, Yaboku, Mizuchi, y muchos, muchos más, pero jamás lo entenderá de verdad, usted no es nadie para recriminar mis acciones e incluso estoy seguro, que posiblemente, haría lo mismo que yo...
Hiyori respiro hondo y levantó su rostro para mirar a los ojos aquel hombre —¿Lo mismo que usted? ¿Obligar a niños inocentes que cumplan mi plan de justicia? No, jamás y eso se lo aseguró porque si yo hago una especie de justicia lo ejecutaría con mis propias manos de eso estoy segura...Mis lágrimas, tampoco son por Yaboku , es verdad que yo no lo puedo eliminar ni mucho menos tapar aquella verdad, pero yo...¡Yo lucharé por Yato! ¡Estaré a su lado!
El semblante del hombre cambio ante aquellas palabras —No sé si eres malditamente terca y orgullosa o simplemente eres estúpida —respondió él mientras miraba fijamente a la chica —Supongo que es verdad que el amor de verdad te hace un idiota completamente, bueno, yo traté de advertirte y sacarte de este lío, pero supongo que no me dejas opción...
Ante lo último pronunciado la chica se puso tensa y retrocedió algunos pasos preparada ante cualquier intento de fuerza, sin embargo, sus nervios solo provocó la carcajada del hombre
—¡Tranquila! No pretendo golpear a una linda muchacha como tú y menos aquí en la calle ¿Cómo se te ocurre semejante barbaridad? Recuerda que soy un respetable profesor de universidad de medicina y me gusta jugar aquel papel, sin embargo, yo no haré nada que tenga que ver con golpes, pero ¿Qué dirá la ley ante lo que tú estas haciendo, saber que es una falta gravísima?
La castaña frunció el ceño ¿Qué es lo que estaba diciendo? —¿Qué? ¿De que hablas?
—Su verdadero nombre es Haruki Tajima, hijo de una joven de, en ese entonces, menor de edad llamada Yuka Miyaike, actualmente, el infante se encuentra desaparecido y esta siendo buscado por las autoridades bajo una orden de su abuelo, el padre de la joven Yuka quién huyó de casa unos días después de dar a luz . Señorita Hiyori, usted encontró a ese niño y en vez de entregarlo a las autoridades decidió quedarse y hacerlo pasar ante el registro civil como hijo suyo cambiándole el nombre a Yukine Iki ¿Qué pensará la policía de eso? Es solo una llamada, una prueba de ADN y ¡Ya! Deberían haberle enseñado en las clases que las pruebas de ADN son muy efectivas.
El rostro de la joven palideció, podría esperar cualquier golpee de ese sujeto, incluso prefería eso en vez de amenazarla con quitarle a su pequeño Yukine, a su bebé.
—Tiene grave problemas legales señorita Iki, ¿Qué pensará su honorable familia de aquello? Una familia con un gran título que su hija, su futuro prometedor, decidió robarse a un niño de la calle y hacerlo pasar por su hijo, oh no, que grave error, el secuestro de menores de edad es condenado horriblemente y es algo que, aunque tenga todas las influencias posibles, es imposible que se saqué aquello de encima...
Él sonrió, tenia a la chica finalmente en su poder, ella se encontraba en silenció con las manos cruzadas, era imposible que pudiera hacer algo.
—Tranquila, tranquila señorita Hiyori, no tengo verdaderas intenciones de entregar a Yukine ante las autoridades, es realmente estúpido, ese niño es una gran carnada para atraer a Yaboku conmigo y que esta vez deje sus estúpidos juegos. Así que ¿Qué hará ahora? Creo que esta charla ha llegado a su fin, dígale a Yaboku, que su padre lo esta esperando donde mismo, que deje su rebeldía que es hora de volver a trabajar.
El hombre dio la espalda a la castaña para luego darle un pequeño despido con una cínica sonrisa.
Apenas pudo respirar ante aquella amenaza, tenía que hacer algo lo más rápido posible, se mordió los labios y comenzó a caminar lentamente, lo único que podía consolarla ahora era que su pequeño se encontraba seguro en manos de su familia muy lejos de aquel peligro.
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Suspiró agotado ante todo aquello. Ni siquiera se digno a encender las luces al momento de entrar su vivienda, sin duda, lo había hecho bien, estaba seguro de que por lo menos ella se mantendría alejada si no quería consecuencias graves, si ella se involucraba, la "ley" se encargaría de ella y él no tendría nada que hacer, solo era marcar un número y denunciarla.
Pero no lo haría...
No era capaz...
Se tiró al sillón de su hogar y se cubrió los ojos unos momentos. No era capaz, se supone que sus sentimientos ya no lo afectaban ¿Por qué ella lo hacía sentir estúpido y provocaba que su interior le gritará que estaba haciendo todo jodidamente mal?
Tragó saliva y lentamente llevó una de sus manos al bolsillo de su pantalón donde sacó una billetera donde guardaba todas sus pertenencias, ahí, sacó suavemente una pequeña foto donde solo había el rostro de una mujer y un nombre el cual ya, por los años, se había gastado y había desaparecido del papel, pero no de su mente y menos de su corazón.
Dolor.
Ese era el problema.
Porque la terquedad de la chica, sus gestos, su amabilidad y su valentía le recordaba todo aquello que la persona que más amaba fue para él, su pequeña hermana. Lo único que tenía, lo único que lo mantenía viviendo en aquel cruel mundo y lo hice luchar para que ambos pudieran sobrevivir, pero, sin embargo, que se le fue arrebatado cruelmente por las manos de un hombre que pensaba que era de su propiedad.
Él había cambiado, hace ya mucho tiempo, tanto que ya no recordaba bien como era su ética y razón antes; recordaba que cuando joven juró ante su pequeña hermana que él la protegería ante todo el mundo y que ambos saldrían adelante, recordaba noches enteras trabajando si parar para ganar un poco de dinero para vivir con ella y darle lo necesario; también, como pasaba todo el tiempo estudiando para su futuro, sus esfuerzos fueron recompensando y pudo ganar varias becas para estudiar en las escuelas más caras y prestigiosas y, seguidamente, poder estudiar en una buena universidad aquel oficio que le llamó la atención hace ya bastante tiempo.
El mundo donde pertenecía con su hermana no era el mismo mundo donde sus compañeros de clases estaban: por aquello, recibió bastantes burlas y abuso físico de parte de esa gente que se sentía superior por tener un estatus social elevado. Pero no le importaba. Si mostraba importancia le daría el gusto a esa gente, no tenía que mostrar sentimientos algunos, él solo estaba ahí para estudiar y conseguir un buen trabajo en el futuro para que su hermana y él pudieran darse la vida que merecían.
Tenía que seguir, ignorar, aguantar, toda la humillación, por su hermana, no importaba nada más. Tenía que seguir y solo seguir sin mirar a su alrededor.
Y lo logró, pudo graduarse de la universidad con honores en la carrera de medicina. Pero ¿De que le sirvió aquello? Solo había visto hacia adelante, pero jamás vio a sus lados y cuando lo hizo, ya había sido demasiado tarde.
Cuando su hermana tuvo la edad suficiente y, aunque él le decía que no, ella decidió tomar un empleo y ganar un poco de dinero mientras también se enfocaba en sus estudios. Fue así como se convirtió en la sirvienta de una familia millonaria quién solo se dedicaba a ofender y denigrar a todos sus empleados y ella no fue la excepción. Claro, su hermana era fuerte y aunque él le suplicará y le pidiera que renunciará al empleo ella negaba suavemente.
"No estamos en aquellas condiciones para rechazar un empleo ¡Oye! Tú has podido soportar tanto solo para mantener, es hora de que yo tenga que ayudarte, en esto estamos los dos ¡Estaré bien!"
Era terca, terca como ninguna otra chica y muy ingenua, sin que se diera cuenta uno de los hijos de aquella familia mostró un encaprichamiento con ella, fue así como su pesadilla comenzó.
"¡No lo permitiré! ¡Tienes que renunciar! Tú no sabes como son esos hombres, esa gente, en el menor descuido podrían, podrían hacerte las cosas mas ruines que existen, no estamos desesperados de dinero, me falta muy poco para graduarme y con las prácticas me pagan lo suficiente para que tú y yo vivamos felices, así que, te lo dijo enserio ¡Renuncia!"
Recordaba aquellas palabras que le había gritado a su hermana mientras ella estaba llorando, sin embargo, aceptó la petición después de tantas súplicas.
"Lo haré...lo haré...Mañana yo, renunciaré"
Dijo ella. Y fueron las últimas palabras que pudo escuchar de ella.
Fue en la tarde siguiente; él había salido de una de sus agotadoras prácticas en la noche, sin embargo, como era de costumbre, por más agotado que estuviera siempre iba a buscar a su hermana al lugar donde ella trabajaba para irse juntos a su hogar, así que, fue casi corriendo hasta su punto de encuentro.
No había nadie. Frunció el ceño ¿Dónde podría estar? Se supone que aquel día iba a renunciar, no debería estar trabajando hasta tan tarde, comenzó a caminar mientras miraba los alrededores, no había rastros de ella.
Paró, su corazón comenzaba a latir rápido ¿Le pudo haber pasado algo? No, tenía la esperanza que no, que solo se había retrasado, pasaron unos minutos más, estaba ansioso hasta que pasos rápidos y pesados se escucharon detrás suyo; sintió que su alma volvía a su cuerpo y se relajaba.
—Diablos Suzumi esta vez si te demoras...te—No era ella.
Lo único que pudo observar fue como aquel hombre que conocía perfectamente bien y lo odiaba con todo su ser, estaba corriendo con un rostro de espantó sin detenerse.
—¿Eh?
Fue ahí que su mundo se derrumbo todo había dejado de tener sentido en su vida, todos sus esfuerzos, todo lo que había hecho para proteger a su hermana y darle lo que merecía, le había arrebatado todo en un abrir y cerrar de ojos.
Tenía todas las pruebas necesarias, diablos ¡Él mismo había sido testigo! Su hermana, su pequeña luz había sido asesinada por ese maldito hombre; un forcejeo, una mala caída y ella, ella ahora se encontraba muerta ¡Y ese hombre tenía la culpa!
"No hay pruebas suficientes, que él se encontrará en aquel lugar a esa hora es solo casualidad, ella podría simplemente haber tropezado"
Recordaba las palabras del juez evidentemente comprando ante aquellos seres con dinero.
¿Una simple caída? ¿Qué no había pruebas suficientes? Pruebas había, lo que él no tenía era la influencia de aquel hombre; se mordió los labios, las lágrimas de impotencia corrieron en su rostro. Después del juicio, aquel hombre huyó del país, evidentemente y él, él se encontraba perdido en el mundo, ya no tenía nada...¿De que le sirvieron todos sus años de esfuerzo? Su hermana estaba muerta y él no pudo hacer justicia por ella...
Fue ahí, fue en su momento más oscuro cuando miró hacia todos sus lados y luego atrás. Por más que él quisiera eliminar su pasado, de donde venía jamás podría, era verdad y por más dinero que él pudiera ganar para aquellos hombres siempre sería "el mendigo del salón" Todos sus años de bufa, los abusos físicos y psicológicos, jamás obtendría justicia, porque para las personas como él aquello no existía...
—Entonces...obtendré mi propia justicia, vengaré, vengaré a mi hermana y a todos, todos los que no podemos obtenerla...
Sonrió. Todos aquellos recuerdos, para obtener sus ideales tenía que hacer algunos sacrificios. Claro, él podría hacerlo por sus propias manos ¿Pero de que servía si hiciera justicia contra una persona y luego ser arrestado de por vida? No claro que no, él era el jefe de aquello y sus ideales era hacer una gran organización que se encargará de aquellos ¿Cómo comenzar? Fue cuando la vio, una pequeña alma en desgracia abandonada por las manos de los dioses y repudiada por la sociedad, él le brindo una mano, ella sería su comienzo, los niños eran fáciles de entrenar y no se cuestionaban nada, solo cumplían y era muy difícil que fueran encontrados, serían sus verdugos perfectos para su tarea; pero una niña no era suficiente, necesitaba más, luego, lo encontró a él, un bebé en malas condiciones con un cadáver de una mujer desgraciada a su alrededor, era perfecto, estaba bien él podría encargarse de criar a ese niño, él sería su principal verdugo en aquello.
Yaboku.
—Yaboku —susurró mientras volvía a su presente. —Suzumi...se que, debes estar decepcionado de mí, juramos salir delante de buena manera, pero...mírame ahora, ya no tengo vuelta atrás yo no me puedo detener, ya no puedo ni tampoco quiero, estoy lleno de odio, por tantos años reprimí todo lo que sentía y ahora, soy inevitable, es lo que pasa ¿no? "El niño que no sea abrazado por su tribu, cuando sea adulto quemará la aldea para poder sentir su calor" Yaboku, Mizuchi, ya no tenemos vuelta atrás, tenemos que solo seguir hasta que nos detengan...
Cerró sus ojos unos momentos, hasta que su celular comenzó a vibrar. Sin mirar el remitente contestó:
—Aló...
—Señor Fujisaki, discúlpeme por molestarlo, pero le tengo alguna información que podría importarle.
—Kugaha, eres tú, cuéntame ¿Acaso tienes noticias de Yaboku?
—No, todavía no ha sido encontrado, pero por lo que sospechamos es que debe estar rondando las zonas rojas de la ciudad, la señorita Mizuchi esta en eso y algunos de nuestros hombres. Por otro lado, tenemos información del niño, Yukine Iki, tenemos información unos hombres han visto a un hombre Masaomi Iki hermano de Hiyori Iki andando con él...
La sonrisa del mayor se formó en su rostro.
—Tráemelo...
—Entendido—fue lo último que escuchó antes de colgar el móvil.
—Hiyori ¿Podrás detenerme?
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**"El niño que no sea abrazado por su tribu, cuando sea adulto quemará la aldea para poder sentir su calor" -Proverbio Africano
*Suzumi: Nombre inventado...
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¡Hola!
Perdón por la demora en la actualización (¡No me linchen!) les contaré, donde vivo son las vacaciones de verano y, aprovechando que podía escaparme unas semanas a otro lugar, decidí irme de vacaciones al medio de la nada (Literalmente, estaba arriba de un cerro acampando con mi familia) y no había nada de señal. Como sabía que no había nada no lleve mi laptop ni nada para escribir. ¡Me liberé de todo! xD pero ya he vuelto a la rutina.
Tenía este capítulo ahí hace ratitooo bien pensando pero a la hora de escribirlo ;w; exploté ah, es que realmente falta nada para terminar este fic y es que, aunque se como terminará no se como desarrollar bien el conflicto final y estoy iiiii mal XDD pero espero que me resulté todo bien.
Por otro lado ¿Cómo estan ustedes? ¿Han podido descansar algo? Se que tengo varios seguidores que son del otro hemisferio y ahí es invierno en vez de verano, así que, posiblemente deben estar en clases en vez de vacaciones ¡Espero que no estén tan estresados! ¡Ustedes pueden! A mi (gracias a los cielos) me falta un buen para comenzar el semestre (El quince de marzo entró a clases online) así que todavía estoy relajada, espero poder actualizar mucho antes de entrar ya a mi vida universitaria.
Otro punto ¿Que tal le esta pareciendo la historia? La he estado leyendo del comienzo y me da mucha risa, el primer capítulo es como un fanfic AU normal de noragami de Yato (viejo sabroso) empresario, millonario y solitario que le cae un bebé del cielo y Hiyori lo ayuda a criarlo, y es como, bien, todo bien pero derrepente ¡Pam! ¡Mierda había más no era solo eso hay mucho mas de fondo! Y aunque lo tenía planeado desde el principio a veces siento que es un cambio muy brusco xD no sé me entró un poco la inseguridad :,V lo siento, solo espero que les este gustando 3
Bueno, no se que más decir, que los quiero y como siempre muchas gracias por leerme y seguirme y comentarme 3 we me hacen muy feliz ¡Son mi fuente para esforzarme en la historia! por eso, cuidense mucho y besitos, besitos a todos los quierooooo 3
