Historia de Tierra C: Los Capítulos Perdidos
La Bestia y las Espadas
Una ciudad en ruinas y un montón de adolescentes caídos, una chica con orejas de conejo, aunque herida parecía imbatible mientras veía a uno de esos chicos mirándola con una furia inaudita, Arceli Thulle había visto a su novio dar la vida por ella y era justo que la enemiga llamada Deyanira lo pagara con su sangre.
Harry solo podía ver como su amiga ya no era la de antes, ahora sus ojos se tornaban tan rojos y oscuros como los de un animal salvaje, sus ropajes habían cambiado de color al igual que su piel y ojos, los dientes crujiendo como si al acecho estuviese, ya no sentía dolor ni emoción alguna mas que el odio y la ira que la consumían poco a poco, estaba pasando por la misma aflicción que vivió su padre en los peores momentos y era la oportunidad perfecta de atacar.
- ¿Eso es todo mocosa? – dijo Deyanira sarcásticamente.
- Tu… hare que pagues por lo que hiciste. – responde Arceli sin mover los dientes.
- Si aja, mejor te mato de una vez para ver este espectáculo tan vergonzoso.
Deyanira preparo los taladros espaciales listos para dispararlos a su oponente, pero Arceli en un par de segundos había desaparecido y de pronto apareció frente a Deyanira dándole un poderoso martillazo en la cara lanzándola contra varios edificios hasta caer al piso, ¿Cómo paso eso? Ni siquiera ella lo sabe.
- Pero ¿cómo? ¿Cómo pudo ser tan rápida esa niñata de mierda?
Antes de que pudiera seguir hablando Arceli apareció frente a ella pateándole la mandíbula y lanzándola al aire cual moneda, acto seguido con unos golpes veloces y casi imposibles de ver de su martillo atacaba a Deyanira que no podía siquiera mirar de donde provenían cada uno de los impactos, no sabia que Thulle era mucho más rápida y precisa en ese estado "berserker", había cometido un error en hacerla enojar antes de que terminara en el suelo.
- ¿Cómo puede ser eso posible? Es más rápida la hija de puta. – dijo sorprendida Deyanira.
- ¿Y tu como sabes que mi madre es una puta? – respondió iracunda Arceli-
- ¿Qué carajos ha pasado contigo?
Arceli dejo el martillo y tomando de la desbaratada ropa a Deyanira empezó a darle de puñetazos en la cara, así como un enorme testarazo que la derriba, en ultima instancia le arroja tierra en los ojos a Thulle para poder escaparse y planear un contraataque.
- Ya me tienes harta niña, quise ser suave contigo, pero no me dejas opción.
Thulle empezó a seguir a su enemiga rastreándola como si fuera un perro de caza, en el momento en que la localizo miles de taladros cayeron sobre ella hiriéndola gravemente mientras el polvo y los escombros caían sobre ella, Deyanira pensó que la había vencido hasta que vio uno de los brazos de Arceli salir del montón de escombros y a ella cubierta de heridas, polvo y sangre a mas no poder con una sonrisa malévola como si estuviera disfrutándolo, Deyanira le lanzo una varilla de hierro que se enterró en el hombro de Arceli, pero ella se lo saco sin sentir ni un poco de dolor.
- ¿Qué clase de monstruo eres tú? – preguntaba un poco tímida Deyanira.
- Uno que no puede sentir dolor… pero tu sí. – respondía Arceli.
Desesperada intento darle un tajo con su espada pero Arceli la detuvo con su mano que a pesar de la sangre, tomo a Deyanira de la cara y la tumbo contra el suelo para luego congelarla gracias a los poderes de criomancia de su madre, dio un enorme salto y alzando el martillo de su padre lo cargo de rayos dejándose caer con el para golpear con tanta fuerza que podría partir una montaña, Arceli le dio el mas poderoso golpe posible a su rival dejando una ola de destrucción debido a la onda expansiva, tan fuerte que Harry salió volando hacia Arquezan que yacía herida y con la espada Caledfwch en mano.
- Ha… Harry. – dijo Arquezan débilmente. – Arceli… esta… ¿bien?
- Si, supongo.
Le entrego la espada a Harry con las pocas fuerzas que le quedaban.
- Usa la espada… junto a la… espada del tiempo… podrás… derrotarla…
- ¿Yo?
- Eres… nuestra última… es… espe…
- ¿Arquezan?
- Esperanza…
Su amiga y emperatriz quedo inconsciente antes de soltar la espada que le dio a Harry Anderson que junto a la Espada del Tiempo seria lo único que podría detener a Deyanira, se alejo de ella preocupado y marcho hacia la batalla.
Arceli cansada de la pelea solo vio un cráter tras el impacto del martillazo, pero entre el humo se veía una débil sombra que en segundos revelo que era Deyanira que con furia apareció fulminantemente con la espada apuntando al pecho de Thulle clavándola en el lugar, Arceli fue detenida en seco por el golpe y solo podía sentir como el acero del arma de Deyanira destrozaba carne y hueso, la herida fue tal que ya no podía moverse.
- Maldita niña estúpida. – dijo muy molesta Deyanira. – Vete al puto cuerno con tus amigos.
Saco la espada del cuerpo de Arceli que caía herida al suelo volviendo a la normalidad, toda aquella rabia que sentía había desaparecido, aun con todo eso no pudo derrotar a Deyanira que miro a su alrededor que no parecía sentir algo de victoria o alivio, estaba bastante harta de pelear con infantes.
- ¿Quién más? – exclamo furiosa Deyanira. - ¿Quién mas quiere enfrentarse a mí? Subestimaron mi poder, nadie puede evitar el destino de este mundo y perecerán con el todos.
- ¿Qué hay de mí?
A lo lejos oía a un Harry Anderson Egbert que aun con heridas mas o menos peores que las de Deyanira todavía tenía ganas de pelea.
- Tus amigos creían que podían derrotarme ¿Qué te hace pensar que TU podrías? – dijo Deyanira desafiante.
El herido Harry solo tomo aire y respondió.
- Porque se que puedo.
- Hare que tu muerte sea rápida para evitar que me hagas perder más el tiempo.
Con un tajo conta el suelo que se partía de un golpe Deyanira hizo que Harry saltara solo para golpearlo con la rodilla en el aire, le dio varios rodillazos más y de un golpe con sus brazos lo mando de cara al suelo, ya en el aire cayo en picada con su espada apuntando hacia abajo, justo antes de matarlo Harry saca las dos espadas y bloquea el golpe, la chica quedo sorprendida por la presencia de las armas.
- ¿Esas espadas? – dijo Deyanira confundida.
- ¿Qué pasa? ¿Le tienes miedo a algo mas grande y poderoso que tu arma? – le dijo Harry desafiante.
- No te dejare ni moverlas.
En el aire encima de ellos miles de taladros aparecían apuntando al suelo, estos se dejaron caer en picado sobre Harry ya que Deyanira se había quitado a tiempo, pero Harry lograba esquivar todos y cada uno con las espadas mientras se dirigía a una Deyanira que no dejaba de intentar darle de espadazos sin éxito, en uno de los tajos que Harry llego a darle termino por cortarle una de sus orejas a Deyanira, lo cual la enfureció aún más.
- Maldito mocoso, te voy a sacar las tripas con tus propias espadas…
Deyanira clavo su espada en el suelo y este empezó a resquebrajarse, de las grietas salían taladros que herían a Harry, pero lograba esquivar los restantes disparos mientras Deyanira le dio un tajo profundo en el pecho, pero eso no detuvo a Egbert que seguía deteniendo los ataques de Deyanira hasta que un intercambio de espadazos Harry aun herido lograba hacerle pedazos su espada con la suya dejándola desarmada, desesperada mira a Harry lista para una última carga.
- No… no dejare que un niño como tu me gane, no lo permitiré.
Tomo dos de sus taladros espaciales y se lanzo con todo intentando matar a Harry con ellos, pero él le clava una de las espadas en su pecho y luego la otra, con ambas espadas atravesando el cuerpo de Deyanira la levanta y en un movimiento el cuerpo se hunde sobre las espadas atravesándolo aún más, Deyanira empieza a vomitar sangre que cae sobre un Harry Anderson lleno de ira que le mira profundamente, este seria el final de la loca con orejas de conejo.
- Tu no te salvas de esta… perra. – le dijo Harry.
Llenándose de energía como Heredero del Corazón le dio una enorme descarga de energía a Deyanira hiriéndola más y sacándole más sangre de sus heridas hasta provocar una pequeña explosión en la espalda de ella de donde brota mas liquido vital, Harry lanza a su enemiga derrotada al suelo sacándole en el proceso las espadas, las heridas que el sufrió lo dejaron cansado que termino arrodillándose suspirando.
- Al fin.
En otro lado, un par de personas que llevaban alas de ángel miraban por una bola de cristal decepcionadas y con el ceño casi fruncido a Deyanira derrotada y agonizante para en un abrir y cerrar de ojos desaparecer de allí.
Harry lentamente se acerco a Deyanira que miraba al oscurecido cielo mientras las excesivas perdidas de sangre poco a poco le drenaban vida.
- Mira bien perra, te he derrotado, acepta que mientras estemos aquí defenderemos este mundo ¿me oyes? – le dijo amenazante Harry Anderson.
- Niño… no es de mi… quien debes preocuparte… - suspiraba agonizante Deyanira.
- ¿Qué quieres decir?
- Mejor… preocúpate… por… ellos…
En ese momento Deyanira cerro sus ojos y murió, Harry solo miraba primero a la difunta y después a las dos sombras que aparecieron frente a él, se dio vuelta y enseguida contemplo a lo que parecían dos tipos con alas que lo observaban, posiblemente ángeles.
- Que decepción nos has dado Deyanira ¿no es una pena querida Lizabeth? – dijo uno de los ángeles.
- Esperaba mas de ella querido Voskresh.
Harry quedo paralizado ante los dos alados recién llegados y no pudo decir palabra alguna hasta que uno de ellos hablo con él.
- Con que tu eres uno de estos chiquillos que se enfrentaron a Deyanira. – le hablo Voskresh a Harry.
- ¿Quiénes son ustedes? – pregunto Harry.
- Veo que ella no les dijo mucho de nosotros. – le respondió Lizabeth. – Pero ya que preguntas te lo diremos, yo soy Lizabeth y el es mi hermano gemelo Voskresh.
- Ustedes son…
- Así es, somos ángeles.
- Ustedes ¿enviaron a Deyanira?
- Si.
- ¿Por qué quieren destruir este mundo y a los cherubs?
- Son una amenaza para nosotros, los cherubs son un estorbo en cuanto a este muladar llamado "Tierra C" es lo mismo y creemos que lo mejor para todos seria desaparecerlos de la existencia.
- ¿Piensan destruir el mundo por nada?
- La existencia de este mundo causa problemas altamente graves en el espacio paradójico, alterando la continuidad de las líneas, así que para ponerle fin a eso debemos asegurarnos de que Tierra C sea destruida.
- No… no se los permitiré.
- ¿Acaso piensas pelear con nosotros?
- Si eso depende el futuro de este mundo si, este es mi hogar y jure que lo defendería incluso con mi vida.
- Idealista, pero patético.
- No les tengo miedo.
- Aunque tengas dos espadas tan poderosas como las que llevas en tus manos podrás vencer, así que mejor toma una de ellas y quítate la vida para evitar la paliza dolorosa que podemos proporcionarte.
- Jamás.
Los dos hermanos se miraron y luego voltearon a Harry Anderson.
- Hermana ¿lo matamos? – dijo Voskresh a Lizabeth.
- No quería ensuciarme las manos, pero este chico quiere morir así que le cumpliremos su deseo.
Harry apenas pudo levantarse mientras los dos ángeles se le acercaban, quizás por nerviosismo o por alguna otra razón el se lanzo sobre Lizabeth, pero ella pudo detener sus espadas de un golpe, Voskresh tomo la otra y junto a su hermana se las quitaron a Harry para luego darle un puñetazo doble en el estomago que lo dejo tendido en el suelo mientras los gemelos tenían las armas.
- La "Espada del Tiempo" y "Caledfwch", espadas capaces de matar incluso al mas poderoso juggalo. – dijo tranquilamente Voskresh.
- ¿Y que hacemos con ellas Vosk? – le pregunto Lizabeth.
- Lo más apropiado Liza.
Ambos hermanos chocan ambas espadas y con una sobrecarga de su poder ambas quedan completamente destruidas en tanto Harry Anderson aun con el dolor solo puede ver como lo único que podría derrotarlos queda en pedazos tomando lo poco que quedo de ellas, los gemelos solo vieron esta lamentación… para Tierra C el fin era seguro.
