Aquí està el primer capítulo, de la historia. Espero que os guste y muchas gracias por leerla.
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- ¿¡Como que tu hijo, monstruo?! Aquí solo esta nuestro pequeño Dudders y el hijo de mi cuñada y un borracho. -Respondió con furia el hombre. Mientras tanto Petunia no paraba de mirar a los lados por si algún vecino se asomaba por las ventanas. No quería ni imaginarse lo que dirían los vecinos si se enteraban de que había desconocidos en el porche a medianoche. Eso daría una imagen terrible de ellos.
El elaborador de pociones suspiro con resignación, no se hacía la idea de que el que se consideraba uno de los mayores magos de la historia había pensado que era buena idea enviar al niño que vivió con unos muggles que odiaban con pasión a los magos.
-No nos dejarais pasar no? -Cuestiono por primera vez el hombre encapuchado. No esperaron respuesta y rápidamente los dejaron inconscientes y se dirigieron dentro de la hortera casa.
Mientras que Lupin buscaba a Harry, Severus observo su entorno para intentar descubrir un poco más de la familia. Y observo que la mayoría de los muebles eran de motivos florales. Y encima de la chimenea estaba llena de fotos de Los Dursley, principalmente de Dudley. Miró con desagrado las fotos de la familia. El no conocía mucho la moda de los muggles, pero para el salón, era una horterada. Pero cuando vio al hombre lobo dirigirse hacia el armario debajo de las escaleras su sangre hirvió como nunca. No quiso ni pensar en el hecho de su pequeño llevaba alojado en esa casa tres semanas.
Una vez Remus se desapareció con Harry en brazos. Severus se quedó olvidando a la familia.
Hacía exactamente res semanas y cuatro días desde que Voldemort había entrado en la casa de Lily Evans, dando la desgraciada casualidad de que James y Harry estaban allí. De ese desafortunado accidente solo salió vivo el pequeño Harry. Algo que nadie se explicaba.
Cuando se difundió la noticia solo aumento falso el rumor del matrimonio entre James y Lily.
Ese mismo día, la noche de Halloween, se culpó a Sirius Black de la traición de los Potter y la muerte de Peter.
Cuando el pocionista volvió de su viaje de negocios, encontró que su marido estaba muerto, su hijo desaparecido y que el mundo mágico estaba encerrando mortifagos a diestro y siniestro. Por fortuna, Remus Lupin se encontraba en una situación similar. Solo que él había tenido que pasar el horror de la transformación. Y entre los dos pudieron hacer las cosas mucho más fáciles.
Por desgracia Sirius seguía en Azkabán y no tenían ni siquiera una idea o plan para sacarlo de ahí. Sin embargo, su primera prioridad había sido sacar a Harry de casa de los Dursley.
Cuando Remus llego a la mansión Potter respiro tranquilo, no se había atrevido a bajar la guardia. Demasiadas personas querían vengarse del pequeño niño. El hombre lobo no daba crédito de las estupideces que creía los magos adultos.
Rápidamente se dirigió al congelador donde aún quedaban unos biberones. Merlín sabía como lo habían estado alimentando los muggles y cuando acabo de comer lo puso en la cama.
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Justo después de dejar a Harry en su cuna, con el peluche de ciervo que Sirius le había regalado cuando nació, oyó a Snape entrar por la red flu. Mientras bajaban las escaleras recordó la de veces que él y Sirius se habían quedado cuidando a Harry. Los gritos de Canuto cada vez que tenía que cambiarle los pañales a Harry no tenían precio.
-Los he oblidado, no quiero arriesgarme que alguien, se entere de nuestra visita. Aún hay demasiados mortifagos sueltos por las calles. - Informó el pelinegro cuando lo oyó entrar.
Vio que estaba bebiendo algo desconocido y solo le hizo falta oler un poco el aire para saber que era whisky.- ¿Qué vamos a hacer Remus? James está muerto, Sirius encerrado en Azkabán y Peter es un traidor.
-No tengo ni la menor idea, si te soy sincero no creo que podamos hacer. Si Dumbledore ha permitido que "condenen" a Sirius... -Dijo el hombre lobo haciendo comillas con las manos. Debe ser por algo. No por simple gusto. Porque él sabía perfectamente que Lily y James no tenían un guardián. Básicamente porque no vivían juntos.
