Historias de Tierra C: Los Capítulos Perdidos

Los Últimos Golpes

Al filo de la noche rojiza un jovencito con un desborde notorio de poder esta cara a cara con un par de criaturas identificadas como ángeles llamados Lizabeth y Voskresh, habían matado a su padre y pretendía hacer lo mismo con todo el planeta mas no se los iba a permitir.

El chico llamado Harry Anderson Egbert había llegado a un nivel de poder al que muchos de los amigos de su padre alcanzaron llamado "Yo Supremo", se sentía raro con tanto poder corriendo por su cuerpo y ni qué decir del arma que empuñaba ahora, la llamada "Espada Definitiva" hecha con los restos de la Espada del Tiempo y Caledfwch, al verse no podía creerse nada de lo que pasaba, pero enfoco sus ojos a los ángeles y eso le importo un comino.

- Mira niño. – le recalcaba Lizabeth. – No sé qué estes haciendo, pero aun con ese poder en tus manos poco podrás hacer para detenernos.
- ¿Tú crees que podrás superarnos aun creyendo que tus poderes superen los de un dios? – preguntaba escéptico Voskresh.

Harry se quedó en silencio, suspiro y luego soltó unas palabras.

- No, no creo superarlos… ya los superé.

En un abrir y cerrar de ojos Harry le daba un potente puñetazo en el estómago a Vosk que le provoco a este vomitar sangre, Liza al ver esto vuela hacia ellos, pero una patada de Harry la aleja del combate mientras su hermano recibe una lluvia de golpes de parte de Egbert. El joven hijo de John disfrutaba de cada golpe que le daba al ángel que por la velocidad de los mismos no podía evitarlos, de un golpe más fuerte lo mando contra un edificio en tanto desenvainaba su espada.

- ¿Cómo puede ser que alguien como tú me gane? – dijo lastimero Vosk.
- No lo se.
- Pero algo debes saber, tanto mi hermana y yo estamos en sincronía.
- ¿Qué quieres decir?
- Ya lo veras.

Liza apareció detrás de Harry para darle una patada en la entrepierna que lo detiene temporalmente, Vosk se recupera y le da un puñetazo mientras Liza de una patada en la cara lo envía de lleno contra el suelo, los dos hermanos cansados y heridos quieren acabar esto rápido.

- Ya me tiene harta este mocoso. – le dijo Liza a Vosk.
- Solo queda una opción.
- ¿Pero?
- Suficiente con lidiar con este niño, lo mataremos junto con este planeta de una vez por todas.

Apenas Harry abría los ojos y entre el denso polvo empezó a distinguir algo brillante, cuando este se dispersó vio a Vosk y Liza sosteniendo una gigantesca bola de energía combinada de ambos lo suficientemente potente como para desaparecerlo a él y a Tierra C de la existencia de un golpe.

- Ya tuvimos suficiente de ti enano. – dijo muy enojada Liza.
- Ahora haznos el favor de irte mucho a la mierda con este puto planeta. – añadió Vosk.

Ambos lanzaron la esfera que caía a toda velocidad sobre Harry que pudo apenas detenerla con sus manos, aunque la misma seguía hundiéndose en el suelo lista para explotar y dejar el planeta hecho polvo, los gemelos solo vieron satisfechos como su problema había terminado.

- Al fin se acabó hermano. – le dijo Liza a Vosk. – nos deshicimos de ese insecto.
- Y también con este planeta, ahora nada puede jodernos el día.

Se dieron la vuelta listos para irse cuando escucharon la bola de energía emerger del suelo, Harry Anderson empezaba a alejarla de la superficie y de un último empujón la envió de vuelta a los gemelos quienes con pequeñas chispas de energía la hicieron volar antes de que los alcanzaran, la explosión devasto con todo el lugar dejando todo hecho escombros y polvo. Tras el polvo de la explosión Harry salió buscando a los gemelos, pero estos lo atacaron al mismo tiempo dándole golpes a diestra y siniestra apenas bloqueándolos, los gemelos no dejaron descansar a Harry y colmado de golpes este no pudo moverse quedando atrapado por los poderes de tiempo de Vosk que se coloca justo detrás de él, en tanto Liza a crear una lanza espacial para arrojársela a Harry.

- Es una pena que vayas a morir. – le dice Liza a Harry Anderson. – Pero tranquilo, te recordaremos con cariño como el fracaso de héroe que intento defender este mundo.

Arrojo la lanza con bastante fuerza hacia el inmóvil Harry que ya parecía haberse sentido derrotado, pero en el ultimo segundo este se desvanece y la lanza no impacta mas que a la misma Liza que queda frente a Harry recibiendo el impacto de la lanza provocándole bastante daño, Vosk no puede creer lo que ha pasado y suelta a Harry yendo a socorrer a su hermana, Harry Anderson cae al suelo bastante débil y herido pero aun estando con el inmenso poder mirando a John que con sus últimas fuerzas había dado un brinco hacia Liza tocando uno de sus pies y con sus poderes teleportandose con ella para usarla como escudo frente a Harry, el chico miro a su padre y con unas lagrimas le dio un beso en la frente y le sonrió.

- Gracias papá.

Vosk y Liza seguían sorprendidos con lo que paso, sin percatarse de nada fueron golpeados al unisonó por Harry que tomo a Liza que le dio un testarazo a la gemela y cargando de bastante energía su espada le corto la cabeza dejando que su cuerpo destrozado cayera al suelo, acto seguido fijo su mirada en el gemelo restante.

- Malnacido ¡mataste a mi hermana! – lamento enojado Vosk a Harry.
- Sigues tu… malnacido.

Los dos prepararon sus espadas y en un choque explosivo Harry recibe una profunda herida en el costado, pero es Voskresh el que recibe la peor parte al ser cortado a la mitad en la cintura con la Espada Definitiva, cae al suelo y arrastrándose dejando un rastro de sangre intenta usar sus poderes una vez mas sobre Harry, pero este le cae encima pisándole las costillas y pateándole la cabeza, el sangrante Vosk queda a merced de Egbert.

- ¿Crees que matándonos te vas a deshacer de nosotros? – dijo el débil Vosk a Harry. – Créeme, volveremos… y esta vez nada ni nadie… los salvara.
- Lo se. – responde Harry. – Pero cuando ese día llegue estaré preparado.
- Vocifera todo… lo que quieras… somos ángeles…
- Y yo un simple humano.
- No te creas un héroe niño.
- No me creo… soy un héroe y tú has caído.

Con un grito de furia la corta la cabeza y clava la espada en el despedazado cuerpo del ángel, Harry Anderson suspira y cae volviendo a la normalidad después de ganar, la batalla ha terminado y tal como previo Kylean los acólitos habían ganado.

Vriska que seguía escondida aparece junto a Shylia y ambas ayudan a Harry Anderson alegres por la victoria, pero Harry no esta contento pues muchos se han sacrificado incluso dando su vida, el esta triste.

- Lo hiciste sobrinito. – dice Vriska contenta. – Mataste a esos ñoños emplumados.
- ¿Lo hice tía Vriska? – pregunta confundido Harry.
- Has derrotado a Deyanira y a los gemelos Egbert, has salvado a Tierra C. – le dice Shylia.
- Si… pero.
- ¿Qué ocurre sobrinito?
- Solo mira.
- Lo veo claramente.
- Gané, pero a qué precio, mis amigos están heridos y en el caso de Lyckos y Davian muertos, sin contar a mi padre, arriesgaron la vida por mi y aunque vencí a esos fenómenos no pude hacer nada para salvarlos.
- Oh vamos sobrinito, tu hubieras hecho lo mismo por ellos.
- Cierto.
- Además salvaste a millones de seres vivos de este mundo.

Shylia y Vriska se ponen a reunir a los heridos acólitos y amigos que ayudaron a Harry en la batalla, separando a Lyckos, Elliott y Davian cubiertos por sabanas, los acólitos sobrevivientes miran a Harry y le sonríen, es Arquezan que sosteniendo a una cansada y herida Arceli es quien toma la palabra por ellos.

- Bien hecho Harry. – le dice orgullosa Arquezan. – Nos salvaste y salvaste al mundo, estamos orgullosos de ti.
- Pero ¿a pesar de que casi mueren?
- Tranquilo, esto pasa, quizás son perdidas dolorosas pero lo que cuenta es que los héroes arriesgan su vida para salvar la de los demás.
- Eso lo entiendo, pero.

Mira los cadáveres de sus amigos muertos y se pone melancólico.

- Ojalá ellos estuviesen con vida.

En ese momento aparecen en escena el desaparecido Indrick Levian acompañado de la señorita Juno Helvetia que parecían mas frescos que una lechuga, Audrey, aunque herida y cansada muy apenas sosteniéndose de pie le mira con indiferencia.

- ¿Te perdiste en el camino Indrick? – le dice Audrey a Indrick.
- No sabía que tenían una batalla, una lástima, pero bueno.

Juno se le acerca a Harry y lo mira sacudiéndole el pelo.

- ¿Con que tú eres quien derroto a Deyanira y a los gemelos Voskresh y Lizabeth? – pregunta Juno.
- ¿Quién es usted señorita? – le dice Harry Anderson.
- Soy Juno Helvetia, soy una amiga de la maestra Gwen Asharis y me conto ella todo lo que había pasado, hemos venido a ayudar.
- Pero la batalla ya acabo. – le dice Audrey a Juno.
- No vinimos a pelear, si no a llevarlos a casa.
- ¿Y que hay de los muertos? – pregunta Harry.
- Un amigo que vino con nosotros se encargara de eso.

Del cielo baja una figura misteriosa, al ser iluminado por la luna se revela que es un ángel, los acólitos se preocupan y se preparan para pelear, pero el ángel no parece tener intenciones de luchar, era Iratorum y a diferencia de los otros este era indiferente a todo.

- Juno ¿Por qué los niños pareciesen que quieren pelear conmigo? – le pregunta Iratorum.
- Larga historia, lo que si debo decirte es que los gemelos y Deyanira han caído.

El ángel mira a los cadáveres enemigos y se acerca a Harry Anderson, el chico se pone en guardia, pero Iratorum no tiene intenciones de pelear.

- Oye tranquilo. – calmaba Iratorum a Harry.
- ¿Quién eres?
- Me llamo Iratorum y si, soy un ángel, pero no soy como los gemelos.
- ¿Seguro?
- Si no me crees bueno, no hay problema.
- ¿Y a que vino?

El ángel mira a los cadáveres y luego vuelve sus ojos a Harry.

- ¿Ellos son tus amigos?
- Si ¿Por qué lo pregunta?

Iratorum se acerca a los cadáveres de Elliot, Lyckos y Davian, alza sus manos sobre ellos y estas se cargan de energía.

- ¿Qué les va a hacer? – preguntaba Harry preocupado.
- Solo diré "levántate y anda".

Una pequeña andanada de energía cubre los cuerpos y milagrosamente los tres reviven aun con las heridas, pero vivos, al fin y al cabo, los demás quedan sorprendidos y es Arceli que apenas abre los ojos y se lanza sobre Davian abrazándolo casi llorando de la emoción, los demás abrazan a Lyckos y Elliot que aun adoloridos se ponen de pie. Luego se dirige al cuerpo de John y haciendo lo mismo este también se levanta, aunque herido hacia su hijo abrazándolo.

- ¿Papá? ¿Estas vivo? – dijo alegre Harry.
- Harry, no llores, me enorgulleces, eres todo un hombre. – le dijo John.

Iratorum mira a la luna satisfecho por su trabajo, aunque todavía le faltaba algo por decir a Juno.

- Listo Juno, los cinco están vivos otra vez.
- Espera ¿Dijo cinco? – pregunto Harry a Iratorum.
- Si, ahí viene el ultimo.

De las sombras aparece un viejo conocido por la Orden, era Drakno Derkom que apareció como nuevo y saludando a todos, Nidia Norton lo observa y se le acerca intentando saber si no era una ilusión.

- Dra… ¿Drakno? ¿Eres tú? – preguntaba Nidia.
- Si, supongo que si ¿te ocurre algo Nidia? – responde Drakno.

Sin poder decir una palabra Nidia abraza fuertemente a Drakno soltando lagrimas en los ojos mientras el solo corresponde al gesto, todos notan la sonrisa incluyendo a Hextia que mira a su rival feliz por lo que ese asunto de su duelo tendrá que esperar otro día.

- Pero tu cuerpo se volvió polvo cuando moriste ¿Cómo es posible que hayas recuperado tu cuerpo? – le volvía a preguntar Nidia a Drakno.
- Ni siquiera yo lo sé, solo sé que vi el mango de una espada cerca de mi y es todo.
- No tienes ni la más mínima puta idea de cuanto te eché de menos, que bueno que volviste.
- También te extrañé Nidia.
- Ya bésense carajo. – dijo Aramus antes de recibir un jalón de orejas de Trisha.

Los acólitos heridos son sanados por Juno y por Shylia en tanto esperan una nave de la Orden del Martillo para que los recoja, en tanto Iratorum se prepara para irse con Indrick mientras Juno se queda con los chicos.

- Gracias… señor. – agradece Harry al ángel.
- De nada chico… y llámame Iratorum.

Egbert miro a Indrick que también se iba.

- ¿No vas a quedarte con nosotros Indrick?
- Me encantaría Harry, pero ya sabes que vivo vagando de un lado al otro del universo, estaré bien, siempre que pase algo así vendré.
- Siempre serás uno de nosotros.
- Lo se campeón, lo sé, dile a mi madre que la echo de menos, a ver cuando la visito.
- Ya lárgate hombre. – dijo Audrey a Indrick.
- Nunca cambias Kyreen.

El grupo despidió a Iratorum y a Indrick que se iban hacia el firmamento, Harry sonrió a la luna mientras la nave de la Orden del Martillo llegaba para recogerlos, la primera en salir es Kylean que aun con sus heridas sale a recibir a recibirlos, luego les dirige la palabra antes de subir.

- Estoy muy orgullosa de todos ustedes acólitos y saben se que en ustedes el destino de Tierra C estará en buenas manos, en especial de ti Harry Anderson Egbert.

Los chicos junto a Vriska y Juno subieron a la nave listos para ir a casa, ahora podían disfrutar lo que quedaba del verano en paz.