Historias de Tierra C: Los Capítulos Perdidos
Epilogo
Un día tranquilo y el sol se quiere poner, un par de niños corren para escuchar una de las tantas historias que una anciana escribana cuenta para ellos luego del entrenamiento, nos encontramos en el año 6312 AD y las cosas han cambiado bastante, aunque para esta mujer mayor las cosas no parecen que haya sufrido del paso del tiempo, quizás ella, pero lo demás no.
Han llegado a tiempo y junto a otros chicos humanos y trolls reunidos frente a ella en una sección del enorme Librarium Pontificio para contar historias están listos para escuchar otra de esas historias.
- Disculpe maestra ¿Qué historia nos contara hoy? – le preguntaba una niña troll.
- Bueno, no se ¿Cuál quisieran escuchar? – les decía la escribana.
Todos los niños empezaron a hablar pidiendo una historia, como el Sitio de Sodor, la Batalla del Paso Boone o esas espantosas Guerras Shipper que azotaron Tierra C en tres ocasiones, quizás les contaría la caída en desgracia de Pescan III Tethis o cuando la vicaria imperial Atalya Thulle puso fin a medio siglo de caos a manos de nobles locos coronando al emperador Lehros III, en fin, podía pasar días enteros contando todo lo que sabe, pero luego los padres de los chicos se preocuparían, así que necesita pensar en una rápido.
- Es que no lo sé chicos, además creo que varias ya se las saben. – les dijo la escribana.
- Oh ya se maestra. – dijo un chico humano.
- ¿Qué pasa mi niño?
- Cuente la de la primera generación de los acólitos por favor.
La escribana sonrió al niño que parecía haber visto antes, era eso o se parecía a alguien que había conocido, como sea, empezó a contar su historia.
"Bueno chicos, todo eso comienza en realidad cuando nuestros antepasados llegaron a este mundo hace mas de mil años, ellos fueron los padres de los primeros acólitos de la Orden del Martillo."
"Un troll llamado Gideon Thulle vivía en las montañas del norte como un ermitaño esperando de esa manera alejarse de la pesadilla de la guerra que se vivía en el sur entre Jane Crocker y Karkat Vantas en la cual por desgracia la Orden se termino incluyendo por la alianza entre Crocker y el blasfemo culto de los juggalo, pero una mujer llamada Kylean Loftus fue a buscarlo en las montañas y al contarle de eso y de futuras amenazas que una vidente llamada Madison Kiddo había visto"
"El troll acepto y este lidero a la Orden haciendo grandes cambios, siendo un pequeño ejercito de tan solo un millar de caballeros le infringían grandes derrotas a Jane y a los payasos malvados…"
Uno de los niños interrumpe.
- Pero dígame maestra ¿Dónde entran los acólitos
Ella responde.
- Para allá iba muchacho, no sea impaciente.
Continua su historia.
"Aunque este troll era de los mejores guerreros del mundo sentía que la edad le afectaba y con cada año que pasaba se sentía más cansado, sabía que no podía pelear para siempre incluso estando en Modo Dios, así que ella y su amiga Gwen Asharis al ver a uno de los hijos de sus amigos se dieron cuenta que ya era momento de preparar a los nuevos héroes de este mundo y escogieron a muchos chicos como ustedes para una tarea, salvar el mundo."
"Thulle escogió a trolls, humanos y teraferox para la tarea de ser la nueva generación de héroes y a la que eligió para guiarlos fue a Gwen Asharis, al principio estos chicos dudaron hasta que un día el primer pontífice máximo de la Iglesia, el jovial Sirius Thulle, les hablo a cada uno, fue entonces que comprendieron que podían no solo emular las grandes historias, si no también crear la suyas propias mucho más grandes, también les recalco que una guerra lleva tanto su gloria como su horror pero los niños aceptaron la idea y con el corazón en la mano por decirlo así aceptaron pertenecer a la Orden del Martillo."
La niña troll interrumpió con una pregunta señalando el cuadro de Sirius Thulle.
- ¿El primer pontífice dice usted? ¿El que parece tener un puddle en la cabeza?
- Ese mismo, y no tiene pelo de puddle, si no de trapeador y aunque se vea como un vagabundo era el troll más sabio de todos.
Los niños se sorprendieron y la anciana continua con la historia.
"Para los chicos todo iba tranquilo hasta que estos llegaron a la adolescencia, lo que pasaba en el mundo sumado a las constantes cosas con las que se lidian en esa etapa de la vida tenia al grupo de los acólitos muy agitados, cuando la guerra civil empeoro pensaron que podían meterse a los combates para quizás quitarse de la cabeza los problemas que ya de por si vivían cada uno de ellos, tanto sus padres como los propios Gideon y Gwen se opusieron pero Sirius los dejo y participaron en la guerra, primero evacuando y protegiendo a compañeros y amigos de escuela cuando había bombardeos y luego participando en cosas grandes como la muerte de Gamzee…"
La anciana interrumpe, se tapa la boca y susurra.
- Oops, no debí haber dicho eso, olvidé que su nombre y apellidos tanto de el como de su dancestro están prohibidos de pronunciar.
- ¿De quien maestra? – pregunta uno de los niños.
- De un troll payaso cuyo nombre es una herejía, así que niños ni se les ocurra decir ese nombre frente a la institutriz ¿de acuerdo?
Los niños asienten mientras ella continua con la historia
"Aparte de la muerte de Gamzee los acólitos participaron en otros hechos como el rescate de una amiga suya llamada Yiffany Rubi Longstocks Harley que estaba en poder de Jane, con cada acción demostraban a sus padres y maestros que podían con cualquier reto, especialmente con el que les venía después"
Uno de los niños se pone de pie y pregunta tímidamente.
- ¿Qué otros retos maestra?
La mujer siguió contando.
"Jane tenia la guerra casi perdida, pero tenia un arma secreta, había creado a un guerrero psíquico mas poderoso que los hermanos Norton para poder salir vivo de esto, pero aquella criatura llamada Nidia se le salió de su control y ataco tanto a Jane como a los demás, los acólitos guiados por Harry Anderson Egbert lograron detenerla con la Espada del Tiempo, la chica no murió si no el demonio de Lady Esperanto que vivía en ella y todo ello para que otro innombrable apareciese con aires de acabar con todos, la chica psíquica por fortuna se dio cuenta de lo que pasaba y ayudo a los acólitos a acabar con el rubio malvado, con el tiempo ella también se volvió acolita"
La niña troll alza la mano y pide palabra.
- También derrotaron a una chica pez, a un heredero malvado, un payaso y tipos con alas ¿no?
La anciana suspiro y continuo la historia.
"Los acólitos tenían otro reto, el primer Torneo Universal celebrado para traer paz a este mundo, pero mientras se celebraban tenían que combatir no solo con los que participaran en él, sino también contra una loca llamada Trizza Tethis, un heredero malvado llamado Diakop Caetus y, sobre todo, contra sí mismos."
"En un principio los acólitos dudaban y desconfiaban de Nidia al principio a pesar de la ayuda que les dio contra esos villanos y en el torneo, pero cuando un joven llamado Drakno Derkom llego todo cambio, empezaron a aceptarla e integrarla en la Orden, cuando el chico murió sacrificándose para derrotar a Diakop todos lamentaron su perdida siendo ella la mas afectada, con el mayor de los cariños le hicieron una espada hecha de sus restos y poco después el chico volvió a la vida."
Una de las niñas suspira y se enternece con esa parte de la historia, la anciana sonríe y continúa contando.
"Los años pasaron y pronto fueron puestos a prueba en cuanto a su lealtad cuando desobedecieron ordenes de no ir a pelear en una cruzada contra los jubilitas, de no haber sido por ellos quienes mataron al perverso 'Payacife' la misma hubiera durado años, Gideon los reprendió por un lado desobedecerlo, pero por otro los condecoro por su heroísmo, tanto que a uno lo elevo al rango de caballero, pero siendo aun uno de los acólitos.
"Finalmente una de las batallas mas feroces que libraron todos los acólitos fue contra una criatura con orejas de conejo llamada Deyanira, tenia poderes de espacio mas fuertes que los demás y a pesar de su ridículo aspecto fue capaz de herir al mismo Gideon, así como a la sucesora de Sirius, Kylean Loftus"
Un niño alza la mano para hablar.
- ¿Orejas de conejo? ¿En serio?
- En serio niño. – responde la anciana. – Si no me crees mira.
La anciana le muestra del viejo libro de donde les cuenta la historia la imagen de Deyanira junto a los seres alados que le acompañaban, la niña troll señala y pregunta.
- ¿Y esos quienes son maestra? – pregunto la niña.
- Ellos son Voskresh y Lizabeth, ángeles, pero malvados.
- ¿Malvados?
- Si, déjame contarte.
La anciana volteo el libro hacia sus ojos y continuo la historia.
"Deyanira quería matar a una cherub llamada Calliope por encargo de sus maestros angelicales quienes además querían destruir el planeta, los acólitos le hicieron frente a la chica con orejas de conejo, pero fallaron, solo Harry Anderson pudo hacerles frente gracias a sus espadas Caledfwch y del Tiempo, pero sus maestros aparecieron y estos le destruyeron sus armas."
"Para Egbert parecía el fin, pero con el sacrificio de su padre se desato su poder y llego al mas alto nivel de poder posible para nosotros, el Yo Supremo, con sus poderes y su nueva espada, la Espada Definitiva, derroto tanto a Deyanira como a los ángeles y salvo el planeta de la destrucción"
La misma chica troll pregunta curiosa a la anciana.
- Maestra ¿y que paso con esos chicos?
La mujer suspiro y cerro el libro.
- Pues por donde empiezo… Harry Anderson siguió su relación con Vrissy Lalonde e incluso formaron familia, Arquezan siguió como emperatriz y poco después unió su vida con la de Lyckos, Arceli y Davian se casaron luego de graduarse y continuaron el linaje de los Thulle junto a su "media hermana" la prefecta de la guardia Astrid Thulle, Nidia se volvería guardiana del librarium de la Orden del Martillo, la pareja de Damant Upiere y Desidia Caetus se volvieron consejeros de Arquezan, Chiaky estudio y se volvió uno de los miembros del sínodo sagrado de la Iglesia del Sufridor… y de los demás… ya ni se.
Los chicos pidieron mas historias, pero la anciana escribana los mando a casa debido a lo tarde que ya era, se limito a sonreír y se levanto caminado a un balcón donde una joven lexicana le esperaba con el té.
- ¿Dia ocupado verdad mi señora? – le pregunto la lexicana.
- Que te puedo decir joven aprendiz. – respondió la anciana.
- Oiga sabe bastante de aquellos primeros acólitos, casi como si los hubiese conocido en primer lugar.
- ¿Y para que te miento?
- Espere ¿usted es uno de ellos?
- Si, y ni siquiera preguntes como puedo vivir tanto tiempo si tu ya sabes la respuesta.
La escribana le sonrió y después continúo hablando.
- Yo era uno de ellos, yo era Samira Kannon y sabes… donde quiera que estén… sus nombres y hechos serán recordados por siempre y yo jamás los olvidare.
La escribana y su aprendiz vieron desde el balcón como los chicos acompañados de sus padres jugaban a hacer esos pequeños héroes mientras iban a casa, ella tan solo continúo sonriendo, feliz de que esa misma historia continuaría en sus manos, de que habría héroes como ellos y con esto bastaba.
+++EXTRA+++
Año Desconocido.
Universo Solitario.
Kylean Loftus, vestida con sus ropas de pontífice, pero en color negro y cubierta de una capucha aparece frente a unos desconocidos y empieza a hablarles como si de un desafío o advertencia.
- Escúchenme, nuestro mundo ya ha sufrido demasiado como para ver como ustedes también quieren meter sus manos en esto, pero les digo ahora mismo que Tierra C ya no solo se limitara a defenderse, también lucharemos adonde el enemigo nos quiera llevar pelear, defenderemos nuestro mundo, sea Tierra C, sea Diaforis, el Velo o donde sea ahí estaremos, y para que vean que hablamos en serio quiero que vean esto.
De inmediato sacó un saco de donde salieron las cabezas cercenadas de Voskresh y Lizabeth que parecían aun estar vivas y sangrantes, Kylean regreso la mirada a los que ella le hablaba.
- Hay destinos peores que la muerte.
Kylean dio media vuelta y se retiro dejando las cabezas de los agonizantes gemelos aun en el suelo, mientras tanto los trolls a los que la pontífice les hablaba solo se quedaban estupefactos, una advertencia se había lanzado y si se les ocurría ir a Tierra C unos héroes estarían esperando a gusto para defender su mundo.
