"Ugh…" Aizawa soltó un sutil gruñido de disgusto cuando nuevamente fue obligado nuevamente a levantarse de su saco de dormir para hacer clases. El profesor de 1-A parecía estar más demacrado que a nunca pudo tener la oportunidad de dormir la otra noche por todo el ajetreo que estaba ocurriendo desde la maldita noche de ayer. "Buenos días… clase."
"Buenos días, sensei…" Un sentimiento de pena se manifestó cuando vio algunos de sus alumnos estaban en la misma página en cuanto a estado.
"Bueno." Aizawa se rasco los ojos y se retiró la bolsa de dormir. "Voy a aclararles una cosa: aunque las cosas están algo agitadas en este día, y probablemente empeore con el paso del tiempo; no nos vamos a perder ningún segundo de clase por esto; los veré convertidos en héroes llueva, truene o seamos abordados por una fuerza lejana del espacio exterior, ¿entendido?"
Algunos jóvenes asintieron o no todos tenían las fuerzas para hacerlo. El profesor soltó un perezoso suspiro para después dirigirse a la pizarra para continuar el tema donde lo habían dejado ayer.
"Disculpe, profesor!" Aizawa se detuvo cuando escucho la voz de su estudiante más serio y atento. Se dio la vuelta para ver a Tenya Ida levantar la mano.
"…Si Tenya?" Aizawa bajo la tiza y miro lo que tenía que decir Ida.
"Lamento interrumpir, pero mi curiosidad supero mi deseo de adquirir más conocimiento de su maestri-"
"Ve al maldito punto… ¿quieres?" El profesor casi gruño mostrando su ceño fruncido a su estudiante.
"Lo siento! Pero, ¿quiere pregunta a que se refiere con que los tiempos empeoraran con el paso del tiempo-"
"¿Acaso eres idiota, elitista?" La gruñona voz de Bakugo interrumpido a Tenya con una mirada amarga. "En este punto hasta TU deberías saberlo."
Muchos de los estudiantes de 1-A se tensaron levemente ante la implicación obvia que estaba mostrando Katsuki.
El presidente de la clase trago y se acomodó los anteojos. "Tu… te refieres a ser obligados a-"
"Nos están invadiendo, maldito genio!" Katsuki exclamo. "Acaso nadie vio las múltiples marchas de esos malditos alienígenas hacen en todo el mundo!? No hace falta ser un maldito sabelotodo para darse cuenta de que nos tiene agarrados por las pelotas!"
Muchos quedaron atónitos ante el monologo casi filosófico del individuo más volátil y de mecha corta del salón. El cual creo un estado leve de preocupación en los jóvenes héroes en entrenamiento.
"Ignorando las vulgaridades de Bakugo, puedo ver la lógica en el asunto." Hagakure dijo asertiva. "He visto las gigantes máquinas en las que andan y las armas que empuñan que, si no me equivoco, podrían ser de energía. Todo esto me hace preguntar algo: si vienen del espacio ¿Qué otros seres enfrentan que requieran un armamento de tal calibre?"
"P-Pero ellos son humanos como nosotros!" Mineta dijo con una falsa sensación de seguridad.
"Además de que vinieron en son de paz." Kaminari apoyo a Mineta aunque la sensación de preocupación persiste. "Ese tal Sanguinius fue el que lo dijo, ¿no?"
Para la leve sorpresa de ambos, tuvieron muchos asentimientos por parte de sus compañeros de estudio. Pero sin embargo, las cosas que estaban viendo pasar en este día eran una buena razón para preocuparse.
"Algunos de esos soldados Imperiales me han mirado raro cuando vi uno de sus desfiles." Shoji menciono repentinamente. "Pude identificar algunas miradas de asco y de odio hacia mi persona, por no mencionar a Koda quien me estaba acompañando."
Todos inmediatamente centraron su atención al joven de varias extremidades así como el tímido chico cuyo don le permitía hablar con los animales.
"Ahora que lo mencionas Shoji-kun. También he notado lo que me acabaste de describir." Tsuyu menciono son su lengua sobresaliendo en sus labios. "Algunos de esos soldados me dieron muchas miradas, varias de las cuales no han hecho sentir cómoda."
Todos empezaron a murmurar entre sí, pero la intensa mirada de su profesor les callo de inmediato. Si bien Aizawa podría tener una pista sobre lo que realmente pensaban sus estudiantes, no quería que las dudas y el temor se esparcieran como la pólvora. Realmente no quería eso para sus estudiantes justo ahora en los tiempos venideros.
Estaba atado de manos con este asunto. Japón… no… el mundo entero se encontraba en una muy frágil situación. No solo la gente de varias partes del mundo se encontraban temerosas ante la una imponente fuerza que, si es verdad lo que dicen: pertenece a una masiva facción universal, nada podía impedirles ejercer cualquier tipo de acción que les plazca.
Fue esa razón por la cual cada héroe de Japón debía estar en alerta máxima ante estos visitantes humanos del espacio.
"Dejen esos murmullos para después de clase." Aizawa declaro en tono estricto y un brillo rojo en su mirada que helo a la mayoría de estudiantes. "Estos perdiendo tiempo esencial, ahora saquen sus libros y vayan a la página 21."
Para la heroína Mount Lady fue imposible no mostrar asombro total a lo que estaba viendo ante sus ojos.
Ella y su compañero Kamui Woods se encontraban parados en la entrada del barrio comensal del cual estaba hasta los bordes de soldados Imperiales del Imperio espacial del que se les había informado. Cientos de hombres, mujeres y jóvenes vestidos de armadura verde y armados hasta los dientes estaban lo que parecía ser disfrutando de un descanso con varios de ellos en los diferentes anaqueles de comida, haciendo largas filas y otros sentados en diferentes mesas disfrutando las exquisiteces locales mientras hablaban casualmente sobre asuntos que ninguno de los dos estaba interesado en saber.
Un estacionamiento entero tuvo que ser limpiado para permitir que las colosales máquinas de guerra fueran puestas en su lugar siendo estrictamente vigiladas por otros soldados. Fue algo tan extraño de presenciar que el par no tuvo idea alguna sobre cómo reaccionar al respeto.
"Ya se me olvido porque estoy aquí." Mount Lady dijo en sus pensamientos. Ella vio como los dueños de los restaurantes y puestos de comida se movilizaban de un lado a otro con rapidez para atender a sus clientes del espacio exterior.
Había un par de esos 'Marines Espaciales' cuyos cascos estaban fuera dejando ver sus rostros, ambos eran hombres los cuales poseían una belleza casi angelical idéntica al de su líder quien justo ahora se encontraba conversando con el alto mando de la sede de seguridad pública.
"Quizás deberíamos ir a otro lado para almorzar." Kamui Woods dijo con suavidad.
"E-estas seguro?" La heroína pregunto, mirando a su compañero. "D-Digo: sé que esto no parece una agradable situación y es lógico que no quieras ser parte de ello."
"Buenos días." Una voz arrugada saludo al par de héroes los cuales se movieron con rapidez al origen de dicha voz. Este era un hombre mayor que bien podía tener una cincuenta y pocos, llevaba el mismo uniforme que los soldados espaciales pero llevaba una buena cantidad de medallas que si los dos eran bien conocedores del tema, era alguien de alto mando. "Comandante Gladius Nostra, 6mo regimiento de los Azotes de Skarvan, 3er pelotón."
Woods bajo su mirada y noto que dicho hombre le estaba extendiendo su mano. Sus miradas se volvieron a encontrar y vio la total falta de hostilidad en sus rasgos.
"Uh." Kamui Woods estaba un poco inseguro cuando cruzo miradas con Mount Lady.
"Le estoy extendiendo la mano, señor." El Comandante llamado Gladius dijo, teniendo una ceja enarcada. "¿Acaso en este mundo no se saludan así?"
"¡S-solamente en otras culturas, señor comandante!" Mount Lady hablo en tono de disculpa mientras le estrechaba levemente la mano del comandante. "Normalmente nos inclinamos un poco y después nos estrechamos la mano."
"Oh, es así? Entonces me disculpo por mi falta de educación." El comandante Imperial inclino su cabeza hacia adelante.
"No tiene que disculparse, señor." Kamui dijo. "Es la primera vez para nosotros ser saludados por una persona del espacio exterior."
Gladius se quedó mirando al héroe con una expresión en blanco, luego sus labios se curvaron en una sonrisa. "Ya veo. Por lo que estoy viendo: ustedes jamás han visto a otros humanos lejos de su planeta."
"Solo en películas, señor." Mount Lady dijo rascándose la cabeza con pena.
"Oh… te importaría explicármelo mientras nos acompañan al almuerzo? mis hombres se quedaran aquí por un tiempo así que necesitan familiarizarse con el entorno y con las personas de esta colmena." Gladius argumento con los brazos rectos.
Ambos héroes no sabían a que se referían con lo último que dijo el hombre, pero si puede haber un intercambio cultural con tal de establecer un vínculo aliado, con gusto lo iban a tomar.
Esto era una completa basura.
No podía creer que sus planes, bien elaborados, se hicieran más complicados por la totalmente inesperada llegada de los alienígenas. ¡Esto es una mierda absoluta!
El villano el cual era meramente conocido como Silver Blood estaba en el interior de un callejón mirando lo que bien podría ser su próximo objetivo: el único banco del distrito, era un lugar pobremente vigilado y los guardias eran gente totalmente perezosa el cual casi nunca iba armada. Silver y sus cómplices habían estudiado detalladamente cuales héroes patrullaban por la zona y también la hora en la que estarían aquí para que pudieran arma una ruta de escape sin que los siguieran.
Eran dos semanas de ir y venir por estas malditas calles para tener los detalles claros. Ya estaban complacidos e iban a completar los detalles finales para que su plan diera éxito.
Pero hubo un maldito detalle.
¿Quién podría pensar que: un montón de humanos Alienígenas del espacio vinieran a este lugar en específico con enormes gorilas de metal que bien podrían tener dones si ese gigante alado con armadura bellamente elaborada? Fue lo que hizo hincapié a sus planes ya que ahora los héroes redoblaban su tiempo de patrulla en esta zona debido a una marcha militar que ocurría a unas cuatro cuadras del banco.
Fan-jodido-tastico.
"Oi, jefe." Silven Blood se desvió de sus pensamientos negativos y miro a sus dos cómplices atras. "¿Qué hacemos ahora?"
Rockmoss era un sujeto de aspecto duro. Era alto, musculoso y tenía un don que lo hacía increíblemente resistente a los proyectiles de alto calibre. Es perfecto como ariete improvisado o escudo en caso de algún héroe con dones de aumento de fuerza como Deatharms o Karrege. Su rol en el robo seria proteger la entrada mientras él y Shyx retiraban el dinero.
"Lo que hemos planeado estas últimas semanas." Silver respondió con su habitual ceño fruncido. "Entremos, robamos el dinero y salimos rápido."
"¡P-pero están esos humanos espaciales no muy lejos de nosotros!" la única miembro femenino del grupo. Shyx dijo con aires de temor.
Puede que no sea lo que Silver hubiera querido ya que esta chica era solamente una nerviosa drogadicta el cual estaba cumpliendo una semana de sobriedad ya que no tenía el crédito de sus padres para que pudiera adquirir sus suplementos. Pero su don le era muy útil ya que podía causar una grave sensación de malestar con efecto duradero con quien cruzara miradas, una herramienta útil en caso de un enfrentamiento con los héroes o algunos de esos bastardos de armadura enorme.
"Ya deja de temblar!" Silver Blood gruño con desprecio. "Pueden que vengan del espacio, pero siguen siendo humanos y por lo tanto tienen defectos. Por eso te traje aquí, tu don nos será de mucha utilidad en caso de que algún héroe con esas 'cosas' vengan aqui ¿entiendes?"
Tras un minuto de vacilación, Shyx asintió todavía temblorosa. "Y-yo entiendo."
"Bien, porque vas a tener que tragarte esos nervios y dar lo mejor de ti si quieres conseguir otra dosis de ese vicio tuyo y no un viaje sin retorno a prisión." Silver dijo sin impórtale para nada la reacción de su socia. "Nadie va a detenerme, nada lo hara."
Estar aquí augura una constante molestia sin final.
El hermano de batalla Kanard se encontraba haciendo una patrulla en solitario. El resto de sus hermanos de la tercera compañía se fueron a otra parte y lo dejaron a él para realizar una sencilla tarea el cual cualquier soldado del ejército imperial podría realizar.
Patrullar la zona.
Fue enervante para Kanard y le costó un poco de su voluntad acatar ante las órdenes del hermano-sargento, fue entonces que camino con firmeza por las calles de esta ciudad, ignorando por completo las miradas de asombro y temor que le daban, algunas personas se hicieron a un lado y se disculparon e otras se encogieron y se fueron corriendo.
Frunció el ceño dentro de su casco con enorme disgusto al ver a uno de esos 'humanos' el cual tenía pelaje por todo el cuerpo dándole la apariencia de un animal parecido a un lobo. ¿Cómo eso puedes incluso llamarlo humano? Su pulgar temblaba imperceptiblemente cuando estuvo al lado de su gran pistola. El boticario de su escuadrón le explico a él y los demás que estos humanos tienen tres clases de Dones: Emisor, transformación y mutante. Tanto el cómo sus hermanos se asquearon ante la idea de que tengas un poder que te haga parecer algo inhumano tanto por fuera que por adentro.
No, tacha eso, todos en este lugar son mutantes por nacimiento, ¡todos ellos! De no ser por las órdenes de su Primarca, Kanard alegremente empuñaría su pistola Bolter y su espada sierra para purgar esta escoria mortal de la existencia por mancillar la pureza de la humanidad.
Un par de niños jadearon de asombro e admiración al ver su imponente figura. En ese momento sus ganas de matar algo se triplicaron, no iba ser el objeto de admiración de esta escoria enfermiza.
Con una ligera inclinación de su casco, ambos niños se encogieron al sentir el aura totalmente hostil de Kanard y los resultados fueron más que rápidos ya que ambos se fueron corriendo para no tentar más a su muerte.
Kanard los vio irse por unos segundos antes de reanudar su patrulla por este sitio el cual ya estaba poniendo muy aprueba su paciencia.
"¡DEJA DE JODER Y DANOS TODO EL PUTO DINERO!"
Kanard se detuvo cuando su oído lyman capto una voz nasal ladrando órdenes a por lo que podría escuchar una mujer, también escucho a otras personas gemir de miedo a no más de unos tres cuadras desde su posición.
"SERA MEJOR QUE TE DES PRISA, IMBECIL. ¡PORQUE ATRAVESARE TU CRANEO SI ALGUNOS DE MIS SOCIOS VE UNA CAPA A LA VUELTA DE LA ESQUINA!" La voz nasal gruño con tono peligroso, ganándose toda la atención del Astarte.
Puede que él y algunos de sus hermanos viniesen de un mundo tribal, pero era lo suficientemente inteligente como saber las leyes sociales por la cual cada miembro de su antigua tribu debía dirigirse.
Obvio pudo escuchar lo que los mortales podrían llamar robo.
Dando un rápido giro sobre sus talones, Kanard avanzo a grandes zancadas bajo un aura completamente hostil. En su interior yacía emoción, iba probar de que eran capaces estos inmundos mutantes.
Todo estaba saliendo bien… por el momento…
Silver Blood apunto su palma del cual una hoja curva parecida a una katana salía del centro hacia el cajero quien estaba oprimiendo los números para el código de la caja fuerte que estaba detrás suya, el vidrio polarizado demostró ser ineficiente ante la naturaleza de su don y un agujero que el villano hizo demostró el punto.
Shyx para su sorpresa hizo bien su parte del trabajo el cual era someter a los guardias de seguridad con su don, podía ver a los dos idiotas tirados al suelo en posición fetal con expresiones nauseabundas e asqueadas en su rostro. Rockmoss por otra parte estaba donde se le había asignado en el interior de la puerta de entrada con una mirada atenta a cualquier cosa.
Tras un par de intentos fallidos, el cajero finalmente abrió la caja y de ahí saco una decente cantidad de Yenes y lo metió en un gran maletín blindado, luego se la entregó al villano. Silver Blood no pudo evitar soltar una sonrisa emocionada mientras sentía el peso de su premio mientras apuntaba su palma hacia el rostro del cajero.
"Bien, ahora una última cosa antes de irnos." Silver anuncio con una sonrisa oscura. "¿Podrías… inclinar la cabeza tan solo un poco?"
¿Q-que?" El cajero, un hombre de treinta y tantos pregunto con miedo y confusión, sin embargo cumplió con el pedido del villano al inclinar la cabeza hacia la derecha.
De la palma de Silver salió una delgada hoja metálica en forma de espada que atravesó el panel blindado y le hizo un terrible corte al cajero que termino rebanando su oreja. El trabajador se marchito en el suelo, chillando de pura agonía tratando de detener la sangre que rezumbaba por su apéndice cercenado. El resto de los empleados gritaron de miedo al ver el espantoso escenario.
"Un recuerdo." Silver hablo, indiferente ante el sufrimiento del hombre.
"S-silver, vámonos ahora antes de que vengan los héroes!" Shyx grito nerviosa, haciendo un esfuerzo por no vomitar ante el uso prologado de su don.
"Bien, llama a Noctilith y dile que venga con el auto pero deprisa!" Silver dijo mientras se movía hacia la salida con Shyx y Rockmoss quienes ya estaban saliendo del banco.
Para cuando salieron del banco, fueron sorprendidos por una vista completamente inesperada.
Un par de días antes de su asalto, Silver había planeado cada detalle de este golpe e planteo la estrategia exacta sobre cómo actuar cuando un héroe apareciese para frustrar su robo. Rockmoss actuaría como el escudo humano en caso de que este héroe poseyera un don de larga distancia mientras Shyx los cubriría con su don y él daría el golpe mortal ante el bastardo que se atrevió a aparecer.
Lo que realmente fue inesperado es que ante los tres villanos se encontraba un enorme sujeto de voluminosa armadura anaranjado rojizo y casco de aspecto medieval. Era tan masivo y tan intimidante con un temple que avergonzaría a cualquier héroe.
Porque eran los ángeles de la muerte cuya función era enfrentar las peores criaturas que el universo podría lanzarles, eran los heraldos de la destrucción del Alíen y el mutante.
Este era un Marine Espacial.
Los villanos se quedaron en silencio cuando contemplaban al recién llegado. Sus expresiones combinaban entre sorpresa, miedo y enojo. Sorpresa de parte de Rockmoss quien no había escuchado al individuo de engañosa armadura. Miedo por parte de Shyx ante la inmensa sensación de peligro que emana este ser y enojo por parte de Silver Blood al ver este maldito individuo metiéndose en su camino.
Había llegado justo a tiempo para ver estos patéticos mortales salir del complejo. El grande cuyas manos parecían mostraban fisuras estaba genuinamente sorprendido de su llegada, la mujer de aspecto débil y enfermizo temblaba de miedo ante su imponente figura, era una reacción lógica ya que era el deber de cada Astarte forjar el temor tanto en sus enemigos como en sus aliados y por último el hombre de aspecto engañosamente delgado mostraba hostilidad ante su presencia; lo último les trajo recuerdos de Exuvia II, cuando presencio la misma mirada de los mortales sobrevivientes tras haber ejecutado a sus falsos amos Xenos antes de que él también los purgara por su traición.
"¿Q-que demonios?" El grande de manos agrietadas dijo en un susurro con los ojos abiertos como platos.
"S-s-ss-son ello…!" La delgada e enfermiza mujer exclamo, encogiéndose del puro miedo. Sus piernas temblaban visiblemente.
"Tch! Cállense!" Silver Blood rugió, haciendo estremecer tanto a la villana como a los pocos civiles que atestiguaban este escenario. "¡Tu, muévete de una vez si no quieres que te mate! ¡No me importa que mierda seas!"
"El mortal está probando suerte." Kanard fruncio el ceño ante el ladrido inaguantable de este villano. "No estaría tentando a la fatalidad si fuera tú, gusano."
La voz que salió en los parlantes del casco de Kanard le dio una gruesa voz sintética que podría poner de piel de gallina a más de una cuadra. Todo el mundo se quedó en un silencio espectral mientras asimilaba tanto las palabras del Astarte que por su oscuro significado. Una pareja de ancianos fueron las personas más inteligentes al abandonar el área pidiendo adivinar lo que sucedería en los próximos segundos mientras que el resto de los transeúntes se dispusieron a grabar con sus teléfonos la pelea.
Silver se quedó en silencio mientras apretaba sus puños. "Oi… ¿Qué dijiste?"
Rockmoss y Shyx jadearon cuando miraron al líder del asalto con nerviosismo, Kanard se quedó en un silencio expectativo sin hacer ningún movimiento.
"Discúlpame la molestia, pero parece que no te pude escuchar bien lo último que dijiste." Silver hablo con mucha calma, solamente que su rostro no decía lo mismo ya que era la imagen misma de la furia. "¿Podrías repetirlo?"
En toda su vida siempre había despreciado profundamente esa palabra. 'Gusano' lo hicieron ver como si no valiera la pena, que lo hacían parecer inferior ante los demás. Lo había escuchado de toda clase de personas: sus padres, hermanos, amigos, profesores, compañeros. Eso le genero un odio completo ante las personas con complejo de superioridad como los malditos héroes que infestan cada poro de este planeta.
¡Entonces, en que un maldito alienígena lo llame de esa forma fue la gota que derramo el vaso!
"Vienes aquí, un gusano como tú a usar tu maldición genética contra la gente pura sangre solo por darte un sentido de superioridad inexistente. No podría esperar de un mutante como tu..." Kanard dijo en un oscuro tono de desprecio sin mostrar ninguna clase de temor ante los villanos frente suya.
"¿¡COMO ME LLAMASTE, MALDITO ALIENIGENA!?" Silver rugio y de sus palmas brotaron dos espadas rectas parecidas a ninjatos. Con rabia apunto al Astarte con una de ellas. "¡PUTO BASTARDO, ¿TE CREES SUPERIOR A MI!? ¡VOY A PONERTE EN TU MALDITO LUGAR!"
Kanard no se mostraba intimidado, de hecho estaba sonriendo en el interior de su casco. Luego levanto su mano izquierda y le hizo una seña al villano asalta puesto benefactivos para lanzarse al ataque.
Con un rugido, Silver despego a una velocidad anormal, ignorando a sus dos compañeros y luego dio un gran salto a mitad del camino hacia el Astarte con sus dos espadas elevadas para un poderoso corte vertical.
Kanard no se movió en absoluto, incluso podía ver las dos hojas de metal a tan solo centímetros de tocar su armadura.
"¿Eh?" Silver abrió los ojos, confundido cuando sus espadas golpearon nada más que el suelo en la que una vez estuvo parado. Sus pensamientos rápidos fueron interrumpidos cuando una sombra masiva se cernió sobre el villano.
Y luego… se desato el infierno.
El ascendente ruido de la tetera hirviente hizo que All Might finalmente se apartara de sus pensamientos. El ex héroe #1 apago la hornilla mientras sacaba una taza y le ponía una bolsa de té de manzanilla, luego procedió a agarrar la tetera pero en ese mismo instante se dio cuenta que se mano estaba temblando y él se quedó contemplándola por un minuto entero antes de cerrarla en un puño.
¿Por qué, porque en el mundo tenía que pasarnos esto?
Toshinori reivindico lo que estaba haciendo y vertió el aguara caliente sobre la taza y espero que el agua se tiñera de amarillo, pero sus ojos se abrieron con horror al ver que no se estaba teñiendo de amarillo.
Si no de un rojo muy parecido a la sangre.
El hombre con casi desesperación abrió el grifo del fregadero y rápidamente se lavó la cara para quitar el mar de sudor que empapaba su rostro. Mientras hacía eso sus pensamientos estaban en total desorden.
¿Cómo su mundo podría seguir adelante con esto? ¿Cómo la gente seguirá viviendo ante lo que están a punto de saber? ¿Cómo los héroes van a mantener la esperanza en un universo, que, según Sanguinius: es absolutamente indiferente ante la muerte y la destrucción total?
El Primarca no solo les había explicado, si no también mostrado como era la galaxia en la que él y toda la humanidad en este mundo vivían.
Terra, el mundo natal de la humanidad, llevaba decenas de milenios viajando por las estrellas, los humanos se esparcieron por millones en las estrellas ante cientos de miles de planetas armando consigo prospera federación interestelar mientras seguían esparciéndose y haciendo contacto ante otras especies alienígenas.
Pero esa federación termino cuando su más orgullosa creación "Los hombres de Hierro" se rebelaron contra ellos. Miles de millones de civiles fueron tragados por el apocalíptico fuego de la guerra interplanetaria por su supervivencia. Los mundos, una vez prístinos e inmaculados fueron reducidos a bolas infernales de radiación con sus habitantes teniendo de depender por sí mismos sin capacidad alguna para comunicarse entre sí. Incluso todos sus avances científicos se habían perdido.
Pero algunas civilizaciones lo tuvieron peor: sin una defensa decente, la gente había caído ante el genocidio y la esclavitud por parte de los mismos alienígenas que alguna vez habían entablado negocios comerciales, se habían aprovechado cruelmente de la terrible situación de la humanidad, haciéndola rebajarse a esclavos, juguetes, ganado, etc.
Fue tan terrible de escuchar por parte de los Heroes. ¿Qué tan horrible puede ser para una persona ser sometida a un acto tan barbárico e inhumano?
Todos estos horripilantes actos duraron cinco mil años. Durante ese periodo de tiempo, la humanidad estaba de rodillas ante horripilantes actos, este periodo de tiempo seria recordado por siempre por el imperio como "La era de los conflictos"
Pero fue un día, en el mundo natal de la humanidad, fue en Terra que renaciera lo que sería reconocido como el auténtico salvador de la humanidad: El que únicamente será conocido como el Emperador.
Sanguinius y un miembro de una organización afiliada al reciente imperio llamado el "Mechanicum" les mostraron un holograma sobre el Emperador mismo, y era sin duda alguna impresionante. Su altura bien podría igualar o casi superar a la de Sanguinius, era un hombre muy apuesto de largo y fluido cabello negro azabache, llevaba puesta una armadura de oro inmaculado haciéndolo en si una figura que exudaba un poder puro.
Habían sido informado que el imperio poseía personas con poderes psíquicos, cuya fuente de poder extraían de un lugar fuera del espacio y tiempo llamada el Empireo o para simplificar la disformidad. El Emperador era por encima de los Primarcas, el psíquico más poderoso de la humanidad.
Fue el Emperador mismo que logro unificar un planeta totalmente dividido y creo a los Primarcas con su propia semilla genética, de sus hijos también crearía a los Marines Espaciales los cuales serían utilizados por sus hijos para liberar cada colonial humana dividida por la galaxia.
La Gran Cruzada había sido fundada.
La cruzada había cumplido recientemente un siglo, pero en esa cantidad habían liberado y asimilado más de cien mil mundos, enfrentan a monstruosidades más allá de la imaginación humana, destruyendo un imperio de esclavistas alienígenas, derrotando a señores de guerra interplanetarios y librando a su gente de sus yugos tiránicos, también habían exterminado a varias tribus de mutantes salvajes y sectarios paganos.
Pero el mayor éxito del imperio hasta ahora fue su batalla contra el imperio de Exuvia, batalla que fue lideraba por Sanguinius y su hermano Angron con la legión de los devoradores de mundos.
Fue ahí donde las cosas se turnaron de oscuras a temibles.
El Imperio Exuviano era un conglomerado de especies; liderados por la raza Myttaky, una raza de seres anfibios casi parecidos a los humanos de no ser por sus tonos oscuros e piel resbaladiza así como diferentes rasgos de animales marinos. Ellos habían creado su gobierno a través de la total armonía e colaboración con diferentes especies logrando una nación llena de paz y prosperidad. Los Exuvianos incluso habían asimilado a un gran contingente de humanos a su coalición, permitiéndoles vivir en paz con sus congéneres alienígenas.
Luego apareció el Imperio… y las cosas se fueron al infierno en un santiamén.
Una larga y temible guerra se manifestó por todos los rincones del territorio Exuviano, vieron como las inmensas naves del imperio de la humanidad desataban tormentas de fuego contra la superficie de los planetas, asesinando a trillones de seres vivos sin importar que estos eran humanos o no, vieron con absoluto horror como los Marines Espaciales y el ejército Imperial descendían sobre las mega ciudades prístinas y las reducían a un infierno latente, asesinando a sangre fría tanto a ciudadanos como a la tangente de soldados que luchaban para proteger a su gente. Los humanos afiliados a los Exuvianos tuvieron el peor trato en forma de ejecuciones masivas, esterilización y torturas de clase vomitivas, los ciudadanos humanos no tuvieron otra alternativa que tornar sus armas ante aquellos que fueron sus amigos, familiares e hijos.
Peor aún, aquellos que fueron a manos del Mechanicum fueron convertidos en abominaciones mecánicas cuyo albedrio se les fue arrebatado de forma permanente.
Fue cruel y sanguinario más allá de la palabra, la peor clase de villanía existente multiplicada mil veces. Los héroes que no comprendían el motivo absoluto de esta barbarie tan cruel.
Sanguinius les dio una respuesta tacita en su tan relajada posición:
"El Universo es un vasto lugar de crueldad y malicia, hay seres tan perversos que no desearían más que ver a la humanidad sometida ante sus perversas maquinaciones. La mancha del Alien ha carcomido sus mentes tan profundo que han olvidado los principios básicos que los hacen un ser humano."
"Humano? TU GENTE ASESINO A NIÑOS Y TU LO LLAMAS HUMANO!?" Ryuku exclamo con puro enojo hacia el Primarca. El Astarte que estaba al lado de Sanguinius le dio a la mujer una mirada oscura.
"Y me avergonzó profundamente por ello. Si hubiera un camino en no incluir tales métodos barbaros, lo tomaría. Pero la mente de cada humano Exuviano estaba tan corrompida como para hacerles ver la razón. Este no es el camino que mi padre quiere para la humanidad, la humanidad debe ser la que gobierna sobre el Xeno, no al revés."
"Entonces justificas genocidio sistemático con tal de promover una acción noble que solamente favorece al Imperio del hombre, no importa si esta especie alienígena es catalogada como no hostil o pacifica, tú los masacrarías con total libertad únicamente para conseguir territorios en los cuales asentarse." La presidente de la comisión de seguridad dijo de forma fría y calculadora. "Los humanos de Exuvia, al verlos trabajar codo a codo con ellos te hizo ver como si no fueran de los tuyos ¿me equivoco?"
"Así es." No fue Sanguinius que respondió sino el Marine Espacial que estaba parado al lado suyo. "Esas personas no tienen el derecho divino de llamarse humanos, son traidores, el solo hecho de que luchen codo a codo con el Xeno los hace igualmente responsables de todos los actos degradantes a los que nuestros ancestros se han visto sometidos durante cinco milenios. Hay que borrar la mancha de la traición a como dé lugar." Luego le dio una mirada de absoluto desprecio a Ryuku. "Los niños llevaban consigo el pecado en su sangre."
Rumi tuvo suficiente, se levantó de la silla de golpe para ir hacia ese bastardo y hacer que se tragara su bota al atreverse a justificar ese acto cuando un par de manos la detuvieron, Miruko vio a aquel que se atrevió a detenerla cuando vio las sombrías facciones de Hawks, sus ojos eran fríos y detallaban un aura peligrosa pero decidió eclipsarlo con tal de mantener su profesionalidad.
"Esa es una reacción que esperaba." Sanguinius dijo con calma y naturalidad, soltó un suspiro y le dio una mirada firme pero comprensible. "Ninguno de ustedes ha sufrido los que las demás personas en la galaxia han sufrido, han construido un lugar de ensueño para la humanidad, incluso con su curiosa situación genética, lograron vivir completamente en paz y en armonía, un gran logro del cual mi padre, yo y algunos de mis hermanos están orgullosos. Pero tengan en cuenta de que esto solamente fue suerte y es solo cuestión de tiempo de este mundo sea invadido por uno de nuestros peores enemigos."
La sala quedo en silencio cuando Hawks obligo a su amiga a sentarse de nuevo. Ningún otro héroe se atrevió a decir una palabra ante el Angel de Baal.
"Creo que sería mejor tener un receso."
El sonido estridente de su teléfono cortó los pensamientos profundos de All Might quien vio su aparato como si fuese un objeto extraño. Una llamada del director Nezu, el agarro el teléfono inteligente y le dio al botón de llamada.
"Aquí, All Might. ¿Sucede algo director?"
"Si, y puede que no te guste para nada." La voz que salió del director era mortalmente seria e predecía que algo serio aconteció. "Ha ocurrido una terrible situación."
¡FELIZ AÑO NUEVO 2022!
Hola gente, aquí tienen un nuevo capítulo de esta historia y en siguiente veremos lo que había ocurrido en la pelea entre Angel Sangriento Kanard y los tres asaltantes así como sus secuelas.
Un saludo.
