Una vez que salieron de la torre hokage, los cuatro se separaron, por un lado se fue Jiraiya diciendo que tenía que hacer una investigación, algo que los chicos sabían que en realidad iría a espiar chicas en las aguas termales, a veces a Hinata le resultaba casi imposible aguantar el impulso de darle un golpe de puño suave a ver si así se le quitaba lo pervertido.
Por otro lado, los tres chicos se fueron a mirar cómo era la aldea después de estar fuera por más de 8 años. Por pedido de los primos, y a Naruto no le importó, su primer destino era el complejo Hyuga, sabían que no podrían entrar, pero querían acercarse para usar su byakugan y ver un poco lo que ocurría dentro, además de que Hinata quería ver a su hermana pequeña.
Dado que los primos no podían ocultar las venas que salían cuando activaban su dojutsu, se ocultarían en un callejón, y mientras Hinata y Neji usaban su byakugan, Naruto vigilaría y se aseguraría de que nadie los viera, a pesar de que el byakugan permitía a su usuario una visión de largo alcance y de 360 grados, no podían centrarse en todo, y su atención estaría principalmente en el complejo de su clan.
Una vez fuera de la vista de todos, los primos usaron su límite de sangre y observaron el lugar, Hinata buscando a su posible hermana, y Neji intentando ver las condiciones de las personas de la rama secundaria del clan.
Al final, Hinata no vio a nadie que coincidiera con las características de Hanabi, su hermana, por lo que se puso algo triste. Por su parte, Neji pudo apreciar que la rama secundaria seguía siendo tratada como antes de irse, lo cual lo molestó enormemente, en cierta forma esperaba la hora en que todos supieran que su prima estaba viva y bien y pudiera tomar su lugar como líder del clan, ella cambiaría las costumbres de los Hyuga.
Lo siguiente que hicieron, por pedido de Naruto, fue ir a Ichiraku a comer, quería ver al dueño del puesto, era junto al hokage, la única persona que lo había tratado bien en su tiempo ahí y quería volver a verlo, además de que empezaba a tener hambre. Los primos no pusieron impedimentos al respecto, pronto sería la hora de comer y ese era tan buen lugar para comer como cualquier otro.
Al entrar, el olor a ramen inundó las fosas nasales de Naruto, el cual sonrió enormemente, había extrañado ese olor, ningún ramen que había probado desde su partida de Konoha se había parecido ni remotamente al ramen de Ichiraku, y aunque al principio agradeció la variedad de alimentos, después de un tiempo, echó de menos el sabor del ramen, de ahí que cuando salieron de la casa de la familia Takiuri, lo primero que hizo fue buscar un lugar que vendiera ramen, le costó, y cuando lo encontró, no era tan bueno como lo recordaba de Ichiraku, y los otros lugares de ramen que había visitado tampoco se comparaban.
-Hola, ¿qué es lo que desean comer? - preguntó Teuchi a los chicos sentados.
-Un misu de cerdo, por favor - dijo Naruto con una gran sonrisa y un brillo en los ojos. Teuchi asintió y miró a los otros dos.
-Lo mismo para mí - dijo Hinata, ella no era una experta en ramen y confiaba en el juicio de su amigo. Neji se encogió de hombros y pidió lo mismo.
Teuchi asintió y se puso a preparar los tres pedidos. A los pocos minutos, había un cuenco de misu de cerdo enfrente de cada chico.
-Que aproveche - dijeron los tres separando sus palillos y empezando a comer.
Naruto estaba en la gloria, ese era el sabor que recordaba, el sabor que debía tener la comida de los dioses. Le resultaba casi imposible contener las lágrimas de felicidad y satisfacción que tenía. Los primos sencillamente disfrutaron de su comida sin más, reconocían que estaba rico, pero tampoco al extremo de su amigo.
-Otro - pidió Naruto al terminar su primer cuenco.
Teuchi solo asintió y le preparó otro, y pronto ese nuevo cuenco también fue terminado, a lo cual le siguieron varios más hasta el número de 8, uno por cada año que no lo había comido.
Teuchi miraba bastante sorprendido al chico por la cantidad ingerida de ramen, mientras que sus acompañantes solo esperaban a que terminase, sabían que cuando se lo proponía, podía llegar a ser un pozo sin fondo, y esa era una de esas ocasiones.
-Uf, estoy lleno - dijo felizmente Naruto sobándose la tripa.
-Vaya chico, sí que has comido, hacía años que no veía a alguien comiendo tanto ramen - dijo Teuchi entre sorprendido y nostálgico.
-¿Quién puede comer tanto ramen a parte de Na…digo, Menma? - preguntó Hinata corrigiéndose a sí misma cuando casi usa el verdadero nombre de su amigo. Teuchi sonrió nostálgico.
-Se llamaba Naruto Uzumaki - dijo Teuchi.
-¿Ese no era el hijo del cuarto hokage? - preguntó Naruto haciéndose pasar por el que no sabía nada. Teuchi asintió.
-Sí, Naruto era hijo del cuarto, además del jinchuriki del kiubi, pero desapareció hace años, la verdad fue una pena, era un niño muy lindo y sonriente, siempre buscaba que la gente lo notase, pero la aldea no le trataba muy bien, no me sorprendería si ahora nos anunciaran que realmente él se escapó de Konoha para no sufrir más - dijo y los tres chicos asintieron - y díganme, ¿vosotros de dónde sois?, a pesar de que lleváis bandas ninja de aquí, estoy seguro de que no sois de la aldea - dijo Teuchi.
-Bueno, eso es porque hace mucho tiempo que no estábamos en la aldea, somos alumnos del sanin Jiraiya, y él nos ha estado enseñando mientras mantenía su red de espionaje - dijo Naruto, cuando se trataba de inventar una excusa o historia falsa, él se encargaba, era quien más imaginación tenía, además de que lo decía con tal convicción, que nadie sospechaba que estaba mintiendo, hasta el sanin de los sapos le costaba saber si él estaba mintiendo o diciendo la verdad.
-Oh, que raro, no había oído nada de eso - dijo Teuchi extrañado.
-Eso es porque nosotros fuimos donde estaba él y lo convencimos, sabíamos que era arriesgado, muchos nos habían dicho que nunca lo conseguiríamos, pero nosotros no nos rendimos - dijo Naruto seguro de sí mismo.
-¿Y vuestros padres? - preguntó Teuchi, a lo cual los semblantes de los tres se oscurecieron.
-Somos huérfanos - dijo Naruto con cara seria y algo deprimido.
-Oh, lo siento mucho chicos, no quería haceros sentir mal - dijo Teuchi apenado por ellos.
-No pasa nada, usted no lo sabía - dijo Naruto algo formal.
Pagó, se despidieron y salieron del local, mientras, el hombre no pudo evitar pensar que había algo más en esos chicos, aunque no sabía el qué.
En otro lado, Jiraiya estaba realizando una investigación sobre algo que había llegado a sus oídos hacía unas semanas. Aunque había hecho creer a sus discípulos que había ido a hacer una de sus tantas investigaciones para sus libros, en verdad lo que hacía era buscar algún indicio de que su antiguo compañero estuviera en Konoha.
Uno de sus tantos espías, había escuchado por casualidad que Orochimaru iba a ir a la aldea, no sabía por qué, tampoco cuándo iba a ir, había avisado a Hiruzen hacía una semana, pero no le escribió sobre los chicos ya que quería que los viera en persona.
En ese momento se encontraba en una de las zonas menos habitadas de Konoha, creía que era uno de los mejores lugares para que se escondiera una serpiente como su antiguo amigo y compañero de equipo, pero ya llevaba un par de horas buscando y no había encontrado nada.
Sabía que no sería algo fácil, Orochimaru era astuto y escurridizo, igual que las serpientes que invocaba, pero fuera lo que fuera que planeara, él lo detendría, no permitiría que su hogar se viera afectado por su ambición, él protegería Konoha.
Estuvo a punto de pedir ayuda a sus alumnos, contaba con dos miembros del clan Hyuga con el byakugan, serían muy útiles a la hora de reconocer el terreno y encontrar a su objetivo, pero al final decidió no hacerlo, no quería que se vieran involucrados en todo eso, no quería que salieran dañados, por lo que se lo reservaba como plan B.
Era increíble la mejoría de esos tres, en menos de un año habían logrado grandes cosas, se sentía orgulloso de ellos, los consideraba fuertes y sabía que pasarían los exámenes chunnin sin dificultad, pero enfrentarse a un sanin era demasiado para ellos, más si se trataba de uno sin escrúpulos como lo era Orochimaru. Esperaba no necesitarlos al final.
A un mismo tiempo, la persona que buscaba Jiraiya estaba en una de sus bases dando los últimos retoques a su plan, algo le decía que tenía que tener cuidado, lo que no sabía era que su antiguo compañero estaba en Konoha y lo estaba buscando, además de que su antiguo maestro sabía que iría a la aldea, un hecho que podría echar todo su plan a perder.
