Amor al estilo francés

Capítulo 3: Destino sellado

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Bonnefoy se encontraba en el sueño no REM, un estado profundo del mismo, parecía disfrutar de aquel evento que ocurría según él "en su mente". Lo atribuyó a que pasaba muy estresado últimamente con tantas reuniones con el resto de países, los cambios en la política de sus hermanos que podría repercutir en la suya y en el bienestar de sus ciudadanos, lo hacían querer abandonar todo y ser solo Francis. Más sabía que no podía abandonar su verdadera identidad.

– Esa joven rubia, es verdaderamente guapa – Francia no podía dejar de mirarla, le parecía fuera del planeta.

Hizo poses dramáticas en el momento en que Bakura había besado a Maná, quería despertar del sueño puesto que ver a aquella diosa siendo besada por otro que no fuera él lo puso de mal humor. Logró desconectarse después de muchos minutos de intensa concentración de inconsciente; agitado, cubierto de sudor y con algo de cefalea, se acomodó para intentar dormir de nuevo, más no lo consiguió.

– Nunca había tenido un sueño tan extraño como éste. ¿Será que se lo cuento a Antonio?

Esta vez descartó tal pensamiento porque no quería lidiar con las burlas y mucho menos que le fuera con el chisme a Prusia. Su resolución era perentoria.

No pudo conciliar el sueño aquella noche, se asomó a su ventana en la cual se divisaba muy bien las estrellas con ese fulgor característico, se había recostado encendiendo un cigarrillo, tratando de penetrar con su mirada más allá de donde era humanamente posible; exhalaba el humo recordando a la rubia de su sueño sin darse cuenta de que abajo, en la calle había un hombre vestido con una túnica larga egipcia, dos aretes de oro en sus orejas y colgando de él la llave del Milenio. Nuestro francés se había quedado dormido después de unas horas en la ventana de su pent-house (cabe recalcar, que estaba cercada así que no tenía peligro de caerse o algo por el estilo)

ºººººººººººººººººººººººº Salón de la casa de Mai/ Israel ºººººººººººººººººººººººººº

El reloj dio las 10h35, el que había escuchado primero dicha alarma había sido Mahad. Mago Oscuro abrió lentamente sus ojos, recordando las cosas que pasaron la noche anterior, con furor se incorporó mientras le daba una olida a su camiseta (pensando: trago…) a su memoria las imágenes incipientes de no tan gratos momentos se colaban sin permiso a su pensamiento consciente; todos estaban en el piso, durmiendo (casi todos, Joey y Tristán en el baño, la puerta abierta, al parecer habían vomitado) botellas de cerveza, tequila, ron, vodka y whisky regadas por doquier, chaquetas, abrigos y una que otra ropa interior en los muebles, en una palabra: un desastre.

– Estos jóvenes de ahora – negó con desaprobación mientras recogía las botellas, él era el único que estaba sobrio.

Se cansó y con un movimiento de su báculo había dejado el salón limpio. Sin embargo, no iba a usar su magia para aplacar la resaca de sus amigos, los quería y todo, pero tenían que aprender la lección para que sean más responsables la próxima vez.

–¡Arriba, jóvenes borrachos! – los llamó imperativamente al tiempo que aplaudía con fuerza.

– Viejo, es temprano, no grites – se escuchó a Tristán desde el baño.

– Mahad ¿Por qué no nos dejas dormir? – Duke se acomodó en el suelo, cerca de Yugi y Maná para volver a conciliar el sueño.

El mayor no solía ser tan paciente, tanto así que una venita al estilo anime se comenzaba a notar en su sien mientras apretaba los, puños conteniéndose en vano. Creó una fuerte ventisca dentro del salón sin contenerse, haciendo que todos se levantaran de un golpe. Obviamente, ayudó al Faraón y al pequeño Yugi, disculpándose de momento (típicas preferencias).

– ¡Oye, pero qué te pasa! No seas tan tosco – Mai se levantó como pudo, pero Bakura y Serenity la ayudaron a mantenerse en pie. – Deberías no ser tan aguafiestas…

– Señorita Mai, la respeto, pero ayer todos se excedieron, es mi parecer – fulminó a todos con la mirada, sin excepción y se detuvo en Maná quien solo agachó la cabeza sin decir nada.

– Viejo, nos divertimos, admítelo – Tristán volvió a vomitar en el baño.

– Mahad, no te enojes si ~ – Tea lo calmó un poco mientras le sonreía amigablemente.

– Me pasé, lo siento, pero ustedes también se pasaron con esos desafíos

– No, no nos pasamos, un poco tal vez ~ – admitió Mai guiñándole un ojo al mago oscuro.

Al final Mahad, sonrió a medias, después de todo eran vacaciones, pero al que sí vigilaría todo el tiempo, sería al albino, Bakura.

– Esta bien, Mai, tranquila.

– Bueno ¿Qué hora es? – Serenity no encontraba su celular, hasta que Duke se lo encontró y se lo entregó.

– Son las 10h45 – habló Ryo Bakura con su cálida voz, típica de él.

– ¡No puede ser! Que dolor de cabeza – Mai se tocó su cabeza con una expresión de dolor.

– Esperen, aquí tengo paracetamol – Maga oscura les ofreció a todos y fue por agua, además estaba muy mareada, Bakura la había acompañado a la cocina.

– Hermano, despierta, Joey – la menor de los Wheeler estaba llamándolo – eso es, abre los ojos

– Siento que todo da vuelta, es fatal, no volveremos a mezclar tragos – el rubio se tomó aquella pastilla con desespero.

– Deberíamos ducharnos y salir a turistear – propuso Tea – recuerden que solo tenemos 5 días y de allí viajamos a Turquía.

– Tea tiene razón, no debemos perder tiempo – acolitó Yugi y Yami asintió con la cabeza.

– Vamos entonces, equipo – Yami los animó y cada quien subió a su respectiva habitación para arreglarse.

El guardián de la llave sonrió misteriosamente al mirar al equipo de Yami, más fijó su mirada en Maná y desapareció antes de que lo notaran.

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Le dolía el cuerpo, tenía lumbalgia debido a que el quedarse dormido semisentado en la ventana no fue una buena idea ¿Dónde quedaría su prestigio cuando vaya a la fiesta que había organizado Prusia en dos días? ¿Perdería su glamour por culpa de su dolor lumbar? Se atormentaba con ideas traumáticas, solía ser algo narcisista (muy narcisista) así que, prefirió quedarse en su departamento, con el termostato encendido a la vez que, ceremoniosamente, preparaba su baño caliente con pétalos de rosa y abría un vino blanco "Pinot Noir" para servirlo en una copa y adicional a eso, un platito con frutos secos mientras se relajaba, hasta el punto de quedarse dormido en la bañera.

Durante el sueño, se le presentó el Guardián de la Llave, ambos flotaban en un espacio blanco, como una dimensión diferente.

– Saludos, Francia – Shadi comenzó a hablar de manera pacífica – he visto tu interior y el Universo ha conspirado a tu favor…

– ¡Espera, qué! ¿Quién eres? – el francés estaba estoico ante el sujeto que se encontraba frente a él – esto es un sueño, no puede ser real.

– Aunque suceda en tu mente, eso no significa que no sea real. – aclaró el egipcio con convicción. – soy Shadi, el Guardián de la Llave y he escuchado tu deseo.

Francis tragó en seco y preguntó con cierto recelo.

– Shadi, ¿Mi deseo? Eso me pasa por tomar vino en la tarde – soltó una risa un tanto neurótica.

– Pediste un deseo a las estrellas hace como dos noches, querías que tu vida sea más interesante, diversión nueva. – el de la túnica sonrió misteriosamente – y aquí estoy para cumplirte el deseo ¿No es eso lo que quieres?

– ¿Y cuál es el truco?

– No hay truco.

– ¿Cuál es el precio?

– Ese lo pagarás en base a las decisiones que tomes después de que tu deseo se cumpla. Es decir, lo que suceda, todo será responsabilidad tuya.

– Quiero conocer a mi alma gemela, vi a una joven rubia la noche anterior en mis sueños – se rascó la cabeza aún confundido – ella es como un ángel.

– Te concederé tu deseo, sé quién es esa muchacha, solo hay una condición – el egipcio inspiró hondo – Bajo ningún motivo puedes decirles a tus amigos sobre esto, o el deseo se anulará.

El francés asintió con la cabeza con mucha seriedad.

– ¿Cuál es la garantía de que esto no es un sueño? Digo, de que en verdad no es otro de los juegos que me hace mi mente de vez en cuando.

– Chico astuto ~ – le dedicó una sonrisa socarrona – cuando despiertes tendrás este collar de oro del antiguo egipcio colgando de tu cuello, ella, la chica que tanto deseas conocer, tendrá un collar idéntico, pero con dije de sol. – le mostró una pieza única, una cadena de oro con un dije de luna que brillaba.

– Esta bien, si tú lo dices…

– Sé nota que aún no estás convencido, ten –Shadi le entregó una especie de caracol de mar – me puedes llamar en dos ocasiones para aconsejarte, después de eso, este objeto desaparecerá.

– ¿No es mejor que me des tu WhatsApp?

– No uso esa tecnología, yo uso magia.

Confiaré en ti, Guardián de la llave.

Shadi sonrió y desapareció de su sueño, Bonnefoy se despertó automáticamente, agitado, debido a sus movimientos bruscos hizo caer su plato de frutos secos, de suerte que el vino no. Al dirigir su mirada hacia abajo, vio el colgante que del cuello caía. Estupefacto salió de la bañera sin la toalla (lo dejo a imaginación del lector/a) a su espejo, mientras que se tocaba el collar, viendo que era real y encima de su toalla, estaba aquel caracol marino, para llamar a Shadi.

– Esto si supera todo lo que me ha pasado. Olvidé preguntarle cuándo la conoceré…

ºººººººººººººººººººººººººººººººººººº Israel ººººººººººººººººººººººººººººººººººº

Entre todos habían decidido que el preludio del viaje turístico en Israel sea solamente se reducirían a un solo lugar: Tel Aviv.

– aquí dice que es la segunda ciudad más importante de Israel después de Jerusalén, y es conocida como la «ciudad que nunca duerme«, gracias a su animado ambiente nocturno.

Serenity leyó en voz alta un folleto que le había regalado rumbo a dicho destino. Había pasado conversando con Yami todo el trayecto sobre trivialidades de la vida, jamás había encontrado interesante ese tema hasta que lo tocó con el Faraón de Egipto. Todos se habían percatado de que esos dos tenían química excepto Joey porque estaba muy distraído comiendo un hot dog que había comprado por allí.

Bakura, Tea, Tristán, Mai y Maga Oscura estaba visitando una tienda llena de mercadería tradicional del lugar, compraron algunas joyas para llevar de recuerdo, hasta que a Duke se le ocurrió algo.

– muchachos, les parece buena idea que todos compremos una pulsera igual como símbolo de nuestra amistad.

– Usualmente es Tea quien le gusta secundar estas cosas. – repuso Bakura sonriendo.

– Sí, pero Duke me ganó. – Tea le sacó la lengua divertida.

– Chicos, no necesitamos una pulsera porque nuestra marca es indeleble en nuestra alma – recordó Yugi bastante conmovido.

– Yo si quiero tener un recuerdo que me ligue a todos – esta vez fue el mago oscuro quien tomó la palabra.

Todos sin salir de su asombro un minuto al final sonriendo compraron una pulsera con un dije de diamante transparente y cada uno se colocó dicha pulsera en su muñeca. Se hizo de noche muy rápido y ya habían recorrido una buena parte del lugar, ahora iban a entrar a comer a un restaurante el cual, según un turista que les comentó sobre aquel lugar era el más famoso y con la mejor comida de la ciudad. Mientras conversaban sobre el juego de verdad o desafío, Mai y Joey se miraban sonrojados, entre muchos había esa emoción. La maga rubia por su parte, no sentía eso hacia Ryo Bakura a pesar de ser un buen chico; desvió su mirar hacia la ventana que daba a la calle y pudo ver al Guardián de la Llave.

– Él…

– ¿Qué ocurre quería aprendiz? – el mago oscuro cuestionó preocupado. Él no se había percatado de aquella presencia.

– n-nada Maestro, voy afuera un ratito es que me pareció ver un gatito. Prometo no tardar. ~

Sin dar más explicaciones salió rápidamente a la acera, pero no vio a Shadi, así que, por aquellos callejones oscuros en los cuales solo se distinguía su dorada cabellera siendo lo que alumbraba la incertidumbre de la noche. Suspiró y comenzó a llamar a aquel egipcio.

– Shadi, ya lo vi, salga ahora, por favor.

En ese momento de las sombras, el guardián caminó lentamente hasta la rubia, mostrándose.

– Saludos, Maga oscura. Me sorprende que me hayas seguido sin tu Maestro.

– Mi Maestro b-bueno él debe estar preocupado, pero no importa – sonrió autosuficiente – yo ya soy grande y el que solo se me haya mostrado a mí, significa que el asunto en cuestión no les compete a mis amigos, ni a mi Maestro.

– Así es, pequeña. – El joven del turbante blanco se acercó un poco más a la rubia – vengo a cumplir tu deseo, Maná.

– Ehhh sabe mi nombre – sacudió la cabeza, era la más insignificante de las preocupaciones – ¿Cuál deseo?

– estos jóvenes de ahora tienen memoria volátil. – se tocó la sien. – Tú querías tener una aventura diferente a esta, conocer a alguien.

– sí, así es. – el viento la despeinó – ¿usted puede cumplir mi deseo?

– estás en lo correcto, joven hechicera, pero todo tiene un precio. – suspiró y prosiguió con su mirada penetrante puesta en ella – si aceptas, tu magia se verá severamente limitada, la usarás muy poco y solo hechizos básicos de levitación. No podrás volar ni realizar tu ataque de magia oscura, ni otros hechizos, ni tele transportarte a tu gusto.

– Woow ~ es muy alto el precio ¿Cuánto tiempo?

– hasta que tus amigos te encuentren, no podrás contactarte con ellos. – aseveró

La rubia colocó una mano en su pecho y el puño derecho cerca de sus labios, claramente estaba en aprietos.

– pero no estás obligada a nada, puedes decir que no y dar media vuelta.

– sí quiero – replicó sin pensárselo tanto. Tragó fuerte esperando respuesta.

– estoy seguro que hallarás la diversión y me conoces, nada de esto proviene de la oscuridad, sino de la luz. – Shadi le entregó un collar con un dije de sol a maga oscura – Maná, la persona que cambiará tu vida ya sea para bien o para mal, tendrá un collar idéntico al tuyo, pero con dije de sol.

– es muy bonito, p-pero Shadi – balbuceó ella – puedo pedirle de favor que altere las memorias de mis amigos y de mi Maestro, no quiero que se preocupen, por lo menos los dos meses siguientes, igual ellos tardarán en encontrarme, donde quiera que me mande.

– la ciudad te encantará, pero está lejos de aquí. – sonrió misteriosamente el guardián de la llave – tranquila, haré lo que me pides como plus.

– gracias ~

Shadi convocó la antigua magia egipcia que poseía mientras un torbellino envolvió a la Maga oscura en aquel callejón solitario el cual sería el único testigo de aquel evento que sellaría su destino para siempre y que le cambiaría la vida sin siquiera imaginárselo. Dio vueltas, tanto que casi vomita en determinadas ocasiones hasta que todo se detuvo súbitamente, su cabeza le daba vueltas estando tirada en la calle, parecía que hubiesen pasado muchas horas o quizás, solo unos pocos minutos.

Observó detenidamente a su alrededor topándose con la Majestuosa Torre Eiffel.

(Pensando: estoy en París… mejor será que camine.)

Por otra parte, cierto francés había salido a caminar de noche mientras pensaba seriamente en la escena de la ducha en la cual en sus sueños se había manifestado el guardián de la llave y en sus palabras. No sabía ya distinguir qué era real y qué no.

Sumergido en sus cavilaciones mientras caminaba a su ritmo en las solitarias calles parisinas chocó contra alguien, quien también estaba distraído observando el lugar.

– ¡Idiota, fíjate por donde caminas! – exclamó molesto el francés quien había chocado con nuestra querida maga.

– ¡A mí también me dolió, tonto! – la rubia no se quedaba atrás.

Ambos habían caído al frío asfalto de manera aparatosa y justamente levantaron su mirada para distinguirse entre ambos. Perplejos se miraron unos segundos hasta que el francés reaccionó puesto que por alguna razón se había perdido en la mirada de aquella joven rubia, lo mismo sucedía con Maga Oscura.

/ siento la demora, comencé mi trabajo nuevo y hay muchas cosas e informes ridículos que piden jajaja

espero que disfruten este cap

3 nos vemos pronto y espero sus reviews :)