-¿¡QUÉ?! - se oyó gritar a alguien.
Ese grito fue tan fuerte que se oyó en toda Konoha, y si hubiera habido un pueblo o alguien cerca de la aldea, también lo habrían oído.
-Tienes buenos pulmones, gaki - intentó bromear Jiraiya mientras se quitaba los dedos de los oídos, ese grito casi le deja sordo, al igual que a Hinata y Neji, los cuales estaban al lado de su compañero cuando le dieron la noticia.
-Es que no puede ser, ¿en qué demonios están pensando el daimio y el consejo? - siguió gritando, pero al menos esa vez solo fue escuchado por los tres que estaban cerca suyo.
-Tengo que darle la razón, Jiraiya sensei, no tiene lógica que lo nombren hokage cuando es solo un genin de 13 años - dijo el Hyuga con su típica actitud neutra.
La chica también estaba de acuerdo con sus compañeros, pero no dijo nada, solo miró al sanin con seriedad y a su enamorado con preocupación, nunca pensó que su vuelta desencadenaría tantas cosas, y eso que ella y su primo aún no habían sido llamados por los ancianos del clan.
El peliblanco suspiró con algo de cansancio, él opinaba algo similar, y tampoco entendía por qué el daimio había insistido tanto en que Naruto fuera el quinto hokage, tenía algunas ideas, pero aún así se le hacía insuficiente, sin embargo, era una orden directa y ni él ni el consejo podría oponerse a ella.
-Lo lamento, gaki, pero la decisión ya fue tomada, y al menos que abandones la aldea y te conviertas en un ninja renegado, tendrás que asumir el cargo - anunció el hombre.
El Uzumaki se quedó parado con la vista desenfocada, era obvio que no desertaría de Konoha, era su aldea y quería protegerla, quería seguir con el legado de su padre y figura de abuelo, pero no se veía preparado para tal responsabilidad a una edad tan temprana.
El sanin miró con pesar a su ahijado, él no quería ser hokage, pero habría preferido serlo si eso hubiera significado no tener que poner esa carga sobre sus hombros. Sentía que había fallado a Minato una vez más, pues estaba seguro de que su antiguo alumno no estaría feliz por esto.
Sin más preámbulos, le avisó al chico de que había sido convocado por el consejo para conocer a su futuro hokage, ya que eran pocos los miembros del consejo que habían participado en la elección del próximo hokage junto al daimio.
Aún con el ánimo bajo, asintió, se despidió de sus amigos y se fue junto a su sensei. No pasaron ni cinco minutos antes de que llegaran a la sala de reuniones, la cual estaba en el subterráneo de la torre hokage custodiada por anbus.
El ojiazul cada vez estaba más nervioso, sentía que su corazón iba a mil por hora, lo único que le impedía darse la vuelta y huir era su propio sentido de la responsabilidad y el hecho de tener a su padrino a su lado, sabía que él lo protegería si fuera necesario.
Al abrirse las puertas, todos los miembros del consejo vieron como Jiraiya entraba junto a un chico, suponían que era uno de sus genins, lo cual confundió a muchos, solo los ancianos, Danzo, Shikaku, Inoichi y Choza sabían del por qué el chico estaba ahí, siendo estos dos últimos informados por el Nara al respecto.
-Ya era hora de que llegaras, Jiraiya sama, este debe ser Naruto Namikaze, ¿no es así? - preguntó Koharu.
La mayoría de las personas que estaban ahí se sorprendieron y miraron al muchacho con asombro, hasta donde sabían, el chico había desaparecido hacía años.
-Es Uzumaki, y sí, soy Naruto Uzumaki - dijo con seriedad el rubio, ya que deshizo su henge poco después de entrar a la torre hokage.
Hiashi fue el que más se fijó en el chico, si él estaba vivo y bien, siendo uno de los aprendices del sanin, tal vez su hija y sobrino estaban en la misma situación.
Todos habían visto los combates de la final de los exámenes chunnin, aunque no era de conocimiento público que tres de los genins eran alumnos de Jiraiya, los jefes de clanes sí lo sabían, y él mismo había visto el poder y habilidad de dos de ellos, y si su teoría era cierta, la chica era su hija, la cual había demostrado también poder e inteligencia.
-Antes de empezar, si no le importa, me gustaría que me respondiera a una pregunta - dijo Hiashi lo más formal posible.
-Si está en mi mano la respuesta, le responderé con mucho gusto - respondió Naruto de igual manera.
-Hace 8 años, cuando desapareciste, también lo hicieron mi hija mayor y mi sobrino, me gustaría saber si mis sospechas son acertadas y son tus compañeros de equipo, o en su defecto, si sabes algo sobre ellos - expresó sus dudas.
El rubio suspiró, ya sabían todos que no podrían ocultar la verdad por más tiempo, era algo de lo que ya habían hablado.
-Sí, mis compañeros de equipo realmente son Hinata y Neji Hyuga, si esa es su pregunta.
El líder del clan asintió satisfecho, después de tantos años, podría volver a ver a su pequeña, lo único, temía lo que los ancianos intentaran hacer, ya que era consciente de que tratarían de marcar a una de sus hijas con la marca del pájaro enjaulado.
-Pero debe entender que ninguno de los dos volverán al clan - comentó el chico, para gran desconcierto de todos, incluido Jiraiya.
-¿Podría explicarme eso? - preguntó el Hyuga con el ceño ligeramente fruncido.
-Como bien sabrá, al irse ambos voluntariamente de la aldea sin el consentimiento del clan, abandonaron dicho clan, además, como único superviviente del clan Uzumaki, se podría decir que soy el líder del clan, y tanto Hinata como Neji pidieron asilo, por lo que ambos están bajo la protección de mi clan, que a pesar de ser actualmente solo ellos y yo, al ser un clan aliado de Konoha, ningún clan dentro de la aldea puede atacarlo, ya que sería penalizado, debido a eso, los Hyuga no tienen poder u autoridad sobre ellos - explicó Naruto.
Todos se quedaron de piedra al oír eso, ya que era cierto, según las leyes, ningún Hyuga podría tocar a los primos sin ser castigado por atentar a un clan aliado de la aldea, sin importar que ese clan se reduzca a un único miembro de sangre.
Hiashi, aunque por un lado estaba triste de que su hija y sobrino no volvieran al complejo, por el otro estaba feliz, eso significaba que estaban a salvo, Neji no sufriría a manos del sello del pájaro enjaulado, y no tendría que decidir entre sus dos hijas para cuál sería la heredera y cuál iba a la casa rama, realmente él salía ganando.
A pesar de que todos estaban conmocionados por la idea tan buena que tuvo el muchacho para salvar a sus compañeros, eran los ancianos, Danzo y Shikaku los más impresionados, ya que a ellos no se les habría ocurrido algo así.
Lo que ninguno sabía, era que ese discurso no había sido improvisado, sino que había sido planeado por los tres chicos para el momento en que tuvieran que enfrentarse al consejo, ya que los primos eran conscientes del infierno que vivirían si eran obligados a volver al complejo Hyuga, y ninguno de los tres quería eso, así que usaron la carta de la política, no fue fácil, pero lograron encontrar las leyes que los pondrían a salvo de su antiguo clan.
Finalmente, el Nara salió de su conmoción y carraspeó para ganarse la atención de todos.
-Bueno, ahora que hemos aclarado ese tema, me gustaría que nos contaras acerca de lo que pasó esa noche, también de lo que hicisteis antes de encontraros con Jiraiya sama, creo que hablo en nombre de todo el consejo cuando digo que necesitamos saber más de nuestro futuro hokage, a pesar de que la decisión de su nombramiento ya es definitiva - expresó el hombre con seriedad.
Naruto suspiró pesadamente, estaba seguro de que a muchos no les iba a gustar lo que iba a contar, solo daba gracias a Kami porque solo estuvieran la parte shinobi del consejo, si llegaban a estar ahí también el consejo civil, tenía claro que todo se habría vuelto un caos al poco de empezar con su relato.
Sin más opciones, el chico les contó todo lo que querían saber, desde cómo pudieron salir de la aldea sin que nadie se diera cuenta, hasta cómo sobrevivieron antes de conocer al sanin de los sapos, y por las expresiones que le estaban dando, estaba más que claro que no estaban contentos con que los chunnins de guardia se hubieran quedado dormidos durante su turno.
