Capitulo 5

Frío dia de nieve.


Cuando Amy se separó de aquel abrazo Sonic no quitó sus manos de los hombros de la joven quién lo miro con una leve sonrisa.

—De verdad lo lamento. —Dijo ella.

—Ya deja de disculparte, me enfadaré si no lo haces. —Comentó el erizo en broma y se puso a revisar los víveres que habían.

La eriza suspiró levemente, aliviada, y luego se acercó a su novio.

—¿Hay algo interesante para comer? —Preguntó la joven.

—Algunas verduras, comida enlatada, pastas y carne. ¿Podremos hacer algo con eso?

—Claro que si. ¿Tu me ayudaras? —Preguntó la eriza.

—Dime que hacer y haré mi mejor esfuerzo. —Le sonrió galante el azulado.

—Okey, toma los tomates y la lechuga y Lavalos bien. —Comentó la eriza mientras tomaba unos trozos de carne. El erizo hizo lo que la rosada le pidió.

Luego de haber cenado llego la situación mas complica: Decidir donde dormiría cada uno, porque sólo había una cama.

—Puedo dormir en el sofá. —Dijo el azulado. —Tú toma la cama.

—¿Que? Hasta hace poco estabas muriéndote de hipotermia, ni creas que te dejaré dormir en el sofá, tú usa la cama.

—¿Y donde dormiras tú? —Le preguntó Sonic alzando una ceja.

—En el sofá obviamente.

—Ni pienses que te dejaré hacerlo.

—Puedo tomar una cobijas y una almohada.

—Hace demasiado frío. —Cuestionó el azulado

—¿Y donde quieres que duerma? ¿En la cama contigo? —Le preguntó girando los ojos, Sonic se sonrojó bastante pero decidió suspirar para relajarse.

—Podríamos. —Murmuró el azulado en voz baja.

—¡¿Que dices?! —Se exaltó Amy con voz aguda.

—¡Pondremos almohadas entre nosotros! ¡No hay porque tocarnos!

—¡Pero...!

—¡Oye! Esto también es vergonzoso para mi pero es obvió que ninguno quiere que el otro duerma en el sofá y mucho menos que daremos el brazo a torcer. Sólo acepta ésto, es lo mejor que tenemos.

Amy sonrojada en exceso acabó aceptando la petición del erizo y ambos se dispusieron para colocar almohadas en el centro de la cama. Los dos se acostaron dandole la espada a las almohadas y Sonic se dispuso a apagar el velador.

—Descansa. —Escuchó decir a Amy. El azulado sonrió.

—Sueña conmigo. —Le contestó en broma.

—Siempre. —Dijo ella y ambos acabaron profundamente dormidos.


Cuándo Sonic se despertó sintió de repente una ráfaga de frío horrible y se levantó para ver si no había alguna ventaja habierta, la luz no era mucha por lo que asumió que aun era muy de madrugada, pero cuando se giró a ver el lado de Amy notó que ni siquiera estaba ahí, ni ella ni las almohadas. El chico se asustó obviamente y gritó el nombre de su novia.

—¡Amy! —se acercó a la puerta del baño y la golpeó levemente — ¿Amy? ¿Estas ahí? —Preguntó Sonic pero nadie contesto, la abrió levemente y efectivamente estaba vacío.

Amy no estaba en la cabaña, pero era imposible que la chica hubiera salido, la tormenta afuera era horrible. Su corazon comenzó a agitarse y empezó a preocuparse de verdad.

—¡Amy! —Gritó asustado —¡Si estas escondida no es gracioso! ¡Sal ya!

Una leve risa se escuchó y vio como Amy salía de debajo de la cama junto con las almohadas.

—Lo siento, no grites ¿si? —Le dijo la eriza mientras salía de su escondite.

—¡Por que hiciste eso! casi me muero del susto. —La regañó

—Perdón, es que tenía miedo.

—¿De qué?

—De él. —Dijo señalando algo detrás de Sonic, el erizo se volteó y vio el rostro de aquel trarotista en la ventana, observándolos sin moverse ni hacer ningún ruido, no hacía nada solo sonreía y era bastante macabro.

—¿Como diablos nos encontró? Quedate aquí. —Le ordenó a Amy mientras iba hacia la puerta dispuesto a salir a enfrentarlo hasta que la voz de la eriza lo detuvo.

—Sonic. —Lo llamó ella con la voz temblorosa. El erizo se volteó y notó como el tarotista estaba detras de Amy reteniéndola con el rostro de la joven lleno de lagrimas.

—¡Sueltala ahora mismo! —Le exigió enfurecido, hasta que todo ocurrió en un segundo, el león clavó su espada en pecho de la joven atravesándola por completo y el erizo quedo paralizado.

—Nunca sabes cuando podrían quitártela. —El león se convirtió en un erizo morado, el mismo que había atacado a Amy la última vez.

Sacó su espada del pecho de la rosada y en lugar de salir sangre comenzaron a salir pétalos de rosas rojas, en grandes cantidades que rápidamente comenzaron a inundar la pequeña cabaña.

—No... Amy. —El erizo estaba en shock, no salía de su asombro y aun no podía aceptar que la joven estuviera muerta, sólo podia ver el cuerpo de la eriza completamente desnudo y pálido.

—Despreocupate, la acompañaras pronto. —Dijo el morado e inmediatamente clavó su espada en el pecho de Sonic.


El erizo abrió los ojos agitado, estaba transpirando y temblando por todo lados. Se sentirá en la cama y observó a Amy dormir tranquilamente del otro lado del muro de Almohadas. De repente la eriza abrió los ojos y Sonic se sobresaltó.

—¿Todo bien? —Preguntó la rosada sentándose en la cama al igual que el.

—Sí. Sí, ¿Por que preguntas? —Dijo nervioso el erizo.

—Porque te movías mucho, estas sudando y bastante nervioso. —Le respondió Amy. —¿Tuviste una pesadilla?

El erizo asintió sin mirarla.

—¿Quieres contarme? —Le volvió a preguntar la rosada.

El chico negó con la cabeza. La chica le sonrió levemente para tranquilizarlo.

—Sea lo que sea ya paso, descansa que mañana tendremos un largo día. —Le comentó la rosada para luego recostarse de vuelta y cerrar los ojos.

Sonic se mantuvo sentado en la cama, observando detenidamente el rostro de Amy y luego movió sus ojos hacia las ventanas y la puerta, estaban bien cerradas pero le costó bastante hacerse a la idea de que solo había sido una pesadilla.

Se recostó en la cama mirando hacia las almohadas pensativo y luego quitó un par de ellas de la cama para poder observar mejor a Amy, sólo la mitad inferior de sus cuerpos estaban separados por la mullida muralla. Sonic suspiró, debía tranquilizarse, Amy estaba bien, estaba con él y si algo le pasaba lo sabría al instante; además no es como si su novia no supiera defenderse, al contrario el tenía claro que Amy daba buena pelea pero eso no evitaba que se preocupara, ese maldito sello que le habían puesto en su espalda la había tirado al suelo como si fuera un objeto más, sin poder moverse y apenas hablar. Lo tenía mas intranquilo un maldito pedazo de papel que los enemigos en sí.

Al final no cerró los ojos hasta que el cansancio le ganó, si fuera por él se habría quedado toda la noche despierto.


A la mañana siguiente Amy se levantó con la sorpresa de encontrarse de lleno la cara de Sonic, retrocedió un poco y noto que faltaban dos almohadas, pero el resto seguía donde las habían dejado. Se giró para poner su vista en el techo y comenzó a sonreír levemente mientras se sonrojaba, había dormido con Sonic, su novio, su amor de la infancia. Quiso gritar de felicidad pero sólo le salió un pequeño chillido casi silencioso mientras movía levemente las piernas absolutamente feliz.

¡Habia dormido con Sonic! Separados por almohadas claro, ¡Pero en la misma cama! ¡Y con Sonic! ay por Chaos le iba a dar un algo, podía morirse ahí mismo y sería completamente feliz, "Si es un sueño que no me despierten" Pensó la rosada mientras soltaba pequeñas risas con los ojos cerrados.

—¿Soñando despierta? —Escuchó la voz del erizo casi carcajeándose.

El sonrojo de Amy se hizo aun mayor y abrió los ojos para luego observarlo, el chico estaba sentado en la cama mientras le sonría con aire egolatra.

—¿Soñabas conmigo? —Le volvió a preguntar el azulado mientras ensanchaba aun mas su sonrisa.

—¡¿Q-que dices?! No todo se trata de ti. —Dijo Amy mientras giraba la cabeza hacia el otro lado para que no viera su rubor.

—Pues parecía tratarse de mi.

—¡Ya no hago eso! —Dijo Amy intentando excusarse.

—No me molestaría que lo hicieras. —Habló Sonic con tranquilidad para luego levantarse de la cama e ir al baño.

Amy quedó de piedra, estaba completamente sorprendida por el comentario del erizo, ella creyó que a él no le gustaba que hiciera esas cosas, era algo que sintió que le molestaba hace unos años y trato de dejar de hacerlo cuando comenzó a salir con él.

De hecho si lo pensaba habían varias cosas que había dejado de hacer desde que empezaron a ser novios, había dejado de perseguirlo, de buscarlo, ya no lo abrazaba tanto en publico y cuando lo hacía le preguntaba antes, lo mismo había pasado con los besos; tambien había dejado de decir que era su novia por todos lados aunque en este caso fuera cierto.

Había hecho muchos cambios en su forma de actuar por miedo a que el erizo se arrepintiera y la dejara, creyó que él nunca lo había notado o le gustaba mas como estaba actuando ahora porque jamas le había dicho nada respecto al tema. Pero ahora con lo ultimo dicho por el azulado daba por hecho que él si había notado su cambio y había dicho que no le molestaba que fantaseara con él ¿Le molestaría si ella volvía a abrazarlo cuando quisiera? ¿Como antes?

—¿Por que tan pensativa? —Le preguntó Sonic mientras salía del baño.

Amy movió su cabeza para mirarlo y luego le sonrió.

—Por nada, no te preocupes, veré que hay para desayunar. —Dijo la rosada levantándose mientras sacaba algunos alimentos.

El erizo la observó extrañado pero sólo levantó los hombros y se dispuso a ayudarla.


Mientras Amy colocaba el desayuno en la pequeña mesita Sonic se dispuso a abrir las cortinas para observar el exterior, la tormenta ya había pasado y un fuerte sol comenzó a iluminar la cabaña.

—Es bonito ¿No creés? —Preguntó Amy.

—¿Que cosa? —Le cuestionó el erizo girando su vista hacia ella.

—El paisaje, sin contar la tormenta horrible, la nieve es preciosa, si pudiera viviría en un lugar así pero un poco mas cerca de la sociedad. —Dijo ella con una leve sonrisa mientras tomaba un poco de su chocolate caliente.

Sonic asintió dandole la razón y se sentó frente a ella a desayunar, despues de un par de minutos el erizo habló.

—¿Todo esta bien? Te noto mas pensativa y callada de lo normal.

—Si, es solo que... —La eriza no sabía si contarle o no.

—¿Solo que? —Volvió a preguntar el erizo.

—Yo quería saber si a ti... No dejalo, es una estupidez. —Dijo ella mientras volvía a beber.

—Amy, nada que sale de tu boca es estupido, excepto que un día me digas que me cambias por Shadow, eso sí sería una estupidez. —Dijo el azulado en broma para animarla.

Amy rió levemente y luego tomó aire para darse valor.

—Quería preguntarte si a ti te molestaría... Que yo volviera a brazarte como antes. —Dijo en voz baja.

—¿Como antes? —Preguntó Sonic confundido.

—Ya sabes, en publico y mas... Seguido. —Explicó ella bastante avergonzada.

Sonc contuvo una risa lo mejor que pudo y Amy se enfadó por aquello.

—Joh, ¡Pero no te rías! Es vergonzoso, yo...

—Amy, no tienes porque preguntarme esas cosas, solo hazlo y ya. —Dijo el erizo simplemente con una sonrisa.

—Pense que a ti no te gustaban.

—Tonterías, solo me avergonzaba un poco pero no es como si no las tolerara, nunca supe por que dejaste de hacerlo en primer lugar.

—Creí que no lo habias notado. —Dijo Amy sorprendida.

—Amy, soy distraído pero no tonto, claro que noté que dejaste de hacer ese tipo de cosas, dejaste de abrazarme y besarme a sólo preguntarme si podías hacerlo, me dejabas ir a donde quisiera incluso si no te llevaba conmigo, dejaste de perseguirme o de hablar sobre mi con mis amigos o los tuyos.

—Creí que te alejarías si seguía haciendo esas cosas. —Confesó la rosada, y Sonic conectó su mirada con la de ella.

—En un primer momento me sorprendiste bastante y me sentí feliz por eso, aún no tenía muy claro lo nuestro y no quería crear ilusiones si algo fallaba, pero con el tiempo me sorprendí al ver que seguías comportándote de esa manera tan tímida, era extraño, siempre pensé que si comenzábamos a salir nuestra relación sería la mas cursi del planeta conociéndote.

—¿Querías que fuera cursi? —Preguntó Amy en voz baja.

—Quería que fueras tú —Confesó el erizo —Y lo sigo queriendo.

—No lo entiendo. ¿Que cambio desde que comenzó nuestra relación hasta ahora? —Preguntó Amy, él le habia dicho que en un principio se sentía feliz de que ella se comportara de esa forma, ¿Por que ahora no?

—Mis sentimientos por ti. —Respondió algo avergonzado.

—¿Que? —La eriza sintió que se le subian los colores. Sonic acerco su silla a Amy y puso sus manos sobre las de la rosada.

—Amy yo tengo que decirte algo muy importante. —Habló serio el erizo.

—¿Q-Que es? —Preguntó la joven sonrojada por la cercanía.

—Amy yo te...

Antes de que pudiera continuar un temblor comenzó a sacudir el suelo y a mover todos los objetos de la casa.

—¿Es un terremoto? ¿Un sismo? —Preguntó Amy preocupada, de repente se escuchó como caían algunas cosas y se rompían junto con el sonido de una avalancha.

—Mierda, debajo de la mesa. —Dijo Sonic mientras se metía junto con Amy y la abrazaba para proteger su cabezas.

El sonido de la lampara de techo cayendo y rompiéndose contra la mesa hizo que la rosada se abrazara aun mas a Sonic.

—Tranquila, ya pasará. —Le dijo acariciando su cabeza para calmarla. La rosada escucho la avalancha cada vez mas serca y saco la carta del escudo para rodearlos a ambos solo en caso de que la casa no resistiera.

De un momento a otro el temblor ceso y sintieron como la avalancha también pasaba. Ambos se quedaron unos minutos mas abrazados hasta asegurarse de que realmente el peligro había pasado y se separaron con Amy aun temblando quién hizo que el escudo desapareciera.

Salieron de debajo de la mesa y observaron los destrozos.

—Eso fue aterrador. —Dijo Amy aun impactada.

—Tuvimos mucha suerte. —Habló Sonic mirando por la ventana —La avalancha apenas nos rozo.

La rosada suspiró y se abrazó a si misma.

—Me recordó a aquella vez. —Dijo ella, Sonic la observó curioso. —Cuando Gaia y Chip. —Explicó ella.

Sonic asintió y luego pensó mejor lo que Amy dijo.

—¿Crees que esto haya sido por los templos? —Preguntó Sonic observando a su novia.

—Es una posibilidad. —Ambos se quedaron callados hasta que la rosada volvió a hablar —¿Que haremos con el... cuerpo?

Sonic lo pensó detenidamente, no querían enterrarlo, no sabían si tenía familia, amigos o alguien que viniera a verlo.

Ambos erizos salieron de la casa y observaron el lugar donde estaba el hombre.

—Podemos... Enterrarlo en la nieve, lo mantendrá algo fresco un par de dias mas y colocaremos algo para señalarlo.

—¿Y si llamamos a la policia? —Preguntó Amy.

—¿Y donde les diremos que estamos exactamente?

—Ire por el comunicador, veré si aun funciona. —Dijo Amy mientras entraba a la cabaña de vuelta.

Cuando volvió Sonic ya se encontraba poniendo algo de nieve encima de el con una palabra que había encontrado en el porche.

—¿Funciona? —Preguntó el azulado

—Si, hay algo de señal. Creó que fue la tormenta lo que mas lo bloqueaba.

—Bien, luego le daremos las coordenadas a la policia, por ahora busquemos algo con que señalar el lugar.

Sonic y Amy buscaron por el sitio pero al final decidieron colocar la propia pala, la rosada se sacó el listón rojo de su cabeza y lo ató al mango para que fuera algo mas visible.

Ambos se quedaron un rato fuera observando el paisaje hasta que Amy sintió como Sonic la apoyaba contra un arbol y él se ponía frente a ella.

—¿Que ocurre? —Preguntó la eriza algo nerviosa.

—Amy yo te... —Comenzó a decir Sonic pero un sonido del comunicador lo interrumpió, Amy observó de reojo y notó que era Tails. —No contestes ya lo llamaremos después. —Dijo el erizo suspirando mientras se acercaba a la rosada para besarla hasta que el pitido volvió a sonar.

—Podría ser una emergencia. —Dijo Amy en voz baja.

—Ésto es una emergencia. —Le dijo Sonic en broma mientras pegaba sus labios con los de ella. Amy de a poco fue respondiendo el beso, sin embargo el pitido se volvió aun mas fuerte y estresante por lo que Sonic se separo de ella enfadado y respondió la llamada. —Por Chaos ¡¿Que?!

—¡Sonic! —Se escuchó la voz preocupada de Tails por el altavoz. —¿Estan bien? tengo su ubicación y estoy llegando. La recibí hace unos minutos y no tienes ni idea de lo preocupado que estaba.

—Me la hago. —Dijo el erizo en un suspiro.

—¿Amy está contigo? —Preguntó Tails

—Como siempre, ¿Donde mas estaría Amy Rose? —Dijo Sonic en broma, la rosada giró los ojos.

—Bien, aterrizaré en unos minutos, corto.

La llamada termino y Sonic suspiró guardando el comunicador. Amy lanzó unas pequeñas risas y le sonrió.

—Tardará unos minutos en venir —Dijo Amy con una sonrisa.

—Unos minutos muuuy largos. —Habló Sonic alargando la u.

—Podemos aprovechar. —Amy se acercó a él y lo abrazo del cuello para besarlo nuevamente.


—¡Sonic, Amy! —Gritó el zorrito mientras abrazaba con fuerza al azulado.

—Tails amigo, que gusto me da verte. —Dijo el mayor con una sonrisa.

—¡Y a mi! —Contestó el zorro. —¿Que les pasó? ¿Que pasó con el templo?

Amy y Sonic se miraron preocupados.

—El templo explotó. —Dijo Amy

—¡¿Que?! —Preguntó alarmado Tails. —Eso no es bueno, no es nada bueno...

—¿Por que? —Preguntó el erizo.

—¿No se han enterado? —Tails sacó su comunicador y les mostró una imagen satelital de su planeta. — Mazuri se separo de la corteza terrestre. Es la misma grieta que la última vez

Amy y Sonic se miraron sorprendidos y luego observaron a Tails.

—¿Hace cuanto fue? —Preguntó Amy.

—Un par de horas. —Respondió Tails. Entonces ambos erizos entendieron de donde había salido el terremoto de hace rato.


—¿Dices que explotó? —Preguntó el lobo mientras lo observaba con severidad.

—Lo lamento mucho. —Respondió el león mientras se inclinaba levemente.

—¿Como pasó?

—Creemos que fue un fallo de la maquina.

—¿Lograron absorber toda la energía?

—Si pero la gran mayoría se liberó en la explosión. —Respondió un científico que estaba al lado del león.

El lobo gruñó y luego bebió otro poco de vino.

—No podemos dejar que esto ocurra de nuevo, esa energía es demasiado importante y no la hay en mucha cantidad como para desperdiciarla así.

—Si señor.

—¿Que hay de ese erizo y de la tarotista de los que me hablaste la última vez?

—Volvieron a aparecer, los habiaemos capturado pero la explosión nos separó.

—Merlín, quiero que los busquen y los maten, el Team Sonic es una piedra demasiado grande, mas si tienen una tarotista.

—Ella no sabe como aprovechar el poder de sus cartas al completo, es una novata y la G.U.N la vigila de cerca.

—Y aun así te dio pelea. —Le habló el lobo blanco mientras lo miraba con reproche. —¿Como era su apellido? ¿Rose?

—Así es. —Respondió Merlín.

—Rose... —Dijo en un murmuró mientras observaba la rosa que estaba en el florero de su escritorio. Él la tomo y la aplastó con sus manos. —Quiero su cadaver en mi oficina, con el resto me da igual lo que hagan.

—Si señor.

Tanto Merlín como sus demas empleados se marcharon y el lobo se relajó en su asiento mientras veía en las noticias la imagen de Mazuri separado del resto del mundo, sonrió al instante.

—Adoro cuando las cosas marchan bien.

Continuará...


Bueno, ¡Hola! ¿Como están? Yo bien por suerte, feliz de haber terminado este cap, ¿Que les pareció? ¿Que creen que Sonic le quiere decir a Amy? (Es obvio pero yo pregunto porque quiero XD y no, no es matrimonio xdd)

Gracias por el apoyo y los comentarios, adoro leerlos así que de verdad se los agradezco.

pd: Intento mejorar en lo de las comas y los puntos, espero estar haciéndolo bien.

Bueno, Bye Bye!