Capitulo 6

De pasteles y espionaje


Luego de una corta charla decidieron cerrar la cabaña, Amy había colocado algo de dinero en la encimera por los gastos, luego se pusieron en marcha hacia el templo para ver que tal había quedado, la verdad no tenían muchas esperanzas de que la mayor parte hubiera sobrevivido.

Cuando los tres llegaron a la zona Tails aterrizó su avión en un lugar seguro y caminaron hasta el templo, pero al llegar la vista los devastó.

La edificación estaba completamente destruida, parecía que ya no había nada que salvar, los escombros estaban esparcidos en muchos lugares y a penas quedaba el suelo como prueba de que una construcción había estado ahí.

— Esto es terrible. —Dijo Amy devastada.

— ¿Como se supone que repondremos al mundo si los templos se destruyen de esta forma? —Preguntó Sonic pateando una pequeña roca que había en el suelo.

— La ultima vez lo habías hecho con las esmeraldas de caos ¿Verdad? —Preguntó Any

— Si pero el problema es que no sabemos con exactitud donde están. —Dijo Sonic.

— ¿Y no podemos buscarlas? —Hablo la rosada.

— Es complicado. —Dijo el zorro mientras miraba el entorno. —Las esmeraldas emiten cierta cantidad de poder que afecta en el entorno cada cierto tiempo, de esa forma las encontramos al igual que lo hace Eggman, el problema es que hace meses que desaparecieron y no tenemos ni un rastro de ellas. Creemos que alguien ya las tiene y por eso no hemos encontrado nada, es una de las razones por las que Sonic ha estado haciendo mas viajes que de costumbre.

— ¿Por que no me dijiste que era por eso? —Preguntó la rosada volteando para observar a Sonic.

— No creíamos necesario preocuparte a ti o a los demas , sólo Tails, Knuckles y yo estabamos al tanto de la situación. —Respondió el azulado.

Amy suspiró y se sentó en una roca para pensar.

— Los demas templos siguen intactos, quiza aun podamos reconstruir el planeta. ¿Pero de que forma? — Se preguntó la rosada.

— Tendríamos que esperar a que las esmeraldas aparecieran o buscarlas nosotros pero sería gastar tiempo y energía para nada si alguien mas ya las tiene. — Concluyó Tails.

— La situacion se complicó demasiado. —Dijo Sonic caminando hasta lo que había sido el centro del templo.

— Tails, tengo algo que contarte.—Dijo Amy mirando al zorro de forma seria.

Comenzó a hablarle sobre su familia y sus orígenes. Lo único que Sonic le había contado a Tails era que una mafia drenaba la energía de los templos y había un loco que hacía magia pero no había tocado el tema de Amy porque le parecía que era algo que sólo la rosada podía explicar.

Cuando Amy terminó de contarle la historia le mostró sus cartas al zorro y le explico para que servía cada una. Tails no podia creerlo, en todo el sentido de la palabra, aunque sabia que las esmeraldas eran en cierto punto mágicas el siempre había sido un zorro de ciencia, le buscaba la razón lógica a todo por eso cuando Amy le hablo sobre su mundo al zorro le costo creerle.

—No es momento para bromas chicos. En serio las dimensiones paralelas son insostenibles físicamente hablando, aun asi eres buena actuando, casi me la creo. —Le dijo el zorro riendo. Amy lo miró con el ceño fruncido, se paro delante de él y saco una carta.

Luego de pronunciar un nombre sus grandes alas aparecieron en su espalda, una de ellas aun tenia la venda sujetada en el lugar donde la habían dañado.

—Explica ésto. —Le dijo Amy enfadada a Tails. El zorro cayo sentado al suelo de la impresión.

— ¡No bromees! ¡¿Era en serio?! —Gritó impactado.

— ¡Claro que lo era! —Le contestó la rosada.

— Sabía que eras rara, pero no que lo eras tanto. —Habló el chico impresionado.

— ¿Rara? ¡¿Rara?! ¡Oye de los dos quién es el que tiene dos colas! —Le reprochó Amy.

—¡Bueno, ya basta! ¡Tranquilos! —Dijo Sonic poniendose entre sus dos amigos.

—Bien, pero ¿Por que nunca dijiste que podías hacer eso? —La cuestionó Tails.

—Eh, ¿Nunca preguntaste? —Le habló Amy algo nerviosa y con una media sonrisa.

—Tú y Sonic pasan demasiado tiempo juntos. —Le dijo Tails mientras se levantaba del suelo lentamente.

Los dos erizos se miraron entre ellos algo sonrojados.

— Bien, creo que por ahora debemos volver a Green Hills y pensar en algún plan para solucionar esta situación. —Habló el zorro mientras se acariciaba la cabeza.

— Si, además debemos buscar la mochila de Amy en el correo. —Dijo Sonic con calma.

— Bien, entonces decidido, volvemos a Green Hills. Lamento que sus vacaciones hayan terminado asi chicos. —Les dijo Tails mientras caminaban al avión.

— No importa. De todas formas no estuvieron tan mal ¿Verdad Amy?.—Dijo Sonic con una sonrisa, la rosada lo observó y le devolvió la sonrisa.

— No. No fue tan malo.

Tails los miró a ambos alzando una ceja pero al final decidió no preguntar. Cuando los tres subieron al avión sintieron otro terremoto y Tails hizo lo posible para despegar antes de que otra avalancha pudiera cubrirlos.

Una vez en el aire pudieron notar como todo se sacudía en la tierra. El planeta se estaba separando otra vez.

— ¿Cuantos templos creen que hayan drenado ya? — Preguntó Amy sentada en una de las alas de avión.

Sonic y Tails pensaron esa pregunta también pero no querían dar una respuesta, esperaban que no muchos porque aun no sabían como revertir la situación.

Una vez llegaron a su base en Green Hills Sonic y Amy se sentaron en los sillones de la sala mientras que Tails iba a comunicarse con Knuckles.

— Al fin en casa. —Dijo Sonic mientras se estiraba en el sillon.

— Nunca creí extrañar Green Hills tanto como ahora. —Habló Amy con una sonrisa.

—Concuerdo contigo. —Dijo el azulado sonriendo.

— ¿Quieres que horneé algo? Puedo hacer unos pastelitos. —Le propuso Amy.

— Claro, ¿Por que no? —Habló Sonic relajado con los ojos cerrados.

— ¡Genial! —Amy se paró de un salto del sillón para besar a Sonic y luego irse a la cocina.

Sonic abrió los ojos con sorpresa cuando sintió el beso pero para cuando quiso responder Amy ya se había ido. Sonic podía jurar que si había algo que entusiasmaba a la eriza mas que estar con él era: hacer dulces.

El erizo se volteó para ver por el marco de la puerta a la rosada moviéndose por toda la cocina buscando ingredientes y utensilios, Amy tenía una rapidez y ligereza a la hora de preparar postres y dulces que envidiaría cualquier pastelero, ademas verla con el delantal rosa -que la joven había dejado en el taller para momentos como esos- era sumamente adorable.

— Sonic, ¡Sonic! — Le gritó el zorro para que el erizo lo escuchara. El azulado volteó algo asustado.

— ¿Si? — Preguntó algo confundido.

— Te quedaste embobado viendo a Amy. —Le murmuró el zorro con una sonrisa picara en su cara, Sonic fruncio el ceño y bufó.

— Claro que no.

— Claro que si. —Dijo Tails burlándose.

— Da igual. —Habló el azulado restándole importancia al tema. — ¿Que te dijo Knuckles?

— Dice que todo esta muy tranquilo en Angel Island, le dije que lo mejor sería que viniera aquí pero no quiere dejar sola a la esmeralda madre con esos locos sueltos.

— Me lo esperaba, no abandonará esa isla aun si el mundo se parte en dos. Cosa que está pasando. — Dijo el erizo con una sonrisa.

— Hablando de partirse en dos, aun debo investigar porque sucede todo esto. ¿Recuerdas algún nombre? Hablaste sobre una mafia.

— Se llamaban Mafia Blanca, o algo asi, pero no creo que encuentres nada de ellos buscando en Internet. —Dijo Sonic con una media sonrisa.

— Es porque no voy a buscar en Internet, buscare en la base de datos de la G.U.N —Dijo el zorro tranquilo mientras caminaba a su computadora.

El Team Sonic y la G.U.N tenían una especie de convenio desde que se había formado oficialmente el equipo para detener a Eggman, el Team Sonic se encargaba de los problemas mas graves, como invasiones, ataques de robots y cosas que involucraban la destrucción del mundo en general, la G.U.N se encargaba de los problemas mas pequeños a comparación que involucraban a los ciudadanos, como atentados, tiroteos, robos millonarios o cualquier otra cosa de esas. El Team Sonic les hacía informes sobre algunas de sus misiones, explicaban los avances en poderes o habilidades de cada miembro al menos una vez por año y ante cualquier problema que la G.U.N tuviera debían acudir, a cambio ellos les permitían acceso a su base de datos y la completa libertad de actuar e ir a donde quisieran sin restricciones.

Era algo molesto tener que dar informes a la G.U.N constantemente, y la mayoría del tiempo se sentían vigilados, pero era algo que debían hacer si querían tener libertad a la hora de actuar, no siempre Tails construía inventos del todo legales, además de esa manera se encargaban de tener una fuente de ingresos.

Unos minutos después la eriza salió de la cocina sin el delantal y con una sonrisa.

— Terminé la masa pero me faltan algunos ingredientes para el relleno, bueno varios. ¿Hace cuánto no repones la nevera Tails? —Preguntó la rosada.

— Un par de días. —Contestó el zorro restándole importancia, estaba mas bien concentrado en la investigación.

— Con la cantidad de comida que tragas me sorprende que aun no este del todo vacía. —Dijo la eriza cruzándose de brazos, luego tomó un papel y un bolígrafo y comenzó a escribir una lista de compras.

— ¿Vas a salir a comprar? —Preguntó Sonic curioso.

— Si, a los pastelitos les queda un rato largo.

— Entonces voy contigo. —Dijo el erizo.

— No es obligatorio que me acompañes a todos lados. —Le dijo la chica mientras tomaba unas bolsas reutilizables de las gavetas de la cocina.

— Quiero hacerlo, ademas me voy a aburrir aquí y lo mas interesante que esta haciendo Tails es buscar informacion, ya sabes, cosas de nerds —Dijo Sonic con una media sonrisa.

— ¡Oi eso! —Gritó Tails enfadado.

Amy suspiró y caminó hasta la puerta delantera.

—Vámonos. —Dijo la fémina mientras se alejaba caminando. El erizo se despidió de Tails y salió tras ella.


Una vez llegaron al supermercado tomaron un carrito y se dispusieron a hacer las compras, habían muchas personas haciendo lo mismo, la mayoría llevaba cantidades de papel higiénico.

— ¿Para que quieren tanto papel? —Preguntó Amy en voz alta. El hombre del carrito la miró como si se hubiera vuelto loca.

— ¿No has visto en las noticias que el mundo está partiéndose otra vez? No me tomarán desprevenido ahora.

— Pero, ¿No sería mejor comprar comida? —Preguntó Sonic confundido.

— ¿Yo voy por ahí diciéndote que comprar? —Lo miró el hombre de reojo.

— ...No.

— Entonces fin de la conversación.

El hombre con el carrito lleno de papel higiénico se alejó, Amy y Sonic se miraron confundidos pero continuaron con su recorrido, las góndolas no estaban vacías, sólo las del papel higiénico, así que les fue relativamente fácil conseguir lo que querían, mientras buscaban leche se cruzaron con un par de zoomorfos que miraban uno de los televisores del supermercado, en él pasaban las noticias y se veía una imagen satelital del planeta partido en cuatro pedazos. Cuando uno de esos zoomorfos se giró y reconoció a la pareja de erizos detras de ellos los miró con furia.

— ¡Ustedes! —Dijo enfadado. Sonic y Amy lo miraron confundidos y la chica al lado del Zoomorfo se giró tambien.

— ¿Nosotros? —Preguntó Sonic algo confundido.

— ¡Si! ¿Que se supone que hacen? —Exigió el alce enfadado.

— ¿Comprar comida quizás? —Le dijo el erizo con la ceja alzada mientras apuntaba el carrito.

— Deberían estar solucionando todo esto. — Les reclamó.

— ¿Que te creés? ¿Que esto se hace de la noche a la mañana? — Le preguntó Sonic enfadado, Amy abrazó el brazo del erizo para detenerlo por si hacía alguna tontería.

— ¡Han habido dias en los que lo han resuelto así! —Le gritó el alce, la joven a su lado que parecía ser su novia también intentaba calmarlo.

— ¡En esos momentos sabíamos que sucedía y donde ir a detenerlo! Lo siento si la bola de cristal no nos funciona esta vez.

— Ya, ya, no discutan. —Dijo Amy colocándose en medio de ellos al ver que las personas del supermercado comenzaban a observar curiosas. — Hacemos todo lo mas rápido posible pero no es fácil. — Le dijo la rosada al alce mirándolo a los ojos.

— La G.U.N ya habría resuelto este problema en un par de horas, ellos sí hacen su trabajo bien. —Reclamó el castaño.

— ¡Calmate cariño! —Le gritó la gacela que sostenía al alce por el brazo. — Lo siento mucho, él le había regalado un viaje a sus padres en crucero y perdieron la comunicación con el barco cuando el mundo se separó, ésta muy tenso y enfadado desde entonces. —Habló como disculpa mirando a Amy y Sonic.

—Lo entendemos —Dijo la rosada — Pero hay cosas con las que tenemos que tomar nuestro tiempo, sabemos lo que sucede pero la situación no es fácil se solucionar.

— ¡Las personas podrían estar muriendo mientras ustedes compran... leche! —Gritó el alce de manera despectiva acercándose peligrosamente a Amy, Sonic se colocó entre su novia y el chico.

— Hacemos lo que podemos, entre tanto no nos vamos a morir de hambre. ¡Intenta encargarte tú de salvar al mundo todo el tiempo a ver si aguantas la presión!

— ¡Ya basta! Vámonos Sonic. —Dijo tomando del brazo al azulado mientras movía el carrito.

— ¿Quien demonios se cree este invecil? —Dijo Sonic aun clavando su enfadada mirada en el alce.

— ¡Sonic vámonos! ¡Estan haciendo un espectáculo! —Dijo la rosada mientras arrastraba al azulado lejos del alce, giraron en un pasillo y la eriza se frenó para mirar a su novio a los ojos. — Calmate.

— ¡Queria decirle un par de cosas a ese idiota! —Le reclamo a su novia. Amy lo miró enfadada.

— ¡No me grites que no es conmigo con quién discutías! ¡Ahora calmate o te calmo de un golpe con PikoPiko!

Sonic se obligó a cerrar los ojos y respirar profundo, luego de unos segundos observó a Amy ya mas tranquilo.

— Lo siento. —Dijo el azulado mientras se ponía a ver unas cajas de cereal.

— Está bien, todos estamos nerviosos con esta situación, no dejes que te afecte ese idiota. —Le dijo Amy con calma mientras abrazaba al erizo por la espalda. — ¿Quieres llevar cereal? —Le preguntó con una sonrisa, Sonic la miró de reojo y algo sonrojado asintió. — Pon el que quieras en el carro y luego nos vamos, ademas podría aprovechar a buscar mi mochila.

—Es verdad. —Habló Sonic con una leve sonrisa mientras ponia cereal en el carro y se marchaban a la caja.


La pareja de erizos se encontraba caminando por el centro con las bolsas de la compra mientras miraban las tiendas de camino al local de paquetes y envíos. Cuando llegaron se pusieron en la fila a esperar su turno para buscar la mochila de la rosada.

Cuando les tocó y preguntaron por la mochila de Amy el empleado fue a la zona de atras y luego de unos minutos salió con la mochila de la rosada. La chica sonrió feliz y se fijó que todo estuviera ahí, una vez se aseguró Amy se colocó la mochila en la espalda y salieron del local hacia el taller de Tails.

Ambos erizos estaban tan compenetrados en su charla que no se dieron cuenta que una camioneta negra los siguió un par de cuadras para luego girar en una esquina y asi perderlos.

— Señor, tiene la mochila. —Dijo uno de los hombre en el auto por la radio.

— Perfecto, ¿Notaron algo?—Preguntó atravez de la radio.

— Nada. Todo va de acuerdo al plan...


Cuando llegaron al taller de Tails Sonic fue a la cocina a colocar lo que habían comprado y Amy fue a la habitación del zorro a cambiarse de ropa y ponerse su vestido rojo y sus botas de toda la vida para meter las ropas de invierno dentro de la mochila, dejándola en la habitación, luego salió del cuarto y fue a ayudar a Sonic con las cosas mientras hacía el relleno para los pastelitos.

Al erizo le gusto ver a Amy con que típico vestido, al fin las cosas retomaban de a poco la normalidad. Salió de la cocina y fue a ver a Tails, el zorro seguía compenetrado en la investigación.

— ¿Encontraste algo? —Preguntó Sonic.

— Nada, es como si no existieran, ¿Seguro que escuchaste bien el nombre?

— Si, lo recuerdo muy bien. ¿No habrá algun archivo que te quedo sin revisar?

— Eso estoy intentando descifrar, quiza si me meto en el codigo logre encontrar algo.

— Bien, ¿Sabes algo de las esmeraldas Caos? — El erizo se sentó al lado de su amigo.

— Tampoco, últimamente no encuentro nada de lo que busco. — Comentó Tails frustrado.

— ¡Animate! Eres un genio, seguro descubres algo pronto.

—Eso espero. —Dijo Tails suspirando.

Luego de media hora de búsqueda sin éxito la eriza apareció con una bandeja de pastelitos para ellos por lo que ambos se tomaron un descanso de la búsqueda.

— Necesitaba algo de esto.—Dijo el zorro feliz mientras comía su pastelito.— Gracias Amy.

— No hay de que. —Respondió contenta la rosada.

— ¿No puedes usar tus poderes para buscar a estos mafia o las esmeraldas? — Le preguntó Tails curioso, no había a barajado esa posibilidad hasta ahora.

— Lo siento, es peligroso para mi utilizarlos aquí. —Le contesto simplemente la eriza.

— Vaya, pues realmente ya no hay muchas opciones, estamos varados.

— ¿Y que tal preguntarle a Shadow o Rouge? —Preguntó la rosada, ambos amigos la miraron — Trabajan en la G.U.N ¿O no? Quizás puedan hacer algo.

— No se que tan dispuesta esté Rouge y Shadow trabaja con ellos para limpiar su historial por lo del A.R.K, lo mas probable es que los tengan bien vigilados. —Dijo Tails

— Pero podrían contactar con ellos en algún momento, quizás en la noche.

— Supongo que tiene un punto. —Dijo Sonic mientras miraba a Tails.

— Bueno, veré que tal va todo en la pastelería, no tardo. —Comentó la rosada y se levantó para salir de la sala. Luego tomo su teléfono y marco en numero de su empleado.

De a poco la noche comenzó a asomarse por el cielo y aun no tenían nada, ni pistas, ni indicios, ni soluciones, estaban completamente varados y el estrés y cansancio comenzaba a sentirse.

— Sonic, creo que ire a mi casa. —Dijo la eriza mientras se colocaba su mochila.

— ¿No prefieres quedarte aquí? —Le preguntó el azulado.

— No, tengo cosas que organizar, y me llegaron varios paquetes para mi pastelería que tiene el casero y debo buscarlos. —Le explicó la rosada.

—Bien, te acompaño. — Habló el erizo suspirando.

— Ya te he dicho que no necesitas hacerlo si no...

— Sí, sí, si no quiero, pero la cosa es que hay una mafia entera tras nosotros, prefiero acompañarte.

— Se cuidarme sola, gracias.

— Lo se, pero voy estar mas tranquilo si te acompaño.

La eriza bufó, pero acabó aceptando la propuesta de Sonic.


Cuando llegaron al departamento de la joven y colocaron las cajas en su sitio el erizo se apoyo en el marco de la puerta.

— Si sucede algo, escuchas algo o notas algo...

— Te llamo, ya lo se. —Le dijo la eriza con una sonrisa cansada, ya era la tercera vez que escuchaba esa frase del chico.

— Ten mucho cuidado y cierra todo bien.

— Si papa. —Le contesto la rosada riendo y luego lo beso en los labios, el erizo respondió al beso. — Descansa Sonic.

— Tu tambien Rosie. —Le contestó el azulado, Amy rió.

— ¿Rosie?

— ¿Te gusta? Estaba pensando en apodos, estaba ese, Chicle o Pinky.

— Todos esos se los robaste a Rouge. —Le dijo Amy riendo.

— Puede ser. —Habló el erizo mientras levantaba los hombros y se alejaba de la puerta por el pasillo. — Buenas noches Chicle.

— Buenas noches Soniku. —Dijo la rosa mientras sonreía y cerraba la puerta.

— ¡Oye! ¡Cualquier apodo menos ése!

Escuchó que su novio gritaba desde el pasillo, la eriza no quitó su sonrisa hasta que se fue a dormir.


En medio de la noche un ruido extaño la desperto, abrió lentamente los ojos y se sentó en la cama algo adormilada, vio el reloj para notar que era las dos de la mañana, bostezo sin hacer ruido y sacó el comunicador mientras abría lentamente la puerta de su cuarto. No habia nadie.

— Falsa alarma. —Dijo la rosada mientras colocaba el comunicador en su lugar.

Estuvo por cerrar los ojos hasta que notó una leve luz roja traspasar su mochila, la rosada se levantó lentamente mientras encendía su velador y rebuscaba para encontrar lo que creaba esa luz, hasta que de repente notó un leve parche en la parte de abajo de su mochila lo que la extraño.

Con fuerza lo sacó y cayó un pequeño aparato que daba una luz roja parpadeante, si no se ubiera levantado a esa hora con las luces apagadas no lo habría notado. Parecía un pequeño micrófono.

¡La habían estado espiando! Sacó todo de su mochila y rebuscó intentando encontrar algo más, creyó que fueron los de la mafia hasta que volvió a mirar el aparato, era un tipo de micrófono especial que Tails había diseñado para la G.U.N.

La eriza se levantó de repente y tomó el comunicador para llamar a Sonic hasta que unas manos se lo impidieron, noto a tres hombres con uniformes sujetarla y uno de ellos colocó un pañuelo en su boca, trato de no respirar pero le fue imposible.

Lo último que vio antes de caer dormida fueron los parches de los uniformes que ponían: G.U.N.

continuar...


Bueno, ¡Holi! ¿Se acuerdan de mi? A estas alturas que les pida perdón es lo mismo que pedirles pan pero, ¡Perdoonn! no había tenido ni el tiempo, ni la inspiración para escribir.

¿Que tal van sus cuarentenas? (Asumo que la mayoria que me lee esta en una) yo estoy en cuarentena, creo que lo llevo bastante bien. (Sufro internamente, quiero ir a la plaza a amacarme y hacer picnic :))

Eeeen fin, algo que quiero hacer es aclarar la edad de los personajes, no había pensado hacerlo porque no veía mucha importancia en eso para la historia pero quizás explique mejor varios cambios de actitud así que:

Sonic: 21 años.

Amy: 18 años.

Tails: 13 años. (Plena preadolescencia)

Knuckles: 22 años.

A partir de ahí creo que ya pueden sacar las edades de los demas xd

En fin, tengan un bonito dia, una bonita cuarentena, cuidense mucho, lavense las manos y tosan en el codo.

¡Bye Bye!