Capítulo 10
Por el agujero del conejo
— Sabes Amy, me hubiera gustado haber sido mas valiente antes.
— ¡No digas tonterías Sonic! ¡Callate! — Le gritó la eriza con lagrimas en los ojos mientras acariciaba el rostro de su amado. Él tenia su cabeza apoyada en sus piernas y sus ojos estaban a punto de cerrarse.
— Desearía haber podido estar mas tiempo con todos.
— ¡Ya basta! ¡Eres un idiota! ¡¿Por que lo hiciste?! — Le reclamó la rosada mientras observaba como la vida se escapaba de los ojos del erizo.
Tails, quién estaba junto a ellos ya no soportó mas la situación y cayó al suelo de rodillas mientras comenzaba a sollozar.
— Porque te amo... Lamento no habertelo dicho antes. — Entonces Sonic cerro los ojos y aunque su herida seguía sangrando el erizo ya no respiraba. Amy sollozó mientras abrazaba al erizo.
— No esta pasando, no esta pasando, no esta pasando. — Se repetía una y otra vez como un mantra mientras intentaba recobrarse del shock inicial. — ¡SONIC! — Gritó con su voz desgarrandose.
Se observó a ella misma con su cuerpo casi completamente negro y entonces levantó la vista para ver como los escombros de un edificio caían directo hacia ella.
Antes de recibir el golpe despertó. Agitada y sudada la eriza se levantó tambaleante de su bolsa de dormir y salió desesperamente de la tienda de campaña buscando recobrar el aire.
Rouge parecía no haberse despertado y entonces observó a lo lejos a Knuckles sobre la rama de un árbol.
Esa pesadilla espantosa le había hecho tener una nueva perspectiva de todo, ¿Que sucedería si le decía a sus amigos que moriría? La tarotista le había dicho que ella moriría a causa de la magia prohibida, pero podrían haber consecuencias negativas para sus amigos, quizá la protegerían más o quizas evitarían que ella usara magia y eso implicaría que alguno de ellos muera.
Jamás en su vida Amy había abarajado la posibilidad de morir, mucho menos la de sus amigos a pesar del trabajo tan peligroso que tenían. Ahora que la muerte en su vida era un hecho palpable muchas dudas le venían a la cabeza.
Ella no podía morir, no quería morir ¡Le quedaban tantas cosas por las cuales vivir! ¡Ella quería vivir! ¡No era justo!
La respiración de la rosada se volvió agitada y con pesar camino adentrandose en el bosque.
— No puede estar pasando me esto, no es cierto, no quiero morir. No voy morir. — Penso Amy sintiendo la furia recorrer por su interior.
El dolor en su pecho se volvía cada vez mas intenso y le dolía pensar que dejaría a sus amigos, que no volvería a ver su mundo aunque sea una vez, que todo lo que tenía y lo que había conseguido ya no valía para nada.
Entonces Amy hizo aparecer su martillo y observó al arbol que tenía enfrente con furia, tomo aire y lo golpeó con todas sus fuerzas. Repitió la acción hasta el hartazgo y siguió con sus puños mientras el sudor recorría su frente.
No quería morir.
Un golpe.
No iba a morir.
Otro golpe.
Quería seguir viviendo.
Un golpe más.
Odiaba esta situación.
Otro golpe.
Quería irse, irse lejos y escapar de todo sin importarle nada.
¡¿Por qué siempre que encontraba la felicidad y la comodidad simplemente se le escapaba?!
Otro puñetazo, esta vez fue tan fuerte que hizo un agujero en el tronco y Amy sacó un grito de frustración.
— ¿Que te ocurre? — Le preguntó Knuckles apoyado en el tronco de un árbol detras de ella con los brazos cruzados.
La rosada volteó rápidamente.
— Knuckles, casi me matas del susto.
— ¿Yo? Eres tú la que golpea arboles en medio de la noche mientras intento hacer guardia, es un milagro que el resto no se haya despertado.
— Lo siento — Se disculpó ella. —¿Estas hace mucho ahí?
— No tanto como para divertirme con el espectáculo. ¿Que te ocurre? Has estado actuando rara últimamente. — Le preguntó Knuckles alzando una ceja.
— No es nada. — Contestó ella en voz baja.
— Claro, seguro ese árbol te dijo algo muy feo para que lo destroces así. — Le respondió en broma Knuckles mientras se acercaba y tomaba la mano de Amy. — Diablos, te sangran los nudillos, tienes que tener mas cuidado niña, algún dia vas a matarte sola. — Se rió con diversión y la tomó de la muñeca para llevarla con él — Vamos, hay que vendarte eso.
Los ojos de Amy comenzaron a ponerse acuosos y su voz comenzó a temblar.
— Knuckles... — Lo llamó la rosada y el equidna volteó para luego poner un rostro preocupado al ver el estado de Amy. — No se que hacer.
— ¿Que hacer con qué? — Le preguntó el pelirojo cuando sintió que Amy lo abrazó de repente. Él le devolvió el abrazo algo incomodo y preocupado. — ¿Que ocurre Amy?
— Yo... Tengo miedo. — Dijo simplemente.
— Estamos contigo chicle. — Le respondió palmeandole la espalda.
— Es que... — Amy se recompuso un poco y se separo lentamente de Knuckles. — ¿Tu que harías si supieras que vas a morir pronto?
— ¿Que? — El echidna estaba aun más confundido ahora.
— Digo, en el hipotético caso ¿Que harías?
— ¿Por que me preguntas eso?
— Es sólo que estoy preocupada por todo lo que esta pasando. — Intentó cubrirse Amy tratando de poner una excusa para no preocupar al echidna, aunque por el momento le estaba llendo muy mal.
— Amy, te conozco desde ¿Hace cuanto? ¿Siete años? Se cuando mientes, no tiene sentido que sigas intentando esconderlo conmigo, ¿Que ocurre? ¿Porque derrepente haces una pregunta así y sales al bosque a romper arbo...? — Al hacer esa pregunta Knuckles conectó la situación y observó a su rosada amiga con preocupación. — Amy, ¿Vas a morir?
— ¡No! — Refutó ella enseguida. — ¡Claro que no! Sólo era una pregunta.
— Tails y Sonic me contaron algo sobre... Tus poderes. — Al echidna aun le parecía algo subrealista toda esa situación. — Me dijeron que podías ver el futuro, que era muy peligroso, pero que podías. ¿Viste tu futuro?
— Yo... No, yo no lo vi. — Y en eso la joven no mentía.
— ¿Entonces? ¿Te lo dijo alguien mas? ¿Habian más de los tuyos?
Amy lo miró a los ojos unos segundos, dudaba en decirle la verdad ¡No sabía que podía probocar que él lo supiera! ¡Que ellos lo supieran!
— Olvida lo, solo estoy estresada porque no tengo mis cartas y toda esta situación me esta sobrepasando. Debo estar desvariando un montón. — Le quitó importancia la rosada y fingió una sonrisa para luego comenzar a caminar y alejarse.
— ¿Cuanto? — Preguntó Knuckles tomando valor de Chaos sabe donde.
— ¿Cuanto qué?
— ¿Cuanto tiempo te queda?
Bien, Knuckles no era un imbécil, sabía conectar dos mas dos y conocía a esa eriza lo suficiente como para saber que estaba haciendo el papel de su vida. Ella no se pondría a romper arboles con furia si le hubieran dicho que moriría a los sesenta y ocho años.
Amy titubeo y tomando aire soltó las palabras que tanto le costaba decir pero que tanto anelaba gritar al mismo tiempo.
— Un par de semanas, quizá menos.
Knuckles abrió los ojos con sorpresa ¿Tan poco tiempo?
— ¿Te dijeron que lo provocaba?
— Sí. — Afirmo ella — Pero no te lo diré.
— ¿Por qué?
— No quiero acabar provocando algo peor. — La rosada se volteó y volvió a mirarlo a los ojos.
— Pero, si lo sabes entonces puedes evitarlo.
— Nunca es tan fácil, a veces dependen de tantos factores que no importa cuanto trates de evitarlo, el final es el mismo o peor. Por eso Silver tuvo que viajar trescientos años al pasado cuando tuvimos que formar la resistencia, a él no le bastaba con acabar lo que probocaba el problema en su presente, tuvo que viajar hasta aquí para cortar el problema de raíz.
— Entonces ¿No hay nada que puedas hacer?
— No.
— Si se lo contaras a Tails o a Sonic...
— ¡No! Knuckles nadie puede enterarse, ya es peligroso que tú lo sepas. — Le dijo Amy preocupada mientras se acercaba al echidna y tomaba su mano entre las suyas. — Promete me que no le diras a nadie y dejaras que el curso de las cosas continúe normalmente.
— ¡Amy no puedo prometer algo así! Al menos Sonic debe saberlo, es tu pareja y tiene derecho.
— Si Sonic se entera tratara de evitar esto a cualquier costo, incluso si se arriesga él mismo. No quiero que Sonic muera para evitar mi muerte, lo conoces, sabes que se pondrá en modo protector.
— Quizá haya alguna manera... — Knuckles tenía la cabeza trabajando a mil intentando encontrar una solución.
— Te diré una cosa, yo no se que hacer, me siento rara y confundida como si estuviera pasando por mi propio luto, no puedo conectar mis ideas del todo y esta situacion me marea por completo — Se sinceró la eriza — Pero, buscare una manera no peligrosa de arreglarlo todo así que no te preocupes.
— ¿Realmente lo harás? o sólo me lo dices para calmarme — Preguntó Knuckles cruzándose de brazos
— Por muy loco que te parezca Cabeza de Nudillos yo no acepté mi muerte todavía y no lo haré, buscaré una forma de solucionarlo sin dañar nada pero necesito mis cartas; cosa que no tengo y necesito tiempo.
— Tampoco tienes tiempo Amy.
— Eso es relativo. — Respondió ella y luego se masajeo el cuello
— Por Chaos Amy, últimamente es un problema tras otro. — Knuckles suspiró mientras elevó su vista al cielo.
— Lo se, lo siento mucho. — Se disculpó ella.
— No es tu culpa Rose, no puedes controlar todo lo que ocurre a tu alrededor.
Amy sólo agacho la cabeza e hizo una mueca para luego suspirar pesadamente
— Yo... Estaría con las personas que quiero. — Habló Knuckles de repente.
— ¿Que?
— Lo que me preguntaste antes; que haría si supiera que voy a morir. Estaría con mis seres queridos hasta el último momento.
Amy sonrió levemente y con lentitud abrazo a Knuckles, este le devolvió el abrazo con fuerza.
— Me preguntó cuando fue que nos volvimos tan cercanos, de niños apenas cruzabamos palabra. — Le dijo el echidna riendo.
— No lo se, quizá en el ARK, o a lo mejor esa vez que te secuestraron y tuvimos que ir a salvarte el culo. — Le contestó la rosada con una sonrisa.
— Yo creo que fue mas bien en la resistencia.
— Sí, esa época nos cambió a todos.
— Lo se.
Knuckles y Amy se mantuvieron así un rato hasta que se soltaron y sonrieron levemente.
— Debes ir a dormir. — Comenzo Knuckles — No descansaste mucho.
— Lo se. — Dijo ella bostezando — Tu deberias estar cuidado el campamento, realmente eres un pesimo guardian — Comentó con una pequeña sonrisa.
El ceño de Knuckles se fruncio y cruzó sus brazos.
— Si no lo hago es porque tengo a gente muy molesta interrumpiendome.
La eriza lanzo unas carcajadas y caminó en dirección al campamento junto con Knuckles.
— ¿Que harás con tus manos? — Pregunto el echidna.
— Descuida, me la curare en la tienda. — Le contesto ella, Knuckles asintió.
Antes de entrar a su tienda de campaña observó al echidna y le sonrió levemente.
— A pesar de que discutimos la mayor parte del tiempo me alegro de haberte conocido Knuckles. — Se sinceró ella.
El echidna la observó y luego suspiró.
— No digas esas cosas, haces sonar esto como una despedida. Pero, también me alegra haberte conocido Rose. — Dijo el pelirojo para sentarse en el césped y observar como Amy se metía en la tienda y la cerraba.
El estomago de Knuckles se apretujo un poco y una pequeña lagrima salió de su ojo para luego ser quitada por su mano.
¿Que demonios se supone que iba a hacer ahora?
La mañana llegó mas rápido de lo que esperaban y de a poco todos se fueron levantando. Rouge había sido la ultima en hacer la guardia y se encargo de hacer el desayuno, más que nada para tener algo que hacer y estar más concentrada.
Amy, Knuckles, Sonic y Tails ya estaban levantados, Shadow, quién había tenido la guarfia anterior a Rouge, seguía durmiendo un poco mas.
— Está delicioso Rouge. — Alagó Amy.
— Gracias, no serán los pasteles que tu haces pero estos sandwiches saben realmente bien. — Contestó la murcielago.
— Me sorprende, usualmente Rouge hace comida que el estomago no digiere muy bien. — Comentó Knuckles con brula.
— ¡¿Que dices saco con patas?! — Reclamó con enfado la joven.
— No la molestes Knuckles. — Dijo Sonic, mas que nada temiendo la furia de la murcielago — Realmente sabe bien Rouge, no le hagas caso.
— Es verdad, por mi ya puedes casarte. — Comentó Tails en broma, Amy y Sonic sacaron unas carcajadas.
Knuckles y Rouge se miraron entre ellos y luego completamente rojos desviaron las miradas.
— Diablos, uno no puede dormir bien con ustedes cerca. — Habló un Shadow malhumorado mientras salía de la tienda de campaña.
— Buenos días dormilón, ¿ Un sándwich? — Le ofrecio Rouge. El erizo tomo la comida algo receloso y se sentó junto a la murciélago para comer.
— Bueno, Jet te contesto. — Preguntó Sonic a Tails.
El zorro observó al erizo y luego tomó su computadora.
— No, aún no. Creo que donde sea que estén no tienen buena señal, tendremos que esperar un poco más.
De repente la alarma saltó en la computadora del zorro, éste alarmado se puso a revisar que era.
— ¿Ocurre algo Tails? — Preguntó Amy.
— Sí, nos encontraron. — Respondió el zorro mientras cerraba su computadora. — Hay un grupo que viene del norte y otro del sur.
— ¿Que? ¿Como nos encontraron tan rápido? — Preguntó knuckles — Estamos muy lejos de la ciudad.
— No lo se, pero hay que prepararnos y salir de aquí. — Ordenó Sonic
— Yo no haría eso si fuera ustedes. — Sentenció la voz que parecía salir desde un megáfono, la reconocieron al instante.
Un grupo de soldados de la G.U.N aparecieron de entre los arboles apuntandoles con sus armas.
— Entreguense y no saldrán heridos. — Amenazo Lucian Brunnel.
— ¿Y si no lo hacemos que? — Preguntó Shadow amenazante.
— Nos veremos obligados a hacerlos enemigos del Estado por falta de cooperación.
— ¿Enemigos del Estado? Ni que estuvieramos encubriendo a un criminal. — Habló Rouge.
— Liberaron a un prisionero altamente peligroso de las celdas de G.U.N.
— ¿Es una broma? ¿Amy extremadamente peligrosa? ¿No han visto sus bracitos? Apenas si puede levantar su martillo. — Comentó Knuckles con una sonrisa. Amy fruncio el ceño hacia el Echidna completamente ofendida.
— ¡Oye! — Reclamó la rosada.
— Amy Rose, creó que olvidaste esto en tú última visita. — Dijo Lucian mientras sacaba de su saco las cartas de Amy.
— ¡Eso no te pertenece! — Exclamó la eriza sorprendida.
— Si vienes con nosotros te las devolveremos.
— Nunca es tan fácil con ustedes. — Objetó Sonic con sus manos hechas puños, tenía tantas ganas de golpear a ese hombre.
De repente un portal se formó entre el Team Sonic y la G.U.N, de él salio el Tarotista llamado Merlin poniéndose frente a Amy y dandole la espalda a los soldados. La repentina aparición del leon hizo que todos, incluyendo la G.U.N, se pusieran en guardia.
— Amy Rose, Sonic Te Hedgehog que gusto verlos de nuevo, estoy ansioso por nuestra revancha. — Dijo observando a los erizos.
— ¿Otro tarotista? — Preguntó Lucían sorprendido.
Merlín giró la cabeza y observó a todos los soldados uniformados.
— Vaya, ¿Interrumpimos algo? — Preguntó con una sonrisa.
— ¿Interrumpimos? — Preguntó Tails confundido.
Entonces un grupo de zoomorfos con trajes blancos y armasdos aparecieron detras de ellos entre los arboles.
— Demonios. — Murmuró Sonic viendo como la situacion se complicaba aun más.
— Muy bien ¡No se que esta sucediendo aquí pero los quiero a todos con las manos en alto! — Exigió Lucian. — Tomen al Team Sonic y al león y tengan a ese grupito de raros trajeados vigilados.
— Sí señor. — Dijeron los soldados.
— Me temo que eso no sera posible. — Dijo el León. — ¡Apunten!
Los zoomorfos de blanco apuntaron a los soldados de la G.U.N y al Team Sonic.
El grupo de ¿Ahora enemigos del Estado? estaba notablemente confundido, de repente estaban en medio de lo que podría ser una pequeña guerra de organizaciones, pensar que esa mañana pintaba bien.
De repente el tarotista sacó sus cartas, un circulo rojo apareció debajo de él y Amy supo lo que se venía, una espada se formó entre sus manos y apuntó al pecho de Amy, los soldados de la G.U.N y el Team Sonic se tensaron.
— Tengo ordenes de matarlos y de llevarle tu cabeza a mi jefe. — Comentó el leon. — Así que por favor, no te resistas tanto esta vez.
— Nadie va a decapitar a nadie. — Habló Lucian. — Apunten al leon. Lo siento amigo, la necesitamos con vida.
— Entonces parece que tenemos un problema. ¡Apunten al arrogante uniformado!
Los de traje blanco hicieron lo que les ordenó.
La cabeza de Amy comenzó a trabajar a mil por hora para tratar de solucionar esa situación. Sus amigos se notaban tensos y nerviosos sin saber muy bien que hacer, tampoco los culpaba, estar en medio de lo que podía ser fuego cruzado no era una bonita posibilidad.
Entonces a su cabeza llegó una salida... poco ortodoxa, pero algo era algo.
Observó a Sonic a los ojos, el azulado no entendió lo que Amy trataba de decirle hasta unos segundos después, cuando vio a la rosada golpear la espada para bajarla hasta su vientre para luego clavarsela un poco, lo suficiente para que sangrara excesivamente. Todos vieron aquello impresionados y luego de un quejido la eriza cayó al suelo con los ojos abiertos y aguantando la respiración.
Lucian quién sólo había podido ver a la eriza sangrando y cayendo muerta al suelo se enfureció, su joven tarotista, muerta.
— ¡Maten los y atrapen a ese leon!— Ordenó el.
— Disparen. — Exclamó Merlín.
Sonic y los demas se agacharon al suelo mientras venían como los soldados G.U.N y de la mafia parecían concentrados en matarse entre ellos.
Amy con algo de esfuerzo se arrastro hasta sus amigos.
— ¡¿Sigues con vida?! — Exclamó Knuckles sorprendido.
— ¡Callate o se enteraran! Tienes suerte de que se escuchen mas los disparos que nuestas voces. — Le dijo Sonic y con rapidez se movieron lejos de la zona de guerra.
Llegaron hasta Never Lake y cuando se vieron lo suficientemente lejos la eriza apoyó una mano en su herida.
— ¿Estas bien? — Preguntó Tails preocupado.
— Sí, pero tenemos que irnos.
— ¿A donde? Los tenemos muy cerca, donde sea que corramos nos alcanzaran y Sonic y Shadow no pueden cargarnos a todos. — Razonó Ruge.
Amy observó el lago y luego el cielo, Little Planet aun no pasaba por allí, tenían la entrada abierta para cruzar, era una locura y volver le causaba terror pero en ese momento parecía la única salida.
— Se donde podemos escondernos, pero deben confiar en mi. — Les dijo la rosada.
Se miraron entre todos y luego asintieron, entonces Sonic volteó hacia el bosque de nuevo.
— Lucian tiene tus cartas. — Dijo el azulado — Podemos recuperarlas.
— No podemos perder el tiempo con ellas, no importan Sonic. — Le retuvo Amy del brazo.
— Sí importan, son lo único aquí que te conecta con tu mundo y tu familia — Le dijo serio, Amy sintió que se le apretaba el corazon, realmente amaba a ese erizo— Soy el ser más rapido de la tierra, vendré enseguida.
— Voy contigo. — Dijo Shadow. El erizo azul asintió y ambos se marcharon.
— Tails, tendras que enviar otro mensaje a Jet. — habló Amy — No podremos verlo hoy.
Con una rapidez digna de ellos encontraron a Lucían, aun disparandoles a los mafia, parecía que todavía no habían notado que se habían marchado.
La guerra entre la G.U.N y los Mafia parecía cada vez mas violenta y agresiva.
— Vamos por el imbécil, cuando se den cuenta que nos movimos vendrán por nosotros así que debemos ser rapidos. — Dijo Shadow
Sonic asintió y corrieron hacia Lucían, lo sustuvieron de los brazos y lo alejaron de la zona de batalla llevandolo a un lugar apartado.
— Ustedes — Les apuntó con su arma. — Todo iba saliendo bien hasta que ustedes metieron sus narizes donde no los llaman, malditos zoo-
El discurso del hombre se calló cuando Shadow golpeó su estomago de una patada, Sonic le quitó el arma arrojándola lejos y tomó de su saco las cartas de Amy.
— ¿Para que las querrías si la eriza ya esta muerta? — Preguntó el hombre intentando recuperar el aliento, entonces sus neuronas volvieron a trabajar. — A menos que...
Sonic lo observó a los ojos con una mirada tétrica, realmente enfadado con Lucian, el hombre no recordaba haber visto nunca al erizo de esa forma.
— Secuestraste a Amy, la torturaste, la obligaste a adivinar sabiendo lo que produce eso en los tarotistas y tuviste el descaro de querer hacerme creer a mi y a mis amigos que Amy había muerto. Yo no te golpeare, pero no dudes que me vengare por lo que le hicieron a Ames y a los otros tarotistas, destrozare tu estúpida organización pieza por pieza. Me encargaré de que no quede nada y lo único que veas sean las paredes de una celda. — La voz gruesa y amenazante del erizo sorprendió a Shadow, sin embargo luego de la sorpresa inicial tampoco le extrañó que Sonic se comportara así, el hombre se lo merecía.
A Sonic por lo general no le gustaba amenazar de esa forma, no era su estilo, sin embargo era un héroe no un niño jugando a serlo, él se encargaba de proteger a las personas y si había algo que amenazaba la frágil paz que siempre había en ese planeta entonces él se haría cargo.
— Realmente no sabes lo que te espera. — Le dijo por última vez el azulado para luego voltearse. — Vámonos.
Shadow observó a Lucian, pateó el estomago del hombre por última vez y se marchó con Sonic en dirección a sus amigos.
El director de G.U.N con furia se levantó tambaleante y fue hacia sus soldados.
— ¡Amy Rose sigue con vida y sus estupidos amigos se la llevaron! — Les gritó a sus hombres, eso no sólo llamo la atención de los soldados de G.U.N, sino también de los Mafia y cierto león. — ¡Busquenlos! — Ordenó.
Merlín pensó la situación fríamente y se ubicó en el lugar en que se encontraban. Entonces una idea surgió en su cabeza y sonrió.
— ¡Hacia Never Lake! — Ordenó.
Lucian se extrañó al ver la seguridad del león en esa decisión, entonces decidió ir tambien hacia allí.
Cuando Sonic y Shadow llegaron con el resto el azulado se acercó a su novia y le mostró las cartas con una sonrisa.
— Luego no digas que nunca te regalo nada. — Bromeó.
Amy con sus ojos brillantes y una gran sonrisa lo abrazó con fuerza y le dio un corto beso en los labios.
— Amy... No respiro. — Dijo Sonic y Amy lo soltó rapidamente con una disculpa.
— Como en los viejos tiempos. — Dijo Knuckles sonriendo.
— Bueno, casi. Antes no se besaban. — Le dijo Rouge riendo levemente.
— Jet recivio mis mensajes pero dice que estan lejos, les tomara tres dias o cuatro llegar hasta aquí. — Dijo Tails mientras cerraba su computadora.
— Oh, entonces el plan es escondernos entre los picos de piedra de Never Lake en lo que llegan los Babylon, Magnífico. — Dijo Rouge con sarcasmo.
— No sera necesario. — Habló Amy
— Bien, ¿Entonces cual es tu maravillosa idea Rose? — Preguntó Knuckles.
— Tenemos que entrar en Never Lake. — Respondió ella.
— ¡¿Que?! — Exclamaron todos sorprendidos.
— ¡¿Esa es tu maravillosa idea?! — Preguntó Shadow como si se hubiera vuelto loca.
— Confíen en mi. — Dijo ella. — Ahora que tengo mis cartas sera mas fácil. Cuando estemos en el agua necesitare que se tomen de las manos, el lago es profundo y tenemos que llegar al fondo.
— Nos ahogaremos. — Sentenció Tails. — Tu plan es ahogarnos.
— ¡Que no! — Exclamó ella y sacó sus cartas, éstas comenzaron a girar al rededor de ella ante la mirada atenta de los demás, entonces lo que parecía ser una rosa de luz rosada apareció debajo de los pies de Amy, unas alas bancas salieron de la espalda de la rosada.
— ¡¿Como demonios?! — Preguntó Knuckles sorprendido y aunque el resto estaba igual aun no habían podido decir una palabra de la impresión.
— Aun no me acostumbro. — Dijo Sonic de repente, Tails tuvo que darle la razón.
— Confíen en mí, no vamos a ahogarnos, Tails, Sonic sujeten mis manos, los demás agarren las de ellos, cuando crucemos la puerta no se separen por nada del mundo. — Les dijo Amy.
Sonic y los demas se extrañaron pero al final hicieron lo que Amy les pidió.
— Tomen mucho aire. — Les pidió la rosada.
Los pasos de los soldados se escuchaban cada vez mas cerca, entonces Amy uso todas sus fuerzas para volar hacia arriba, con ayuda de Rouge y Tails, en ningún momento nadie separó sus manos, una vez llegaron a una altura considerable Amy se detuvo y por consecuente Rougr y Tails también.
— ¿Listos? — Preguntó Amy, todos asintieron y tomaron aire.
— ¡Detengan los! — Se escuchó gritar a Merlín.
Entonces Amy y los demás cayeron en picada hacia el lago antes de que los soldados pudieran disparar.
Con fuerza Amy agitó sus alas debajo del agua para nadar mas rapido hacia el fondo, la caida en picada los había hecho bajar considerablemente, una vez llegaron al fondo notaron desde arriba como algunos soldados, incluido el leon, intentaban alcanzarlos.
Entonces vieron una roca en la arena distinta a las demas, ésta era totalmente blanca y brillante como una perla con varios dibujos en ella. Amy se quitó el guante y colocó su mano sobre la piedra.
El agua comenzó a tomar un tono rosado y a iluminarse de forma casi mágica.
Desde afuera los soldados de la G.U.N puderon ver cómo de Never Lake salía una fuerte luz rosada y los picos de piedra detras del lago tomaban un relieve dorado y casi hipnótico.
Debajo del agua, en la arena justo debajo del Team Sonic una doble puerta blanca y enorme se formó frente ellos para la sorpresa del grupo.
Entonces Amy soltó las manos de Tails y Sonic por un momento y abrió las enormes puertas, luego volvió tomar las manos de sus amigos y con rapidez cruzaron el enorme portal blanco. Una vez Amy se aseguró de que todos sus amigos estuvieran del otro lado tomó las puertas y las comenzó a cerrar, lo último que vio antes de conectarlas del todo fue al leon completamente furioso intentando detenerla.
Una vez las puertas estuvieron cerradas Amy vio a sus amigos, ellos estaban sorprendidos, habían cruzado el suelo pero lo que tenían arriba era lo que parecía ser una luz iluminando la parte de arriba del agua. La rosada les señalo que subieran y eso hicieron.
La puerta desapareció del suelo dejando ver sólo el mármol blanco.
Cuando todos salieron del agua y tomaron aire no podían creer lo que veían, estaban en lo que parecía ser una gran fuente o quizas una piscina pequeña. El lugar era una edificacion enorme y blanca con detalles dorados, el techo era de cristal y la luz del sol se filtraba por ella, habían grandes columnas a los costados y lo que parecia una habitacion con su puerta cerrada al costado derecho del lugar, en el fondo frente a ellos había una gran puerta dorada cerrada.
Justo sobre la fuente en la que estaban había una estatua en la pared de un árbol dorado y de sus raíces caía el agua que iba hacia la fuente.
— Que demonios es este lugar... — Dijo Rouge impresionada.
— Estamos en Athalaia. — Habló Amy mientras salía lentamente de la fuente, el resto hizo lo mismo y se sorprendieron al ver que no estaban mojados.
— ¿Athalaia? — Preguntó Sonic confundido.
— Mi mundo.
De repente todo cobró sentido para ellos. Habían cruzado una puerta dimensional.
C o n t i n u a r a . . .
Bueno, holis, ¿Que tal los trata el nuevo año? a mi bien xd
¿Se esperaban que cruzaran al mundo de Amy? o ¿les sorprendió que lo hicieran? tenia planeado esto desde que idee la guía originial para este fanfic, solo diré que se vienen cosas xd ah como siempre.
Ah quiero aprovechar para aclarar una duda que me escribieron en un comentario del cap anterior, sobre Silver, tenia pensado aclararlo en el propio fanfic porque no me gusta hacer muchas aclaraciones fuera de la historia, pero no encontre el momento para explicarlo en el capitulo así que lo hare aquí.
La realidad es que esa linea temporal donde Sonic, Shadow y Silver pelean contra Mephiles ya no existe, Amy no cree que el Silver que vio en los recuerdos de Elise sea el mismo Silver que ella conoce pues no tiene recuerdos sobre eso, lo único que sabe sobre eso son los recuerdos esporadicos que vio de Elise. Además ella conoció a Silver oficialmente en la resistencia y ambos se presentaron como si nunca se ubieran conocido antes, sumando a todo eso Amy no sabe que el Silver de los recuerdos de Elise es del futuro, ella piensa que simplemente es un erizo que se parece mucho y que recuerda vagamente pero no cree que sea el mismo Silver que ella conoce, además en los recuerdos de Elise ni siquiera sabe el nombre del erizo por lo que mas alla del físico, no puede relacionarlo con el erizo del futuro que ella conoce.
¿Mucho texto? jsjs espero haberlo aclarado mejor, lamento si no me di a entender bien en el anterior capitulo.
