Capítulo 11:
Wonderland
Unos dorados y pequeños puntos flotantes iluminaban el lugar dandole un brillo mágico a la edificación, con lentitud observaron al rededor casi sin palabras mientras intentaban procesarlo todo.
— ¿Tú mundo? — Preguntó Tails sorprendido — ¿El mágico?
— Es mi único mundo magico Tails. — Contestó Amy algo nerviosa. — Bien, tendremos que permanecer en el templo el tiempo suficiente para pensar en un buen plan...
— Espera un minuto. — La cortó Shadow de repente. — ¿Cómo estas tan segura de que el otro mago loco no nos seguirá? Digo, es tan magico como tú, podría abrir esa puerta con sólo hacer lo que hiciste.
— Porque si pudiera ya lo habría hecho, habría entrado detras de mi pero no lo hizo, la puerta desaparecio. — Respondió la rosada pensativa — Eso quiere decir que el dijo la verdad...
— Iluminame por favor — En ese momento los pequeños puntos brillantes se acercaron más a él, Knuckles bufó con el ceño fruncido — porque no estoy entendiendo nada de nada — Término mientras pegaba manotazos al aire para apartar las luces flotantes de su vista.
— Es una reencarnación, un cuerpo hecho con barro y huesos. — Explicó Amy, el resto comenzó a caminar observando el templo mientras la escuchaban atentamente. — Las reencarnaciones así son muy dificiles de conseguir, pero siendo Merlín no me soprende que lo haya logrado.
— ¿No pudo cruzar aquí porque reencarnó? — Preguntó Sonic confundido.
— Las reencarnaciones están prohibidas, te dan otras oportunidades, pero te quitan parte de tu escencia, de tu sentido común, de tu raciocinio. Para crear un cuerpo nuevo con barro y huesos debes dejar algo valioso a cambio: Parte de lo cordura y tu mente mueren con cada reencarnación y esos cuerpos no son tan fuertes como los de carne y hueso así que envejecen mas rápido.
— Eso no explica por que no nos siguió — Comentó Miles.
— Las reencarnaciones no tienen permitidos cruzar portales hacia Athalaia, son seres mentalmente desequilibrados pero no pueden matarlos porque vuelven a reencarnar entre algun otro monton de barro y huesos, por eso las condenas por reencarnar consistían en lanzarlos a portales de distintos mundo, si no tenían forma de volver a Athalaia y sus poderes eran limitados entonces no habrían problemas.
— ¿Y a Merlín le paso eso? — Preguntó Tails.
— No, Merlín fue un gran Athaliano, el es parte de los estudios de historia que se nos dan desde niños, según lo que recuerdo Merlin se quedo en el mundo de los humanos pero jamas volvio aquí ni formo una familia.
— Bueno ¿Si ese tipo nunca tuvo hijos porque ese lunatico nos dijo que es su nieto? — Preguntó Sonic volteandose a mirarla.
— No lo se, a saber cuantas reencarnaciones llevará ya, quizás perdió mas cordura de la que parece. — Habló la rosada pensativa mientras se sentaba en el suelo y presionaba su herida.
— Te ayudaré con eso Chicle, espero que no te moleste que te rompa el vestido. — Le dijo Rouge con una sonrisa mientras se acercaba. — Bueno da igual, tienes miles de esos.
Casi sin esfuerzo cortó parte de la falda en una tira y luego la giró varias veces al rededor de la cintura de Amy para amarrarla.
— Listo, la herida no fue muy profunda así que debería parar con un poco de descanso, aun así sería bueno que te la cosieran... — Murmuró pensativa la murciélago.
— No coceras nada en mi cuerpo Rouge. — Le dijo Amy con los ojos entrecerrados.
— Calma Pinky, sólo decía en caso de urgencia. — Contesto ella con una sonrisa en el rostro.
— Bien tenemos que pensar friamente que vamos a hacer. — Dijo Tails. — En cuanto volvamos nos estarán esperando ¿ La única entrada a nuestro mundo está en Never Lake? — La rosada asintió.
— ¡Oh genial! Buen trabajo Rose, nos metiste en la boca del lobo. — Le dijo Shadow con sarcasmo.
— Qué ¿Acaso tú tenías un mejor lugar donde escondernos? Los picos de piedra siempre son una opción. — Le respondió Amy enfadada mientras bufaba.
— Al menos tendríamos lugar donde correr. — Le respondió mordaz el azabache acercándose amenzante a Amy, la rosada lo observaba igual de furiosa.
Sonic se puso en medio de ambos y estiró los brazos en señal de que se calmaran.
— Bien, todo el mundo tranquilo, lo último que necesitamos es pelear entre nosostros. — Protestó el azulado. — Puede que estemos en la boca del lobo pero al menos ganamos algo de tiempo, podemos quedarnos aquí y pensar en un plan con la tranquilidad de que no nos molestaran... Porque el tiempo transcurre igual ¿Verdad?
— Sí, un día aquí es un día allá. — Afirmó Amy.
— Bueno, eso es un inicio. — Comentó Knuckles. — ¿Cuanto tiempo debemos aguantar aquí?
— Al menos tres días. — Habló Tails — hasta que Jet llegue al punto de encuentro.
— ¿Que hay mas allá de la puerta? — Preguntó el echidna observando la salida.
— El jardín de los portales, cada mundo tiene su templo y quizas en el jardin encontremos frutas para comer. — Respondio Amy.
— ¿Estamos muy lejos de la ciudad? — El zorro se acercó a la puerta.
— Sí, tendríamos que pasar por otro portal para llegar a Clara Civitate. — El resto miraron confusos a la rosada. — El nombre de la ciudad principal.
— Bueno, debemos repartirnos las tareas por ahora. — Explicó Tails. — Aun tenemos que buscar la forma de restaurar la energia de los templos, detener a la mafia y evitar a G.U.N. ¿Alguna idea?
— Bromeas ¿Verdad? — Le preguntó Knuckles escéptico. — No encontraremos todas las respuestas aquí.
— Pues algo tenemos que hacer. — Le discutió el zorro.
— Iré a fuera y veré si encuentro una planta para mi herida y algo de comida, acompañenme si quieren, nos refrescaremos y volveremos con la cabeza mas libre. — Comentó Rose caminando hacia la puerta.
— ¿Y si alguien nos ve? — Preguntó Rouge.
— No sabrán quienes son ustedes y tampoco creo que sepan quien soy yo, bastara con que no nos vea ningún guardia.
— Te ayudare con la puerta. — Dijo Sonic y el junto con Knuckles empujaron la gran puerta hacia adentro para abrirla.
Una vez salieron pudieron observar muchos templos mas iguales al suyo, habían jardines con distintas plantas, flores de muchos colores, algunas que conocían y otras que no habían visto jamas, el césped era de un verde que parecia casi brillar, había un lago con un agua que brillaba tanto que parecía mas turquesa que azul y en el cielo habían unas especies de runas y circulos magicos de color dorado que rodeaban al sol y hacian dibujos.
Flotando en el cielo había una estructura circular blanca con varias lineas doradas rodeándola, a sus costados tenía lo que parecían ser estatuas doradas de una ardilla y un mono alados sosteniendo el gigante anillo.
— Es impresionante. — Dijo Rouge sorprendida mientras se cubría los ojos con las manos intentando no cegarse con el sol.
— Eso es en realidad un campo de fuerza, protege a los que estamos dentro de él de los rayos del sol y de las giganto boas.
— ¿Giganto boas? — Preguntó Knuckles.
— Boas verdaderamente enormes, se devoran todo lo que tenga vida y viven en el desierto, se arrastran por la tierra hasta que encuentran algo sobre ellas que comer. Los campos de fuerza evitan que las giganto boas arrasen con toda la vida en el mundo.
— ¿No debería haber mas gente? — Preguntó Sonic al observar el panorama.
La eriza prestó mas atención y supo que Sonic tenía razón, estaba extrañamente vacío. Entonces notó que varias puertas de distintos templos estaban pintados de rojo, incluidas las del templo que llevaban a su mundo.
— Oh no... — Murmuró la rosada y suspiró cansada. — ¡Por que nos pasan estas cosas! ¡¿No podemos tener ni un minuto de paz?!
— ¿Que ocurre? — Rouge miró confundida a la eriza.
— La puerta está marcada, al igual que todas, el planeta está tachado como altamente peligroso.
— ¿Y eso es malo porque...? — Intentó incitarla a continuar el echidna que parecía estar mas perdido que un pulpo en un garaje. Aunque en su defensa todos estaban igual.
— Al abrir la puerta activamos el sistema de seguridad. Ya deben estar viniendo a buscarnos.
— Podemos volver por el portal... — Intentó pensar Tails. Amy negó con la cabeza.
— Se cerró en cuanto abrimos la puerta, la única forma de hacer que el portal vuelva a funcionar es que lo active alguien de la familia real.
— ¿Y si nos escondemos?
De repente el anillo flotante gigante del cielo se activó y un portal se abrió en el. Varios guardias aparecieron desde el interior del circulo y se acercaron a ellos con un aire imponente, iban en lo que parecían carros de guerra pero que no iban tirados por caballos sino que se movian solos por el aire, lentamente descendieron hasta tocar el suelo, habían al menos cinco carros con dos guardias cada uno. El Team Sonic se colocó en posición de pelea.
— ¡No se muevan y no les haremos daño! — Gritóno de los guardias, era un jaguar de color naranja y parecia ser el liger del grupo. — ¿Quién de ustedes es el tarotista que atravesó el portal?
Sonic estaba a punto de dar un paso adelante pero Amy lo detuvo y negó con la cabeza.
— Pero tú... — Intentó discutirle el azulado, la rosada sonrió levemente.
— Esta bien, supongo que en algun momento debo pagar por lo que hice. — Le murmuró la eriza. — Soy yo
— ¡Deja tus cartas en el suelo y alejate de ellas! — Ordenó el soldado, Amy acato la orden y uno de los guardias, mas en especifico un panda, se acercó y tomó las cartas, sin embargo al ver el dibujo detrás de estas su rostro se volvió sorprendido a su general.
— Señor tiene que ver esto. — Habló el panda, observando atónito el dibujo — Tienen el sello de la familia Rose.
— ¿Que? — Con sorpresa se acercó a observarlas y se cercioro de aquello. Luego se acercó al grupo con un rostro serio y miró a Amy y Sonic de reojo. — Dime tu nombre niña.
— Amy R-Rose. — Contestó la rosada temerosa.
Sonic observó a la rosada de reojo, notó que se encontraba mas aterrada de lo normal y eso lo ponía nervioso, era dificil poner a temblar a Amy Rose y la cosa debía ser realmente mala para que ella temiera de esa forma. Asumió que la razón de peso que la eriza había tenido para no volver a su mundo en todos esos años había sido mas grande de lo que parecía.
Los guardias murmuraban entre ellos aún soprendidos con la eriza que tenían en frente.
— ¿No había desaparecido? — Dijo uno de ellos.
— Eso habían dicho...
— Llevaba tantos años sin aparecer...
Los murmullos sólo se callaron cuando la voz del general ordenó silencio.
— ¿Ellos vienen contigo? — Preguntó el Jaguar observando al Team Sonic.
— Yo... Si, ¡Pero ellos no querían venir, yo les obligue! No tenían idea sobre éste mundo o las cartas — Comenzó a explicar Amy mas nerviosa de lo normal.
Los amigos miraron a la rosada con sorpresa y aunque varios se preguntaban porque de repente había mentido así; Sonic recordó que la eriza le había comentado que los castigos en su mundo eran muy duros para quiénes rompían las reglas.
Por un lado Sonic se sentía orgulloso de ella, los estaba protegiendo incluso cuando la rosada parecía la mas bulnerable de los seis. Sin embargo, no le agradaba nada lo que le pudieran hacer a Amy si ya se encontraba tan afectada con sólo ver a los guardias.
Con decisiones caminó un paso y se puso delante de Amy, la rosada intentó detenerlo tomándolo del brazo pero el erizo se soltó.
— Lo que dice no es verdad, vinimos aquí porque estabamos huyendo en nuestro mundo y éste era el único lugar cercano que teníamos para ocultarnos. — Explicó el azulado.
— ¡Sonic! — Le reclamó la rosada detrás de él, pero el erizo no se movió.
— Muy bien, no estoy entendiendo nada de nada. ¿Huían de su mundo? — Preguntó el Jaguar.
— No.
— Así es. — Contestaron Amy y Sonic al mismo tiempo, la eriza lo miró feo. — Una organización de nuestro mundo ha estado usando el poder de los tarotistas, logramos rescatar a Amy y estabamos cerca de este sitio cuando nos encontraron, decidimos que escondernos aquí era la mejor opción. — El erizo optó por la sinceridad, de todas formas ya estaban en el baile.
El jaguar observó al grupo pensativo y luego suspiró, los llevaría ahora, no estaba listo para responder él sólo las preguntas tan complejas que le haría la nueva monarquía.
— Suban a los carros, los llevaremos a Clara Civitate. — Ordenó.
— ¿Qué? ¿No iremos a las mazmorras? — Preguntó Amy desconcertada. El jaguar sonrió divertido.
— ¿Hace cuanto que no vienes aquí?
Amy no respondió y el grupo se quedó en su lugar.
— Podemos patearles el trasero y salir corriendo. — Murmuró Rouge.
— No se que tan buena idea sea. — Explicó Tails. — Todos ellos usan magia.
— Y Amy dijo que la magia de sus cartas pasa a limitarse mucho cuando cruzan un portal, aquí deben ser más poderosos de lo que es el loco leon en nuestro planeta. — Continuó Sonic.
— Además no hay mucho sitio donde escondernos, según dijo Rose estamos en un domo gigante. — A Shadow no le faltaba razón.
— ¿Que tanto murmuran ahí? — Preguntó el general mientras subía a su carro. — Dividanse y suban o lo haremos por la fuerza.
El grupo se miró pero decidieron acatar la orden, ya verían como se arreglarían cuando llegasen a la ciudad.
Se dividieron en grupos de dos, Sonic subió con Tails, Amy con Rouge y Knuckles con Shadow a los distintos carros de los guardias, cuando estos empezaron a levantarse en el aire se sujetaron fuerza de los bordes para no caer, desde esa perspectiva pudieron ver mejor lo que era ese circulo flotante en el cielo, parecía ser de mármol y tenía detalles en dorado, el circulo comenzo a girar y se vieron varios colores pero los que mas predominaban eran el morado y el azul, antes de que se dieran cuenta ya estaban entrando en él.
En un pestañeo ya habían cruzado el portal y pudieron ver los campos y un muro enorme y blanco con lineas doradas dibujadas en él que parecían protejer los cultivos del desierto que se veía del otro lado del muro. La imponente ciudad se veía a la lejanía, a medida que se acercaban podían notar que estaba en una serié de montañas y tierras flotantes, incluso Amy parecia sorprendida con eso último.
— ¿Cómo es posible? — Murmuró Amy en voz baja. — Cuando era niña no...
— Es gracias a un descubrimiento reciente. — Contesto el guardia. La rosada se sentía una extraña en su propio mundo, habían cambiado tantas cosas.
Varias inmensas estatuas de distintos zoomorfos con alas como los que sostenían los portales parecian rodear la ciudad, y los edificios eran altos y con techos curbos y puntiagudos. Todo en aquella ciudad parecía blanco y limpio, las aguas que cruzaban por los ríos y caían desde cascadas por las tierras flotantes eran del mismo color que las de la zona de los portales pero estas parecían brillar más aún, como si hubieran hechado tarros de brillantina plateada en ellos.
— ¿El agua es normal? — Preguntó Tails para si pero bastó para que el guardia lo escuchara.
— Es el agua que proviene y alimenta el gran arbol Athalio.
— ¿El gran árbol? — Volvió a preguntar Sonic.
— Athalio es quien nos mantiene seguros, nos aconseja y nos cuida, lleva existiendo en éste planeta incluso mas tiempo que nosotros, él nos brindo la capacidad de usar magia. — Término de explicar el guardia.
— Es como una especie de espiritu de la tierra. — Concluyó Tails.
— Así es.
— Es como Gaia y Chip— Hablo Sonic, el zorro le dio la razón.
— ¿Gaia y Chip? — Preguntó el guardia.
— Son los protectores de nuestro mundo, pero han estado dormidos desde hace siglos, de ellos depende la estabilidad del planeta y viven en el interior de la tierra. — Explicó Tails.
— Ya veo, también hubo una época en la que Athalio durmió, fueron tiempos de hambrunas y guerras. — Habló el otro guardia.
Sonic y Tails asintieron mientras observaban el paisaje, era tan distinto a su mundo pero a la vez tan familiar, la forma de las montañas e incluso varias flores les recordaban a Green Hills.
— Desde aquí pueden ver la copa de Athalio. — Comentó el guardia y era verdad, pudieron observar en la isla flotante mas alta un árbol verdaderamente enorme, con hojas doradas y ramas marrones con lineas blancas, un rayo de luz dorado salía de su copa y llegaba hasta algún punto en el cielo donde estaban los mismos dibujos que habían visto antes sólo que ahora tenían bordes dorados y plateados.
— ¿A donde vamos? — Preguntó Shadow algo desconfiado.
— Al palacio, allí veran a los reyes.
— ¿A-Al palacio? — Amy se puso pálida de repente.
— ¿Que ocurre Chicle? — Le preguntó la murcielago observándola.
— Mamá y papá me decían siempre que los reyes son unos despotas y que son terriblemente severos con quienes rompen las reglas.
— Pero tú no rompiste ninguna regla — Le dijo Rouge intentando tranquilizarla, sin embargo el ceño de la eriza no cambió. — ¿O sí?
— Puede que quizá haya roto un par. — Susurró ella. Rouge la miró preocupada hasta que uno de los guardias la observo.
— ¿Que edad tiene? — Le preguntó.
— Quince. — Respondió la rosada.
— ¿Que edad tenía la ultima vez que vino aquí señorita Rose?
— No lo se, quizás siete o seis años.
— Entonces déjeme decirle que se perdió de varias cosas, la mayoría son acontecimientos importantes. — Explicó el hombre. — Hubo un cambio en la monarquia.
— ¿Qué? — La rosada se desconcertó. — ¿Cambiaron de linea? ¿Es eso posible?
— A los antiguos reyes les obsesionaba la pureza de la sangre, resultó que estuvieron años practicando y encubriendo la endogámia. — Rouge y Amy se sorprendieron por aquello.
— ¿Quieres decir que tenían relaciones con sus... primos? — Preguntó la murcielago intentando disimular una cara de asco.
— Primos, hermanos, tíos, lo que sea siempre que fuese en su circulo familiar.
— ¿Y sólo por eso los derrocaron? — Preguntó Knucles quien estaba en un carro cercano a ellas.
— La engmdogamia acabó volviéndolos locos, resultó que realmente sí habían perdido varios tornillos, intentaron obligar a varias familias de nobles a mantener su sangre entre familiares e hicieron muchas cosas peores a escondidas de todos, fueron ordenes directas de Athalio el quitarles el liderazgo del reino.
— ¿Hace cuanto fue eso? — Preguntó Knuckles.
— Unos cinco años. —El resto del vuelo lo hicieron en silencio sólo admirando el lugar.
Mientras recorrían la ciudad desde el aire pudieron ver a los ciudadanos haciendo sus vidas tranquilamente, la mujeres usaban vestidos vastante largos y coloridos y los hombres llevaban trajes bastante elegantes.
Notaron que para moverse los ciudadanos utilizaban las alas casi todo el tiempo, incluso iban volando de una isla flotante a otra, no había un puente o algo que las conectara, incluso había una zona de la ciudad que era exageradamente parecida a Apotos. Cuando llegaron al palacio vieron un gran edificio que parecía ser una mezcla entre un palacio de Apotos y Chun Nan, era realmente bonito y delicado.
Caminaron siendo escoltados por los guardias, hasta que los detuvieron en un gran pasillo hermosamente decorado y les pidieron que esperaran allí.
— ¿Que creen que pasara? — Preguntó Tails preocupado.
— Tenemos que salir corriendo si la cosa se pone fea, escondernos en la ciudad o algo así. — Dijo la murcielago.
— No sé si lo has notado pero los civiles no llevan exactamente nuestra ropa, seríamos muy visibles. — Rezongo Knuckles.
— Es verdad, no pasaríamos desapercibidos ni aunque quisieramos. — Explicó Sonic.
— Entonces ¿Qué? ¿Simplemente dejamos que nos encierren?
Las puertas del pasillo se abrieron de repente con un golpe estridente. Una femina, mas en especifico una eriza de color amarillo que parecía tener unos cuarenta y tantos, llevaba una corona y un largo vestido de seda de colores naranjas y ahora que lo veian bien era mas parecido a un hanfu unos vestidos tradicionales que solían usar en Chu Nan en los dias festivos, era de colores calidos y con hebras doradas. La mujer respiraba agitada mientras observaba a todos en el pasillo buscando unos ojos en particular, cuando ambas erizas hicieron contacto visual no pudieron más que sorprenderse.
— ¿Amy? — Preguntó la mujer con la voz rota.
— ¿Tía? — Las erizas se vieron sorprendidas, la mujer no podía creer que su sobrina hubiese aparecido y Amy aún estaba en shock por verla con la corona y en el palacio ¿Desde cuando su tía era la reina? Ellos no eran descendientes a la corona, jamás lo fueron.
La mujer se acercó lentamente a la rosada y le dio un fuerte abrazo mientras unas lágrimas salía de sus ojos y comenzaba a sollozar.
— Amy, estas bien. — Dijo ella entre lagrimas mientras le acariciaba la cabeza y la apretujaba un poco más. La rosada sintió que se le ablandaba el corazón y le devolvió el abrazo a su tía mientras ocultaba su rostro en el cuello de la mayor. — Cuando supimos que tus padres y los turistas estaban muriendo quisimos ir por ti pero los reyes nos prohibieron cruzar el portal, creímos que ya no volveríamos a verte.
— Lo siento. — Murmuró la eriza con la voz quebrada. — Tenía miedo.
— Cariño. Estoy tan feliz de que estés viva. — Se separó un poco de Amy y la observó de arriba a abajo. — Mirate, te pareces tanto a tu madre cuando tenías su edad.
Un erizo color violeta también llegó agitado al pasillo con los guardias siguiéndolo por detrás, parecía ser el esposo de la mujer pues llevaba una corona. Observó a la eriza rosa sorprendido.
— ¿Es ella? — Pregunto mirando a la eriza amarilla. La mujer asintió.
— Es Amy, ha vuelto.
— Tío, ¿Eres el rey? ¿Que esta pasando? ¿Por que ustedes...? — Las preguntas de la eriza se cortaron cuando el hombre la abrazó con fuerza y la eriza sólo le devolvió el abrazo, estaba emocionada pero tenía muchas preguntas que no la dejaban tranquila.
— No sabes lo preocupados que nos tenías. — Dijo el erizo mientras se aseguraba que no estuviera herida. — Te has convertido en toda una jovencita.
La eriza le sonrió algo apenada y se separó un poco.
— Quiero presentarles a mis amigos. — Le dijo la rosada a sus tíos. — Ellos son Rouge, Shadow, Knuckles, Tails y... — Observó algo dubitativa al erizo azul, éste sólo asintió con una sonrisa leve, la rosada le devolvió la sonrisa. — Mi novio Sonic, ellos tres han estado ayudandome desde que perdí a mis padres. — Habló señalando al zorro, el echidna y al azulado. Sus tíos observaron curiosos pero con una sonrisa al grupo — Chicos ellos son mis tíos de parte de la familia de mi madre, Anthony y Catherin Lavender.
— Es un placer conocerlos. — Dijo Catherin. — Gracias por cuidar de Amy.
— No es tan difícil. — Comenzó Knuckles en broma. — A veces se porta bien.
— ¡No hables de mí como si fuera un bebe! — Le reclamó Amy.
— Tus primos estarán felices de verte de nuevo — Comentó su tía con una sonrisa.
— Hay algo que no entiendo ¿Por qué son los reyes? Nosotros no eramos descendientes a la corona. — Preguntó la rosada.
— Bueno, los antiguos reyes no eran particularmente buenos. — Habló su tío.
— Algo nos dijeron. — Explicó la murcielago.
— Fue Athalio quien decidió que los Lavender seríamos la nueva familia en el trono. — Comenzo Catherin. — Fue hace unos cuatro años más o menos, el detonante fueron un perro y su hijo, habían llegado de un mundo conflictivo y el hombre había utilizado magia prohibida para defender a su hijo. Los reyes no se apiadaron del pobre perro y lo condenaron a muerte, por suerte la gente salió a protestar y fue tanto el ruido y las quejas que Athalio decidio que ya era hora de renovar la monarquía.
— Y así acabaron en el trono. — Dijo Tails pensativo.
— Exacto. — Afirmó el rey.
Amy movió nerviosamente sus manos — Tíos yo... También use magia prohibida, tenía miedo de que me castigaran por eso y...
— No te preocupes. — Dijo su tío. — Las cosas son algo distintas ahora, no castigamos a los turistas si usaron la magia prohibida en defensa propia, tenemos un equipo de tarotistas en el castillo que se encargan de observar los recuerdos y juzgar el uso de la magia que hiciste en tu mundo. Si nunca hiciste nada tan grave no se te encerrara, sólo se te dará un aviso y posiblemente tengas que pagar una multa. A los tres avisos serás obligada a quedarte en Athalaia y te prohibirán la entrada a portales de nuevo.
— Ya veo. — Dijo Amy, de repente estaba bastantante nerviosa, sin embargo cuando observo la sonrisa tranquila que le dirigió Sonic se sintió mas calmada.
— ¿Señor? — Preguntó uno de los guardias que estaba más atrás.
— Ah sí, Amy ellos te escoltaran hacia los jueces, ve y te esperaremos en la sala de té; los guardias te guiarán hasta allí. — Le explicó Anthony. Amy tomó aire asintió para luego seguir a los guardias, una vez ya estaba fuera del alcance de la vista el rey se giró a ver al resto del grupo. — Los soldados nos dijeron que ustedes estaban siendo perseguidos en su mundo o algo así ¿Por qué no vamos a la sala a hablarlo?
Los cinco se miraron entre ellos y al final decidieron que quiza la mejor opción sería explicarles la situación a los familiares de Amy, quizá ellos podrían decirles, al menos, como detener a Merlin.
La sala era grande y decorada con muebles elegantes y finos, todos miraban el lugar asombrados pero está de mas decir que Rouge observaba todo maravillada por el esplendor, casi los envidiaba.
Les habían servido un té con un color naranja pastel y al principio dudaron un poco en beberlos -esta bien que fuesen los tios de Amy pero realmente no los conocían de nada-, sin embargo cuando vieron que los dos adultos tambien bebían ellos hicieron lo mismo. El té sabía a naranja y un poco de limón, era extraño pero sorpresivamente delicioso.
Habían estado charlando una hora entera sobre la situación en la que se habían vuelto envueltos los últimos dias y los reyes parecían escucharlos atentamente, sin embargo los interrumpieron cuando Sonic comentó lo de Merlín.
— ¿Dices que Merlín está en su mundo y reencarnado? — El rey estaba bastante sorprendido. — Merlín se había quedado en el mundo de los humanos, ¿Como es posible que llegara al de ustedes?
La reina abrió los ojos sorprendida, mientras recordaba algo.
— ¿Podrá ser que los humanos acabarán en su mundo? — Le preguntó ella.Tails simplemente asintió.
— Bueno, si es una reencarnación de Merlín entonces tienen más problemas de los que creen. — Les dijo el rey.
— ¿Por que dice eso? — Preguntó el zorro, sin embargo antes de que pudiera responder las puertas de la sala se abrieron y Amy apareció siendo seguida por los guardias y uno de los tarotistas encargado de los juicios
— Asumo que si no acabaste encerrada no fue tan grabe. — Comentó la reina con voz serena.
— Sólo un par de detalles menores, pero en su mayoría los utilizó para defensa propia o fuerza mayor, deberás pagar una multa y prometer no volver a hacerlo. — Le habló el tarotista.
Amy asintió algo avergonzada y cuando los guardias y el tarotista se marcharon la joven se acercó a la mesa y se sentó al lado de Knuckles.
— ¿Estas bien? — Le preguntó Rouge algo preocupada.
— Sentí que observaron mi alma, me da escalofrios. —Comentó la eriza con un pequeño temblor.
— ¿Entonces miraron tus recuerdos? — Preguntó Sonic.
— Todos y cada uno, me sentí tan expuesta. Ahora conocen todo sobre mi — Comentó la eriza visiblemente avergonzada. Sonic intentó contener la risa, al menos no había sido tan grave.
Una mujer que era parte de la servidumbre del castillo le sirvieron algo de té a la rosada, ella le agradeció y bebió un poco.
— Tus amigos nos contaron sobre sus ultimos problemas y sobre Merlín. — Comenzó el rey, el grupo de extrangeros le prestó atención. — Me temo que no tienen una forma fisica de acabar con Merlín, si quieren detenerlo tendrán que matarlo.
Todos se sorprendieron cuando escucharon aquello. ¿Matarlo? Matarlo era algo muy... Fuerte, algo que no entraba en su jurisdiccion. Ellos no mataban a nadie, sólo evitaban los problemas y golpeaban tan fuerte a los que los causaban que salían corriendo y se lo pensaban cinco veces antes de volver a intertar otra locura, pero matar eran palabras mayores; acabar con la vida de alguien para salvar la de muchas era una decisión dificil, no importaba en que bando estuviera.
Se miraron entre ellos algo incómodos y preguntandose quien debía habar.
— ¿Como lo mataríamos? — Preguntó Amy algo dudosa.
— Con magia, una carta lo suficientenente poderosa como para hacer desaparecer no solo el cuerpo, sino el alma. — Explicó la reina. Todos se quedaron pensativos al escuchar aquello. — Es una pena que Merlín haya acabado así, su ambición por salvar a todos acabó arrastrandolo a ser lo que es ahora.
— Supongo que sería bueno que cambiasemos la placa de su estatua del parque. — Comentó el rey pensativo y su esposa le dio la razon.
— ¿Era muy amado aquí? — Preguntó Knuckles, casi sin creerse que ese loco tuviera una estatua en su honor.
— En otros tiempos él fue un gran tarotista, de joven soñaba con ver el mundo y explorarlo, conocer cada rincon pero el problema es que no podíamos salir del campo de fuerza. — Comenzó a relatar la reina. — Verán:
Hace ya unos seis siglos Athalio había caído en un sueño profundo, nadie sabía la razón pero nuestra magia se estaba esfumando y desapareciendo, en esos momentos Athalaia no era un reino unido sino distintos pueblos divididos y separados, se culpaban los unos a los otros de que alguno había envenedo a Athalio para que cayera dormido y así conquistar mas territorio, las discuciones se volvieron mas fuertes y acabaron enfrascados en una cruel y sangrienta guerra.
Hicieron muchas cosas atrozes pero sin duda el peor error fue crear a las giganto boas, en un principio serían criaturas que se encargaría de eliminar puebos enteros y que serían controladas mediante la poca magia que les quedaba, sin embargo se salieron de control y acabaron llendo por el mundo arrazando con toda la vida. Luego de diez años el panorama era debastador, los pocos sobrevivientes que quedaban se escondían en el cielo utilizando las cartas de vuelto, tocar el suelo era sentencia de muerte, pero debían defender a Athalio y salvarlo de ser comido por las giganto boas, así que muchos tarotistas acabaron dando su vida para formar un escudo protector fuerte al rededor del árbol sagrado.
Cuando Athalio despertó y se dio cuenta de lo ocurrido salvó a los pocos sobrevivientes que aun quedaban y formó campos de fuerza al rededor de las pocas zonas verdes que habían en el mundo, sin embargo no se podía huir de los campos, Athalio se aseguró de que ningún ser vivo pudiera cruzar al otro lado para preservar el ecosistema y eso nos incluía a nosotros. Formaron Clara Civitate entre los tarotistas de distintos pueblos que aun quedaban vivos y que habían quedado encerrados dentro del campo de fuerza mientras que lentamente el exterior se convertía en un desierto árido y sin vida.
Merlín nació bastante tiempo después, era un joven aventurero dispuesto a conocer el mundo, él estaba convencido de que podía encontrar una forma de cruzar los escudos sin abrirlos y su propia ambicion lo llevo a descubrir los portales, primero los utilizo para ir de una zona verde a otra y despues logro controlarlos para viajar entre dimensiones.
— Vaya, ¿Así que no siempre fue un mal tipo? — Preguntó Knuckles.
— No, de hecho, estuvo comprometido con una antepasada tuya Amy. — Le comentó su tío.
— ¿En serio? — La eriza estaba sorprendida.
— Así es, Eleonor Rose, sin embargo ella encontro a su amor predestinado y decidió romper el compromiso, Merlín se sintió debastado y se fue a vivir al mundo de los humanos, quién diría que todo desembocaría en esto.
— Entonces ¿Qué? ¿Como se supone que matamos su... alma? — Preguntó Knuckles confundido.
— Hay una forma, una carta muy poderosa, parte de los veitidos Arcanos Mayores originales: Le jugement. — Explicó Catherin.
— La carta del juicio final, esta asociado con el karma. — Comento Anthony. — No hay cuerpo y alma no caiga rendido con el ataque de esta carta. Sin embargo debo advertirte, no es una carta permitida en otros mundos y si la usas seras afectada gravemente por la magia prohibida. — Miró detenidamente a su sobrina.
Amy observó la carta pensativa y aun que todavía tenía en mente las palabras de la turista en su cabeza, sólo podía pensar en que Merlín era demasiado peligroso cómo para dejarlo siendo un cabo suelto en todo esto. Con decisión observó a su tío y dijo:
— La llevaré.
— ¿Qué? ¡Amy no! — Replicó Sonic mirándola enfadado. — Es demasiado peligroso ya lo oíste ¿Como creés que terminarías con una carta así? A penas le leíste el futuro a la G.U.N y todo tu brazo ya estaba negro. — La rosada lo observó sorprendida.
— ¿Cómo lo...?
— Shadow nos lo dijo.
Automáticamente la rosada observó al callado erizo con el ceño fruncido, evidentemente enojada.
— ¿Cómo iba a saberlo? — Se defendió el azabache mientras levantaba un poco los hombros. — No tenía idea de que eras tan rara en ese entonces.
Amy sólo bufó frustrada y observó a su novio de nuevo.
— Es necesario, ya oíste a mis tíos: Es la única manera.
— Siempre hay otras opciones. — Respondió el azulado.
— Creo que deberías hacerle caso a Sonic — Acoto Knuckles, Amy sólo gimió frustrada y se apoyó en su silla visiblemente agobiada.
— ¿Por qué no te tomas un tiempo para pensarlo Amy? — Preguntó su tía con una sonrisa algo nerviosa, ese grupo de extraños amigos parecía llevarse bien y por como estaba la situación no era bueno que pelaran. — Por que no van a Cottage et Rose a descansar, se lo merecen luego de sus duros días.
— ¿La casa sigue existiendo? —Preguntó Amy de repente emocionada. La casa de sus padres, su hogar de la infancia; seguía en pie.
— Claro que si cariño, nunca se fue. — Comento con una leve risa Catherin. — Pero deberás despertar a los capullos, llevan bastante dormidos.
Amy se levantó emocionada de la silla, con una gran sonrisa en el rostro y los ojos brillantes, era como si la vitalidad y el color hubiesen aparecido de repente otra vez en su vida.
— ¿Que esperan? ¡Levantense! — Les dijo emocionada a sus amigos mientras empujaba del brazo a Shadow para moverlo de su asiento. — Les va a encantar Cottage et Rose.
— ¿Y que es eso? — Preguntó Tails algo mas sonriente al ver el carácter de siempre de la eriza.
— La casa de mis padres. — Respondió simplemente ella, sus amigos se vieron entre ellos algo sorprendidos.
Un largo carruaje los llevo volando hacia un campo a las afueras de la ciudad, lleno de rosas, lavandas y arboles, lugares descampados, lagos con agua y peces y en el centro una gran casa de campo.
Cuando llegaron a la enorme entrada y de madera que permitia el acceso al campo el carruaje bajó hasta llegar al suelo y se adentró por el camino de pierda y entre los enormes sauses llorones hasta llegar a la casa, la cual parecía mucho mas imponente si la miraban desde el suelo.
Una gran fuente con un ramo de rosas y lavandas hecho de oro adornaban la entrada de la casa, el carruaje la rodeó y paró justo frente a la puerta abriendo sus puertas para dejarlos bajar.
Lentamente se colocaron frente a las grandes puertas de madera decoradas con dibujos de zoomorfos alados y enredaderas de rosas talladas en ellas.
— Bueno, tenemos que abrirlas. — Dijo Sonic con una sonrisa.
Amy tomó aire y con lentitud abrió las puertas para ingresar a su antiguo hogar, el vestíbulo los recivia con un gran cuadro familiar colocado en la pared frente a la puerta.
— ¿Ellos son tus padres? — Preguntó Rouge curiosa.
— Sí, así es. — Respondió la rosada. Todos observaron atentos la pintura.
Una eriza de color lavanda y ojos jade estaba sentada en una elegante silla de terciopelo rojo con un elegante vestido largo de color blanco y rosa, su mirada parecía serena y feliz. Sentada en su falda había una pequeña niña de aproximadamente dos años con una gran sonrisa, asumieron que esa era Amy por el color de las púas y sus ojos. Parado recto al costado de ellas se encontraba un erizo de color rojo pálido y ojos azules, vestido elegantemente y mantenía su mano sobre el hombro de su esposa.
— Al fin conoces a tus suegros Sonic. — Bromeó Knuckles con una sonrisa, luego de unos segundos el resto se adentró y comenzó a caminar por la casa, sin embargo tanto Sonic como Amy se quedaron mirando el cuadro absortos.
La rosada tenía un mirada de añoranza y nostalgia. No había podido llevarse ninguna foto de sus padres pues había tenido que huir repentinamente y se habían encargado de quemar la casa en la que ella vivía. Amy no había olvidado el rostro de sus padres, pero con suerte recordaba sus voces, frases muy concretas, quizá la voz que mas tenía en claro era la de su madre dandole unas últimas ordenes y pidiéndole que huyera.
El azulado sin embargo los observaba con curiosidad, sentía que ya había visto esos rostros en algun lado pero no recordaba donde o cuando.
— Fueron grandes padres. — Comentó la rosada con algo de nostalgia.
— Apuesto que sí. — Le respondió el azulado mientras la tomaba de la mano para reconfortarla un poco.
Amy volteó su cabeza para observarlo y le regalo una sonrisa, luego los dos caminaron para encontrarse con sus amigos. Los muebles de la casa estaban cubiertos con sabanas blancas para que la tierra no los tapara, las luces se encontraban apagadas y las ventanas cerradas.
— ¿Cómo encendemos las luces Rose? — Preguntó Shadow intentando encontrar algun interruptor.
— Despertaré a las flores. — Dijo ella simplemente y salió a la parte tracera de la casa. El resto la siguió por detrás.
Un gran lago se encontraba un poco más alejado del porche, con tranquilidad camino hacia él y se arrodilló frente al lago.
— ¿Como es que se hacía esto? — Se preguntó a ella misma. Cerró los ojos intentando pensar un poco y de repende una imagen de su madre despertando a las flores llegó a su mente.
Se sacó el guante de la mano derecha y sintió la energía fluir a travez de ella. Ahora que no tenía las limitaciones del portal podía usar la magia directamente sin tener que recurrir a las cartas. Una luz rosa envolvió su mano y luego la metió en el agua lentamente la cual comenzo a voverse rosa.
— Arriba. — Murmuró con voz calmada y del agua comenzaron a surgir rosas que flotaron hasta el cielo. Los petalos de las flores bajaron lentamente formando una falda y dejando ver lo que parecía la parte superior de un pequeño cuerpo verde, con lentitud las rosas abrieron los ojos y se sorprendieron al ver a Amy allí.
— ¡Joven señorita Rose! — Gritó una de ellas sorprendida y emocionada con una voz bastante chillona y aguda. — ¡Está en casa! — Amy rió un poco y las saludó con la mano mientras las rosas revoloteaban al rededor de ella.
— ¡Creímos que jamás volveríamos a ver un Rose! — Exclamó una de ellas.
— Lamento haberme tardado. — Les dijo Amy. — Necesito que enciendan las luces de la casa ¿Podrían hacerlo?
— ¿Sólo encender las luces? ¡Ordenaremos la casa entera!
— ¿Quienes son ellos? — Preguntó una de las flores acercandose al grupo quienes miraban bastante curiosos la escena.
— Son amigos — Respondió Amy. — Sonic, Tails, Knuckles, Shadow y Rouge. Chicos ellas son las Rosas, se encargan del cuidado de la casa.
— Amy tu mundo paso de ser raro a rayar lo cursi. — Comentó Knuckles simplemente, Amy soltó una carcajada, tenía que admitir que Knuckles decía una media verdad.
— Bueno, las luces no se entenderán solas ¡En marcha! — Dijo una de las rosas y las demás la siguieron adentrandose en el hogar.
— ¿Y pueden ellas con toda esa casa? — Preguntó Rouge confundida.
— Oh creeme que sí.
A los pocos minutos las rosas ya estaban abriendo las ventanas, sacando las sabanas de los muebles con sumo cuidado y encendiendo la luces, el grupo -incluyendo a Amy- estaba sumamente impresionados.
— Son muy eficaces. — Respondió el zorro. El resto asintio dándole la razón.
— Bueno, ¿Que haremos ahora? ¿Esperar tres días aquí? — Preguntó Rouge sentándose en uno de los sillones de la sala de estar.
— En general esa es la idea. — Respondió el zorro. — Tendrás que pedirle a tus tíos que activen de nuevo el portal a nuestro mundo. — Habló mirando a Amy, la rosada asintió.
— ¿Podemos hablar un segundo de la posibilidad de aceptar la carta y usarla contra Merlín? — Preguntó Amy.
— No. — Respondió Sonic. — Buscaremos otra forma.
— ¡Oh vamos! Es lo mejor que tenemos.— Dijo la eriza.
— Y sería un problema menos — Apoyó Rouge.
— Estoy con Rouge y Rose, si es la opción más
efectiva deberíamos aceptarla. — Respondió Shadow.
— Debe haber otra forma.
— Concuerdo con el azulado. — Dijo Knuckles.
Todos observaron a Tails, el zorro con un sonrisa algo nerviosa decidió enfocarse en el cuadro de la pared que tenía en frente.
— No se que esperan que conteste, no estoy muy seguro de que pensar de ésta situación pero concuerdo con Sonic, si es algo que te hará daño es mejor pensar en otra solución. — Concluyó el rubio.
— Esto es un lío. — Amy se lanzó al sillón y cubrió sus ojos con su brazo, definitivamente no tenía idea de que hacer.
El resto sólo se mantuvo en un silencio profundo mientras pensaban en opciones para solucionar el enorme problema en el que se habían envuelto.
— ¿Quieren que prepare unas galletas? — Preguntó una de las rosas mientras se acercaba a la sala de estar. — Deben estar hambrientos
— Eso estaría bien, gracias. — Respondió Amy con una sonrisa, la rosa se marchó volando de allí.
— Son realmente raras, ¿Todas las flores son así? — Preguntó Sonic.
— No, originalmente eran sólo flores. A veces las familias les entregan parte de su propia magia para que las flores tengan autonomía, son serviciales y fieles así que usualmente ayudan en tiendas o en las casas, a cambio ellas reciben lugares comodos donde alimentarse de magia y prosperar. — Explicó la rosada.
— Bueno, ¿Porque no nos olvidamos un poco de los problemas y exploramos la casa? — Preguntó Rouge levantadose de su lugar. — Quiero ver si encuetro algun album de fortos vergonzosas del chicle cuando era una bebe.
Todos sonrieron ante ese comentario y comenzaron a dividirse para explorar la casa y las afueras. Amy tomó la mano de Sonic con timidez.
— ¿Quieres acompañarme a ver mi cuarto? Hace mucho que no entro y...
— Claro — Respondió el azulado y dejó que Amy lo guiará.
Con lentitud subieron las escaleras y caminaron por unos pasillos hasta llegar a unas preciosas puertas blancas talladas con rosas rojas. Abrió las puertas y ambos entraron a la habitación, era grande y decorada con tonos rosas y azules pastel, grandes ventanales y cuatro pilares blancos en el centro de la habitacion rodeados por macetas con flores en la parte inferior, de ellas salían enredaderas que escalaban los pilares, estos estaban en cada esquina de la gran cama rosada. Por todo el cuarto se podían ver esparcidos juguetes y libros de cuentos. Había una gran biblioteca, en su mayoria con libros infantiles y dos sillones justo en frente, uno para un niño y otro mas grande para un adulto.
En el techo, justo encima de la cama y con los pilares en cada esquina, había un domo de cristal que cumplia la funcion de traga luz. Sonic pensó que debía ser hermoso recostarse de noche en la cama y mirar las estrellas.
— Así que eres rica y nunca nos lo dijiste. — Le comentó el erizo en burla mientras se acercaba a la cama.
— Los Rose son una de las principales familias, uno de los escogidos por Athalio para hacer del la vida y la magia algo mejor, explotar su potencial o algo así, fue hace tanto que ya nadie recuerda la leyenda, pero las familias principales tienen como apellido los nombres de las flores.
— Como tus tíos: Lavender ¿Verdad? — El erizo se sentó en la cama, la eriza junto a él.
— Lavender, Rose, Dandelion, Sunflower, Poppy, Tulip. Son sólo algunos de los que existen, Athalio se las dio a nuestros primeros antepasados basandose en sus personalidades.
— Bueno, Rose va con tu personalidad, llena de espinas todo el tiempo. — Bromeó el azulado.
— ¡Oye! Al menos yo no tengo de segundo nombre The. — Se burló Amy.
— ¡Que no es un segundo...! Sabes como funcionan los nombre en nuestro mundo. — Se quejó el azulado.
Amy río un poco y se acercó timidamente a él.
— Lo se Nick, sólo bromeaba. — Dijo ella en murmuró mientras besaba la mejilla de Sonic. — Pero debo admitir que The como segundo nombre suena sexy.
— ¿Sí? ¿Al igual que el apodo Sonikku? — Preguntó el azulado mientras la rodeaba con los brazos por la cintura.
— Oh Sonikku es aún más sexy. — Dijo la rosada en un susurro, como si fuera un secreo o algo así. Entonces ambos se besaron de forma lenta y tranquila. Sonic sintió a Amy reír disimuladamente y se separó de ella.
— ¿Que ocurre? — Le preguntó.
— Es que recordé que cuando era niña y salía a jugar papá me decía en broma que si tenía algun novio secreto al menos que tuviera le descencia de traerlo a casa. — La eriza carcajeo y recosto su cabeza en el hombro de Sonic. — Me hubiera gustado que los conocieras, les hubieras caído bien.
— Estoy seguro que sí, a todos les caigo bien. — Dijo con su ego inflado, Amy rió levemente y suspiró.
— Los extraño. — Murmuró mientras se abrazaba con fuerza a Sonic.
— Lo se. A veces también extraño a los míos. — Dijo él mientras le acariciaba la cabeza a su novia.
— ¿Que ocurrió con los tuyos? — Preguntó.
— Quizá te lo cuente otro día, o año, o década. — Bromeó el.
— ¡Oye! — Se quejó la rosada separándose un poco de él y luego le sonrió con picarez. — ¿Y si te doy un Chillidog?
— Suena tentador, pero no puedes comprarme Rose. — Le dijo Sonic con una media sonrisa y se acercó a los labios de la eriza para besarla de nuevo, esta vez con un poco mas de ganas y emoción.
La rosada se recostó en la cama y Sonic se colocó sobre ella para continuar el beso. Hacía tiempo que no estaban los dos así, solos; sin preocuparse por nada o nadie.
— ¿Chicos? — La voz del zorro se escuchó desde el marco de la puerta.
Sonic automáticamente se separó de Amy haciendo gala de su velocidad y con el rostro completamente rojo, Amy estaba igual de roja que él pero le costo un poco más reponerse.
— ¿Q-Que ocurre Tails? — Preguntó la rosada.
— Lamento interrumpir. — Dijo el zorro — Pero vino una eriza morada, dice ser tu prima.
— ¿Victoria? — Preguntó ella emocionada y se levantó de la cama para correr hacia el vestíbulo.
— ¿Te divertiste? — Preguntó Tails con una sonrisa malévola mientras veía a Sonic pasar a su lado, el erizo lo miró de reojo con el ceño fruncido y la cara aún roja.
— Muy gracioso. Me vengaré cuando te consigas una novia.
— ¡No puedo creer que estés aquí! — Chilló la eriza morada, Amy sonrió emocionada.
— ¡Lo sé! Ha pasado tanto tiempo. — Dijo la rosada.
— Y tus púas se ven geniales, ¿Les hiciste algo?
— Sólo me las planche hacia abajo. — Rió emocionada la rosada — ¿Ya conoces a mis amigos?
— A algunos me los cruce de camino aquí, el echidna y la murcielago parecían tener una cita o algo así. — Amy carcajeó divertida, el cielo se caería cuando eso ocurriera. — El erizo negro y el zorro se han presentado pero no conozco al azulado. — Dijo ella observando a Sonic.
— Oh, soy Sonic the Hedgehog.
— Bonito nombre Sonic. — Dijo ella acercándose elegantemente. — Dime ¿Tienes novia?
— Sí, tu prima. — Respondió él con una sonrisa graciosa. La morada volteó y observó a Amy la cual aguantaba un poco la risa.
— Oh, ya no me pareces tan atractivo — Dijo observando al azulado de arriba a abajo. Luego se acerco a Shadow. — ¿Tú estas soltero?
— No te interesa. — Habló cortante el azabache, la morada se alejó algo intimidada y luego volvió a enfocarse en Amy.
— ¡No tienes ni idea de las cosas que te has perdido! ¡Tengo ganas de mostrarte las todas! — Habló Victoria emocionada. — ¡No se por cual empezar!
— ¿Que te parece por explicar el porqué hay islas flotante? — Comentó la rosda. — Eso sí me sorprendió.
— Oh, fue un descubrimiento reciente, en una de las minas de las montañas descubrieron una enorme cueva con cientos de esmeraldas con grandes poderes curativos en su interior. — Explicó su prima.
— ¡¿Una cueva de esmeraldas?! — El gritó de exclamación de la murcielago desde la puerta se oyó a kilometros. Probablemente.
— Plagada de ellas. — Respondió Victoria.
— ¡Tenemos que ir! — Exigió Rouge con sus ojos iluminados.
Cuando llegaron al lugar creían lo que estaban viendo, parecía una ilusión o algo así, varias veces se tallaron los ojos para cerciorarse de que estaban viendo bien.
Una cueva enorme e iluminada de cientos de esmeraldas de colores yacía ante ellos, era giante, profunda y con las gemas incrustadas en todas las zonas de las paredes de la cueva.
— Parecen esmeraldas del Caos. — Murmuró Knuckles sorprendido.
— No lo parecen. — Dijo Rouge mientras tomaba una con la mano y la miraba atentamente. — Lo son.
— ¿Cómo van a serlo? ¿Acaso es posible? — Preguntó Sonic sorprendido.
Tails se acercó a las esmeraldas y sacó su comunicador, aunque realmente le decía comunicador por pura costumbre, Tails le había implementado tantas cosas que era más una navaja suiza.
Con cuidado escaneo una de las esmeraldas y comprobó los datos con los que ya tenía registrados de las esmeraldas de caos.
— ¡N-No puede ser!—Exclamó atónito.
— ¿Que ocurre? — Preguntó Sonic. El y el resto se acercaron a ver la pantalla de Tails pero sólo podían ver al aparato comparando numeros.
— Éstas cosas... Rouge tiene razón. Todas estas esmeraldas son Esmeraldas del Caos.
Para esas alturas ya no sabían si gritar de alegría o de pánico.
C o n t i n u a r a . . .
Dear Dreamer (Osea tú ewe):
Lamento haberme tardado, en compensacion traigo un capitulo exageradamente largo, como de 8 mil palabras, too much.
¿Que tal les pareció el capitulo? Tengo la sensacion de que clave mucha informacion de golpe, lamento si en algo momento les di una sobre carga, espero que los siguientes capitulos que quedan en este mundo sean algo mas livianos.
Para los que hayan sentido curiosidad voy a tirar unos datos: Para imaginar la ciudad me inspire mucho en Almatheia, una ciudad del juego Tera, los dibujos en el cielo también estan inspirados en ese juego, siempre me parecieron muy bonitos.
Y el Hanfu es un atuendo tradicional chino que inspiro mucho a la creacion del Kimono y el Hanbok.
¡Muchisimas gracias por el apoyo que le dan a esta historia! Soy fan de ustedes, nunca lo olviden.
W i t h l o v e: N o v a N a m e l l e s ~
