Lamento si este capitulo me quedo algo corto, pero es que eh tenido poco tiempo para escribir :'(
Después de salir del trabajo, ambos chicos decidieron pasar tiempo de caridad juntos, después de todo era una fecha muy especial para Ronnie, Lincoln tenia todo planeado para que ese cumpleaños fuera inolvidable, primero la llevaría al salón Arcade, luego irían a comer al Restaurante Ruso/Hawaiiano "Aloha Camarada" que quedaba en las cercanías de su hogar, y luego se reunirían con unos amigos nuevos en su apartamento para celebrar con videojuegos y bebidas, pero antes debían hacer algo, como ahora hay carteles que los ponen como desaparecidos están muy susceptibles a ser descubiertos, por ende ambos decidieron que lo mejor era cambiar sus ropajes, así a las personas les costara mas identificarlos.
Ambos se encontraban en la tienda de ropa del centro comercial, ya ambos tenían en el carrito varias prendas que les habían gustado, pero aun no habían hallado la prenda ideal, esa que les gustara tanto que no tuvieran problemas en ponérsela todos los días.
-¿Qué opinas de esta?- Pregunto Lincoln al salir del probador.- ¿Me veo bien?
-A decir verdad, te ves bien con esa camisa de color azul.- Dijo Ronnie.- Pero ese pantalón no te queda, además que encontré esto mientras buscaba una sudadera, pruébatela a ver como te queda.
La chica latina le pasa un chaleco de color gris oscuro y azul marino, el color le había gustado a Lincoln, y supo que quizás era buena idea combinarlo con pantalones de color negro y zapatillas blancas, así que con ideas frescas decide entrar de nuevo al probador.
Mientras Ronnie seguía buscando, había encontrado varias camisetas y pantalones geniales para vestir tanto en casa como en la calle, pero aun no conseguía una buena sudadera, hasta que por fin, después de buscar mucho logra encontrar una que le gusto de color rojo, ella la toma y la revisa, de verdad que le había gustado, y no era tan cara, solo costaba 10 dólares, así que no lo dudo y la añadió en sus compras, ahora solo faltaba esperar a Lincoln.
La chica latina queda impresionada cuando ve a Lincoln, se veía tan lindo y diferente con aquellas prendas, y al peliblanco se le veía cómodo vistiéndolas.
-Jum… No me veo tan mal.- Dijo Lincoln al mirarse al espejo.- Si, me gusta este conjunto, ¿Qué opinas, Ronnie?
-Digo que te queda e maravilla, Lame-O.- Dijo Ronnie.
-He, gracias, creo que comprare este conjunto.- Dijo el chico.
Después de haber pagado todo regresan a casa para vestirse con la nueva ropa que adquirieron, de verdad que se veían tan diferentes, ya provistos con sus nuevas prendas ambos deciden salir de nuevo para pasar el día.
-Así que uno de sus objetivos era ir a Brach, ¿Eh?- Dijo Lisa al ver lo escrito en el diario.
-Si, pero ahora el dilema es saber a donde se fue.- Dijo Lynn Jr.
-¿A cuantos lugares pudo haber ido?- Pregunto Lola.
-Hay demasiadas posibilidades, Lola.- Dijo Lisa.- Pudo ir a la ciudad de New Lantern, o pudo haber ido a Western Hazeltucky… Incluso pudo ir a Toledo.
-Pero… ¿A cual de las tres fue?- Pregunto Luan.
-Déjame pensar un momento, Luan… Cielos, este chico si que se las supo ingeniar.- Dijo Lisa al sacar un mapa de la zona.
-Oigan, ¿Dónde esta Lori?- Pregunto Lucy.- Desde que llegue no la eh visto.
-Oh, ¿Ella?- Dijo Leni.- Esta en su habitación llorando, creo que con lo que le conté de la reacción de Bobby debió asumir que eso se acabo.
Luna solo caminaba de un lado hacia el otro con una mano en el mentón, estaba pensando en los posibles lugares a los que se pudo ir, no recordaba que Lincoln le comentara algo sobre un lugar que tuviera de preferencia, eso hasta que recuerda una charla que tuvieron previo a los eventos de la mala suerte.
-Chicas… Creo que hay más probabilidades que este en Toledo.- Dijo Luna.
-¿Qué? ¿Cómo dedujiste eso?- Pregunto Lisa.
-Bueno… Antes de toda la vergüenza de la mala suerte el me había comentado que cuando cumpliera los 18 le encantaría vivir en Ohio.
Lisa vuelve a mirar el mapa, del pueblo de Brach a Ohio no era mucha la distancia… Quizás si estaba en Toledo como dijo Luna.
-Bien, entonces hay que asumir que esta en Toledo, dudo mucho que se a hay ido mas al interior de Ohio.- Dijo Lisa.- Entonces tendríamos que ir hacia allá y buscarles.
-Entonces le diremos a Mama y a Papa cuando lleguen.- Dijo Luna.- Supongo que Lana, Lucy y Leni irán con los Santiago.
-Si, es lo mejor.- Dijo Lana.- Así cubriremos más terreno.
-Esperemos que este allí por que si no…- Dijo Luan… Tengo miedo de nunca hallarle.
-No te preocupes, Luan.- Dijo Luna.- Estará allí… Lo presiento.
Lincoln y Ronnie estaban llegando de su cena en el restaurante, no solo habían tenido una comida espectacular, si no que Ronnie se había ganado un peluche de Stalin al ganar en el juego preferido del Restaurante "Golpea al Fascista", una versión del clásico "Golpea a los topos" solo que en vez de ser topos son muñequitos de Hitler, Mussolini, Nixon y Clinton.
-¡Este peluche es lo máximo!- Dijo Ronnie.- ¡Cuando le presionas el estomago dice "!Arrasen a Berlín!"
-Lo se, es muy genial.- Dijo Lincoln.- Y no me quejo, esta replica a escala de un Tanque T-34/85 que venia en la Cajita Marxista esta de lujo.
Cuando llegan al piso donde queda su apartamento ven a dos personas que conocieron hace una semana atrás; Sus vecinos Kazu Iroge y Reyna Haroyama, una parejita de aproximadamente 17 años de edad, en poco tiempo Kazu y Lincoln se había vuelto buenos amigos.
-Amigo, ¿Cómo estas?- Saludo el joven de tez asiática al verle.
-Pues como ves acabamos de llegar.- Dijo Lincoln al chocar los cinco con su amigo.- ¿Llevan mucho esperando?
-No.- Respondió la chica asiática.- En realidad apenas estábamos por tocar.
-Oh genial, por las bolsas que llevan, creo que estuvieron de compras, ¿No?- Pregunto Ronnie.
-Pues si.- Dijo Kazu.- No queríamos venir con las manos vacías, así que nos pasamos por la tienda.
-Pero creo que seria mejor si hablamos dentro del apartamento, ¿No?- Dijo el peliblanco.
-Claro.- Dijo Kazu.- Que quiero relajarme un poco, hoy fue un día muy tedioso.
Los chicos entran al apartamento y allí Kazu revela el contenido de las bolsas, unos videojuegos, dos bolsas grandes de Doritos y una gran botella de Whiskey, esta última deja sorprendido a Lincoln y a Ronnie.
-Wow, ¿De donde rayos sacaste esa botella?- Pregunto Lincoln.
-Digamos que tengo mis trucos.- Respondió Kazu al guiñarle un ojo.
-… Hiciste que tu primo la comprara, ¿Verdad?
-¿Qué puedo decir?- Dijo Kazu al reír un poco.- Mi primo siempre me ayuda en mis travesuras.
-Bueno, no soy de tomar, pero hoy es un dia especial.- Dijo Ronnie.
-Es cierto, ¡Eres la cumpleañera amiguis! ¡Vamos a beber hasta que nos de Cirrosis!- Dijo Reyna.
-¿No es hasta que salga el sol?- Pregunto Lincoln.
-¿Es así? Yo siempre lo conocí de la manera que lo dije.- Respondió la chica de cabellos castaños claros.
-¿Qué importa como se diga?- Exclamo Ronnie.- ¡Sírvanme un trago y de paso que me pongan la de 45 grados!
-"45 grados y un chingo de Cerveza y un montón de sombrerudos tirando fiestas…" hasta allí me la se…- Dijo Kazu.
Al rato había un ambiente cálido y alegre en el apartamento, Lincon y Kazu jugaban videojuegos mientras que Ronnie y Reyna le veían, todos bromeaban, bebían, comían y escuchaban música.
A eso de las once Lincoln recibe una llamada, por lo cual decide salir al pórtico del apartamento para contestar.
-¿Diga?
-Hey Lincoln, soy yo, Heiz.- sonó una voz masculina del otro lado del teléfono.
-Oh ya te reconocí, ¿Qué pasa amigo?
-¿Ya concretaste el plan?
-Si, de hecho hace unas horas envié los documentos vía E-mail hacia la policía y a los noticieros, así como también hice algunas llamadas.
-Bien, eso concluye mi trabajo, espero que hayas usados los programas que te dije.
-Obvio que los use, no soy tonto para olvidármelos.
-De acuerdo, si mi cronometro no me falla, nuestro amigo Santiago recibirá una visita inesperada en unos minutos, mañana te llamo para decirte como resulto todo.
-Bien… Entonces hablamos mañana.
-De acuerdo, adiós Lincoln.
El peliblanco cuelga la llamada y deja su teléfono conectado al cargador para unirse a la fiesta, después de todo hoy era el cumpleaños de su amada, tenia que pasarla bien junto a ella…
En la casa Santiago se hallaba ese hombre… El señor Santiago solo caminaba de un lado hacia el otro, desde hace unas semanas que María y Bobby no regresaban a casa, estaba furioso y temeroso al mismo tiempo ¿Y si deciden tomar acciones contra el? Después de todo no es la primera vez que lo intentarían de no ser por que tenia comprado al jefe de la policía estaría en prisión, pero había otra cosa que le preocupaba; Ronnie anne tampoco llegaba, su preocupación era que ella tomara represalias contra el, que lo denunciara ante otros entes gubernamentales o que pusiera a la opinión publica en contra de el.
Pero, al pensarlo mejor, ¿A el que diablos le importaba esa mocosa? Después de todo solo era un estorbo para el, y si llegaba a denunciarlo con alguien, no dudaría en tomar cartas en el asunto, darle una nueva lección como aquel puñetazo que le metió hace una semana atrás.
Cuando estaba por sentarse oye unos fuertes golpes en la puerta.
-¡Policía de Royal Woods! ¡Abran la puerta!
Por un momento el señor Santiago pensó que solo era una alusión causada por el alcohol, pero la ebriedad se le fue de una cuando la puerta de su casa es derribada y varios oficiales entran para apuntarle con sus armas.
-¡Quieto! ¡No se mueva o disparamos!- Gritaban los oficiales al apuntarle al tipo con sus armas reglamentarias.
Uno de los oficiales se acerca al señor Santiago y lo pone boca abajo para esposarlo.
-Señor Santiago, Queda detenido por hostigamiento, maltrato infantil y negligencia.- Dijo el oficial mientras lo llevaba arrastrado a la patrulla.
-¿¡Que dicen!?- Grito el señor Santiago mientras forcejeaba.- ¡Quítenme sus manos de encima! ¡Lo va a lamentar!
-Si, si lo que digas, basura.- Dijo el oficial al meterlo a la patrulla.- Quédate allí y no hagas nada estúpido si no quieres que te apliquemos el Taser, bola de grasa.
-Jefe, ya estamos listos para revisar la casa.- Dijo uno de los oficiales.
-Asegúrense de revisar hasta por debajo de las losas.- Dijo el oficial a cargo.- Tenemos bastante evidencia, pero mas evidencia no nos caerá mal.
Al investigar la casa los oficiales encuentran evidencia que no solo lo incriminaba con los delitos a los que ya estaba acusado, si no que encontraron evidencia de que estaba cometiendo fraude con los impuestos, un delito bastante grave…
La señora Santiago solo estaba allí sentada viendo la tele, estaba viendo el video musical de "Los cuentos de la Cripta 2" aquello le traía bonitos recuerdos de aquellos años de oro, repentinamente recibe una llamada en su teléfono.
-¿Diga?
-¿Señora Santiago?
-Si…
-Le hablamos desde la jefatura de policía, su esposo fue arrestado por diversos cargos y necesitamos que usted y su hijo vengan a dar sus declaraciones.
La señora Santiago estuvo a punto de dejar caer su teléfono de la impresión, creyó que todo era un sueño ¿Aquel marrano al fin recibirá su castigo?
-D… De acuerdo, mañana mismo estaremos en la estación.- Dijo la señora con una sonrisa pequeña en su rostro.
-Bien, entonces que pase buenas noches y disculpe las molestias.
La señora Santiago cuelga su teléfono, sentía una sensación de paz y felicidad ¡Por fin era libre! No solo ella, si no sus hijos también eran libres de aquel bastardo sin gloria.
-Madre, ¿Pasa algo?- Pregunto Bobby al salir de su habitación.
-Hijo… Tu padre fue arrestado.- Dijo la señora Santiago con una sonrisa.
-¿Qué? ¿De verdad hablas enserio?- Exclamo el chico latino con felicidad.
-¡Si!- Dijo la señora latina para abrazar a su hijo.- ¡Por fin todo se acabo!
-Eso es genial madre.- Dijo Bobby.- Ahora debemos hallar a Ronnie.
La señora Santiago seguía lagrimeando de felicidad, ahora con esto estaba mas motivada y decidida en hallar a su hijita…
(Continuara...)
