Capitulo cortito, pero los que vienen si van a ser mas largos :3


-Ah… Otro día mas en esta hermosa comunidad de los Apartamentos Blue Creek.- Fue lo que dijo el albino al salir por la puerta de su apartamento.

El chico ve como un hombre pasa por el pasillo y comienza a tocar una puerta con bastante fuerza.

-¡Tamy!- Grito el hombre-. ¡Dame lo de la manutención de la niña, perra!

-… Ehm, sip. Otro día normal en estos apartamentos…- Dijo el albino al ir a la puerta de apartamento del asiático y tocar.

-Hey Linc.- Saludo el asiático al abrir la puerta-. ¿Cómo va todo?

-Pues, ya ves. ¿Vas a ir al Gimnasio hoy?- Pregunto Lincoln.

-Si, ahorita voy y te busco. Es que me ando preparando mi desayuno.- Respondió el chico de descendencia argentina.

-He, de acuerdo… Ah si, Luna quiere que estemos en el Lobby de los apartamentos a las tres de la tarde.- Dijo el albino.

-Muy bien, me asegurare de tener todo listo.- Respondió el chico-. Ahora, si me disculpas, me voy a comer. Hablamos al rato.

-De acuerdo, te espero en casa.- Se despidió el albino al regresar a su apartamento.

Al regresar ve que Ronnie y la madre de la chica estaban hablando, Bobby y Leni al parecer se preparaban para salir y Lucy junto a las gemelas veían la tele. Es extraño, cuando el salió del apartamento, todos aún estaban durmiendo.

-Buenos días, corazón.- Dijo el albino al acercarse a su novia y besarle la mejilla-. ¿Qué haces?

-Estaba hablando con mama sobre lo que ah pasado últimamente.- Dijo la chica.

-Oye chico. ¿Todo está bien con tu familia ahora o…?- Pregunto la señora.

-Bueno, me falta arreglar las cosas con mama y papa.- Respondió el albino-. … Ah, y con Lynn Jr. Pero presiento que con ella voy a tardar más tiempo.

-¿Muy terca?

-¿Muy terca? Eso le queda corto.-Dijo el albino-. Es la reina de la terquedad. Pero de alguna u otra forma solucionare las cosas con ella.

-De acuerdo.-Dijo la , cariño. ¿Qué vas a hacer ahorita?

-¿Ahorita? Nada.- Dijo la chica-. En la tarde voy a acompañar a Lincoln con la banda de su hermana a ver qué tal suenan.

-¿No vas a cantar?- Pregunto la mujer.

-No, yo no sé cantar ni tocar instrumentos.- Respondió Ronnie.

-Es extraño, usualmente en estas cosas de las caricaturas todos saben cantar…- Dijo la mujer al llevarse una mano al mentón.

-¿Caricaturas? Pero estamos en la vida real.- Dijo Ronnie a lo cual su madre se la queda viendo.

-Si… Lo que tú digas, querida.- Dijo la mujer para darle unas palmaditas cariñosas en la cabeza.

-Oye, Lana.- Llamo el albino.

-¿Si?

-Ahorita voy a salir. ¿Quieres acompañarme?

-¡De sobras, hermano!- Exclamo la chica rubia.

-Ronnie, ya que no tienes nada que hacer. ¿Crees que podamos dar una vuelta en el parque?- Pregunto la mujer.

-Ehm… Claro, por que no.- Dijo la chica.


En el gimnasio, ambos chicos tenían sus ropajes de entrenamiento mientras que Lana observaba sentada en una silla de plástico al lado del marcador de puntaje. El lugar donde estaban tenía una gran ventana de donde tenían una vista muy bonita de la ciudad, el piso estaba cubierto de colchonetas de vinil de color azul oscuro, una pared recubierta de espejos y una pared falsa que separaba el ring del área en donde las personas hacían sus ejercicios.

-¿Es necesaria la canción de Rammstein?- Pregunto Lana mientras veía a su hermano y al amigo del mismo preparándose para una pelea de entrenamiento.

-Claro que si.- Dio Kazu-. La música le da el ambiente a la pelea.

-¿Ah si?

-Si, con el tiempo descubrirás que las escenas pueden mejorar o empeorar dependiendo de si la música de fondo combina o no.-Dijo Lincoln-. Si no me crees, solo imagínate las escenas de acción de Terminator 2 pero con la música de Benny Hill.

-… De acuerdo, ya entiendo tu punto.- Dijo Lana al acomodarse su gorra.

-¿Y tú ranita?- Pregunto el asiático mientras terminaba de colocarse los guantes.

-¿Ah? Esta debajo de mi gorra.- Dijo la niña al quitarse la gorra, revelando a su mascota-. Siempre la llevo conmigo.

-Ah, es que hace rato que no la mencionas, ya creía que se te había escapado o algo así.- Respondió el nipón.

-No, es solo que le gusta estar allí y no ser molestada.-Respondió la chica.

-¿Estás listo, Kazu?- Pregunto el albino.

-Sip, estoy listo.- Respondió el asiático.

-Bueno, vamos a empezar.-Dijo el chico-. Pero eso sí, nada de hacer referencias a los Jojo's.

-Que aburrido que eres…- Dijo el asiático-. Bueno, no importa. Estoy listo, cuando quieras, atácame.

El albino suspira y se coloca en posición de combate, al igual que el asiático. Ambos amigos sonrieron y el asiático fue el primero en atacar con un derechazo, el cual Lincoln bloqueo con su antebrazo. El albino contraataco, pero el asiático también bloqueaba sus golpes. Finalmente después de lanzarse varios golpes y bloquearlos, el chico asiático rueda entre las piernas del albino y estando del otro lado le voltea y logra asestarle un derechazo que hace que el albino retroceda.

Kazu aprovecha el momento y arremete con varios golpes, y aunque varios de estos lograron dar en la cara y pecho del peliblanco, finalmente este logra bloquearlos y toma la cabeza del asiático para asestarle un buen rodillazo que lo hace sangrar de la nariz. El chico queda algo atontado por el golpe, a lo cual Lincoln aprovecha para lograrle asestarle una patada que tira al asiático a la lona.

-¡Oh! Primera caída.- Dijo Lana algo emocionada-. Nunca pensé que Lincoln pudiera pelar tan bien.

El asiático se levanta sacudiendo la cabeza. Esa patada sí que había dolido aun con el casco puesto. Kazu se voltea hacia Lincoln y vuelve a sonreír, el suspira y vuelve a arremeter hacia Lincoln, intenta asestarle un golpe con la izquierda, pero Lincoln lo bloquea, es cuando el Nipón le asienta un codazo con la derecha que deja a Lincoln aturdido, a lo cual Kazu aprovecha para darle una patada en la pierna. El albino retrocede y se lleva una mano al muslo, la patada le había dolido bastante, pero pudo mantenerse de pie para seguir en la pelea, cuando levanta su mirada, ve que el asiático estaba a punto de asestarle un derechazo abierto, y teniendo milisegundos para reaccionar, el bloquea de pura suerte y asesta un golpe directo de contraataque al asiático.

El chico nipón retrocede algo jadeante. Ambos ya estaban agotados y sudorosos, la cara del asiático estaba algo manchada de la sangre que salía de su nariz, en un momento, Lincoln arremete contra Kazu, intentando asestar varios golpes, los cuales Kazu esquivaba y bloqueaba, aunque el chico lograba atinar algunos, eso hasta que el asiático aprovecha una distracción del albino y asesta un fuerte codazo que deja al peliblanco en la lona.

-Uy… Un empate.- Dijo Lana al concentrarse más en la pelea-. Vamos, Linky…

El albino se levanta. Si no fuera por el protector bucal, ya le hubieran roto los dientes de hace rato. Por suerte, las horas de entrenamiento de todos los días aumentaron su resistencia física, logrando soportar mejor las peleas y logrando resistir más al cansancio físico.

El chico vuelve a ponerse en posición de combate, el asiático se pasa el guante por la cara, manchándolo de sangre, aunque esta no se notaba mucho ya que el guante es de color rojo oscuro. El asiático corre hacia el e intenta asestarle un golpe directo a la cara, pero el albino logra esquivarlo, y logra darle una patada en las costillas, seguido a esto y aprovechando el momento, el le da un derechazo, luego un izquierdazo y finalmente un golpe ascendente que deja al asiático en la lona. Estando allí el escupe el protector bucal.

-Parece que gane hoy, amigo.- Dijo el albino al quitarse el protector.

-Si… El golpe en las costillas me saco el aire.- Dijo Kazu al levantarse-. Y eso que estoy usando el protector de pecho.

El albino ayuda a levantar a su amigo, a lo cual este le da un golpe suave en el hombro como seña de agradecimiento y amistad.

-Cada día te vuelves más bueno.- Dijo el asiático al estirarse y quitarse el casco-. Recuerdo que el primer día ni siquiera podías subir las escaleras sin quedar agotado.

-Pero ahora puedo darte pelea, e incluso ganarte.- Respondió el albino.

-Wow… Chicos, ustedes son muy buenos peleando.-Dijo Lana al acercarse- ¿Cuándo fue que te volviste tan bueno en las peleas?

-Bueno, fue Kazu el que me convido a empezar a entrenar.- Dijo el albino-. El ya conocía el lugar y y quería buscar una manera de poder defender a los que quiero.

-Pues, con ustedes dos yo ya me siento muy segura.-Dijo Lana.

Lincoln sonríe y le acaricia la cabeza a su hermana.

-Lincoln, ya son las doce, hay que irnos.-Dijo Kazu al ver el reloj de pared que adornaba el gimnasio.

-De acuerdo, deja que nos limpiemos el sudor y nos vamos.-Dijo el albino-. Espéranos aquí.

-Como digas.-Respondió Lana.


Lola subió las escaleras que dan al mirador del lago del parque en donde se tenía que reunir con Lynn jr. Para rendirle cuentas. No le agradaba demasiado la idea de hablar con Lynn, no después de lo que le hizo y la forma en la que la amenazo, pero tenía que mantenerse calma. Si le iba a devolver el golpe a su hermana tenía que mostrarse serena, tranquila, como si no tuviera problemas en obedecerle. Aunque, podría confiar en Lana o en Lucy y contarle lo que pasa y lo que hace, pero no quería meterlas en más problemas, además que quería redimirse totalmente con Lincoln, y si para ello debía ensuciarse las manos y realizar un trabajo de agente doble, lo haría.

Finalmente llega al mirador en donde esta Lynn Jr. La princesa tuvo que hacer una fuerza sobre humana para tranquilizarse y no darle un buen puñetazo por lo de ayer. Suspiro y saludo amablemente.

-Y bien… ¿Qué novedades tienes para mí?- Pregunto la castaña.

-No mucho, la verdad.- Respondió la rubia al sentarse en las barandas del mirador-. Hoy se va a reunir con Luna para practicar con la banda de ella. Creo que van a tocar en un concierto en el escenario de la plaza en estos días.

-¿Enserio?

-Si, pero recomiendo que no hagas nada allí.- Dijo la rubia enseguida de darle una respuesta.

-¿Por qué?

-Simple, el concierto es una gran oportunidad para Luna.- Dijo Lola, esperando a que Lynn se coma su mentira-. Si le arruinas esta oportunidad a Luna por sabotear a Lincoln, puede que le llegues a quitar el boleto al estrellato a ella.

En eso, la castaña queda pensativa… No había pensado en esa posibilidad…

-Además…- Dijo Lola, llamando la atención de su hermana mayor-. Esto también te puede servir para conocer el terreno, saber a qué te enfrentas… Conocer como ha avanzado Lincoln después de un año de aquel asunto…

-Huh… Tienes razón en eso.-Dijo Lynn-. Necesito recopilar información en vivo, y además no puedo sabotearle la oportunidad a Luna… Está bien, no saboteare el concierto, pero si iré para ver como son las cosas… por mientras, si te enteras de algo interesante, me avisas… Porque si no, ya sabes lo que pasara.

-S-Si, lo entiendo…-Dijo Lola al fingir miedo.

Lynn se va de allí, dejando a Lola en el mirador. La rubia se acerca a las escaleras y ve como Lynn Jr. Se va de allí con un aire tremendo de soberbia y superioridad. Ella sonríe, si tan solo supiera que todo eso se le va a venir abajo como si de un castillo de naipes se tratase. Estando segura de que su hermana se fue, ella saca su teléfono y le marca a Lucy, necesitaba contarle unas cosas…


-Entonces… ¿Qué piensas hacer, querida?- Pregunto la Señora Santiago mientras paseaba con su hija por el parque.

-¿Hacer con respecto a qué?- Replico Ronnie.

-Ya sabes… ¿Vas a volver a Royal Woods o te vas a quedar aquí?- Pregunto nuevamente la madre.

Aquella pregunta seguía causándole problemas a la chica de piel morena, sabía que no podía dejar solo a su pareja siendo que aún no resuelve los problemas que lo acogen en su hogar natal, pero… Si regresaban, les quedaría esa sensación de fracaso, que lucharon con tanto brío y terminaron con frio. Una sensación muy desalentadora de derrota, aun siendo que retornen por decisión unánime.

Añadiendo más a esto, ya tenían una vida formada en esta nueva ciudad, tenían empleo, tenían un hogar, tenían amigos. Habían logrado muchas cosas allí por cuenta propia, y si se llegaran a ir, se sentiría una sensación aún más profunda de derrota total.

Era algo que tenía que pensarse muy bien…

-Para serte sincera, no lo se…- Dijo la morena al tallarse el brazo-. Me gustaría volver a Royal Wood, pero al mismo tiempo no… Es un sentimiento extraño, sabes…

-Claro, y créeme que te entiendo.- Dijo la Señora Santiago al acariciarle la cabellera a su hija-. Cuando tu padre me dijo que quería traerme a Norteamérica tenía miedo, era un país diferente, un lugar nuevo para mí, lejos de mis costumbres, mis amigos, mi familia… De todo lo que conocía allá en Guadalajara. Pero, al final di el paso y bueno… Aquí estamos, quizás cuando ya esté más viejita decida volver a México para vivir mis últimos días allá. Pero tú. Eres joven aun, mi vida… Tienes una vida por delante. E independientemente de si decides quedarte aquí o volver, yo te apoyare y seguiré queriendo, mi niña.

-Gracias madre, eso me reconforta de algún modo.- Dijo la morena al abrazar a su madre.

-No es nada.- Dijo la mujer-. Además, si me lo preguntas, esta ciudad es muy bonita, muy pintoresca. Es un bonito lugar para iniciar una nueva vida.

-Si… Una linda ciudad.-Dijo Ronnie con la mirada perdida.

-¿Pasa algo?- Pregunto la matriarca al ver la mirada de su hija.

-¿Eh? No… No pasa nada.- Respondió Ronnie-. Eso solo que me preocupa lo que pasara a futuro… No se lo eh dicho a Lincoln, pero no confió en su Hermana Lynn.

-¿Por qué dices eso?- Pregunto la mujer.

-No lo se… Es la que menos se le ve el interés en arreglar las cosas con el… Temo que haga una estupidez y termine echando todo por la borda.-Dijo la chica de descendencia latina-. Temo eso, o peor aún, que llegue a lastimarlo otra vez… Y si eso pasa, le voy a dejar las piernas de corbata.

-Oye, cálmate.-Dijo la mujer al ver que la ira de su hija se iba construyendo con cada palabra que decía-. Tranquilizate, no vale la pena enojarse.

-Tienes razón… Debo calmarme.-Dijo la pecosa al inhalar y exhalar profundamente para calmar su temperamento-. De todos modos, estoy segura que Lincoln habrá planeado algo para este tipo de ocasiones.

-¿Crees eso?

-Si tuvo un plan para venir aquí y formar una nueva vida, lo tendrá para eso.-Respondio Ronnie.

-Ehm… Bueno, supongo que no tengo nada que refutar ante eso.- Dijo la mujer.

Ambas siguieron paseando por el parque, ya les hacia falta un poco de tiempo Madre-Hija. A pesar de que en ocasiones puedan tener sus diferencias, no hay duda en que se quieren mucho.


(Continuara…)