Las luces resaltaban la silueta encapuchada que se acercaba con paso firme. Robin seguía boquiabierto en el piso-¿Tú eres el nuevo Robin?-Tim no prestó atención a sus palabras. Demasiadas preguntas remoloneaban en su mente como para responder las de otro. El otro Robin repitió la pregunta con un tono más amenazante. Esta vez si fue escuchado y respondido por el pobre chico que asintió fervientemente-¿Fue el hombre murciélago el que te entrenó?-con la misma efusividad con la que había movido la cabeza la primera vez Tim negó.

-¡Te lo dije!-gritó una voz aguda desde el convoy, Tim intentó vislumbrar de quien se trataba, pero las luces altas del vehículo eran cegadoras. Lo único que llegaba a distinguir era una pequeña figura (probablemente una cabeza) sobresaliendo por la ventana del copiloto. Aquella figura se paró sobre el capó y las luces se apagaron. Los ojos de Tim tardaron un par de segundos en acostumbrarse.

Era una niña pequeña. Cabello corto, rojo, atado con dos colitas altas y un par de flamantes lentes. Llevaba lo que parecía ser un disfraz de Robin de muy bajo presupuesto-Nightwing me dijo que él lo estaba entrenando.

-Pues no ha hecho un buen trabajo-dijo con desprecio-Abuse, ¿podrías juntar a esos tipos?-El conductor, un hombre con las proporciones físicas de un armario, bajó del auto. Tim supo que era un meta humano cuando vio que levantaba a los criminales como si fueran muñecos de paja. Le dio un par de miradas rápidas a Tim pero no dijo nada. Ató a los hombres a un poste mientras la pelirroja llamaba a la policía.

-¿Vienes Robin?- Ya todo en su lugar el Robin encapuchado y el meta humano subieron nuevamente al convoy. La pequeña Robin le ofrecía su mano con una sonrisa de oreja a oreja. Tim se sintió tan desorientado que simplemente aceptó a amabilidad de la niñita, subió al vehículo y se sentó junto al Robin más violento.

Era incomodo como la mierda.

Tim se sentía humillado por tantas razones distintas. Esos niños no eran de la red del murciélago como Nightwing, Oracle y en su momento Batwomen y Asrael; esos niños eran los Robins de quien Dick le había hablado la otra noche. Que vergüenza, a él lo había entrenado el mismísimo Nightwing y tenía que ser rescatado por un niño común,-aunque más que un niño común ese Robin parecía una máquina de matar-.

-Así que Robin...-la pequeña que estaba en el asiento del copiloto se dio vuelta sobre su lugar para mirar a Tim-Nightwing había dicho que eras bueno ¿Qué pasó allá?-Tim Drake se maldijo mil veces por confiar en esa condenada niña.

-Yo...

-Mintió Carrie-interrumpió el Robin de la capucha-este niño es un reemplazo muy triste.

-¡Oye-

-¡No me llames Carrie!-y lo volvieron a interrumpir-¿Para que tenemos disfraces si vamos a llamarnos por nuestros nombres?

Tim se sentía tan mal consigo mismo que no había palabras para definirlo. Había subido a un auto con gente extraña que no hacía más que restarle importancia, siendo que se habían conocido hacia unos veinte minutos atrás. Y lo peor de todo es que después de haber sido rescatado por ellos ni siquiera podía defenderse. No podía porque él era patético.

-E-es que son muchos Robins a la vez-respondió el tal Abuse desde el volante. Tim rodó los ojos bajo las lentillas blancas del antifaz.

-Oracle a Robin, Oracle a Robin-sonó el comunicador- Robin repórtate.

-Aquí Robin, estoy..

-¡Hola señorita Oracle!-interrumpió Carrie, gritándole en el oído a Tim.

-¿Carrie?¿Robin, estás con esos niños?

-Bueno, me ayudaron con unos tipos y de alguna forma...-intentó explicarse avergonzado.

-No, está bien... Esos niños suelen ser muy problemati-

-¡No es cierto!-parece que a la niña nunca le habían enseñado ni a no cortar a la gente mientras hablaba ni a no aturdirlos.

-Así que, por favor, encárgate de que no se metan en lios.

-Entendido, Robin fuera-Tim suspiró.

Sería una larga noche.

-Asi que ella también está de acuerdo en que tú seas robin-afirmó Robin de la capucha con un tono de altanero-¿Qué hay de Batman?

-Él... no está de acuerdo conmigo todavía-por no decir que le había prohibido rotundamente volver a ponerse el traje.

-No creo que él quiera un Robin tan débil-no importaba si lo había salvado, ya era suficiente con pensar que era una basura para que otra persona se lo anduviera diciendo.

-Y yo no creo que el quiera un Robin tan violento y cruel-respondió Tim con el tono que un niño tendría antes de sacarle a otro la lengua en una pelea. Carrie dio un suspiro pesado y se pegó la vuelta. No le gustaba tratar con mocosos.

-No te equivoques niño, yo no quiero tener nada que ver con Batman. Es Robin a quien quiero.

-¿Robin?

-El segundo, ya sabes-"¿por que tendría que saberlo?" se pregunto Tim. De igual forma lo sabía todo sobre él-Él era como un hermano para mi-"mentira"-Él era increíble-"Más mentiras". Si Jason hubiera tenido una relación así de especial con alguien se lo hubiera dicho. Y de ser o no ser así, a Tim le importaba poco y nada.

-No es cierto-dijo con la voz aspera.

-¿Disculpa?-Robin miró a su contraparte incrédulo, podía sentirse como en cualquier momento esos dos se agarrarían a golpes.

-¿Acaso siquiera lo conociste?

-¡Claro que lo hice!-se defendió el Robin de la capucha. Tim no le creería.

-¿Cual era su nombre?

-Él nunca...-Tim sonrió sintiéndose victorioso, no tenía nada de malo sentirse bien a costa de un niño pedante de vez en cuando ¿verdad?

-Se llamaba Jason-si no decía el nombre completo no contaba-Lloraba todo el tiempo y amaba la poesía y la música de los '80 y a Beyoncé. Intentaba ser rudo pero no le gustaba estar solo ni siquiera mientras dormía. Alimentaba perros perdidos en la calle-la sonrisa de Tim se iba desvaneciendo, Carry lo notó por el espejo retrovisor. Si ella no se preocupaba por los demás no lo haría nadie, Robin y Abuse era unos niños-y tenía un talento nato para la pelea. Siempre saltaba antes de mirar y nunca estaba cien porciento seguro de lo que hacia y aun así...-acariciaba sus manos como recordando el tacto, de noches y noches corriendo por los techos de su mano. Riendo y asechando-cuando estabas a su lado-no había palabras para describir como le hacia falta y se sentía patético diciendo cada palabra. Porque lo que decía no lo hacía para presumir frente a otros de haber sido algo de él, sino, porque sentía la imperiosa necesidad de hablar con alguien-y él sonreía-de ese chico con sonrisa radiante-y decía que todo estaría bien...-seguridad injustificada-solo le creías, porque él era así, como Dick... transmitía esa seguridad-y fuerte espíritu.

Tim miró al chico a su lado y se sintió tan mal consigo mismo.

-Tú...-al verlo apretar el labio y cerrar sus puños con fuerza, se arrepintió de cada palabra. Habia sido muy cruel al prejuzgar a aquel Robin. Jason era una luz. Y era una persona de la que podías enamorarte con solo una conversación.-puede que no lo haya conocido como tú, ni haya sido tan importante en su vida tampoco. Pero para mi...-Tim solo quería ir a su casa y escuchar Radiohead mientras veía fotos de Jay. Pensar en lo mejor que sería un mundo sin un idiota que se siente bien haciendo sentir mal a otros. Él era basura, pero no huiría. Apoyó su mano sobre el hombro del otro Robin pero antes de que pudiese decir algo un teléfono sonó.

-Hola, ¿Croc?-contestó el Robin de la capucha-Si, vamos para allá-

-¿Croc?-preguntó Tim incrédulo-¿Como Killer Croc? ¿No estaba en prisión?-supuestamente Batman lo había detenido la noche de su gran debut.

-Si, porque es muy fácil retener a un coco gigante-se burló Carrie.

-Él es nuestro informante, a cambio es el único traficante en nuestra zona.

-¡¿Están aliados con jefes del crimen?!-gritó Tim incrédulo al escuchar las respuestas del Robin encapuchado.

-¡Es un hombre cocodrilo, Robin! ¿De que quieres que trabaje?

-Me acaba de enviar la dirección, padres abusivos en la calle Kane 251.

-¿Que tan abusivos?

-Dice que...-Tim no podía ver el rostro del muchacho a causa de la capucha pero el leve siseo que producia le daba mala espina-acelera Abuse.

Ya frente al edificio de la dirección dos de los tres Robin bajaron-es en el 5 piso-dijo el Robin encapuchado y caminó hacia la escalera de emergencias. Lo detuvo Tim y le mostró la pistola gancho en su cinturón-presumido-Tim sonrió con satisfacción ante la ofensa, y el petirrojo a su lado se sujetó de su cuello para juntos subir hasta arriba de forma más practica. Cuando ambos estaban frente al objetivo, Tim intentó abrir con ganzúas la cerradura de la ventana, después del tercer intento el otro Robin perdió la paciencia, lo apartó. Cortó el vidrio con unas garras retractiles en sus guantes.

-Ese par de tarados...-dijo Carrie que los veía desde abajo con unos vinoculares.

-¿Crees que sea seguro?-preguntó abuse tímidamente, como cada cosa que decía.

-¿Que cosa, Abuse?

-Traer a ese Robin con nosotros-el meta humano movia sus manos intentando explicarse-digo... ¿que tal si le dice a Robin algo que no debe?

-Si por algo que no debe te refieres a hacerla entrar en razón, entonces por mi esta bien-respondio la niña con frialdad.

-Pero...

-El mundo no es un lugar bonito, Colin-lo detuvo su hermana-Ella tiene que entender.

-No hables como una adulta, Carrie-pidió Colin en voz baja, sin pretender ser escuchado, de alguna manera Colin siempre lograba enternecer a su hermana.

El interior de la casa era horrible; las paredes estaban amarillentas, el piso de madera astillado y lleno de vidrios. Los chicos caminaron hasta la habitación continua, donde estaba el padre desmayado junto a unas cuantas botellas de cerveza vacías. Tim corrió a su lado; lo sacudió con fuerza para tratar de despertarlo, no reaccionaba.

-¡No despierta!-gritó Tim asustado.

-¡Robin dejá eso y ven!-el Robin la capucha no estaba, gritaba desde el otro cuarto. Tim se alarmó todavía mas al escuchar el tono de su voz. Desesperación.

-Pero...

-¡Esto importa más!-Tim dudo por un segundo pero corrió hacia donde su compañero estaba. Se encontró con el Robin encapuchado arrodillado en el piso. Sosteniendo una niña de no mas de seis años entre sus brazos, ensangrentada.

-¿Esta...

-Viva-contestó con nerviosismo antes de que Tim terminara la oración-hay que llevarla a un hospital.

-No-Tim encendió el comunicador en su oído-Oracle, tengo una niña herida y un hombre a punto de entrar en coma alcohólico en la calle Kane 521, necesito que envíes a alguien.

-¿Estás loco?-gritó Robin si soltar a la pequeña-No vas a ayudar a ese tipo ¿o si?

-Es nuestro de deber, somos Robin.

-¿Crees que el verdadero Robin hubiera estado bien con esto?-no, no lo hubiera estado. Probablemente se hubiera llevado a la niña en brazos lejos de allí, y de ser posible hubiera pateado al hombre en el piso. Pero él no era Jason, y debía hacer lo correcto si quería ser aceptado por Batman.

Tim esperaba que el caballero de la noche viniera. No solo para que viera su hazaña, sino porque no estaba seguro de como se lo tomarían los policías cuando tuvieran que hablar con dos niños disfrazados de lo que sucedió. Y tampoco se sentía ético dejar a la niña sola esperando a la ambulancia. Si tenía suerte por lo menos llegaría Dick.

Los pensamientos de Tim fueron interumpidos el golpe de una pelota de acero en su estomago, Robin se la había lanzado-¡ERES UN MALDITO IMBECIL! ¡Vienes y hablas de Robin como si lo conocieras, vistiéndote como él y queriendo lamerle el culo a Batman y a Nightwing! ¡MI HERMANO JAMAS HARIA ESO! ¡Pero no eres más que un patético intento de reemplazo!

-¡¿Crees que no lo se?!¡No estoy tratando de reemplazarlo!-respondió Tim gritando, hace tiempo que no estaba tan alterado. No tenia problemas con correr riesgos, pero las situaciones que recaían con peso emocional solían afectarlo verdaderamente. Y ese día había sido una mierda, estaba en su límite y desde hace rato solo quería volver a casa a llorar-Solo quiero sentir por un momento... como si él no se hubiera ido..-un silencio se extendió en la habitación, hasta que Helena Bertinelli se quitó el antifaz.

Esa era la única manera de no ser una hipócrita después de lo que había dicho, cuando ella también corría por ahí portando el manto. Porque ella no era un Robin, ni pretendía que la tomaran como tal. Helena era una sombra de los errores de Batman, al igual que Carrie. Y debía hacer que ese chico lo entendiera. Que entendiera que no había deshonor más grande que intentar ocupar los zapatos de Robin. Porque él era único y no podías de un día para el otro llegar y hacer como que realmente se entendiende de lo que se habla.

Pretendiendo ser como ella sin saber del dolor que recorre a los murciélagos, porque eso era ella aunque lo negara. Por eso quería que viera, los ojos de alguien que ha sufrido en carne propia lo que Batman, lo que Robin. Lo que es perder a alguien, que deje marca.

Todo lo que ella quería decir y más. Tim lo entendió solo con la mirada y repitió los actos de la chica.

Sus ojos azul violáceo se encontraron con los gélidos ojos del murciélago.

Tenían la misma mirada vacía.

-Helena... tú sabes que tu hermano esta muerto ¿verdad?-rompió Tim el silencio. Rompió Tim algo dentro de Helena.

Ella bajó la cabeza escondiendo su rostro tras la capucha y empezó a susurrar palabras inentendible.

La ambulancia llegó y con ella llegó Batman. El chico volvió a colocarse el antifaz antes de que los paramédicos entraran y arrancaran delicadamente a la niña de los brazos de Helena, quien no reaccionó hasta segundos mas tarde.

Todo se sentía irreal, ligero, hetereo. Como si nada estuviera pasando, y estuviera caminando en un sueño, consciente de que estaba en uno pero sin poder cambiar nada.

No podía escuchar las sirenas de la ambulancia, ni las voces de Carrie y Colin que la miraban preocupados. Ella los ignoró. Y se centró en otra cosa.

Una imagen familiar, Robin informando a Batman de lo ocurrido.

Algo visto miles de veces, pero que ahora ya no cuadraba.

Porque ese no era su hermano, era un impostor. Un maldito mentiroso que merecia morir.

Helena tacleó al Robin impostor por la espalda alejándolo unos cuantos metros de Batman. Sobre él, en el piso, empezó a golpearlo en la cara con todas sus fuerzas. Su guantes se mancharon y su cabello, ahora suelto y sin la capucha, se llenó de sangre-¡MIENTES!¡MIENTES!¡MIENTES!¡MINTES!

Batman intentó alejar a su hija de Robin, Colin hizo amago de ayudar pero se detuvo al ver que de hacerlo solo heriría mas al chico. Ella se estaba aferrando a su cuello con tal fuerza que era imposible sacarla con violencia.

Por su parte, Tim no quería defenderse. Él sabia que eso sucedería cuando le confesó la verdad. Helena era como él. Estaba sola y asustada. Había perdido a su luz. Pero él había decidido que estaría con ella hasta el final. Incluso si era una forma de sentirse mejor consigo mismo.

Cada golpe se sentía bien.

Lo completaban porque los deseaba.

Estaba por fin haciendo algo bueno por alguien.

Robin sintió poco a poco como la chica se iba quedando sin fuerzas, su padre la había sedado.

-Mientes, mientes...-susurró hasta perder la consciencia sobre él.

Batman levantó a su hija con delicadeza del cuerpo de Robin, quien sintió asco al notar la expresión lastimera en el caballero de la noche ¿Sentiría lastima por ella? Definitivamente no, de ser de esa manera le hubiera dicho la verdad hace tiempo. Pero Bruce siempre fue un cobarde.

-Esto también... es tu culpa...-susurró Tim a pesar del dolor.

Batman ni siquiera lo miró, subió a la niña al auto y por último le dio instrucciones a la más pequeña de los Robins para que procediera. Tim miraba todo desde el piso. La ambulancia se había ido, tenían prohibido socorrer a los murcielagos.

Carrie ayudó a Robin a levantarse-Batman me pidió que te llevara con la doctora Thopkins-dijo la niña ayudándolo a llegar al auto ya a subirse a él.

Abuse ya estaba en el asiento del conductor. Podía ver su ceño fruncido por el espejo.

Él era de los que habían creído que Helena estaría mejor sin saber la verdad, y se sentía ofendido y lastimado por ver a su amiga en tal estado. Por su parte, la pequeña Robin se sentía aliviada de que por fin alguien hubiera tenido el valor de hacerlo.

-Ella ha mejorado-comentó Tim en el asiento trasero.

-¿De que hablas?-Abuse encendió el auto, Carrie se dio vuelta sobre el asiento del copiloto para mirar a Robin.

-Helena Bertinelli, se ha vuelto más fuerte-dijo Tim con nostalgia-cuando nos conocimos creí que eso era imposible. Me pareció maravillosa.

-¿Ustedes ya se conocían?-preguntó Colin, no podía ignorarlo si decía esas cosas.

-Cuando tenía la edad de Carrie-Tim comenzó a contar su historia con la misma nostalgia que siempre- le pagué a Jason para que me acompañara a hacer una investigación sobre Batman y Robin por la noche. Para descubrir su verdadera identidad.

-¿Y lo lograron?-Tim asintió y los otros dos héroes con el expresaron un "wow" al unisono. Tim rió.

-Aun así, no quise dejar de perseguirlos, a Batman y a Robin-hizo una pausa, algo era diferente a todas las veces que rememoraba su anécdota; pero no notaba qué, por eso continuó-ni siquiera cuando Jay se convirtió en el segundo Robin, por eso... creí que podía hacer las cosas solo.

-¿Que sucedió?-preguntó la pequeña intrigada.

-El sombrerero me secuestró-admitió con vergüenza-había otros niños ahí, pero ya no nos iban a lavar el cerebron con sonidos. Les habían metido unas agujas por los oídos a dos o tres de nosotros. Cuando fueron por la cuarta...

-Esa era Helena.

-Si...

-Nos contó esa historia, los destrozó a todos.

-Si-rió Tim recordando a una pequeña de vestido azul y cabello negro, apaleando a un montón de matones del tamaño de Abuse-fue genial-el auto se detuvo, llegaron al consultorio.

Abuse, que ya no estaba enojado, ayudó a bajar a Tim.

-Dime Robin-llamó la pequeña, Tim le hizo una seña al metahumano para detenerse y volteó a ver a la niña-cuando le dijiste a nuestra Robin la verdad ¿no pensaste que ella podría dejarte así? Digo ¿Cómo estás ahora?

-Robin...-susurró Tim con la misma condescendencia fraternal con la que solía hablarle a Jason, se sentía tan feliz-estaba seguro de que esto sucedería.

-¿Entonces por qué?

-Porque he estado en la situación de Robin y si pudiera haber elegido entre vivir engañado o saber la verdad, creo que escogería la verdad.

Tim terminó de hablar y Carrie miró al chico desaparecer por la puerta en los brazos de Colin, ahí iba Robin.

-El verdadero Robin-susurró sin esperar que nadie la escuchara.