EL SECRETO DE SAILOR JUPITER
CAPITULO 9
ODIO SER UNA SAILOR
18 años antes...
Había pasado más de un mes desde que Makoto viera por última vez a Andrew; y aunque lo seguía echando de menos, decidió que en vez de pasársela llorando por los rincones pondría todo su empeño en terminar bien el ciclo escolar. Sin duda sabía que no se graduaría con mención honorifica como Ami, pero tampoco era tan mala estudiante como Serena así que no tendría que repetir materias. Así mismo, también ya estaba empezando a prepararse para el examen de admisión en la universidad, y para su buena suerte no se había quedado sin ingresos, pues días después de que dejara de ver a Andrew, Unasuki y la señora Furuhata habían ido a visitarla para ofrecerle seguir trabajando para el Crown, aunque ya no yendo de manera presencial, sino preparando pasteles desde su casa que se vendían en rebanadas en aquel lugar que había sido su lugar de trabajo, pues los postres que preparaba Makoto habían sido un éxito en el tiempo que ella había estado ahí y después de su partida los clientes los habían seguido pidiendo.
—Muchas gracias, Mako-chan— Dijo la señora Furuhata después de pagar a Makoto por todos aquellos pasteles cortados en rebanadas y que había acomodado en charolitas transparentes— Y por cierto. A mi hermana y a una amiga les ha encantado el pastel de matcha con chocolate blanco. ¿No estarías interesada en prepararnos uno para treinta personas para dentro de dos semanas?
Makoto se quedó asombrada. Si bien solía preparar los pasteles de cumpleaños para sus amigas y para venderse en rebanadas en el crown, nunca había vendido pasteles para eventos.
—Furuhata-San. No estoy segura de que que les vaya a gustar la decoración de mis pasteles. Nunca he vendido pasteles para eventos.
—¡Vamos! No seas tan modesta— Le dijo Unasuki— El que le hiciste a Andrew por su cumpleaños hace meses estaba hermoso.
Un silencio incomodo se formó de pronto en la cara de Makoto cuando Unasuki mencionó a Andrew y trajo a colación aquella ocasión en que meses después de ingresar a trabajar al crown, pero antes de que empezaran a tener algo, Makoto le había hecho un pastel por su cumpleaños y se lo había llevado al crown de regalo. Pastel que por su puesto habían compartido con el resto de compañeros de trabajo
—¡Unasuki!— Llamó la señora Furuhata a su hija en tono de reproche— No seas imprudente.
—Perdón— Se excusó Unasuki— No quise nombrarlo.
—No tendrías porque no nombrarlo. Yo no tengo ningún problema con él— Dijo Makoto tratando de aparentar tranquilidad, sin embargo fue consciente del tono nervioso de su voz y se odió por no ser capaz de controlar sus emociones y que la madre y la hermana de Andrew fueran conscientes de lo que sentía por él.
—Bueno, Mako-chan ¿Crees que podría venir el sábado para que me ayudes a preparar un pastel para mi novio?— Preguntó Unasuki para tratar de que la tensión en el ambiente desaparezca, así como para saber si podía obtener los favores de Makoto.
—¡Claro!— Respondió Makoto entusiasmada— Podemos tenerlo listo antes de que vayas a trabajar al Crown.
—Oh, no. El sábado no trabajaré— Aclaró Unasuki— Necesito la mañana para preparar el pastel para mi novio y la tarde para ponerme linda y salir con él. Lo siento por mi hermano, pero yo si tengo novio. Si él tuviera novia quizá otra cosa sería, pero como no tiene entonces no hay necesidad de que no doble turno los sábados.
Makoto ayudó a Unasuki y su madre a subir los pasteles dentro de la camioneta, hasta que antes de irse, cuando la señora Furuhata ya estaba sentada frente al volante, Unasuki se acercó a Mako.
—Mako. No sé que pasó entre Andrew y tú, pero quiero que sepas una cosa. Andrew no está con Reika. Y por cierto. Se ve muy triste desde que dejaste de trabajar en el Crown.
Makoto se sorprendió con las palabras de Unasuki, pero antes de que dijera algo, la hermana menor de Andrew continuó hablando.
—No. Él no me dijo nada, pero ¿Eran tan obvios?— Dijo Unasuki— Es una lástima. No tengo nada en contra de Reika, pero me habría gustado que fueras mi cuñada. Creo que encajas mejor con mi hermano que ella.
—Unasuki. Yo tengo novio— Dijo Makoto— Y lamento que Andrew y Reika no estén juntos.
Unasuki la miró con una expresión que casi podía interpretarse como "No te creo", pero en vez de seguir charlando se despidió de Makoto y quedaron de verse al siguiente día.
Cuando se retiraron las Furuhata, Makoto se quedó pensando en que no tenía nada de raro que Andrew estuviera triste. A final de cuenta, su eterna novia no le había perdonado su infidelidad, y las palabras de Unasuki en vez de hacerla sentir mejor, la hicieron sentirse peor pues le recordaron quien era la verdadera dueña del corazón de Andrew.
Se dirigió al interior de su departamento, decidida a relajarse viendo la televisión, pero entonces el sonido del móvil timbrando interrumpió sus planes de pasar una tarde tranquila.
—¿Diga?
—Mako-chan. Luna ha convocado reunión en el templo Hikawa dentro de una hora. Es importante que todas estemos presentes.— Escuchó la voz de Serena del otro lado de la línea.
—¿En el templo Hikawa?— Preguntó Makoto sorprendida, pues desde que Rei se había ido del país sin despedirse, por obvias razones ya no habían ido a reunirse en aquel lugar que durante mucho tiempo había sido el lugar de sus reuniones.
—Sí. Rei-chan ha regresado a Tokio porque Luna y las outher nos han convocado a una reunión de carácter urgente.
—Cuenten conmigo. Allá estaré
-0-0-0-
Makoto estaba preocupada por aquella reunión a la que habían sido convocadas, y por la cual, Rei había regresado a Tokio dos meses antes de lo planeado e incluso a la que iban a acudir las outher, con las que si bien tenían una relación cordial, tampoco es como que fueran las mejores amigas, pues al tener dos años sin enfrentarse a un nuevo enemigo atacando la paz del planeta, poco a poco se habían distanciado pues eso era lo único que las unía.
Al llegar vio que ya estaba la anfitriona vestida con su chihaya de miko, además de Minako , Serena y Ami quienes la abrazaban con efusividad tras año y medio de no verla.
—¡Rei!— Exclamó Makoto con genuina emoción al ver a la que faltaba de sus cuatro amigas y se unió a aquel efusivo abrazo.—¿Cómo has estado? ¡Eres mala! ¿Por qué te fuiste sin avisar?
—Muchas preguntas a la vez— Dijo la sacerdotisa— Me obligó papá porque dijo que era importante que me prepare para seguir sus pasos en la política.
—¡Cuéntale de tus hermanos!— Interrumpió Minako
—¿Hermanos?— Preguntó Makoto desconcertada— ¿No me digas que descubriste que tu padre tiene hijos aparte de ti?
—No exactamente— Dijo Rei— Le contaba a las chicas que papá hace casi un año adoptó a un par de mellizos huérfanos. Ya sabes, como político quiere ganarse la simpatía de los ciudadanos... ¿Pero saben? No es un buen padre, no lo fue conmigo y no lo será con esos niños. Yo en parte regresé porque esos engendros ya me tienen fastidiada. Lloran todo el día— Dijo Rei.
—¡No seas mala, Rei-chan!— Exclamó Serena— Esas pobres criaturas no tienen la culpa de haber sido abandonadas.
—No, sí yo no digo que sea su culpa. Créanme, hasta un poquito de lástima y afecto les tengo— Dijo Rei— Pero no me gusta cuidar niños. No por nada hice un pacto de castidad desde el Milenio de Plata.
—¿Y si algún día conoces a un hombre que te guste?— Preguntó Minako
—Te recuerdo que como Sailors tenemos prohibido tener una relación con hombres— Dijo Rei— Además. Tengo que decirles algo. No me gustan los hombres.
Las cuatro amigas se quedaron sorprendidas con la reciente confesión de Rei
—¿Qué?— Preguntó Minako sorprendida— Rei, ya sabemos que los odias, pero una cosa es ser misandrica y otra que no te atraigan.
Rei tomó una bocanada de aire y las miró con seriedad.
—Amigas. Sé que siempre he dicho que odio a los hombre, pero en realidad lo que trataba de decir era que...— La sacerdotisa se ruborizó y continuó hablando— Digamos que a lo que me refería era a que no me atraen. Nunca me han atraído. ¿Lo entienden?
—¿Eres lesbiana como Haruka y Michiru?— Preguntó Ami sorprendida.
Rei Hino asintió
—¿Y entonces nunca tuviste un buen revolcón con Darien?— Preguntó Minako Aino, causando que la ex novia y la actual novia de la reencarnación del príncipe de la tierra se incomodaran— ¿Qué tendría de malo? En ese tiempo Darien y Serena no eran novios, además todavía no habíamos hecho el pacto de castidad. No al menos en esta vida, así que no contaría como traición.
—¡Mina!— La llamó Ami con tono de reproche.
Makoto por su parte no sabía que decir, pues siempre había intuido que Rei seguía amando a Darien y que había callado aquel amor prohibido; y a su vez sabía que la imprudencia de Minako lastimaba a Serena.
—Claro que eso nunca pasó entre Darien y yo— Dijo Rei con aparente tranquilidad— En realidad empecé a salir con él porque quería convencerme a mi misma de que no soy lo que soy.— Rei hizo una pausa y continuó hablando— Quería convencerme de que era heterosexual porque no quería que mi papá tuviera una razón más para rechazarme.
Rei Hino, quien se caracterizaba por ser una mujer de carácter fuerte y capaz de controlar sus emociones, de pronto dejó escapar un par de lágrimas que no pudo contener.
—Perdón Serena— Dijo con genuina sinceridad mientras trataba de reprimir sus emociones— Nunca habría salido con Darien si hubiera sabido que tú y él ya tenían algo desde otra vida. Te juro que no me acosté con él porque me dan asco los hombres, pero yo quería convencerme de...
—No me tienes que pedir perdón, Rei— Dijo Serena conmovida— Antes que mis guardianas son mis amigas. No tiene nada de malo ser lesbiana. Amor es amor y es igual de valioso sin importar la orientación sexual. Si Takahashi Hino no te acepta nosotras sí. ¿Verdad que así la aceptamos, chicas?
Todas rodearon en un abrazo a Rei Hino, demostrándole que la aceptaban tal cual era.
El momento emotivo que estaban teniendo las chicas, de pronto se vio interrumpido por la llegada de Haruka, Michiru, Setsuna; además de Luna y Artemis que hicieron acto de presencia en su forma humana en lugar de aparecer como gatos.
—Hola chicas. ¿Cómo han estado?— Preguntó Serena.
Las tres outher respondieron con un "muy bien" y se inclinaron haciendo una reverencia ante Serena
—Setsuna y yo tenemos que hablarles de algo importante— Dijo Luna.
—¿Qué es lo que sucede?— Preguntó Makoto—¿Hay algún nuevo enemigo atacando la tierra?
—No por ahora— Dijo Setsuna— La galaxia de momento no corre peligro, pero se han alterado las líneas del tiempo y eso pone en peligro la existencia de Tokio de Cristal.
Todo el equipo de inner senshis y Serena se quedaron asombradas, hasta que fue la futura Neo Reina quien interrumpió el silencio.
—Bueno. Si debo ser sincera, la verdad no me preocupa si no llego a ser Reina— Dijo Serena con mirada soñadora— No tengo muchas ganas de gobernar, y preferiría casarme con Darien, esperar juntos la llegada de Rini y muchos hijos más y tener un matrimonio normal como el de cualquier pareja. Darien y yo tendríamos más tiempo para nosotros.
—¿Es que acaso no lo entiendes, tonta?— La regañó Luna— No es sólo el hecho de que no llegues a ser Reina. Al estar en peligro Tokio de Cristal también Rini corre riesgo de no llegar a existir. De desvanecerse en la nada.
—¿Qué?— Preguntó Serena alarmada—Eso no puede ser cierto.
—Lo es— Confirmó Setsuna— El futuro que ya conocemos está desapareciendo.
—¿Y qué podemos hacer para evitarlo?— Preguntó Makoto— Estamos dispuestas a lo que sea.
Las outher senshi, Luna y Artemis se miraron; hasta que entonces Luna tomó la palabra.
—Dentro de poco más de cuatro años Serena debe de estar dando a luz a la primera dama— Dijo Setsuna— Pero antes de su nacimiento deben de nacer las futuras guardianas de Rini.
El grupo de inner senshis se miraron desconcertadas. No tenían claro de que manera podían ayudar ellas, si ya tenían claro que las guardianas de la princesa no nacida serían las sailor quartetto.
—¿Y cómo podemos ayudar nosotras?— Preguntó Ami.
—Me sorprende que siendo la más inteligente de todas no captes lo que Setsuna trata de decirles— Dijo Luna— Setsuna se refiere a que ya es tiempo de que empiecen los preparativos para que den a luz a las sailor quartetto. Ellas deben de nacer antes que la primera dama.
—¿Qué demos a luz?— Dijo Rei asombrada— Pero si después de la batalla contra Sailor Galaxia todas nosotras hicimos un pacto de castidad. ¿Cómo se supone que vamos a dar a luz si para que ocurra un embarazo se necesita tener relaciones sexuales con un hombre?
—Nunca se los quisimos decir para que no crearan lazos maternales con las sailor quartetto, pues recuerden que una senshi tiene prohibido tener relaciones con varones y ejercer la maternidad— Dijo Setsuna— Pero a pesar de que tienen prohibidas las relaciones sentimentales y ejercer como madres, como guardianas de la princesa si tienen la obligación de dar una hija a la corona.
Las cuatro inner senshi y Serena parecían no estar muy contentas con la noticia.
—Entonces supongo que podré darme un buen revolcón hasta que quede embarazada ¿Verdad?— Preguntó Minako tratando de sonar graciosa, aunque en su voz se percibía que la idea no le gustaba y por primera vez nadie rio de sus ocurrencias.
—No pueden embarazarse del que sea. Mucho menos de un terrestre. No pueden copular con humanos comunes— Dijo Artemis.
Makoto estaba tentada a preguntar "¿Por qué no?", pero tenía miedo de que la sola pregunta la delatara así que aguantó la curiosidad, sin embargo, Minako hizo la pregunta que ella no se atrevió a hacer.
—¿Y qué pasaría si alguna de nosotras hubiera copulado con un humano común?— Preguntó Minako temerosa— Juro que aún soy virgen pero...
—Tendríamos que matarlo— Respondió Haruka.
—¿Qué?— Preguntó Serena alarmada— ¿Pero por qué?
—Princesa. Eso pondría en peligro a Tokio de Cristal— Dijo Setsuna— No me pregunte de que manera porque es algo que debo hablar con la Neo Reina.
—¡Me opongo a acabar con vidas inocente!— Exclamó Serena— Tiene que haber otra opción. No podemos...
—Princesa. Con todo respeto. Si tiene que elegir entre salvar la existencia de la pequeña dama o la vida de un humano común que por copular con una de sus guardianas ponga en peligro el futuro. ¿A quién escoge?— Le preguntó Setsuna
Serena empezó a llorar desconsoladamente, mientras que sus amigas trataban de consolarla.
—No tienes nada de que preocuparte, Serena— Dijo Ami tratando de tranquilizarla— No va a ser necesario sacrificar a ninguna persona porque todas nosotras somos vírgenes. No hemos faltado a nuestro deber. ¿Verdad chicas?— Preguntó dirigiéndose a Minako, Rei y Makoto, las cuales asintieron.
—¿Y entonces como nos embarazaremos?— Preguntó Makoto.
—O más bien ¿De quién?— Preguntó Ami tratando de mostrarse tranquila, aunque tampoco lo estaba.
—De los cuatro generales del Príncipe Endymión— Respondió Luna
—¿Qué?— Preguntaron Makoto, Ami, Minako y Rei al unísono
—Pero si están muertos— Dijo Minako.
—Pero tenemos sus semillas— Dijo Luna— Y con ellas fecundaremos el vientre de cada una de ustedes. Minako tendrá a una hija de Kunzite, Ami a una hija de Zoycite, Rei a una hija de Jedite y Makoto a una hija de Neflyte.
A Makoto le pareció abominable la idea de llevar en su vientre a la hija de un hombre que no amaba, de un muerto que ni siquiera llegó a conocer porque había fallecido por encargo de la Reina Beryl antes de que ella se uniera al equipo de Sailors, pero lo que le pareció todavía más perturbador era la idea de traer una vida al mundo para después tener que deslindarse de la criatura. Ella, como huérfana sabía mejor que nadie lo triste que era estar sola en el mundo, ser percibida como una carga por los familiares más cercanos; y no, se dijo que nadie merecía pasar por eso, ni siquiera en nombre de la misión.
—No quiero hacer algo así— Dijo Makoto— No quiero embarazarme de un muerto que ni siquiera amo ni traer una cría para abandonarla a su suerte.
—¿Qué? ¿Estás renegando de tu misión? ¿De tus obligaciones para con la princesa?— Le habló Haruka en tono acusador.— ¿Sabes que tus berrinches pondrían en peligro la existencia y seguridad de la pequeña dama?
—Jamás voy a renegar de ser una Sailor— Respondió Makoto— Me siento orgullosa de ser una Sailor Guardian al servicio de la princesa. Tampoco reniego de mi voto de castidad, pero no voy a traer a una criatura al mundo para abandonarla a su suerte. Yo mejor que nadie sé lo dura que es la orfandad y no voy a condenar a una niña a pasar por lo mismo que yo.
Haruka se le quiso ir a los golpes, pero rápidamente fue detenida por Michiru y Setsuna.
—¡Ni te atrevas a tocar a Mako-chan porque te la verás con todas nosotras!— Exclamó Rei poniéndose en guardia.
—Y conmigo también— Dijo Minako— Como te atrevas se nos olvidará que eres nuestra compañera.
—Y yo tampoco voy a permitir que toques a nuestra amiga— Se atrevió a decir la siempre tímida Ami— Porque ellas, antes que mis compañeras sailor son mis amigas. Y estoy segura de que Serena está de nuestro lado. ¿Verdad?
Makoto, Ami y Rei voltearon a ver a Serena. Esperaban el apoyo de su amiga, pues esta siempre les reiteraba que antes que guardianas las consideraba amigas, y además, en muchas ocasiones no solía concordar con las maneras de las outher; sin embargo, en esa ocasión Serena tardó en responder, hasta que de pronto se levantó, y hecha un mar de lágrimas salió corriendo no sin antes decir "¡Perdónenme, chicas!".
-0-0-0-
DIARIO DE MAKOTO
Querido Diario:
Nunca pensé en llegar a decir esto pero... ¡Me alegro de que Andrew sea un patán que no me ame!
Seguro pensarás que me he vuelto loca, pero es que si hubiera sido el buen novio que aparentaba ser me hubiera dolido más terminarlo porque un buen chico no merece que le rompan el corazón, e irremediablemente nuestra relación de todas formas hubiera terminado porque me aterraría hasta tener una relación clandestinamente con él.
¿Qué por qué te digo todo esto?
Me siento horrible por pensarlo, pero a ti te lo confío. Por primera vez en mi vida estoy odiando con toda mi alma ser una Sailor. Nunca pensé que esto si quiera llegaría a pensarlo porque antes de conocer a Serena yo casi no tenía amigos, pero Serena no me tuvo miedo pese a mi fama de conflictiva y me aceptó. En Serena, Ami, Rei y Minako encontró lo más parecido que tengo a una familia así que yo era muy feliz de tenerlas aunque el costo fuera arriesgar mi vida peleando contra enemigos que atacan el planeta.
Luego vino lo del pacto de castidad y aunque no me gustó lo acepté, y si por algo no tuve sexo con Hiroto era porque estaba dispuesta a cumplirlo. Sin embargo, hoy en la reunión me enteré de que debo embarazarme de un muerto al que ni siquiera he amado, entregar a mi hija a la corona ¿No te suena horrible? Yo mejor que nadie conozco lo doloroso que es crecer sola y en la orfandad. No quiero embarazarme de un hombre (ni vivo ni muerto) que no amo, mucho menos traer una niña al mundo para que tenga que ser una sailor, porque sí, ser una Sailor es HORRIBLE y apenas estoy siendo consciente de eso.
¿Y sabes qué es lo peor? Que si supieran que tuve sexo con Andrew su vida corre peligro. Haberme acostado con él pone en peligro la existencia de Tokio de Cristal y con ello la existencia de la pequeña dama. ¿Por qué? Yo no lo sé, pero a pesar de ser un patán lo amo, y porque lo amo me alegro de que no me ame, de no tener que verme en la necesidad de romperle el corazón rechazándolo.
P.O.V. MIDORI:
Cierro el diario de mi madre asustada. ¡Esto es aterrador!
Ahora empiezo a comprender que los miedos de mi padre no son exageraciones, y por primera vez comparto su sentir, pues él corre peligro por ser un humano común.
Miró el reloj que está en la pared de la sala. Hace hora y media debería estar en casa y no ha llegado. Tomo el teléfono y me comienzo a preocupar pues no responde.
Decido ir a mi habitación por una chamarra. Estoy dispuesta a salir a buscarlo, pero entonces se abre la puerta y lo veo entrar con cara de fastidio.
—¿Dónde estabas? Hace hora y media tenías que llegar.
—En la última cirugía el paciente comenzó a tener una hemorragia, así que salí tarde del quirófano— Me dice— No deberías de preocuparte, Midori. Ya sabes que es normal que tarde en llegar cuando un paciente se complica en la cirugía.
—No me preocuparía tanto si no leyera lo que leí en el diario de mamá.
—Supongo que has llegado a la parte donde tu madre le contó a su diario que mi vida corría peligro por tener una relación con ella ¿Verdad?
—Pues sí— Le respondo— Papá. Entiendo tu miedo. Si desde un principio me hubieras dicho que corres peligro tal vez yo hubiera sido más comprensiva contigo
—Nunca tuve miedo por mí— Me dice mi papá sonriendo— Bueno, después de que naciste tú ya empecé a valorar un poco más mi vida porque no deseo dejarte huérfana. Extraño todos los días a tu madre, pero tú eres lo mejor que me pudo dar.
—Tengo miedo de que te pase algo.
—No pienses en eso, pequeña— Me dice mientras en un gesto cariñoso acaricia mi cabello— Te prometo que quiero vivir muchos años para verte terminar la universidad, ser exitosa, casarte con un novio o novia si así lo quieres, o conocer a mis nietos si decides tener hijos, aunque si no quieres tenerlos me será suficiente con verte feliz de la manera en que tú decidas y sin que nadie te imponga nada.
El comentario de mi padre me hace reír por un momento. Para ser japonés es muy de mente abierta, y supongo que en gran medida ha influido el que tenga viviendo tantos años en Europa.
—Pero hay algo que me intriga—Le digo— ¿De qué manera pondría en peligro a Tokio de Cristal y a la existencia de la pequeña dama que tú y mamá hayan?... Pues eso... Ya sabes a que me refiero.
—La verdad ni yo lo sé— Me dice mi papá— No tengo poderes como tu madre o tú. No podría hacer nada en contra de ellas, a menos que les haga daño estando de civiles.
—Pero... ¿Por qué ellas no pueden usar poderes sin transformarse y yo sí?
—Eso es algo que tampoco sé— Me dice mi papá— Es más. Tu madre ni siquiera imaginaba que tú pudieras llegar a tener los mismo poderes que ella sin necesidad de transformarte.
Papá hace una pausa y luego continúa hablando.
—También hay muchas cosas de las que me gustaría tener una respuesta para poder protegerte mejor— Me dice— Y aunque no es así hay algo que te quiero mostrar. Espérame un momento.
Papá va a su habitación y me asombra verlo salir vestido con una camisa de manga corta, pues él siempre usa camisas de manga larga incluso aunque esté haciendo calor.
—¿Ves esto?— Me dice señalando un tatuaje que tiene en el brazo, casi llegando al hombro. Un tatuaje que por cierto es el símbolo astronómico con que se representa a Júpiter en astronomía. Idéntico al que me aparece en la frente a veces.
—¿Te lo tatuaste por mamá?— Pregunto riéndome—¡Qué romántico! ¿Ella te lo pidió?
—Nunca me he tatuado— Confiesa mi papá— Esta marca me salió sola. Poco después de que empezara a ... bueno. Sabes a que me refiero. A lo que hacen todas las parejas. Me lo llegué a borrar tres veces con distintos tatuadores, pero vuelve a salirme sola esta marca horas después de que me la quitan y no sé porque. Por eso siempre uso camisas de manga larga, porque exponerme es exponerte.
Notas de autora:
¡Al fin salieron todas las Sailor y los gatos! ¿Qué les pareció? ¿Se empieza a poner macabro el asunto? jajaja.
Para que se den una idea porque el Andrew está medio paranoico, jaja. O sea, si de por si la paternidad cambia a las personas, ni modo que no cambiara a este wey que se metió en camisa de once varas al escoger a una Sailor para madre de su cría.
Por cierto ¿Alguien recuerda a las Sailor queartetto? Bueno, pues para quien no. Esas son las guardianas de Rini en el futuro. Nunca se dice que ellas sean las hijas de las sailors en el futuro, pero hay teorías de que ellas son hijas de las inner senshi en el futuro y que los padres de ellas son los generales de Endymión a los que pudieran haber revivido en el futuro; aunque pues sólo son teorías de algunos fans porque es algo que Naoko deja a la imaginación. De igual manera no estoy segura de que para Naoko así sea porque pues ya ven que en la versión live action de Sailor Moon al final de la serie Makoto se hizo novia de Andrew y hasta se comprometieron en matrimonio (la única que logró pescar novio de las sailors), lo cual me hace pensar que Naoko en un punto quiso ponerla de novia de Andrew en el anime noventero o en el manga y como no lo hizo, decidió hacerlo en la versión live action.
Aracox: Pues yo creo que con este capítulo ya puedes ir decidiendo a quien quieres odiar, jajaja.
Abel: Ya volverá Aries en el siguiente capítulo y habrá más de Midori, pero ya necesitaba hacer un capítulo explicando lo retorcidas que están las cosas no sólo para Mako, sino para todas las inner, jeje.
MexEmperorRamsesII: Gracias por leer y agregar esta historia a favoritos. Te mando saludos.
Lector anónimo: También a ti muchas gracias por leer. Recuerda que tus comentarios son bienvenidos.
En fin. Les mando saludos.
Edythe.
