EL SECRETO DE SAILOR JUPITER
CAPITULO 17
EL JURAMENTO DE LA SENSHI
18 años antes...
— Para empezar deja de preocuparte tanto por Andrew. Ese hombre no puede morir... bueno, si puede morir porque es un mortal, pero no de algo provocado. De la única manera en que puede morirse es de enfermedad, de un accidente que no sea provocado, que cometa suicidio o que tú lo mates. El resto de sailors no pueden matarlo, ni siquiera yo o Serena, sólo tú.
—¿Qué?— Preguntó Makoto desconcertada.
Vio de pronto terror en el semblante de Hotaru, y la tétrica Sailor la tomó con fuerza del brazo.
—¡Vamos! Michiru y Haruka están saliendo de casa de Serena y no tengo mucho tiempo antes de que se den cuenta de que me escapé
Makoto no entendía nada, y tampoco estaba segura de confiar en Hotaru, pero si a esas alturas lo sabía al menos una sailor outher. ¿Qué era lo peor que podía pasar? Se ocultaron tras un árbol y después subieron a un auto del cual Hotaru tenía llaves, lo cual era extraño pues ante la sociedad tenía quince años lo cual no era todavía edad legal para conducir uno, aunque averiguar como es que lo había obtenido era lo que menos le interesaba a Mako en ese momento.
—¿Ahora me puedes decir de donde sacas esa locura de que Andrew no puede ser asesinado por una sailor excepto yo?— Cuestiona Makoto
—Es por lo que pediste a cambio del juramento de servir a la dinastía lunar. Aunque ya me gustaría que Michiru, Haruka o Plut lo atacaran. Sería tan divertido— Dijo Hotaru que de pronto soltó una risa maliciosa
—¿Qué tiene de divertido que una Sailor haciendo uso de sus poderes ataque a un humano común?— Preguntó Makoto molesta—¡Eso sería abusivo!
—Claro que no sería divertido si se tratara de un simple mortal— Dijo Hotaru cuando dejó de reírse— Pero si intentaran atacar a Andrew en vez de lastimarlo el ataque se les regresaría y las afectadas serían ellas. ¿Te imaginas a Haruka siendo lastimada por su propio ataque? ¿O a Michiru o Setsuna?
—¿Me estás diciendo que si una sailor lanza su ataque contra Andrew, el ataque se va a regresar en contra de la sailor?
—Así es— Dijo Hotaru— Y no sólo las sailors. Cualquier ser con poderes que intente matarlo. ¿Por qué crees que nunca ha sido víctima de ningún enemigo?
Makoto se quedó pensativa. Y en efecto, cayó en cuenta que pese a que la ex novia y la hermana de Andrew habían sido víctimas de enemigos, lo mismo que muchos de sus conocidos, él no. Sin embargo también recordaba como cuando Reika y Unasuki habían sido atacadas él inútilmente había intentado protegerlas sin éxito.
—Es cierto. Nunca ha sido víctima de un enemigo— Dijo Makoto— Pero yo misma lo vi intentando proteger a su ex novia cuando le sacaron el cristal arco iris, y ese ataque hizo que cayera inconsciente. Lo mismo cuando trato de proteger a su hermana. También una vez que me enojé con él le di una cachetada, y cuando se peleó con su amigo Hiroto, y...
—A ver. Me parece que debo explicarme mejor— Dijo Hotaru— El hombre tiene una protección que lo hace inmune a ataques que sean con la intención de matarlo y a quien lo haga se le devolverá su propio ataque en contra. Cuando atacaron a su ex novia y a su hermana él no era el objetivo, sino ellas. La protección que tiene no aplica para peleas entre humanos donde no hay intención de matarlo, por ejemplo dudo que su amigo con el que se peleó haya tenido intención de matarlo, y seguramente tú tampoco cuando lo abofeteaste. En caso de que él tratara de agredir a alguien que no tiene intenciones de hacerle daño ahí sí la otra persona podrá atacarlo con lo que tenga sin que se le revierta porque estaríamos hablando de defensa propia.
—¿Y qué tiene que ver el juramento?— Cuestionó Makoto— No entiendo de que juramento hablan.
—Es que a las inner senshi se les obligó a hacer un juramento de renunciar a sus anhelos y deseos personales por servir a los miembros de la dinastía lunar en cada una de sus reencarnaciones, y de no cumplirse o fallar, el precio sería perder en esta vida a la persona que más aman— Dijo Hotaru— Po eso hoy han fallecido de un aparente infarto las madres de Venus y Mercury y el abuelo de Mars, porque al no querer engendrar a las guardianas de la pequeña dama se están revelando. Tú no hiciste ese juramento por más que te torturaron para que cedieras, pero han matado a tu ex novio para que piensen que lo hiciste y doblegar tu voluntad porque se han encargado de que no recuerdes nada de tu vida pasada.
—Entonces no hice el juramento— Susurró Makoto más para si misma.
—Sí hiciste uno, pero no el mismo que tus compañeras— Dijo Hotaru— Por más que la Reina te torturó no cedías. Te prometieron incluso nombrarte como la líder de las inner senshi, te ofrecieron reencarnar en el seno de una hermosa familia donde no hubiera necesidades afectivas ni económicas a cambio de de que juraras servidumbre en todas tus reencarnaciones a la dinastía lunar, pero pediste revertir la maldición que le lanzó Serenity a tu novio para castigarlo en todas sus reencarnaciones.
—Eso no tiene sentido— Dijo Makoto— ¿Por qué pediría eso para él si al hombre que amé en el milenio de plata era otro?
—Mira. Eso no lo sé— Contestó Hotaru— Tú y yo no nos conocimos en el milenio de plata. Sólo nos vimos el día de tu juramento porque como sailor de la destrucción, de la muerte y el renacimiento tenía que estar ahí para interceder ante la diosa de la muerte. No sé que haya habido entre Andrew y tú en el pasado, aunque no dudaría que haya sido tu amante. A mí me tenían encadenada dentro de una mazmorra en Saturno, pero incluso estando exiliada me llegaban los rumores de los problemas que daba la senshi de Júpiter en la Luna. Se rumoraba que te acostabas con muchos hombres, no dudaría que fuera de tus amantes favoritos
MILENIO DE PLATA
Hacía tres semanas, tres de las senshis interiores habían sido obligadas a hacer un juramento de lealtad y servidumbre a los miembros de la dinastía lunar durante sus próximas reencarnaciones, el cual en caso de romper pagarían con la muerte del ser que más amaran durante su próxima reencarnación; sin embargo, la heredera de Zeus, a diferencia de sus compañeras no había cedido a hacer aquel juramento que la condenaría al servilismo durante sus próximas reencarnaciones por mucho que le aplicaron los peores castigos para doblegar su voluntad: Desde quitarle el derecho a usar el vestido que la distinguía como lo que ella llamaba esclava de lujo al servicio de la corona y querer humillarla cambiándosela por la indumentaria femenina de quienes estaban en lo más bajo de la casta social del reino lunar, negándole comida y agua, después siendo obligada a hidratarse pues tampoco querían dejarla morir sin que hiciera el juramento hasta llegar a castigos más fuertes como encadenarla al tronco donde había permanecido desde entonces y más de una vez había recibido latigazos a manos de la misma reina y los ataques de las tres inner senshi a las que hasta hace poco tiempo había considerado más que aliadas, unas amigas.
La puerta de la mazmorra obscura iluminada sólo por la luz de una vela a punto de acabarse de pronto se abrió y se encontró con Mars, quien extrañamente estaba vestida con su uniforme de sailor y no con el fino vestido en color rojo que usaban en el día a día para distinguirse como senshis al servicio de la familia de la luna, o como lo que la senshi de Júpiter llamaba "esclavas de lujo". Suponía que de nuevo sus compañeras la atacarían, y deseaba que de una buena vez acabaran con su vida.
—A ver si ahora sí terminas de matarme— Susurró Júpiter moviendo la cabeza de un lado a otro para tratar de hacer a un lado su cabello que llevaba suelto desde hace días y que no podía atarse por estar encadenada.
La marciana de pronto se acercó a quitarle las cadenas que la tenían atada al tronco, aunque le dejó las pesadas cadenas con que tenía atadas las manos.
—Por favor. Haz el juramento de una maldita vez— Suplicó Mars con voz entrecortada.
Aún con la poca luz que había, Júpiter miró una lágrima correr por el bello rostro de aquella orgullosa marciana que rara vez mostraba vulnerabilidad.
—¿Recuerdas que prometimos que de llegar a esto me matarías o yo te mataría?— Preguntó Júpiter— ¿Qué estás esperando? Usa todo tu poder cuando me ataques.
—Mi padre está vivo. También el prometido de Mercury y la madre de Venus
La senshi de Júpiter cayó en cuenta de las razones por las que sus compañeras habían sido doblegadas, y también porque después de haber forjado una amistad ahora eran quienes cada día la torturaban: Estaban siendo obligadas.
—¿Y cómo sabes que es verdad?— Cuestionó Sailor Júpiter— ¿A estas alturas confías en la Reina?
—En su palabra no— Respondió Mars— Pero tú me demostraste que no estoy loca y que mis premoniciones son ciertas.
La guerrera de marte que rara vez mostraba emociones de pronto dejó escapar un sollozo.
—¿Qué? ¿Ahora vas a llorar?— Le cuestionó Makoto— ¿Dónde está la senshi que siempre dice que llorar es para débiles? ¡Vamos, amiga! Límpiate esas lágrimas. Estás perdonada. Haz lo que tengas que hacer por tus seres queridos. Tú que aún tienes a alguien. A mí realmente no me interesa morir, de hecho lo estoy deseando.
Mars se limpió las lágrimas y una vez que logró controlar sus emociones, salieron de la mazmorra donde Venus y Mercury vestidas con sus uniformes de sailor las esperaban para escoltar a Júpiter ante la presencia de la Reyna Serenity.
Al llegar ante la presencia de la Reina, quien estaba en compañía de una tétrica jovencita de cabellos negros y ojos color purpura encadenada en una silla, las tres inner senshi se inclinaron haciendo una reverencia a excepción de Júpiter que permaneció de pie.
—¡Majestad!— Exclamaron Mercury, Mars y Venus al hacer la reverencia.
—Pueden retirarse— Dijo la reina usando un tono de voz por el cual quedaba claro que aquello era una orden.— Veo que sigues sin aprender modales ¿Verdad, Júpiter?
Pese a tener arañazos en su rostro, su larga melena castaña despeinada y manchas de sangre en la ropa a causa de los latigazos; la sonrisa burlona de la ex princesa de Júpiter causó la furia de la reina que no había logrado doblegar su voluntad.
—Y pensar que alguna vez mi padre estuvo enamorado de ti— Comentó la ex princesa— Por fortuna abrió los ojos y no te eligió a ti. No hay comparación entre mi difunta madre y tú.
La senshi del trueno estaba al tanto de que en el pasado, cuando su padre aún no era rey de Júpiter había estado comprometido con quien entonces fuera la princesa de la Luna; pero que había roto ese compromiso cuando había conocido a una hermosa plebeya de Júpiter de quien se enamoró profundamente y tomó por esposa, lo cual causó que las relaciones entre la Luna y Júpiter empezaran a empeorar pues aquello había sido una humillación para quien ahora era la Reina Serenity.
La extraña joven que estaba encadenada a la silla soltó una carcajada burlona que hizo enfurecer a la reina.
—¡Cállate Saturn!
—¡Reencarnarás en piedra, harpía desgraciada!— Exclamó la chica mientras se retorcía en la silla y reía como una demente.—¡Trueno, trueno, no te doblegues! ¡No hagas un juramento que te atará en tus siguientes vida!
—Ya te ofrecí ser la líder de las inner senshi en todas tus reencarnaciones y no quisiste. Te ofrecí hacer un conjuro con esta loca para que en tu próxima reencarnación nazcas en una familia que viva por muchos años donde seas amada y no haya carencias de ningún tipo— Le recordó Serenity— Te he ofrecido más de lo que le ofrecí a tus compañeras para que aceptaran y tú con nada estás conforme. ¿Qué es lo que quieres?
Hacer rabiar a la reina era la única cosa que le causaba satisfacción a la senshi del trueno desde que lo había perdido todo.
—No hay nada que puedas darme— Respondió la senshi del trueno burlona— Todo lo que amaba ya me lo arrebataste, y fuiste tan estúpida que hasta el miedo me quitaste; así que puedes azotarme, mandar a mis compañeras a que me ataquen, lo que tú quieras pero no voy a ser tu esclava en mis siguientes vidas.
—Así que la senshi de Júpiter no quiere nada— Dijo la Reina— ¿Y para Motoki?
La sonrisa burlona desapareció del rostro de la ex princesa de Júpiter al escuchar aquel nombre. Sintió como un nudo se formaba en su garganta al recordar como la última vez que lo había visto con vida las cosas no habían terminado bien porque ella había puesto fin a aquella relación argumentando que no lo amaba, que había sido uno más en su promiscua vida en la que habían pasado muchos hombres pero que en realidad amaba a otro.
—¿No qué la promiscua senshi de Júpiter no se enamoraba?— Cuestionó ahora burlona la reina— Pobre hombre. ¿Verdad? Tenía una vida prometedora hasta que se alborotó con la más promiscua y desvergonzada de las senshis. Lo hubieras visto morir el día de su ejecución, pero eso es lo de menos, por traidor en sus siguientes vidas va a recordar como murió en cada pesadilla que tenga, y quedará huérfano a temprana edad porque sus padres morirán al caer de lo alto, le irá mal en el amor con cada mujer de la que se enamoré. Ya lo he arreglado con esta loca.
—¡Tú me obligaste a hacerlo!— Exclamó la siniestra chica ahora con pesar— ¡Pero pedirle algo a la diosa Persefone tiene un precio y por eso en tu siguiente vida reencarnarás en piedra, desgraciada!
—¡Ya cállate, maldita demente!— Vociferó la reina asustada al saber cual era el precio por haber hecho un pacto con la diosa de la muerte para lanzarle una maldición en sus siguientes vidas a una persona que no debía tener aquel karma.— Tengo una propuesta para ti, Júpiter.— Ofreció la Reina a la senshi que lloraba afligida al saber el horror que le esperaba a su amante en cada una de sus siguientes reencarnaciones.
—¡Cómo pudiste hacerle eso! ¡Eres una desgraciada!— Exclamó llorando la senshi del trueno
—Bueno. Podemos revertirlo— Ofrece la reina— Explícale, Saturn
La chica sentada en la silla parecía ida, mirando a todos lados menos a las dos mujeres presentes, hasta que de pronto posó sus ojos en Júpiter.
—Perdón, Júpiter. No quise hacerle daño a ese joven. Como Sailor Saturn estoy obligada a interceder entre la diosa de la muerte y quien le pide algo sea bueno o malo— Susurró con algo que parecía arrepentimiento mientras una lágrima caía por su mejilla.
La chica de nuevo se quedó ida y de la nada empezó a reír enloquecida.
—Podemos revertirlo, sí— Dijo ahora con voz siniestra— Pero necesito alguien que esté dispuesto a aceptar ese karma. A alguien que asuma ese horrendo karma que le tocará a ese joven. ¿Estarías dispuesta?
—Te propongo esto, Júpiter— Ofreció la Reina—Yo te ofrecí a ti nacer en una familia que tenga larga vida, donde seas muy querida y no haya carencias de ningún tipo ¿Y si revertimos el karma de tu amante? Sólo que tendrías que asumir su karma porque no creo que otra persona quiera, y además a cambio te puedo ungir como líder de las senshi en tus siguientes reencarnaciones.
—Me interesa— Dijo la senshi— Pero preferiría algo más en vez de ser la líder de un grupo de esclavas.
La reina puso los ojos en blanco.
—¿Qué quieres?
—Quiero que Motoki tenga esa vida perfecta que me ofreces en todas sus siguientes reencarnaciones, pero también quiero que nunca recuerde nada de esta vida, ni a mí y mucho menos la forma en que murió. Además también quiero una vida así de perfecta para Amaltea, y me gustaría que en sus próximas reencarnaciones se enamoren.
—Perfecto— Dijo la Reina Serenity
—A ver, lo que le quieres pedir a la diosa es complicado y no todo eso se puede— Explicó Saturn— Si lo que quieres es que no recuerde nada de este vida en sus próximas reencarnaciones debes estar muy segura porque una vez hecho eso será irreversible, lo que si no se puede es decidir de quien se va a enamorar porque en el universo hay libre albedrio y los sentimientos de todo ser son libres y no pueden ser encadenados. Lo que si podemos hacer es que en su andar en sus próximas reencarnaciones se encuentre con la reencarnación de Amaltea, e incluso podemos darle a ella un cuerpo terrenal parecido al tuyo y a ti mala suerte en el amor para que en caso de que se encuentren los tres la elija a ella y no a ti, pero igual no es garantía de nada.
—Bueno, que se enamore de quien sea pero que a mí nunca me recuerde aunque lleguemos a coincidir— Pidió la senshi— Y además me gustaría que en sus próximas reencarnaciones sea inmune a ataques de quienes aún conservemos poderes, tanto de esta galaxia como de otras.
La joven se quedó asombrada ante tal petición, y de pronto fijó sus ojos purpura en la senshi del trueno, mirándola con pena.
—Eso es muy noble de tu parte— Dijo con serenidad—Debes amarlo mucho para hacer tal sacrificio.
La senshi del trueno asintió mientras limpiaba un par de lágrimas que caían de sus ojos.
—Pero el precio a pagar por eso que pides es alto.
—¿Me convertiré en piedra?— Cuestionó la senshi
—No tanto así— Contestó la senshi de Saturno— Al revertir el conjuro que le lanzó la reina serás tú quien quede huérfana a temprana edad cuando tus padres caigan de lo alto y tendrás mala suerte en el amor. En cambio él será quien nazca en una familia como la que se te prometió para que hicieras el juramento que hicieron tus compañeras; pero si además quieres que no recuerde nada en sus próximas reencarnaciones y que sea inmune a ataques de quienes reencarnen con poderes debes ofrecerle a la diosa de la muerte y la resurrección algo más.
—¿Cómo qué?— Pregunta la princesa Júpiter.
—La promesa de que aunque llegues a reconocerlo en tus próximas vidas no puedes mencionarle que es inmune a ataques de quienes tienen poderes porque eso le causaría la muerte para evitar que se corrompa su alma— Contestó la dama nueve— Pero además, como estamos revirtiendo el conjuro de Serenity también ella tiene derecho a ponerte una condición.
Los ojos de Júpiter se encontraron con la mirada burlona de la reina.
—Así que quieres inmunidad para tu amante— Sonrió la Reina.
—Sí— Respondió la senshi del trueno— Quiero eso para él o sino olvídate de mi juramento
—Muy graciosa. Quieres inmunidad para Motoki para volver a revolcarte con él— Dijo la Reina— Bien. Mi condición es que de aparearte con él y quedar encinta entregarás la cría a los miembros de la familia real, y de negarte a hacerlo que te veas en la encrucijada de tener que matar con tus propias manos a tu amante o al fruto de tu vientre antes de que cumpla el año de haber nacido.
—Con la condena que me vas a dar a tener mala suerte en el amor y su incapacidad para recordarme es casi imposible que en nuestra próxima reencarnación pase algo entre nosotros— Dijo la ex princesa.
—Recita tu juramento y haz tu pedido a la diosa Perséfone entonces.
Makoto se hincó frente a la Reina, y empezó a recitar las palabras con que sellaría su destino.
—¡Gran diosa Perséfone de la muerte! ¡Te ruegue reviertas la maldición que ha caído sobre el hombre que amo durante sus siguientes reencarnaciones y que sea yo quien cargue con esas desgracias para que él tenga la vida perfecta que merece! También te pido felicidad para mi hermana Amaltea durante sus próximas reencarnaciones! A cambio te ofrezco guardar el secreto si llego a recordarlo, y prometo también servir a la familia real de la dinastía lunar y entregar a mi cría si por un error llego a engendrar un hijo con el hombre que amo, de lo contrario, que el castigo otorgado caiga sobre mí
—Ahora tómense de las manos y repitan conmigo para sellar el trato con la gran diosa Persefone— Dijo Sailor Saturn
Las dos mujeres se tomaron de las manos, y tanto la senshi del trueno como la Reina Serenity repitieron aquellas palabras en el inentendible lenguaje que la tétrica joven repetía mientras levitaban dentro de aquel salón rodeadas por una espesa niebla.
FIN DEL FLASH BACK
—Mi querido Andrew está a salvo— Susurró Makoto mientras las lágrimas de felicidad bañaban su rostro al recordar las condiciones que había puesto al realizar aquel juramento.
—Pues hasta ahora sí porque no prometiste no tener una relación con él— Dijo Hotaru— Lo que prometiste es que no engendrarían hijos y que de hacerlo entregarías a la cría a la corona para que sea entrenada como sailor o de no hacerlo elegir entre la vida de alguno de los dos.
—No voy a tener hijos con él ni con nadie— Susurró Makoto
— Como ves, no hay forma de que alguna sailor o alguien con poderes pueda matarlo— Dijo Hotaru— Sólo tú y no con el trueno de Júpiter, sino si te atreves a decírselo o en caso de que tuvieran una cría y te rehúses a entregarla a la corona.
—Oye... ¿Pero no hay peligro de que alguien más le recuerde lo que vivió?
Hotaru sonrió ante la pregunta de Makoto.
— Todas las personas muertas en la gran guerra del milenio de plata reencarnaron en este planeta. En esta era. Tus amigos, tus padres, los padres de tus amigas son reencarnados pero ya no poseen poderes. Posiblemente muchas de esas personas en sus próximas reencarnaciones puedan recordar sus vidas anteriores, pero Andrew nunca lo hará porque pediste a Perséfone que nunca recuerde y para eso tuvimos que dejarlo con ceguera irreversible para que no vea lo que sus ojos terrenales no pueden ver ni lo que se puede comprobar. Hasta podría asegurar que es de los que se denominan ateos.
—Sí— Respondió Makoto— Sus padres lo son. Así lo educaron. De hecho cuando le dije que era una sailor no fue fácil convencerlo. Le tuve que dar pruebas.
— Además con el conjuro que hicimos todo quedó arreglado para que si alguien se da cuenta y trata de decírselo suceda algo que lo impida— Contestó Hotaru— Lo que es peligroso es que sepa del trato que hiciste con Perséfone para que sea inmune a ataques que tengan la intención de acabar con su vida. Que se lo digas lo mataría irremediablemente así que ni siquiera lo escribas en cartas ni en diarios, y por supuesto yo tampoco se lo voy a decir porque mis labios están sellados, en cuanto a Serenity, ella reencarnó en piedra, pero debemos evitar que se funde Tokio de Cristal para que no se repita la historia del Milenio de Plata.
— ¿Y cómo evitaremos que se funde?
— Dejen de alimentar el cristal de plata con su poder— Dijo Hotaru— Esa piedra tiene dentro el poder que le robaron a todos los seres de los demás planetas cuando Serenity los invadió. Si al menos las inner dejan de alimentarla con su poder evitarán que se funde Tokio de Cristal, aunque si se unen y destruyen esa piedra sería mucho mejor porque acabarían con la posibilidad de que algún día suceda.
—Gracias Hotaru— Dijo Makoto— ¿Por qué me cuentas esto? ¿Te quedarás a luchar con nosotras?
—Lo hago porque estoy harta de ser una esclava. La maldad que habita en mí es porque yo la dejé entrar en mi desesperación de querer liberarme, porque soy mejor persona cuando estoy lejos de mis compañeras Outher y porque nunca olvido que por su estúpida misión ellas estuvieron dispuestas a matarme, y que fueron ustedes, a quienes despectivamente llaman las débiles inner las que siempre quisieron protegerme.
—Pero... ¿Qué no las consideras tu familia?
—¡En lo absoluto!— Exclamó Hotaru—¡Están locas! Saben que soy la más poderosa y que reencarno y crezco más rápido que el resto de los mortales, y como ahora mismo soy una adolescente están planeando matarme para que renazca de nuevo como bebé porque así soy más fácil de controlar.
—Necesito saber más cosas de mi vida pasada— Dijo Makoto— Tengo muchas dudas.
—Mira. No tengo mucho tiempo— Contestó Hotaru— Mi padre ha escapado de ese centro mental donde lo internaron porque esas desgraciadas lo hicieron pasar por loco, pero si le hablan a Setsuna del centro mental para darle aviso y se enteran de que no estoy en casa nos querrán dar caza y no quiero usar mi poder porque ya sabes que implica morir y renacer de nuevo como bebé. En media hora tenemos que irnos, pero te sugiero que si quieres saber más le preguntes a una de las personas que tuvieron un cristal arco iris en su cuerpo, y te aconsejo que seas fuerte y no sigas dando tu poder a esa piedra y que convenzas a las inner de no hacerlo. Sólo así evitarán que se funde Tokio de Crystal y que volvamos a vivir las calamidades vividas en el milenio de plata.
—Serena no es mala
—A Serena no le interesa el reino pero por tal de tener amarrado a la fuerza a un hombre que no la ama es capaz de todo— Respondió Hotaru— Las que si son peligrosas son Luna y las otras tres outher. No te preocupes por cuidar a tu novio y su familia porque ellos tienen bienestar asegurado, mejor cuida de ti. Luna tiene tanta hambre de poder y mis ex compañeras outher están tan obsesionadas con una misión que ni ellas mismas comprenden que las he escuchado hablar de secuestrarte e inseminarte a la fuerza con la semilla del general para obligarte a dar a luz a una nueva guardiana para la pequeña dama que esperan que nazca.
Makoto se quedó espantada al escuchar lo que las outher estaban planeando hacerle; sin embargo, no siguió con el tema.
—¿A donde te vas?
—Disculpa pero preferiría no decírtelo. No quiero ser encontrada— Respondió Hotaru— Quiero reinventarme. Empezar de nuevo lejos de todo y de todos. Busca tu felicidad con Motoki o Andrew, como gustes llamarlo, te sugeriría que se larguen del país, pero si se quedan sólo no hagas pública la relación por tu seguridad y no te embaraces porque inevitablemente querrán arrebatarte a tu cría. Y por cierto, aunque tu novio sea inmune a los ataques de las sailors es probable que en algún momento lo ataquen para amedrentarlo y que te deje. Si él no te lo dice para no preocuparte te darás cuenta porque le saldrá la marca de Júpiter en el brazo izquierdo. Y recuerda, ni siquiera escribas en cartas o en diarios lo que hablamos. En ningún idioma.
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Hotaru la dejó frente a la casa de Andrew, quien también iba llegando, lo cual le pareció extraño pues era muy de madrugada para que él estuviera despierto.
— ¿Dónde estabas?— Le preguntó él con tono preocupado mientras se encontraban en un abrazo.— Cuando llegué del hospital no estabas. Fui a tu departamento y tampoco te encontré.
Makoto no quería preocuparlo, así que no le comentó sobre la trampa que le habían puesto las outher.
— Fui a visitar a Serena porque estaba aburrida— Respondió— ¿Cómo te fue en el hospital?
— Mucho trabajo. Hay mucha gente herida y muchos muertos por el accidente en la estación de Juuban— Contestó Andrew.
Al encontrarse con su mirada, de pronto un deja vu cruzó su mente
FLASH BACK
La ex princesa de Júpiter corría por entre los jardines cuidando que nadie la viera, hasta que llegó a aquel lugar en ruinas donde había citado a aquel que desde tiempo atrás se había convertido en más que un amante.
No le pasó desapercibida la emoción del apuesto joven rubio al verla, pero ella lejos de emocionarse, sentía como se le rompía el corazón ante lo que iba a hacer.
—¡Lita, mi amor!— Exclamó el joven yendo a su encuentro, pero antes de que él pudiera abrazarla ella lo apartó de su lado.
— Ya no me busques, Motoki. Deja de mandarme recados con Mars— Dijo haciendo acopio de todas sus fuerzas para no desmoronarse en llanto— Lamento haberte ilusionado pero no te amo. Ya elegí y ese no eres tú.
FIN DEL FLASH BACK
— ¿Te sucede algo, mi amor?— Susurró Andrew mientras le acariciaba una mejilla y le limpiaba una lágrima traicionera que había salido de sus ojos.
—Te amo, Andrew, perdón si alguna vez te hice sentir que no es así.
— No tengo nada que perdonarte. Sé que lo hiciste porque te preocupas por mí y tienes miedo de las amenazas de esa gata y ciertas sailors— Le dijo Andrew— Pero quiero que me prometas una cosa.
— ¿Qué cosa?
— Que nunca te pondrás en peligro para protegerme de las outher— Respondió Andrew— Mira, sé que ante ellas estoy en desventaja porque no tengo poderes como ustedes, pero no quiero que te hagan daño.
—Te lo prometo
Ella asintió y él la tomó de la cintura atrayéndola a su cuerpo. Acarició su rostro con una mano y rompió la distancia entre sus labios para besarla primero tiernamente, después con pasión y desenfreno que ella correspondió, sintiéndose dichosa y plena al tener ahora la seguridad de que ni las outher ni Luna podrían usar sus poderes para hacerle daño, y de que pese a aquel conjuro que hizo en otra vida para que él no la recordara nunca y ella tuviera mala suerte en el amor, él estaba de nuevo a su lado, amándola en contra de todo pronostico.
NOTAS DE AUTORA:
¡CAPITULO LISTO!
Aclaro algunas cosas:
1. Lo de esta capítulo no está en el diario de Makoto.
2. Todos los amigos y familiares de las sailors son reencarnados, porque sino... ¿A dónde fueron a parar las almas de los otros ciudadanos que vivieron en esa era?
3. En este fic el papá de Mako se llama Zeus porque soy poco original para inventar nombres, pero no era un dios ni era un cusco y si le era fiel a la madre de Mako, jaja.
4. Acá su servidora es atea, así que no me tomo ninguna creencia en serio, no me apego 100% a los mitos en los que me baso porque para mí son ficción. Respeto y amor a todos sean ateos o creyentes.
5. Si bien en el manga a Andrew si le pasan cosas, este fanfic es una continuación del anime de los 90s y curiosamente en esa versión Andrew nunca es víctima de ningún enemigo. Si acaso cuando atacan a su novia trata de protegerla, pero curiosamente nunca van tras él, cosa que si le pasa a otros personajes secundarios como Kelvin, Molly, la madre de Serena, Nicolas, etc.
Aclarado esto, saludos a todos los que me leen: Gracias Aracox, Abel, OpaloHope y PattyKino por sus comentarios, y también a ti lector anónimo.
Eddythe.
