El SECRETO DE SAILOR JUPITER

CAPITULO 19

AMALTEA

P.O.V. MIDORI:

Hoy he salido temprano de clases, así que en vez de pedirle a papá que pase por mí decido ir caminando a su consultorio. Al entrar me percato de que Oyuki, la asistente, no está y que en la sala de espera por extraño que parezca no hay ningún paciente esperando ser atendido. Por curiosidad pego mi oído a la puerta de su consultorio, y entonces lo escucho reír, y seguido de eso, una voz femenina que lo llama por su nombre en vez de llamarlo "Doctor".

No es que como que crea que mi papá se haya mantenido en celibato después de que murió mi mamá, aunque supongo que habrá sabido ser discreto y de todas formas no quiero saberlo. Por supuesto no me opondría a que tenga una pareja formal, pero entonces lo escucho llamar "Reika" a la mujer con la que conversa ahí dentro y me pongo furiosa. ¡No, con esa no!

Abro la puerta sin siquiera tocar. No los encuentro en una situación impropia, pues papá está sentado frente al escritorio y ella frente a la silla designada al paciente de turno, pero de cualquier forma me molesta.

—Es... eres igual a Mako-chan

—Así que tú eres la ex novia de papá— Le pregunto de manera hostil, y si no le rompo la cara es solamente porque tuvo la decencia de decirle a mis papás la sarta de mentiras que inventó para separarlos.

—Midori, por favor— Me dice papá en un tono de voz que se puede entender como un "Si te portas mal te voy a castigar".

—Papá, puedes tener novia si quieres, pero ella no.

Reika me muestra su mano izquierda en donde veo que luce un anillo con un diamante.

—Soy casada— Me dice— El noviazgo que tuve en la juventud con tu padre ya es cosa del pasado.

—Y además fue Reika quien nos ayudó a tu madre y a mí cuando tuvimos que huir de Japón— Dice mi padre

—¿A cambio de qué?

Nuestra charla es interrumpida cuando la asistente de mi papá llama a la puerta para decirle que ha llegado una de las mujeres aspirantes a ocupar el puesto que ella está próxima a dejar.

—Reika, si me permites tengo que entrevistar a la mujer que quiere ocupar el puesto de Oyuki— Me dice— ¿Podrías esperarme afuera? Y tú Midori, no vayas a hacer tonterías.

Ambas salimos del consultorio de mi padre en silencio. Noto que ella me mira como si estuviera emocionada de conocerme, y entonces rompo el silencio.

—¿Por qué ayudar a tu ex y su nueva novia?— Le pregunto— Eso no tiene sentido.

—En realidad lo hice más por Mako-chan que por tu padre.— Me responde dejándome desconcertada.— ¿Quieres ir a tomar un frappé a la cafetería de enfrente en lo que tu padre se desocupa? Yo invito y te cuento lo que quieras.

Acepto su invitación. Al llegar pido un frappuccino de menta con chocolate y escucho su relato.

18 años antes...

Dos semanas después de que tuviera aquella discusión con sus ex amigas y compañeras de aventura, Makoto no había vuelto a tener contacto con Minako y Rei; y en cuanto a Serena y Ami, si bien se las encontraba en clases, se ignoraban como si nunca hubiera habido algo entre ellas.

Pese a que ya no temía por la seguridad de Andrew ni su familia, no se pudiera decir que se sintiera del todo plena, pues extrañaba mucho a sus cuatro amigas; lo cual al principio le había puesto triste, pero dado que no quería dar un paso atrás y tampoco pensaba sumirse en la amargura, habló con la señora Furuhata para pedirle que de nuevo le permitiera integrarse al equipo de trabajo en el crown center, pues estar fuera de casa conviviendo con otras personas le ayudaba a distraerse.

Así mismo, para su ceremonia de graduación de la preparatoria ya faltaban sólo dos semanas, sin embargo, aquel que debía ser un acontecimiento que le tuviera entusiasmada, le producía sentimientos encontrados; pues por un lado nada deseaba más que las clases terminaran para no tener que ver como dos de sus ex mejores amigas la ignoraban; pero por otro lado, saber que en la ceremonia no estaría nadie presente acompañándola la entristecía pues no habría familiares apoyando sus logros, y aunque Andrew había insistido en querer estar en ese momento, ella ya le había pedido no ir, además de que ese día también era la ceremonia de graduación de él. Sin embargo, pese a su falta de entusiasmo, en su día de descanso decidió ir al centro comercial a buscar el kimono ideal para aquel acontecimiento que marcaba el fin de una etapa en su vida, y fue entonces cuando entre la multitud de personas se encontró con un par de ojos verdes tan parecidos a los suyos.

Una sonrisa se dibujó en su rostro al encontrarse de nuevo con quien hasta hace poco era simplemente "La ex novia de Andrew", y al ver la sonrisa en el rostro de Reika y el brillo en sus ojos comprendió que era ella.

—Lita— Susurró Reika

—Amaltea— La llamó Makoto sintiendo una inexplicable dicha.

Las dos se acercaron la una a la otra y se dieron un afectuoso abrazo.

—Creo que tenemos mucho de que hablar— Dijo Makoto— ¿Tienes tiempo?

—Mis padres han salido de viaje a Kioto. Tengo la casa sola. ¿Te gustaría acompañarme?

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Al entrar a casa de Reika, Makoto miró que en la pared de la sala había fotos de ella en diferentes etapas de su vida, algunas sola, otras acompañada de quienes en esta nueva reencarnación eran sus padres. Era evidente que era una hija amada de la que se sentían orgullosos y que nunca le había faltado nada; ante lo cual Makoto sonrió satisfecha al darse cuenta que aquel juramento que hizo en el pasado había valido la pena, pues no sólo el hombre que amaba había reencarnado teniendo una vida sin necesidades, sino también su querida hermana.

—Adoro a mis padres. Mi vida ha sido perfecta— Tras una pausa, Reika continuó hablando— Sé que en esta nueva vida no nos hemos tratado mucho, pero sé que tus padres murieron cuando eras muy pequeña. Lo lamento.

—Mala suerte—Sonrió Makoto

—Y casualmente todas tienen familias disfuncionales— Dijo Reika— No tengo pruebas pero tampoco dudo que sea una maldición que les lanzó Serenity.

Makoto por supuesto evitó responder a esa pregunta. No podía contarle lo del juramento que había hecho, sobre su sacrificio para que ella y Andrew tuvieran vidas plenas y felices.

—¿Quieres un té?—Invitó Reika

Makoto aceptó, y unos minutos después, ambas estaban sentadas en el piso frente a una mesita pequeña que estaba en la sala. Por un buen rato estuvieron charlando de como habían sido sus vidas en esa era en que no les tocó nacer como hermanas; luego Reika empezó a hablarle de los buenos recuerdos que tenía junto a ella en el Castillo Ios en Júpiter antes de que la guardia lunar las arrancara de su planeta.

—Tengo muchas dudas. Muchas preguntas. ¿Cómo es que tú que no eres una sailor pudiste recuperar recuerdos?

—Siempre aparecieron en mi mente, ya sea en sueños o en pesadillas pero no les daba importancia— Dijo Reika— Pero entonces, hace unos meses Richard Urawa nos contactó a mí y a las otras personas que poseímos un cristal arco iris, pero fue el abuelo de Rei quien nos hizo recordar todo. Una lástima que haya muerto

—¿Y qué recuerdas?— Preguntó Makoto

—Recuerdo nuestros juegos en los jardines del castillo Ios, como la marca de la destinada a heredar el trono apareció en ti al nacer. Lo responsable y comprometida que estabas con el reino y lo poco que a mí me importaba— La sonrisa de Reika desapareció de su rostro— También recuerdo ese horrible día en que la guardia Selenita tomó Júpiter.

—¿Y qué fue de ti?

—Ese día después de que nos separaran, a mí me llevaron junto a nuestro padre. Me torturaron y me despojaron de mis poderes de trueno frente a sus ojos, creí que moriría, pero un grupo de personal del ejercito y de civiles leales a Júpiter irrumpieron en el castillo. Tú prometido me salvó de una muerte segura y me llevó a la nave donde huiríamos a Maldek quienes logramos ponernos a salvo, pero él regresó al castillo a buscarte. No lo volví a ver hasta mucho tiempo después, cuando asesinó al hijo del duque de Júpiter designado por la Corona del Imperio Lunar y se le ocurrió usurparlo para ir a buscare.

Flash Back

Aquel día desde muy temprano había mucho movimiento en el palacio Lunar, pues se estaba esperando la llegada del hijo del duque de Júpiter quien al parecer llegaría a quedarse por una larga temporada.

La ex princesa de Júpiter, por supuesto estaba que rabiaba de sólo imaginar la llegada de aquel que debía sentirse dueño del que fuera su hermoso planeta verde, su hogar, por lo cual ya estaba pensando en las mil y un maneras de fastidiarlo durante su estancia.

Por ordenes de la Reina, desde temprano se había puesto aquel largo vestido sujeto por dos tirantes que era igual al de sus compañeras, sólo que el de ella en color verde pues era el distintivo de su planeta. Que para eventos importantes les permitieran vestir vestidos bonitos (aunque no tanto para no opacar a la princesa), no era por benevolencia, pues estaban obligadas a dar una imagen de estar satisfechas con su situación; sin embargo, poner la sonrisa que estaba obligada a mostrar no lo salía, mucho menos cuando la visita esperada era de aquel invasor.

Llegada la hora, se presentó en la sala del trono y tomó su lugar. En el trono por supuesto estaba sentada la reina, con su hija a su izquierda. A un lado de la soberana estaba Luna la consejera de gobierno y a un lado de la princesa, Artemis. En tanto que Mars y Mercury estaban a la derecha y Venus y ella a la izquierda.

Las enormes puertas del trono fueron abiertas por dos de los sirvientes que anunciaron la llegada de Lord Andrei Sweeney, hijo del duque de Júpiter acompañado de su guardia real; pero grande fue la sorpresa de la senshi del trueno cuando en la cara del duque reconoció a Motoki.

Los ojos de la senshi se encontraron con los del falso duque y de pronto una lágrima de felicidad y de miedo rodó por su mejilla. ¡Estaba vivo! Deseaba correr a abrazarlo, pero de pronto también fue consciente del inminente peligro que su amado corría al estar usurpando un lugar que no le correspondía.

Ambos, como si se hubieran puesto de acuerdo, fingieron no conocerse, y tuvo que tragarse los celos cuando miró como la caprichosa princesa que pese a ya estar comprometida con el Príncipe de la Tierra le coqueteaba.

Pasaron muchas horas para que pudieran intercambiar palabras, y eso fue ya bien entrada la noche, cuando él sin pedir permiso entró en sus aposentos y la encontró sentada en la cama, con los ojos hinchados, el largo cabello suelto como pocas veces solía llevarlo y una bata blanca de seda que cubría su cuerpo. Lita se levantó y corrió a su encuentro y él la recibió en sus vigorosos brazos mientras sus labios se encontraban en un ardiente beso.

¿Qué locura hiciste?— Preguntó Lita.

Maté al hijo del duque.

Lita lo miró asustada. Sabía que de descubrirse que asesinó a un miembro de la realeza del Imperio Lunar sería castigado con la pena capital.

Era un tirano así que lo merecía, y como era físicamente muy parecido a mí lo maté y tomé su lugar. He venido por ti, mi amor.

Makoto de pronto se apenó al recordar lo que había hecho en los últimos tres años de su vida desde que la habían sacado de Júpiter.

Motoki. Debes saber algo

Dime.

Siempre he querido escapar de aquí para ir a buscarlos a ti y a Amaltea... y en mi desesperación por obtener ayuda me acosté con dos hombres.

Los ojos se le pusieron vidriosos, sentía como si hubiera traicionado a Motoki, pero entonces él la tomó del rostro y le besó la frente.

No tengo nada que perdonarte, y por cierto, Amaltea está viva y segura en Maldek

Te amo tanto Susurró ella conmocionada

Y yo a ti, mi princesa. Te sacaré de aquí y te llevaré a Maldek.

Él la tomó en sus brazos y la llevó a la cama, y bajo la luz del satélite Io que esa noche brillaba opacando el brillo de la Luna, por primera vez la Princesa de Júpiter supo lo que era hacer el amor; y no, por supuesto no era como que el sexo con el príncipe o con el General no le hubiera gustado, incluso al General había llegado a tenerle cariño; pero mucho antes de que perdiera la virginidad con el Príncipe y de que conociera al General, Motoki ya había dejado marcas que nadie borraría de su corazón.

FIN DEL FLASH BACK

—¿Motoki era de Júpiter? ¿Dónde es Maldek?

—A la primer pregunta, no. Motoki no era de Júpiter— Contestó Reika— Era hijo adoptivo de un refugiado Marciano que fue miembro de la guardia real del Rey de Marte que escapó cuando tomaron su planeta y de una científica Mercuriana de la que la Reina quería su cabeza porque la ciencia estaba prohibida en territorio Selenita. Motoki no tenía poderes así que no sabíamos de donde era originario. Era como si fuera un poco de todos lados, porque al vivir desde pequeño en Júpiter tuvo que hacer el servicio militar como todo ciudadano Jupiteriano o refugiado que llegaba al planeta; pero en casa convivía con las costumbre de sus padres que eran provenientes de dos planetas distintos. Su madre le inculcó el gusto que tenían por la ciencia todos los Mercurianos, y su padre el gusto por las armas que tenían los marcianos. Estaba un poco obsesionado con encontrar a través de la ciencia una manera de compensar la falta de poderes entre quienes los habían perdido durante la invasión a sus planetas, y creó el Thunder Generator.

—¿Qué es eso?

—Era un dispositivo que al ser disparado causaba el mismo efecto devastador que el trueno de Júpiter.

Flash Back...

¡Corre! Exclamó Motoki mientras tiraba de la mano de Lita con fuerza. No falta mucho para llegar a la nave que nos llevará a Maldek.

De pronto, cuatro hombres de la guardia Selenita se les atravesaron en el camino impidiéndoles el paso. Lita tuvo miedo pues los miembros de la guardia real de la Luna tenían poderes, y en el caso de ellos dos, Motoki no los tenía. Creyó que morirían, pero en lapso de pocos segundos, Lita miró como su amado desenfundaba un de entre sus ropas un dispositivo alargado que apuntó hacia sus enemigos y que al jalar el gatillo causó el mismo efecto devastador que el Trueno de Júpiter.

¿Qué es?... ¿Hiciste un pacto con algún dios o con Metalia?— Preguntó asustada

Yo no hago pactos con nadie Le respondió mientras corrían Es el Thunder Generator. Mi creación.

¡Esas cosas están prohibidas y se pagan con la pena capital!

No en Maldek y tampoco lo estarán en Júpiter cuando recuperes tu trono.

Fin del Flash Back

—¿Dónde era Maldek?— Preguntó Makoto

—Maldek fue un planeta que estaba entre Marte y Júpiter. Un tiempo fue territorio inhabitado que siempre se estuvieron disputando el Rey Ares y el Rey Zeus, pero al final ese territorio fue tomado por los habitantes que huyeron de la invasión de los distintos planetas conquistados. Fue ahí donde nos reencontramos.

—¿Y cómo es que terminé en la guerra del Milenio de Plata y tú convertida en demonio?

—Te enteraste de que yo estaba enamorada de él y te fuiste de Maldek.

Flash back

Tenía pocos días que Lita llegara a Maldek con Motoki luego de que huyeran de La Luna, y aquel lugar la tenía maravillada pues en su naturaleza reunía la belleza de los dos planetas en los que se encontraba; por un lado, al igual que en Júpiter tenía un hermoso cielo azulado, bosques de frondosos árboles y diversos tipos de plantas y flores, cascadas de agua color turquesa; pero así mismo, en ciertas áreas había plantas de fuego.

En cuanto a su sociedad, todos los ciudadanos independientemente de su planeta de origen o si tenían o no poderes eran entrenados para defender Maldek y sobrevivir en caso de que aquella fortaleza también fuera invadida pues el peligro era latente; y por lo mismo, pese a que en el exterior a los Mercurianos se les había prohibido hacer ciencia por ser considerado una abominación; eran ellos en su mayoría quienes en Maldek ya habían creado medicamentos ante la escases de poderes curativos, mientras que los Marcianos trabajaban en crear armamento que llegaba a igualar el poder que por naturaleza tenían las personas al nacer e incluso que igualaba el poder de algunas sailors; pero como por supuesto estar pensando todo el tiempo en la supervivencia podría llevar a la locura a cualquiera, cierto grupo de ciudadanos, en su mayoría provenientes de Venus se había encargado de dotar de belleza arquitectónica y poner el toque de alegría que hacía falta ante el miedo latente.

A su llegada a Maldek, Makoto se la había pasado tratando de recuperar el tiempo perdido con Amaltea y con su amado Motoki. Sin embargo, uno de esos días en que él estaba ocupado y tampoco encontró a Amaltea, decidió salir a recorrer los bosques de Maldek, cuando de pronto, no muy lejos de donde estaba escuchó a una joven que sollozaba. Al voltear a su derecha se dio cuenta de que era Amaltea quien estaba acompañada de otra joven.

Me siento mal por sentirme de esta manera. Amo a mi hermana y nada me alegra más que saberla libre, pero en estos años no pude evitar enamorarme de Motoki. La quiero a ella, lo amo a él, pero me duele verlos juntos.

Los ojos de Lita se llenaron de lágrimas y cubrió su boca con una de sus manos para acallar un sollozo. En ese momento tomó una decisión, se iría de Maldek; pues de quedarse no tendría el valor para alejarse de Motoki teniéndolo tan cerca, pero por otro lado tampoco podía construir su felicidad sobre el sufrimiento de su hermana.

FIN DEL FLASH BACK

—Le dejaste una carta de despedida diciéndole que regresarías porque en realidad amabas al general con el que tuviste un amorío y otra a mí pidiéndome perdón— Dijo Reika— Los dos caímos en desesperación porque sabíamos que la Reina podría ser implacable contigo, él salió de Maldek para ir a buscarte, pero semanas después nos enteramos de que fue ejecutado.

—¿Y que fue de ti?

—Me dolió mucho saber que Motoki había muerto e imaginar que estabas siendo torturada. Además nunca soporté la idea de sentirme incompleta al dejar de tener poderes, así que me uní a Metalia para que me los diera— Confesó Reika— Nos encontramos cuando estalló la guerra entre los tres frentes, tú moriste tratando de protegerme, pero a los pocos segundos un ataque enemigo me alcanzó.

Las dos jóvenes estaban llorando y entonces se dieron un abrazo.

—Deseo que Motoki haya reencarnado con mejor suerte— Dijo Reika— Pero ahora amas a Andrew, y yo voy a estar ahí si necesitan mi apoyo para lo que sea.

Makoto, sintiendo que había recuperado a su hermana, abrió su corazón y le contó a Reika todo, excepto claro, lo del juramento que había hecho.

—Siempre fue un escéptico convencido. Ya imagino su cara cuando le dijiste que eras Sailor Júpiter o cuando te transformaste en su cara— Dijo Reika mientras se carcajeaba.

Y en efecto, Makoto agradecía al Kami que Andrew hubiera reencarnado en el seno de una familia atea. Así, al ser escéptico ante lo que la ciencia no puede explicar, nunca le pasaría por la mente que si las sailors no lo atacaban era por un conjuro de protección que tenía, tampoco recordaría la horrorosa manera en que había muerto en su vida anterior, ni se sentiría mutilado porque en esta nueva era lo normal era que las personas carecieran de poderes.

DIARIO DE MAKOTO KINO

Querido Diario:

¡Han pasado tantas cosas! Como ya te conté he cortado la relación con mis compañeras de batalla y mis mejores amigas de los últimos cuatro años. ¿Doloroso? Sin duda; sin embargo parece que la vida de alguna manera ha querido compensarme pues he descubierto que Amaltea, esa joven que miraba en sueños si existió, y es nada más y nada menos que Reika.

Los recuerdos de mi vida pasada de pronto han comenzado a llegar de golpe. Recuerdo mis primeros años de vida en Júpiter al lado de mis amados padres y mi querida hermana, la primera vez que me besó Motoki, el momento en que me secuestraron, lo mal que me llevaba con las inner porque parece que desde entonces han estado muy bien adoctrinadas para besar sus cadenas, también que en algún momento me hice amiga de ellas y llegamos a considerar luchar contra el reino, recuerdo también a mi buen amigo Neflyte y deseo que donde quiera que esté me perdone, y por supuesto lo recuerdo a él, a esa hombre de cabellos dorados como el sol y ojos del color del mar que se ganó mi corazón.

Recuperar mis recuerdos me hace entender que no está mal desear ser mi prioridad en mi propia vida, tener sueños y anhelos propios, que tengo derecho a luchar por ver realizadas mis propias metas y a amar.

Por supuesto no niego que a veces extraño a "Las tóxicas" como las apoda Andrew; pero estoy feliz porque además de tener su amor, también he recuperado en Reika a mi amada hermana y ya hasta hemos salido un par de veces; y aunque mi relación con Andrew no puede ser pública, me hace muy feliz porque me llevo de maravilla con sus padres y Unasuki; incluso, la señora Furuhata sabiendo que soy huérfana y que nadie estará presente en mi ceremonia de graduación ni celebrando mis logros me ha invitado a que después de la ceremonia vaya a su casa para celebrar el logro de ver graduados a sus hijos y a mí. Es lindo saber que mi suegra me tiene tanto aprecio aunque nunca vaya a saber que soy su nuera; y ni que decir de mi trabajo en el crown, me hace feliz estar en esa cocina e incluso ya planeé que el fin de semana saldré con Unasuki y Nabiki, una de las chicas que trabaja ahí como mesera.

P.O.V. ARIES

Sé que las razones que tiene Furuhata para desconfiar de todo el equipo de Sailors son muy validas, y además, el fuego me reveló que debo cuidarme de no perder su confianza porque es un paranoico que está dispuesto a llegar a lo que sea por tal de proteger a su hija. Confieso que su paranoia a veces me exaspera, pero debo reconocer que para ser un humano sin poderes ha tenido más valor que mi donador de esperma al haber luchado por el amor de la mujer que amaba y por proteger a su hija, cosa que nunca hizo el imbécil de Darien por mi madre.

Sin embargo, pese a que creo que nadie desearía tenerlo como suegro, su hija es un encanto. Amo pasar tiempo a su lado, textear con ella; así que aunque pedir permiso nunca ha sido lo mío, he sacado una cita en su consultorio para pedirle permiso de visitar a Midori y poder salir con ella.

Al llegar a la sala de espera me siento, sin embargo no tarda mucho cuando la recepcionista me hace entrar a su consultorio.

—¿Tú?— Me pregunta frunciendo el ceño— ¿Sucede algo?— Cuestiona preocupado, pues quedamos que estaríamos en contacto para cualquier cosa.

—No sucede nada. No todavía, y tampoco estoy enfermo.

—¿Y entonces porque juegas con mis citas?— Cuestiona molesto— Este es mi trabajo, no mi pasatiempos.

—Lo sé, pero tenía que hablar con usted sin que estuviera presente Midori— Me dice— Quisiera tener su aprobación para poder visitar a Midori, salir con ella y...

—¡No!

—¿Por qué no?— Cuestiono— ¿Por qué es una Sailor? ¿Acaso le va a prohibir salir con chicos? ¿Tener un novio si ella un día así quiere? ¡Vamos, Furuhata, pensé que todo esto lo hacía por proteger a su hija y porque quería que ella tuviera una vida normal y no con imposiciones absurdas!

—Nunca le he prohibido a mi hija tener novio si así lo desea y mientras me lo presente— Me dice Furuhata— Pero precisamente porque quiero una vida normal para ella preferiría que fuera otro hombre. Además, no te refieras a mi hija como una Sailor porque no lo es.

—¡Lo es aunque a usted no le parezca! Y antes de que se enoje, que ella tenga poderes no tiene porque verlo como una maldición. Eso no significa que tenga que servir a la dinastía Lunar.

—Quieres a mi hija, pero también a la hija de Sailor Venus— Me dice molesto— Mi hija no merece ser el plato de segunda mesa de nadie. Tampoco una más en tu colección de Sailors.

—A ver, Furuhata, sí, tuve una relación con Afrodita, pero ya es pasado. ¿O acaso usted no tuvo novias antes de Makoto?— Le pregunto— Además, no entiendo eso de coleccionista de Sailors.

—Tu padre...bueno, Darien lo era— Me dice— Creo que para ti no es un secreto que tuvo una relación con tu madre, pero no sólo con ella y con Serena. También se atrevió a pedirle a Makoto que fuera su amante.

—¿Qué está diciendo?

NOTAS DE AUTORA:

¡Hola! Aquí vengo con un capítulo más. Este si fue difícil escribirlo porque me tenía que poner bien fantasiosa y no es mi fuerte, pero bueno, ya quedó. Como les decía, del Milenio de Plata sólo se van a ver pequeñas flash back, no me puedo explayar mucho en eso porque sería desviarme y ya ando en la recta final del fanfic, aunque ya que lo termine quizá hago la precuela para entrar en detalles.

Por cierto, Maldek o Faetón que se dice que existió entre Marte y Júpiter y que después de su destrucción quedó el cinturón de asteroides existentes entre ambos planetas. Me gustó más como suena Maldek que Faetón así que por eso decidí escoger ese nombre.

Les mando saludos a todos quienes me dejan reviews, votos, me siguen tanto en fanfiction como wattpad: Aracox, Abel Gregov, OpaloHope, PattyKino, MexEmperorRamses, LadiJúpiter, Alice Kullen, ValeFerT, Alejandra de Libra, espero no me haya faltado nadie y sino pido disculpas, también le mando saludos a los lectores anónimos.

Eddythe.