EL SECRETO DE SAILOR JUPITER

CUATRO MESES

P.O.V. Midori:

Papá ha comenzado a llevarse bien con Aries, así que el día de hoy me ha dado permiso de ir a tomar un café con él. Claro, estableciendo sus condiciones de que hay hora de llegada y que debo responder el teléfono al momento que me llame.

Aún no me he atrevido a preguntarle a papá sobre si es mi verdadero padre, y es tanto el miedo de saberlo que tampoco le he pedido a Aries que le pregunte al fuego; pero he decidido que hoy que salgamos solos por primera vez le pediré ayuda con eso.

Debo enfrentarme a la verdad por más dolorosa que pueda ser, pero mientras lo espero me pongo a leer el diario de mamá que había dejado en pausa por miedo a las respuestas.

En la página que sigue de donde me quedé, no hay nada escrito, pero si hay una rosa muerta envuelta en papel celofán transparente pegada entre sus páginas así como un botón dorado. Supongo que es el botón que se arrancó mi padre de la chaqueta de su gakuran para entregárselo el día en que ambos se graduaron, ella de la preparatoria, y él de la universidad.

Doy vuelta a la siguiente página y veo una fotografía de ellos. Papá está detrás de ella pasando sus brazos por alrededor de su cintura. Supongo que se la habrán tomado después de la ceremonia porque aunque él esté detrás de ella es evidente que viste el gakuran y ella lleva puesto un bonito kimono en color rosa pastel con cerezos de Sakura grabados.

Me sigo a la siguiente página y veo la foto de dos manos entrelazadas. Una mano que es evidentemente más grande y masculina y otra que luce más pequeña y delicada en cuyo dedo anular hay un anillo que en el centro tiene una esmeralda rodeada de pequeños diamante. No hace falta preguntar para saber que son las manos de mis padres y ese el anillo de compromiso que papá le regaló .

Paso página de nuevo. ¡Al fin encuentro texto!

XX de Abril de 1997

Querido Diario:

Sé que te he tenido muy abandonado en estas dos semanas, y es que he estado demasiado ocupada como para escribir en tus páginas, pero vengo a ponerme al día.

Al siguiente día de nuestras respectivas graduaciones, Andrew y yo nos fuimos de viaje a Fukuoka. Fue mi primera vez en subirme a un avión en muchos años, pues les temía desde que mis padres murieron en aquel terrible accidente, pero he pasado por tanto desde que comencé mi relación con él, que simplemente no sentí miedo. Sólo le puse de condición que él se sentara del lado de la ventana y que no abriera las cortinas porque sino seguro si entro en pánico.

Pasamos quince días allá, sin embargo, hemos tenido que regresar a Tokio porque debemos prepararnos para largarnos de Japón en enero, o si se puede un poco antes.

Sé que si hablaras dirías que somos un par de estúpidos por no largarnos ya, pero es que no es tan sencillo y deja te explico porque.

Si bien Andrew ya se graduó, aún tiene que hacer el internado. El plan es que lo haga en el país a donde vayamos a escaparnos, pero para eso hay un montón de trámites burocráticos que tiene pendientes con la Universidad y con el Hospital donde ha empezado a hacer su internado aquí en Tokio que lo atan al país.

Nuestras opciones para irnos son dos:

La opción uno es Estados Unidos ya que en ese país la beca que dan para hacer el internado es mayor que lo que dan para hacerlo en Inglaterra, además de que en ese país tener armas de fuego es legal. El inconveniente es que si al final se decide por esa opción tendría que esperar hasta enero para comenzar el internado allá.

La opción dos es Inglaterra porque la beca económica que dan para hacer el internado en ese país es menor y aunque ahí el ciudadano común si puede solicitar permisos para tener armas de fuego, obtener el permiso es muy difícil. La única ventaja de que optara por hacer el internado en Inglaterra es que ahí podría comenzarlo desde septiembre. No es nuestra primera opción pero también empezó los trámites para irnos ahí por si acaso sucediera algo que nos obligue a irnos del país antes de lo planeado.

Por mi parte, yo he entrado a la carrera de gastronomía. Me queda claro que es tiempo perdido pues cuando lleguemos a Estados Unidos empezaré de nuevo, pero mientras tanto tengo que estar ahí para fingir ante las sailors que no pretendo irme de Tokio, y por supuesto sigo trabajando en el crown para tener ahorros cuando nos larguemos.

Sobre lo de cambiarnos el nombre, al final acordamos que sólo yo adoptaré una nueva identidad porque en mi caso las sailors van a buscarme por cielo, mar y tierra; así que no tenga otra opción. En cuanto a Andrew, él se quedará con su nombre tal cual porque cambiarlo significaría tener que hacer un montón de trámites que harían más lento el tiempo para que nos larguemos, y pues bueno, alguien tiene que aportar los ingresos económicos cuando estemos fuera del país; y dado que él ya tiene una carrera terminada pues es más conveniente que él nos mantenga a los dos.

Por supuesto no me gusta para nada la idea de tener que depender de Andrew cuando nos vayamos del país, pero pues parece que al menos por un tiempo no habrá otra opción.

P.D.: Andrew ha dejado de trabajar definitivamente en el Crown Center, aunque diario saliendo del hospital pasa a verme con cualquier pretexto que se le ocurra. Además nadie lo ve como algo extraño por ser hijo de los dueños del negocio.

XX DE MAYO DE 1997

Querido Diario:

Te tengo novedades.

¡Andrew y yo nos hemos mudado a vivir juntos!

¡Que sí! Yo sé que ya era como si estuviéramos viviendo juntos porque desde hace meses intercambiamos copias de las llaves de nuestros departamentos, pero por seguridad y para evitar que alguien descubra nuestra relación él ha rentado otro departamento y es ahí donde estamos viviendo.

Eso sí, para no levantar sospechas de todas formas sigo viniendo a la casa que me heredaron mis padres que es donde había estado viviendo los últimos años.

XX DE JUNIO DE 1997

Querido Diario:

¿Qué crees?

Además de Reika hay alguien más que sabe de mi relación con Andrew. ¿Adivinas quién? Pues es Richard Urawa. Sí, el mismo que estuvo enamorado de Ami, y con quien me vengo a enterar tuvo un romance discreto por medio de cartas y que ella terminó cuando Luna nos dijo que teníamos prohibido tener pareja.

Richard y Reika se ven mucho, pues debido a que en el Milenio de Plata los dos en su desesperación se unieron al ejercito de Beryl y en esta era reencarnaron con un cristal arco iris dentro de sus cuerpos aún tienen pesadillas que los atormentan.

Dice Richard que el hecho de que les hayan sacado el cristal a cada una de las siete personas que poseían uno no fue con ideas benévolas tampoco por parte de Luna, pues la gata lo que quería era evitar que quienes poseían un cristal se dieran cuenta de que tenían poderes dormidos en su ser y que pudieran convertirse en un peligro para la fundación de Tokio de Cristal.

Por cierto. Richard y Reika temen que se funde Tokio de Cristal. No sé si te he contado, pero Richard tiene premoniciones de lo que puede pasar a futuro y dice que de imponerse de nuevo la dinastía lunar volveremos a vivir los mismos horrores.

XX DE JULIO DE 1997:

Querido Diario:

¿Qué crees?

Hace dos semanas Andrew se hizo un espermiograma y al fin es oficialmente estéril, lo cual significa que yo ya puedo dejar de tomar las pastillas anticonceptivas. ¿Apoco no es genial?

Por cierto, te dejo porque no me siento bien. Tengo tres días sintiendo nauseas y mareos, tan es así que hoy tuve que salirme a media clase y venirme a casa. Estábamos preparando unas galletas de mantequilla y sencillamente el olor me pareció insoportable y terminé vomitando en el baño de la universidad.

Supongo que estos malestares deben de ser porque se acerca mi periodo menstrual. Siempre suele darme dolor de cabeza y nauseas durante esos días, aunque nunca de manera tan intensa como hoy.

P.O.V. MIDORI:

Sigo leyendo lo que mamá anotó en su diario durante los siguientes cuatro meses después de su graduación. En dichas páginas habla de lo entusiasmada que se siente con sus clases en la universidad, de su trabajo en el crown center, de lo bien que se llevaba con mis abuelos y mi tía Unasuki pese a que ellos nunca supieron que tenía una relación con mi padre, de anécdotas entre papá y ella que me hacen emocionarme al leer cuanto lo amó y lo amada que se sentía ella; pero nada de mí cuando se supone que ya debería estar embarazada.

Decido continuar mi lectura pero entonces escucho que alguien desde afuera mueve la manija de la puerta, y a los pocos segundos veo entrar a papá cargando su bata en un brazo y el maletín en la otra mano.

—Pensé que ya estaría aquí Aries— Me dice papá mientras deja sus cosas en uno de los sofá—¿Cómo te fue en clases?

—Excelente— Le respondo— Pasé el examen de matemáticas.

—Me alegra saberlo— Dice mi padre mientras me regala una sonrisa.—¿En qué parte del diario vas?— Me pregunta

—Voy por el mes de Julio de 1997

—Estábamos por cumplir un año de haber empezado a salir— Dice mi padre con mirada nostálgica

—¿Qué no se hicieron novios en diciembre de 1996?

—Sí— Me responde papá— Pero el día que empezó todo fue el dieciocho de Julio de 1996. Ese día fue cuando la encontré por casualidad en ese restaurante de comida italiana donde la dejó plantada su novio y se me ocurrió que entrara a trabajar al crown. De no ser por ese encuentro casual tal vez no hubiera llegado a tratarla mas íntimamente y nunca hubiéramos tenido una relación.

—Papá. Necesito hacerte una pregunta

—Dime— Me dice mientras abre una botella de vodka y se sirve un trago.

Tengo miedo de la respuesta que me dará, pero decido que no puedo estar evadiendo esto todo el tiempo y me armo de valor.

—¿Quién es mi padre biológico?

Lo veo dejar su shot de vodka a un lado para clavar sus ojos en mí y mirarme desconcertado.

—Pues yo. ¿Quién más podría ser?

—Papá. Es en serio— Le digo sintiéndome nerviosa— Cuando tú te hiciste la vasectomía mamá estaba menstruando, así que no estaba embarazada antes de tu intervención.

Veo que papá comienza a reír ante mi cuestionamiento

—Midori. Ten por seguro que eres mi hija biológica. ¿Sino porque crees que tu cabello es un poco más claro que el de tu madre? Además el lunar que tienes en la planta del pie es la marca distintiva de los Furuhata. Yo no lo tengo pero si tu tía Unasuki, tu abuelo, mi difunto abuelo paterno y muchos de mis tíos y primos por el lado paterno.

—¿Entonces cómo pudiste embarazarla? En el diario mamá habla de que te hiciste la vasectomía desde marzo de 1996 y que ella siguió tomando la píldora hasta Junio de ese mismo año.

—Midori. Te sorprenderías de la cantidad de mujeres que hay que quedan embarazadas a pesar de utilizar dos métodos anticonceptivos. Lo he visto mucho en el hospital. Un hombre que se realiza la vasectomía puede seguir embarazando mujeres hasta tres meses después de la intervención quirúrgica y las píldoras no son cien por ciento seguras.

Escuchar aquello hace que mi corazón se oprima. Mis padres evitaron a toda costa tener descendencia y aquí estoy yo.

—Entonces fui producto de la mala suerte.— Digo con pesar.

Papá se sienta a mi lado y y acaricia mi cabello.

—Nunca digas eso— Me dice mirándome a los ojos— Tu madre y yo no queríamos tener hijos porque sabíamos que siempre estaría latente el peligro de que nos encontraran y no queríamos arrastrar a una inocente con nosotros. Incluso llegamos a considerar el aborto como una opción pero cuando nos dimos cuenta de que tú venías en camino ya era demasiado tarde para eso. No te miento, saber que venías en camino no nos alegró porque teníamos miedo de no poderte dar una vida normal o que ellas nos encontraran y te arrebataran de nuestro lado, pero te amamos mucho desde que te vimos en el ultrasonido y escuchamos los latidos de tu corazón.

Escuchar aquello hace que las lágrimas empiecen a salir de mis ojos. Veo también a mi padre derramar unas lágrimas y entonces me estrecha en un abrazo paternal.

—Por mí no rehiciste tu vida entonces

—Más bien es por ti que estoy vivo, pequeña. Tú has sido quien me ha dado las ganas de vivir a pesar de que tu mamá no esté con nosotros. En mi juventud nunca creí en los kamis porque crecí en una familia atea, pero a veces llego a creer que fuiste el regalo de alguna divinidad para que yo pudiera soportar mi existencia sin ella.— Me dice con un dejo de tristeza en su voz.

—Bueno. ¿Me puedes contar como fue que se dieron cuenta?

—A ver. Dime en que parte del diario vas— Me dice mi padre, mientras se limpia las lágrimas y recupera el autocontrol— Te lo pregunto porque antes de llegar a eso hay una serie de sucesos que quizá debas saber.

—Me quedé justo en que estaba contenta porque en el espermiograma salió que ya eras oficialmente estéril.

—Lo recuerdo. De hecho embaracé a tu madre en marzo, poco después de que me hice la vasectomía, pero no nos dimos cuenta pronto porque en los siguientes cuatro meses ella tuvo sangrado de implantación que confundió con menstruación, además cada que le venía el periodo le daban nauseas y antojos, y por si fuera poco, en vez de subir de peso empezó a adelgazar. Es como si todo se hubiera acomodado para que no nos diéramos cuenta.

17 años antes

Al entrar a su departamento, Andrew dejó su maletín y la bata sobre uno de los sillones de la sala y después se dirigió con dos bolsas de plástico a la recamara que compartía con Makoto. Aquella tarde, al salir del hospital, lo primero que había hecho era llamarla para invitarla a cenar al restaurante donde había empezado todo, pues justo ese día se cumplía un año de que habían tenido aquella cita no planeada donde a ella la había dejado plantada su ex y él le había propuesto trabajar en el crown; sin embargo, tuvo que desbaratar sus planes pues Makoto le había comentado sentirse tan mal que se había salido a media clase de repostería nivel I.

¿La causa de sus malestares? Ya la conocía. El síndrome premenstrual.

Hola mi amor. ¿Cómo sigues? Preguntó cuando entró a la habitación.

Un poco mejor Respondió Makoto sentándose en la cama ¿Me trajiste las galletas de matcha con chocolate y el Yaquisoba?

Claro. Y también toallas menstruales y medicamento para tus malestares.

¡Yaquisoba! ¡Qué rico! Gracias, amor Exclamó Makoto.

Vaya. Creo que de tanto convivir juntos comienzas a adoptar mis gustos Dijo Andrew esbozando una sonrisa, pues si bien Makoto solía tener antojos pocos días antes y durante la menstruación, el Yakisoba y los postres de matcha no estaban entre la lista de sus alimentos preferidos, pero si estaban entre los primeros lugares de lo que él más disfrutaba comer.

Quizá Respondió ella sintiéndose satisfecha, pues era de las pocas cosas que no le causaban nauseas. Creo que me lo terminaré todo. Tengo mucha hambre

Sería bueno que te lo comas todo. De un mes a la fecha te veo más delgada.

Makoto sacó la charola de plástico en la cual venía la comida y comenzó a saborear aquel platillo como si fuera la cosa más deliciosa del mundo hasta terminarlo, y enseguida comenzó a degustar las galletas.

¿Ya te llegó el periodo?

Justo hoy. Pero noto mi sangrado raro Comentó Makoto

¿Cómo raro? Preguntó Andrew extrañado.

Makoto iba a responder pero entonces escuchó el sonido de su móvil y al ver el número de Reika en la pantalla contestó la llamada.

Hola Reika... ¿Qué tienes?... ¿Por qué estás llorando?... Oye, tranquila. Seguro sólo fue un mal sueño... ¿Qué?... Está bien. En dos horas estaremos en casa de Richard, pero por favor tranquilízate.

¿Qué ocurre? Preguntó Andrew al ver el rostro de preocupación en su novia luego de que finalizara la llamada.

Es Reika.

¿Sigue teniendo pesadillas por lo que hizo en esa vida pasada que tuvo?

No es sólo eso. Richard nos quiere ver. Tuvo una premonición del futuro.

Iré contigo Respondió Andrew.

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¿Qué? Cuestionó Andrew alterado por la sugerencia de Richard ¿Es en serio?

Sí. Lo vi en una de mis premoniciones esta mañana Dijo Richard con seriedad Aunque las senshi no han vuelto a confrontar a Makoto y las inner no implican un peligro, las outher no confían en que vaya a ceder para engendrar a una de las futuras guardianas y están dispuestas a privar a Makoto de la libertad, así que tiene que huir de Japón ya. Con haberse cambiado de casa no es suficiente.

Andrew y Makoto se quedaron en silencio un momento.

¿No hay otra opción, Richard? Preguntó Makoto

No. Y yo creo que lo mejor sería que no se fueran al mismo tiempo del país para no levantar sospechas

Nadie sabe de nuestra relación Dijo Makoto Hemos tomado todas las precauciones. Nos mudamos de casa. Nunca salimos juntos a lugares públicos dentro de la ciudad.

En un mes te devuelves a Estados Unidos. ¿Verdad, Reika? Cuestionó Richard.

Sí. Aún me falta un semestre para terminar la universidad así que tengo que regresar pronto ¿Pero qué tiene que ver eso con todo esto?

Creo que el hecho de que tanto Reika como ustedes dos piensen irse del país es una casualidad perfecta Dijo Richard Yo creo que lo ideal sería que Makoto se fuera pero ya a donde quiera que piensen irse y que en un mes que se vaya Reika entonces te vayas tú Andrew haciéndoles creer que volviste con Reika y que te fuiste tras ella.

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Había pasado una hora desde que Makoto y Andrew regresaran a casa después de haber tenido aquella reunión con Richard y Reika; lo cual durante el trayecto a casa había sido motivo de discusiones entre ambos.

¡Pues no estoy de acuerdo! Exclamó Andrew molesto Si es necesario sacarte del país nos iremos juntos. No vas a irte sola.

Tú no puedes irte Exclamó Makoto irritada Aún te falta un mes para terminar todos los trámites que tienes pendientes y si te vas antes no vas a poder hacer el internado en el extranjero y tendrás que poner tu carrera en pausa.

¡Pues si tengo que poner en pausa mi carrera un tiempo que así sea! — Le respondió él

Andrew. Sé razonable, por favor Suplicó Makoto No pasaste cinco años metido en la universidad para que ahora pongas todo en pausa. No va a pasar nada si me voy sola. Tengo poderes. No te necesito para cuidarme.

Y ahora hasta inútil me llamas Le contestó él ofendido.

¡Nunca dije que seas un inútil! Exclamó Makoto, acercándose a su novio y enredando sus brazos alrededor del cuello de él Me hiciste abrir los ojos para que me diera cuenta de que es injusto que renuncie a mis sueños por servir a otra persona, me has cuidado cuando estoy enferma, me has mostrado que el amor no tiene que doler, has sacrificado tu deseo de tener una familia por mí, eres un gran médico y un buen ser humano. ¿Cómo podría pensar que eres un inútil? Y como sé que si me voy sola eres capaz de seguirme no me voy a mover de Japón hasta que tengas todos tus trámites listos.

Andrew apoyó sus manos en la cintura de ella y besó su frente.

Le aterraba la idea de que se fuera sola de Japón y que las outher fueran tras ella, pues aunque su chica era fuerte y poderosa, tampoco era invencible como para poder con todas las sailors si la atacaban al mismo tiempo. Por otro lado, sabía que si insistía en irse con ella, Makoto se rehusaría a abandonar el país para que él no tuviera que poner en pausa su internado médico, así que le cruzó por la mente que la única opción para poner a su amada a salvo era darle uso a aquel revolver que había adquirido hace cinco meses en el mercado negro y que tenía muy bien escondido de la vista de Makoto.

P.O.V. MIDORI

—¿Asesinaste a alguien?— Interrumpo el relato de mi padre

Papá está a punto de responderme pero entonces el sonido de su móvil interrumpe nuestra charla.

—Es tu tía Unasuki. Dame un momento

Mientras papá contesta esa llamada, abro el diario donde me quedé para continuar mi lectura.

DIARIO DE MAKOTO KINO

Querido Diario:

¿Sabes?

Después de lo que nos dijo Richard estoy asustada. Un poco por mí, pero más que nada porque me aterra que Andrew haga una locura.

Hace tiempo habló con mucha seriedad de la idea de comprar armas para matar a las outher si era necesario, y tengo miedo de que haga algo así. En primer lugar porque asesinar me parece horroroso, y en segundo porque no me gustaría verlo en prisión ni huyendo de la ley.

Por cierto. Hoy Rei me ha llamado porque al parecer hay junta de Sailors en el templo Hikawa. Voy a ir porque a final de cuentas Richard nos ha dicho que las inner son sólo cobardes pero no peligrosas. Eso sí, te voy a tener que esconder muy bien en lo que vuelvo porque a Andrew no le gustará nada la idea de que me reúna con ellas.

¿Pero sabes por qué voy a ir?

Porque quizá aún hay esperanzas de que yo pueda hacer algo para parar todo esto.

P.O.V. MIDORI

El timbre de la puerta interrumpe mi lectura, así que dejo el diario de lado y corro a abrir. Es Aries, quien en sus manos trae una hermosa rosa color rosado. Al verme me sonríe, y a la usanza inglesa me saluda con un beso en la mejilla, lo cual me sorprende, pues hasta ahora sus costumbres eran muy niponas.

—Detesto las rosas, pero supongo que tendré que aceptar que a ti te gusten ¿Verdad?— Me pregunta mirándome con tanta ternura que siento palpitar mi corazón alborotado.

—Gracias— Respondo tomando la hermosa flor— Eres lindo.

—¿Lindo? Nunca me habían descrito de esa manera— Me mira esbozando una sonrisa.

—Sí. Eres lindo. Tengo una idea de porque detestas las rosas, por eso lo agradezco.— Le respondo— ¿Quieres galletas de chocolate?

Aries asiente, así que voy a la cocina. Preparo dos cappuccinos en la maquina para preparar cafés que papá me compró y en un plato grande pongo muchas galletas en forma de corazón que preparé esta mañana. Después pongo todo en una charola plateada y al llegar a la sala la pongo en la mesita de centro y me siento a su lado.

Me gusta pasar tiempo con él, pues independientemente de que nos una el ser hijos del pecado de dos sailors y el tener poderes de los que la mayoría de humanos carecen y de que me guste mucho, tenemos otros intereses en común: A los dos nos gusta la jardinería aunque en su caso él detesta la rosas, a ambos nos gustan los videojuegos y coincidimos en nuestro gusto por varios mangas.

¿Llegaremos a ser novios algún día? Espero me lo pida, aunque me gusta que llevemos las cosas con calma, pues debo admitirlo, stalkee a Afrodita en facebook y sentí celos al ver a esa belleza rubia que fue su novia.

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P.O.V. REI

—¡No!— Grito aterrada cuando el fuego me da la respuesta a la pregunta que ahora entiendo porque temía preguntar.

Como madre siempre hice todo lo posible por salvar a mis hijos de este horrible destino: Tuve que fingir haciéndome pasar por su hermana, los tuve que ocultar porque temía que al ser Hanabi una Sailor me la arrebataran para obligarla a servir a alguien más y que a Aries quisieran hacerle daño por manifestar poderes sin transformarse; sin embargo, parece que el destino se empeña en perseguir a mis hijos.

Aries era un niño cuando sin que nadie se lo dijera se dio cuenta de que yo era su madre y después se lo dijo a Hanabi.

Al darme cuenta como Ami y Minako estaban tan aterradas como yo de lo que nos pudieran hacer las outher, muy pronto tuve que decirles la verdad a mis hijos, entrenar a Hanabi como Sailor y enseñar a Aries a manejar sus poderes, pero nunca para que fueran sirvientes de la corona, sino para que estuvieran preparados en caso de que mi secreto se descubriera y se vieran en la necesidad de defenderse.

Si bien con Hanabi todo me salió bien, pues ella es muy cuidadosa para que no la descubran y ha entrenado sólo para poder defenderse en caso de que supieran que es una sailor, en el caso de Aries todo me salió mal pues el corazón de mi hijo se llenó de rencor y odio, y en su estupidez de querer investigar se terminó enamorando de Afrodita.

¡Cómo luché contra esa relación cuando lo supe enamorado de una sailor! ¡Sufrí! ¡Lloré! ¡Hasta lo abofeteé porque no quería alejarse de la muchacha y quería jugar a ser el héroe salvador que liberaría a la sailor de sus cadenas! Y no es que tenga algo en contra de Afrodita. En el fondo es una jovencita adorable y la quiero mucho, pero no tanto como para que mi hijo se arriesgara así por ella, así que como madre me sentí tranquila cuando la hija de Minako lo terminó por su deber de senshi y él se largó a Inglaterra.

¡Qué tranquila estuve cuando se fue del país y tuve la esperanza de que se olvidara de buscar venganza y rescatar a su amor prohibido!

¡Quería que allá lejos se enamorara de una chica normal! Pero el corazón de una madre sabe cuando algo no anda bien con sus hijos, y el fuego me ha revelado que se ha enamorado de nuevo. De la hija de Andrew Furuhata.

De esa hija que Makoto llevaba en su vientre hasta antes de desaparecer y que supe que era de Andrew, porque todos se tragaron el cuento de que él volvió con Reika, pero yo no. Yo supe que había algo entre esos dos cuando fui a visitar a Mako y lo encontré en su casa. Yo sentí su aura que siempre fue luminosa tornarse obscura. Andrew hasta entonces había sido un chico amable, jovial y optimista, una persona inofensiva e incapaz de hacer daño ni siquiera a una mosca; pero ese cambio en su aura, esa capacidad de odiar que pronto descubrió que si tenía sólo podía ser por amor. Por amor a Mako, porque la amaba tanto que comenzó a odiar todo lo que la lastimara.

¡Mako! ¡Makoto! De vez en cuando pienso en ella y el remordimiento no me deja. Debí ser valiente y darle mi apoyo.

—Y me diste tu apoyo. Te arriesgaste e hiciste por mí lo que estuvo en tus manos.— Escucho la voz de Makoto que me sobresalta, y al levantar mi vista y clavarla en el fuego la veo ahí.

—¿Por qué?... ¿Por qué te veo en el fuego?— Cuestiono asustada

—Tú lo sabes, querida Rei. Si me ves en tu fuego es porque ya no formo parte del mundo de los vivos.

NOTAS DE AUTORA:

Pues bien, terminé un capítulo más.

¿Ahora queda claro por qué se embarazó Makoto? Ajá, porque la píldora no es 100% efectiva y las vasectomías son efectivas hasta meses después. Además que en el capítulo anterior lo hicieran con la presencia de Ganimedes y que hubiera lluvia y truenos como que ya era un presagio que Andrew y Mako no vieron, jaja.

Por cierto, hay mujeres embarazadas que siguen teniendo sangrado mensual por unos meses y tardan en darse cuenta. A eso se le llama sangrado de implantación.

En el caso de mujeres que durante el periodo menstrual tengan nauseas y antojos, es muy real, jeje, me han contado que a muchas les pasa.

Ahora. Respondiendo a los reviews

Aracox: Sé que te gusta el caos. Y te juro que ya casi empieza el desmadre, así que prepárate para eso.

Abel Gregov: Pues tienes razón. Ganimedes tuvo que ver en la creación de Midori, jejeje, nada más que todo se acomodó para que no se den cuenta pronto de que están en espera. Sobre Darien, al principio no pensaba hacerlo un patán, pero el fanfic me fue jalando y es como si los personajes se hubieran empezado a mandar solos, jaja. Y sí, esto va a tener algunos spin off que ya tengo en mente, incluso hasta estoy pensando en hacer precuela, jajaja.

OpaloHope: Pues el padre de Midori si es Andrew. Digamos que tuvieron mucha mala suerte, jajaja.

ValeFertT: Gracias por tus votos en wattpad.

A todos los que siguen esta historia en ff, dan votos en wattpad o leen en el anonimato también muchas gracias.

En fin.

Les mando saludos

Eddythe.