EL SECRETO DE SAILOR JUPITER

CAPITULO 26

MARCADAS POR LA DESGRACIA

P.O.V. MIDORI

—¿Secuestraste a Serena?— Interrumpo a papá— ¿Por qué a ella? Tengo entendido que a esa mujer ni siquiera le interesaba Tokio de Cristal, lo único que le importaba era tener a Darien.

—¿Cómo supo donde encontrarla, Furuhata?— Pregunta Aries

—Sí, secuestré a Serena— Responde mi padre— Supe donde encontrarla porque desde meses antes investigué como era la rutina diaria no sólo de las outher, sino también de las inner, y de Serena. Si bien me di cuenta de que a Serena lo único que le interesaba era Darien y que no parecía representar un peligro serio, también sabía que por ella las sailor serían capaces hasta de dar su vida, así que pues, si se metían con Mako podía tomar a la persona por la que son capaces de morir las sailors.

—¿Y por qué no le quitaste el cristal de plata luego de anestesiarla?— Le pregunto a mi padre.

—Claro que le quise quitar el cristal de plata, pero la idiota no lo traía— Me responde mi padre.

17 años atrás...

Después de que a Serena le hiciera efecto la anestesia que la mantendría inconsciente por alrededor de cinco horas, Andrew comenzó a hurgar en su bolsa en búsqueda del cristal de plata. Tras no encontrarlo ahí, supuso que quizá lo traería escondido entre su ropa, y aunque la idea de tocar a una mujer o ver bajo su ropa sin su consentimiento en otro contexto le hubiera parecido repulsiva, ese no era momento para anteponer sus principios morales, así que tocó a Serena por encima de la ropa para ver si notaba algún bulto extraño que pudiera ser el cristal de plata, pero no lo traía con ella.

Una vez que se dio cuenta de que no traía la dichosa piedra, tomó el móvil de la princesa. Enseguida procedió a ponerle un cinturón con explosivos alrededor del abdomen, y después condujo de nuevo a la mayor velocidad que le era posible a la mansión de las outher, marcando a Makoto una y otra vez desde el móvil de Serena. Al no obtener respuesta, inmediatamente buscó en la agenda telefónica de la rubia el número de las susodichas, y sabiendo quien era la líder, marcó a Haruka, pues supo que quizá debía hacer la negociación, pero tampoco contestó.

Fin del flash back

P.O.V. MIDORI

—Oye, papá, pero cuando hablaste con mamá te diste cuenta de que ella ya estaba luchando contra Haruka. ¿No te pasó por la mente que quizá era perdida de tiempo ir a secuestrar a Serena mientras mamá luchaba por su vida?

—En un primer momento me puse como loco y si quise ir directo para allá y tratar de enfrentarlas, pero hasta en esos momentos se debe pensar con la cabeza fría y ser realista. Querer ir a enfrentarme a tres sailors para ir a rescatar a tu madre era casi una lucha perdida, además de que ellas podían teletransportarse y llévarsela a otro lugar, así que pensé que era mejor idea hacer algo que las pusiera como locas. ¿Y qué mejor que secuestrar a la princesita?

17 años atrás...

Makoto se lanzó con fuerza sobre la senshi de Urano, tumbándola al piso y noqueándola en el rostro. No tenía planeado encontrarse con ella cuando se supone que debía estar en el concierto de Michiru, pero las cosas no habían salido como esperaba, y ahora estaba ahí, luchando cuerpo a cuerpo contra Haruka, la más difícil de someter.

¡Pagarás la humillación de hace días, estúpida!— Exclamó Haruka que de pronto le metió un puñetazo en la mejilla, y de un momento a otro era Makoto la que la tenía encima y se encontraba en desventaja— ¿Sabes que haré contigo? De aquí no vas a salir. Serás la primera en darle una guardiana a la pequeña dama.

¡Eso jamás!— Exclamó Makoto tratando de quitársela de encima.

¡Lo harás!— La miró Haruka con furia tratando de someterla— ¡De aquí no saldrás hasta que hayas parido una nueva guerrera!

Makoto de pronto liberó una de sus manos y le metió un fuerte puñetazo a Haruka, haciendo que esta se sofocara. Después tomó un jarrón que se encontraba en una de las cómodas al lado de la cama y le metió un fuerte golpe en la cabeza a su ex compañera de batallas dejándola inconsciente.

Pensó en aprovechar el momento para buscar entre sus ropas el cristal de Urano, pero de pronto sintió que todo daba vueltas a su alrededor y una sensación de nauseas. ¡De nuevo esos malditos mareos que le daban desde hace dos semanas!

La idea de desmayarse en casa de las outher no le agradaba nada, así que se dijo que con tener las llaves del tiempo de Setsuna ya era un gran logro, pues con ese objeto y estando perdido el espejo de Neptuno, difícilmente podrían dar con su paradero a donde quiera que huyera con Andrew; así que tras recuperar un poco el aliento, tomó su móvil que estaba en el piso y salió de la habitación tan rápido como aquella sensación de debilidad se lo permitía.

De pronto, mientras iba camino a la salida, su móvil timbró, y en la pantalla miró que era una llamada de Serena, lo cual le pareció extraño, pues pese a que se la había encontrado en la reciente junta de sailors no tenía ningún tipo de comunicación con ella desde hace meses; sin embargo, se atrevió a contestar.

¿Serena?

Mi amor ¿Dónde estás? ¿Dónde te tienen?

¿Qué haces tú con el móvil de Serena?— Preguntó Makoto desconcertada al reconocer a Andrew del otro lado de la línea.

¡Eso no importa ahora! ¿Dónde carajos estás?— Le gritó Andrew del otro lado de la línea.

Sintió de nuevo aquella sensación de nauseas, la vista nublándosele y el cuerpo sin fuerza.

Estoy en...

¡Tierra, tiembla!— Escuchó de pronto tras de si el grito de ataque de Sailor Uranus, y supo entonces que estaba perdida cuando ante el ataque el piso empezó a resquebrajarse bajo sus pies y las paredes de la mansión empezaron a cuartearse. ¡Ni se te ocurra ir a ningún lado o para la próxima si te lanzaré directamente el ataque!

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Justo cuando Andrew había llegado a la solitario avenida desde donde se podía ver la casa de las outher por detrás, Makoto le había contestado la llamada; y si bien en un principio parecía tranquila, a través de la línea escuchó a Haruka invocar su poder seguido de los gritos de Makoto.

Supo entonces que aquella senshi ya se había transformado, y que entonces tendría que recurrir a utilizar a su rehén, así que abrió la puerta trasera y bajó a Serena, cargándola en su hombro izquierdo mientras que con la mano derecha sostenía el revolver que había elegido como primer opción.

P.O.V. HARUKA

—Fuiste tú ¿Verdad?—Me grita furiosa Michiru cuando llega a la cocina.

—¡No sé de que demonios me estás hablando!—Le respondo tratando de mantener la calma.

—¡No te hagas la que no sabes!— Gruñe rabiosa— ¡Fuiste tú la que dejó descubierto el espejo del baño! ¿Por qué lo haces si sabes que detesto los espejos desde ese maldito día?

—¡Ya cállate!— Le grito furiosa— ¡Deja de quejarte como si tu situación fuera peor que la mía cuando tú al menos puedes seguir tocando! ¡Ya preferiría yo estar en tu lugar en vez de haber tenido que pasar por todo lo que pasé!

Y es que en efecto, Michiru no tiene de que quejarse. ¡A ella no le quitaron su lugar de líder de las outher para dárselo a una inner! ¡No se quedó sin sus poderes ni fue obligada a parir a esa malnacida de Hiroko!

—Y es lo menos que te mereces— Me responde con una sonrisa burlona— ¡Es por tu maldita soberbia que quedaste así y que yo quedé de esta manera!

—¡Sabes que todo lo hice por ti!

—¡No, Haruka querida!— Me grita furiosa— No lo hiciste por mí. Te propuse que nos aliáramos con las inner y por tu soberbia no aceptaste, te propuse entonces que huyéramos pero quisiste quedarte para no estar lejos de Serena. ¡Lo hiciste para estar cerca de ella! ¡Nunca pensaste en mí! ¡Para ti siempre estuvo Serena antes que yo!

Sus palabras me hieren, pues hay algo de cierto en ellas.

—¡Si no te amara te habría delatado desde que supe que perdiste el espejo de Neptuno!

Veo soltar a Michiru una carcajada, y entonces me sobresalto cuando la veo tomar una taza de la barra y lanzarla contra la loseta. Parece que disfrutara de escuchar como se rompe la porcelana al estrellarse contra el piso.

—No lo hiciste por mí— Me responde acercándose a mí y apoyando sus manos en los reposabrazos de mi silla de ruedas— Lo hiciste por ti, porque querías quedar ante Luna y Serena como la gran líder. ¿Pero mírate ahora? No tienes el amor de esa princesa estúpida ni el mío tampoco porque tú lo mataste.

¡Odio mostrarme vulnerable!, pero sin poder evitarlo, una traicionera lágrima escapa de mis ojos.

—¡Lárgate!— Gruño furiosa— ¡Fuera de mi camino!

La veo irse y subir las escaleras para ir al segundo piso de nuestra mansión, y de nuevo vienen a mi mente los recuerdos de ese día en que quedamos marcadas por la desgracia.

17 años atrás...

¿Por qué, Haruka?— Preguntó Makoto al verse indefensa frente a su ex compañera de batallas, quien para su desgracia estaba transformada en Sailor Uranus.

¡Porque es tu maldito deber!— Exclamó Haruka—¡Y es mi deber encargarme de que lo cumplas!

Rei dijo que...

¡Lo que una inner diga me tiene sin importancia!— Gruñó Haruka caminando hacia ella— Makoto, te la voy a poner fácil. Sube a a la segunda planta, entra a la habitación del fondo que era la de Hotaru y acepta dar una heredera a la corona. Te prometo que comida no te faltará, hasta empleada doméstica te pondremos, pero si pones resistencia no querrás ni imaginar lo que soy capaz de hacerte.

Le senshi supuso que si Makoto no se había transformado era porque muy seguramente no traía su cristal con ella, así que levantó su mano derecha, formando una esfera de energía y mirándola amenazadoramente, pues esperaba que al verse indefensa cediera.

Pues tendrás que matarme entonces. Por mucho que me secuestres y me insemines por la fuerza va a ser muy difícil que llegue a dar a luz porque simplemente no me alimentaré y me dejaré morir. Se quedaran sin una senshi de Júpiter y sin heredera— Respondió Makoto con una seguridad que estaba lejos de sentir.

Haruka hizo desaparecer aquella esfera de energía y la miró furiosa, pues Makoto estaba en lo cierto. No podía asesinarla puesto que si hacía eso no sólo no nacería una heredera de Júpiter, sino que con ella moriría la única senshi poseedora del poder del trueno; así que optó por lanzarse con furia contra Makoto.

Tratar de someter a Mako fue difícil, pero mientras forcejeaban, Haruka alcanzó a tomar un cenicero que estaba en una de las mesitas de centro de la sala, estrellándolo varia veces contra la cabeza de su contrincante hasta hacerla perder la conciencia.

Al estar la senshi desmayada, la cargó en sus brazos y se dirigió con ella escaleras arriba. Pensaba atarla y encerrarla dentro de la habitación de Hotaru y no dejarla salir hasta que diera una senshi a la corona hija del difunto general Neflyte, pero entonces escuchó un golpe en la puerta, y quedó sorprendida al ver que frente a ella estaba un delincuente vestido de negro, con pasamontañas cubriéndole el rostro y apuntándole; pero lo que más le horrorizó fue ver que llevara consigo a Serena, quien yacía inconsciente.

Decidió dejar a Makoto por un momento en el piso, pues primero debía de encargarse de aquel individuo que había osado meterse con lo que para ella era lo más sagrado.

¿Tú quién eres?— Preguntó furiosa.

Eso no importa, y ni se te ocurra querer atacarme o hacerle daño a Sailor Júpiter porque entonces hago explotar en pedazos a tu princesa. Sólo es cuestión de que oprima un botón .— Le dijo aquel hombre con cinismo.

¿Qué?— Preguntó Haruka sorprendida.

El hombre entonces dejó a una inconsciente Serena en uno de los sofás, y Haruka quedó horrorizada cuando vio que la cintura de la princesa estaba rodeada de un cinturón de explosivos el cual difícilmente le podrían quitar, pues aquel desconocido se lo había puesto con un candado del cual seguramente sólo él tenía la llave.

¡Cómo te atreves, esbirro miserable!— Gruñó Haruka—¡No sabes con quien te estás metiendo! ¿Crees que con esa arma podrías hacerme daño?— Dijo soltando una carcajada burlona, aunque por dentro estaba aterrada.

¡Aquí mando yo y tú te callas, Urano!— Exclamó el hombre con furia sin dejar de apuntarle con el arma— Créeme que no tengo mucha paciencia, así que si no me dejas llevarme a Júpiter en este momento, hago que tu adorable princesa explote en pedazos.

¡Si la quieres sube por ella!— Le respondió Urano

¡Tú me la vas a traer aquí abajo! ¡Sin lastimarla! ¡Muévete, pendeja que no estás para dar ordenes! Y cuidadito con dar un movimiento en falso

Está bien. Será como tú digas, pero cuidado con atacarme, porque entonces lastimaré a Júpiter.— Dijo Haruka de manera triunfal, pues si de algo se dio cuenta, fue de que para aquel hombre Makoto era tan importante como Serena lo era para ella.

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P.O.V. ANDREW

—¿En ese tiempo ya sabías crear explosivos?— Me pregunta mi hija.

—No— Le respondo a mi hija— Eso lo aprendí aquí en Londres. El que usé en esa ocasión lo compré en el mercado negro.

—¿Qué?— Me mira Aries sorprendido— ¿Sabe crear explosivos?

—Sí. Ya sé que es ilegal. ¿Pero qué opciones me quedaban? Soy un simple humano sin poderes, indefenso ante todos ustedes. Así que tuve que prepararme para poder cuidar a mi hija y enseñarle a ella a cuidar de si misma.

—¿Tú también?— Pregunta Aries a mi hija.

—Sólo sé pelear cuerpo a cuerpo y disparar armas. En teoría sí sé como preparar algunos explosivos caseros, pero no lo he llevado a la práctica— Sonríe orgullosa mi hija.

—Y bueno. ¿Qué más pasó ese día?— Pregunta Aries

—Makoto se despertó y comenzaron a pelear. Creí que Haruka la lanzaría por el barandal del corredor del segundo piso.

17 años atrás...

Cuando Makoto de nuevo recuperó la consciencia, la cabeza le dolía. Se dio cuenta entonces de que estaba sentada en el corredor de la segunda planta de la mansión de las outher y que Haruka estaba de espaldas a ella. ¡La posición perfecta para atacarla!, pero por desgracia su cuerpo aún no tenía la suficiente fuerza para ponerse de pie; sin embargo, de pronto escuchó una voz conocida discutiendo con Haruka.

¡Aquí mando yo y tú te callas, Urano! Créeme que no tengo mucha paciencia, así que si no me dejas llevarme a Júpiter en este momento, hago que tu adorable princesa explote en pedazos.

¡Si la quieres sube por ella!— Le respondió Urano

La respuesta de Haruka a aquel hombre hizo que de pronto todo tuviera sentido. ¡Ese era Andrew!, y entonces temió lo peor, pues si bien Hotaru le había asegurado que tenía una protección que lo hacía invulnerable al ataque de las sailors, también le había aclarado que esa invulnerabilidad se perdía en caso de que él agrediera deliberadamente a alguien con poderes.

¡Tú me la vas a traer aquí abajo! ¡Sin lastimarla! ¡Muévete que no estás para dar ordenes, pendeja! Y cuidadito con dar un movimiento en falso

Está bien. Será como tú digas, pero cuidado con atacarme, porque entonces lastimaré a Júpiter.— Escuchó la voz de Haruka.

Makoto conocía tan bien a Haruka y a Andrew, que sabía que los dos tratarían de tenderse una trampa, así que con la poca fuerza que tenía su cuerpo, se puso de pie y descolgó un cuadro de la pared con la intención de golpear en la cabeza a Haruka, pero entonces la senshi del viento se giró y detuvo el golpe, provocando que el cuadro resbalara de las manos de Makoto y se estrellara con fuerza en la loseta del primer piso.

¡Qué pretendes, estúpida!— Le gritó Haruka tratando de meterle un puñetazo en el rostro que Makoto detuvo.

Andrew sintió que se le crispaban los nervios al ver como las dos forcejeaban. Estaban tan cerca del barandal del corredor que temió que en aquella lucha Makoto cayera desde el segundo piso; y disparar desde donde se encontraba no era la mejor opción, pues corría el riesgo de herir a Makoto de tan cerca que estaban una de la otra, así que decidió subir.

P.O.V. HARUKA

Michiru se aleja de mí dejándome sola en la cocina, y entonces me permito dar rienda suelta al llanto.

¡Tiene tanta razón mi sirena! ¡En verdad que tiene tanta razón!

No en todo, por supuesto, pero sí en mucho de lo que dice.

La puerta de pronto se abre, trato de limpiar mis lágrimas, pero Setsuna se ha dado cuenta.

—¿Otra vez discutieron?— Me pregunta mientras se agacha a mi altura, y con el dorso de su mano me limpia las lágrimas.

—¡No soporto esta vida, Setsuna!— Le digo con toda la frustración que guardo en mi alma.

Mi compañera me rodea en un fraterno abrazo. En estos años, con ella es con quien mi relación se ha hecho más estrecha.

—Lo siento tanto— Me susurra.

—¿Cómo me pudo pasar eso a mí? Makoto no estaba transformada, y él... ¿Qué clase de demonio era ese? ¡Parecía un humano común!

17 años atrás..

¡Qué pretendes, estúpida!— Le gritó Haruka tratando de meterle un puñetazo en el rostro que Makoto detuvo.

Haruka se estaba desesperando, pues por un lado no podía asesinarla, pero por otro lado, pese a no estar transformada, Makoto era fuerte y estaba poniendo resistencia; y la necesitaba. ¡Vaya que la necesitaba! En primer lugar para asegurar que se embarazara, y ahora también como rehén para evitar que aquel loco salido de quien sabe donde y que parecía tener tanto interés por ella le hiciera daño a Serena, pues le aterraba que Makoto, de tan rebelde que había resultado, estuviera de acuerdo en hacerle daño a la dulce princesa.

Mientras forcejeaba con Makoto, alcanzó a ver como aquel tipo se dirigía a las escaleras. ¡Iba por ella! Fue entonces que le pasó por la mente que si se limitaba a luchar cuerpo a cuerpo con una rival a su nivel y un tipo armado llevaba las de perder y ni siquiera podría rescatar a Serena, así que invocando a su poder, formó una esfera de luz en una de sus manos y lo dirigió con suficiente fuerza contra Makoto como para que cayera a varios metros desmayada, pero no tanto como para matarla.

¡Ahora si te va a morir, pendeja!— Le gritó aquel hombre que de pronto jaló el gatillo del revolver.

¡Tierra, tiembla!— Invocó su ataque dirigiéndolo contra el individuo.

Sonrió con satisfacción al lograr esquivar aquella bala que estuvo a escasos milímetros de dar en su cabeza, pero poco le duró la sonrisa, pues de pronto miró su ataque regresar en contra de ella, golpeándola de lleno y lanzándola a varios metros de donde se encontraba.

P.O.V. ARIES

—¿Qué, se le regresó su ataque?— Cuestiona Midori a su padre.

—Sí— Responde Furuhata— Te lo juro. Supongo que ella lo detuvo. Yo no sé. Muchas cosas de los poderes de las sailors siguen siendo todo un misterio para mi.

Me quedo pensativo un momento mientras escucho a Furuhata y a Midori conversar de ese suceso. Si bien Furuhata sabe perfectamente cuales son los poderes que tiene cada sailor y la manera en que los invocan, también es cierto que él al no tenerlos no ha experimentado en carne propia la sensación que provoca utilizarlos, el desgaste de energía que supone; y aunque Midori los tiene, ella tampoco los ha usado mucho pues hasta hace pocos años descubrió que los tenía y dudo que sepa controlarlos bien porque su padre no la deja usarlos.

—Si es posible llegar a detener el propio ataque que uno lanza, pero requiere mucho entrenamiento.

—¿Conoces a alguna Sailor que lo haga?— Me pregunta Midori.

—No, pero yo si puedo hacerlo— Le confieso— Lo que es absurdo es que el ataque de uno mismo se le regrese en contra. Eso sólo ocurre si uno tiene la mala suerte de atacar a un youma que tenga poderes para hacer que el ataque se regrese en contra de su contrincante.

—Pero yo no soy un youma— Responde Furuhata.

—Claro que no lo es. Si usted fuera un youma o tuviera poderes ya me habría dado cuenta— Le respondo.

—Pues conmigo no te diste cuenta— Me dice Midori.

—Eso es porque a ti nunca te he podido ver el aura, pero a tu padre sí. Él único beneficio que tuvo tu padre al estar con tu madre es que no envejecerá, pero los poderes se heredan a los hijos, no a las parejas.

—¿Qué es lo que recuerdas, papá?— Pregunta Midori.

— Cuando llegué al final de las escaleras y subí al corredor, miré a Haruka utilizar su poder y lanzarlo contra tu madre. Cayó desmayada a varios metros, creí que la había perdido.

17 años atrás...

Al subir las escaleras y llegar al corredor, Andrew miró como tras el forcejeo, Sailor Uranus formaba una esfera de luz en su mano y lo dirigía con fuerza contra Makoto, provocando que su amada cayera inconsciente a varios metros de donde antes se encontraran.

Sintió que su mundo se desmoronaba, pues imaginó que acababa de perder a la mujer que más había amado en su vida y a la hija fruto de su amor que nunca llegaría a cargar en brazos, y entonces, lo único que deseó fue venganza.

¡Ahora si te va a morir, pendeja!— Le gritó al tiempo que jalaba el gatillo de su rifle.

Sin embargo, la sailor no se quedó atrás y al grito de "¡Tierra, tiembla!" le lanzó su ataque. Imaginaba una muerte inminente, y por instinto se tumbó al piso al lado de su amada, queriendo protegerla si aún seguía con vida, o simplemente morir junto a ella, pero para su sorpresa, vio como el ataque que la sailor le lanzó regresaba contra ella, golpeándola con tanta fuerza que de la garganta de la guerrera escapó un grito desgarrador antes de quedar inconsciente.

NOTAS DE AUTORA:

¡Hola! Bien, este capítulo nada más no salía porque me dio un bloqueo, además de que me choca escribir el tipo de escenas que se desarrollan a lo largo de este capítulo, peo bueno, ya está. Se hizo lo que se pudo, jajaja.

Por cierto, para quien no lo sepa, aclaro que los cinturones con explosivos si existen, y también los que se manejan con control remoto, no me lo saqué de la manga. En la vida real si existe eso y cosas peores, jejej.

Aracox: Me da gusto que disfrutaras la madriza que Makoto le puso a Setsuna. Eso fue fácil, jejej. En cuanto a Andrew, si sabe que se mete en camisa de once varas ¿Pero que de otra le queda? A donde quiera que huyera con Makoto, Setsuna tiene las llaves del tiempo, él no sabía que Michiru ya no tiene el espejo, y además sabe que pueden teletransportarse, así que la situación era de... ¿Espero a que me den cuenta de que ando con Makoto para que vengan a matarme o lo intento ahora que parece que nadie me toma en cuenta, jeje.Y pues sí, secuestró a Serenita porque es el punto debil de las sailors, jaja.

Abel Gregov: Pues sí. Ya se armó el desmadre en casa de las outher, jaja, y va a continuar en el siguiente capítulo, jeje. En cuanto a la hermana de Aries, pues ya mero volverá a salir. Probablemente en el siguiente capítulo.

OpaloHope: Andrew secuestró a Makoto porque sabe que es el punto débil de las sailors, no por nada siempre son capaces de morir por ella. Y no, Serena no tiene cáncer, jeje. Ya vas a ver en el siguiente capítulo que es lo que pasó con ella.

ValeFerT: Gracias por tus votos y comentar. Sé que quieres que reviva a Makoto. Eso es lindo. El final ya está en mi mente pero no te diré cual es.

Lectores de facebook que me dejan sus likes y comentarios por allá, personas que me dan sus votos en wattpad o agregaron la historia a follow aquí en fanfiction, muchas gracias.

Saludos a todos y buen fin de semana.

Eddythe.