EL SECRETO DE SAILOR JUPITER

CAPITULO 36

ALMA EN PENA

P.O.V. HOTARU

—¡Namasté, Aine!— Me dice la última joven aprendiz de yogi que queda en el recinto.

—¡Namasté, Jane! Qué tengas buen fin de semana— Le respondo.

Una vez que mi última alumna sale del recinto, me apresuro a apagar el incienso de sándalo que impregna el salón. Tomo mi bolsa sintiéndome desesperada por querer salir, pues desde hace meses siento miedo de estar a solas.

—Hotaru— Escucho esa voz que trato de fingir que no está ahí perturbándome.

Con prisa, me apresuro hacia la puerta de salida, pero de pronto me horrorizo al ver que el seguro y el pasador se ponen por si solos.

—¡Hotaru! —Escucho de nuevo ese lamento y corro asustada hacia la puerta, pero me es imposible abrir.

—¡Papá! ¡Helios! — Llamo desesperada a mi padre y a mi marido.

—Necesito tu ayuda, Hotaru.

—¡Mi nombre es Aine, no Hotaru! No puedo ayudarte.

—Una sailor no deja de ser una sailor aunque se cambie de país y de nombre— Me dice la voz del alma en pena de Makoto Kino. Esa que trato de ignorar—Por mucho que ahora lleves cabello largo, vistas de colores claros y hayas seguido el camino del yoga sigues siendo la senshi de la muerte y el renacimiento.

—¡Hice por ti lo que pude, Makoto! —Exclamo—No es mi culpa que murieras.

—No te estoy culpando, Hotaru. Sólo quiero tu ayuda.

—¡Tengo una vida, Makoto!—Le digo suplicante — A mi padre y a mí nos costó mucho superar lo que vivimos por culpa de las outher y Luna. Tengo un esposo y un hijo de tres años. No voy a involucrarme en una batalla de senshis. Sabes que usar mi poder en batalla me llevaría a la muerte.

—No te pido que te involucres en una batalla, Hotaru, pero necesito tu ayuda.

De pronto frente a mi aparece la imagen etérea de Makoto vestida de blanco.

—¿Entonces para que me has buscado?

—Mi niña es una sailor. Heredó mis poderes.

—No me sorprende. Luna siempre nos mintió haciéndonos creer que de tener hijos con hombres sin poderes nuestras descendencia no los heredaría.

—Mi hija ya sabe que Andrew fue el causante de lo que le ocurrió a las outher y a Serena, y teme que se enteren y le hagan daño a su padre.

—Ya hemos hablado de Andrew. Sabes que sería muy difícil que ellas puedan hacerle daño.

—Pero mi hija no lo sabe y está preocupada por él . Además, Sailor Mars tuvo un hijo que heredó sus poderes psíquicos y le dijo a Andrew que él es una reencarnación que vivió en el Milenio de Plata y quiere que recupere sus memorias y…

—¿Qué? ¿Mars tuvo un hijo? ¿Cómo es que conoció a Andrew y…

P. O. V MAKOTO

Que Rei tuvo dos hijos de Darien cuando desapareció, fue algo que en vida nunca supe sino hasta después de morir, y dado que Hotaru no tiene poderes psíquicos, le cuento sobre mis amigas y los planes de Luna y la postura que tiene cada senshi, esperanzada a que ayude a mi niña y a Andrew.

—Tranquila. Por mucho que a alguien con poderes psíquicos le sea revelado que Andrew vivió en ese tiempo, tu amado no recordaría nada aunque le hicieran una hipnosis, y ningún psíquico puede saber quien fue una persona en su vida anterior si la persona está incapacitada para recordarlo.

—Pero puede perder la protección y entonces…

—No perderá la invulnerabilidad aunque llegue a sospechar que vivió en esa era— Me responde la senshi de la muerte— ¿Recuerdas por qué pediste que nunca recuerde nada?

Lo recuerdo. Claro que sí.

—Porque haberme amado en el Milenio de Plata fue su perdición. Por amarme renunció a sus sueños, hizo cosas que iban en contra de sus valores, arriesgó su vida y murió de forma horrible por mi culpa. No quería que volviera a amarme porque tenía miedo de que de nuevo mi amor le hiciera daño.

—¿Y en algún momento mencionamos que si llegaba a saber que vivió en esa era moriría o perdería la protección?

—No, pero me volvió a amar pese a no recordar nada y ser un escéptico, y volvió a arriesgarse por mí.

—Eso es porque ningún corazón puede ser encadenado. Los sentimientos de todos son libres por mucho que esté incapacitado para recordar sus vidas pasadas. ¿Sabes lo que eso significa?

No respondo y Hotaru continúa hablando.

—La única forma en que puede morir es que alguien le revele que es invulnerable a los poderes de las senshis y youmas.

—El hijo de Mars lo sospecha. También Rei sabe que algo pasa con Andrew.

—Pero no tienen la certeza— Me dice Hotaru—Esa noche en que cambiaste tu karma para salvar el de él sólo estuvimos presentes la desgraciada de Serenity, tú, yo; y de entre nosotras tres la única que podría revelarlo y condenarlo al sufrimiento eterno eres tú. Yo moriría si si quiera lo intentara.

—Entonces ayúdame a ponerme en contacto con mi niña para decirle que no tiene que temer por su padre. Ella sufre pensando en la posibilidad de que las senshi le hagan daño.

—Decírselo a ella lo mataría.

—Pero ella no le diría eso a su padre.

—Pero parte de las condiciones era no decirle a nadie. Absolutamente a nadie.

—Debe de haber una forma. Mi niña está intranquila y Luna quiere su sangre. Mi hija debe concentrarse en cuidar de sí misma y no de su padre.

—Lo siento, Makoto.

—¡Por favor Saturn! Si matan a mi niña esclavizarán su alma, a Andrew se le partirá el corazón y Luna logrará fundar su imperio.

—Quisiera ayudarte pero no puedo. Todas las opciones implican sacrificar el alma de Andrew o la mía. Yo no quiero morir y tampoco creo que quieras sacrificar el alma de Andrew.

—Entonces ayúdame a ponerme en contacto con Andrew —Le suplico—Necesita saber que Midori corre peligro para que cuide de ella.

—¿Acercarme a tu hombre ? ¡Ni loca! No tengo ganas de morir y tu Andrew es un paranoico que además desconfía de las sailors y odia a las outher y yo soy una aunque no piense como ellas. En cuanto me viera intentaría asesinarme, y por desgracia soy la única de las sailors que muere si usa sus poderes defensivos.

P. O. V. HOTARU

—Sí, Andrew ha sido capaz de asesinar en esta y en su otra vida por protegerme a mí y lo volvería a hacer por nuestra hija. No es muy diferente de tu padre que también hizo cosas moralmente cuestionables por querer protegerte.

Aquel comentario de parte del alma de Makoto por un momento logra hacerme sentir mal, y darme cuenta de que hay mucha similitud entre Andrew y mi padre, así como entre la hija de Makoto y yo.

Así como Andrew ha sido capaz de hacer cosas ilegales y moralmente cuestionables, llegando incluso a cometer asesinato por tal de poner a salvo a Makoto y a su hija; mi padre vendió su alma e hizo experimentos que ante la comunidad científica son anti éticos, y todo con tal de protegerme.

También así como las outher me arrebataron del lado de mi padre cuando renací para adoctrinarme y a él lo hicieron pasar por loco para separarme de su lado, así mismo quieren hacerlo con Midori; sin embargo, la diferencia entre Midori y yo es que yo al ser la senshi del renacimiento y la muerte tengo facilidad para crecer rápidamente y recordar mis vidas pasadas, por eso pude huir, pero Midori no podría. Sin embargo, la ventaja del resto de senshis es que ellas a pesar de ser menos poderosas que yo, no mueren por usar sus poderes defensivos; y en el caso de Midori, otra de las ventajas que tiene es que es una inner y no una outher.

—Está bien, Makoto. Voy a ayudarte para que tu alma pueda descansar en paz.

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P.O.V. MIDORI

—No fui yo— Le aclaro a Aries y a mi padre que clavan su mirada en mí después de que aquel rayo quebrara los vidrios de una de las ventanas de la casa.

—Lo sé— Responde Aries— Sentí la presencia de un yurei. Y ese aroma a rosas y vainilla me hace pensar que se trata de un yurei femenino.

—Makoto siempre olía a rosas y vainilla— Comenta mi padre.

—¿Alguna vez ha tenido alguna experiencia sobrenatural donde crea que haya visto a su mujer o sentido su presencia?— Pregunta Aries a mi padre.

—Sí— Responde mi padre— El día que fue mi graduación de la subespecialidad, fui a visitar la tumba de Makoto por la mañana. Tenía poco tiempo de haber terminado la construcción del mausoleo donde descansan sus restos, así que fui a sembrar semillas de rosales, lirios del valle y tulipanes esperando que en unos meses crecieran las flores que le gustaban donde ahora descansa, pero antes de retirarme en el jardín ya habían brotado todas esas flores.

—Era la senshi de la naturaleza. Tiene sentido— Dice Aries

—Ese día también sucedieron otras dos cosas.

—¿Qué cosas?— Cuestiono intrigada.

Papá mete su mano dentro de su camisa y se saca aquella cadena de oro blanco de la que cuelga un dije del báculo de esculapio hecho del mismo material

—Ese día, antes de la ceremonia de graduación dormí un rato y soñé con Makoto, y cuando desperté, esta cadena que nunca compré estaba colgando de mi cuello. Por un momento llegué a creer que quizá hubiera sido un regalo de mi hermana o de mis padres que habían venido por mi graduación pero no fue así, además ¿Recuerdas aquel vestido rosa que tanto te gustaba, Midori?

—¿El que me compraste y me puso tía Unasuki para ir a tu ceremonia de graduación de la subespecialidad? Aún lo tengo.

—No te lo compré yo, y tampoco fue un regalo de tu tía o de tus abuelos como creí en un principio. Un escéptico diría que no sabe como apareció, pero en el sueño tu madre me dijo que irías con un hermoso vestido rosa, siendo que para ese día yo te había comprado un vestido verde.

Mi papá hace una pausa y continúa hablando.

—Cuando han ocurrido cosas importantes en mi vida, casualmente aparecen Júpiter o Ganimedes en el firmamento. E incluso en más de una ocasión he sentido su aroma aparecer de la nada, y en una ocasión hasta me pareció escucharla, aunque si dijera esto a mis compañeros del hospital me darían pase directo a psiquiatría.

—Tengo la sospecha de que entonces esto que acaba de suceder hace unos minutos es el alma de Makoto que no descansa— Comenta Aries— Es posible que quiera decirnos algo.

—¿Y saturn es nuestra única opción para contactarla?

—Pues a ella es a la que se le facilitaría invocar a cualquier muerto porque es la senshi de la muerte, aunque otra opción sería una persona con poderes psíquicos con quien el difunto haya tenido una estrecha amistad en vida.

P.O.V. ARIES

Por la expresión en el rostro de mi suegro, sé que la idea de pedir ayuda a mi madre no es de su agrado, pues es muy desconfiado; razón por la que me no le he dicho que mi madre sabe de la existencia de Midori, pues aunque yo tengo confianza plena en mi madre, sé que él difícilmente confiaría en una senshi.

—Piénselo, Furuhata— Le digo al final— Sé que no quiere tener contacto con ninguna de las senshis y que desconfía de todas, pero mi madre no es un peligro.

—Lo pensaré

—Mientras tanto, hay algo más de lo que me gustaría hablarles.

—¿Sucede algo?

—Usted si asesinó a Haruka, Michiru y Serena, sólo que Mars, Mercury y Venus utilizaron sus poderes para regresarlas a la vida

P.O.V. ANDREW

—¿Qué?— Le cuestiono sorprendido— ¿Es en serio? De verdad que no dejo de asombrarme. Cuando me enteré por las noticias que aparentemente habían sobrevivido quedé sorprendido al pensar que no habían muerto; pero ahora que me dices que si las asesiné y volvieron a la vida…

Me quedo pensativo un momento, y entonces caigo en cuenta.

—Bueno, Makoto me comentó que en la batalla contra el Negaverso y posteriormente contra Sailor Galaxia ella y sus compañeras murieron, pero que revivieron gracias al cristal de plata.

—No fue gracias al Cristal de Plata— Responde Aries— Fue gracias a la unión de los poderes de agua, fuego, amor y la naturaleza. ¿Lo entienden ahora?

Mi hija y yo nos miramos. Ambos sabemos la respuesta, pero mi hija es lo que responde.

—Son los poderes de las inner senshi.

—Los poderes de los habitantes de los cuatro poderes interiores que fueron robados durante la invasión del Milenio de Plata y que la Reina Serenity concentró en esa piedra en su afán de someter a toda la Liga Interplanetaria— Sigue Aries—¿Y saben por qué no volvieron bien a la vida?

Volteo a ver a mi hija, y la idea me aterra.

—Les faltó el poder de la naturaleza.

—Pero Makoto se trajo el cristal cuando huimos.

—No es por la ausencia del Cristal de Júpiter que el Cristal de Plata perdió poder— Responde Aries— Es porque ella decidió ser leal a sí misma y no al Reino de Plata.

Aries me mira fijamente, y luego a mi hija.

—No dudo que si saben de la existencia de Midori quieran venir por ella, por desgracia hace poco tuve una premonición donde vi a Midori en medio de una batalla entre Sailors.

—Pero yo no deseo servir al Reino lunar— Dice mi hija.

La idea de que le hagan daño a mi hija me asusta. Fue por ella que pude vivir soportando el dolor de perder a mi amada Makoto, y perderla es algo que no podría soportar.

— Midori, a partir de mañana vas a dejar la escuela y tomarás las asignaturas en línea.

—¡No haré tal cosa!— Refunfuña mi hija.

—No estoy pidiendo tu opinión, Midori.

—¡Papá! Es mi último año de la preparatoria. No voy a privarme de tener una vida normal sólo porque un par de desquiciadas quieren que sea parte de su sequito de esclavas— Gruñe furiosa mi hija.

—Midori. No te pongas así, tu padre tiene razón en lo que dice.

MI hija mira furiosa a su novio.

—¿Quién se creen que son para decidir y opinar por mí?

Estoy a punto de responderle a mi hija, pero entonces a mi móvil entra una llamada que pretendo desviar, sin embargo, al ver en la pantalla el nombre de Richard Urawa me sorprendo, pues por la diferencia horaria entre Londres y Tokio no es normal que me llame a estas horas, así que presintiendo que puede ser algo importante le respondo.

—¿Richard? ¿Cómo estás?

Andrew. Es sobre tu hija. Una cacería se avecina.

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P.O.V. AFRODITA

Aunque trato de esquivar el ataque de Kioko, no lo logro, y su ataque me lanza con fuerza causando que del impacto caiga a varios metros, provocando que me haga unos raspones en las piernas.

Sé que si quisiera, podría dejarme en peores condiciones, pero tampoco puede lesionarme gravemente, pues la incapacidad, aunque sea temporal, hace que nuestros poderes desaparezcan durante la recuperación, y por supuesto, a Lady Luna eso no le gustaría.

— Tienes que entrenar más duro, Afrodita— Me dice Luna— Sé que no eres una outher, pero puedes llegar a ser mejor que lo que fue tu procreadora.

Si bien Luna siempre me dice que nací para la grandeza y que puedo ser la mejor de entre todas las inner senshi, que me recuerde que no soy una outher hace que me hierva la sangre de rabia, pues aunque no lo diga, siento que eso le hace tener predilección por Kioko.

¿Es qué acaso nunca dejaré de ser una maldita segundona?

Aquí, en casa de Lady Luna y Lord Artemis que es donde he vivido desde que nací, junto con Kioko que nació un mes antes que yo y Diana que nació un año después, siempre he sido una segunda. ¿Qué segundona? La tercera, porque después de Lady Diana, el segundo lugar es para Haruka, y evidentemente el tercer lugar es para mi, la heredera del poder de Venus, la aprendiz de senshi del amor.

Para mi procreadora, no fui más que una obligación con la cual cumplir, aunque de niña muchas veces fantaseé con tener una mamá como mis compañeritas de clases, que un día la gran Sensei Venus viniera por mí y me llevara lejos, pero para ella soy sólo parte de sus obligaciones, y por eso la desprecio y odio que se porte amable conmigo, porque sé que lo hace por protocolo y no porque me ame.

Sin embargo, hubo alguien que si me amó y para quien fui el primer lugar: Mi amado Aries. Como me arrepiento de no haber huido con él cuando me lo propuso.

Flash Back

¡Huyamos! ¡Vámonos lejos!— Pidió Aries suplicante tomando la mano de la joven.

Pese a que moría de ganar de gritarle "sí" y huir con él, a la mente de Afrodita vinieron las palabras de Sensei Mars recordándole que no podía ser egoísta y poner en peligro a Aries; por lo que temerosa de que le hicieran algo a su amado, que aunque valiente carecía de poderes (o al menos eso era lo que creía ella), al final decidió que no lo haría.

¡Lárgate, Aries!— Exclamó soltándose bruscamente de su agarre— ¡No te amo! Soy una senshi, heredera del poder de Venus y estoy destinada a la grandeza.

¡Mientes!— Le espetó el joven, tomándola del rostro y obligándola a verlo a los ojos— ¡No les tengo miedo, Afrodita! ¿Quién te está amenazando?

¡No iré contigo a ningún lado!— Le gritó— ¿Me gustas? Sí, pero quiero ser una senshi adorada en Tokio de Cristal, no la esposa de un simple humano. ¡Lárgate!

Bien, pues no te insistiré si lo que deseas es ser una lacaya al servicio de esa utopía— Le respondió Aries— Pero si un día te arrepientes y cambias de parecer, sabes mi número y puedes llamarme. Basta que lo pidas y vendré por ti.

Fin del flash back

—¿En qué piensas?— Interrumpe Kioko mis pensamientos

—¿Qué?— Le pregunto.

Kioko me ofrece su mano para ayudarme a ponerme de pie, sin embargo, no la acepto, pues sé que disfruta con verme humillada y saberse superior a mí por ser una outher y yo una simple inner.

—Te pregunté en que piensas— Insiste.

—En nada

Me pongo de pie y me doy media vuelta, pues no me agrada pasar tiempo con ella; sin embargo, sus palabras hacen que me detenga.

—¿Qué sucedió con aquel chico con el que salías?

Asustada por el hecho de que sepa mi secreto, me doy media vuelta y la encaro.

—No me estés levantando falsos. Nunca he salido con ningún chico.

—¿No?—Me cuestiona de manera burlona— ¿Y qué tal ese chico de cabellos negros y ojos color violeta? El que se parece al Rey más que a su propio hijo.

—No sé de que hablas.

Kioko me toma de la solapa de la camisa y me jala hasta donde se encuentra un arbusto.

—Lo sé todo, Afrodita— Me dice—Sé que salías con el hijo del Senador Takahashi Hino, y que Rei lo protegió sólo porque es su hermano.

Abro la boca queriendo decir algo, pero las palabra mueren en mi garganta.

—No tienes porque temerme a mí— Me dice burlona Kioko— Siempre lo supe y si hubiera querido delatarte lo hubiera hecho.

—¿Qué es lo que quieres?

—Él no me interesa en lo más mínimo, pero si no cooperas y me dices donde está te juro que voy a encontrarlo tarde o temprano. Matar al senador Hino no me sería difícil.

—¿Para qué lo quieres?

Kioko suelta una carcajada y me mira burlona.

—Él no me interesa, pero tuve una premonición y vi que la senshi del trueno y él suelen pasar mucho tiempo juntos. Diría que pudiera enamorarse de ella.

—¡No digas tonterías! Sailor Júpiter es una señora que le lleva muchos años a Aries. Tiene edad para ser su madre.

—No me refiero a Makoto Kino. Esa está muerta, pero tuvo una heredera. Una adolescente muy guapa, por cierto, y por la que tu amor está perdiendo el juicio. ¿Y sabes qué es peor? Que Sailor Mars lo aprueba. Aprobó la relación de su hermano con la senshi del trueno mientras que contigo, la senshi del amor, se opuso.

Escuchar aquello me asusta tanto como hace que sienta que mi corazón se rompa.

Aries. Mi Aries enamorado de otra. ¡No quiero creerlo!

—Tú decides, Afrodita. Si no me lo dices te delataré con Luna y no tardarán en darle cacería. Por el contrario, si me dices, yo me haré como que no me doy cuenta de que tienes una relación con él en caso de que vuelva a tus brazos. Te cubriré en tanto no te embaraces. Lo único que me interesa es traer a Júpiter para entregarla en ofrenda a la familia real.

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P.O.V. ANDREW

Incapaz de conciliar el sueño, me siento en la cama recargándome contra el respaldo. ¿Cómo podría conciliar el sueño cuando Aries me ha dicho que el alma de mi amada Makoto no descansa y tanto él como Richard en un mismo día me han contado tener esa premonición en que mi hija está en medio de una lucha encarnizada entre senshis?

¿Cómo podría estar tranquilo con una hija tan terca y necia que se está rehusando a obedecer mis ordenes y que hasta me condiciona a ponerme un chip anti secuestros bajo amenaza de sacarse el que ella tiene si no lo hago?

Y pensar que muchas veces deseé que dejara de ser una niña para que fuera más fácil que pudiera defenderse así misma en caso de que yo le falte; sin embargo, ni sabiendo del peligro que la acecha entiende que es por su bien mi decisión de que abandone las clases presenciales y que termine lo que le falta del ciclo escolar en línea.

Volteo hacia la cómoda para encender la lámpara , y tomo ese cuadro que está a un lado para contemplar esa fotografía que nos tomamos Makoto, Midori y yo el día de su cumpleaños, ese único cumpleaños que pudieron pasar las dos juntas.

—¿Por qué tiene que ser tan difícil nuestra hija?— Suelto al aire como si Makoto pudiera escucharme.

De pronto, escucho un grito de terror de Midori, y temiendo lo peor, tomo el fusil AK-47 que está a un lado de mi cama y voy corriendo a su habitación, la cual está a unos pocos pasos.

El corazón me late violentamente imaginando toda clase de horrores, pero al abrir la puerta de un golpe me tranquilizo al percatarme de que aunque luce asustada, no hay alguien dentro haciéndole daño.

—¡Papá!— Exclama con el rostro lleno de lágrimas, y de un brinco sale de la cama y llega hasta donde me encuentro, abrazándome y llorando como una niña asustada. Parece que ya no está enojada conmigo.

—Tranquila, mi niña. Sólo fue una pesadilla.— Le susurro mientras le doy un abrazo paternal.

—Tuve un sueño horrible. Soñé que las sailors te asesinaban para vengarse.

—Eso no va a pasar.— Le digo para tratar de tranquilizarla, sin embargo, mi pequeña no deja de temblar como cuando era niña y tenía pesadillas.

¿Cómo no odiar a esas desgracias de las outher, Serena y Luna?

Mi hija no tendría que estar pasando por esto. Es sólo una adolescente y su única preocupación tendría que ser aprobar exámenes, escoger la carrera universitaria correcta, la ropa que se va a poner mañana o la relación con su primer novio; no estar asustada por lo que esas desquiciadas me quieran hacer a mí.

—Lamento que tengas que pasar por esto, Midori— Le digo mientras acaricio su cabello.

—Ponte el chip, por favor.— Me dice en tono suplicante, y al ver las lágrimas en los ojos de mi pequeña simplemente no puedo negarme.

—Me lo voy a poner— Le respondo para tranquilizarla

—No puedo dormir.

—Te voy a preparar un té que te ayudará a dormir entonces— Le digo rompiendo aquel abrazo.

—Voy contigo a la cocina— Me dice mientras toma su frazada poniéndola sobre sus hombros.

P.O.V. MAKOTO

Mi amado Andrew bajar las escaleras de casa seguido de nuestro retoño que ya es toda una señorita. Él se dirige a la cocina, y ella se acurruca en su sofá favorito, con el miedo aún reflejado en su cara. Como quisiera abrazarla y poderle decir que no tiene que temer por su padre, sino enfocarse en cuidar de ella misma.

Minutos después, Andrew llega a la sala con una taza de té y un plato de galletas de matcha con chocolate, y nuestra niña sonríe al ver el postre.

—¿Galletas de chocolate con matcha?

—De estas te daba cuando tenías pesadillas. ¿Lo recuerdas?— Le pregunta mi querido Andrew sentándose a un lado.

Mi hija asiente, y toma una galleta a la que le da un mordisco.

—Y después me contabas un cuento con final feliz para que pudiera dormir.

—Ya no creo que quieras escuchar los cuentos que te contaba— Le responde mi querido Andrew.

—Me gustaban los cuentos que inventabas. Estaban inspirados en mamá. ¿Verdad?

Mi amado Andrew asiente, y sus labios se curvan en una sonrisa.

—Mejor cuéntame algo agradable. Algo bonito que hayas vivido con mamá.

—Te hablaré del día en que cumpliste un año y ella veinte.

—El único que pasamos juntas. Me encantaría recordarlo.

—Pero yo te puedo hablar de ese día—Le responde Andrew a nuestra hija

Mi cumpleaños número veinte.

¿Cómo olvidarlo?

Aquel aunque fue mi último día antes de que comenzara mi agonía, fue el mejor cumpleaños de mi vida, pues aunque sabía lo que se avecinaba, la diosa Perséfone apiadandose de mí hizo que ese día olvidara que la vida se me estaba yendo de las manos para que pudiera disfrutar de ese último cumpleaños al lado de la familia que siempre deseé tener.

¡Hola! Aquí les traigo un capítulo más de esta historia. Como pueden ver, el final se va acercando a pasos agigantados.

Y por cierto. ¿Ven que en este capítulo Andrew habla de un dije que Makoto le dio después de muerta, de un vestido que usó Midori y de como las flores brotaron de la nada en su tumba? Pues tengo un spin off de eso. Se llama AROMA A ROSAS y lo tengo publicado para quien guste leerlo y no lo haya hecho.

Y sí, en mi fic ser una inner es algo superior a ser una outher, sólo que las inner no lo saben, jeje.

Hospitaller Knight: Como ves, ya no siguieron con el asunto de la hipnosis, pero nadie dice que no volverán a intentarlo. Y sí, agárrate con los kleenex porque el deceso de Mako se acerca.

Aracox: Tu engendro favorito hizo acto de presencia. ¿Cómo ves? Malosa la muchacha, jajaja.

MarijoSanLucar: ¿Cómo ves lo que le están haciendo a Afrodita? Mala y manipuladora que es la Luna con ella.

Athena: Gracias por tu comentario. Mira, Makoto sabe que va a morir pero está tranquila porque Saturn le dio como regalo no sentir miedo durante un año, y la diosa le regaló el olvido durante el día de su cumpleaños para que disfrute al máximo, pero pasando el cumple la cosa se va a poner fea.

OpaloHope: De momento la hipnosis no se logró, jeje. Y ya pronto sabrás quien es el padre de Afrodita.

CarolPeres: Muchas gracias por leer y por tus comentarios en facebook.

Clarissa de Shields: Gracias por tus votos y tus comentarios. ¿Cómo ves que Kioko amenaza con matar al padre de Rei y abuelo de Aries?

ValeFertT: Gracias por los votos.

Lector fantasma: Muchas gracias por leer en fanfiction, wattpad, ao3 o facebook. Anímate a comentar, como ves, siempre respondo comentarios y no muerdo.

En fin, gracias a todos por leer.

Un saludo

Edythe.