EL SECRETO DE SAILOR JUPITER
CAPÍTULO 41
REVELACIONES
P.O.V. SERENITY
¡Vaya que la chiquilla es testaruda como su estúpida madre y su padre!
Cualquiera sentiría miedo de que una voz de alguien que no puede ver le esté hablando, sin embargo ella tiene el descaro de retarme y de burlarse de mí; pero, tal como la expresión burlona de su madre desapareció de su rostro cuando le conté como torturé a Motoki antes de ejecutarlo; también la de ella desaparece cuando comienzo a narrarle como comencé a torturar a su madre haciéndome escuchar por ella seis meses antes de que muriera.
—¿Qué le hiciste a mi mama, desgraciada?— Me pregunta rabiosa mientras trata de incorporarse.
—Lo que escuchaste, maldita esclava— Le respondo.
Me habría gustado contarle sobre el pacto que hizo su madre para salvar el alma de su eterno amante; sin embargo, la maldita diosa de la muerte me ha silenciado para que en caso de querer contarle ese suceso a la reencarnación de Motoki o a su hija mi alma atrapada en el tártaro sufra un dolor peor a la tortura eterna a la que fui condenada luego de morir en la guerra que destruyó mi reino.
P.O.V. MIDORI
—¿Por qué, maldita bruja?— Grito furiosa luego de escuchar que el espíritu de la bruja de Serenity torturó a mi madre antes de morir pidiéndole que me matara a mi padre o a mí — ¿Por qué?
—Porque por culpa de tu miserable madre mi reino cayó— Me responde con rabia esa desgraciada salida del averno— Si ella no le hubiera metido ideas a mis senshis, si hubiera peleado de verdad en la batalla final el Milenio de Plata no se hubiera extinguido.
—¡Mataste a quienes fueron sus padres en el Milenio de Plata!, ¡Le arrebataste los poderes a su hermana! ¡Mandaste a ejecutar al hombre del que estuvo enamorada en ese tiempo! ¿Qué esperabas, maldita bruja?— Le reclamo rabiosa.
El espíritu de Serenity comienza a reír burlón, provocando que me llene de ira, pues al ser un ente sin cuerpo material, aunque quisiera no podría agarrarla a golpes como ahora lo estoy deseando; sin embargo, su risa socarrona es seguida de un alarido de profundo dolor que parece escapar de su ¿Garganta? ¡Llamémosle así!, aunque obviamente esa arpía no tiene una pues carece un cuerpo que albergue su podrido ser.
—¡Déjala en paz, harpia desgraciada!— Le grita una voz femenina que me parece conocida, aunque no sé de dónde; y de pronto, de nuevo me quedo en medio del silencio, aunque con más dudas que respuestas.
¿Por qué será que la voz de la desgraciada le pedía a mi madre que en caso de no querer entregarme a la dinastía lunar escogiera entre matarme a mí o a mi padre? ¿Será simplemente para torturarla porque la odiaba desde el Milenio de Plata o habrá algo más de todo eso que ni yo ni mi padre sabemos?
De pronto, siento miedo al pensar que quizá el alma de mi madre no descansa en paz. ¿Habrá manera de saberlo? ¡Ahora más que nunca debo buscar el momento de escapar con vida de aquí! No solo por mi padre que sufriría si llega a perderme a mí que soy lo único que le queda de mi mama, sino también por mi madre… ¡Por ella que pese al dolor no fue capaz de matarme en la cuna! Y que luchó para que yo tuviera una vida plena y feliz, como la que ella hubiera merecido tener al lado de Motoki en el Milenio de Plata, y al lado de mi padre en su última reencarnación. Además, debo averiguar si su alma descansa en paz, y de no ser así, buscar la manera de ayudarla.
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P.O.V. DARIEN
—¡Lo van a pagar, malditos desgraciados!— Nos grita Zoycite antes de desaparecer con el cadáver de Kunzite en brazos.
Cuando la calma vuelve después de una lucha encarnizada en la que Rei y yo matamos a Kunzite y dejamos malherido a Zoycite, nuestras miradas se encuentran; y aunque expresar sentimientos es algo que nunca se me dio con facilidad, de pronto siento un par de lágrimas saliendo de mis ojos al pensar que pude perder a mi querida Rei, porque a pesar de sus errores, a pesar del daño que me hizo y le hice por querer vengarme, y del odio que creí sentir por ella cuando hace casi un año apareció en mi consultorio para confesarme que había tenido dos hijos míos la sigo amando.
—¿Te duele mucho?— Me pregunta preocupada mientras con dificultad se pone de pie para dirigirse a donde estoy— ¡No te preocupes, te voy a curar!— Exclama mientras rompe la parte de abajo de su chihaya— ¡No sé gran cosa de medicina pero aún recuerdo algunas cosas que me enseñaste!
De pronto caigo en cuenta de que estoy herido en la parte inferior del brazo izquierdo, e increíblemente , no me había dado cuenta y ahora que regresa la calma comienzo a sentir dolor físico, pues el miedo de perderla a pesar de que no sea mía es como si hubiera anestesiado el dolor que debería sentir por la herida.
—No es tan grave— Le respondo.
P.O.V. REI
—¿Cómo supiste que estaba aquí ?— Le pregunto mientras le hago una venda improvisada con la tela que corté de mi chihaya
Cuando Kunzite y Zoycite me secuestraron del templo, creí que moriría, y lo último que esperaba era que el hombre frente a mí, y que por desgracia sigo amando desde que era una chiquilla de catorce años, apareciera para rescatarme.
—Nuestro hijo me llamó para decirme que tuvo una premonición — Me responde— Me llamó pidiéndome ayuda. Tuve que amenazar a Artemis para que me dijera a donde te habían llevado— ¿Por qué nunca me dijiste nada, Rei?— Me reclama de nuevo— ¿Por qué simplemente desapareciste de mi vida sin decirme que estabas embarazada? ¡Sabes que te amaba y que lo hubiera dejado todo por ti!
—No es momento de discutir por el pasado, Darien— Le respondo— La hija de Makoto está en peligro y…..
—¿La hija de Makoto?— Me pregunta desconcertado— ¿Encontraron a Makoto? ¿Y tiene una hija?
Inhalo y exhalo sabiendo que tengo mucho que explicarle. Si bien Darien es el esposo de Serena y quien se supone debe ser el Rey del reino con el que sueña Luna, lo cierto es que Darien poco después de casarse con Serena dejó en claro que no le interesa fundar Tokio de Cristal ni gobernar, y ha vivido avocado a su profesión de médico cardiólogo y a la de padre de su hijo legítimo, ese que tuvo con Serena.
—¡Ya, por favor!— Exclama Darien— ¡Déjenla en paz a ella y a su familia! Si nosotros no pudimos ser felices por vivir en aras de un estúpido deber, dejen al menos que ella lo sea.
—Makoto está muerta— Le confieso, y por su cara de sorpresa, compruebo que Serena nunca le dice nada de lo que hablamos en las juntas.
P.O.V. DARIEN
—¿Qué?— Le pregunto a Rei desconcertado mientras ambos nos ponemos de pie— ¿Cuándo?
—Eso te lo explicaré luego, Darien— Me responde — Cuando Zoycite y Kunzite aparecieron en el templo para secuestrarme el fuego me acababa de revelar que habían encontrado a la hija de Makoto y Andrew…
—¿Andrew?— La interrumpo; pues ese nombre no es muy común en Japón, y ella habla como si se tratara de alguien que conociéramos— ¿De qué Andrew hablas?— Le pregunto temeroso de escuchar la respuesta, pues al momento, me viene el recuerdo de que mi amistad con Andrew terminó el día que le comenté que le propuse sexo a Makoto; y ahora que lo recuerdo, Makoto desapareció casi al mismo tiempo que él volvió co Reika y se fueron de Japón.
—¿De cuál va a ser si no hay tantos Andrews en Japón o al menos no que conozcamos?— Me dice Rei— Andrew Furuhata. Tenían una relación a escondidas, tuvieron una hija y escaparon juntos.
—¡No!—Exclamo.
La revelación de Rei provoca que de pronto me sienta avergonzado. Si bien Makoto era hermosa, lo cierto es que mi corazón siempre ha sido de Mars; y si le propuse sexo a Makoto fue porque estaba dolido luego de que Rei en el velorio de su abuelo me volviera a romper el corazón. Estaba dolido y quería vengarme, quería que en el fuego viera que no era tan importante ¿Y qué mejor si era acostándome con una de sus amigas? ¡Oh, por el kami! ¡Gracias a mi estupidez perdí a un gran amigo! ¡Ahora entiendo porque estaba tan enojado y porque me golpeó siendo que él nunca fue una persona de naturaleza belicosa!
—Sí— Interrumpe Rei mis pensamientos— Y Luna la quiere porque con su sangre piensa devolverle los poderes a Haruka, la fertilidad a Setsuna y su belleza perdida a Serena y Michiru. ¡Quieren sacrificarla!
—¿Están locas?— Le pregunto sorprendido al escuchar semejante locura— ¡No podemos permitir eso!— Exclamo.
Pese a que no he tenido a mi lado a Rei en estos años, al sentir que la perdía, puedo imaginar lo mucho que debe haber sufrido mi amigo Andrew al perder a su amada, y ahora mismo, debe estar sufriendo ante el temor de que le arrebaten a su hija. ¡Y sin siquiera poder defenderla porque no tiene poderes!
—¡Por supuesto que no!— Me dice Rei— Pero debemos irnos de aquí antes de que nos encuentren.
Una vez que Rei se vuelve a transformar,caminamos para alejarnos de aquí, pues al estar tan cerca de la fortaleza no queremos usar la teletransportación hasta alejarnos un poco, pero de pronto, en nuestro camino nos encontramos con dos hombres inconscientes a pocos metros de ahí. ¡Son mi hijo y Andrew!
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16 años antes…
El llanto de Midori y los gritos de Makoto despertaron a Andrew, y temiendo lo peor, tomó el revólver que ocultaba en el espacio que había entre la cama y la cómoda que estaba a un lado y rápidamente se puso de pie. Al encender la luz, se percató de que su hija estaba de pie en la cuna, aferrándose con sus manitas al barandal; mientras que Makoto se encontraba en el piso, acostada en posición fetal y con expresión de dolor en el rostro mientras las lágrimas mojaban sus mejillas.
Al darse cuenta de que aquellos gritos no tenían que ver con que las sailors hubieran ido por su hija y su amada, dejó el revólver sobre la cama, y enseguida fue a donde se encontraba Makoto y se acuclilló frente a ella.
—Mi amor ¿Qué tienes?—Preguntó asustado.
Makoto trató de apoyarse en sus codos para sentarse en el piso, pero como si levantarse por sí misma le supusiera un gran esfuerzo físico, estuvo a punto de caer; sin embargo, Andrew amortiguó la caída pasando un brazo por detrás de su espaldas, y después la levantó en brazos para acostarla en la cama.
—¿Qué tienes, Makoto?—Le preguntó asustado.
—Estoy bien—Respondió Makoto—Atiende a la niña
Andrew tomó a su hija de la cuna y comenzó a mecerla en brazos, pues bien sabía que esa era la forma de tranquilizar a su pequeña; sin embargo, pese a que su retoño la adoraba, aquella madrugada la niña luchaba por soltarse de sus brazos.
—Mami—Susurró la niña haciendo un puchero.
Makoto estiró una de sus manos y tomó la diminuta mano de su pequeña
—¿Qué te sucedió , Makoto?—Insistió Andrew dejando a la pequeña sentada a un lado de su madre.
—Ya te dije que tuve pesadillas— Respondió Makoto mientras pasaba un brazo por el diminuto cuerpecito de su pequeña, la cual se acurrucó junto a ella.
—Yo también tengo pesadillas con eso y no por eso amanezco en el piso.
—Tenía calor y me acosté en el piso.
Andrew bufó molesto ante la respuesta de Makoto. Sabía que le estaba mintiendo, pues había aprendido a conocer sus gestos cuando mentía, y además, la temperatura no estaba como para querer salir de las cobijas; sin embargo, iba a darle el beneficio de la duda, así que se puso de pie (no sin antes tomar el revólver para ponerlo lejos del alcance de Midori), y fue hacia el guardarropa de donde sacó su maletín médico.
—Hace demasiado frío como para dormir en el piso. ¿No crees?—Le cuestionó — Abre la boca.
—Ya me siento bien.
—¡Abre la boca!—Le pidió Andrew en un tono que parecía más bien una orden.
Makoto abrió la boca para sostener entre sus labios el termómetro; permitiendo que Andrew la auscultara con el estetoscopio, además de revisarle la presión arterial, la oxigenación y los niveles de glucosa. Pasados algunos minutos, Andrew le retiró el termómetro de la boca, comprobando que todo estaba bien.
—No tienes fiebre, tu oxigenación, la presión arterial y los niveles de glucosa están bien—Dijo Andrew—¿Me vas a decir que está pasando?
—Acabas de decir que estoy bien.
Andrew puso los ojos en blanco, molesto ante la actitud de Makoto.
—Tú eres el médico en esta casa y lo has comprado. No tengo nada.
Andrew llevó una de sus manos al rostro de Makoto, acariciándola con ternura.
—Mi amor. Si esas desgraciadas te están haciendo daño dímelo.
Makoto se puso nerviosa ante las palabras de Andrew.
—¿Quién podría hacerme daño?—Respondió Makoto queriendo restarle importancia al asunto frente a Andrew—No pueden dar con nosotros porque Michiru perdió el espejo, nosotros tenemos la llave del tiempo. Nadie salvo Reika y Richard sabían que tenemos una relación y ellos son de confianza.
—Tal vez te están haciendo daño de otra manera y no quieres decírmelo — Dijo Andrew preocupado. Makoto desvió la mirada, pero Andrew la tomó del rostro—¡Mírame !—Le suplicó Andrew, y entonces, cuando se encontró con los orbes esmeralda de su mujer, pudo notar el miedo en ellas—Cariño, sé que algo está pasando y no sé porque carajos no me lo quieres decir. ¿Crees que no me he dado cuenta de que estás decaída desde que llegamos de Castle Combe? Te esfuerzas en sonreír y aparentar que todo va bien, pero tu mirada no es la misma desde esa noche.
Los ojos de Makoto se llenaron de lágrimas que pronto comenzaron a desbordarse por sus mejillas.
—Mi vida, cualquier cosa que te esté sucediendo por favor tienes que decírmelo—Le pidió Andrew.
—¿Y si te acuestas a mi lado y me abrazas?— Pidió Makoto.
Andrew se puso de pie, y fue a acostarse a un lado de Makoto, pasando un brazo por encima de ella para abrazar a su mujer y a su pequeñita que estaba pegada al pecho de Makoto.
—Eres lo mas bonito que me ha pasado—Le dijo Makoto en voz baja y entrecortada.
—No tan bonito como que tú estés a mi lado—Le respondió él en un susurro—Tú y nuestra pequeñita—Agregó Andrew— Haría cualquier cosa por ustedes, aunque me costara la vida.
—Lo sé— Respondió ella sabiendo que era sincero—Tengo miedo de tener pesadillas— Confesó .
—Prometo despertarte si de nuevo tienes una—Le susurro él.
Pese a que Makoto parecía encontrarse médicamente bien, a Andrew se le fue el sueño aquella noche ante la preocupación por el estado anímico de ella, así que estuvo despierto hasta que salió el alba, velando el sueño de aquellas dos personas que amaba más que a nadie en el mundo y por las que había ido en contra de sus ideales pacifistas: Su amada Makoto, y su pequeña Midori que dormía junto a ellos.
P.O.V. MAKOTO
—Makoto, mi amor— Susurra mi amado, que pronto va a despertar de ese sueño donde una vez más revive los recuerdos de cuando comenzó mi agonía.
Después de que Darien fuera a rescatar a mi amiga Rei, ambos encontraron no muy lejos a mi querido Andrew y a Aries; y los trajeron a una casa secreta que por años Rei ha estado construyendo en Itoman por si necesitaba esconderse de Luna y sus secuaces con su familia.
—Mi amor, perdona a Darien— Le susurro pese a que parte de mi castigo ha sido que no pueda hacerme escuchar; sin embargo, pese a ellos, en un par de ocasiones he conseguido que me escuche, y tengo la esperanza de que esta vez no sea diferente.
—No voy a perdonar a ese idiota— Responde.
—¡Tienes que hacerlo!— Le suplico, pues tras mi muerte, desde esta dimensión en que me encuentro me he enterado de muchas cosas que no supe en mis vidas anteriores, pero que no puedo hablar con los vivos; por ejemplo, que Rei le ocultó a Darien lo de sus hijos por miedo; y que él, que es un idiota me propuso sexo queriendo que ella viera eso en el fuego para vengarse. Sin embargo, ese imbécil está dispuesto a ayudar a mi niña.— ¡Tienes que hacerlo!— Insisto de nuevo, pero parece que esta vez no me escucha.
Andrew de pronto comienza a parpadear, y puedo ver su cara de asombro cuando su mirada se encuentra con la de Darien.
—¿Qué le hiciste a mi hija?
P.O.V. ANDREW
Al abrir los ojos, veo al pie de mi cama al infeliz de Darien. ¡Me ha secuestrado! ¡El me ha secuestrado seguramente para matarme junto con mi hija!
—Andrew, amigo…
—Tú y yo hace mucho no somos amigos, infeliz— Le grito mientras me pongo de pie y lo tomo de la solapa de su camisa— ¡Te exijo que me digas dónde está mi hija o voy a matarme desgraciado!
P:O:V: DARIEN
—Andrew, tranquilo, quiero ayudarte— Trato de explicarle mientras con dificultad intento apartarlo de mi lado.
¡Definitivamente lo desconozco! Si bien en nuestra juventud no era precisamente un debilucho, utilizar la violencia física no era algo a lo que a él le gustaba recurrir,e incluso era algo que veía con malos ojos debido a sus ideales antibelicistas.
—¡Cálmate, Andrew!— Exclamo cuando al fin logro apartarlo de mi lado.
—¡No me calmo nada!— Exclama al tiempo que se arremanga las camisas, y de pronto, levanta un brazo a la altura de su pecho, y antes de que pueda reaccionar, veo que lanza un proyectil que provoca un ruido ensordecedor y perfora una de las paredes.
¿Qué carajos? ¿De dónde salió eso? ¡Las armas con las que los encontramos creí que eran de Aries, y no de Andrew! Además , Andrew ni siquiera está armado. Ni siquiera le gustan las armas ¡Hasta está en contra de ellas!
23 años antes…
Dentro del aula donde tomaban clases los estudiantes del último año de preparatoria, se habían dividido en dos bandos, puesto que al profesor se le había ocurrido poner a debatir a sus estudiantes sobre si la ciudadanía de un país debería tener acceso a utilizar armamento bélico; y pese a que Darien y Andrew desde la infancia habían sido los mejores amigos; ese era uno de los aspectos en los que sus diferentes puntos de vista chocaban, pues mientras que a Darien le agradaba la idea de que cualquier ciudadano pudiera portar una como en Estados Unidos; Andrew, que era era de ideas pacifistas y se inclinaba más por resolver los conflictos dialogando, estaba en contra de esa idea, e incluso se sentía orgulloso de vivir en un país donde ni la policía portaba armas de fuego.
—Pero el permiso para armas se le otorgaría a las personas que demuestren llevar una vida honesta y decente— Argumentó Darien— No a cualquiera que vaya a solicitar un permiso.
—¿Y cómo vas a identificar a la gente honesta y decente de la que no lo es?— Le refutó Andrew— ¿Por su trabajo? ¿Por sus ingresos? ¿Por cómo lo perciben sus allegados?
—Con un test psicológico —Le respondió Darien.
Aquel debate, que era entre todo el grupo, se lo habían llevado entre Darien y Andrew, quienes olvidándose de la amistad, se habían empecinado en utilizar sus mejores argumentos para defender su postura, hasta que finalmente, la clases terminó y el profesor declaró un empate entre ambos.
Fin del flash back
P.O.V. ARIES
Cuando abro los ojos, me encuentro con mi madre que está sentada al pie de la cama frente a mí, dentro de una de las habitaciones de la casa que hace tiempo mandó construir en Itoman por si necesitábamos escondernos.
A mi mente viene mi querida Midori y el señor Furuhata, pero antes de que pueda preguntar por ellos, escucho los gritos de mi suegro y de ¿Chiba? Después, un disparo ensordecedor.
—¡Andrew, baja eso!— Exclama Chiba con temor en su voz— ¡No sabes disparar y puedes cometer un accidente!
—¿Cómo el que cometí en casa de las outher?— Le cuestiona furioso— ¡Tal vez si si no me dices donde carajos esta mi hija!
Mi madre y yo nos ponemos de pie, y enseguida llegamos a la habitación de al lado, donde encontramos a mi progenitor con las manos en alto y a mi suegro mirándolo furioso, creyéndolo su pase para rescatar a mi novia.
—¡Andrew, por favor baja esa…
Mi madre se queda muda al mirar que lo que trae Andrew no es un arma, sino que es un brazalete en uno de sus brazos, del cual parece ser que ha salido el disparo.
—Por favor baja esa cosa, queremos ayudarte
P.O.V. ANDREW.
Pese a que confio en Aries, lo cierto es que su padre y su madre no me inspiran lo mismo. ¿Y si es una trampa para desarmarme y que no pueda ir a defender a mi hija? ¿Y si quieren matarme?
—El donador de esperma es inofensivo, Furuhata— Dice Aries calmadamente— Pero si le hace sentir más tranquilo siempre podemos amarrarlo.
—¿Amarrarme?— Reclama mi ex amigo— ¿Acaso están locos?
—Andrew, por favor, tienes que confiar en nosotros— Me pide Rei
—¿Por qué debería confiar en Darien?— Cuestiono
De pronto, la habitación se ve inundada de un aroma a rosas y vainilla, el olor de mi amada Makoto; y tras sentir un toque eléctrico detrás detrás de la oreja izquierda , me parece escuchar su voz en un susurro.
"Confía en ellos"
Inmediatamente bajo el arma, y mi mirada se encuentra con los ojos amatista de Rei Hino que anda vestida con su chihaya de miko.
—La escuchaste ¿Verdad?— Me dice Rei— Te pide que confíes en nosotros.
—¿De qué hablan?— Pregunta Darien
—Sí — Le respondo a Rei, ignorando la pregunta de Darien y la cara de desconcierto de Aries— Era mi Makoto.
P.O.V. MAKOTO
Desde mi infierno personal, veo a mi amado Andrew reunirse en la mesa estilo occidental que tiene Rei en el comedor de la casa que ha construido a lo largo de los años para esconderse en caso de que Luna hubiera descubierto que era una traidora infiltrada en su ejército de desquiciadas.
Pese a que Andrew no ha perdonado a Darien, sólo porque logró escucharme y porque necesita aliados para rescatar a nuestra pequeña, es que decidió hacer una tregua y llevar la fiesta en paz con Darien; y pese a que en ese mismo momento quiere regresar a aquel lugar para tratar de rescatar a mi hija, Rei lo tranquiliza.
—Andrew, tú sabes de armas pero yo de poderes— Le dice Rei— Si volvemos a intentar entrar de nuevo seremos arrojados por los aires tal como les pasó a ti y a Aries, porque esa fortaleza está rodeada de un campo de fuerza para que no entre cualquiera, y esta vez podemos tener la mala suerte de que nos encuentren Luna, las outher o alguno de los generales que quedan vivos y estaríamos perdidos.
—¡Es mi hija, Rei!— Exclama desesperado— No puedo quedarme tranquilo sabiendo lo que le quieren hacer, sino es que ya se lo hicieron.
—¡Tenemos esperanzas de rescatarla hasta el equinoccio de primavera, así que nos quedan diez días !— Le responde Rei— Y tenemos que planear bien las cosas.
—¿Cómo sabes que hasta el equinoccio de primavera?— Pregunta Andrew.
—Porque tu hija es la senshi del trueno y la naturaleza— Le explica Rei— Así que el mejor momento para sacrificarla es ese día, y te aseguro que Luna está tan hambrienta de poder que no lo hará antes.
Mi querida Rei, para lograr ganarse su confianza de Andrew, le cuenta que ella sabía de nuestra relación oculta, así como también que supo de mi embarazo y que por años se guardó el secreto de que ella sabía que era él quien le había "desgraciado" la vida a las outher y a Serena.
—¿Fuiste tú ?— Lo cuestiona Darien sorprendido luego de que Rei hace mención de que sabe que fue él quien le disparó a Michiru en la cara, arrojó a Haruka desde el segundo piso e hizo explotar la mansión de las outher, causando la momentánea muerte de ellas y que después revivieran como ahora han vivido— Pero si no te gustaban las armas ni…
—¿Y que me quedaba?— Le responde Andrew furioso— Tuve que conseguirlas de manera clandestina con Yakuzas y aprender a usarlas. ¿Qué otra opción tenía, Darien? ¡Ustedes tienen poderes, yo no!
Darien mira a mi querido Andrew apenado. Desde esta dimensión en que puedo ver a traves de la mente de cada uno de ellos pero no intervenir, sé que Darien esta avergonzado al recordar que me propuso tener relaciones sexuales sin siquiera saber que yo era la novia de su mejor amigo.
—Créeme que si hubieras sido honesto conmigo los hubiera ayudado a Makoto y a ti— Le dice.
Sé que Darien es honesto con sus palabras, pues aunque ante los ojos de todos es un tibio, lo cierto es que Andrew nunca le pidió ayuda pues no confiabamos en nadie, y Rei no solamente huyó de su vida sin despedirse y ocultandole sobre los hijos que esperaba, sino que además le hizo creer que era lesbiana y que estaba enamorada de Minako; aunque eso por supuesto no justifica que le haya sido infiel a Serena con cuanta mujer en la que veía parecido con Rei, ni que me propusiera sexo por su absurda venganza y se acostara con Setsuna; sin embargo, antes de que Andrew pueda responderle, Aries comienza a reir de manera socarrona.
—No hiciste nada ni por defender el supuesto amor que le tenías a mi madre, ya parece que ibas a ayudar a otros.
La mirada de Darien se encuentra con la de su hijo, pero antes de que puedan comenzar una discusión, Hanabi y Minako, por medio de la teletransportación irrumpen en la sala, acompañadas de los padres de Andrew, Unasuki, su marido y los dos hijos de que tuvo; quienes lucen asustados.
—¡Andrew!— Exclama Unasuki preocupada al verlo mientras corre a abrazarlo .
—¿Dónde está Midori?— Pregunta quien fuera mi suegra con preocupación.
—Disculpen los inconvenientes de la teletransportación— Dice la hija de Rei y Darien— Y por cierto, señor Furuhata, despreocupese por lo ocurrido en su consultorio. Incineré el cadáver y limpié, así que ahí no ha ocurrido nada, y como ante las leyes japonesas Jaedite desapareció hace más de veinte años nadie lo buscara así que no hay delito que perseguir.
Para mis suegros y Unasuki, sin duda ha sido un día de muchas impresiones, pues estaban en su reunión de ateos y escépticos cuando Hanabi llegó, y bajo amenazas los teletransportó para a la casa secreta de Rei con tal de ponerlos a salvo, pues supuso que Luna mandaría a alguien tras ellos.
Andrew entonces comienza a contarles a sus padres sobre la relación clandestina que tuvo conmigo, les explica porque se fue de Tokio, y que en realidad Midori es mi hija y no de un desliz que tuvo como les hizo creer; sobre lo ocurrido en casa de las outher, y la desaparición de nuestra hija, y entonces, mis suegros y mi cuñada, comienzan a sollozar, pues ellos adoran a Midori.
—Por eso siempre les pedí que vendieran el crown y vinieran a vivir conmigo a Londres— Les explica mi amado Andrew.
—¡Tan lindo! ¿No?— Se burla de mí Serenity, pues pese a que ambas estamos atrapadas en esta dimensión, pero cada una en su infierno personal, somos capaces de escucharnos la una a la otra— ¡Lástima que pronto se quedará sin la bastarda!
—¡Deja en paz a mi hija, maldita arpía!—Le respondo furiosa.
Y es que aunque ella al igual que yo tampoco puede intervenir en el mundo de los vivos para hacer las cosas a su favor, lo cierto es, que por desgracia, Luna y su séquito llevan las de ganar, pues mi pequeña está encerrada en esa mazmorra a la que Andrew ni mis amigas pueden irrumpir para ayudarla.
¡Tengo miedo de que sacrifiquen a mi niña! Pues si muere en el próximo equinoccio de primavera, Luna irá tras ella cuando reencarne para esclavizarla como lo hizo conmigo en el Milenio de Plata.
¡Hola! Pues bien, aquí tengo listo un capítulo más de este fanfic que espero les haya gustado.
Les comento que pensé plasmar la pelea entre Darien y Rei vs Zoycite y Kunzite cuando él va a rescatarla, pero después de pensarlo llegué a la conclusión de que no aporta mucho a la trama porque pues este fanfic es de Makoto, Andrew y su hija; aunque si voy a hacer un spin off de un par de capitulos de como es que Rei y Darien tuvieron a Aries y Hanabi y los motivos de su separación .
Y bueno, antes de responder a los comentarios, les comento que subí un one shot titulado "DESTINO MALDITO". Si les gusta el toppic de las almas gemelas y el destino los invito a leerlo.
Ya por último, agradezco mucho a cada uno de los que me leen:
Hospitaller Knight: Pues sí, a la chiquilla no le quedaba más que burlarse porque no sabe si de esa va a salir viva, y sí, Luna amaba a la reina de manera romántica, jeje
Marijo San Lucar: Me alegra que te haya gustado este capitulo, y claro que Serena es cobarde por no haber apoyado a las inner.
Aracox: Ya pronto va a salir tu engendra de nuevo, y tambien tu amor, jeje. Y pues ya veremos quien se salva o quien mas muere, jeje
Karina Souza: Gracias por las charlas. Me alegra saber que sigues leyendo la historia, y como te lo dije, eres bienvenida a comentar si gustas. Yo recibo cada comentario de muy buen agrado.
LadyJupiter/OpaloHope: ¡Pues al fin la nena tiene aliados! Ahora no solo cuenta con su padre y su novio; sino tambien con Rei, Hanabi y Darien.
Athena: Pido perdón si te ha causado un poco de molestia ver en esa situación a tu sailor favorita, pero te aseguro no me cae mal, de hecho en el fanfic RECUERDOS ROBADOS es super feliz con Seiya.
Clarissa de Shields: Gracias por tus votos. ¿Qué te pareció Darien y lo que se llega a nombrar de su relación con Rei? Sé que te encanta esa pareja tanto como a mí, y aunque Darien en este fanfic ha cometido muchos pero muchos errores ya les ando haciendo un spin off.
Evelyn Daniela y SusiSan: Gracias por los comentarios en facebook.
Laguyaya y ValeferT: Gracias por los votos en wattpad
Universo de Dante: Gracias por agregar esta historia a favoritos. ¡Bienvenido a comentar cuando gustes! Siempre respondo los comentarios.
Lectores anónimos: Muchas gracias por estar ahí leyendo. Animense a comentar, como pueden ver, siempre respondo los comentarios.
En fin, espero tengan bonita semana y subir siguiente capitulo el proximo fin.
Edythe.
