Amargo recuerdo, dulce olvido – Fic
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«Quiero cantar, quiero gritar
Quiero vivir en libertad»
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Cd. Tokio, Japón.19 de Agosto. 2020 – 12:48 am.
Hinata moría de sueño y aún no veía la forma de cómo acercarse a los integrantes de aquel grupo, hasta que visualizó a uno de ellos sobre la barra de aquel lúgubre bar. Sigilosamente se acercó a él y tosió para llamar su atención.
− ¿Eh… se te perdió algo? – Preguntó aquel sujeto al voltearse hacia ella, Hinata se quedó muda al ver la hermosura de aquel sujeto y solo atinó a señalarle el poster y el CD más reciente de ellos.
− Ah ya veo, ¿Quieres un autógrafo? Te costará tocarme la polla. – Dijo haciendo que la ojiperla se quedara estupefacta por lo que había escuchado. – Jajaja, es mentira. – Reconoció aquel sujeto por la actitud tan inocente que tomaba su "fan". – ¿Para quién va dedicado? – Preguntó cortésmente.
− H-Hanabi… Hanabi Hyûga, por favor. – Pidió un tanto cohibida. – Y… si no es mucha molestia…
− ¡Hey Sai! ¿Has visto donde fue el bastardo de Naruto? – Preguntó otro pelinegro quien se acercaba hacia ellos. Hinata quedó nuevamente atónita por la belleza que poseía el otro sujeto.
− No lo sé Shikamaru, no soy su niñera.
− Emm… p-por favor… ¿Usted también podría firmar esto? – Pidió la ojiperla armándose de valor para interrumpirlos.
− Claro. – Fue lo único que dijo el otro sujeto mientras tomaba el plumón que traía Sai y se dedicaba a firmar.
− ¡Hey estúpidos!, encontré al Dobe.
La voz detrás de ellos dejó a Hinata perpleja. Vislumbro al tercer pelinegro llegar hacia ellos y si los dos tipos anteriores estaban guapos, ese quién llegaba era realmente hermoso, era como un adonis… empezó a darle la razón a su amiga Sakura al ver a los tres chicos juntos mientras hablaban. Los ojos azabaches del tercer pelinegro la inspeccionaron de abajo hacia arriba y ella automáticamente se sonrojó.
− ¿Qué diablos estoy haciendo? ¡Necesito las firmas, no estoy aquí para admirar a esos tipos! − Se regañó internamente.
− ¿Y dónde diablos fue? – La pregunta del tal Shikamaru hizo que Hinata regresara a su realidad.
− Vi que estaba saliendo por atrás del establecimiento, al parecer se dirigía hacia el parque.
Hinata abrió los ojos al escuchar la respuesta de aquel adonis, esa era su única oportunidad de conseguir todas las firmas y uno de ellos ya se le estaba escapando.
− ¡Por favor! – Exclamó desesperada antes de que alguien más dijera algo. − ¡Firma! – Pidió extendiéndole las cosas al último azabache, él la miró extrañado por la actitud tan repentina que empezaba a tomar. − ¡Por favor! – Exigió al ver que él no le hacía caso.
− ¡Bien, bien! – Dijo el azabache − ¿Aquí?
− ¡Donde quieras! – Respondió desesperada olvidándose por completo de que hacía unos segundos estaba babeando por los tres chicos.
− ¡Listo!
− ¡¿Por dónde dices que se fue?! – Dijo un tanto alterada.
− Por el parque…
− ¡Gracias! – Hizo una rápida reverencia hacia los tres y corrió hacia la salida trasera del lugar.
− ¡Oye pero… Naruto no te firmará… − La voz de Shikamaru se apagó al ver como se alejaba aquella mujer.
− Pobre. – Dijo Sai. – Se llevará una gran decepción.
− Al parecer no es una de nuestras fans. – Declaró Sasuke a lo que Shikamaru y Sai solo asintieron.
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«Quiero morir cerca de ti
Quiero encontrar lo que perdí»
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.:.19 de Agosto. 2020 – 01:37 am.
Hinata corrió con todas sus fuerzas hacia el parque, buscando alguna silueta que se le asemejara al último integrante de esa banda.
− Dónde estás… − Se decía y pronto lo visualizó a no más de ocho metros. − ¡ESPERA! – Gritó con todas sus fuerzas, logrando que aquel sujeto se volteara brevemente. Hinata corrió una vez más con todas sus fuerzas para alcanzarlo, pero el sujeto nuevamente comenzó a caminar sin prestarle mucha atención. − ¡Por favor detente! – Pedía agitada, pero él no hacía caso.
Y antes de que llegara hacia la carretera, algo lo jaló hacia atrás.
Hinata se encontraba sin aliento mientras tomaba la chamarra de aquel rubio.
− Por fin te alcancé. – Dijo sonriente y sin aliento.
Naruto estaba enojado, ¿Quién diablos era ella como para tomarlo desprevenido?
− Por favor, necesito tu autógrafo. – Pidió al ponerse frente a él y acercarle el plumón junto con el CD y el poster de la banda. Entonces lo vio claramente, aquel tipo era todo lo contrario a sus tres compañeros, mientras los otros eran de ojos negros y cabellos azabaches, aquel sujeto tenía los ojos más hermosos que ella pudiese imaginar, eran tan azules como un cielo despejado y sus melenas doradas caían vigorosamente sobre su perfecta cara bien contorneada. En un momento ella se sintió extremadamente nerviosa y pronto sus mejillas ardieron ante sus impuros pensamientos.
Naruto la veía delante con un poster y el cd de la banda extendida hacia él, y en un arranque de ira el rubio golpeó la mano de la ojiperla haciendo que el plumón y las cosas se cayeran al suelo. Los ojos de Hinata se abrieron de par en par… ¿Por qué?
Quedó paralizada.
− Ni se te ocurra seguirme, no te firmaré nada. – Dijo seriamente aquel rubio al pasar por su lado.
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- ¡Hina por favor!, te juro que este será el único favor que te pida… ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favooor!
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La voz de su hermana resonó en su cabeza. Era una promesa.
Y armándose de valor se volteó muy furiosa.
− ¡¿Acaso se te caerá la mano por firmarme?! – Gritó con todas sus fuerzas, pero el rubio siguió su caminar. Hinata no lo aguantó más y lo alcanzó.
− ¡Dije que dejaras de seguirme! – Exclamó el rubio muy molesto.
− ¡Solo quiero un autógrafo! – Replicó ella.
− ¡Maldita sea, yo no doy autógrafos! – Respondió exasperado.
− Por favor… − Suplicaba ella.
El rubio se volteó enojado para encararla y entonces la luz del farol del parque la iluminó perfectamente…
Detalló todos los bordes de su cuerpo hasta terminar en las comisuras de sus labios y una idea maliciosa se le cruzó por la mente, haciendo que una sonrisa descarada apareciera en su rostro.
− Por un autógrafo mío, ¿Qué estas dispuesta a hacer? – Le dijo mientras contemplaba sus finas facciones haciéndola sentir incomoda.
A Hinata no le gustó el tono que ese tipo había utilizado para formularle tal pregunta y menos como empezaba a mirarla.
− ¿A q-que te refieres? – Dijo intimidada mientras trataba de ver hacia otra parte.
Naruto se acercó lentamente hacia ella, como si de un animal salvaje que asecha a su presa se tratase.
− Bueno… digamos que estaba en busca de una sexoservidora. – Confesó al llegar hacia ella y sin pedir permiso tomó uno de sus mechones de cabellos que caían a los cotados de su rostro. – Y también digamos que no tengo suficiente dinero como para un Motel.
Hinata se quedó sin habla mientras sentía flaquear por aquella respuesta. Naruto contempló su reacción y sonrió aún más.
− Para que lo entiendas, yo quiero sexo y tú mi autógrafo. ¿Qué dices?
Hinata tragó en seco al no salir de su asombro. Naruto se acercó aún más a ella e inhaló en su oído.
− Entonces…
− ¡Olvídalo! – Exclamó Hinata alejándose bruscamente de él.
Naruto sonrió autosuficiente y luego suspiró.
− Tú te lo pierdes. – Sentenció dándose media vuelta para emprender nuevamente su camino.
Hinata quedó ahí deshecha mientras lo veía alejarse, su única oportunidad de recolectar todos los autógrafos para su pequeña hermana se le estaba yendo, pero… ¿Por qué?
.:.
− ¡Por favor Hinata, es lo único que te pido!
…
− No seas tonta, ve y consigue esos autógrafos para tu hermanita.
.:.
Sakura le había dado algo muy valioso para ella con tal de cumplir aquella promesa que le había hecho a su hermana.
Hanabi era su mundo… su cuerpo solo un objeto.
− ¡ESPERA! – Gritó desesperada, sintiendo el corazón bombear alocadamente en su pecho.
El rubio detuvo su caminar muy sorprendido, había jurado que aquella mujer se negaría.
Hinata sollozó y él rápidamente se volteó.
− A-Acepto. – Decía sonriente mientras que de sus ojos aperlados caían unas cuantas lágrimas.
Continuará.
¡Gracias por el apoyo!
Pronto traeré la continuación de esta y otras historias. ¡Gracias por haber leído hasta aquí!
~Sigo reeditando…
