Encuentro con un Misterio: Fotos Pérdidas

Anthony despertó con el molesto ruido de la alarma. Se levantó de mala gana y buscó a ciegas la mochila donde tenía el condenado aparato. Cuando dio con la mochila buscó con frustración el teléfono. El molesto sonido dejó de sonar, señal de que la alarma se pospondría cinco minutos. Chasqueó la lengua disgustado, no quería volver a escuchar el molesto pitido. Cuando encontró el dichoso teléfono desactivó la alarma. Los flashes de la noche anterior llegaron a su mente terminando de despertarlo. Se apresuró a levantarse y a salir de la habitación. El olor a café inundó sus fosas nasales y con velocidad se dirigió a la cocina en ella encontró a la pelirroja sirviendo dos tazas.

—¿Para mí? —preguntó el chico sin anunciarse.

Lily pegó un bote. Detestaba esa faceta silenciosa del chico.

—¿Por qué haces eso? La próxima vez di que estás ahí —reprendió la bruja.

—Lo siento, no suelo ser muy hablador antes de tomar café.

—¿Qué tal te fue anoche? —preguntó la pelirroja ofreciéndole una taza con café.

El chico sopló el contenido antes de darle un tragó. Dejó escapar un suspiro de satisfacción sintiendo como el café lo despertaba por completo.

—Me fue horrible, un mago me vio —dijo el chico disgustado consigo mismo.

—¿¡Disculpa!?

—No te alarmes, le entregué el sobre y escapé —resto importancia el menor.

—¿¡Le entregaste el sobre!? —preguntó alarmada Lily—. ¡Estás loco! ¿A quien se lo entregaste?

El chico meditó la respuesta unos segundos antes de palidecer.

—Creo que no fue mi mejor movimiento —admitió el chico.

—¡Santos magos!

—No te estreses, creo que el chico vivía ahí, me interceptó frente a la puerta principal. Si fuese un extraño las protecciones esas no lo hubiesen dejado entrar ¿no?

Lily frunció el ceño y asintió.

—Lo más probable es que se trate de Teddy. No me sorprendería que mi padre este armando una investigación para descubrir quien burló sus preciadas protecciones.

—No te des mala vida, jamás sabrán que tuviste que ver o que un muggle fue quien lo hizo —dijo el chico terminando su taza de café.

—Lo importante es que entregaste la carta.

El chico se encogió de hombros antes de darle otro trago a su preciado café.

—¿No deberías estar preparándote para ir a trabajar? —cuestionó el chico.

—Así es, pero debo desayunar antes de partir de lo contrario Scorpius me dará otra de sus charlas sobre lo importantísimo de desayunar —dijo con sarcasmo la pelirroja pero sin poder ocultar la sonrisa sincera que se posó en sus labios.

Anthony ocultó su risa tras su tasa de café, dijesen lo que dijesen era obvio que la pelirroja también había caído por su rubio amigo.

—Como sea, ve a recoger tus cosas —dijo la chica olvidando el tema anterior—. Antes de ir a trabajar te llevaré a tu departamento.

—Por cierto Lily ¿Qué crees que haga tu padre con la profecía?

—No lo sé —respondió tras meditar un poco—, mi padre es bastante impredecible, por lo menos para mí. Solo espero ser parte de sus planes para estar al tanto de todo.

Scorpius desayunaba calmadamente con sus padres en la mansión. Había llegado pasada la medianoche. Después de acompañar a Lily hasta su departamento y asegurarse de que Anthony estaba a salvo regresó a su casa. Fue a sus aposentos se colocó su pijama y durmió hasta que su madre con un escándalo entró a la habitación emocionada para despertar a su hijo.

Scorpius miraba a su sonriente madre con el ceño fruncido. No entendía cuál era el afán de Astoria de despertarlo temprano después de algún evento social.

—No me mires así —mandó Astoria con el ceño fruncido a su hijo.

—¿Cómo quieres que te mire, madre? Me has despertado muy temprano.

—Hay que aprovechar el día —simplificó la mujer.

Draco ignoraba el intercambio de madre e hijo acostumbrado a los constantes desacuerdos del par. Astoria era demasiado entusiasta en algunos aspectos y amaba atosigar a su hijo con ellos. El rubio leía tranquilamente El Profeta cuando una noticia llamó su atención y decidió que su hijo debía estar enterado.

—Scorpius —llamó el hombre interrumpiendo la verborrea de su esposa sobre el evento al que asistieron la noche anterior—. Lee esto.

Scorpius recibió el profeta y leyó el enunciado.

"LILY POTTER ASEGURA NO SER UNA INCOMPETENTE

Todos están acostumbrados a mis agradables noticias sobre eventos, acontecimientos importantes y otros asuntos de interés pero esta vez; mis amados lectores; compartiré con ustedes una noticia bastante trágica.

El día de ayer, estaba emocionada por la fiesta de cumpleaños de Sebastián Nott. En la mañana preparaba las preguntas que haría al festejado y a sus invitados pero una urgente llamada interrumpió mis planes. No se imaginan el desconsuelo que sentí cuando uno de mis contactos me informó que la familia Stewart había sido asesinada. Con prisa me preparé para ir al lugar.

Cuando llegué, me encontré con la terrible escena. Había Desmemorizadores controlando a los muggles del lugar y los aurores estaban por toda la calle. Algunos entraban y salían de la casa, después de todo, Almagor Stewart era un mago importante de la división de investigación. Hice preguntas a muchas personas, muggles, Desmemorizadores y a aurores por igual; necesitaba saber que había sucedido para informarles lo que había acontecido. Pero como en otras ocasiones fue groseramente ignorada. Aunque no todo es lamentable, Lily Potter encargada de resolver el caso del misterioso hombre que asesina familias de magos importantes y secuestra a alguno de los hijos fue amable al responder mis preguntas.

Fue cordial al hablar conmigo, después de todo en la escuela, a pesar de ser menor que yo fuimos buenas amigas, especialmente cuando Lysander era mi compañero de casa y mejor amigo; porque todos recordamos que él fue su novio antes de su terrible asesinato a causa de un robo.

Regresando al evento del día de ayer, cuando le pregunté a la aurora Modig sobre el caso se mostró algo nerviosa; como cada vez que le pregunto sobre sus casos. Indagué por la seguridad de las personas del mundo mágico y me aseguró que ella y su equipo trabajaban duro para mantenernos a salvo, a la vez que trataban de resolver los casos. La aurora me aseguró que la negligencia y la lentitud a la hora de resolverlo no recaían en ella. Afirmó que hacía todo lo posible para no decepcionar a su padre quien es el actual jefe del Departamento de Seguridad Mágica y salvador del mundo mágico.

La aurora antes de regresar a la investigación aseveró que se encargaría personalmente del culpable para darles paz a las víctimas y no descansaría hasta encontrar a las personas desaparecidas. Lily Luna Potter señaló con bastante fuerza que su trabajo no estaba sobre valorado pero que su equipo de trabajo tal vez sí…

Scorpius dejó de leer la noticia. Miró a su padre quien esperaba su reacción expectante.

—Por suerte Lily no lee el profeta de lo contrario Liana tendría mucho de qué preocuparse —comentó el rubio regresándole El Profeta a su padre.

—Debo admitir que estos asesinatos me tienen preocupado —comentó Draco.

—¿Por qué lo dices? —preguntó Astoria interesada.

—Porque la mayoría de las familias asesinadas eran importantes en el los negocios. Temo por nosotros, no quiero que mi nombre salga en ese periódico de cuarta ni mucho menos que digan que mi hijo está desaparecido —aclaró el rubio.

—¿Por qué crees que nosotros seriamos blancos? —peguntó Scorpius interesado en las palabras de su padre.

—Solo sospecho, no estaría de más ser precavidos. Aumentaré la seguridad de la mansión y te suplicaré que tengas cuidado —advirtió a la final Draco a su hijo.

—No hablemos de estas cosas en la mesa, son malas para la digestión —dijo Astoria con una expresión de disgusto.

—¿De qué quieres hablar, madre? —preguntó Scorpius rodando los ojos.

—Del evento de ayer, obviamente —dijo Astoria recomponiendo su sonrisa—. Debó admitir que todo estuvo divino. Amanda y Sebastián hacen una encantadora pareja.

—Dile eso a Blaise y tal vez algún día termine de aceptarlo —comentó Draco.

—Blaise es un poco dramático —restó importancia Astoria.

—Ponte en su lugar, la unión de esos chicos es bastante vergonzosa para sus familias.

—Sé que lo es querido, pero si nosotros no le prestamos atención el resto tampoco lo hará. Pero debo agregar, aunque suene aberrante, agradezco que otra noticia azotara en aquel entonces. Así disimuló un poco el escándalo de Amanda y Sebastián.

—¿Qué escándalo? —preguntó interesado Scorpius.

—Cuando salió el escándalo de tus amigos fue la comidilla de la sociedad mágica —comenzó a explicar Astoria—. Pero a los pocos días una noticia, mucho peor, salió a la luz. Encontraron muertos al matrimonio Wright. He de admitir que esa familia nunca me agradó.

Draco rodó los ojos.

—No comiences, Astoria.

—¡Pero es verdad! Se creían lo mejor de lo mejor. Ni hijos podían tener, tuvieron que adoptar a la final y juraban que el niño era de ellos —dijo disgustada la mujer.

—Necesitaban un heredero, estaban en su derecho, era lógico que lo consiguieran de una u otra forma —señaló el rubio mayor.

—No lo niego pero decir que era de ellos y que lo tuvieron fuera del país ¡por favor! Todo el mundo sabía que la vieja Ámbar Wright no podía tener hijos. Sin embargo, te puedo asegurar que el niño era del padre después de todo eran similares; pero qué ella lo haya concebido ¡Ja! a otra con ese cuento.

—Astoria, por favor —advirtió Draco.

—Un momento —dijo Scorpius sintiendo repentina curiosidad—. Dijiste que el matrimonio fue asesinado ¿qué pasó con el hijo?

—Pues te cuento —dijo Astoria lanzándole una mirada de triunfo a Draco quien negó resignado—. El chico desapareció, nadie volvió a saber de él. Yo creo que él fue quien asesino a sus padres, el pobre era presionado constantemente y por lo que me enteré Ámbar era bastante malvada con él, era obvio que el chico era producto de una infidelidad de su esposo; la pobre debía callar si quería que su esposo no la desechase por otra bruja que pudiese darle un heredero.

—¿Hace cuánto sucedió eso? —preguntó Scorpius.

—¿Acaso no prestas atención a mis palabras? —Preguntó Astoria con el ceño fruncido—. Cariño, ya mencioné que fue poco después del escándalo de tus amigos.

—Suficiente de chismes, ahora si no les molesta desearía terminar mi desayuno de manera tranquila —dijo por última vez Draco.

Scorpius asintió en silencio y Astoria siguió comiendo desganada mirando de mala manera a su esposo.

—Eres un aguafiestas —señaló Astoria.

—¡Mujer! ¡Intento comer! —exclamó Draco.

—¡Eres insoportable!, bien ¡continua tomando el desayuno solo! —vociferó Astoria levantándose de la mesa—. Iré a visitar a Narcissa, tal vez a ella no le moleste el sonido de mi voz. No como a ti, que cada vez que abro la boca te disgustas. —Sin más Astoria salió del comedor contrariada.

—¿Me perdí de algo? —preguntó el menor a su padre.

—Ignora a tu madre, son cosas de mujeres.

—¿Son cosas de mujeres o la disgustaste de alguna forma ayer?

—Creo que ambas —dijo Draco antes de tomar un sorbo de su jugo de manzana.

—Padre, sinceramente, tú no aprendes —dijo el rubio antes de ponerse de pie—. Debo salir, después de todo, terminarás el desayuno solo.

Scorpius regresó a su habitación para arreglarse. Lo que le había dicho su madre lo había inquietado un poco, debía comunicárselo a Lily.

Lily llegó a su oficina temprano en la mañana como cada día pero antes de entrar uno de sus compañeros se acercó para decirle que su padre la estaba esperando. Agradeció al auror por avisarle y con prisa se dirigió al encuentro. Harry revisaba unos informes cuando la recibió.

—¿Me necesitabas para algo? —preguntó Lily tras cerrar la puerta.

Harry miró a su hija y en silencio asintió.

—Ayer en la noche algo sucedió —comunicó el mayor. Lily se calmó internamente, su padre le hablaría de las profecías, estaba segura de ello.

—¿Algo grave?

—Depende del punto de vista en el que lo veas. Alguien dejó esto en manos de Teddy —dijo el moreno entregándole a su hija el pergamino.

Lily se sintió alivia tras escuchar esas palabras. No se había equivocado, si había sido Teddy quien recibió la carta. Leyó el contenido aparentando calma, y a medida que avanzaba en la lectura se mostró perturbada.

—¿Qué crees que signifique esto? —preguntó Lily queriendo escuchar la opinión de su padre.

—Problemas, me temo.

—¿Qué harás?

—Por el momento reuniré a un equipo capacitado para trabajar en esto. No sería conveniente si todo el mundo conoce la profecía, no quiero que una tragedia como la de mis padres se repita.

—¿Para eso me has llamado? —Harry asintió—. ¿Qué quieres que haga? —preguntó esta vez la pelirroja.

—Quiero que escojas a dos de tus mejores aurores para trabajar en este equipo que formaré. Pero recuerda que no puedes dejar de lado el caso principal en el que trabajas. Creo que es necesario que miembros de tu equipo trabajen de cerca con nosotros, aunque debo advertirte que seas cuidadosa al escogerlos.

—Tienes razón —aceptó Lily—. ¿A quién más tienes en mente?

—Tu madre, tus hermanos, Hermione, Ron, Luke Fuscoe y Kingsley. Son de mi entera confianza.

—¿Luke Fuscoe es de tu entera confianza? —inquirió Lily con una ceja alzada.

—No, pero necesito a los inefables trabajando en esto. Si le ofrezco a Luke un lugar en el equipo después no intentará quitarme el caso.

—Tienes un punto…. Papá ¿crees qué Hermione quiera trabajar conmigo después de lo que sucedió? —preguntó dudosa Lily.

—No lo creo, lo hará —sentenció Harry—. Más tarde hablaré con tus tíos. Además, necesito la mente de tu tía. Intenta no ser grosera con ella.

—Yo me controlaré si mis tíos lo hacen, detesto que hablen mal de mi novio.

Harry asintió.

—Por cierto, ¿a quién planeas escoger?

—Tengo a varios en mente pero quiero asegurarme bien antes —contestó Lily.

—Muy bien, confío en tu criterio, puedes marcharte —ordenó Harry.

Lily asintió a las órdenes de su padre y tras una breve despedida salió de la oficina dejándolo a solas. El moreno dejó salir un largo suspiro. No había dormido casi pensando en la bendita profecía. A la media hora unos toques en su puerta se escucharon concedió el adelante y entraron sus amigos.

—¿Qué sucede, compañero? —preguntó Ron a modo de saludo.

Harry observó a sus amigos, sabía que con ellos se tardaría más en charlar. Los invitó a tomar asiento. Colocó hechizos silenciadores en la estancia y miró a sus amigos con seriedad.

—Sé porque nos has llamado, te habías tardado —dijo Hermione de brazos cruzado.

—Según tú para qué los he llamado.

—Para hablar de Lily.

—Nunca se te escapa nada —comentó Harry con una tenue sonrisa.

Hermione dejó escapar un suspiro.

—No me disculparé con Lily si es lo que quieres.

—No te pediré tal cosa, solo quiero asegurarme de que serán capaz de dejar de lado las riñas familiares y se concentraran en el trabajo.

—¿Qué ha sucedido? —preguntó Ron comprendiendo mejor—. Nos enviarás a una misión con Lily.

—No, formaré un equipo de investigación y Lily estará en él.

—¿Qué investigaremos?

—Esto —dijo el moreno tendiéndole el pergamino a Hermione.

—Harry, esto… —comentó por lo bajo Hermione tras leer el pergamino.

—Lo sé es preocupante, los necesito para resolver esto. Lily está trabajando en los casos de asesinatos en serie que han surgido últimamente. El caso anterior tuvo una peculiaridad, el culpable dejo en una de las paredes un mensaje…. —Harry le ofreció un reporte a la pareja—. Como verán escribieron en una de las paredes de la habitación de Shamir Stewart "Lo hijos del olvido no dejarán de lado los pecados del mundo mágico. No olvidaremos lo que nos han hecho". Sospecho que la profecía habla de ellos como nuevos magos oscuros.

—¿Qué quieres que haga? —preguntó Hermione seria.

—Le había pedido a Ginny que se encargue de investigar a los magos sangre pura de nuestro país, sé que la investigación tardará, pero debemos descubrir cuanto antes sobre quien tratan estas profecías.

—Ayudaré a Ginny cuanto antes, juntas cubriremos más.

—¿Y yo qué haré? —preguntó Ron.

—Me ayudarás con los inefables.

—¿Con esos tipos?

—Necesito que te mantengas cerca de Luke, no confío en ese hombre. Sin embargo, admito que necesito ayuda del Departamento de Misterios pero estaré más relajado contigo ahí.

—Está bien. Todo sea por un bien mayor —dijo por lo bajo el pelirrojo.

Lily regresó a su oficina y agradeció la decisión de su padre. Ahora estaría al tanto de toda la investigación. Conociendo a Scorpius querría estar al tanto y el rubio les contaría a sus amigos. Leyó los informes de todos los aurores a su cargó y tras meditarlo largo rato mandó a llamar a Jack y a Athens. Espero pacientemente la llegada de ambos. A los pocos minutos unos toques en la puerta le anunciaron su llegada.

—Adelante.

Los solicitados entraron a la oficina de Lily.

—¿Solicitó nuestra presencia, Aurora Modig?—preguntó Jack parándose frente al escritorio de la pelirroja.

—Tomen asiento —ordenó la pelirroja permaneciendo seria.

—¿Ha sucedido algo grave? —preguntó preocupado Athens.

—Bastante grave, sinceramente. Mi padre reunirá un equipo para investigar algo muy importante relacionado con el caso en el que trabajamos y me ha pedido que escoja dos de mis aurores para trabajar en dicho equipo.

—¿Qué hay que investigar? —preguntó Jack interesado.

Lily miró al par de aurores con una expresión bastante seria.

—Por el momento no estoy autorizada para revelarles algo, pero estén al tanto pronto los convocaré para la primera reunión.

Los aurores intercambiaron una mirada curiosos.

—¿Tan grave es? —preguntó Athens.

—Bastante. Pero, ni una palabra de esto a nadie, ni siquiera al resto del escuadrón. ¿Entendido? —ambos asintieron a las palabras de Lily.

—Aprovechando que estamos aquí tengo información importante que reportar —dijo Athens guardando las celebraciones para más tarde.

—Adelante —dijo Lily sin perder la seriedad de su rostro.

—Hemos contactado a Lisa Macmillan, la novia de Shamir Stewart con quien salió de viaje —informó Athens.

Lily miró interesada al auror. En la fiesta de cumpleaños de Sebastián había conocido al matrimonio Macmillan.

—¿Ha dicho donde se encuentra su novio? —preguntó Lily, Athens negó.

—La chica informó que el pasado miércoles Shamir regresó a Inglaterra por una supuesta llamada urgente de sus padres —respondió el auror Longbottom.

—¿Algún testigo vio cuando Shamir llegó al país? —preguntó Jack entrando en la conversación.

—Lo vieron en la terminal pero cuando usó la chimenea para ir a su casa nadie más supo de él.

—Podemos asumir que el culpable lo tiene en su poder —dijo Lily maldiciendo por lo bajo.

—Así es, pero hay algo más —aportó Athens.

—¿Algo más? —preguntó Lily antes de liberar un suspiro cansado.

—Sí, han visto a Débora Patterson en el callejón Diagon.

—¿Cómo? —preguntó incrédula la chica.

—¿Estás seguro? —preguntó Jack bastante serio.

—Es lo que nos comunicaron.

—Eso es imposible —dijo Jack mosqueado.

—¿Por qué es imposible? —preguntó Lily con el ceño fruncido.

—Es solo que ha pasado mucho tiempo —respondió Jack con una expresión turbada.

—No me interesa —cortó Lily el drama de Jack—. Quiero que la busquen y la encuentren lo más pronto posible. Si realmente es ella necesitamos interrogarla.

—Ya he dado esa orden, varios aurores han salido en su búsqueda —aclaró Athens.

—Ambos, vayan a ayudar quiero que esa chica esté en una sala de interrogatorios esta noche —rugió Lily.

Débora Patterson era la víctima del segundo asesinato, se trataba de la bruja desaparecida de la familia, la segunda hija y al parecer la única superviviente.

La pelirroja se llenó de ansiedad esa chica era una pista importante. Debía investigarla. Se puso de pie, iba a salir a buscar también; necesitaba el testimonio de la chica. Abrió la puerta y se encontró de lleno con Scorpius a punto de tocar.

—Ahora no anticuado tengo que…

—Tengo información que te interesa —explicó Scorpius.

—No creo que sea más importante que lo que buscan mis compañeros.

—Eso lo decidirás tú —dijo el rubio con mirada fría.

Lily reconoció la mirada del rubio, significaba que no la dejaría marchar hasta que lo escuchara. Frustrada se hizo a un lado. Cerró la puerta y colocó un hechizo silenciador.

—¿Qué quieres? Más vale que sea importante.

—Escucha. Sebastián y Amanda…

—¿¡Esto es sobre tus amigos!? Allá afuera tengo una pista muy importante.

—Escúchame de una maldita vez, pequeña insolente.

Lily apretó los puños y asintió.

—Verás, hablaba con mi madre esta mañana y me contó que el escándalo de Sebastián y Amanda fue cubierto por otro mayor.

—Al punto, Scorpius. ¿Qué escándalo? —preguntó Lily más estresada a cada segundo.

—Un asesinato —dijo Scorpius.

Lily miró concernida al rubio, ahora si decía algo que llamase su atención.

—¿Por qué me dices esto?

—He comparado lo que me ha dicho mi madre con lo poco que ha salido en El Profeta y lo que tú me has contado, coincide mucho con los asesinatos recientes.

—¿En que es similar?

—El matrimonio fue asesinado y su único hijo desapareció.

Lily caminó por la oficina.

—¿Qué familia fue la victima?

—Los Wright —respondió el rubio—. El asesinato fue hace más de siete años.

—Hace siete años ni siquiera era aurora. Si es lo que insinúas, Scorpius, es una buena pista. No sé si el caso se haya cerrado pero si ha pasado tanto tiempo el archivo no está en los registros de los aurores, debe estar en el Departamento de Misterios —pensó en voz alta Lily—. Acompáñame, busquemos el reporte.

Con prisa salieron de la oficina de Lily y se dirigieron al elevador para ir al departamento de misterios. Si todo coincidía significaba que los asesinatos no iniciaron hace seis meses sino que hace siete años, pero necesitaba saber por qué se habían detenido. Llegaron al piso requerido, salieron del ascensor y caminaron por el largo pasillo de azulejos. Entraron al lugar y al poco tiempo Luke Fuscoe se asomó y observó a los jóvenes con una ceja alzada.

—¿Puedo ayudarles en algo, jóvenes?

—De hecho, sí. Señor Fuscoe, necesito que me facilite un archivo de un caso que sucedió hace siete años.

—Por supuesto pero… podría explicarme la presencia del señor Malfoy aquí —inquirió el mayor mirando al rubio desconfiado.

—Él fue quien me dio el dato. Me ha estado ayudando con la investigación —aclaró Lily.

—Bueno, pero recuerde que este no es un lugar abierto al público, lo permitiré porque confío en usted y en su criterio. Ahora, el nombre del archivo.

—Solo sé que fue hace siete años, se trata sobre el asesinato de la familia Wright —dijo Scorpius.

—Con eso es suficiente —dijo el hombre con un brillo travieso en la mirada—. Veamos, la familia Wright, hace siete años, si recuerdo bien el caso se cerró por falta de pruebas y pasó a manos de mis queridos muchachos. Si, sección treinta; estante B. Síganme por favor.

El hombre iba delante de la pareja. Luke caminaba por el lugar como si lo conociese al igual que la palma de su mano. Lily y Scorpius se sintieron perdidos, el lugar era inmenso. El viejo inefable se detuvo frente a un estante y con paciencia tomó el archivo requerido.

—¿Ese es? —preguntó Lily tomando el archivo.

—Así es, todo lo que descubrieron del caso está en esa carpeta. Espero sea de utilidad. Ahora, si no es mucha molestia les pido que regresen a sus quehaceres —dijo el hombre con una sonrisa.

La pareja giró para regresar por el largo camino que había recorrido pero nada más al girar se toparon de frente con la puerta de salida.

—¿Cómo es posible? —dijo por lo bajo Scorpius sorprendido.

—¡Oh, señor Malfoy! Esta habitación es sorprendente —dijo con una sonrisa traviesa el mayor—. Solo aquellos que realmente necesitan ayudan serán capases de recorrerla sin perderse. Es uno de los hechizos de seguridad del lugar.

Scorpius miró al extraño hombre y asintió. En su mente agradeció al cuarto por permitirle entrar y salir la vez que ingresó con Anthony. Aunque ahora que lo pensaba bien, chocar con los archivos de los mortífagos aquel día fue demasiada casualidad.

"Bendita sea la magia que hay en este lugar" pensó el rubio saliendo con Lily.

El rubio tomó la mano de la pelirroja y sonrió con altanería todo el camino a aquellos magos que lo miraban de manera dura. Regresaron a la oficina de Lily en silencio. Cerró la puerta y se aseguró de hacer los hechizos silenciadores correspondientes. Se acercó a su escritorio y tomó asiento. Sin esperar invitación el rubio se sentó frente a la bruja esperando que la chica terminase de leer el informe.

—¡No puede ser! —exclamó Lily indignada.

—¿Qué sucede? —preguntó Scorpius.

—¡Maldición! Alguien ha alterado el reporte.

—¿Cómo lo sabes? —preguntó Scorpius.

—Míralo por ti mismo.

El rubio cogió el reporte y lo observó. El reporte parecía normal pero en las hojas de datos de Leónidas Wright y Rupert Wright no estaban las fotos. Además, las fotos de las escenas del crimen tampoco estaban. El reporte tenía varias palabras tachadas.

—¿Qué crees que esto signifique?

—Significa que este caso fue el inicio de todo —dijo Lily de mal humor—. ¿Por qué crees que hayan desaparecido las fotos?

—Tal vez uno de ellos es el culpable —propuso el rubio.

—Tal vez —concedió Lily—. Será mejor que salga, buscaré a Débora por los momentos es una pista importante, luego iré con algún encargado de los registros de la población y veré si puedo encontrar alguna foto de estos hombres, algo debe haber. También consultaré más a fondo con el viejo Fuscoe, ese hombre es un archivero andante no hay caso que olvide.

Aporrearon la puerta en ese momento. Lily quitó los hechizos y permitió que entrasen.

—Aurora Modig. Hemos recibido otro llamado.

—¿Dónde?

—En el valle de Godric —dijo apenado el chico.

—¿¡Qué!? —preguntaron Lily y Scorpius a la vez.

—Scorpius, te alcanzo más tarde en tu casa.

—Está bien, yo regresaré a mi trabajo.

Scorpius salió de la oficina de Lily y fue testigo de la revolución de la oficina de aurores. Llegó al ascensor y se dirigió al Atrio del Ministerio. Mientras viajaba en el movido ascensor pensaba en el nuevo llamado, las cosas se ponían cada vez peor en el mundo mágico.