La historia no es mía, yo solo decidí pasarla a fanfiction por qué la verdad se me hizo bastante buena, créditos a quien se les deba dar jeje.
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— ¡Vamos Sasuke, no seas aguafiestas! Se trata de mí compromiso ¿Sabes? ¡Brinda conmigo-dattebayo! — Un eufórico chico de cabellos rubio y ojos azules gritaba sosteniendo una botella de alcohol junto a un pequeño vaso insistiendole a su mejor amigo que lo acompañara a brindar por él, había conseguido enamorar a la chica de cabellos chicle por la cual estuvo enamorado desde pequeño.
— Tsk, que gran molestia eres. — Dijo el azabache sentándose a su lado resignado, sabía que no se iba a deshacer de él fácilmente y que lo iba a molestar por días si no lo hacía. Naruto sonrió a más no poder mostrando su felicidad, sirvió en el vaso y se lo pasó, luego sirvió en uno para él y lo alzó al aire esperando que el otro hiciera lo mismo.
— Vamos, brindemos, levanta tu vaso Teme. — Sasuke le siguió el movimiento con una vena marcada en la frente y chocaron vasos. Naruto se tomó el vaso en un estilo de shot, Sasuke hizo lo mismo y sintió el alcohol quemándole la garganta mientras pasaba pero lo ignoró, viendo como Naruto si hizo una cara que no se molestó en ocultar.
— No sirves para beber. — Le dijo en un tono burlón ganándose una mirada asesina de parte del rubio que luego se transformó en diversión.
— Oiga, podría traerme algunos vasos más... ¡Gracias! — Naruto sonrió divertido sirviendo hasta el tope en seis vasos. — Te apuesto a que puedo terminar estos tres vasos más rápido de lo que tú podrías. — Cuidadosamente le pasó los otros tres vasos al Uchiha. — A la cuenta de tres... Uno... Dos... ¡Tres! — Rápidamente se llevó el líquido a su boca igualando a Sasuke, pero cuando posó su vista en éste, vió como él ya había terminado el líquido, su brazo estaba apoyado en la mesa y su barbilla en su mano, haciendo la indirecta de decirle que era lento. — ¡No es justo! ¡Pido la revancha! Me demoré porque yo fui el que contó! — 1
— Acéptalo y rindete de una vez, no puedes ganarme. — Hizo una sonrisa notoria y burlesca hacía el portador del Kyūbi. Eso hizo enojar a Naruto y abriendo otra botella, hizo el mismo procedimiento anterior. — ¿Quieres volver a perder? Por mí está bien. —
Luego de algunas rondas más, y Naruto perdiendo una y otra vez, el dueño del lugar les avisó que ya debían cerrar el local ya que era tarde. Sasuke y Naruto se pararon, pagaron la cuenta de las tantas botellas y salieron del lugar. En ese oscuro trayecto solo se escuchaba la risa de Naruto y como Sasuke lo insultaba continuamente.
— Ya... Ya basta de in-insularme~ que es tú culpa ta-también~ —
— Te insultaré cuánto se me dé la gana~... Porque... Porque eres un grandísimo tonto~ —
Ambos se tambaleaban tratando de mantener el equilibrio, tenían las mejillas coloradas y olían a alcohol. Mientras caminaban se contaban cosas del pasado y animaban a golpearse entre ellos para determinar su fuerza, llegaron al distrito Uchiha y hasta ahí se separaron y cada uno a su casa.
— ¿Dónde era?~... Ah sí... Me espera mí amor~... — Sasuke con pasos torpes se dirigió a la gran casa que tenía las luces apagadas, una vez en la puerta comenzó a golpear un poco fuerte. Vió como se encendieron las luces y vió como una pequeña figura se asomó por la puerta con asombro al verlo en ese estado. 2
— ¿Sa-sasuke-kun?... — Sasuke sonrió al escucharla, su hermosa esposa estaba parada en frente suyo portando una blusa de tirantes que dejaba ver su hermosa cintura y sus pechos junto con un pequeño short que dejaban a la vista sus hermosas piernas, en un movimiento inesperado la abrazó de la cintura y la apegó a su cuerpo, Hinata dió un brinco y al sentirlo tan cerca de ella sintió el olor que desprendía éste, sintiendo el alcohol mezclado con menta. — Estuviste bebiendo... — Dijo en un susurro, se suponía que solamente ella escucharía pero al tenerlo tan cerca él la escuchó y se separó y cruzó los brazos como si fuese un niño.
— Es culpa del idiota de Naruto~... Hinata~ — Ella lo miró prestándole atención a lo que diría. — Estoy... Estoy en casa~ — Ella sonrió asintiendo y tratando de llevarlo adentro empujándolo levemente. Pero escuchó como gruñó y lo miró de nuevo, está vez interrogante. — No me dijiste... Bi-bienvenido amor~... — Se sorprendió al escucharlo tartamudear, Sasuke, ¿Sasuke Uchiha había tartamudeado? 1
— Bienvenido amor. — Le dijo con una sonrisa, Sasuke entró a casa abrazándola de nuevo por la cintura dándole un pequeño beso en la frente, la soltó y se tambaleó hasta la sala, sentándose en el sillón más grande, Hinata lo siguió inconscientemente, él la miró e hizo señas con la mano para que se acerque, una vez cerca él la agarró de la muñeca y la tiró para que cayera encima suyo. — ¡Sasuke-kun! ¿Q-qué haces? — Sin quererlo, su cara se tornó un poco roja por el atrevimiento del Uchiha, la tenía apresada, la espalda de la joven se encontraba chocando contra el torso de él, como Sasuke tenía las piernas cerradas, ella estaba sentada encima de él. Sus brazos la atrapaban de una forma tan posesiva que se sonrojó aún más.
— Quiero estar así por siempre contigo... Porque te amo~ — Ella sentía que su corazón se derretía, aunque le gustaba su actitud de frío, distante y callado le comenzaba a gustar un poco el Sasuke de ahora. — ¿Sabes? Tu trasero está chocando contra mi- — 2
— ¡Sa-sasuke-kun! — Gritó Hinata con vergüenza, se tapó las manos ocultando su rojo rostro, al hacerlo lo escuchó reír, otra cosa que la sorprendió. Sasuke nunca había reído así, lo sintió tan natural, sin que forzara la risa, se descubrió la cara y se dió la vuelta para verlo, tenía una hermosa cara con esa sonrisa que adornaba su rostro, sus ojos los mantenía fijos en ella y el sonrojo por el alcohol en sus mejillas estaba presente. — También te amo y mucho... Déjame traerte un vaso con agua. — Hizo el intento de alejarse pero Sasuke hizo presión en sus manos para no dejarla salir.
— Te dije que me gustaba estar en esta posición~... Como sea, vete. — Sasuke cambió su humor tan repentinamente, la soltó haciendo que Hinata se parase y él se dió la vuelta en el sillón ignorandola. Le sorprendió mucho su actitud así que se acercó hasta él quedando a poco centímetros de su cara enojada.
— No lo dije para alejarme de ti... Es que pensé que como bebiste solo alcohol, necesitarías agua. — Trató de calmarlo, pero sin resultado algo optó por acostarse encima suyo abrazándolo. — Me haces sentir como si fuera la mala. — Dijo fingiendo tristeza formando un puchero, el azabache la contempló por unos segundos. A los segundos se cambiaron de posición gracias a él, ella estaba abajo y él arriba. — Sa-sasuke-kun... ¡No! Pa-para... Po-por favor... Sasuke-kun... — Hinata no podía contener la risa que salía de su boca, Sasuke había aprovechado y comenzó a hacerle cosquillas, su punto débil.
— Tengo que castigarte... Por portarte mal conmigo~... Eres una chica muy mala~ — A Sasuke le encantaba esa vista que tenía ahora, si bien su novia era hermosa, ahora con ese sonrojar y esa sonrisa que era provocada por causa de él, se la veía perfecta. A Hinata ya le estaba faltando el aire, no podía detenerlo porque evidentemente él era más fuerte que ella, sintió que paró y eso hizo que lo mirase, sin saber para dónde veía Sasuke, le siguió la mirada y notó que él estaba mirando sus pezones los cuales estaban erectos ¿Por qué? No lo sabía pero se sentía raro, al instante se tapó lo más que pudo. — Son preciosos. — Dijo con cierta admiración.
— N-no veas... Es vergonzoso... — Desvió la mirada conduciendola a la nada.
— Ya me decidí amor... Quiero hijos~ — Hinata se puso roja a más no poder cuando lo escuchó. — ¿Pueden ser unos tres? No importa si son... Son puras niñas, niños o intercalados, los amaré tanto como te amo a ti... ¿Y si comenzamos a intentarlo ahora?~ — Sasuke se apartó de ella y se quitó la camisa dejando su pecho desnudo. Cosa que ella aprovechó para salir debajo de él. 3
— ¿Y si me-mejor va-vamos a dormir? Po-podemos intentarlo otro di-día. — Trataba de mantenerse calmada pero nada servía, su voz temblaba de lo nerviosa que se había puesto, si bien, ya había tenido relaciones con su esposo, y ya habían hablado del tema de bebés no sabía si para Sasuke era el momento adecuado ya que recordó que él le dijo "Cuando se dé el momento tendremos al bebé". ¿Ese era el momento? Apartando sus pensamientos vió como Sasuke se enojó de nuevo, está vez haciendo un notorio puchero, se levantó del sillón y se fue a sentar en el comedor aún con los brazos cruzados. — Sa-sasuke-kun... —
— Hinata mejor pídeme perdón así no estamos peleados~ — Aún con su puchero la miraba. — No te rías, esto es serio, depende de la vida de nuestros futuros hijos, no quiero ser un padre viejo~ — Ella lo miró con ternura y una sonrisa, sin duda amaba al Sasuke borracho de ahora. Ya que estaban en la cocina aprovechó para servirle un vaso de agua fresca, le haría bien a su cuerpo y él lo tomó de un solo trago. 1
— ¿Quieres ir a la cama? Si obedeces mañana... Mañana podremos intentar tener un bebé. — Se paró detrás de él y lo abrazó por los hombros tratando de convencerlo, aunque a ella ya se le pasó el sueño él seguramente caería como mosca en la cama.
— Tú eres mí bebé~ — Se paró apoyándose en ella para subir las escaleras y no caerse en el trayecto, subieron en silencio, no sin antes apagar las luces siendo la luz de la luna su única fuente. Al llegar a la habitación Sasuke se sentó en la cama mirando a la nada después de sacarse los zapatos quedando únicamente en pantalones. 1
Ella se sentó a su lado, él la miró y aprovechó para robarle un beso. Hinata le siguió el beso lo más que pudo, lo había extrañado, estuvo de misión por dos semanas le hacía falta su esposo, profundizaron más el beso cuando ella introdujo su traviesa lengua en él, cosa que lo sorprendió más no se apartó, ninguno supo cómo pero ella ya estaba abajo de él con sus manos alrededor del cuello de Sasuke, se separaron por la falta del aire, el azabache bajó lentamente sus besos hasta el cuello dando algunas mordidas en el trayecto haciendo que su esposa soltara algunos suspiros.
— Mmgh... — Él era un experto en eso, sabía como hacerle sentir tales sensaciones con solo unas caricias, sus manos comenzaron a subir desde su cintura hasta los pechos por encima de la blusa comenzó a masajearlos. — A-ah S-sasuke... — Soltó un pequeño gemido que le encantó al susodicho haciendo los movimientos más rápidos. Le quitó la blusa y como no portaba sostén fue más fácil verlos, llevó uno a su boca saboreandolo como si de una paleta se tratara escuchando atentamente el gemido de su esposa y al otro seguía masajeandolo con la mano.
— Me encantas... Tu cuerpo es fascinante y tu voz es preciosa cuando dices mi nombre~ — A Hinata le encanta que su esposo fuese así con ella, la hacía sentir como si fuera una mujer única e inigualable, esa era una de las razones por la cual se había enamorado perdidamente de él, su carácter tan prepotente la hacía sentir así. Con la mano que tenía libre comenzó a bajar lentamente el short junto con las bragas tirandolas a alguna parte de la habitación, se separó del pezón de Hinata causando que ésta lo mirase con un leve sonrojo, descendió hasta su intimidad aún con su mirada en ella.
Lamió su entrada saboreando todo a su paso y con ayuda de sus manos que una se encargó de tocarle el clítoris ganándose gemidos más altos de ella y con la otra separó sus labios vaginales metiendo su lengua hasta donde podia estando así por un tiempo luego metió dos dedos en ella haciéndola arquear la espalda, luego de un tiempo escuchando los gemidos y suspiros de su amada cada vez que aceleraba un poco más vió como ella agarró con sus pequeñas manos las sábanas aferrándose a éstas como si su vida dependiera de ello.
— ¡Ah!... Sasuke... Ya n-no puedo m-más. — Dicho esto él comenzó a acelerar los movimientos de sus dedos en el clítoris y en su entrada, ganándose el primer orgasmo de la ex-Hyūga, lamiendo todo, fascinado por el sabor de ella, era única. Se separó viéndola como aún estaba sensible tratando de recuperar el aliento lo más que podía. Se sacó el pantalón quedando únicamente en boxer la agarró de la cintura poniéndola encima suyo, chocando intimidades, interponiendose únicamente la tela del bóxer, de a poco comenzó a apretarla, subiendo y bajando simulando embestidas.
— Hi-hinata... Te necesito — Gruñó el Uchiha, necesita estar dentro suyo, haciéndola tocar el cielo, se sentía tan bien hacer eso, tenía una vista perfecta, ella con su cabello pegado a su cara y cuerpo por el sudor, junto con sus grandes pechos que se veían algo rojos por tanto haberlos saboreado, respirando agitadamente con su boca entreabierta, su típico rubor en las mejillas y ni hablar de sus ojos, en ellos se podían ver el deseo y la excitación junto con un brillo particular.
— Ta-también te necesito mi a-amor... — Con sus manos le quitó el bóxer como pudo liberando al amigo de Sasuke que estaba liberando gotas pre-seminales. Se separó del agarre de sus manos y se agachó quedando su cara contra la hombría de Sasuke, lamiendo la punta le sacó varios gemidos y suspiros, lubricandolo así no le dolía al entrar. Movía sus manos tratando de cubrirlo mientras lo apretaba un poco, una vez ya lubricado se separó ganándose un reproche de éste viéndolo con una sonrisa.
— Me provocas como no tienes idea. — Se sentó encima suyo colocando su miembro en su entrada, bajando lentamente, sintiéndolo. Se apoyó en los pectorales de Sasuke, aún cuando ya lo habían hecho, no se acostumbraba al tamaño de éste dando un gemido a lo alto. Ahora Sasuke tomó el control agarrándola de las caderas, y aceleró el movimiento, Hinata cerró los ojos mordiendose el labio inferior, cuando supo que Sasuke paró los movimientos lo miró extrañada. — No trates de ocultar tus gemidos, son hermosos. — Siguió el movimiento atrayendola dándole un beso necesitado.
— Ah... M-mmgh... M-más. — Suplicó entre gemidos y besos.
— ¿Más qué?~ —
— S-sasuke... Hazlo más r-rápido —
— ¿Así Hinata?~ — Aceleró los movimientos besándola de nuevo metiendo su lengua teniendo una lucha siendo él el ganador. Las paredes vaginales de la Uchiha comenzaron a contraerse con el segundo orgasmo de ella y ganándose su eyaculación. Ella se sonrojó mientras respiraba entrecortadamente al sentir el semen de Sasuke en ella. Después de unos minutos salió de ella acostándose a su lado, estaban cansados, cuando vió a su esposo lo vió con sus párpados cerrados. Soltó una pequeña risita al saber que había quedado rendido ante el sueño, lo acomodó un poco mejor en la cama tapandolo junto con ella para también caer en un profundo sueño.
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Despertando sintió un gran dolor de cabeza, sabiendo que se debía a todo el alcohol que había consumido la noche anterior. Queriendo llevar ambas manos a su cabeza no pudo al sentir un peso encima de su brazo derecho, vió para esa dirección y notó a su esposa dormir plácidamente, bajó la vista viendo como ambos estaban desnudos, cubiertos solamente por una sábana. Sintió como ella comenzó a removerse sabiendo que se estaba despertando fingió volver a dormir, sintiendo ella se levantó de encima suyo.
— Buenos días Sasuke-kun... Iré a bañarme. — Ella le habló inconscientemente sabiendo que no respondería, se sentó en la cama cubriendo sus pechos agarrando la sábana en la que antes estaba tapada y se cubrió el cuerpo dejando al descubierto el cuerpo de Sasuke. — Ups... Perdón. — Soltó una pequeña risita agarrando una de las almohadas colocándolas en las partes de Sasuke con cuidado de no despertarlo y se dirigió al baño. Cuando sintió la puerta cerrarse éste abrió los ojos viendo como quedó cubierto con tan solo una almohada, sonriendo en sus adentros, se quedó esperando a que su esposa saliera del baño para él adentrarse también a bañarse, luego podría preguntarle qué fue lo que sucedió al llegar a casa, ya que aunque lo intentaba, no podía recordar nada. Su atención fue hacia la puerta que fue abierta dando a conocer a Hinata con tan solo una toalla que cubría lo esencial. — Oh... Ya despertaste... ¿Cómo te sientes? Te buscaré una pastilla para que se te calme el dolor de cabeza. — Se acercó hacía uno de los cajones para buscar su ropa ya que había olvidado llevarla al irse al baño.
— Está bien, cuando salga de bañarme hablaremos. — Se levantó de la cama dejando caer la almohada ganándose un pequeño brinco y sonrojo de la ex-Hyūga, sólo sonrió y se metió al baño sin decir nada. Hinata se cambió colocandose una camisa grande, sus bragas y un short algo corto. Bajó para buscar la pastilla y se la puso en la mesa al lado de un vaso de agua, vió la camisa de su azabache tirada al lado del sillón, fue directo a agarrarla recordando lo que había pasado anoche y la llevó junto a la ropa sucia. Vió como él baja las escaleras con una pequeña toalla en sus hombros, secándose el cabello.
— ¿Tienes hambre? Cómo ya es un poco tarde es mejor hacer el almuerzo que el desayuno. — Sin esperar la respuesta de él comenzó a sacar algunas cosas para preparar una comida sencilla y que no le tomaría tanto tiempo.
— ¿Usamos condón? — Soltó sin rodeos, no tenía que ser un genio para saber qué habían hecho anoche, ella sin mirarlo negó con la cabeza aún concentrada en lo que estaba haciendo. — Recuerdo estar en el bar junto al dobe, y nada más. Dime, ¿Hice alguna idiotez? — Escuchó como su esposa soltó una pequeña risa.
— Bu-bueno... Tú actuaste muy expresivo anoche. — Con esto Sasuke se dió un pequeño golpe en la frente, todo era culpa del idiota de Naruto, lo mataría. Él esperó pacientemente a que siguiera hablando. — Cuando llegaste me dijiste que te dijera 'Bienvenido amor', tartamudeaste. — Tenía tantas ganas de matar ahora mismo al Uzumaki. — Lu-luego estuviste sentado en el sillón y me sentaste encima tuyo di-diciendo que mí tra-trasero chocaba con... Con tú... — Se cubrió ambas manos recordándolo. — Y reiste, un poco fuerte, después dijiste que te gustaba estar en esa posición y que me amabas, te enojaste porque quería darte un vaso de agua, y me soltaste. — Sasuke en sus adentros se recriminaba tanto por haber tomado, su esposa sonreía por cada recuerdo que le contaba dejándolo en ridículo. — Me hiciste cosquillas... Y bueno, dijiste que... Que te habías decido y que tu querías tres hi-hijos, en ese momento querías in-intentarlo en el sillón, pra-practicar para tener un bebé. Te dije que vayamos a dormir y te volviste a enojar viniendo a sentarte aquí. — Señaló una de las sillas. Se dió un golpe mental, no quería escuchar más pero su curiosidad era mayor. — Hi-hiciste un puchero y me dijiste que te pida perdón así no estemos peleados. — Soltó una pequeña risa. — Fuimos a la cama, me besaste... y ya sabes lo que su-sucedió. — Terminó de relatar Hinata viendo la cara de Sasuke, le sonrió. Aunque sentía vergüenza por lo que había pasado, estaría encantada de contarle a su querido esposo de nuevo, sólo para ver sus facciones, ya que al contar tal vergonzoso actual del Uchiha, éste mostraba pequeñas pero visibles acciones, frucia el ceño, estaba sorprendido, y hasta se llegó a sonrojar un poco.
Ambos quedaron en silencio por un largo tiempo, él mientras con el poco orgullo que le quedaba trataba de calmarse, su esposa seguía cocinando el almuerzo, nadie dijo nada, ella esperaba pacientemente su reacción ante todo, él por primera vez no sabía que decir.
— ¿Quieres comer ya? — Dijo viendo la hora, aún era algo temprano así que apagó las hornallas una vez que todo se cocinó. Se acercó a él, que estaba parado en el marco de la puerta, y le tocó el hombro. Él la sujetó de la mano y la acorraló contra la pared poniendo ambas manos en sus costados para que no se librara tan fácilmente.
— Ni se te ocurra decirle a alguien algo de lo que sucedió anoche. Si lo haces yo- —
— No lo haré. Sé que siempre cumples lo que dices y la última vez no po-podía pararme. — Hizo un puchero con un leve sonrojo por el recuerdo.
— Hmp... Lo volvería a hacer. — Dijo recordando lo último, su esposa había contado como él una vez fue muy cariñoso con ella a su hermana y ésta lo molestó por días, como castigo tuvieron sexo por varias horas, en diferentes posiciones, obligando a Hinata a decir cosas sucias que nunca se hubiera atrevido a decir. La agarró de la nuca y la besó, era un beso tierno y suave, cuando se separaron él le mordió el labio inferior ganándose el gemido ahogado de la oji-luna. — ¿Es tiempo de expandir la familia Uchiha? Si es así, tenemos que seguir practicando. — Sin esperar una respuesta de ella, la alzó de las piernas haciendo que ella enredara éstas en su cadera subió hasta la habitación
